hola a todos disculpen la demora en publicar, la escuela no me da chance de nada T.T Bueno les dejo otro mas de mis locuras

6.- ¿Ojos azules o rojos?

Lysandro

Hace casi dos días que estoy algo alterado por ese sueño, no logro recordar cómo fue que me quede dormido en esa banca, si estaba casi seguro que me adentre más en el parque. A la mañana siguiente me sentía tan mal que falte a la escuela y por la tarde tuve la visita de Castiel. Mi amigo estaba algo molesto porque Jossy se quedaría toda la tarde con el delegado para quien sabe qué cosa. Después de mucho improperio y frases como "¿Qué le ve a ese rubiales?", logro relajarse lo suficiente para platicar de su tarde con ella. Me alegro que se la pasaran tan bien juntos, aunque me siento un poco mal por eso mismo. Quién diría que a una semana de su llegada seria el centro de nuestra atención.

El sueño me llego hasta muy tarde y cada que cerraba los ojos venía a mi mente esos ojos azul tormenta del joven vestido de negro. Por poco y me quedo dormido, si no fuera por los gritos de Rosalya ni me entero de que es de día. Me apure en arreglarme y salí casi corriendo, ni desayune otra vez, creo que eso se me está haciendo costumbre.

La mañana pasó muy rápido, ni les prestaba atención a las clases. En un momento libre me atreví a preguntarle a Peggy sobre el joven que nos habló la última vez

- No sé de qué me hablas. Si tuviera esa información ya la habría publicado en primera plana – me miro algo desconcertada

- ¿No fuiste tú quién nos contó de eso el otro día? – ¿será que mi mente me ha jugado una mala pasada?

- No. yo solo les dije que…

Ahora sí que no entiendo nada, parece que todo es diferente a como lo recuerdo. No tenía ánimos de nada así que pedí permiso de salir, en el patio varios alumnos jugaban a lanzarse un balón de futbol y yo, con mi librera en mano, trataba de escribir algo para ver si me relajaba, pero las musas no se presentaron.

Daba otra vuelta por el patio cuando de repente. ¡ZAS! Todo se me nublo…

"Sueño de Lysandro"

Todo era oscuridad, pero poco a poco una luz dorada dejo ver el lugar en donde me encontraba, era como un bosque de arboles grandes y muy frondosos, la suave brisa arrastraba hojas y pétalos de flores, un paisaje absolutamente hermoso como salido de un cuento de hadas.

Pero como en mis sueños de los otros días, esa paz no duro mucho. Detrás de los arboles cientos de sombras emergieron rodeándome mientras reían. No había ninguna salida y para empeorarlo todos esos seres despedían una energía oscura e intimidante.

De la débil luz dorada que quedaba se materializo delante de mí el joven vestido de negro quien empezó a despedir una energía cálida de brillos dorados y escarlata que me segaron por unos momentos, cuando logre adaptarme a la luminosidad él estaba frente a mí a escasos centímetros.

- Ly… - decía en un susurro, mientras me perdía en la única parte de su ser que podía ver, esos ojos azules tan profundos como la noche, pero cuando les tocaba la luz tenían un destello rojizo fascinante.

- Lys…Lys… - por más que me esforzaba en percibir el movimiento de sus labio bajo la tela que los cubría, no encontraba nada, parecía que la voz no venía de él, más bien…

"Fin del Sueño de Lysandro"

- Lys… Lysandro despierta, vamos despierta – alguien me sacudía ligeramente, poco a poco la voz se oía más clara y cercana haciendo que recobrara el sentido

- Que bien, ya reacciona – esa voz es de…

- Viejo, hasta que respondes

- ¿Qué paso? – dije desorientado, delante de mi estaban las caras de Castiel y Jossy con el cielo azul detrás de ellos. Estaba recostado boca arriba, pero no en el suelo.

- Vez por estar en la luna siempre

- Castiel – lo censuró la pelinegra – Lys no tuvo la culpa, sino esos tontos – volteo frunciendo el ceño a alguien – ¡Deberían agarrarse solo un área para jugar como brutos! – les grito y vi que sus ojos brillaban de manera peculiar, como con un tono escarlata amenazante.

- Vamos largo de aquí tonto – el ojigris corrió a alguien que se acercó.

