Me disculpo por la tardanza se me cruzo la escuela y la idea de unas amigas de un rol del cual salio otra historia. les dejo este nuevo capitulo, nos vemos en las notas del final
9.- Sombras
Desconocido
Desde que mi "pajarillo" llego a Francia me he dado a la empresa de convertirme en su sombra. ¿Cuántos años he interpretado este papel? Muchos menos de los que me gustarían jeje.
La vi cuando bajó del avión, portaba un adorable vestido, como los que usa en el templo principal, y con sombrero incluido. Ya extrañaba ver esos cielos nocturnos que tiene por ojos.
Con el correr de los días sus ropas cambiaron, aunque el negro aumento en su vestimenta, el encanto no disminuyo en nada. Más bien todo lo contrario, el ver la fuerza que refleja es abrumadoramente fascinante. Es refrescante la libertad que se dio al no tener los ojos del Santuario sobre su hombro las 24 horas del día.
Las horas que pasa en la escuela son aburridas. Es una estudiante medianamente común, hasta se podría decir que un poco sobresaliente en una que otra materia. Ahora que recuerdo… Jajaja Ame la discusión en el club de arquería.
Pero como todo en esta vida, nada puede ser cien por ciento bueno nunca. Me disgusta ese grupillo de chicos que la rodean todo el tiempo. Se le pegaron apenas le vieron. Me he dado a la tarea de investigar a cada uno y he determinado que el menos peligroso es ese muchacho rubio. Por otro lado el pelirrojo y el albino, representan una piedra en el zapato que me gustaría eliminar lo más prontamente posible…
Hace unas semanas ocurrió un incidente que modifico un poco mis planes para esos dos. ¡Estúpidos espectros arruina planes! El mocoso de los ojos curiosos quedo en el fuego cruzado y después de los rumores de una morena chismosa logro descubrir a mi "pajarillo". Logre ayudarle a mantener la relativa tranquilidad, al hacer que todos los que escucharon el rumor lo olvidaran. Para mi desgracia las cosas no pararon ahí, ella lo tomo como su aprendiz al descubrirlo como un Elementista, ¡Por todos los dioses! ¿Cómo un simple mocoso como ese logra estar a su lado y yo no? Eso es frustrante… Aunque le doy un punto al muchacho por el empeño que pone ante los entrenamientos.
Debo mencionar que el pelirrojo no deja de tratar llamar su atención, parece un cachorro buscando afecto jejeje. Aunque eso no impide que piense en golpearlo por algunos de sus tratos y comentarios hacia ella. Le perdone algunos cuando vi que la defendió de un joven castaño. Nunca dejara de lado su tendencia de marcar que puede enfrentarse a cualquier cosa sola…
Bueno, el mayor problema que tengo ahora, es que los tres tontos ya están implicados en esto y será más difícil el alejarlos sin tener un encuentro directo con ella… Aunque… eso no estaría del todo mal.
Una gran sonrisa apareció en mi rostro con ese último pensamiento. Me encuentro escondido de las miradas indiscretas mientras los sigo. Han dejado al rubio en las cercanías de su casa, para proseguir por otro camino, lo más probable a la casa del albino.
Me acerco un poco para poder escuchar la charla que tiene con este chico
-Si no fue difícil. Al pez casi se le caen todas las escamas del susto jijiji
-¿Y los otros?
-Eran solo invocaciones
-¿Cómo? – interrumpió el pelirrojo que se había mantenido callado desde hace rato.
-Perdón, no explique eso. Algunos dioses pueden crear guerreros de seres menores o cosas inmateriales. En el caso de Poseidón, algunos peses y agua marina.
-¿Y cómo hacen eso? – preguntó el de ojos bicolor con notable curiosidad
-Pues hay varias formas, aunque en este caso lo lograron gracias a esto – mostró un dije como un pequeño cántaro que tenía el símbolo del dios del mar en dorado.
-¿Con esto? – señalo el ojos grises
-Si – volvió a guardarlo – El general tenía un rango bastante bueno, es una pena que fuera un paria jeje – mostro una sonrisilla de medio lado – Bueno mejor para mí. Poseidón pagara bien por recuperar este dije.
Detuvieron su marcha frente a la casa del albino, y cuando este entro siguieron con rumbo a la del revoltoso pelirrojo.
-Debes de conocer un lugar espacioso y privado, ¿no?
-¿Cómo?... – dijo el sonso con cara de no haberle entendido nada.
