Notas del autor: Me disculpo por la larga espera, la universidad me han impedido continuar con esta historia pero por fortuna hoy les tengo un capitulo nuevo y el que le sigue empezado, espero no tardar tanto esta vez. Les deseo buena lectura y si el capitulo lo mereze dejen un comentario
10.- ¿Misión especial?
Nathaniel
¿Que pude haberle hecho a la vida para que todo esto pasara? Apenas si me había salvado de que Castiel me golpeara cuando un loco nos abordó y ahora nos está amenazando con un arma de fuego.
"Flash Back
-Bien no creo que esto sea peor – me dije tratando de darme valor
-Todo irá bien – Lysandro me daba una palmada en la espalda dándome apoyo.
Llegamos unos minutos antes y le conté lo que paso con Jossy, bueno omití algunos detalles. El albino se mostró muy comprensivo y me animo a decirle apenas viéramos al pelirrojo que así se le pasaría rápido.
Apenas estuvo cerca de nosotros le solté toda la historia de golpe el me miro mal humorado antes de soltar una carcajada algo fingida.
-Ya decía yo que estaba medio loca. ¿Quién diablos se enfada después de ayudar a otro? Bueno si hubiera sido yo era comprensible.
Parecía que las cosas se habían relajado al punto que Lysandro propuso brindar con alguna bebida de la cafetería. Los seguí callado, aun no me creo que Castiel esté tan tranquilo bromeando con Lys.
Apenas tomamos asiento en una mesa para cuatro una joven mesera nos trajo los menús y se despidió alegando que estaba algo ocupada que la llamáramos cuando decidiéramos. Ni cinco minutos después un tipo vestido de traje con sombrero y corbata a la usanza de los mafiosos de las películas se sentó en el puesto vacío.
-¿Les puedo hacer compañía? – dijo con mirada escrutadora nada agradable, tenía un acento que me hiso compararlo más con los mafiosos.
Castiel lo miro enfadado por su atrevimiento y casi le grito – ¿Quién diablos te invito?
-Me parece que tenemos un amigo en común – sonrió dejando ver una mueca tétrica dando paso a una sensación de alarma total. Podía sentir una corriente eléctrica cruzar todo mi cuerpo, pero a diferencia de la experiencia de unos días atrás, esta me provocaba salir huyendo. Sentía una desesperación tan grande que solo pensaba en hallar una salida lo más rápido que pudiera. Como pude logre pararme temiendo que mis piernas no me sostuvieran. A mi lado Castiel y Lysandro estaban de pie, pero con una expresión más de bronca que de miedo.
-¿Qué quieres? – me sorprendí al ver que quien se puso a la delantera era Lysandro
-Solo hablar, me intriga que Escorpión los deje rondar cerca de él – sentí su mirada escaneándonos sin quitar esa sonrisa siniestra.
-Serían tan amables de seguirme – pronuncio al levantarse y dar algunos pasos alejándose.
-¿Qué hacemos?
-Ver que pretende ese idiota, rubiales – Castiel se adelantó empezando a seguirlo
-Vamos – mencionó Lys antes de que tratáramos de alcanzarlos.
Recorrimos la plaza y entramos al estacionamiento, cada vez nos adentramos más y más. Solo veía automóviles por doquier, ni una sola persona alrededor. Nos detuvimos junto a unas camionetas, esto no me daba buena espina parecía que nos quería acorralar.
-Bien, es hora de ponerse serios – rio al sacar algo de su chaqueta.
Abrí grande los ojos al apreciar la plateada pistola con la que nos amenazaba
–Ni piensen en salir huyendo tengo la habilidad de darles a los tres al mismo tiempo si me lo propongo – se burló, no sé si lo dijo en serio, pero si tiene la mitad de la puntería de Jossy estábamos en problemas.
-Infeliz… - Gruño Castiel con la intención de tratar de desarmarlo, pero se detuvo al ver el gesto del otro.
-Silencio, yo pongo las reglas de este juego muchachos – amartillo el arma antes de dirigirla con burla a la cabeza del pelirrojo.
Fin del flash back"
A mi lado Lys parecía concentrarse llamando la atención de nuestro captar – Ni lo pienses, no tienes el cosmos suficiente para enfrentarme. Jajaja ni creo que puedas con un simple soldado raso jajaja
Siempre con la pistola amenazándonos nos logró acorralar contra la pared, los francos eran serrados por dos pesados camiones y al frente una camioneta de carga sin camper.
-¿Por dónde empezamos? – dijo burlón, pero su sonrisa murió al sentir una presión en su cuello, una especie de cuchillo oscuro se apretaba contra su tráquea
-Podrías decir qué haces amenazando a mis chicos – Jossy se asomó un poco por un lado de su cara, pero eso solo logro que mirase de lado y redirigirá el arma a la morena.
-¿Joss…? – Lys se quería acercar a ellos, pero logre detenerle al tomarlo de una manga y al voltear a verme negué.
-Scorpione – dijo el desconocido con una sonrisa a la morena
-Cancro – murmuro ella
-Ci è voluto per arrivare
-E 'questo quello che pensi? Sapevo che eri tu, quindi non preoccupatevi. Ancora ho seguito. Grazioso appartamento.
-Hahaha. Il potente Scorpio... – estuvieron hablando por un rato, un largo y tenso rato, o por lo menos lo era hasta que - Parece que no nos entienden ni una puta palabra.
-Me parece bien así.
-Vamos ¿Qué les escondes a tus muchachos?
-No te incumbe
-¿Y al Patriarca?
-Callado – el rio por la amenaza
-Bien. Terminemos con esto de una vez – sujeto el gatillo de manera amenazante
-Si así lo quieres. ¿Qué será más rápido, la bala o mi daga?
-Hay que averiguarlo.
Los tres nos abalanzamos hacia ellos, pero nos quedamos como estatuas cuando escuchamos el cliqueo del arma
-Jajajajaja. Cagna fortunato. Le quitaste las balas ¿no es verdad?
-Pensé que al decirte que estuve en tu apartamento supondrías que había hecho una de las mías. ¿Me crees tan idiota como para dejar que por una remota probabilidad pudieras herirlos? Imbécil – dijo mientras le propinaba un zape que logro doblegarlo, tirándole el sombrero descubriendo unos cabellos plateados casi blancos como los de Lysandro.
-Ya te extrañaba – La abrasó fuertemente ayudándola a bajar de la camioneta.
-Soquete – ella le devolvió el abraso y lo jalo hacia nosotros – Discúlpate – ordeno tomándolo de su corbata.
-Ho capito, e ho capito. Me disculpo por el susto Ragazzi. Pero no pude evitarlo. No es común que la mia sorella deje que cualquiera este a su alrededor.
-¿Qué diablos pasa? Este imbécil te apunta con un arma y luego se abrazan. Ya no entendí nada. – gruño Castiel al encararla.
-Así es siempre, ya me acostumbre – sonrió quitándole importancia – La primera vez que lo vi trato de atacarme. Diles como termino eso Cangrejito
-Sorella! No me apetece recordar eso. Pensé que me había quedado sin herederos y ni que decir de "mi orgullo"; los plateados se burlaron por semanas
-Eso es por bruto, y nunca pensé que caerías sobre esos escombros, pero fue muy divertido.
-Me parece que se pierden con facilidad del tema – Dijo Lys mirando algo enfadado al otro albino de mirada rojiza.
-Calmado ragazzi. Aun puedo darles una lección si eso es lo que quieren – nos apuntó con un dedo mientras una lucecita se materializaba en la punta de este.
-Ni lo pienses. No deseo que los mandes al Hades tan pronto – Jossy le dio una patada en la espinilla.
-Beh, io rimango calmo – dijo al agacharse y frotar su pierna. Luego tomo el sombrero y al erguirse se lo coloco de nueva cuenta – Aunque tenemos cosas que hacer. El Patriarca me mando para una misión de poca importancia. – termino cruzándose de brazos.
