Hola a todos n.n después de un tiempo cargado de trabajos escolares, vuelvo con otro capitulo poco a poco las cosas se ponen un poco mas interesantes, para mi por lo menos espero algún mensajito

Lo que esta en italica es pensamiento del personaje narrador

7.- ¿El gran Oso?

Castiel

Ya han pasado unas semanas desde el incidente de Lysandro. A Joss la mandaron al club de arquería, aunque que yo sepa no asiste muy seguido. Se podría decir que todo está más o menos como siempre, pero lo único malo es que desde ese día ella y Lys andan medio raros. Se la pasan hablando por lo bajo y cuando me acerco se quedan callados. No es que este celoso de Lysandro ni nada parecido, es solo que cuando le pido que me acompañe o lo interrogo me saca la vuelta.

Y para acabarla de fregar, el delegado ha creído que puede unírsenos cada que se le pegue la gana, como en estos momentos.

-… Entonces ¿Cómo lograste el no ir a las prácticas?

-Muy sencillo mi joven delegado. Hice un trato con el profesor – Joss le guiño un ojo el rubiales – Y así solo tengo que presentarme un día a la semana y es para instruir a los chicos.

Mientras ella le explicaba al tonto de Nathaniel, se comía una manzana y a su lado Lys estaba escribiendo en su libreta, aunque de vez en cuando miraba a la morena.

-¿No tienes nada más que hacer delegado? – gruñí para que se fuera

El patio es lo bastante grande como para que se aplastara en otro lado. No hay una buena razón para estar de entrometido… bueno no la suficiente como para que me incite a matarle.

-Vamos Castiel no te pongas así – ella me revolvió el cabello tratando de calmarme.

Preferí darles la espalda ya me estaba hartando de esta estúpida atmosfera

-¿Estás segura de querer ir a uno de los entrenamientos? – ¿De qué habla el rubiales? Puse más atención a su plática volteando a verlos

-Claro. Quiero ver porque "No se permiten Mujeres"

-Pero…

-Mejor cállate "gato", no lograras hacerla cambiar de opinión es más terca que tu y yo juntos – lo interrumpí sonriendo mordazmente

-Tomare eso como un cumplido jiji – Eso es lo que me gusta de ella, arrogante y decidida, si desea hacer algo lo hará

-Parece que no puedo hacer nada para persuadirte – Hasta que se dio por vencido el rubio

Recorrí con la mirada el patio, que estaba repleto de gente. En los últimos días hemos tenido mucho tiempo libre por lo del dichoso evento, en si solo las clases de Filosofía y los clubes han seguido normales.

-Estoy aburrido – se quejó Lys antes de guardar su libreta. Como que desde hace un tiempo habla más

-Entretente – ella le entrego un panque que saco de su mochila. Pareciera que siempre trae una buena provisión de comida, en especial panes – ¿Quieren uno?

-No gracias

-Paso – me proponía a seguir molestando al rubio para que se fuera cuando…

-¿Descansando muchachos? – el profesor de filosofía llego hasta donde estábamos

-Algo así – dije molesto, me harta la confiancita que se toma el castaño este

-¿Podría acompañarlos un rato?

-Por supuesto – se apresuro a decir el rubio lambiscón

-Claro, ¿Quieres? – me tuve que aguantar a replicar por ella - ¿Qué tienes?

-Nada – respondí cortante antes de recostarme en el pasto para tomar una siesta

Dormí por un rato y cuando volví a estar consiente

-Me preocupa un poco eso de la practica

-No tienes nada de qué preocuparte Lys. Solo será un vistacito

-Aun así, esos jóvenes son… ¿Cómo decirlo?

-Vamos, no te estreses. Puedo con ello, te aseguro que se controlarme

Estaba escuchando una plática bastante rara, trate de parecer dormido lo más que pude, pero parece que me cacharon

-¿Cuánto dormí? – pregunte después de bostezar sonoramente

-Solo un ratito – me sonrió tiernamente la pelinegra

-Ya se largo el delegado

-Fue por unos papeles o algo así – me informo Lysandro

-Y yo que pensaba que ya nos abríamos librado de él – suspire resignado a mi mala suerte. Un momento ¿y el otro? – Oigan ¿Y el profe?

