PIEDRAZ ENGARZADAS

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"la neblina oscurece tu visión… corre… desespérate… entrégame tu corazón"

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Corriendo en su moto la peliazul piensa llegar a saludar a su querida princesa pero el sonido de su estomago la hizo cambiar de opinión

-hey Mai… ¿crees hacer algo de ramen llegando a casa? –pregunto acercándose a la moto de su amiga

-pues pensaba ir a dormir…- escucho gruñir al estomago de Nat que para su sorpresa era mas ruidoso que los motores- pero no quiero que mueras por inanición –suspiro

-genial, hace un tiempo que no como tu delicioso ramen – sonrió la muchacha dando vuelta en la calle que lleva a la mansión Minagi

Aparcaron las motos entre los matorrales como siempre lo hacen, entraron por la puerta de la servidumbre que lleva directo a la cocina que ha esas horas estaba desierta. Nat prendió la luz y Mai puso manos a la obra, en menos de media hora la ojiverde estaba disfrutando de una delicioso Ramen con extra EXTRA mayonesa.

-Nat come más lento o te vas a ahogar

-Mai tu ramen es el mas delicioso del todo el reino

-lo se lo se…- dice la muchacha sentándose enfrente de su amiga, la cocina siempre ha sido el desfogue de la pelirroja es como su hobby

En tanto las chicas comen el olor llega hasta el 5 piso donde esta la habitación de Mikoto quien con el olor despierta y corre a la cocina.

-Nat espera, tienes un poco de mayonesa en los labios - con la diestra toma por la barbilla a la ojiverde y con el pulgar limpia la mayonesa. Nat mira a su amiga y sonríe ladeando un poco la cara- oye con esa cara cualquiera diría que no rompes ni un plato

-jajajaja- las chicas ríen, a Mai se le ha olvidado quitar su mando de la cara de su amiga cuando…

-grrrr ¡Natsuki!- las tenientes voltean a ver quien ha nombrado de forma tan enojada a Nat

-¿Mikoto? No es tarde para que estés despierta- pregunta Mai mientras Nat recuerda que tiene un enorme tazón de ramen que acabarse

-¿Qué hace ella aquí?- inquiere la chica en pijama acercándose enojada

-pues… esta comiendo mayonesa con ramen

-… Natsuki Kruger….- Mikoto ha bajado la mirada, cerrado los puños y comenzado a temblar

-¿Qué quieres?- pregunta entre bocados la ojiverde

-te llevas a Mai por meses… la regresas y tienen que operarlas los doctores… luego te la vuelves a llevar sin dejar que la viera

-oye Mikoto chan eso no fue…- Mai se levanta para ir hacia la ya no tan pequeña Mikoto quien con la adolescencia ha llegado al mismo nivel que Mai

- ¡¡y ahora estas en MI casa, comiendo MI platillo preferido con MI PERSONA FAVORITA!!

-… es que tengo hambre- la ojiverde choca su mirada con los ojos dorados

-¡YO TAMBIEN TENGO HAMBRE!- explota en ira, sin Mai que le prepare la comida y este presente en la misma ella simplemente no esta a gusto, si comió en estos dos meses fue por que Reito, el abuelo y Rena prácticamente la obligaron y ahora que por fin vuelve a oler la deliciosa comida de Mai resulta que la mujer que es indirectamente responsable de su desgracia esta comiendo su comida con su Mai… era inaceptable.

-… pues… toma un poco – le ofrece el tazón casi vació

-¡haaaaa!- Nat es echada a patadas de la mansión por una encolerizada Minagi y escucha entre paso y paso las suplicas y disculpas de la teniente Tokiha

-¿fue algo que dije? –se pregunta la teniente Kruger caminando hacia su querida Ice Silver, no se complica mucho la vida, si Mikoto esta enojada solo hace falta algo de ramen para que vuelva a estar contenta.

Nat conduce y sin darse cuenta ha tomado el camino ha su antigua casa, al estar enfrente de la misma, con cuidado saco su reloj de bolsillo, en la tapa esta la foto de su familia… ¿hace cuanto que se tomaron esa foto?

-10años… -suspira su respuesta, pensándolo ahora tiene la edad de su madre cuando regresaron al reino. Saeko regreso a su casa con una pequeña Natsuki de apenas dos años de edad solo para enterarse con tristeza como sus padres ya habían muerto en un incendio de palacio- ¿será que yo también muera en un incendio?