-¿Enserio? – Dijo con una ceja levantada – De acuerdo cuéntame los detalles cuando lleguemos a mi departamento, el tuyo es un poco asfixiante.
-A diferencia tuya, no tuve tiempo para buscar algo más acorde a mi categoría – los dos empezaron a caminar a la salida.
-Esperen – casi grite, al detenerlos.
-No pensaran dejarnos aquí o ¿sí? – Lysandro seguía mirando mal al otro albino
-Ya sabes que de todos modos te vamos a seguir – termino Castiel con una sonrisa burlona.
Escorpión – Joss
Me detuve mirando a los chicos, al parecer el cosmos que use con ellos aún está haciéndoles efecto, quizás solo un poquitito.
-No pensaba dejarlos – les sonreí - ¿Cabemos en tu coche?
-Por Athena ¿Que lo dudas? – saco un cigarrillo que incinere antes de que llegara a su boca – Oye ¿Sabes lo que cuestan?
-No me importa. Te olvidaste que odio el olor a tabaco. Tendré que ventilar el coche antes de entrar – hice un gesto de asco.
-Es un deportivo solo hay que bajar el capote hermanita – me revolvió el cabello tratando de calmarme.
-Ahora que lo pienso – Escuche a Lysandro murmurar detrás de nosotros.
-¿Qué piensas? – dije justo cuando llegamos a la salida de la plaza y vi el convertible rojo de mi compañero de armas.
-Castiel ya casi no fuma
-No lo había pensado yo tampoco – dijo el aludido
-Simple, como te ayude con lo de tu memoria lo hice con él.
-Manipuladora como siempre Escorpión.
-¿Cómo? – Nathaniel pregunto parece que los efectos de nuestros cosmos le afectaron despertándolo un poco, pero aunque aún estaba un poco enfadada por lo de la mañana trate de controlarme y explicarlo un poco.
-A Lyz le di la orden de prestar más atención a su alrededor, mientras que a Castiel que ni se le cruzara la idea de fumar frente a mí.
-¿Les ordenaste?
-Deja de darles vueltas a esto. Si les soltaste algo de información, dáselas completa – pronunció al abrir las puertas del auto y bajar el capote – Aquí como la ven toda delicada y adorable, mi hermana es la mejor mentalista del Santuario – informo con alegría mientras ubicamos dentro del coche, yo en el asiento del copiloto y los chicos en el asiento trasero con Lysandro entre los otros dos.
-Lo dirás solo porque soy el único activo – no sé cuánto problema resulte el que allá destapado esa información.
-Relájate no creo que le cuenten a nadie – me dijo en italiano.
-Puede ser – me sentía incomoda, porque de un modo u otro los había manipulado un poco a todos, aunque no me había metido en sus mentes directamente el hecho de que los influenciara estaba presente.
-¿Qué quisieron decir con Mentalista? – curioseo Nathaniel, ya debía esperar eso del gatito.
-Mentalista es un guerrero con habilidades mentales, ya sea de manipulación o lectura de mentes por así decirlo – Cáncer mantuvo un dialogo relajado contestando algunas preguntas de los chicos en el trayecto a mi departamento.
Yo me mantuve pensativa todo el camino y apenas pude regresar a la normalidad al cerrar la puerta y tener a tres pares de ojos fijos en mí.
-Empecemos con las presentaciones. Este es Axel Di Angelo, caballero dorado de Cáncer, custodio del Cuarto templo y miembro de la Triada.
-Nos habías dicho que tú pertenecías a eso
-Si Nath, somos tres caballeros dorados
-¿Cuál es el tercero?
-Piscis – se me adelanto Axel – Pero aquí nuestra pequeña seria la líder – termino sonriendo
-El cargo lo tiene Daisuke – rebatí
-Pero todos sabemos que el Escorpión por tradición es el líder de los As…
-Suficiente ya entendieron – logre callarlo con un codazo en el estomago – Sigo, ellos son: Lysandro Ainsworth, Nathaniel Collins y Castiel Leunam – dije señalando a cada uno.
-¿Por qué a mi último? – se quejaba el pelirrojo
-Solo es un modo de presentarlos, no hay nada implícito en el orden
-Si tú lo dices – se fue a sentar al sillón enfadado.
-Por mucho que esta situación me divierta debemos hablar de otros asuntos – Cáncer se puso serio de repente
-Te escucho – pronuncie al sentarme en el comedor mientras le dirigía una mirada por la compañía que teníamos
-No hay problema, hasta quizás nos ayuden – dijo al ponerse en el puesto frente a mí, los chicos permanecieron apartados, pero pendientes de lo que diría mi italiano compañero.
-Mañana por la tarde tenemos una audiencia con I. M. para una misión en esta ciudad
-¿Inteligencia Mundial? – Dije incorporándome de golpe - ¿Qué se les perdió esta vez?
-¿Qué diablos es eso de "Inteligencia… algo"? – cuestiono Castiel desde su lugar
-Es una organización conformada por todos los gobiernos del mundo – explique
-¿Algo como la ONU? – intervino Nathaniel
-No exactamente
-Se encargan de tener un ojo siempre sobre nuestros asuntos – proclamo en son de burla Axel
-¿Y cómo por qué eso? – expreso Lys
-Muchos nos consideran una amenaza, ya que con uno solo de nosotros bastaría para derrocar cualquier gobierno, por las buenas o las malas.
-La guerra civil los dejo algo ariscos. Y ni qué decir que luego vinieran las dos guerras contra los dioses regentes del mar y el inframundo.
-Aun así, no se molestan cuando nos hacen sacar su basura. Siempre terminamos el trabajo sucio por ellos – dije enfadada
-Lo único bueno es lo que tienen que pagar – rio por eso mi italiano compañero
-¿Les pagan? – pregunto curioso el pelirrojo
-Sí y no – sentía las miradas esperando mas información – Para que el Santuario intervenga los gobiernos deben desembolsar grandes cantidades de dinero, en una especie de tributo. Esto se viene haciendo desde tiempos inmemoriales aunque el tributo ha ido aumentando y depende del trabajo a realizar.
-Por eso puedes costearte esto – Castiel hiso un gesto con la mano como señalando todo el departamento.
-No exactamente. Los caballeros que cumplen la misión solo reciben un pequeño porcentaje, mientras lo demás se destina a las misiones altruistas como en los desastres naturales y casos especiales. Además de la manutención y funcionamiento del Santuario y su habitantes, que no son pocos.
-Además Josely tiene un buen resguardo de centenarios de oro en el extranjero.
-Eso no era de su incumbencia – Axel siempre con su lengua tan suelta
-¿Oro? – los tres miraron extrañados
-Dinero de la familia de mi madre, eran carboneros y prestamistas pos-revolucionarios.
-Y como única superviviente de la familia todo es de su propiedad.
-Te callas o te callo por las malas – lo amenacé – No es algo considerable en verdad – dije para quitarle importancia siempre me incomoda que mencione eso. Son solo unas cuantas monedas que preferiría dejar guardadas por siempre.
-Bien, pero yo no ando ocultando de donde vengo – dijo con las manos en alto tratando de calmarme
-Sabes bien porque no lo digo, idiota. Además tu sales en varias publicaciones de Sicilia, sería raro que no supieran quien eres.
-Ya sabes lo que es ser el futuro líder de la Familia – Rodé los ojos tratando de calmarme
-Su apellido me suena conocido – Lysandro se puso a analizar un poco, no sé si fue bueno el darle más concentración.
-Por supuesto – dijo feliz y altanero – Los Di Angelo de Sicilia. Líderes de las grandes familias italianas y principal representante de la Mafia clásica y sus ideales.
-La Mafia. Esto se pone mejor a cada minuto. – festejo en broma el pelirrojo
Paso un buen rato en lo que los chicos se fueran a sus casas un poco más tranquilos, tengo el presentimiento que mi poder los dejos un poco inmunes a la información que se les dio ya que no ahondaron mucho en algunas cuestiones. Solo espero que esto no sea contra producente a la larga.