-Ya se fue – puse cara de aburrido mientras ella continuaba – No quería estar solo en su rato de descanso

Los dos se sonrieron de manera cómplice, como si escondieran algo

-¡LISTO! Ya podemos irnos – Y tuvo que regresar el tonto a interrumpir antes de que los pudiera interrogar

Escorpio - Joss

Estoy algo emocionada. Al fin iré al club de lucha, aunque me consto mucho conseguir el permiso. Mientras descansábamos en el patio, llego el profesor Dimitry a hacernos compañía. Desde el día que me acompaño a mi casa esta mas sociable con nosotros, aunque creo que se dedica a platicar más conmigo que con los otros. Sigo pensando que este ambiente me está ablandando.

Estamos frente a las puertas del gimnasio, por extraño que parezca este es el único club que se realiza sus prácticas en horario de clases, al parecer para que el capitán pudiera asistir o algo así. Al entrar me quede sorprendida de ver a un grupo considerable de chicos en trajes de lucha, casi creo haber regresado al Santuario.

-Cierra la boca pervertida – la voz del pelirrojo me saco de mi ensoñación

-He, no me reprimas – en respuesta a mi comentario Lys se rio discretamente.

-Vallamos pronto por favor – nos pidió Nathaniel, creo que se incomodo un poco

El delegado y yo nos aproximamos al profesor Boris y luego Nath le explico la situación.

-Si entendí bien, me están pidiendo una prueba de demostración ¿No es por un lugar en el equipo?

-Así es profesor – afirme poniendo carita de niña buena para convencerlo. Solo era para divertirme un rato, de todos modos que posibilidad tienen ellos contra mí.

-Bien señorita, empezaremos con uno de nuestros novatos – el rubio profesor llamo a un chico de estatura media y algo enclenque, este mas parecía un poste parado – Valla a cambiarse

Después de oír esto Castiel se ofreció a escoltarme a los vestidores de chicas, aunque parecía que iba a regañadientes y ya frente a estos casi me lanza dentro, aun no supera lo de aquella vez jeje.

-Y date prisa

-¡Si papá! – le grite desde adentro

Me coloque mi ropa de deportes y proseguí con atar mi cabello para estar más cómoda. Al salir me tope con la mirada preocupada de Lys por lo que le sonreí para calmarlo.

-Lista señorita

-Hai! – me coloque en mi posición para comenzar con el combate. Debo ser precavida ya que solo es un novato

El muchacho se abalanzó con la intención de derribarme de un solo ataque, pero al ponerme una mano encima logre devolverle la jugada haciéndole perder el equilibrio, logrando que callera ruidosamente al piso.

-No me sorprende. Ya me esperaba esto – dijo el profesor antes de llamar a otro chico más robusto y que me superaba solo un poco en estatura.

Lysandro

Me encuentro altamente sorprendido. La descripción que me había presentado Castiel de tu ropa deportiva, no le hace justicia. La habilidad que demuestras es asombrosa, pero aun así no puedo mantener la calma. Me sentí un poco mal cuando pensaste que mis palabras de preocupación eran dirigidas a nuestros compañeros, sin comprender que me estremecía por lo que te pudiera pasar a ti. Es que para mi eres una dulce damita, aun no me acostumbro a verte como eres en realidad.

Estaba bastante impresionado al apreciar como de un fluido movimiento lograste derribar al joven frente a ti. Pero tu siguiente oponente no parecía que fuera a ser igual de fácil. El muchacho te superaba en musculatura y estatura. Con aparente facilidad la inmoviliza sujetándole un brazo a la espalda.

Varios de los chicos se burlaban de la situación, pero en tu rostro solo se dibujaba una sonrisa confiada. Una fuerza mayor me impulso a levantarme y encaminar mis pasos para intervenir lo más pronto posible. No tenía muy en claro lo que haría al alcanzarles, aunque en la misma velocidad en la que yo reaccione tu cambiaste de posición con tu atacante.

Se hizo un silencio general. Nathaniel se paró a mi lado mudo por la sorpresa, mientras Castiel veía todo con una sonrisa divertida. Todo marchaba bien hasta que…

Escorpio - Joss

Fue muy clara la diferencia entre la fuerza de cada uno de mis contrincantes, pero aun así no fue significativa. La llave que me aplico el muchacho era lo suficiente como para marcar el fin del combate si no fuera yo su oponente. Aprovechando el momento apropiado rompí la pose, invirtiendo posiciones, aunque yo no me conformo con solo sujetarlo. Lo inmovilice completamente al dejar fijo su codo, al punto de causarle un poco de dolor.

Pese a estar concentrada en el combate, logre captar una anomalía en el ambiente y no era por el repentino silencio.

