Nota: Después de siglos sin subir nada llega un capitulo nuevo. El trabajo y cosas personales me han impedido seguir con mis historias; pero no quiero dejarla en el olvido así que publicare cada que pueda.
12.- Arquero
Nathaniel
Teníamos una plática amena mientras esperamos al enviado de Grecia. Nos centramos en la competencia de mañana y cuando tocaban el punto de la participación de Jossy apareció un hombre joven de cabellos castaños. Ella y el italiano se pusieron de pie sorprendidos por el recién llegado.
-Sorprendidos Chicos – el castaño con ropa formal y una gabardina azul marino sonrió divertido.
-No puede ser – el italiano murmuro nervioso
Cuando el castaño entro la única mujer presente se aproximó para recibirlo con un abrazo mientras el albino se ponía algo rígido al quedar al lado derecho del mayor.
¿Me pregunto quién será este hombre para causar estas reacciones tan dispares?
-Es fantástico que estés aquí – ella se abraso al brazo del mayor
-Yo también pequeña – le revolvió el flequillo de manera cariñosa – Axel relájate un poco
-He… yo… si señor… - el italiano estaba completamente nervioso.
-¿Quieren decirnos quién es él? – Castiel como siempre se adelantó con su tono cortante
-Scusa – el de ojos rojizos se puso de pie y señalo de manera solemne al mayor – Él es el señor Lyseo. Santo de Sagitario, guardián de la novena casa del Santuario y el honorable Pa…
De manera sorpresiva Jossy se puso a su costado dándole un codazo al italiano interrumpiendo su presentación.
-Mi padre – dijo al volver a abrazar al castaño que reía por la situación
-Pero…
-No te preocupes Axel creo que con eso está bien como presentación – pronunció de manera calmada el castaño mandando a que tomaran asiento.
El italiano se puso extremadamente serio después de eso y solo dirigía miradas fugases al castaño.
-¿Él es tu padre? – pregunte algo intrigado
Por más que los observada no encontraba que tenían en común. Él era mucho más alto, de porte y facciones claramente Griegas y su tono de piel era de un tono un poco distinto al de ella. Sus cabellos eran otra diferencia el castaño claro del mayor se veía un poco rojizo con el reflejo de la luz y en ella no se veía más que la negrura de la noche por donde lo viera, quizás uno que otro reflejo azuloso de vez en cuando nada más. Ni siquiera el tono azul de sus ojos era parecido. El mayor posee un tono azul, difuminado con un toque de verde, como el cielo o el mar mientras ella los tiene de un azul oscuro tormentoso. De seguro ella se parece más a su madre.
-Debó decir que se ve muy joven señor – Lysandro llamo la atención del mayor
-No lo soy tanto. Ya estoy cercano a mi cuarta década – sonrió despreocupado - ¿Y tú eres?
- Έχω σχεδόν ξεχάσει πατέρα. Ellos son Castiel, Nathaniel y Lysandro – nos presentó señalándonos con forme nos nombraba.
-Reconozco el nombre de Lysandro por los informes que mandaste – el mayor hablaba de manera calmada como si midiera sus palabras o tuviera poca practica en el idioma. Creo que esto último es lo más acertado
Después que nos aclararan, por insistencia de Castiel, que Jossy era casi la copia de su difunta madre; la morena dirigía la plática por temas comunes como los preparativos y su incursión en los clubes, hasta el otro albino parecía recuperar su humor.
Escorpión – Joss
Que grata sorpresa residí y aunque la velada este siendo casi prefecta dados los últimos acontecimientos, me ronda una duda de manera insistente.
-¿Podría saber cómo lograste eludir al Santuario entero? Estoy más que segura que nadie además de mi maestro sabe que estas aquí ¿O me equivoco? – mi padre dejo la copa que tomaba en la mesa antes de ponerse serio por un segundo y luego sonreír de la forma juguetona que siempre he conocido, era como ver a un niño atrapado después de hacer una travesura.