Después de su partida, Axel y yo nos pusimos de acuerdo en la junta que tendríamos con los agentes de I. M. Llegando a la conclusión de que solo uno de nosotros se presentara ante ellos y que el otro vigilaría los alrededores. Además de que sería interesante hacer pasar a los chicos por guerreros del Santuario. Planeamos todo y el llamo para conseguir los atuendos que usaríamos al día siguiente. Además le conté sobre el ave de Estinfalo que encontré, quizás se le ocurriera una forma de llevarla al Santuario o a un lugar donde no fuera a lastimar a algún curioso.
Castiel
Aun me siento raro. Es como si hubiera tomado de mas, pero no he bebido nada desde hace un tiempo. El loco, disque mafioso, amigo de Joss la trajo en la mañana y propuso recogernos a los cuatro cuando terminaran las clases.
Durante estas todo parecía normal y hasta que busque unas carpetas en mi mochila me tope con los papeles que me dio el profe de filosofía ayer y recordé que tenía que entregarle las hojas a ella.
-Por poco y me olvido de esto. El filosofo te dejo esto.
-¿He? Gracias – dijo al hojear las hojas – Estos son fáciles ni tendré que esforzarme.
-¿Para qué tanto papel?
-El profesor me pidió ayuda con unas traducciones para una clase futura. Encontró un libro de Filosofía antigua, pero está en griego clásico y creía no haber entendido bien lo escrito.
-Ya pensaba que era algo más divertido
-No creerás que todo el tiempo es emoción tras emoción. Tenemos días rotundamente aburridos también – rio quitándole importancia.
-Algo así me imaginaba. Por lo menos tienes una vida más divertida que la mía – dije lo ultimo lo más bajo posible, pero parece que si me escuchó.
-No te preocupes en la tarde tendrás algo de qué hablar por mucho tiempo – me palmeo la espalda regresando nuestra atención a lo que sea que estaba en la pizarra.
Justo al terminar las clases nos encontramos los cuatro dentro del deportivo del de ojos rojos. Condujo hasta el centro y para nuestra sorpresa se detuvo en una tienda de trajes Armani.
-¿Qué hacemos aquí? – dije algo contrariado, ¿Para que teníamos que venir a un lugar como este?
-Aquí encontraremos sus ropas para la reunión de la tarde
-¿Iremos con ustedes? – dijo algo emocionado el delegado
-Sí, irán con Josely como su apoyo. Pero yo les aconsejaría que dejen que ella hable y de preferencia solo traten de parecer amenazantes y listos para el combate. – dijo antes de hablar con un señor algo viejo que nos escaneo con la mirada antes de irse por una puerta aledaña.
-Por otro lado yo estaré vigilando los alrededores por si hay algún contratiempo.
-¿Y qué tenemos que estar haciendo en un lugar como este? – dije para poder aclarar toda esta situación.
-Deben estar vestidos para la ocasión – intervino Joss vestida con un traje algo holgado del saco y con un chaleco ceñido que la hacía parecer un chico – Además los trajes les aumentan algunos años – termino sonriendo.
-Deberían usar lentes oscuros también, en especial por este peculiar detalle – finalizo el otro albino señalando a Lys justo cuando varios empleados nos llamaron para que nos probáramos los trajes.
Tortuosos minutos tuve que pasar con esos idiotas y me lleve más de un pinchazo con los alfileres. Al finalizar nos pasaron una gran variedad de gafas de sol de marcas que parecían bastante costosas.
-Esto no es necesario mi hermano nos hubiera prestado algunos trajes – dijo Lys cuando logro salir del vestidor
-Pudiera ser, pero corríamos el riesgo que los relacionaran. No son agradables cuando se les mete una idea en la cabeza.
-¿Por qué lo dicen? – debo de decir que al rubiales le quedan bien los trajes hasta parece algo mas masculino aunque sé que en el fondo sigue siendo un gato miedoso.
-Tienen la curiosidad de enterarse de nuestros secretos y como no les damos nada, se lo toman muy a pecho – se burlaba el de ojos rojos.
-Nosotros nos identificamos por nuestras constelaciones y nunca aportamos datos en concreto sobre nuestras identidades. Ni cuando nos fichan, tenemos la orden de evitar dejar cualquier dato en poder de ellos o cualquier otra instancia.
-¿Los han fichado? – eso sonaba algo interesante. Todos tendrían problemas con la policía, bueno yo tenía un pequeño expediente por desorden público cuando aprendía a conducir mi motocicleta.
-El mío es familiar – sonrió el extranjero – pero no tienen pruebas que me impliquen directamente con el Santuario. Mientras que mi sorella fue más por un error de novato.
-No dejaras que olvide eso verdad.
-La verdad. No. Es muy graciosa esa historia.
-Si tú lo dices.
-¿Podrían contarla? – pregunto Lysandro mientras se terminaba de arreglar la corbata frente a uno de los espejos de cuerpo completo.
-Durante mi primera misión fuera del Santuario me tope con un operativo policiaco que tenían el mismo objetivo que yo. Solo que llegaron cuando ya había terminado. Me arrestaron y como tenia la orden de no hacer disturbios con la autoridad me tuve que dejar llevar a la comandancia.
-¿Te encerraron?
-Solo un par de horas hasta que Inteligencia Mundial apareció…
-Y la llevaron a sus cuarteles para ficharla – se burlo el italiano – No saben lo molestos que se pusieron por todo el desastre que causo.
-No es cierto, solo no deje que me tomaran las huellas o fotos.
-Si claro y por eso tienen fotos muy "artísticas" tuyas – el albino realizo señas de comillas con las manos y demás gestos raros como de burla o algo parecido – Y cientos de papeletas empapadas de tinta. Además que golpeaste a unos cuantos guardias.
-Les advertí que no me jalonearan y no entendieron – ella se cruzo de brazos, pero pude ver una sonrisa que trataba de plasmarse en su boca.
-¿Qué edad tenias?
-11
-¿Estas de broma? – casi grite. Cómo era posible que siendo una niña le hubieran mandado sola a que hiciera… bueno lo que fuera que hizo.
-No bromeo, en si no era mi primera misión, solo que era la primera que hacía para el gobierno. Ya tenía unos tres años en misiones pequeñas dentro del Santuario y las ciudades vecinas.
-¿Cómo diablos viven ustedes? – sigo sin entender cómo se manejan estos locos.
-Es la voluntad de nuestra diosa, pocas veces las cuestionamos – los dos se encogieron de hombros, parecían resignados a esa ideología.
Terminamos de arreglarnos y después de que ellos se fueran con el viejito nos retiramos con los cuatro trajes en la cajuela del deportivo rumbo al departamento de Joss.
-Repasemos esto. La cita es en la azotea del edificio de la empresa Computer and computer networks a las 6 en punto. – informaba el albino italiano
-Justo en un hora. No tenemos idea de cuantos irán a la cita, pueden ser solo dos o decenas – informaba de manera seria ella.
-A partir de este momento les serviría recordar no decir sus nombres reales y de preferencia responder a los alias que les asignamos.
-Katze, Usagui y Wolf – nos señalo la morena.
-¿A quién se le ocurrió esos apodos? – dije en tono irónico
-Es como los llamo en los entrenamientos. Katze es gato en alemán, Usagui es conejo en japonés y Wolf pues ya saben Lobo o prefieres que te diga Puppy.
-Ya entendí – Lys y el rubieles se burlaban.
-Nos cambiaremos en el edificio de enfrente que es un complejo de oficinas administrativas. Tenemos contacto con esa empresa y nos facilitaran un lugar para cambiarnos y Axel nos vigilara desde la azotea de ese edificio.
-¿Están seguros de esto?
-No es momento de flaquear gato miedoso
-¡Oye!
-Vasta chicos nos vamos
Después de esa orden nos dirigimos a nuestra cita, no podía creer que en un lugar tan "finolis" y con tanto "estirado" nos dejaran pasar a la primera y sin cachearnos siquiera.