-Disculpen la tardanza, el profe no me dejaba salir – el tono grave de esa voz me saco de concentración – llego en buena hora

-Capitán llega justo para ver humillado a Mich – uno de los muchachos reía junto al recién llegado

-Jejeje ¿Quién es el chi…? – se quedo mudo analizando algo – No me lo creo, una chica jajajaja

Me estaba molestando. Suspiro largamente antes de decidir ponerle fin al enfrentamiento. Empujo al joven haciendo que caiga fuera del ring. Ya sin estorbos me gire para enfrentar al "Capitán"

-No hay que tomárselo en serio señor Andrey – el profesor Boris comento alegre – La señorita solo nos muestra algunas de sus técnicas

La mirada del castaño me estudiaba concienzudamente. Me está costando todo mi autocontrol el no saltarle encima al fanfarrón este.

-Lo entiendo profesor – sonrió burlonamente – Veamos señorita, ha sometido a uno de nuestros mejores elementos

-No fue nada sorprendente. Solo logre agarrarlo bien – dije seriamente para quitarle importancia al asunto

-Jeje Bien. Si me permite unos minutos – me miro fijamente – Yo seré su próximo oponente – todos reían y comentaban por lo bajo

-Por mi, encantada – mostré una sonrisita discreta

El castaño desapareció rumbo a los vestidores, mientras se hacían pequeños grupos que murmuraban expectantes sobre el próximo combate.

-Jossy no creo que sea buena idea. Andrey… - protestaba Nathaniel

-Cállate delegado. Si a ese idiota se la pasa la mano, me va a conocer – Castiel interrumpió mientras se tronaba los dedos antes de golpear un puño contra la palma abierta de su otra mano

-Es un gran honor el que se preocupen así por mi – hice una reverencia a los tres chicos, Que adorable que se preocupen por mí.

-Déjate de tonterías – dijo el pelirrojo antes de volver a las gradas

Los otros dos estaban muy callados, pero se veía que Lysandro haría una aclaración.

-Que tierno – el castaño se burlaba de la situación

Trate de calmar lo más posible a Lys por medio de mi cosmos, al conseguirlo el peliblanco llevo a Nathaniel a las gradas, donde tomo asiento entre el rubio y el pelirrojo evitando así un posible altercado.

De un segundo a otro tome mi lugar para dar inicio al encuentro. La batalla resulto bastante pareja, el fanfarrón era un buen contrincante, quizás por eso es el capitán. El combate se extendía minuto a minuto sin mostrar una clara ventaja hacia ninguno de nosotros. En un movimiento inesperado me logro empujar con la suficiente fuerza para hacerme apoyar una rodilla en el suelo evitando caer.

Me incorpore rápidamente evitando una tacleada de su parte. En un rápido revés lo empuje sacándolo de balance, pero no me espere que lograra resistir mi avance. El me apreso los hombros empujándome para tirarme. Respondí de manera similar, enfrascándonos en una competencia de fuerza. El parecía contrariado por que sus esfuerzos no surtían efecto y con una gran decisión aplicaba todo su peso contra mí.

Esto se estaba poniendo aburrido, pero de un momento a otro sentí una energía emerger de mi oponente. Era momento de darle fin al encuentro así que tuve que decirle adiós a mi orgullo y…

Lysandro

Andrey parecía bastante irritado. Todos sus avances eran fácilmente detenidos por la pequeña pelinegra. Después de varios movimientos los dos se enfrascaron en una pelea de fuerzas, todos los espectadores demostraban su asombro con múltiples expresiones. Tanto Castiel como Nathaniel veía fijamente la lucha uno con una sonrisa burlona y el otro con una genuina mueca de fascinación y un poco de duda.

Algo pasaba en el ambiente no sé como describirlo, pero lo que ocurrió después fue sorpresivo. El joven castaño logro imponerse terminando sobre la pelinegra inmovilizándola en la lona. El profesor detuvo la pelea y mientras Andrey se regodeaba de su triunfo, tuve que detener a Castiel que se había parado de un salto con la firme intención de golpear al castaño.

-Cálmate – le dije sin soltarlo, recibiendo un bufido como respuesta antes de ir con ella

-¿Te encuentras bien? – Nathaniel ayudaba a Jossy a ponerse de pie

-Si solo me duele un poco la muñeca – decía ella sobándose

-Ese idiota – mi pelirrojo amigo no dejaba de ver amenazantemente al pelicorto que se acercaba a nosotros después de recibir sus fanfarreas

-Hacía tiempo que no me divertía tanto – pronuncio extendiendo la mano hacia ella, pero esta no logro tocarla ya que Castiel se interpuso

-Fue un buen combate – decía la ojiazul asomándose tras nuestro amigo

Lo demás fue bastante común, bueno si no tomamos en cuenta que Castiel no se separo de ella el resto de la demostración. Al final el profesor Boris se mostro bastante feliz con los resultados diciendo que si hubiera más chicas como ella se pensaría abrir una sección femenil, y eso que no vio casi nada de la habilidad de Jossy.

