PIEDRAZ ENGARZADAS

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"Cuando des un presente… procura anexar las instrucciones, antes de que nos matemos jugando con ellos"

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En una escondida parte del bosque de Andorha, Natsuki y las chicas inspeccionan el terreno. El cementerio de maquinas es el lugar perfecto para descubrir su nuevos poderes, lamentablemente también es perfecto para que las espíen es por ello que llevan casi 3 horas revisando que no haya nada sospechoso en el lugar.

-el terreno esta limpio – concluye Natsuki mientras se truena la espalda

-igual en esta zona- las chicas confluyen en un punto, donde anteriormente libraron la batalla contra los Orphan, esta chamuscado y desecho perfecto para jugar un rato

-entonces que esperamos- Mai de inmediato junto con Natsuki materializan sus armas- me muero de curiosidad por saber que hacen estas preciosidades

-son unas desesperadas- ríe Rena materializando su lanza- ¿Quién quiere se la primera en probar mi poder?

-ja quien dice que es la mas poderosa Rena onee sama- Natsuki apunta con sus pistolas

-lo averiguaremos en este instante- sonríe Rena divertida, hace tiempo que no jugaba con las chicas de manera ruda porque ya las había visto pelear, desde que entraron a la milicia era imposible que les ganara pero ahora con sus poderes tenia una oportunidad

-muéstrame lo que tienes – dice lanzando el primer valazo congelante, lo que siguió sorprendió a todas- eso es imposible

-Rena onee sama esta volando- Mai tampoco cree lo que esta viendo. Rena en un intento por evadir el disparo salto pero en lugar de caer metros atrás se quedo suspendida en el aire

-¿puedo volar?- la chica hace un intento de subir unos metros mas y lo logra- ¡puedo volar!- grita con euforia

-veamos…- después de ver a Rena, Mai desea lo mismo, siempre quiso volar como un ave. Sus pulseras vuelven a arder y girar en torno sus muñecas y tobillos, de un brinco ella también sube a la cielo- esto es genial – sonríe en satisfacción- woaw pero difícil de controlar- le cuesta trabajo mantenerse estable en el aire

-yo… yo… maldición yo no puedo volar- gruñe frustrada Natsuki con los pies en la tierra, lo ha estado intentando desde que Rena y Mai juegan carreritas en el cielo y no logra elevarse ni un centímetro.

-jaja parece que má no quiso ponerle alas a los escorpiones

-ha callar Mai- gruñe lanzando el primer disparo, la pelirroja instintivamente subió las manos y la bala fue detenida por una cortina de fuego

-vaya, con que a de mas de volar puedo controlar el fuego- hey Rena oneesama mire esto- Mai ha producido tres bolas de fuego con las que juega malabares

-eso no es nada- dice Rena quien lanza rayos a diestra y siniestra desde su lanza azul

-oe Rena oneesama debemos ser discretas con nuestros poderes, ahora bajen ya- grita enojada Natsuki

-¿Qué? ¿Acaso escuchaste algo Mai?- pregunta Rena acercándose a su amiga

-no, pero recuerda Rena oneesama de ¿que murieron los quemados?

-de ARDIDOS jajajajaja

-cállense de una buena vez y bajen – refunfuña la peliazul lanzando disparos de advertencia. Si en verdad quisiera hacerles daño no habría persona en el mundo que pudiera esquivar o contener un disparo de Natsuki- ¡que se bajen!

-jajaja no te escucho, no te escucho- repite alegre Mai mientras vuela holgadamente

-ara ara tal vez a mi si me escuchen – Shizuru da dos golpes al cielo, uno con cada cuchilla que se extienden y atrapan a las descuidadas otomes para luego azotarlas en el piso

-ahí no era necesario ser tan brusca Shizuru hime- dice levantándose del suelo Mai y sobando se el cóccix

-si, no era necesario, ya estábamos apunto de bajar nosotras solas- secunda Rena sacudiéndose la ropa

-listo Natsuki chan, ya bajaron como tu querías- Shizuru no parece notar los reclamos de las otras, esta muy concentrada tratando de hacer feliz a Natsuki

-etto... no te hubieras molestado, yo lo tenia todo bajo control- baja la mirada y habla en susurros. Shizuru intuye que esta molesta

- ¿hice algo malo Natsuki chan?