-Olvídalo. ¿Estás seguro de lo que decidiste? Aun estas a tiempo de zafarte de esto
-Mnmhp
-Bueno interpretare eso como "Aun no me retracto"
-Que terca eres
-Y eso que aun les falta por conocerme – la luz que hasta ese momento había estado en sus ojos se opaco un segundo con ese comentario – Mañana después de la escuela comenzaremos con su entrenamiento, espero que lleves un cambio de ropa cómoda.
-¿Y porque solo me lo dices a mi? – Mocoso idiota no sabe que ella juega a provocarlo
-Lys ya conoce mis requerimientos y Nath tiene deportes mañana así que llevara ropa para eso. Bien descansa y procura no salir de tu casa por la noche.
-Como digas mamá
-Lo digo en serio – cambio su sonrisa por su mueca de ejecutor – Ahora eres un blanco de los parias así que obedece por tu propia seguridad
Se mantuvieron callados hasta que llegaron a su destino. Ella solo espero a que abriera la puerta antes de que se despidiera alborotándole el cabello y dejara una orden al can para que se alejara.
Espero con ansias el día de mañana me divertiré mucho con todo lo que les pondrá a hacer mi pajarillo jejeje
Escorpio - Joss
El ambiente está algo raro. Tengo días sintiendo una presencia que me sigue, pero no he logrado dar con ella, ¿Podría ser mi imaginación? Me frustra eso y además tengo que ideármelas para poder manejar este error que cometí. Debí hacer lo primero que se me vino a la cabeza, pero… no me creo capaz de hacerles eso a ellos. Hace años que no me ponía en una encrucijada así.
-Joss, Joss – la voz de Peggy me saco de mis cavilaciones
-¿Qué sucede? – le pregunte en cuanto me alcanzó
-Lista para la entrevista
-¿Cómo, Cuál entrevista?
-La que le hago a todos los competidores antes del evento deportivo claro esta
-Por Athena, no se dé que me hablas
-Vamos no tienes ni un comentario.
-No lo creo, solo competiré en Arco y flecha. No es algo sorprendente.
-Es mucho sabiendo lo decadente de ese club
Gruñí un poco por el comentario. Por más descuidado que este, no es como que pueda decir que es completamente malo
-No creo que sea así
-Bueno y ¿Qué piensan hacer para ganar? La directora tiene muchas esperanzas de que al fin obtengamos una medalla o trofeo en eso
-Solo competir. Ya la fortuna lo dirá
Tuve que aguantar el largo interrogatorio de la morena. La debería contratar para las investigaciones, de seguro que ni un espectro la tolera más que unos minutos antes de decirnos todo lo que queramos solo para que la alejemos de él jajajaja Hace tiempo que no tengo esa clase de ideas jajaja.
Camine por los pasillos viendo a los representantes de las otras escuelas. El evento será algo grande por lo visto.
-Jossy ¿No estás muy ocupada? – Nathaniel llego corriendo
-No mucho, merodeo mientras llega la próxima clase
-Que suerte. ¿Podrías ayudarme con algo?
-Por supuesto, pero en qué – me tomo de la mano para que lo siguiera
-Uno de los representantes no quiere aceptar al instituto en arquería. Y la directora está discutiendo con él, mientras me mando a buscar a uno de los inscritos en arquería para que aboguen.
-Ya veo – Por poco pensé que quería que usara mis poderes para manipular al representante. Hay cosas que no pudo olvidar. Suspire aliviada de que no fuera esa la idea de Nathaniel – Hare lo que pueda.
Lysandro
Al fin termino mi clase, estoy algo ofuscado ya que los momentos a solas con Jossy se reducirán por los otros. Bueno no es que me moleste… mucho por lo menos, pero con esto me quitaron el protagónico. Ya no soy el único que sabe algo más de ella.
Suspiro frustrado al dar la vuelta por el pasillo principal. Al levantar la mirada la veo con una sonrisa encantadora mientras habla con un hombre mayor, además están otros señores, la directora y Nathaniel. Parece que es algo importante la directora no deja de asentir contenta.
Después de algunas sonrisas y despedidas con beso en la mejilla los otros hombres se retiraron. Dejando a Nathaniel y Jossy que agitaba la mano en una efusiva despedida.
-¿Ha pasado algo bueno? – pregunte apenas llegue con ellos
-Más o menos. Gracias a Jossy, logramos que dejaran competir a la escuela con solo 2 participantes en arquería, aunque el mínimo es de 5 por equipo – Sonrió el delegado como si un peso se le hubiera quitado de encima.
-No fue para tanto – la pelinegra puso una de sus manos tras su nuca mientras sacaba la lengua en un gesto adorable.