-Siempre perspicaz hija mía. Y estas en lo cierto, no saben que salí – se encogía de hombros restándole importancia – Se podría decir que aplique una de tus conocidas maneras de escaparte.
Los chicos dirigieron su mirada asía mí. Mientras que mi padre y Axel se reían por la cara de los chicos.
-Meditación. La siempre infalible meditación – reí por lo divertido de la situación. ¿Quién diría que mi siempre correcto padre usaría eso para escaparse alguna vez?
-Me sorprende que este aquí señor – Axel no logra dejar su formalidad frente a mi padre
-Tenía que estar presente. Aunque me desilusionó que tuviera que enterarme por terceros hija mía
-¿Cómo? ¿De qué te enteraste? – Que yo sepa no he metido la pata lo suficiente como para que tuviera que venir personalmente
-De tu participación en el torneo. Hace días se me informo de una llamada de la directora tratando de contactarme con carácter de urgente. Esta solo era para avisarme – sonrió como niño emocionado
-Dejaste tus obligaciones de lado por eso. No es nada importante… – Nunca entenderé a los padres
-¿Cómo que nada? Nuestros ancestros estarían orgullosos de esto. En especial el Honorable Aioria.
-Padre – me sentía apenada por la mención de los antepasados de mi padre
-Tradición familiar – recito Axel emocionado, y yo quería sacarle a golpes toda esa doctrina de amor familiar de la mafia, presionando para conocer algo más de nosotros.
-Sí, un poco. Hace un siglo la abuela Marín decidió inculcar el arte de la arquería a su descendencia para recordar el amor del León dorado por su hermano. Aunque su hijo Aioros fuera escorpión. La arquería es más una especialidad de los arcontes de Sagitario, aunque nunca está de más saber un poco de todo. ¿O no lo crees hija?
-Si "Aunque yo no debería contar en esa lista de descendientes"
-Hija sabes que aunque la sangre de ellos no corra por tus venas posees un cosmos igual o mayor – menciono al intuir mi pensamiento
-Lo tengo en cuenta padre.
El silencio me indico que los chicos estaban consternados por algo.
-El señor Lyseo no es su padre biológico – murmuro Axel para aclarar un poco y aligerar el ambiente
-Lamento el haber preguntado – escuche que Nathaniel se disculpaba evitando mi mirada, quizás pregunto y yo ni cuenta me había dado.
-No hay problemas no es como que nadie lo sepa – suspire. En el Santuario todos saben en parte la historia ya que mi padre enviudo muy joven y la mujer de su vida no logro darle descendencia antes de partir, pero al final de cuentas ¿Cuántos pueden ir contra los designios de los dioses?
Lysandro y Castiel me miraban extrañados, pero podía ver un dejo de preocupación en los grises y admiración en los bicolor.
-De todos modos que tiene de importancia eso. En mi caso a veces desearía haber sido adoptado – dijo en forma de burla el pelirrojo, aunque ya había escuchado eso antes.
-Dejemos esto de lado chicos – menciono mi padre – Yo estoy fascinado que lo que te enseñe no lo hallas olvidado con los años – me abraso compartiendo algo de su cosmos para calmarme.
-Sabes que lo bien aprendido nunca se olvida
-A diferencia de tu Ingles, eso siempre se te olvida.
-Me atrapaste – sonreí por ese hecho por más que domine otras lenguas siempre esa era mi dolor de cabeza.
-Bien, mientras esperamos el postre cuéntame cómo es que llagaste a tomarlos como aprendices, generalmente solo buscas soldados o personas con aptitudes marcadas.
-Sera divertido saberlo. No me ha contado mucho al respecto – Axel le hacía segunda a mi padre.
-Bien. Por donde empiezo.
-Sé que los últimos fue por una emboscada, así que podrías enfocarte en el elementista – decía serio el arconte de sagitario. La plática había tomado tintes más diplomáticos.
-Está bien.
Flash back
Había dado con un espectro errante algo escurridizo, y después de unos problemas que tuve, estaba bastante molesta con este. Me encontraba rondando cerca del parque cuando el tonto alzo su cosmos dándome su posición.