-si, ¿hicimos algo malo Natsuki CHAN?- nótese el alto contenido de burla en esa frase

-grrrr- Natsuki esta tan molesta y avergonzada que solo puede gruñir y ponerse roja como un tomate… no se sabe si es por lo molesta o por lo avergonzada

- ara ara ¿Qué es lo que dicen chicas?- una mirada de nivel 10 en el rango de miradas acecinas es lanzada por Shizuru, las chicas empiezan a temblar del miedo

-que nosotras ya nos pasamos a retirar Shizuru hime- logra articular Rena antes de correr despavorida

-si… nosotras ya nos vamos- Mai en estas ocasiones se pregunta como le hace Natsuki para vivir y peor aun enamorarse de un demonio de ese calibre- hasta luego Nat-su-ki CHAN jajajaja- de nuevo un alto sentido de burla y humillación en sus palabras. Ella ha aprendido a no temerle al demonio… a una distancia prudencial.

-Mai me las vas a pagar- refunfuña Natsuki apretando los puños, pequeños crujidos se hacen escuchan a continuación

- Natsuki chan no fuerces tu cuerpo- corre Shizuru hacia Natsuki que parece haber entrado en un trance de ira- si tanto te molesta voy hablar con Mikoto y Reito para que pongan en su lugar a sus oto…

-no es necesario, solo harías que se burlaran mas de mi- Natsuki gruñe su respuesta y sigue sin mirar a su princesa a los ojos, esta trabada del coraje

-no tienes de que preocuparte de hecho ahora mismo iré a

-¡que no es necesario! – Grita tomándola del brazo antes de que se vaya- yo…- libera a Shizuru del agarre, sabe que la ha lastimado y ahora llega el remordimiento a la fiesta de sentimientos- discúlpeme Shizuru hime – Natsuki da media vuelta y sale corriendo, en el trayecto pasa cerca de un tanque que golpea y deja profundamente abollado

-haa – suspira la princesa- esta vez la hice buena… ¿pero no entiendo que hice mal? – la chica desaparece su arma y rasca su melena con la mano- Saeko sama que mala fue, darme tremendo regalo sin un instructivo- y vaya que fue un gran regalo, no cualquiera da a su única hija y mucho menos a otra mujer.

Natsuki corrió tanto que ahora esta en alguna parte del bosque que no conoce, no se preocupa, cuando este mas tranquila trepara a un árbol buscara el palacio y caminara hacia el, no era un gran problema. Por que su vida tenia que tener tantos problemas, Mai y la pandilla siempre se burlaban de la forma en que Shizuru siempre la mimaba, la madre de Shizuru la odia y hace su vida de cuadritos, ahora tenían poderes y para cerrar con broche de desastre su madre le dio las armas mas débiles y ni siquiera podía volar

-mi vida apesta- concluyo la ojiverde escondiendo su rostro entre sus brazos

-eso no es verdad Natsuki- suavemente Shizuru se sienta junto a su otome, rodeándola con su brazo

-gomen nasai Shizuru – su cara sonrojada volteando a otro lado y sus ojos un poco acuosos

-no importa lo que sea, yo siempre disculpare a mi Natsuki chan- abraza fuertemente a su ángel, no lo puede evitar, siempre a adorado esa cara de perrito arrepentido que pone Natsuki cuando se siente culpable