-Ya veo. Podríamos hablar en otra parte de lo que ya saben – dije con el fin de tener algo de privacidad con la de ojos azules, pero la suerte no me sonrió
-¿Dónde estaban? llevo buscándolos un buen rato.
-¿Te dejo salir? – ella cuestiono al pelirrojo cuando nos dio alcance
-Algo así – volteó la cara evitando la mirada del rubio que parecía sospechar algo.
-Nath ¿Crees que podríamos hablar en la sala de delegados?
-Sí. Nadie pasara por ahí en un buen rato. Los otros delegados están en clases o con los otros grupos de participantes del evento.
-Perfecto – sonrió mientras los cuatro nos encaminamos a dicho lugar
Después de cerrar con seguro tomamos asiento en unas de las muchas sillas de la sala
-¿Qué se supone que vinimos a hacer aquí? – se quejo de nueva cuenta Castiel
-Seguir con lo planeado ayer – todos la miramos dudosos – Básicamente deseo recalcarles en que se han metido. Ambos poseen el rango de Aprendiz, y nunca he descuidado lo que eso corresponde
-¿Cómo? – el delegado se aventuró a preguntar
-La tarea de maestro es una de las más apreciadas en la orden. Es dar parte de nosotros a la siguiente generación, aunque, en este caso es evitar que los maten por andar cerca de mí.
-¡Oye!
-No interrumpas – silencio al ojigris con una sola mirada – Veo potencial en ustedes, pero el tiempo no es el apropiado para formarlos adecuadamente. Yo no me puedo exponer tanto y ustedes simplemente no pueden desaparecer por tiempo indefinido
-Por mí no hay problema en eso – Castiel gruño girando el rostro evitando verla de nuevo
-Sí que yo tendría problemas con ausentarme – dijo calmadamente el rubio
-Quizás Leigth solo pensaría que me perdí o que olvide avisarle
-No busco que se excusen ni nada parecido. Solo quiero que sean consientes que el hecho de que ahora sean mis alumnos no implica que les dejare meterse más de la cuenta o lo que crea conveniente en esto, ¿Entienden? – todos asentimos
-Bien. Empecemos con lo básico, entrenaran todos los días…
-¿Todos?
-Si Nath. Todos
-Pero es que…
-No te preocupes, será después de clases en el tiempo que se supone te quedas para los deberes de delegado, no interrumpas – lo amonesto gentilmente – Tendrás mi ayuda para no fallar con tus responsabilidades.
Nathaniel se rindió ante lo dicho por Joss aunque no quitaba la cara de miedo.
-Prosigo, El entrenamiento es para que estén en forma y atentos ante cualquier eventualidad. Por mi parte me comprometo a no dejarlos muy expuestos ni a merced de ningún enemigo. Encontré un hermoso claro en el bosque mientras revisaba el mapa satelital…
-Qué gran consuelo – se burlo mi pelirrojo amigo que no podía tener la boca cerrada ni por un minuto.
-Es mucho más de lo que se espera que haga. Soy un Dorado y esto no forma parte de mis responsabilidades en esta misión.
-Y lo comprendemos muy bien – dije para calmar un poco el ambiente aunque no creo que allá funcionado cuando vi la leve negación que hizo ella.
-Siguiendo con lo que les decía. Estoy aquí por una misión de extrema importancia para la orden. Vengo en "Búsqueda y reincorporación" Tengo que encontrar a tres de nuestros miembros desaparecidos alrededor de 6 años atrás
-¿Si se perdieron hace tanto como es que hasta ahora los buscan? – Curioseo el rubio cambiando su expresión de golpe, creo que vi que le brillo la mirada.
-Hasta hace un año creíamos que los que estoy buscando habían muerto, debido a que sus armaduras no respondían a sus cosmos, pero el Patriarca dijo que sus constelaciones guardianas los siguen protegiendo… - Le interrumpió el delegado
-Eso no me quedo claro. ¿Es cómo que las armaduras y constelaciones les reconocieran?
-Les explicare mas afondo en la tarde, pero básicamente, las armaduras son las que eligen a quien proteger y la constelación, sí se tiene la suficiente educación, puede darnos indicios de donde y como se encuentra su protegido, además que en conjunto pueden decirnos sobre el futuro y los designios de los dioses.
-Quede peor que antes
-Gato curioso – Le revolvió el cabello – Tratare de que lo entiendas pronto
-¿Ve al grano quieres? – la hostilidad de Castiel era más que visible.
-Calmado cachorro. Tenemos la esperanza de encontrarlos en esta ciudad, así que por eso me mandaron.