Llegue justo cuando estaba por atacar a alguien, actué por instinto y lo aleje del camino logrando esquivar el golpe. Me quede sorprendida cuando descubrí que conocía al joven.
Luche contra el espectro regresándolo al tártaro lo más rápido que pude. Nunca espere que el cosmos de Lysandro fuera estimulado por la exposición a los nuestros, pero por fortuna no era considerable por ese entonces.
Le inyecte una minúscula cantidad de mi veneno, deteniendo un leve sangrado, pero el efecto fue algo fuerte logrado dormirlo, no me quedo de otra que manipular sus recuerdos haciéndole creer que había tenido un sueño bastante raro.
Días después todo parecía normal aunque me preocupaban las fluctuaciones de su cosmos por lo que lo tenía monitoreado constantemente. Cuando tuvo el accidente en el patio recibí algunos fragmentos de sus pensamientos sin querer y lo que vi me preocupo, no había logrado el grado esperado de hipnosis para desviar su atención de lo ocurrido.
Esa tarde Castiel y yo lo acompañamos a su casa y cuando nos fuimos decidí que sería mejor hacerle otra visita más. Lo seguí cuando dejo su hogar y camino perdiéndose entre los peatones, ya me esperaba que regresaría a la escena del crimen.
Lo vi buscar en los alrededores y adentrarse entre los arbustos parecía que necesitara encontrar algo urgentemente. Callo sentado sorprendido y luego se incorporó rápidamente para apreciar lo que encontró.
Apenas había logrado percibir un tenue brillo metálico cuando se alejó un poco. Lo primero que me vino a la mente fue la aparición del espectro que solo rondaba por las noches como si estuviera patrullando. Eso me condujo a las hordas de esqueletos que portaban brazaletes parecidos a la pieza que estaba semienterrada.
No puede ser – lo escuche decir con la respiración entrecortada.
Un resultado tan desastroso. Que descuido el mío – pronuncie al dejar mi escondite en las copas de los árboles.
¿Quién esta hay? – pregunto algo temeroso
Tienes una mente fuerte para ser un humano común – me coloque a su espalda con un salto
¿Tú?
¿Por qué tan sorprendido? Me buscabas con insistencia ¿No es así? – murmure tratando de cubrir un poco mi tono de voz
¿Cómo? – parecía dudar de sí mismo
No quería llegar a esto. Pero no me dejas otra opción – me aproxime lentamente cerrando la distancia que nos separaba.
En su huida tropezó con una raíz y quedo sentado recargado contra el tronco. Al no tener escapatoria lo tome por el corbatín haciendo que me mirara para completar la hipnosis.
-Es imposible. No eres ella – Él se calmó escudriñándome con su mirada y de manera sorpresiva me lanzó un golpe cargado de cosmos y algo más.
Me aleje restregándome un poco los ojos por el polvo que había levantado en su movimiento. Cuando logre recuperar la visión me encontré rodeada de fuego. El albino estaba preocupado y se debatía entre salir corriendo o ayudarme.
-Qué bueno que soy una brasa y traía mi traje, no es como que la ropa me sobrara – dije al ir apagando el fuego – Que ni se te ocurra moverte, no me tienes tan contenta.
-¿Jos… Josely, en verdad eres tú? – tenía que calmarlo o llamaría la atención de los bomberos
-¿Sorprendido? – pronuncie al quitarme la capucha y la mascara
-Pero… - se recargo en un árbol que se comenzó a incendiar
-Cálmate o terminaras quemando todo – logre apagar con mi viento lo que había incendiado el albino.
Pase un buen rato calmándolo y haciéndolo entender la situación en la que se encontraba. Más tranquilos y con la promesa de que le seguiría explicando más sobre el santuario y su nuevo poder, tome el brazalete y lo acompañe a su casa.