- ¿Te puedes levantar? – me preguntó la ojiazul con una mirada de preocupación

- Creo que si – ahí fue que me di cuenta que había estado recostado sobre las piernas de ella – ¿¡Pero qué?!

- Lento. No quiero que te vuelvas a desmayar – Castiel me tomo de los hombros evitando que azotara otra vez.

- Cárgalo

- ¿Qué? Cárgalo tú – replico

- Como gustes – ella me ayudo a levantarme y se pasó uno de mis brazos por sus hombros, en cuanto sentí su mano en mi cadera…

- Ya deja eso – se aproximó Castiel y entre los dos me sostuvieron

- Estoy bien no hay problema – trate de explicar

- Mejor te llevamos a revisar fue un golpe muy duro, se oyó hasta el gimnasio.

Como no tenía muchas fuerzas me deje conducir hasta la enfermería de la escuela, pero no encontramos por ningún lado a la enfermera

- Sera mejor irnos

- Ni lo pienses – ella se puso a buscar entre los cajones hasta que encontró el estetoscopio, un termómetro y un aparatito de color morado.

- ¿Acaso sabes que hacer con eso? – la observe dudoso

- Si, de niña aprendí– Me quito la gabardina y el corbatín – Siéntate y quédate quieto Lys

Me acomode en la camilla de la pequeña sala mientras Jossy me revisaba. Primero me pidió que me aflojara la camisa para ponerme el termómetro y apoyo la parte metálica del estetoscopio en mi pecho.

- Esta frio – me queje

- Relájate – escucho unos segundos, luego tomo el termómetro

- ¿Cuál es su diagnóstico Doc? – se burló Castiel

- Aun no termino – tomo el aparatito que vi hace rato y saco una pieza parecida a una pluma – dame la mano con la que no escribes

No entendía para qué, pero lo hice y al ponerme esa cosa en la punta de un dedo sentí un pequeño pinchazo

- ¿Qué fue eso? –empezó a formarse una gota de sangre en mi yema que ella puso en la pequeña mica de ese equipo.

- Bueno parece que estas normal, pero otra vez no desayunaste

- ¿Cómo lo sabes?

- Por los resultados de tu azúcar, son demasiado bajos como para esta hora y como ayer te sentías mal por eso te dio tan fuerte el golpe.

- Ves lo que te pasa viejo. ¿Ahora que procede Doc.?

- ¡¿QUÉ HACEN USTEDES AQUÍ?! – la enfermera, una mujer cuarentona de cabellos cortos castaños nos miró enfadada.

- Como no se encontraba usted, pase a examinarlo eso es todo – con toda la calma del mundo explico Jossy

- ¿Ha sí y quién te dio esa libertad? – la mujer la encaro con una mirada de reproche

- Simplemente me la di – frente a los dos demostró el carácter tan fuerte que tiene, yo no sabía si asustarme o reír por el tono que tomo la enfermera

La enfermera nos miró unos momentos antes de suspirar resignada

- Otro Leuman – murmuró – salgan mientras lo reviso ¿Qué fue lo que ocurrió? – después de que ellos salieran, me dijo al tomar el aparatito

- No sé bien. Caminaba por el patio y todo se me nublo. Mis amigos me dijeron que un balón me golpeo.

Tuve que pasar otra vez por el examen médico, aunque Jossy fue mucho más considerada que la enfermera.

Castiel

Me sorprendió mucho que ella se percatara de lo que le paso a Lys por andar de distraído. Cada día me sorprende más, sí no es una cosa es por otra, simplemente hoy van varias.

Cuando nos dirigíamos al gimnasio para nuestra clase de un segundo a otro desapareció y al voltear hacia atrás ya se encontraba a una buena distancia. Salí tras ella y al alcanzarla vi que tenía en brazos a Lysandro. Me sorprendió lo fácil que se manejó en esa situación, quien diría que sabe muchas cosas útiles y casi me rio cuando la enfermera llego.

Tuvimos que esperar afuera pero una duda me rondaba

- ¿Cómo supiste lo de Lysandro?

- He, tómalo por una corazonada

- ¿Qué clase de respuesta es esa?