-Entonces ¿No deseas que te ayudemos en eso?
-No del todo Nath, solo que no se expongan mucho. Ha habido casos en los que los encontrados no responden muy bien, y eso puede ser peligroso para los civiles. Por otro lado tu ayuda fue indispensable.
-¿E-eh? – tuve que fingir que tocia para encubrir la risa por las caras de los otros dos
-No es nada – sonrió quitándole importancia mientras Castiel nos fulminaba con la mirada alternándola entre ella y yo.
Salimos de la sala a continuar con nuestras últimas clases. Justo antes de llegar a mi salón sentí esa sensación a la que Jossy llama cosmos, pero era diferente al de ella, era más como un vacio en el estomago, como la sensación de caer a un precipicio. De la misma manera precipitada e inexplicable que llego a mí se disipó dejándome solo un escalofrió que recorría mi espalda.
Ya recuperado de la extraña situación entre al salón y por más que intente no logre prestar la mas mínima atención a lo que explicaba el profesor. Mi mente se entretenía en analizar lo sucedido. De ¿Verdad había sido un cosmos lo que sentí? Nunca habría imaginado lo diferentes que serian entre si estos. Pero como nos había explicado "El cosmos es la esencia de cada individuo". Quizás… por medio de este se podría identificar a una persona. ¿Cómo se sentirá mi cosmos, será fuerte o débil, cálido o frio…?
-Señor Ainsworth – me saco de mis cavilaciones el profesor – Preste atención.
-Si profesor – tendré que dejar para más tarde mis interrogantes.
Castiel
-¿Qué les parece? ¿No es fantástico? – decía animada mostrándole todo a los dos tontos.
Joss nos había traído caminado un buen rato por el bosque hasta que llegamos a su lugar de entrenamiento. No era más que un estúpido claro en medio del bosque rodeado de esos altos arboles y con una pared de roca en uno de sus lados.
-Atención cachorro. Ya vas atrasado los demás ya dieron su primera vuelta.
-¿A quién llamas cachorro?
-Te llamo como me da la gana CACHORRO. Estas como aprendiz y deberías actuar como uno – Era raro que pese a su estatura, tenía que inclinarme ligeramente para cruzar miradas, me sintiera un poco, y digo muy poco, intimidado; además de que sus ojos empezaron a cambiar de color
Desconocido
Me muero de la risa. Ese muchacho idiota se atrevió a desafiarla tan abiertamente. Jajajaja Sí que es estúpido. Desde mi posición, arriba de uno de los arboles oculto a la vista de todos, puedo disfrutar de la divertida escena. El pelirrojo está inclinado un poco tratando de sostenerle la mirada, pero de un momento a otro volteó el rostro y siguió a los otros chicos que pese a su obvia curiosidad no se atrevieron a intervenir.
Ya me puedo imaginar la cara que puso cuando vio los ojos escarlata de mi pajarillo, ese brillo amenazante que promete un destino más cruel que el mismísimo infierno, solo puedo describirlo como… Sublime, Maravilloso. Cuanto me encanta pasar mi tiempo de ocio imaginando la energía de su cosmos en plena pelea desatando su poder contra sus enemigos, pese a todos los años que tengo de cuidarla no me ha tocado verla en una pelea seria.
Veo como terminan otra vuelta, debo de declararlo me sorprende que a la 10ª vuelta aun puedan seguir. No parecen muy atléticos que digamos… bueno… hable muy pronto. El rubio quedo arrodillado antes de apoyarse resollando para conseguir aire, mi pajarillo fue a auxiliarlo y mientras parecía que le decía algunas palabras de apoyo, el pelirrojo se burlaba antes de tropezar con una raíz que sobresalía del suelo cayendo como un costal de papas. Todos comenzaron a reírse y ella dio una pausa.
Como desearía poder acercarme un poco más y convivir de manera abierta con ellos. ¡Que estupideces! Me estoy volviendo sentimental, pero ¿Quién me culparía? Ya han pasado más de 4 años de que me quedara completamente solo. Suspiro melancólico mientras me entretengo viendo como reanudan el entrenamiento con ejercicios de estiramiento para proseguir con algunas poses de combate.
Las horas murieron rápidamente, por el horizonte, el gran Apolo empezaba a despedirse de la tierra. El cielo se teñía de esas cálidas tonalidades, abajo los más jóvenes se ponían en marcha para regresar a sus casas antes de que la noche los atrapara.