Una mujer de la recepción apenas nos vio en la entrada casi corrió para indicarnos donde podremos cambiarnos. Joss y el italiano hablaron con ella un momento antes de cerrar la puerta de la sala en la que nos dejaron.
Mientras nos cambiábamos me percate que ella no se había ido, solo nos daba la espalda aprovechando que su cabello casi la cubría toda. Se saco los pantalones quedando en una licra negra como la que usa para deportes y luego la playera mostrando una musculosa demasiado justa en color blanco.
Lysandro a mi lado carraspeo desaprobatoriamente para llamar mi atención y que desviara la mirada del espectáculo. Cuando me peleaba con la corbata se ofreció a ayudarme, pero no quito la cara de enfado ni un solo momento.
-Bien ragazzi, aquí esta su demás equipo – dijo el albino entregándonos los lentes y sombreros.
-Se ven muy convincentes – sonrió Joss atando su larga trenza.
-Hey blondi, toma esto
-¿Qué-é? – el de ojos rojos le entrego una arma al delegado que la miraba con pánico.
-Solo es para aparentar, ni siquiera está cargada. Sí lo estuviera, Scorpine me la pondría en…
-Demasiada información Axel – ella lo miraba fríamente
-Cas usa esto – me lanzo unos guantes de piel negra
-Como quieras – el ponérmelos note que poseían algo rígido en la parte de los nudillos además que tenían un acolchado interno, sin lugar a dudas eran guantes para pelear.
-Lys estira tus manos – este respondió mansamente mientras ella le vendaba las manos.
-¿No necesita más protección?
-No, es un elementista
-Fortunato Scorpine. Encontraste un elementista en este minúsculo paramo.
-Más bien, él me encontró – suspiro recordando dicho momento – Mueve los dedos
-Están perfectas, no me molestan – Lys sonrió afirmando lo dicho.
-Un poco de fuego – ordeno haciendo que Lys despidiera una leve llamarada que cubriera sus manos – Bien. Listos todos a sus puestos.
Narrador omnipresente
Azotea del edificio empresarial Computer and computer networks 5:45pm
-Todos a sus posiciones. No deseo sorpresas de esos fenómenos – decía por un radio un hombre de un nos 45 o más, su piel curtida por el tiempo mostraba algunas cicatrices leves en una de sus mejillas y parte del cuello. Sus cortos cabellos castaños se despeinaban por el viento frio de Francia.
-Capitán Cross. Nos informan que cuatro individuos han entrado a la recepción del edificio
-No los pierdan de vista, pero manténganse ocultos
-Como usted diga capitán – la comunicación se corto dejando el inconfundible sonido de la frecuencia en el radio portátil.
-Capitán ¿Esto es necesario? Se supone que vienen a ayudarnos ¿No es verdad?
-Nunca se puede confiar al cien por ciento con ellos señorita Haigth – dijo mientras pasaba una de sus manos enguantadas por las casi imperceptibles cicatrices, dejando sin palabras a la mujer de rojizos cabellos
– Francotiradores ¿Qué ven desde su posición? – pregunto activando el radio de nuevo
-Todo libre señor, no hay movimientos sospechosos en las proximidades – la mayoría de los reportes eran iguales
-Perfecto manténganme informado de cualquier cambio.
-Capitán los sospechosos se aproximan al último piso. De ahí solo tendrán que tomar las escaleras para entrar en su perímetro.
-Entendido. – termino la llamada antes de voltearse a los 12 elementos armados que custodiaban la azotea, reviso su reloj de muñeca – 5:59, 6:00 en punto. Prepárense – dijo a sus hombre que tomaron posiciones esperando las ordenes de su superior.
La puerta frente a ellos se abrió y cuatro individuos elegantemente vestidos en trajes negros avanzaban hasta quedar a mitad de la explanada. El superior camino unos pasos adelantándose siendo seguido por dos oficiales con rifles de asalto.
-Que grato recibimiento – dijo uno de los hombres que habían entrado abriéndose paso hasta quedar a un metro del capitán – Mr. Cross – Ladeo su sombrero dejando ver su burlona mirada azulina
La joven dama veía intrigada como un pequeño hombre o mejor dicho chico que no debía pasar del metro setenta se ponía a la par del Capitán que tenía una estatura de más del 1.95m como mínimo.
-Escorpión – susurro en ingles
-Siempre es un placer verle Peter Cross – el chico realizo una reverencia sin quitar la sonrisa burlona, a su espalda los tres sujetos murmuraban mientras parecían observar a los oficiales.
-El Santuario debe de estar loco por enviarte a ti para esta misión – se quejo el capitán imprimiendo la mayor nota de molestia que pudo.
-Eso me hiere – el pequeño hizo un gesto como si el pecho le doliera – Aunque no es mi culpa. No informaron que clase de misión seria. Y dado que yo estaba en la ciudad, era la opción más simple. Además, sabes que si quieres las cosas de manera sigilosa y sin testigos, soy el mejor para el trabajo – su expresión cambio a una máscara de seriedad amedrentadora, como si fuera la persona más peligrosa que se hubiera conocido en la historia. Algunos oficiales dieron unos pasos atrás y otros apuntaban sus armas.
-Calmados – freno a los tres jóvenes hombres, se diría que eran jóvenes quizás menores a los 30 por mucho, que habían tomado posiciones de ataque, dos con los puños en alto y el tercero apuntando con un arma. Después de una sonrisa franca del moreno menor los otros se tranquilizaron volviendo a la posición desenfadada que tenían.
-No hagamos un mar de sangre. Son como mínimo 10 a uno – dijo al poner una mano en el pecho del capitán y darle unos golpecitos en tono amistoso.
-¿10 a uno? ¿De dónde sacas eso mocoso? – Cross lo alejo retirándose un paso a la izquierda – Solo tengo a estos hombres – señalo con una de sus manos sin mirar a tras
-No nos hagamos tontos frente a la señorita – dijo dirigiendo la mirada encantadora de largas pestañas a la dama – Sabes muy bien que no soy estúpido y por lo menos conté 20 policías en cubiertos en el edificio y quien sabe cuántos francos tengas
-¿Francotiradores? – murmuraron los de traje negro
-Katse.
-Si-i, Escorpión – el rubio dio un paso afianzando el arma
-No desperdicies parque, es difícil de conseguir por las disposiciones del Patriarca – dijo el joven con una sonrisa macabra
-Como ordene Escorpión – el rubio se calmo recobrando la compostura por completo.
-Deberías dejarme darles una lección ya me hartaron estos idiotas – el pelirrojo se tronaba los dedos al chocar su puño contra la palma.
-Hay cosas más elegantes Wolf – se burlo el de cabellos blancos al estirar una mano que parecía estar en llamas.
-No se molesten chicos. No deseo que estropeen las ropas,
-Como ordenes Escorpión – respondieron los otros dos sentándose en uno de los extractores cercanos.
-Deja tu teatrito mocoso.
-Sabe que soy muy teatral – dio unas vueltas en si mismo haciendo que la larga trenza se moviera cautivante con el aire – Pero empecemos, tengo otros planes para la cena.
-Por favor. Podemos comenzar – pidió la única mujer - ¿Usted es un Saint?
-Si mi bella dama y del rango más alto – dijo después de besar la mano de la mujer
-Tenemos una filtración de información muy valiosa para múltiples organizaciones – informaba Cross
-¿Y qué con eso?
-Tuvimos muchos desfalques de fondos y cientos de códigos se han perdido día a día
-Eso parece un problema – el moreno ladeo un poco la cabeza.
-Y no tiene ni idea. Estábamos creando un código para la red del Banco Central que comunicara con todas las bases en el extranjero.
-Un desfalque multinacional y multimillonario
-Exacto. ¿De verdad crees hacer esto? Solo te hemos visto en masacres y desastres de proporciones épicas enano.