-oi espera Shizuru, no hagas eso *crunch*- después solo silencio

-gomen gomen gomen gomen

-no te preocupes, parece que tu también has adquirido algo de fuerza

-no tengo perdón, mira que lastimarte de esa manera- Shizuru ha adquirido mucha fuerza tanta que a la hora de abrazar enfusidamente a su ángel termino doblándole la espalda. Ahora se encuentra dándole un masaje y tratando de que se sienta mejor

-ya te dije que no tiene importancia… me recuperare pronto- a causa del masaje Natsuki ha comenzado a dormitar

-ara ara parece que he encontrado la manera de domar a la bestia

-baka… no te hagas la que no lo sabias– Natsuki dormitando es igual que Natsuki borracha… siempre dicen la verdad

-bueno no lo diré si tu lo deseas así- una mano aventurera va hacia terreno inhóspito

-haa- un lindo gemido sale de los labios de Natsuki provocando muchas reacciones en Shizuru

-adoro cuando gimes- susurra al oído de Natsuki quien se ha dado vuelta y llevado su mano hacia la entrepierna de su princesa- haaa

-bueno, ya somos dos

El amor ronda en el aire, la suave y tersa piel de una princesa se orea libremente a merced del viento, le da escalofríos pero no repara en ello, el ambiente y la compañía son muy placenteros. Con maestría va tocando cada punto erógeno en la piel de su ángel que no para de gemir y sonrojarse. Tomando las riendas Natsuki comienza a morder uno de lo senos de su princesa, no muy fuerte pero lo suficiente como a ella le gusta

-haa Natsuki – la mencionada sonríe y levanta la mirada para observar lo sexy que se ve su princesa con la cara sonrojada y los ojos a medio cerrar. Sigue con su trabajo, succionando y apretando los bien formados senos, una mano se desliza al lugar mas intimo de la princesa jugando y apretando puntos exactos que logran hacerla estremecer- mmmm Natsuki que mano tienes

-jeje gracias- el juego sigue, las chicas frotan y tocan centímetros de piel muy sensible provocando placer que se extiende por otras tres horas mas

-nee Shizuru

-¿Qué sucede Natsuki?- las chicas reposan lánguidamente a la sombra de un fuerte árbol, Natsuki juega entretenida con el cabello ocre que se desliza como seda entre sus dedos

- tengo hambre- dice sobando se el abdomen blanquecino que esta apetitosamente descubierto para cierto demonio de ojos rojos

-ara ara pero si aquí tengo un delicioso banquete- la peliocre recorre el abdomen de la otra con sus suaves manos, estremeciendo a la ojiverde

-hmmm ¿Qué tu no te cansas?- la ojiverde se da media vuelta y se acorruca a lado de Shizuru como un cachorro cansado

-¿cansarme de Natsuki chan? Eso nunca- dice muy segura de sus palabras. Si la dejaran toda una vida en un cuarto con Natsuki haría de todo con ella menos hastiarse… luego llega la duda- … es ¿que Natsuki chan se aburre de mi?

-baka eso nunca- la chica voltea violentamente para enfatizar sus palabras, quedando frente a frente con su princesa- es solo que… me empacho… tu sabes…- un sonrojo

-¡como que te empachas!!- la ojirubi esta sorprendida, enojada y un poco ofendida por esas palabras ya que denotan clara insatisfacción por parte de la otome

-bueno es como- la ojiverde sabe que se acaba de meter en un problema enorme- … cuando comes dulces

-¿dulces?

-si, cuando desayunas, comes y cenas dulces por un largo periodo de tiempo terminas empachándote, por eso se recomienda comer un dulce cada tanto para disfrutarlo mas

-no compares hacer el amor con comer dulces

-pero es igual

-claro que no

-claro que si, los dos son deliciosos y empalagan después de un rato- bufa Natsuki cruzando los brazos

-… Natsuki Ikezu- grita Shizuru levantándose tomando su ropa y caminando muy enojada hacia otro lado

- Shizuru baka – grita la ojiverde caminando… hacia donde va Shizuru, no puede dejarla sola

-no te me acerques Natsuki Ikezu- Shizuru se escucha enojada pero no esta enojada con la ojiverde, esta enojada con ella misma por no satisfacer adecuadamente a su ángel. Siente vergüenza de si misma al ser llamada "mal amante" claro esto fue dicho entre líneas… "me empachas" eso es denigrante para alguien como ella, tan orgullosa.

