PIEDRAZ ENGARZADAS
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"los mejores regalos son los que dejan huella tanto al que lo da como al que lo recibe"
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- y luego el tipo dijo… o… ella necesita tener un bebe… o lo hace de a la buena o la obligas… como me pide que yo la obligue a estar con un hombre…
-suena imposible cuando tu lo dices
-¡pues claro que es imposible!- Natsuki se levanta de golpe tirando su venteaba cerveza
-clámate mujer, fue solo un comentario- Sergey toma de la mano a su amiga y la regresa a su asiento- vas hacer que nos corran… otra vez
-no me importa, ¡que se entere todo el mundo que estoy triste por que no tengo pene!- todos los presentes voltean a ver a la hermosa mujer que acaba de decir semejante barbaridad
- Natsuki todos te están viendo
- no me importa… ya nada me importa- se deja caer en la barra y comienza a llorar
- ha Natsuki ven, te acompaño a tu casa- Sergey toma a su amiga por el brazo pero ella se suelta
- yo no tengo casa…
- otra vez con la misma cantaleta, ¿Qué no Mai ya había hablado con tigo de esto?
- no puedo regresar en este estado con ella… se pondrá triste si me ve así
-se preocupara si no vuelves – Sergey toma por el brazo otra vez a su amiga- ven, no querrás que ella se preocupe por ti
-ya voy… ya voy- los jóvenes salen del bar, Sergey se ofrece a llevarla en su moto pero ella se niega, nunca dejaría sola a su amada Ice Silver en la calle menos en un bar
-ahora que me acuerdo ¿ya tienes un regalo para ella?- pregunta Sergey mientras sostiene a su amiga que esta vomitando en un bote de basura. Media botella de tequila y 20 cervezas hacen un revoltijo al estomago de la ojiverde
-no… aun no se que podría ser de su agrado- sigue vomitando- y con lo que paso hoy mi regalo deberá se espectacular
- Natsuki cuando tu te pones a pensar en exceso… haces estupideces – el chico le ofrece un pañuelo para que se limpie la boca
- ¿se supone que eso deba ayudarme?- de mala gana se limpia los labios y camina tambaleándose a su moto
- si- Natsuki lo mira enojada- mira lo que trato de decir es que no te compliques, regálale algo que venga de tu corazón, algo que muestre tu personalidad y gustos pero al a vez que le guste a ella.
-…- la chica se queda pensando mientras aprieta el manubrio- algo a mi estilo- hace tanto que no hace nada a su estilo. Siendo otome ha dejado de ser ella a pasar a ser parte de su princesa. No es que le moleste, estar con Shizuru es muy grato pero a veces necesita recordar que ella es un individuo- acompáñame, ya se que quiero regalarte
- donde sea ¿estará abierto a esta hora?- son las 3 de la madrugada, Sergey no conoce de ninguna tienda de regalos que abra las 24 horas.
- tal vez este dormido pero se alegrara de vernos, no creo que tenga mucha clientela.
-si eso te anima…- el chico sabe que el hacer algo por ella misma animara a su amiga y la ayudara en todo lo que pueda
Los jóvenes recorren la ciudad de madrugada, pasan… o más bien traspasan los territorios de la familia Minagi en busca de las otomes más importantes. Les costo trabajo levantarlas y mas aun que los acompañaran a las 4 de la madrugada en dirección a lo desconocido
- Natsuki estas borracha, ¿segura que deseas hacer eso?- pregunta Sergey a la chica, acercándose con su querida Nina a la poderosa Ice Silver. Al ver manejar a la ojiverde nadie creería que esta en estado alcohólico.
-si, es como tu dijiste, mi estilo… y estoy segura de que le gustara
-pero…
-no te preocupes Sergey – Rena se acerca al chico- es una buena idea… creo que hasta a mi se me antoja intentarlo
-¿Qué? Tú también Rena – Sergey se sorprende quien diría que ella también estaría de acuerdo
-claro, ¿Por qué no? Yo creo que es una buena idea- Mai se une a la moción
-esto es increíble todas ustedes están de acuerdo con esto- suspira- pues si no queda de otra…
-muy bien dicho Sergey, ahora apurémonos o enserio no lo vamos a encontrar- Natsuki habla aumentando la velocidad
-si ya vamos ya vamos- todos aceleran
Una hora después los chicos han llegado a las afueras de la ciudad donde una vieja choza se asoma entre la neblina mañanera. Son casi las 5 de la madrugada y Natsuki golpea fuertemente la puerta casi derribándola. Al poco se abre la puerta dejando ver a un hombre alto y barbon con cara de pocos amigos.