Fin del flash back
-Esa noche informe al Santuario de lo ocurrido y pues solo seguí las instrucciones. Un elementista sin preparación es un peligro para los otros y sí mismo, en especial uno fuego. Y ya saben más o menos lo que siguió, lo empecé a entrenar…
-Y la semana pasada ocurrió la emboscada - pronuncio mi padre pensativo – Entonces ellos son muy novatos – sonrió por lo dicho
-Hmp – Castiel se molestó por el comentario
-No es tan interesante como me lo esperaba – Dijo Axel decepcionado.
-Que esperabas. Una muestra impresionante como la del antiguo Tenma de Pegaso salvando un poblado entero de una inundación – dije sarcástica
-O algo así – el italiano se encogió de hombros
-Vendita juventud – mi padre estaba bastante animado.
Llego el postre y continuamos con la sobre mesa los chicos empezaron con sus interrogatorios a mi padre que respondía lo mejor que podía dado que no dominaba el francés. Las expresiones del Arconte de Sagitario no me daban buna espina.
El fin de la reunión fue algo medianamente normal, ya eran pasadas las 10 pm y mi padre considero el volver a casa. Axel se ofreció, más por huir un rato de la tensión que por amabilidad, el llevar a los chicos a sus hogares.
Subí a la limosina que había traído a mi padre y partimos a mi departamento. El trayecto lo hicimos en silencio total, y las fluctuaciones de su cosmos eran altamente alteradas, no estoy segura si se da cuenta de que no sabe encubrir su enfado para nada. El ambiente se puso peor al quedar solos en el departamento.
-¿Qué crees que haces muchachita? – pronuncio con mucha seriedad
-No entiendo la pregunta
-No te hagas la graciosa Josely. En los reportes que mandaste nunca dijiste que optaste por un cambio tan... tan... radical – me escudriñaba desaprobatoriamente.
-¿Qué tiene de malo el que haya cambiado un poco mi manera de vestir?
-¿Solo de vestir? – La mirada que me dirigió no me daba buena espina - ¿Qué dices de tu peinado?
-Solo lo alacié un poco – sujete uno de mis mechones cortos. La verdad no encontraba gran diferencia al alboroto natural que tengo.
-No naci ayer muchachita. He visto tu convivencia con los otros esta mañana y ¿quisiera saber qué pasa con tu lenguaje y sobretodo tu comportamiento público?
-Eh. Eso solo ayudo a adaptarme más rápido - ¿Cuándo me vio?
-No me parece. Te estás tomando muchas libertades
-No es verdad solo hago lo indispensable para cumplir con la misión
Axel
Regresaba de dejar a los muchachos. Sí que me sorprendió que el señor Lyseo, jamás me hubiera imaginado que el llegaría a venir.
Entre en el departamento y me quede en la puerta estático. Además de la horrible sensación de tensión sus cosmos eran visibles. Las peleas entre padre e hija eran raras, pero cuando se desataban era una batalla completamente sin precedentes. Con cada frase el tono de su voz y la apariencia agresiva aumentaban. Era predecible que si no fueran parientes llegarían a una batalla de los mil días sin lugar a dudas.
Decidí emprender la retirada y pasar desapercibido. Cerré la puerta volviendo sobre mis pasos para salir del complejo. Por esta noche creo que tendré que buscar otro lugar para dormir.
Joss
Desde hacía un rato nos estábamos gritando, por suerte o desgracia en nuestro idioma natal.
-No comprendes que con ellos inmiscuidos... – bajo su tono de voz, pero no la connotación de sus palabras
-¡Ya se, ya se! Pongo en riesgo la misión. - desvié la mirada avergonzada por ver la desilusión plasmada en los ojos de mi padre
-No hablo de eso – bajo aún más su tono al notar mi cambio de humor, por momentos me pregunto si no tendrá alguna habilidad como la mía o solo me conoce bastante bien.
-¿No? – mire de reojo aun sin atreverme a enfrentarlo, parecía que todo el enojo se le hubiera esfumado con el viento.
-No – el arconte de Sagitario se me acerco con cautela posando su mano en mi barbilla haciendo que nuestras miradas se encontraran otra vez - Me preocupa que te hagas daño
-Eso no es...