-Soy el mejor en infiltración y obtención de datos, para su información – se defendía el menor
-Bueno lo veremos mañana por la noche – freno la discusión la dama mientras buscaba en su bolso de mano y saco un sobre en color hueso atado con un hilo dorado
-¿Una invitación? – inquirió al tomarla el más bajo
-Sí, mañana habrá una cena de gala en la mansión Gales con los accionistas y demás implicados en estas negociaciones, en la creación y el desarrollo del proyecto. Sin menospreciar a algunas personas públicas y de la farándula.
-Para simplificar, todos los que saben cuánto cuestan los códigos y algunos tontos vistosos de tapadera.
-Acertaste. Lo que queremos es que se mezclen entre los invitados y vacíen toda la información de una PC que se localiza en un estudio del segundo piso en el ala este – informo dándole una USB de color plateado
-Y que reemplaces los datos de la carpeta de "Programas principales" con lo que está en esta memoria – Dijo la mujer entregando una microSD y un aparatito cuadrado con un delgado cable que terminaba en una punta metálica – además de que coloques este equipo dentro del CPU y lo conectes a la fuente de alimentación.
-¿Eso es todo?
-Sí, ya tenemos sospechosos. Solo necesitamos recuperar los códigos que suponemos están en esa computadora. Según nuestros hombres infiltrados es la única sin acceso remoto ni internet, todo entra y sale por medio de USB.
-Entonces es solo para confirmar lo que saben. Bien, no es problema.
-Después que recupere la información deberá resguardarla hasta que nosotros vallamos a recogerla.
-Un momento – dijo serio el menor – Deberá ser en zona neutral, de preferencia un café o restaurante. No permito la entrada a nadie en mi residencia temporal, eso pondría en riesgo mi misión principal – se cruzo de brazos para enfatizar su punto
-Ya hablaremos de eso luego.
-Le enviaremos un auto…
-No es problema tengo transporte – el ojiazul interrumpió a la dama con una sonrisa
-Si necesitas algo… – se forzó a decir el capitán Peter Cross
-La verdad sí. Quizás un mapa de la mansión.
-Le enviare la información en unas horas de ser precisa.
-¿Tu correo sigue siendo el mismo, espero?
-Claro, es el de costumbre. Bien, sin más que decir nos retiramos – hiso un ademan con la mano en señal de despedida, pero la joven lo tomo haciéndolo girar
-¿Me permitiría un segundo?
-Por una dama como usted. Todos los que guste – sonrió de manera picara
-Por favor Capitán en privado. – dijo justo cuando Cross estaba por protestar
-Bien. Pero lleve escolta
-No es problema, ¿o piensa que podría hacerle algún mal a tan dulce criatura?
Los cuatro de traje seguidos por Cross y algunos de sus hombres eran guiados por la mujer hacia una de las oficinas de la planta alta.
-Esta es mi oficina privada.
-Les esperamos aquí no se tarden – pronuncio Cross a la mujer – Haces algo estúpido y tus compañeros no salen vivos de esta – amenazo al oído al menor
-Vamos Peter. Ambos sabemos que no quisieras tener que llevar a cabo esa amenaza. Antes de que les pongas un solo dedo a mis chicos ya estarías retorciéndote en el infierno – dijo con la mirada rojiza como la sangre.
-Pase por favor
-Con su permiso – el joven entro poniéndose cómodo en uno de los sillones de la espaciosa oficina.
-Creo que debería presentarme. Soy Clarisa Haigth – estiro su mano estrechándola con la del menor
-Escorpión. Lamento no dar más datos, pero son políticas del trabajo.
La pelirroja asintió y recorría la oficina con notable nerviosismo
-Por lo que veo tiene un puesto alto en la empresa.
-Soy la presidenta interina.
-Lo suponía. Por favor no se preocupe por las tonterías que dice Peter de mí. Solo es que tuvimos un pésimo inicio cuando nos conocimos.
-Creo que es apreciable. Parece que lo odiara.
-Odiar es una palabra muy fuerte. Yo diría que no le caigo bien – se rio bajando con ese gesto un poco de la tensión.
-Yo quería pedirle un trabajo extra
-¿Extra? – el chico se incorporo acercándose hasta el escritorio donde la mujer buscaba unos papeles y sacando una cajita no más grande que su mano.
-No puedo sacar dinero de mi cuenta privada hasta que este asunto se resuelva. Así que esto es todo lo que le puedo ofrecer – abrió la caja mostrando un prendedor de oro con una gema finamente tallada en forma de estrella – Es un jade, A estado en mi familia por generaciones – indico al ponerla en las manos del de ojos azules.
-No entiendo que podría pedirme si me entrega algo que veo es muy valioso para usted – la mirada del menor era comprensiva hasta cálida.
-Unos de los datos perdidos son sobre los gastos privados de algunos de nuestros miembros. Entre los cuales están los míos…
-Prosigue – pidió el moreno al ver la indecisión en la mujer
-Destino mucho de mi dinero al cuidado de mi padre, el presidente verdadero y si alguien sabe que esta tan mal podría perder a la mayoría de los accionistas o la empresa en sí.
-Legado patriarcal ¿o me equivoco?
-¿Cómo lo supo?
-Hay cosas que pasan en muchos lugares del mundo. También con nosotros hay problemas de género aun.
-Lo que le pido es que antes de entregársela al capitán borrara lo referente a mis finanzas.
-Eso sería peligroso para usted, se convertiría en la principal sospechosa – la mujer bajo la vista en señal de derrota – Aunque podríamos maquillarlo un poco para que no aparezca lo que no deseamos que sepan.
-¿Como haría eso? Los datos no pueden ser modificados tan fácilmente. Solo se pueden borrar o reemplazar conjuntos completos.
-No se preocupe tenemos medios para eso – dijo al devolverle la caja con la joya.
-¿Pero? – Tomo la caja con mirada extrañada.
-Luego nos arreglaremos – le guiño un ojo en complicidad
-Gracias – sonrió esperanzada.
Mientras tanto fuera de la oficina los ánimos se calderón mucho con la ausencia del Capitán Cross. Las bromas y ofensas disfrazadas estaban terminando con la poca paciencia del pelirrojo.
-Basta Cas… Wolf, no debemos meternos en problemas
-Sí, no ves que son muchos y están armados – murmuraban tratando de calmarlo y entrar en razón
-Ya deja de gimotear gato gallina.
-Vamos estos son los supuestos Saint, no parecen nada espectaculares – se burlo un soldado al lado de los jóvenes.
-¡Basta! Dejen a los peones tranquilos. El único que nos debe preocupar es el mocoso. No le den una razón para volverse loco, dejen tranquilas a sus mascotas – informo con burla uno de los superiores
-Mascota lo serás tú – El pelirrojo se lanzo propinándole un derechazo al bufón
-Mal nacido – hubo una gran algarabía, todos dirigieron sus armas hacia ellos.
Lysandro y Nathaniel buscaban la salida más cercana a una de las salas aledañas sin encontrarla, estaban completamente rodeados. Volvieron su mirada justo para ver como unos de los oficiales disparaban hacia ellos. Los estruendos los dejaron sordos por unos instantes, pero ninguno parecía herido cuando se incorporaron.
-What the hell were they thinking? (¿Qué diablos estaban pensando?) – gruño alguien
Cuando los chicos levantaron la vista Escorpión estaba frente a ellos con las manos al frente en puños.
-¿Quién les dio permiso para que dispararan imbéciles? – el capitán regreso corriendo al escuchar el alboroto
-Saca a tus hombres Cross en este instante – dijo amenazante el menor abriendo las manos de las cuales cayeron las balas lanzadas.
-Todos fuera – ordeno – Menos tu
-Señor… yo… - dijo con voz temblorosa el oficial que permanecía en el suelo con un visible terror plasmado en el rostro
-¿Me lo ofreces como sacrificio? – pronuncio macabramente el menor con la mirada roja y brillante al alzar con una sola mano del suelo al hombre mucho más alto y robusto que el.