El resto del día siguió en declive, Natsuki tuvo que arrodillarse prácticamente para que su princesa se dignara a ir en su motocicleta. El camino fue silencioso pero no como otros días que las chicas se mantenían calladas por el placer de escuchar juntas a la naturaleza y el compás de sus corazones hoy era un silencio cargado de dudas, resentimiento y enojo ninguno bueno para la relación. Al llegar a palacio Natsuki escolto a la princesa hasta sus aposentos, reviso que todo estuviera en su lugar y se dispuso a salir cuando…

-¿A dónde vas? – pregunta la princesa en un tono neutro pero claramente enojado

-no lo se… a correr en mi moto quizás- una respuesta vaga para una persona naturalmente vaga pensó Shizuru

-ara ara pero de ella no te "empachas" verdad… nunca te cansas de andar como idota sentada en tu moto esquivando abuelitas y arriesgando tu vida- ha perdido su tono impávido y adoptado uno enérgico, con la voz quebrada pero furiosa. Un detalle que solo puede sacar Natsuki de ella, es la única que tiene permiso de escuchar los sentimientos de Shizuru convertidos en voz.

-pues… no de eso también me canso de vez en vez- contesta serena la joven otome. Esa es la razón que siempre busque nuevos horizontes, un nuevo truco, una nueva peripecia… más velocidad, todo lo hace por que siempre se aburre. Piensa expresar esos pensamientos pero se detiene, es inútil hablar con Shizuru en ese estado, esperara a que se calme y regresara para tratar el tema a profundidad- buenas noches Shizuru hime – se despide la peliazul cerrando la puerta del armario y dejando a su princesa llorando en el ventanal

Lo único que se le ocurrió fue ir por sus amigos, pasar por varios cartones de cervezas y salir hacia su casita del árbol para tener una reunión y despejar su mente de todos sus problemas algo que se le daba bastante bien con sus amigos

- y… y ella dijo… ara ara pero de tu moto no te empachas verdad… - Natsuki expone su problema y sus amigos la escucha. Ella se termina de golpe su venteaba cerveza- ¿Cómo cree que me podría empachar de las motos? A ellas siempre las puedes mejorar, reconstruir pero ella nunca cambia, las mismas caricias, las mismas posiciones, los mismos argumentos y para acabar los mismos lugares, como espera que no me aburra

-si te entiendo te entiendo- Sergey cruza su brazo por los finos hombros- yo por eso siempre cambio de chica

-pero yo no quiero cambiar de chica, es como decir que quiero cambiar a Ice Silver…

-eso nunca- gritan las otras motociclistas, el cambiar su moto por otra seria algo impensable, un sacrilegio el siguiera sugerir la posibilidad.

-baka… Shizuru es una enorme baka!!!- grita al cielo una borracha otome

-por eso digo que no hay mejor amante que tu moto- dice Sergey atrayendo la atención de las chicas- la cuidas, le das de comer, te lleva a donde quieras sin cuestionarte, si no la vez por un tiempo no se enoja, nunca se cansa, van a tu ritmo…

-no te juzga- dice Rena

-no esta detrás de ti todo el día- dice Mai

-no se ofende- dice Natsuki

-por todo eso y por muchas cosas mas…- alza su cerveza, seguido de sus amigas

-¡SALUD!- chocan los envases y se beben el contenido en una pasada

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COMENTARIOS DE LA AUTORA:

No se que decir… quedo… pues no quedo como yo quería pero quedo y ese es el chiste. Nos vemos.