-¿Verdad? - me miro con un gesto de ternura, ese que siempre me dedica cuando trata de hacerme ver su punto de vista - Te encariñaste con ellos y te sientes responsable. Si algo les pasara quien más sufriría serias tú
-No es... - tartamudee tratando de soltarme, pero mi padre opto por abrasarme para retenerme cerca
-Te conozco mejor que los demás. A mí no me engañas. Los tomaste bajo tu tutela solo para mantenerlos a salvo. Ninguno vale la pena como para que un dorado se encargue de ellos
-Ellos...
-No me contradigas - me coloco un dedo sobre los labios evitando un reclamo - Mejor… Deseo ver sus resultados para el siguiente informe - me sonrió - Y espero que sean buenos, te lo advierto. El patriarca no tendrá consideraciones con ellos
-Te lo prometo, no seré flexible en eso jeje - le devolvi la sonrisa
-Bien, vallamos a descansar mañana será un día muy movido
-Ni que lo digas - nos separamos y fuimos a descansar.
Nathaniel
Las festividades estaban dando buenos resultados. Todos los presentes se divertían en los múltiples eventos. En estos momentos se desarrollaba uno de los conciertos en el auditorio y en la parte lejana del jardín el torneo de arquería. La directora estaba emocionada por los últimos acontecimientos.
Me concentre para ver el vuelo de la flecha que termino a nada del centro. Esta era la última ronda de eliminación. De las escuelas participantes solo quedaban uno o dos de sus representantes. De nuestra parte solo Jossy que estaba empatada con el líder de la escuela Central.
-Le concederé una cosa Señora – escuche que el director de dicha escuela comentaba – Esa joven es un buen elemento, debimos ser más duros con lo de su participación a pesar de ser la sede de este evento. Pero tiene mi apoyo para la competencia Regional y la Nacional.
-Le agradezco mucho señor…
Los mayores siguieron entretenidos hasta que llego la última ronda. Por el conteo de puntos los debían hacer un desempate. Albert el peliturquesa de la Escuela Central miraba enfadado a la joven morena.
-Mi hija está frenándose mucho – escuche la voz divertida del padre de Jossy
-Le está yendo muy bien
-Podría hacerlo mejor, pero eso sería llamar la atención. Ίσως το παράκανα με την κατσάδα
Lo mire extrañado por la frase no comprendida
-No es importante – me dijo haciendo un gesto algo parecido a la cara de gatito de ella. Ya veo de donde lo aprendió.
-Disculpe. ¿A qué se refería con eso de especialidad de Sagitario y que uno de sus antepasados fuera Escorpión? – me miro levantando una ceja
-Ella no les explico mucho por lo que veo – se sujetó la barbilla pensando – De manera simple. Cada Saint tiene habilidades y técnicas que deben cumplir para ser reconocidos por su armadura. No es común que un Arconte, por decir algo, no cumpla con lo básico de su signo. Por ejemplo todos los arcontes de Sagitario desde el inicio de la Orden son arqueros, por otro lado los Aries son los reparadores de los ropajes sagrados. Por eso era algo raro que mi abuelo Aioros siendo el Ilustre Arconte de Escorpión y un buen arquero gracias a las exigencias de la bisabuela Marin.
-Creo entender ¿Qué papel tienen los Escorpión?
-Veo porque te nombro gato. Son… ¿Como lo llamaron antes?… ¿"Inquisidores"…?
-Inquisidores ¿Cómo los detectives de la inquisición?
-Algo así. Llevan a cabo tareas de investigación y búsqueda. Pero sobre todo se encargan de…
Los gritos y fanfarreas no me dejaron oír lo que dijo. La competencia término con solo un punto de diferencia, la directora estaba encantada con el segundo lugar.
Tiempo después en la cafetería nos encontrábamos los cinco tomando algo para refrescarnos. Jossy estaba algo nerviosa y el italiano estaba molestándola.
-No creo que te regañe peor que ayer
-¿Te regaño tu papi? – Se burló Castiel haciendo que la morena le dirigiera una mirada enfadada –Por eso tuviste que aparecer en mi sillón – le dijo al albino de ojos rojos.