-¿saben la hora que es muchachitos?- pregunta el hombre jugando con su barba
- la hora del té ¿quizás? – contesta Natsuki burlonamente
-ustedes siempre tan oportunos- se rasca la nuca- pues esta bien, pasen chicos- el hombre musculoso a pesar de la edad se quita de la puerta para darles paso a los chicos que gustosos entran- vaya pequeña Natsuki hules a fiesta- tan pronto entra le llega el olor a alcohol
-gracias, tuvimos una interesante velada – Natsuki se deja caer en uno de los sillones
-y ¿se puede saber el motivo de su visita?- el viejo cierra la puerta y al voltear ve a dos chicas queriéndose dormir- ¿no se habrán quedado sin casa?
-para nada, es que Natsuki quiere un "trabajito"- dice el rubio bostezando, el también tiene sueño
- por fin te decidiste pequeña- la alegría desborda en sus palabras- ¿y que será? ¿Por fin usaras uno de mis lobos diseñados especialmente para ti?
-tal vez en otro momento- el hombre encoge los hombros- hoy tengo una petición especial viejo- la chica saca un papel de entre su ropa- ¿puedes copiar esto?- el hombre toma el papel
-¿bromeas? esto será pan comido- el hombre sonríe- se nota que eres una otome pequeña
-jeje bueno, no puedo negar la cruz de mi parroquia viejo- la chica sonríe ampliamente, al viejo le recuerda a la cara de una niña enamorada, lo que hace que entienda mejor el encargo
-y ¿ustedes que? ¿Vienen a darle apoyo moral a la pequeña Natsuki?... o a dormirse en mis sillones- ve a Mai y Rena dormir y babear
-ellas están pensando en pedir tus servicios - contesta Sergey buscando una manta para sus amigas, al encontrarla se las pone encima arropándolas
- y tu chico ¿también quieres uno?- el viejo comienza a buscar sus instrumentos
-tal vez… hay algo que me gustaría usar
-entonces pequeña- el viejo sigue viendo el papel- ¿Dónde lo quieres?
-en mi corazón- dice la chica con la mano en el lugar indicado
-¿Qué? – gritan sus amigos
- en el corazón- repite la chica creyendo que no la escucharon
-pero Natsuki ese lugar no…- Mai intenta quitarle esa idea- por que otro lugar mas discreto
-si lo pongo en otro lugar no tendría el mismo significado
-por eso le dije que si estabas segura de hacerlo- Sergey ha ido a preparar café… y leche para Natsuki
-este será mi regalo para Shizuru, un tatuaje de su nombre sobre mi corazón- sonaba tan segura de lo que decía que sus amigos ya no pudieron decirle nada.
-muy bien pequeña Natsuki, solo déjame recordarte que los tatuajes son para siempre y no los puedes borrar…
-lo se viejo y no me importa- sonríe Natsuki, esta emocionada. Su madre nunca la dejo ponerse tatuajes por lo mismo de que son imborrables y ella nunca encontró ninguno que le fuera de su total agrado. El viejo Riko siendo un pervertido traía siempre algún dibujo que le gustaría plasmar en el "lienzo blanco" que era su piel, pero ella nunca acepto. Ahora que Sergey le dio la idea quiere darle un regalo a su princesa… uno al estilo de los motociclistas.
-entonces siéntate y prepárate, te va doler un poco- la chica se recuesta en el sofá especialmente adaptado para tatuar, el viejo hace algunos cálculos sobre el papel que le diera Natsuki.
-no me importa el dolor, no creo que sea demasiado
-para un soldado como tu… lo mas seguro es que ni lo sientas- juega Sergey con su amiga
-hey viejo a nosotras también nos gustaría que no tatuaras estos nombres- las chicas le muestran unos papeles. El primero es una carta que le mandara alguna vez Reito a Rena y el otro es un dibujo que le regalo Mikoto a Mai y que por supuesto los hermanos firmaron.
-vaya, parece que impones moda Natsuki- el viejo ríe- ¿y ustedes donde los quieren?
-yo en mi nalga izquierda- dice Rena
- y yo en la espalda baja – dice Mai
-jajaja – el viejo no para de reír, por eso le encanta cuando vienen esos niños a su casa. En su vida hubiera pensado que tres otomes de alto cargo vendrían a pedirle tatuajes en lugares tan personales- y ¿tu chico? En donde quieres tu tatuaje
-en el brazo derecho- todos voltean a verlo, el es conocido por ser anti- tatuajes o perforaciones
-Sergey… tu…- hasta Natsuki se asombro
-quiero el símbolo de "los guerreros de la noche" en mi brazo derecho- el símbolo lo creo Rena y Saeko hace ya muchos años. Son dos lunas menguantes, una dorada y otra plateada que se confrontan una a la otra y en medio de ellas se le "guerreros de la noche" escrito en letras negras parecidas a rasguños
-yo también lo quiero
-y yo
-y yo igual – las chicas lo pensaron. Si van a tener algo que les recuerde a sus amos también quieren algo que les recuerde su libertad
-tenían que ser motociclistas – el viejo esta listo- muy bien pequeña descúbrete la zona a tatuar jejeje- un ligero hilo de sangre recorre de su nariz a su labio
-si no fueras el mejor tatuador del reino no te dejaría ni acercarte a mi- bufa Natsuki bajando el cierre de su traje de cuero descubriendo su torso blanquecino
-hoo las ventajas de tener un don – Riko se pone un tapabocas, guantes y empieza su trabajo- lo are rápido no te preocupes
-no me importa el tiempo que tome, solo hazlo perfecto- dice la chica encogiendo un poco los ojos, realmente duele ser tatuada
-como gustes…
-pero no mucho que nosotras estamos esperando también- Mai aclara, ella no quiere estar ahí toda la mañana. Mikoto estará buscándola como loca y seguramente no desayunara ni comerá hasta que ella le prepare la comida.