Tiempo después, mientras caminábamos por el pasillo principal el mar de alumnos nos hacían difícil avanzar. Un grupo de chicos paso corriendo tirándonos al suelo.

-Disculpa – decía ella al tratar de levantarse ya que había terminado sobre el rubio delegado que se apreciaba bastante sonrojado

-N…no hay problema

Castiel me empujo para acercarse a tomarla. La levanto cargándola por la cintura quedando en una pose bastante cómica.

-Bájame. Odio que me carguen – ella forcejeaba con el pelirrojo

-Aprende a caminar – gruño antes de soltarla

-No fue mi culpa

El ambiente decayó después de eso. Nathaniel literalmente se escapo al presentir que Castiel buscaría con quien desquitarse de todo lo ocurrido. Nuestro amigo simplemente puso los ojos en blanco y se despidió con un simple levantamiento de mano.

-Bueno creo que todo resulto bien – dije dudoso

-Más que bien diría yo – la seriedad de sus palabras y su amplia sonrisa la delataban

-Debo entender que pasó algo más ¿verdad?

-Muy cierto, de seguro también lo sentiste – levanto una ceja en gesto cómplice

-Si, aunque no se definir que fue

-No te preocupes, con más practica sabrás descifrarlo fácilmente – me puso una mano en el hombro sonriéndome – Tenemos cosas que planear

-¿Cómo?

-Hoy te enseñare como buscar información – giraba una llave en su dedo

-No me dirás que es lo que creo

-Me temo que si

-Castiel se moriría si supiera que lo hiciste apropósito – trate de que no se notara lo que en verdad pensaba

-¿Y tú se lo dirías? – el tono en que lo dijo me dio a entender otra cosa

-Sabes que no – desvié la mirada, aunque diga que no irrumpirá en mi mente no deseo que mi mirada me delate

-Te he dicho que tengo que cumplir con mi deber sin importar como – me obligo a mirarla – Si no quieres lo hare sola

-No, yo acepte esto y cumpliré mi parte

-No será tan malo. Hasta quizás te diviertas.

Nos despedimos en la entrada del instituto, el plan era reunirnos al atardecer para allanar la sala de profesores en búsqueda de la información que requería. Me encamine a la tienda de mi hermano para distraerme unas horas pensando en todo lo que había pasado desde ese día en el parque. Si alguien me habría dicho que un día estaría planeando invadir propiedad privada y en compañía de una chica un poco fuera de lo convencional me habría reído de la ocurrencia, pero véanme ahora.

El tiempo pasó como en un suspiro, a la hora acordada pase frente al instituto. La puerta principal estaba abierta así que entre rápidamente.

-Me alegra que seas puntual – comento ella al caer literalmente de un árbol.

No me sorprendió verla con el traje negro, siempre que nos juntamos para algo relacionado con el Santuario usa esa ropa.

-Las cosas importantes no las olvido – sonreí aproximándome al edificio – Además, sería desastroso el no hacerlo.

-Jajaja No sería capaz de hacerte algo malo, pero tienes razón en eso jajaja

Caminamos por los oscuros y desiertos pasillos hasta llegar a la sala de profesores

-¿Cómo es que la puerta principal estaba abierta? – pregunte mientras ella abría la sala

-Yo la abrí – me mostro esa uña carmesí seguida de un guiño cómplice

-¿Y no podías hacer lo mismo con esta puerta? – comente al prender la luz de la sala

-Claro que puedo – hiso un ligero puchero – pero no debo delatarme o levantar sospechas si no es totalmente necesario. Y es más fácil el no dejar evidencias de este modo.

-¿Entonces que buscamos?

-El expediente de Andrey – anuncio mientras revisaba unos papeles

-¿Cómo?

-Tengo mis sospechas de que él es uno de mis objetivos

-Entiendo

Buscamos en silencio, aunque no fue nada incomodo, mas bien era bastante reconfortante. Me considero afortunado de ser el único ante el cual se muestre enteramente como es en realidad.

-Valla

-¿Lo encontraste?

-No, es el tuyo

-¿No lo leerás…

-Despreocúpate. Si no he irrumpido en tu mente menos lo hare en tu expediente.