-Sí. No me gusta estar en el fuego cruzado. Menos cuando estos dos se pelean – se abraso de Jossy mientras le picaba las costillas.
-Ya déjame en paz Axel – se separó de él con un leve codazo – Esto es malo. Ni siquiera estaba tan estresada la primera vez que pelee con Aengus.
-El Strategos te dio un sermón de toda la tarde – reía el italiano
-¿Quién rayos es Angus?
-Aengus. Castiel, Aengus de Leo. Santo de la quinta casa y uno de los viejos Gold Saint.
-Josely – ella trago fuerte al escuchar la voz de su padre. Se levantó y casi corrió para ir a su lado.
Los vi hablar con la directora un rato hasta que el mayor le revolvió el cabello sonriendo. Ella regreso con nosotros.
-¿Qué creen chicos?
-No te regaño – se burló Castiel
-Muy gracioso. Espero que conserves la sonrisa en el entrenamiento – lo amenazó con un gesto algo tétrico – Y para que lo sepas no. Está contento por mis notas. Pero eso no es el punto. Mi padre nos dará una demostración en el campo de tiro.
Se veía bastante emocionada al igual que el italiano que casi brinca del gusto
-¿Podrían explicarnos su felicidad? – Pidió Lysandro
-No es común que el señor Lyseo haga esto. Es un acontecimiento tan grande como una audiencia con la diosa – decía extasiado el otro albino
Nos encaminamos al campo de tiro que aun tenia algunos espectadores rezagados y competidores practicando. El entrenador hablo con la directora y le proporciono el equipo necesario al padre de Jossy.
-Por el Martir Aioros. No me creo lo mal que están – casi me carcajeo al recordar como ella se quejó la primera vez.
-En cuanto regrese a casa llamare para que envíen algo de equipo decente – dijo muy serio
-Solo coloca en la tarjeta que es un regalo anónimo – dijo la morena con una sonrisa burlona
-No deseas ayuda con tu maestro – respondió con una sonrisa el mayor como si fuera una broma que solo ellos dos entendían
-No gracias, estoy bien sin favoritismos.
El castaño negó divertido y se despojó de su gabardina. Se arregló un poco la camiseta al desabotonar las mancuernillas y enrollarlas sobre el codo. Se puso en posición realizando la misma maniobra que hacia ella para tirar, con la diferencia que parecía que el arco formara parte de su cuerpo. Mientras ella calculaba el movimiento el castaño lo realizaba de una manera fluida sin vacilación en un movimiento natural. Las flechas impactaron en todos los blancos del campo unas en mejor posición que otras, pero todas muy cercanas a la zona central. Lo más impresionante era que el mayor no se había movido de su lugar de tiro para nada.
Nos fuimos a la cafetería para un "banquete de celebración". La directora, los maestros de otras escuelas y Lemus nos acompañaron, después que otros de los directores de las escuelas decidieran unirse a la plática, los cinco nos movimos a otra mesa.
El final del día llego demasiado rápido para mi gusto. Los otros se fueron a sus casas mientras yo me quedaba para terminar unos encargos de la directora, me alegro que no entrenemos hoy pero mañana tendré que madrugar.
Joss
Todo resulto bien al final. Mi padre regresa al santuario mañana dijo que quería ver a los chicos entrenar para irse algo más tranquilo.
Hasta entrada la noche seguimos con la plática de trivialidades de la misión. Parece que ya no esta tan enfadado por el cambio de look. Además de eso hablamos de la misión para I.M. donde el tonto de Axel le mostro algunas fotos que me tomo sin enterarme. Después de que diera su opinión sobre mi atuendo algo llamativo nos retiramos a dormir, o por lo menos intentarlo.
El día fue bueno aunque mi padre no estaba totalmente convencido de los chicos vio su progreso como algo bueno. Me dio algunas ideas de cómo ayudarlos más en especial a Nathaniel que pareciera el más débil aunque su puntería era la mejor de los tres, si lo aprovecho bien llegaría a ser un buen tirador.