-No. Solo quiero saber porque cometieron tal estupidez – trato de calmar las cosas el capitán sujetando la mano de escorpión quien termino soltando al desdichado.
-Simple estupidez. Te divertiste con todas esa bromas a mis chicos – le dijo en un murmullo
-Yo… No… Lo siento… yo…
-Largo antes que me arrepienta de dejarte ir.
-Sabes que la amenaza podría tomarse como una declaración de guerra.
-Y tú sabes que si quisiéramos guerra no tendrían ni la oportunidad de réplica. Cumpliremos con el trabajo y trata de no dejar a tu subordinado solo. Sabes que los accidentes pasan sin previo aviso.
Los jóvenes salieron del edificio y abordaron un deportivo negro alejándose.
-¿Qué estabas pensando imbécil? Te das cuenta que acabas de cabrear a uno de los mejores y más peligrosos asesinos que hemos podido clasificar.
-Señor, yo no sabía…
-Claro que no sabias idiota. Nadie sabía que enviarían al Escorpión para esto. Debieron especificarlo "los de más arriba". Quizás la Grulla o el Camaleón habrían sido mejores opciones. Diablos, aunque los otros no fueran guerreros el simple hecho de que estén con ese mocoso los vuelve intocables. Ese mocoso ha matado a sangre fría cuando unos imbéciles hirieron a uno de sus perros. No quiero saber que haría por unos hombres.
Tomo su móvil con urgencia marcando un número registrado
-Habla el agente Peter Cross. El enviado del Santuario resulto ser Escorpión. Preparen una comitiva de vigilancia para mañana en la noche… ¿Qué porque lo pido?... Un imbécil hiso rabiar al mocoso. La operación está en riesgo si el crio no logra calmarse… No, espero que no sea peor que en Colombia… Si, esperemos que eso tampoco. Brasil fue más tranquilo en comparación… Casi lo olvido, recoge los videos de vigilancia y encuentra a los tres acompañantes del mocoso… Pues los buscas en la base mundial si es necesario – colgó bruscamente el móvil.
-¿Capitán? – La dama que se había mantenido ausente lo miraba nerviosa por lo que había visto.
Después de lograr calmarla y dar órdenes para la limpieza del lugar, todo el personal de I. M. se retiro para comenzar con los preparativos del día siguiente.
Mientras tanto en otra parte de la ciudad.
-Quieres calmarte, nada resulto mal al final
-Cállate Axel. Déjame pensar en silencio – gruño al joven mientras los otros intercambiaban miradas.
Con una gran tención entraron en el complejo donde habitaba la joven, pese a sus extrañas ropas los guardias no parecieron prestarles atención. Subieron con un silencio incomodo hasta el apartamento donde todos se quedaron en la sala mirando a la joven rabiar en todos los idiomas habidos y por haber.
-Bien ya me calme un poco – soltó un gran suspiro dejándose caer en el sillón y serrando los ojos
-Si es preciso lo admito, fui un idiota y la ca…
-No fue toda tu culpa – corto la frase del pelirrojo
-¿A no? Yo diría que fue un gran detonante
-¡Cállate idiota! – le grito Castiel al rubio.
-Calmados. Ese idiota estaba, como decirlo… "influenciado" – dijo Escorpión sin abrir los ojos y recostando su cabeza en el respaldo dejando que sus cabellos negros se esparcieron un poco – Ya saben. Eso de "Si le logran dar aunque sea un golpe a un Saint te ganas el respeto de todos".
-¿Cuándo aprenderán? – negó el italiano con mirada seria – Pensaba que después de lo de Egipto lo pensarían mejor.
-Nicolás debió darles una buena paliza esa vez.
-¿Y ahora que sigue? – dijo un poco inquieto el de ojos bicolor.
-Ustedes se quedan de lado mientras Axel y yo terminamos la misión. Diablos de seguro redoblaran la vigilancia por esto.
-Se convertirán en un completo estorbo si tratan de intervenir – término la idea el albino de ojos rojos
-¿Nosotros? – el otro peliblanco lo miro irritado
-No, los idiotas de I. M. – la joven se levanto tratando de calmar los ánimos del albino y el pelirrojo que estaba por saltarle encima al guardián de la cuarta casa –Pondrán mas guardias y eso puede ser sospechoso y entorpecer la infiltración. ¿Qué maldición me persigue? Tenía que ser el paranoico de Peter Cross. Santísima Athenea ese loco le tiene un odio patológico a cualquiera del Santuario.
-Sigamos con el plan. Trajiste algunos vestidos del santuario ¿no?
-Sí, pero no creo que ninguno sirva – dijo repasando en su mente las prendas que trajo y no había tocado en su estadía – Lys ¿Crees que tu hermano tenga aun ese vestido que me probé la otra vez?
-¿E-eh? – El se sonrojo un poco y desvió la mirada antes de responder – Si, creo que lo vi en el aparador esta mañana.
-Gracias, creo que servirá con unos accesorios que tengo.
-¿Y qué hacemos nosotros entonces? – pregunto Nathaniel ya un poco shockeado por todo lo que había pasado en los últimos días.
-Se quedan en sus casitas y tratan de tener un perfil bajo. Nosotros nos encargamos de esto y los veré el domingo en el claro para entrenar.
-¿Eso es todo? – la miraba enfadado el pelirrojo
-Sí, no deseo que se inmiscuyan más en esto por el momento. Puede ser contraproducente, los pueden estar buscando por suerte creen que son mucho mayores. A nadie se le cruzo la idea de que eran menores de edad aun.
-No debiste estar sondeando tanto en la mente de esos tontos. La última vez te descompensaste mucho – le decía algo preocupado el de cáncer.
-Solo fue superficial para ver si no corríamos riesgos. Nada que unas horas de sueño no recuperen.
-Bien entonces a la cama – todos se le quedaron mirando extrañados el pelirrojo – Yo solo decía lo obvio – dijo al cruzarse de brazos.
-Castiel tiene razón. Mejor nos retiramos aunque no se cómo explicar lo de mis ropas – decía algo preocupado el de ojos dorados.
-Sus ropas están en el cuarto de invitados. La traje después que dejaran el edificio. Pueden cambiarse y los dejo en sus casas. Tengo que ir por mis cosas al Hotel de pasada.
Los chicos subieron a cambiarse para partir a sus hogares y descansar por ese día.
-Pueden quedarse con esas cosas – decía burlón el albino a Nathaniel y Castiel
-Yo paso, no creo querer explicarles a mis padres como es que tengo una pistola en mi poder. – Dijo al regresarle el arma
-Me los quedo, pueden serme útiles.
-Perfecto. Ha ha ya voy entendiendo porque los tiene cerca.
-¿Qué es tan gracioso?
-¿Siempre a la defensiva "Rojito"? Mejor apresúrense. Y… - dijo saliendo del cuarto, pero en el último momento se detuvo – Lo que pienso es más bien un alago para ustedes. Creo que le hacen bien a la mia sorella.
Los jóvenes se quedaron extrañados, pero decidieron dejarlo de lado. Cuando salieron la morena los despidió en el recibidor y partieron a sus hogares en el coche del italiano.
A la mañana siguiente
-Lysandro ¿me ayudaras o estarás así todo el día?
-Disculpa Leigh. No tuve una buena noche.
-Bueno, ya decía que tu racha de concentración no podía durar tanto – decía en son de broma el pelinegro aunque no quitaba su serio porte.
-Creo que tienes razón – suspiraba el albino mirando al hermoso vestido negro en el aparador, por eso es que acepto ayudar a su hermano esa mañana en la tienda.
-Creo que tienes razón en que debemos mandarlo a la bodega. Ya tiene mucho en exhibición y no parece llamar la atención.
-Déjalo un día mas – su hermano lo miraba extrañado
-¿Qué te hizo cambiar de parecer? No fue ayer cuando me propusiste que tú mismo lo guardarías
-Sí, pero… tengo una corazonada – mintió girando un poco el rostro para que no lograra ver el sonrojo que tenia
-Si tú lo dices.