- La única que te daré por le momento – se burló y cuando iba a reclamar la puerta se abrió

- Bien muchachos, su amigo está bien solo fue el golpe. Mejor regresen a sus clases – nos dijo la enfermera

Pasamos primero a dejar a Lysandro en su clase, pero antes ella pidió hablar con el profesor, sigo diciendo que actúa medio raro a veces. Luego regresamos al gimnasio de seguro el profesor nos pondrá una buena regañada por el retraso. Pero la suerte no estaba de mi parte y a las puertas se encontraban el delgado con el maestro.

- ¿Por qué tan tarde muchachos? – nos preguntó el profesor

- Lo lamentamos – la mire mal, como responde por mí – pero tuvimos que atender algo más importante

- Me comentaría qué fue eso tan importante señorita – comento algo dudoso

- Ayudábamos a un amigo que sufrió un accidente

- ¿Qué fue lo que ocurrió Jossy? – preguntó el rubieles mientras me dirigía una mirada nada grata

- Nada grave, pero al pobre de Lys le dieron un pelotazo y se desmayó unos momentos, por eso nos tardamos lo llevamos a la enfermería y luego a su salón

- Me alegro que sean tan buenos compañeros – el profesor nos abraso a los dos – vallan a cambiarse chicos

Entre esperando que ella me siguiera, pero se quedó hablando con Nathaniel

- Entonces te veo a las tres en la sala de delegados – ella solo asintió antes de que el se fuera

Entre muy molesto a los vestidores, pero al voltear para cambiarme me tope con ella enfrente de mí

- ¿Qué diablos? – me tropecé con la banca y caí sentado

- ¿Qué te pasa? – me miro con una pisca de burla y duda

- ¿Qué te crees pervertida? Sal de aquí – casi grite mientras me incorporaba

- ¿Por qué?

- ¿Cómo que por qué? Este es el vestidor para chicos

- Valla que perdida de espacio, ¿para qué tener dos vestidores? – dijo cruzándose de brazos

- Largo de aquí

- Bien, bien. Si no quieres que te vea me voy al otro. Ni que tuvieras algo tan impresionante – dijo antes de irse

- ¿Qué le pasa? – seguí con las mil y un dudas en mi cabeza

Al salir del vestidor me la encontré recargada en la puerta.

- Te tardaste mucho – sonrió, mientras yo desvié por un segundo el rostro ya que comenzaba a sentir un poco de ardor en la cara – sigues molestó, disculpa por lo de hace un momento.

Regrese mi vista de golpe. Ella hacia la cabeza aun lado evitando mi mirada logrando que su cabello le cubriera gran parte del rostro, una postura que no me esperaba. Pero lo que atrajo mi atención fue el uniforme que usaba, a diferencia de otras chicas usaba un short negro de licra, que dejaba al descubierto sus largas piernas, y una playera azul algo holgada que le hacía buen marco a su pecho, tenis negro con azul y unas muñequeras azules, además su cabello lo traía recogido en una larguísima trenza. Se veía tan bien así que el coraje se me paso rápido.

- Olvídalo – le dije al poder despegar mi vista de ella

Fuimos a la cancha donde empezamos con el calentamiento, y por haber llegado tarde tuvimos que hacerlo alejados de los demás. Mientras trotábamos casi la dejo dos que tres veces, pero de la nada ya estaba a mi par, y ni que decir de en los estiramientos resulto ser bastante flexible.

- Listos chicos, ustedes harán equipo juntos – nos ordenó el rubio que tenemos como profesor

La actividad era una práctica de lucha. Eso me molesto y no me quede callado.

- Ni crea que peleare con ella

- Vamos es solo un juego – se burló Joss

- Esto es tonto, no pienso atacarte.

- Vamos solo un poco. No sea niño. Además ya sabemos que no te puedes zafar de uno de mis agarres – me guiño un ojo

- Oye eso no es cierto

- Pruébalo jeje

- Tu lo quisiste, así que no te quejes después – nos pusimos en posición de combate aunque su postura no era la más conocida que yo supiera.

Varias veces la logre tirar, pero en un segundo se libraba de mí, esto era el cuento del nunca acabar por lo menos hasta que se colgó de mi como el otro día

- Eso no es justo, bájate

- Ves, no te puedes zafar jajajaja

- ¿Qué te parece divertido?

- Simple, el hecho de jugar contigo

- ¿He? – hasta ese momento no me había percatado que todos nuestros compañeros nos veían

- Fantástico chicos, fantástico. – el profesor nos aplaudía – Finalizamos el combate por parejas y pasemos a las demostraciones en público. Los jóvenes ya nos dieron la primera demostración.