Es hora de irme también – Sonrió antes de levantarme
Después de relajar los músculos estire una mano liberando algo de cosmos, solo el suficiente para no ser detectado, y alejarme de ahí. En menos de un parpadeo me encuentro en el centro de mi residencia dispuesto a tomar un relajante baño antes de dormir.
Nathaniel
¡Estoy más que muerto! Apenas si pude salir de mí cama esta mañana. Cuando llegue a la escuela fui directamente a la sala de delegados por dos razones: la primera descansar un poco para recuperar fuerzas, no creo soportar esto todos los días, y la segunda ponerme al corriente con todo el trabajo atrasado.
Apenas entre, aventé mi mochila y cerré la puerta con seguro. Al darme la vuelta encontré un montículo de papeles, suspire al tomar el de hasta arriba
-¿Pero qué?
-Te dije que ayudaría ¿no? – Jossy estaba recargada en el marco de la ventana, que se hallaba abierta, con una sonrisa
-¿Cómo lo hiciste? Esto me llevaría semanas acabarlo
-Una parte la hice yo y otra unos contactos. Ni te imaginas la influencia que tiene el Santuario y la Fundación – dijo antes de guiñarme el ojo
-¿Fundación?
-Te lo contare luego. ¿Aun sigues cansado?
-Un poco – respondí apenado. No quiero ni imaginarme como fue su entrenamiento si dijo que nos la puso fácil.
-Ven siéntate – arrastro con un pie una silla cercana dejándola frente a ella – Vamos no muerdo
Le hice caso y me senté dándole la espalda. Me sobresalte cuando sentí sus manos en mi espalda, la escuche reír bajito.
-Solo te ayudo un poco – Sentí como sus manos empezaban a entibiarse hasta sentirse gratamente cálidas, ese calorcito se extendió por todo mi cuerpo relajándome haciendo que el dolor y el cansancio desaparecieran
-¿Cómo haces eso? – pregunte con los ojos cerrados disfrutando de la agradable sensación.
-Practica. El Patriarca fomenta que todos deban saber del uso curativo del cosmos
-¿Curativo? Auch – di un brinquito cuando movió una de sus manos más abajo de mi omoplato
-¿Qué paso? – Se detuvo de golpe – Esto no es por el entrenamiento
-No es nada, quizás cansancio acumulado – dije al levantarme y poner algo de distancia.
Ella me miraba de forma acusatoria, tuve que darle muchas vueltas para que desistiera en preguntarme más del tema.
-Te advierto que si me entero de algo así otra vez – me miro de manera fiera y amenazante – Los culpables pagaran caro – dijo antes de alejarse y saltar por la ventana.
-¡Jossy, Espera!
Escorpio - Joss
Que cobarde me siento. Salir huyendo así, bueno técnicamente no es huir. Si me quedaba podría haberle sacado la información por las buenas o las malas, pero ¿qué podría haber hecho? Sí descubro a los culpables ¿podre castigarlos, aunque eso ponga en riesgo la misión? No, no puedo hacer eso. El patriarca… mi padre, la diosa y la orden en si misma cuanta con que encuentre a los desaparecido y más debido a que hay un heredero implicado.
-Santísima Athena – sin darme cuenta estoy junto a uno de los grandes árboles del jardín tras el invernadero. Me abstengo de golpearlo hasta derribarlo, pero no evito romper una de sus pobres ramas.
Los recuerdos de mis primeros años como aprendiz llegaron de golpe
"Flash Back Joss
-Debes poner más atención. Aun terminas con los pies enredados cada 5 minutos – decía Kratos mientras pasaba sus manos por mi tobillo lesionado.
-Lo intento – dije apenada, aunque ya tenía tiempo como aprendiz en los campos del Refugio no lograba alcanzar a los otros.
-Voltéate. Te revisare completa – poso sus manos a mi espalda y expandió su cosmos - ¿Qué diablos es esto? – gruño enfadado
-Este…
-Te dejas golpear por los otros – me volteo, tomándome fuertemente de los hombros
-No. Es que…
-Con esa actitud no lograras nada – Me regañaba el Escorpión celeste con su mirada carmesí
Me quede callada. Sentía la mirada fulminante del peligris. Y después de mucha presión le relate todo lo ocurrido en las últimas semanas. Por ser de los más pequeños, los otros aprendices me molestaban y sin razón aparente saboteaban cualquier actividad que quisiera realizar. En repetidas ocasiones me habían quitado la comida o lograban hacerme tropezar para que la tirara. Y la lesión que tenía en mi tobillo no había sido un accidente como el maestro Auriga había mencionado al Patriarca.