El día avanzaba tranquilo, muy pocos clientes los abarrotaban de tareas y la visita más esperada por el albino llego pasadas las dos de la tarde.
-Buenas tardes – la inconfundible voz de Jossy llamo la atención del joven victoriano, quien solo deseaba que la pareja a la que atendía se fuera rápido.
-Buenas ¿En qué le puedo ayudar? – se ofrecía su hermano
-Buscaba un vestido para una fiesta que tengo esta noche – sonreía la joven dejando ver una mirada encantadora
-Tenemos muchos vestidos que le podrían servir…
-Tenía en mente ese hermoso vestido del aparador
-Ya veo. ¿Me permitiría una pregunta? – le miraba curioso
-Por su puesto
-¿Es usted la joven que mi novia casi "obligo" a probárselo hace tiempo?
-Jejeje si y creo que ella gano al final
-Rosa siempre se sale con la suya
-Ya veo jeje
-¿Lysandro me ayudarías por favor? – pregunto Leingh al ver desaparecer a la pareja tras la puerta.
-Si ya voy
-Dobla el vestido mientras traigo una de las cajas grandes de allá atrás – le hiso una seña de que lo acompañara en cuanto pudiera.
-¿No me pedirán que me lo pruebe? – reía por lo bajo la morena haciendo que el albino se sonrojara
-N-No… no creo que sea necesario – se retiro lo más rápido que pudo, tratando de calmarse para encarar a su hermano.
-¿A esto te referías? – lo miraba con una sonrisa cómplice
-No es lo que piensas – se defendió casi tirando el vestido por la sorpresa
-Yo no pensaba en nada hasta que me respondiste. Ahora se porque querías esconderlo y me queda una gran duda
-Leigh por favor – miraba incomodo y avergonzado a su hermano
-Bien no diré nada – termino de empacar el vestido – Te alegrara saber que Rosa le hiso algunas correcciones después de que la joven se marcho – lo miro risueño y le entrego la caja – Regresa a tu color antes de entregárselo.
-LEIGH!
-Bien jaja. Vamos ve allá.
Lysandro salió algo avergonzado y justo antes de encarar a la de ojos azules suspiro para calmarse.
-Todo listo – le extendió la caja y después de hacer la transacción salieron de la tienda.
-¿Ayudaras hasta tarde?
-Sí, no tengo nada más que hacer – ella lo miro enarcando una ceja y con una sonrisa divertida
-Lamento el descomponer tus planes – Le palmeo la espalda – Yo también estoy algo enfadada por esto. Odio esas fiestas de ricos – suspiro con desgano
-¿Has asistido a muchas? – pregunto intrigado.
-Unas cuantas. Cosa del Santuario. – decía la joven restándole importancia con un movimiento de su mano – Nos vemos mañana. No te esfuerzos mucho.
Con una simple inclinación de cabeza se despidió y salió corriendo hacia las calles que lucían abarrotadas de gente. El joven peliblanco solo atino a levantar la mano y luego de perderle de vista entra a la tienda para continuar con su aburrido día.
Mansión Gales – 8:34 pm
-No podemos llegar en el tiempo estimado. Empiecen con el operativo de inmediato.
-Si capitán.
Todos los miembros de I. M. que se encontraban en la mansión tomaron sus posiciones tratando de no parecer sospechosos. Habían logrado cambiar de último minuto a más de veinte individuos de seguridad con su personal, esperando que con esto fuera suficiente para evitar algún inconveniente relacionado con el joven enviado del Santuario.
Avenida principal 9:20pm
Las personas invitadas empezaron llegar desde las 9 en punto, pero Peter Cross sabia que el mocoso no haría una aparición tan predecible haciendo gala de su puntualidad. Lo que le molestaba en este momento era el impresionante tumulto automovilístico en el centro que lo había retrasado y la radio no lograba enlazar por más de unos cuantos segundo para dar indicaciones a sus subordinados.
-Disculpen ¿Alguno sabe como se ve el sospechoso? – pregunto uno de los primeros guardias por el micrófono escondido en su uniforme.
-No – se escucho a otro responderle
-Estos inútiles – gruñía al capitán – ¿Aun no arreglas esa porquería?
-Lo lamento, pero no esta lista del todo. – decía con un poco de miedo uno de los técnicos.
-Pásamela tengo que hablar con esos idiotas o perderemos al mocoso, si no es que ya este en la fiesta.
-S-si capitán, pero…
-No hay pero que valga, pásamelo en este instante – casi le arrebato el micrófono.
Mansión Gales 9:22 pm
-Es…chen bien, No Ten… …mpo. El sospechoso es d… …exo …ino, de 1.60 m aprox. – se espesaban a escuchar las especificaciones de manera entrecortada por los auriculares de todos los infiltrados de I.M.
En ese preciso momento llego a la entrada una limosina negra de la cual baja un hombre joven de traje sastre, su cabello era albino y tenía la mirada de un tono rojizo.
-¿Ya viste esa ostentosa limo? – uno de los guardias murmura a un pelinegro a su lado.
-Sí, estos jóvenes junior – le respondió, tratando de prestar atención a la descripción que les mandaba su capitán.
Ambos hombres observaron como el recién llegado caminaba al otro lado de la limosina para abrir la puerta a su acompañante. El moreno se sorprendió al apreciar a una chica de apariencia encantadora y siguió observándola mientras atendía a las indicaciones del capitán Cross.
-…como seña particular su cabello es casi tan largo como su estatura.
Los jóvenes llegaron a la puerta y entregaron la invitación correspondiente, permitiéndole apreciarlos mejor. El hombre era sin lugar a dudas Italiano y muy probable perteneciente a la mafia, su acento y maneras de moverse lo delataban. Mientras la joven parecía latina y haciendo gala de su porte lucia un exquisito vestido negro con una falda de cientos de plisados negros con bordados y encaje mientras en la parte superior un amplio escote llamaba la atención, como complementos portaba unos guantes negros y una especie de estola de seda a juego con el vestido, mas una llamativa joyería de oro puro con piedras rojas. Pero lo que más llamaba la atención eran las largas coletas negras como la noche que caían con gracia a ambos lados de su anatomía. Al pasar a su lado la chica le dirigió una encantadora mirada azulina como la de un gato juguetón.
El moreno guardia le regreso la sonrisa y los saludo dejándoles el paso libre, pero a solo unos pasos de separación se mente empezó a realizar comparaciones. La joven estaba casi a la altura de su acompañante pero sin los tacones, que logro ver cuando bajo del auto, no mediría más del metro sesenta y tantos a lo mucho. Su constitución parecía delgada, pero lo suficientemente tonificada para ser gimnasta. El contraste de su color de cabello y piel morena clara con el tono azul de sus ojos. La excesivamente larga cabellera negra era otro punto que concordaba con lo poco que había entendido de la descripción del sospechoso.
¿Sería que la joven era el sospechoso? Tenía que informarlo de inmediato. Se alejo un poco simulando que necesitaba algo de aire fresco y acciono el comunicador.
-Tengo un individuo que cumple en gran medida con el perfil – espero por la respuesta que llego demasiado rápido y eufórica para su gusto
-Perfecto, síganle de cerca, pero no se expongan. Puede ser que este sea el día que logremos obtener algún dato extra…. – la comunicación se corto de manera sorpresiva
-¿Qué abra pasado? Bueno ya veremos si en verdad es el sospecho…
-Vamos regresa al trabajo. Están llegando más invitados – su compañero lo saco de su monologo
-Ya voy
Entrada trasera de la Mansión Gales 12 pm
-Repórtense.
-Nada de consideración. El sospechoso no se ha movido en más de una hora.
-¿Qué estará pensando? – se preguntaba el capitán Cross.
Después de su arribo, había mantenido contacto periódico con sus subalternos y todos tenían el mismo reporte. Vieron al mocoso entrar a una de las habitaciones del ala oeste con el dueño de la Mansión y varios colegas más.