Todos asintieron y nos sentamos en las gradas, mientras pasaban los otros a combatir.

- De verdad fue maravilloso su desempeño jóvenes hacen muy buena mancuerna. Joven Leuman debe tener más cuidado de sus puntos vulnerables como se lo demostró su compañera – dijo burlón y luego se retiro para coordinar los enfrentamientos

- Jajajajaja – se reía por las muecas que estaba haciendo de seguro

- No te rías – me recargue en las gradas volteando hacia arriba con los ojos cerrados hasta que sentí que la luz se había ido. Al abrir los ojos la tenia muy cerca

- ¿Agua? – me tendió una botella mientras me incorporaba

- Quita ya esa sonrisa

- ¿Por qué? Si estoy contenta

- ¿De que te alegras, de hacerme quedar en ridículo?

- Claro que no, me alegro de poder tener un combate amistoso sinque resulten heridos

- ¿Qué tanto dices?

- No me hagas caso, me gusto combatir contigo. Ya veo porque te jactas de tu fuerza – me sonrió

- Eso ya lo sabía – me alegro su elogio – tu no lo haces tan mal, no te pude mantener quieta por mucho

La clase paso rápido y a la hora de irnos a las regaderas

- ¿Por qué te reúnes con el delgaducho?

- La directora quiere que pruebe en todos los clubes y Nath es el encargado de reportarlo

- Ya me lo imaginaba

- ¿De verdad? y yo que pensaba que no solías usar tu cerebro

- Pues ya ve… oye. Idiota – le quise dar un coscorrón, pero lo esquivo al meterse al vestidor de chicas – ¡Me las pagaras!

- Si como no jajajaja

Trate de tomar una ducha rápida para poder darle un buen escarmiento, pero…

- Sigo pensando que dos vestidores es una pérdida de espacio – ella estaba sentada ya cambiada y cepillándose el cabello. Por extraño que parezca nadie más estaba en los vestidores

- ¡Que rayos! – por reflejo voltee hacia abajo, yo solo estaba en toalla, y en un solo movimiento me puse detrás del grupo de taquillas – Salte de inmediato

- ¿Y por qué? Jejejeje – al poco rato escuche como se cerró la puerta

Sorprendido y estresado por la actitud de Joss, salí completamente vestido y con mi mochila en mano pero…

- συγνώμη – ella estaba impidiéndome el paso, mientras me ofrecía un panque, el cual casi se lo arrebate

- Ni creas que con esto me contentaras – dije mientras me lo comía con los ojos cerrados. La verdad no le entendí nada, pero parecía que se trataba de disculpar – Pervertida – eso ultimo sonó raro y más porque sentía mi rostro un poco tibio

- Ζητώ συγγνώμη – voltee a verla, ese sí que fue un error. Ella tenía las manos juntas contra su pecho y una mirada suplicante como rogando. Me quede mudo y sentía como me iba sonrojando más y más.

- Vamos por Lys – logre salir de ese estado cambiando de tema. Caminaba al instituto cuando…

- Pero tengo que ver a Nath – me detuve en seco, que fácil me hace cambiar de humor

- Ya veremos – dije caminando más rápido, siendo seguido por ella

Caminamos en silencio hasta llegar al salón de Lysandro, en el segundo pasillo enfrente de la sala de profesores. Al entrar solo vimos a unos cuantos alumnos, entre ellos al de mirada bicolor que aún se veía un poco pálido.

- Será mejor que alguien venga por ti. Deja le llamo a Leigh – ella estaba algo preocupada

- No se preocupen. Me iré en un rato… - protestaba el albino

- Ni hablar…

- ¿Jossy? – y tenía que aparecer el delegado – Disculpen, como no te encontré en la sala me tome la molestia de buscarte. Pensaba que ya estarías libre – me miro de reojo

- Tanto te molesto delegadito – dije con sarcasmo

- No es eso, solo que teníamos planes de antemano – odio su cara de listillo

- ¿Y qué pasaría si te deja plantado? – a cada palabra nos fuimos acercando hasta estar frente a frente

- Calma chicos – como era su costumbre ella se metió entre nosotros para separarnos – Quizás puedan acompañarnos – dijo viendo al rubio

- Pero…

- Por favor, así luego podemos llevar a Lys a su casa

- Yo no iré a ningún lado con el rubiales – proteste

- Mejor te esperamos en el club de jardinería para descansar un rato – intervino Lysandro

- ¿Te parece? – me miro con esos grandes ojos azules

- Ya que – desvié la cara para cubrir el leve sonrojo que tenia

Unas horas más tarde

- Hoy tarde menos – una voz me despertó de mi siesta

- ¿Y Nathaniel? – preguntó Lys haciendo que lo fulminara con la mirada. Aunque creo tener suerte no hay ni rastro del rubio.