Habíamos salido en una pequeña excursión por los riscos de la zona fronteriza. Marcus y sus amigos que eran varios años mayores se divertían molestando a un pequeño rubio llamado Ethan. El era tan pequeño como yo, pero aun más tímido, si eso era posible. Mientras pasábamos por un estrecho camino los mayores hicieron que el rubio tropezara y casi cayera al barranco. Gracias a la ayuda de un joven caballero, creo que llamado Nicolás, no resulto gravemente herido. Me alegre por el pequeño, pero eso hiso que los otros voltearan hacia mí. Me golpearon y amenazaron para que no les contara a los mayores que ellos habían tenido la culpa.
Cuando termine mi relato Kratos paseaba por la habitación como león enjaulado, yo solo lo veía con algo de vergüenza y duda. Al detenerse me aseguro que me enseñaría a darles una lección o el mismo se encargaría de esos mocosos.
"Final del Flash Back"
El recordar todas esas veces de maltratos y humillaciones, además del pensar que Ethan no corrió con tanta suerte me alteraron demasiado.
-No entrare a clases – dije en voz alta mientras trataba de mantener mi cosmos a raya – Hasta que me calme un poco por lo menos – suspire antes de saltar a la copa del árbol para salir de la escuela.
Deambule unas horas, perdiendo mis dos primeras clases. Por fortuna ni aunque me ausentara todo el curso me retrasaría en materias tan fáciles como esas.
Castiel
¿Dónde rayos se abra metido? Se la pasa regañándome por saltarme las clases y a la primera de cambio, falta y sin avisar.
-Señor Leunam – el Cataño profesor estaba frente a mí con mirada perspicaz
-¿Sí? – no sé porque me da mala espina cuando hace esa cara
-¿Sabe donde se encuentra su compañera?
-No, ni que fuera su niñera. Ya esta lo bastante grandecita para cuidarse sola – me gane una leve mirada de fastidio del que parecía pacifico profesor de filosofía.
-Encárguese de que reciba este material. La exposición es en dos semanas
-¿Qué?
-Su compañera ya sabe de que se trata – sin más se retiro del salón.
Finalmente se terminaron las clases por este día. Es lo único bueno de los absurdos juegos que habrá a mediados de la semana siguiente.
Lysandro
Estábamos los tres en la sala de delegados. Castiel tenía acorralado a Nathaniel
-¿Qué diablos paso? ¿Por qué la dejaste ir? – el pelirrojo lo zarandeo en busca de respuestas
-¿Qué querías que hiciera? ¿Amarrarla a la silla?
Para desgracia del rubio, Castiel había aparecido justo cuando me comento que creía que había dicho algo que enfadara a Jossy y ella se fue. Después de eso el ojigris no tardo en comenzar con su interrogatorio. Me disponía a tratar de separarlos cuando…
-¿Me quieren decir qué diablos pasa? – Jossy desde la ventana los veía con el ceño fruncido y una mueca de total fastidio
-¿Dónde te habías metido? – pregunto después de tirar al delegado
-Que yo sepa no tengo que darle explicaciones a ninguno de ustedes
Me puse en medio de los dos. Parece que algo anda mal. Jossy no tiene un carácter tan agresivo la mayoría del tiempo. Le di un rápido vistazo a la morena mientras mantenía al pelirrojo detrás de mí. Mi mirada se quedo clavada en una mancha un poco más oscura que su pantalón y divise un par de rasguños.
-¿Estás herida? – los otros voltearon a ver la con una expresión más calmada, pero de preocupación
-No tiene importancia – desvió la mirada
Después de que riñera con nosotros por atosigarla, logramos que se sentara para revisar la herida, Eran tres profundas líneas quizás hechas con un cuchillo extremadamente filoso ya que eran cortes totalmente limpios y se lograba ver parte del musculo desgarrado. Pero las tres eran perfectamente paralelas ¿Cómo podría ser eso?
-Deberías ir con un medico – se aventuro a decir el rubio
-Jajajaja ¿Cómo para qué? Ya detuve la hemorragia y en unos días estaré mejor
-Eso es grave. No te hagas la tonta y ve... – Castiel se tuvo que callar por la mirada enfadada que le dedicaba la joven.
-Tonterías. Por todos los dioses soy un Dorado. He peleado con los huesos rotos, he perdido casi toda mi sangre en otra ocasión. Un simple rasguño no es nada. – decía al lograr apartar a Castiel, que era el quien la tenia sujeta a la silla.