El tiempo pasó, llegada la tarde los clientes estaban satisfechos con el trabajo del viejo. Sergey en su grande y fuerte brazo ostenta orgulloso el símbolo de los guerreros de la noche exactamente igual al de sus tres amigas. Mai en un espejo de cuerpo entero se dobla como contorsionista para asegurarse de que todos los detalles están ahí. El nombre de Mikoto en medio de dos huellas de gato rasguñando su baja espalda.
Rena ve con complacencia su tatuaje, "Reito" escrito sobre una espada horizontal en los principios de su nalga. Natsuki por su parte sonríe como una niña al ver el nombre de su princesa escrito en violeta y entre las letras pequeños rubís que parecen brillar.
-es hermoso- concluye Natsuki
-yo se que soy atractivo pequeña- el viejo trata de peinar lo poco que le queda de cabello
- tu no, tu trabajo- la ojiverde sube el cierre de su traje y se dispone a marcharse- gracias viejo
- de que pequeña, fue un placer pintar en tu lienzo- los chicos suben a sus motos y se alejan tan rápido como llegaron dejando solo una estela de polvo.
Son ya las seis de la tarde y ni rastro de Natsuki en el palacio. Shizuru da vuelas por los pasillos tratando de encontrar a su ángel, tiene miedo de que vuelva hacerse daño
-si tan solo supiera cual es el silbido- Natsuki entreno a Durancito para que atienda a cierta clase de silbido. Si Shizuru no silva la melodía correcta Durancito nunca ira y tampoco buscara a Natsuki- maldición… maldición.
-hey una princesa no debería de maldecir- Shizuru voltea hacia la pared y el locutor la toma entre sus brazos arrastrándola a los pasadizos secretos.
- Natsuki – la princesa se abraza fuertemente al cuerpo escultural de su ángel- no te vuelvas a ir sin avísame
-disculpa que me fuera de esa forma… tenia mucho que pensar… Shizuru- la peliazul abraza más fuerte a su princesa
- Natsuki…
- sabes… mi má solía decirme "el pasado quedo atrás, el futuro es incierto y el presente es una mierda, construye en el presente las bases y te aseguro que tendrás un futuro feliz" - Shizuru piensa un poco la frase… "el presente es una mierda" si, suena como su presente- no soy adivina y tampoco veo el futuro pero ay algo que si te puedo asegurar- la peliocre levanta la mirada sangre que choca con los verduscos ojos de su ángel- yo te amo.
-kyaaaa Natsuki chan es tan linda- Shizuru explota en una arranque de melosidad. Es extremadamente raro escuchar a Natsuki decir "te amo"
-baka… una que abre su corazón y tu sales con esas tonterías
-es que eres tan linda- Shizuru se abraza más a la ojiverde quien la separa de si gentilmente
-ven, quiero darte algo- la joven otome se lleva de la mano a su ama que divertida y feliz se deja guiar. Natsuki corre y sonríe como un crío que quiere mostrarle a su madre una nueva hazaña… "madre". La palabra cruza la mente de Shizuru estremeciéndola, juro ante la tumba de Saeko Kruger que encontraría al causante de su muerte pero… nada. El incendio parece haber salido de la nada, ni siquiera ella con sus influencias y redes secretas ha logrado su objetivo y eso le preocupa aun más, ¿Quién querría matar a un mecánico de puertas? Y lo que le mortificaba era el poder de que se oculta tras ese atentado pues podría alcanzar a su ángel y desaparecerlo entre las llamas tan fácilmente como lo hizo con su madre.
- no entiendo Natsuki ¿querías darme mi habitación?- la princesa ve divertida como Natsuki escudriña el lugar antes que nada, "no cometeré el error dos veces" recuerda como estaba su ángel de enojado consigo mismo cuando la secuestraron. Desde entonces siempre que entran a un cuarto ella lo revisa de pies a cabeza.