- No puede estar aquí por su alergia

- Fantástico, al fin un lugar donde no puede estar ese idiota – me regodee festejando mi buena racha

- De eso no estoy segura jeje

- ¿No? – pregunte levantando una ceja

- No, porque…

- ¿Por qué?

- Porque yo le dije que mejor no se expusiera –dijo sonriendo y a mi me dieron ganas de ahorcarla

- ¿Qué clubes te faltan? – intervino Lys poniéndose entre los dos antes de que la agarrara

- Solo el de Jardinería, ya que el de Lucha esta "Vetado" para mi – hacías gestos raros como si le enfadara y a la vez le valiera eso

- Nada de llanto, si quieres yo te enseño – dije con tono de burla

- Que buen mozo – sonrió – no hace falta

- ¿Entonces? – cada día me convenzo más que esta medio loca

- Bueno… es que… hmp luego les cuento

El chico de la plantas llego junto a nosotros y los dos se retiraron unos cuantos metros. En ese lugar había muchas mesetas y una parte de la tierra removida. Estaban plantando las hierbas mientras platicaban

- Si sigues mirándolos así incomodaras al joven

- No estoy para bromas – me estaba molestando así que lo fulmine con la mirada

- Yo solo comentaba – dijo mirándolos de una manera muy rara, como si estuviera analizando algo

- Pues tu – volteo a verme – no te quedas atrás – dije mientras sonreía mordazmente

- No sé de qué hablas – saco su libreta y se puso a garabatear evitándome

Como Lys no me haría caso en un buen rato regrese mi mirada a Joss y Jade. Ese jardinero estaba bastante animado pasándole flores para que las oliera, mientras ella sonreía gustosa por lo que platicaban.

Escorpio-Joss

Esto de los clubes ha resultado todo un Show. Quien diría que he tenido que hacer todo esto en solo dos días. Aunque debo admitir que me he divertido mucho haciéndolo. Lo único malo fue lo del club de Lucha, ya me imagino porque no puedo ser miembro, ¡Estúpido sistema machista! Pero ya me las arreglare para mostrar mi valía en ese tema.

El ultimo que me falta es el club de Jardinería, primero me encontré con los chicos, bueno después de imponerme a Nathaniel, una visita a la enfermería por día es más que suficiente. Castiel y Lysandro se encontraban recostados a la sombra de un gran árbol al lado del invernadero, quien diría que a unos metros de que se llevan a cabo las prácticas de tiro.

El chico del club me recuerda mucho a Daisuke y no solo por el parecido físico, ambos tiene los ojos y el cabello de un hermoso color verde; ambos son amantes de las plantas. Platicábamos, aunque más bien yo solo escuchaba y opinaba de vez en cuando. Pasamos un buen rato trasplantando plantas, al terminar me despedí de Jade, así se llama el chico. Regrese con los chicos para partir a casa de Lys.

Lysandro

Estaba muy entretenido en las letras de mi nueva canción, ese sueño me había perturbado a grados que no recordaba haber estado, por momentos odie el no tener el talento de Violeta para poder plasmarlo con más detalle. Pero había otra cosa que me intrigaba, eso que me dijo Castiel, sé que soy algo obvio con mi fascinación con Josely, es que es una joven muy peculiar tiene una apariencia contradictoria con su carácter, algo así como una princesa de algún pueblo guerrero o de un cuento de hadas, bueno así la veo yo. Ella es la segunda que ha hecho surgir esto en mí y en tan poco tiempo, es algo ilógico.