Salón de descanso - Ala Oeste de la Mansión Gales 11:23pm
-Espero que toda esta plática no le aburra señorita
-No debería preocuparse por mi Señor Miller – la joven sonreía cubriéndola con una mano enguantada.
-Son cosas muy técnicas para una joven dama como usted
-No tome importancia Compagno. La signorina esta versada en estos temas, aunque si ustedes gustasen ella esperaría en la habitación de junto.
-No es tan mala idea – otro de los hombres veía esta propuesta como algo muy tentador – Yo podría brindarle compañía mientras tanto – propuso con un sonrisa malsana plasmada
-Wilson…
-Si así lo disponen, no me molestaría que el señor me mostrase las exquisitas pinturas que logre vislumbrar a nuestra entrada – pronuncio la joven al levantarse y realizar una graciosa venia al hombre mayor que la tomo por el brazo para guiarla fuera del cuarto.
-"Inicio con el siguiente paso. Entretenlos lo mas que puedas y mantente en contacto" – comento vía cosmos la joven
-"Si Sorella. No te pases mucho con el viejo jeje"
-"Muy gracioso"
Ya afuera de la habitación
-¿Le gustaría dar un paseo en otra parte? – le susurro al oído después de haberla abrasado de manera ruda por la cintura y centrando su mirada en el amplio escote de su vestido.
-Me gustaría "Un poco mas y ya verás viejo…" – Pensaba con enfado la morena mientras era llevada por un pasillo aledaño que conducía al inmenso balcón que comunicaba el ala oeste con la este.
-En esta área estaremos solos. Está prohibido al público general – pronuncio con burla el hombre mientras habría una de las puertas corredizas de cristal.
-¿En verdad estamos solos? – la joven lo miraba con ojos de borreguito
-Si mi pequeña dama – tomo su mano enguantada y deposito un beso en la muñeca
-Perfecto – el hombre solo logro ver la sonrisa burlona de la joven antes de caer inconsciente
-Por Athena, un poco mas y me vomito – suspiro tratando de relajarse – Bien, veamos que podrías tener que me fuera de utilidad – decía mientras se concentraba para usar su poder, coloco su mano sobre la cabeza del mayor y a los pocos segundos sonrió.
-Perfecto. A trabajar se ha dicho
Avanzo por las desiertas habitaciones hasta que dio con una que estaba cerrada con llave. Se quito un guante y usando su aguijón abrió la puerta encontrándose en un estudio con una computadora algo vieja en apariencia.
-No entiendo porque tener este modelo si… Oh, que buen disfraz. Es mejor que la que tengo en el Santuario. – encendió el equipo y se coloco un comunicador que traía escondido en una pequeña bolsa de piel atada a su pierna.
-Me alegro que el vestido tenga una falda tan amplia. Jejeje. ¿Logan me escuchas?
-Ya me estaba preocupando. Tardaron mucho en contactarme – se escucho la respuesta risueña del hacker por el auricular.
-Dime que hago primero.
-Conecta el pendrive que te envié…
Tiempo después
-Esto es muy tardado
-No desesperes Escorpión. Sí yo soy quien está haciendo todo el trabajo.
-Jajaja no me digas – se burlaba la joven negando divertida, era peculiar que esto le resultara tan aburrido, las nuevas generaciones utilizaban tecnología, pero no a este nivel. Era bueno tener a un grupo de hackers ex-terroristas cibernéticos trabajando para el Santuario.
-Y… Listo. Ya puedes copear los archivos sin problema
-Eres genial ¿lo sabes? – la morena se apresuro a sacar la USB y pasar toda la información – Pregunta dummy
-Si ¿Qué pasa?
-¿De qué sirve el reemplazar la información de la carpeta de programas con lo de la microSD y el esconder esa cosa dentro de la carcasa?
-Es como lo que estamos haciendo nosotros. Una conexión inalámbrica a esta computadora.
-Malvada tecnología – decía irónica la joven – Bien creo que ya está terminando de copearse, solo falta poner el aparatito dentro y fin de la misión,
-Bien nos vemos pronto. Unos debemos dormir un poco. – se despidió el mayor
-Nos vemos luego y gracias por esto Logan
-Pierde cuidado. Pero si ves algo bonito, espero que te acuerdes de mí.
-Tenlo por seguro – corto la comunicación y después de apagar el equipo prosiguió a desarmar el CPU. Terminado la instalación recogió todos sus artilugios y acomodo todo como lo encontró para abandonar la habitación cerrando con el mismo truco con el que entro.
Edificio empresarial Computer and computer networks – Oficina de Clarisa Haigth 11 am
-Todo para nada – se quejaba Cross con la joven pelirroja
-¿De verdad cree que no hizo nada?
-Tuvimos vigilada la mansión por completo y no hay ni un rastro de ese mocoso. Todos se concentraron en una morena con…
-Capitán – un soldado vestido de civil entro mostrando una tablet a su superior – Recibimos un correo del Escorpión
-Muéstralo
La pantalla mostro un sencillo mensaje
De: Escorpión Celeste
Asunto: Mission - Complete
Hora: 10:33 am
Para: Inteligencia Mundial – Capitán Peter Cross
Buen día
Recién me levanto :P
Solo informo que la misión fue un éxito. Luego me avisan cuando reunirnos n.n
P.D. Que fiesta tan aburrida. :C
-Maldito mocoso – Cross estaba furioso, el moreno se había burlado de todos en sus caras – ¿Rastrearon la dirección de origen?
-Fue imposible, está cifrada y parece que…
-Por lo menos las cosas salieron bien – sonreía la pelirroja
Los agentes se despidieron y dejaron la oficina. La joven se quedo pensativa por el mensaje ¿de verdad era tan hábil ese joven para burlar a todos los guardias? No pudo adentrarse en sus pensamientos debido a que su celular empezó a sonar con el tono que tenía programado para mensajes.
-¿Quién será? – pronunció al ver que era de un remitente desconocido
-¿Ventana? – volteo a dicho lugar encontrándose al moreno haciendo señas para que abriera la ventana
-Gracias me estaba congelando. ¿Cómo fue todo, Cross se enfado mucho? – pregunto burlón el joven
-Un poco ¿Por qué…?
-¿… no informe de propia voz y frente a todos?
-Algo así.
-Tenía que vengarme por lo de ayer con tantos guardias perdí mucho tiempo dándoles esquina.
-Ya veo – dijo dudosa pensando cómo había llegado hasta su ventana
-Te tengo una buena noticia. Logramos cambiar la información antes de copearla
-¿Cómo…? – abrió grande los ojos por la sorpresa mientras sentía como si le hubieron quitado un gran peso de encima.
-Secreto – le guiño un ojo – Bien me retiro tengo algunos pendientes
Camino a la ventana y justo antes de salir se despidió agitando la mano. Al estar sola la joven solo pensaba en lo poco comunes que eran los enviados del llamado Santuario.
Nota: Palabras y frases en italiano
Scorpione – Escorpión
Cancro – Cáncer
Ci è voluto per arrivare – Tardaste en llegar
E 'questo quello che pensi? Sapevo che eri tu, quindi non preoccupatevi. Ancora ho seguito. Grazioso appartamento. - ¿Eso es lo que crees? Sabía que eras tú, por eso no me preocupe. Aun así te seguí. Lindo apartamento.
Hahaha. Il potente Scorpio... – Jajaja. El poderoso Escorpión...
Cagna fortunato – Perra suerte
Ho capito, e ho capito – Entendido y comprendido
Ragazzi – Muchachos
Mia sorella – Mi hermana
Beh, io rimango calmo – Bueno, me quedo tranquilo
Compagno - Camarada
Signorina - Señorita
Este fue el décimo capitulo, espreo que les gustara y me encantaría leer sus comentarios al respecto, dudas, quejas o lo que deseen. Cuídense y nos vemos en el siguiente episodio de esta historia aun quedan muchas cosas mas por conocer sobre nuestros amados sanits