-Camino hacia la puerta, pero justo antes de abrirla se percato de algo
-Valla, trajeron mi mochila
Casi olvido que cuando terminaron las clases y no sabíamos nada de ella venimos a la sala de delegados para preguntarle a Nathaniel sí la había visto, pero al decirnos que la había visto en la mañana Castiel salió rumbo a su casillero donde encontró su mochila y decidió traerla. Al regresar nos encontró hablando y después de la discusión… bueno, ella regreso.
La pelinegra rebusco entre los compartimientos de su mochila hasta que dio con lo que necesitaba. Saco un pequeño estuche blanco. Satisfecha pretendía irse
-¿A dónde vas? – le pregunte
-Al baño, debo desinfectar la herida antes que mi veneno pierda efecto – parece que la bronca se le estaba pasando
-Usa el de aquí – el rubio se apresuro a buscar una llave para abrir una puerta al lado de los casilleros de la sala.
La vi meditar unos segundos antes de caminar a donde le indico el delegado. Los tres nos quedamos en silencio.
Un rato después, salió con un vendaje visible por las rasgaduras de su pantalón.
-¿Quieren quitar la cara de velorio? – parece que su mal humor había disminuido considerablemente; no sonreía, pero se notaba más relajada.
-Lo haremos si nos cuentas que paso – me miro levantando una ceja, temí haberla molestado, pero pareciera que no ocurrió eso, solo dio un gran suspiro antes de hablar.
-Bien – tomo asiento en una de las sillas cercanas a la ventana – Daba una vuelta por los límites de la ciudad. Ya saben por donde están esos edificios abandonados – Nos miro para saber si sabíamos donde era – Encontré lo que parecía ser una iglesia o algo así. Nada de importancia por lo menos hasta que vi un resplandor metálico.
Un escalofrió recorrió mi espalda al recordar algunas de mis pesadillas con los guerreros y sus armaduras.
-Decidí investigar y me tope con lo que creí un tótem de bronce con figura de un ave.
-¿Qué tiene eso que ver con que te hirieras? – la interrumpió el pelirrojo
-¿Conocen "Los doce trabajos de Hércules"? – Nathaniel y yo asentimos,
-"Los doce trabajos" es un mito griego, el cual dice que al semidios Hércules se le encomendaron realizar doce tareas impuestas por un Rey – Informo el rubio al ver que Castiel no parecía saber nada
-Correcto. En esta se cuenta sobre las aves de Estinfalo. Son aves carnívoras con garras, pico y plumaje de bronce, su estiércol es veneno y tienen un carácter del mismo demonio.
-¿Y qué con eso? – ella solo inclino la cabeza tapándose los ojos con una mana como tratando de olvidar el comentario del ojogris
-Castiel. Lo que vio Jossy fue una de esas aves – le explique no sé como a veces pasa por alto detalles tan simples.
-¿Qué? – Al parecer ya capto – ¿No me dirás que los monstruos también existen? – Le retiro la mano de la cara para que lo mirara.
-Depende de a que monstruos te refieras. Pero si, por ejemplo, mi traje negro está hecho con piel de una Manticora Rey.
-Esto es demasiado
-Y aun no sabes ni la mitad de lo que yo sabía cuando tenía 5 años – se burlo del pelirrojo.
-Por favor, podrías proseguir – le pidió el rubio mientras no dejaba de sonreír, creo que es el más receptivo de los tres todo lo toma como viene y lo asimila fácilmente.
-Disculpen. Creía que había encontrado alguna armadura abandonada, pero cuando la iba a tocar me tiro un picotazo. Al tratar de alejarme de su nido logro agarrarme cuando tropecé con uno de sus huevos. ¿Quién diría que un ave tan vieja podría alcanzarme? – hiso una mueca
-¿Cómo sabes que era vieja? – curioseó el de mirada dorada
-Ya no podía volar, además los huevos eran algo opacos para ser de una hembra joven y fértil
¿De dónde sacara toda esa información? Pareciera que hubiera entendido mi interrogante porque prosigue a explicarnos más.
-En el santuario hay varios pergaminos sobre criaturas mitológicas. Hace tiempo leí que las aves jóvenes ponen huevos brillantes como si los hubieran pulido. Mientras más viejo es, se vuelven opacos, además que pierden la capacidad de volar y duermen por largos periodos que podría durar años, hasta que mueren y solo quedan sus partes metálicas
-¿Por qué solo lo metálico?
-El veneno de sus desechos se vuelve corrosivo y desintegra el organismo desde adentro, pero el bronce que poseen es muy resistente y no sufre daño extremo quizás solo el suficiente para no identificarlo con su forma original. Es raro que una hembra este aquí. Según sabía estas viven en la isla de Ares.