-claro que no- la otome pone el seguro de la puerta sacando una sonrisa maquiavélica a su princesa- es algo mucho mejor
-¿es que va a llover?- es bien sabido que si por Natsuki fuera, tendrías "buenas noches" cada año bisiesto.
-puede que si- sonríe la ojiverde caminando con pasos cortos y moviendo la cadera sensualmente. La princesa ve complacida a su ángel recibiéndola con los brazos abiertos
El juego comienza, Shizuru besa y lame lo tersos labios de su otome que esta muy ocupada desatando su corsé. Con el tiempo y experiencia le toma menos tiempo descifrar el entramado de atrás pero aun así Natsuki catalogaría "quitar el corsé" como una misión de alta complejidad.
Por fin desatado Natsuki sonríe gracias a un trabajo bien hecho y rápido, su princesa esta muy entretenida en su cuello para reírse. Shizuru no aguanta más y lentamente va bajando el cierre del traje aun jugando en el cuello de su otome la cual se muere por ver la cara que pondrá la princesa.
- ara…- la peliocre nota una mancha en el pecho de su ángel, con su mano trata de borrarlo y no lo logra. Afina la mirada y nota lo que es la mancha- Natsuki… ¿Por qué?- son las únicas palabras que le vienen a la mente
- ¿Por qué no? Es mi forma de hacértelo saber…- es acallada por mas besos. Shizuru no necesita más explicación. Su ángel la lleva siempre en el corazón, eso es lo que significa ese tatuaje.
Ahora más excitada la princesa termina por quitar el traje de cuero dejando al descubierto el bien formado cuerpo de su otome el cual ahora porta una marca de su amor. No se contiene, muerde y masajea el cuerpo de la ojiverde mientras van caminando hacia la cama donde se dejan caer animadamente, revolviendo las sabanas.
Las diestras manos de la pieza se dirigen hacia el último vestigio de ropa rasgándola en dos. Era una extraña costumbre de la princesa a quien le gusta romper ciertas prendas, a Natsuki le molesta un poco pues muchas de ellas son de diseñador y bastante caras… a parte de que le gustan mucho.
-Natsuki es tan sexy- gime la princesa en el oído de su ángel y sus manos juegan con su parte íntima arrancando un gemido mayor de parte de Natsuki.
La princesa continúa jugando y susurrando frases provocativas a los oídos de su otome quien con cada una de ellas va aumentando su excitación. El tiempo transcurre y Natsuki esta cansada de ser torturada, empieza a frotarse en la entrepierna de su princesa dando a entender que quiere terminar. Shizuru acepta y de igual manera se frota contra el cuerpo de su ángel terminando en una explosión de placer.
A mitad del descanso, pues han de saber que esta noche no esta pensada para dormir exactamente la princesa descansa en el pecho de su otome, a esa distancia Shizuru vuelve a ver el tatuaje, es casi como si ella lo hubiera escrito con su propio puño y letra. La caligrafía era tan parecida que solo ella y algún perito experimentado la podrían distinguir. Sus dedos lo recorren lentamente
-feliz cumpleaños Shizuru… espero que te haya gustado mi regalo- susurra Natsuki al borde de la inconciencia. No ha dormido en toda la tarde de ayer y el día de hoy, esta exhausta.
-fue el mejor de todos- sonríe, abrazándose mas fuerte a su ángel. Aunque ahora que lo pensaba tendría que rediseñar todo el guardarropa de su otome para que no se viera "su marca" ni la que peina en el brazo de su club de motocicletas- ara ara… me espera un día muy atareado- suspira. Si su madre Dios no lo quiera descubre el tatuaje, habrá otra batalla campal. Conociendo a Natsuki quien odia usar demasiada ropa no tardara en andar caminando holgadamente con sus pantalones de mezclilla y ombliguera jugando con Durancito por palacio haciendo reventar de ira a su madre.
-si… será un largo día- dice entre sueños la ojiverde
- Natsuki… ¿Natsuki? – la peliocre mueve ligeramente a su compañera- no Natsuki no te duermas… no es justo… tu siempre te quedas dormida en la mejor parte- comienza el puchero pero ni así logra despertar a la ojiverde que ha entrado en coma- detesto mis cumpleaños…- sentencia la peliocre alejándose un poco de la peliazul que ha comenzado a babear
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COMENTARIOS DE LA AUTORA:
Disculpen la tardanza… estoy entretenida con los finales y cuando termino algún trabajo es tanto el cansancio que tengo que simplemente me da flojera escribir y mejor me voy a la cama jajajaja.
Pasando al capitulo… la verdad me inspire un día que estaba navegando por DA y encontré una imagen de Natsuki en pose de pelea y con el pecho tatuado, pensé "que rudoooo" y wala!!! Un capitulo mas jajajaja. Espero les haya gustado. Nos vemos.