- Lys ¿te sientes bien? – no me había percatado que ella estaba a nuestro lado

- Ya te había dicho que se la pasa en su mundo – decía burlón Castiel

- No tienes fiebre – ignoró el comentario del pelirrojo y coloco su palma en mi frente

- E-Estoy bien… - tartamudee mientras sentía un calor correr mi rostro

Después de ese momento tan bochornoso nos pusimos en camino a mi casa, por suerte ya habíamos recogido nuestras cosas. En el camino hablábamos sobre el último concierto en el que participe.

- ¡Fantástico! Entonces se diría que eres famosos Lys

- No lo creo, es un grupo poco conocido, además solo los acompaño de vez en cuando – le respondí tratando de no ser presuntuoso

- Aun así pienso que es genial – me dirigió una mirada llena de alegría y con una tenue sonrisa que la hacía ver enternecedora como en esos cuadros de las hermosas damiselas de la antigüedad.

- ¿Vamos a entrar o nos quedamos como estatuas aquí parados? – gruño Castiel, parece que en todo el camino habíamos olvidado que venía con nosotros

- Lo lamento – me apresure a buscar las llaves para poder entrar antes de que se molestara más.

Simplemente al abrir la puerta escuche una especie de murmullo de sorpresa, ya dentro de la casa los conduje a la sala, donde los deje para ir por algunas bebidas. Ella estaba más que fascinada y no la culpo la mayor parte de la casa esta acondicionada como en la época victoriana desde los muebles hasta los diversos adornos y cuadros.

- Es realmente hermosa tu casa – gritó desde la sala la pelinegra

- Jaja ya deja de estar de boba y siéntate de una vez – oí a Castiel en tono divertido al verla ir de un lado al otro.

- Que bueno que no vives muy lejos – mencionó al verme entrar a la sala con el refrigerio – yo tengo que caminar como media hora

- ¿De verdad? ¿Dónde vives? – pregunte curioso

- En un departamento al este del centro

Seguimos dialogando un rato, contamos anécdotas de la escuela y algunas de las aventuras de ella, parece ser una mujer de mundo debido a que ha viajado a lugares exóticos de varios países. El tiempo se nos pasó sin sentirlo, de un momento a otro comenzaría a anochecer, por lo que ellos tuvieron que partir a sus respectivos hogares.

Al quedarme solo, a mi mente se presentaron cientos de imágenes, algunas de mi sueño y otras de lo que paso en el día. No lograba concentrarme en nada por lo que decidí tomar aire fresco.

Caminaba sin rumbo fijo por las calles repletas de paseantes, no era muy tarde aunque se podía apreciar el cielo salpicado de estrellas y la luna brillaba dando una luminosidad hechizante a la vista muy parecida a la de esa noche…

Mientras seguía en mis cavilaciones me adentre en el parque y sin darme cuenta de cómo llegue al claro de mis sueños. Todo parecía tan extrañamente exacto que dude que lo hubiera soñado. Busque entre los arbustos hasta que me topé con algo conocido.

- No puede ser – susurre con la respiración entrecortada, mientras veía el brazalete semienterrado en el suelo.

- Vaya resultado tan desastroso. Que descuido el mío – escuche una voz que provenía de las copas de los árboles.

- ¿Quién esta hay? – pregunte con cierto miedo al presentir que se podría repetir esa pesadilla otra vez

- Tienes una mente fuerte para ser un humano común – escuche como algo caía a mi espalda haciéndome girar rápidamente

- ¿Tú? – mi sorpresa no pudo ser más grande, frente a mi estaba el joven de vestimenta completamente negra

- ¿Por qué tan sorprendido? Me buscabas con insistencia ¿No es así? – dijo casi en un susurro

- ¿Cómo? – no sé cómo lo supo, pero de cierto modo era así, no había llegado ahí por casualidad

- No quería llegar a esto. Pero no me dejas otra opción –se aproximó lentamente con su mirada fija en mi

- Yo solo pensaba en poner distancia entre los dos, pero para mí desgracia tropecé con una raíz y caí sentado con mi espalda contra un árbol. Él me sujeto del corbatín haciendo que levantara un poco el rostro para clavarme su mirada directo a los ojos. Esa mirada fuerte, pero con un dejo de dulzura era como la de… por eso se me hacía conocida. Esa mirada es más que idéntica a la de…

Nota- aparir de ahora pondré algunas traducciones de lo que dice Joss o algunos otros personajes en otro idioma. en este caso es griego :P

Συγνώμη – perdón o lo siento

Ζητώ συγγνώμη – lo siento mucho