-¿Y eso donde queda?
-En un lugar que no quisieras ir Cas. A ese dios loco no le gustan los intrusos y todos los seres vivientes de ese lugar siguen la regla de "Ataca primero luego averigua".
Discutimos un rato mas sobre esos temas, parece que de pronto a Castiel le dio entro la curiosidad. Lo único bueno es que con tanta plática la devolvió la alegría y tranquilidad a Jossy.
Salimos cuando todos ya se habían ido y mientras ella decía algo de buscar unos justificantes para las clases, se detuvo de repente y su mirada cambio otra vez.
-Hoy no entrenaremos. Regresen a sus casas en este instante – dijo seria mientras empezaba a emanar cosmos.
-¿Pero?
-He dicho – se alejo no antes de hacer algunos movimientos con las manos y recitar unas palabras.
Sin más que hacer nos fuimos a nuestras casas, pero quedamos de vernos en la plaza más tarde, bueno más bien Castiel amenazo a Nathaniel para averiguar lo que paso antes de que ella se fuera.
Desconocido
Tengo un buen rato esperando a toparme con Escorpión, pero hasta ahora no he logrado verle. Me apoye en el convertible a mi espalda y saque un cigarrillo para pasar el tiempo. Al ver salir a la mayoría de los estudiantes me disponía a retirarme, pero una perturbación en el cosmos me detuvo. La energía del escorpión se dejo sentir por solo un milisegundo, lo que quería decir que aun estaba en el edificio. Armándome de paciencia me quede sentado mirando por la ventana hacia la reja abierta.
Un rato más tarde salieron cuatro jóvenes, de los cuales el más bajo poseía una cabellera larguísima que barría el piso al caminar. Al verlo mejor aprecie que era una chica por las características formas femeninas. Sonreí por encontrar a mi objetivo, pero me intrigaban los jóvenes que le seguían: uno pelirrojo con pinta de maleante jejeje, un albino atrapado en una época pasada y un chico rubio de apariencia aburrida.
Para poder saciar mi curiosidad debía alejar al Escorpión de ellos y lograr encontrármelos solos, de preferencia, a los tres juntos; así no perdería mucho tiempo. Baje del auto y haciendo uso de mi poder me desplace a una zona algo alejada donde encendí mi cosmos camuflado para atraerle hasta ahí, luego regrese alcanzando a escuchar los planes de los chicos, que para mi fortuna se ponían ellos solos en mis manos y en bandeja de plata.
Subí de nueva cuenta al convertible y regrese a mi morada temporal, esperando que se hiciera la hora acordada para encontrarme con los jóvenes.
La hora llego bastante rápido, los esperaba recargado en una de las múltiples entradas de la plaza comercial. Al verlos entrar distraídos, los seguí hasta una cafetería y espere un poco antes de acercarme a ellos.
-¿Les puedo hacer compañía? – dije tomando asiento en el puesto desocupado de la mesa de los jóvenes.
-¿Quién diablos te invito? – me gruño el pelirrojo
-Me parece que tenemos un amigo en común – sonreí de medio lado encendiendo un poco mi cosmos logrando que los tres se pararan y dos de ellos se pusieran a la defensiva
-¿Qué quieres? – interrogo el albino mirándome de manera retadora
-Solo hablar. Me intriga que Escorpión los deje rondar cerca de él – los escanee para apreciarlos mejor. Francamente se dan a notar cada uno a su manera. Me deleite en sus expresiones: furia, duda y algo de miedo.
-Serian tan amables de seguirme – dudaron un momento antes de seguirme. Cada cierto tiempo volteaba un poco para verlos que me acompañaban uno metros retrasados. Así llegamos a los estacionamientos que lucían algo solitarios de personas, pero casi repletos de automóviles los conduje a un sitio algo alejado y con varias camionetas de varios tipos.
-Bien, es hora de ponerse serios – dije riendo al sacar mi amada pistola y apuntarla hacia los jóvenes – Ni piensen en salir huyendo tengo la habilidad de darles a los tres al mismo tiempo si me lo propongo.
-Infeliz… - el pelirrojo dio un paso al frente antes de retractarse al ver como negaba divertido a su protesta
-Silencio. Yo pongo las reglas de este juego muchachos – amartille al arma para dejar más clara mi postura. Esto es bastante divertido.
Nota. que tal hasta ahora meresco algun comentario. espero no enredarlos tanto con mis cambios de perspectiva. nos vemos en el seguiente capitulo.