-Gracias – respire más tranquilo, por un momento pensé que la curiosidad le ganaría.

Seguimos con la búsqueda hasta dar con el expediente adecuado. Ella lo tomo y repaso cuidadosamente cada palabra escrita en el. Antes de regresarlo a su lugar tomo algunas fotos del mismo con una diminuta cámara.

-Bien es hora de partir – anuncio al cerrar la gaveta

Caminamos con cautela dejando todo como lo encontramos. Al salir nos recibieron las calles desiertas y aprecie como ella cerraba la puerta principal usando la delgada uña roja como si de una ganzúa fuera.

-Ya fue mucho por una noche luego continuaremos con los entrenamientos

-¿Entonces fue todo por hoy?

-Para ti sí. Yo aun tengo unas cositas que hacer. El patriarca se alegrara con esta información – sonreía ampliamente – Te encamino a tu casa

-Se supondría que fuera al contrario. Yo debo acompañarte a ti.

-No en este caso mi joven aprendiz jeje

Nunca me deja rebatir mucho, siempre logra imponerse. Por fortuna logramos caminar juntos sin problemas de miradas indiscretas. Fue relativamente rara la despedida, ella solo me palmeo en el hombro antes de revolver mi cabello. Me pregunto sí será costumbre solo de ella o de todos los habitantes del santuario.

Antes de que entrara a mi hogar voltee para poderla apreciar saltando a un árbol cercado. Desde ahí volvió a despedirse agitando la mano para después perderse entre el follaje.

Nathaniel

No puedo creer que me ocurra lo mismo otra vez. Amber me las pagara no puede estar haciendo esta clase de bromas cada…

-¿Te pasa algo Nath? Te ves un poco pálido – Jossy siempre llega temprano, aunque no sea necesario.

-Disculpa. Es que perdí las llaves de la sala de profesores – suspire resignado a mi castigo. Seguro la directora me corre por esto

-No te preocupes. Quizás la olvidaste en tu locker

-Eso espero. La ultima vez me metí en muchos problemas por perderla

-A todos se les puede olvidar algo de vez en cuando. Solo mira a Lysandro – trataba de calmarme.

Lo que dijo la pequeña pelinegra era una posibilidad considerable, no recuerdo haber visto la llave al llegar a mi casa ayer. Entramos a la sala de delegados y lo primero que hice fue revisar en mi taquilla.

-Gracia al cielo está aquí – Que suerte la mía. De la que me salve.

-Que te decía – reía discretamente a mis espaldas

-Creo que debo dejar de leer tanto, me armo novelas de la nada

-Eso es divertido

Las pláticas con ella siempre son entretenidas, me gusta mucho que me cuente las leyendas griegas ya que conoce versiones bastante curiosas. Lo malo es que el timbre siempre suena demasiado pronto marcando el tiempo de que volvamos a nuestros asuntos.

El resto del día me la pase enfrascado en el papeleo, solo falta una semana para el evento deportivo y tengo la obligación de informar a todos los padres de los competidores por si desean asistir al evento. A las 3 de la tarde decidí finalizar mis labores por este día, que pese a lo aburrido fue bueno al no tenerme que toparme en ningún momento con el pelirrojo.

-Saliendo de tu ratonera rubiales – no debí pensar que tendría dos golpes de suerte seguidos

-Pensé que ya se abrían ido – comente al ver a Lysandro y Jossy que lo acompañaban

-En eso estábamos, pero…

-Regresamos a buscar mi libreta – me informaron mientras Castiel volvía a ponerse serio

-Espero que la encuentren pronto. Nos vemos mañana

-Que descanses. De verdad que te hace falta ya hasta tienes ojeras – comento la pelinegra mientras las señalaba

-Si creo que debo descansar más jeje – dije llevando una mano atrás de mi cabeza, aun me apena la forma en que se comporta con nosotros.

-Nos vemos mañana – se despidió siguiendo a los otros dos que ya se habían adelantado.

Casi al llegar a la entrada principal me tope con Andrey, parecía muy contrariado por algo y veía con insistencia un papel que doblaba y desdoblaba constantemente. El castaño paso a mi lado sin prestarme atención para dirigirse al final del pasillo. No puedo estar pensando en los problemas de los demás así que decidí dejar de lado este asunto y retirarme a descansar un poco.

Notas: Espero que les gustar a este capitulo, aun tengo algunos problemitas para poder enlazar el mundo creado por Chinomiko con mi versión del de Saint seiya pero creo que ya voy mejrando. Nos vemos en el proximo capitulo