Nos despedimos de mi Padre y Axel quienes regresaban a Grecia en el vuelo de las 6 pm, lo único bueno es que es uno de los aviones de la fundación por lo que nos libramos del engorro de todos los trámites y esas cosas. Los chicos regresaron a sus casas más temprano para darnos tiempo de un último recorrido por la ciudad, tomarnos un café y tener algunas fotos para el álbum de mi Padre.
Me encontraba en el aeropuerto viendo partir el avión privado con el distintivo logo de la fundación. Al perderme de vista recorrí la pista para irme a casa y descansar un poco antes de tener que revisar los cientos de papeles que me entregaron como resultado de la investigación sobre Andrei Yerik.
Caminada algo distraída por los pasillos de recepción aun pensando si sería buena idea pedir un taxi, cuando me golpee de frente con alguien.
-Perdone no vi por donde iba
-No hay problema "Pajarillo" – dirigí mi mirada al extraño.
El hombre era joven y alto, quizás tan alto como mi padre, su cabello era largo en un tono morado y tenía dos mechones negros más cortos flanqueando su rostro. Vestía de manera casual con una playera y pantalones negros, además de un abrigo en un tono café. Algo en él me parecía conocido, pero era imposible nunca había cruzado miradas con el de ojos violetas.
-Creo que me ha confundido con alguien más – dije tratando de alejarme, solo había caminado algunos paso cuando un fuerte cosmos se manifestó.
-No me he confundido Joss de Escorpión – pronuncio casi en un susurro
-¿Qué has dicho? – voltee poniéndome a la defensiva mientras planeaba una manera de que no hubiera heridos civiles.
-Mi dulce Pajarillo Azul al fin estamos juntos – dijo al tratar de tocarme
-Está loco – dije al repeler con un golpe la mano que casi toca mi mejilla
Lance el primer golpe para medirlo, pero nunca llego a su destino.
-Quizás no es el mejor momento, pero debía verte – su voz vino desde mi espalda
-No tengo tiempo para un acosador – pronuncie mientras trataba de golpearlo, no era posible aunque tenía mi cosmos disminuido por los brazaletes y no pudiera usar la velocidad luz, sabía que mis reflejos eran rápidos, pero ninguno de mis movimientos lo habían tocado. Él era más veloz que un humano, quizás más que un caballero de plata. Mire sorprendida que los civiles no se hubieran alterado por la pelea a mitad de la recepción del aeropuerto.
-No te preocupes por ellos. No nos están prestando atención – expandió su cosmos revelando algo que no había notado.
-Una ilusión. Estamos metidos en un pasaje ilusorio – dije al comprobar cómo los transeúntes parecían que ni nos notaban y todos nos rodeaban por varios metros.
Nota: Algunas de las palabras o frases en italiano y griego
Scusa – Perdonen
Έχω σχεδόν ξεχάσει πατέρα – Casi se me olvida padre
Arconte – es una palabra griega que significa «mando» o «dirigencia», utilizado con frecuencia como el título de un determinado cargo público en un gobierno. Durante el imperio bizantino puede designar a una persona poderosa (noble o magnate), titular de autoridad pública. Determinados subordinados de altos funcionarios u oficiales son designados por el término arconte. También el término se refiere a seres celestiales enviados por una deidad para cuidar, vengar o juzgar las injusticas que se producen en nuestro plano material. Los arcontes son verdaderas autoridades de la moral y la ética, y han existido desde el nacimiento de los dioses. Lo utilizo como un título para los Saints dorados por ser del escalón jerárquico más alto entre los guerreros, sin contar al patriarca y a la diosa.
Ίσως το παράκανα με την κατσάδα – Tal vez exagere el regaño
Strategos – Era el nombre usado en la Antigua Grecia para designar al general, más bien, al comandante en jefe y supremo de un cuerpo militar terrestre. Era uno de los magistrados de la Antigua Atenas. En los imperios helenístico y bizantino también servía para describir a un gobernador militar. En este caso Axel se refiere al Patriarca.