-yo esperaría que no –al escuchar la voz Nat voltea a la defensiva pero de inmediato baja la guardia

-¿Shizuru que haces aquí?

-Durancito me trajo aquí – desde atrás el cachorro sale para dar una envestida de bienvenida a su ama

-hey muchacho, para que me haces cosquillas… oye has crecido mucho en estos meses- la princesa ve como de la mano de su otome algo brillante cae al suelo, camina hacia el para recogerlo antes de que los dos cachorros en medio de su "afectuoso" saludo terminen aplastándolo

-ara ara pero si es una hermosa fotografía – lo dice en serio, la princesa toma nota de que no tienen ninguna foto juntas… eso lo arreglara regresando a palacio.

-¿no la habías visto? –curioso, recordaba haberlo mostrado

-solo una vez… cuando ella te lo regalo, pero estabas tan emocionada que apenas y le pude dar un vistazo

-Má no fue quien me lo regalo- aun con el perro haciendo presión en su pecho se levanta cargando al cachorro- fue Duran

-¿Duran? –sonrió ante la idea de un perro yendo al centro a comprar un reloj y recogiendo las fotos en el estudio

-¿de que te ríes?

-de nada en particular…- volteo a ver con mas detalle a su ángel, esta lleno de vendas y al tener algo de movimiento algunas heridas se han abierto y vuelto a sangrar tiñendo la blanca tela a rojo- … hay Natsuki que voy hacer contigo- suspiro la peliocre

-¿se me abrieron las heridas verdad? –no necesitaba revisar era mas que seguro que de eso hababa su princesa

- regresemos a palacio para que te vea el doctor- no quería ponerse a discutir en ese lugar con Natsuki así que se guardaría su reclamos para mañana

-es algo tarde para despertar al doctor

-es su trabajo

-a mi no me gustaría que un me sacaran de la cama para limpiar rasguños y cambiar vendas

-…- "la nobleza obliga" recordó la princesa y además se le ocurrió una mejor idea- ara ara si Natsuki chan no quiere despertar al doctor entonces yo seré su enfermera

-ba… baka yo no me refería a eso- su sonrojo se esconde en el manto nocturno-… el viento esta soplando frió, es hora de regresar a palacio –dice dirigiéndose a su moto

-creí que podríamos tomar el "otro" camino… el corto – no le gusta admitirlo pero Natsuki en dos ruedas es atemorizante

-con tan bello cielo y las calles desiertas ¿Cómo puedes pensar siquiera en tomar "ese" camino?

-bueno… pero ¿prometes conducir despacio?

-¿es que te da miedo la velocidad? Shizuru hime- su sonrisa altanera se hace presente, son contadas las cosas que hacen temblar a su princesa y que una de ellas sea tu punto fuerte es lo mejor del mundo

- pienso que es una mejor ruta

-solo si eres una gallina, ya ven y súbete… si no vienes tendré que ir por ti… estoy hablando enserio Shizuru…- volteo solo para ver a su princesa en estado chibi negando fuertemente- haaa- suspiro bajando de la moto

-hay Natsuki – la ojirubi se siente volar al estar en los brazos de su otome quien pareciera no costarle nada de trabajo el cargarla y sentarla gentilmente en la moto

- por nada te sueltes – después de colocarle el casco arranca a velocidad media seguida por un canino, los brazos de Shizuru se enredan en el abdomen de Nat quien evita pensar en las pequeñas punzadas que le tratan de hacer notar que la parte donde la princesa esta "estrujando" en el amplio sentido de la palabra le lastima.

-ara ¿Natsuki chan por fin va sin jugar carreritas?- hace notar Shizuru pues en todas las veces que ha viajado en esa motocicleta es la primera vez que van a menos de 250 km

-es que si voy mas rápido Duransito no podría llevarnos el paso- Shizuru pensó en quejarse "¿Por qué a el si le tiene consideración en cuanto a la velocidad y a mi no?" pero decidió pasarlo por alto, estaba muy cómoda recostada en esa fuerte espalda como para arruinarlo por una tonta queja.

No tardaron mucho en llegar a palacio al que entraron por un pasadizo atrás de la puerta C, que tomando nota Natsuki mandara a mas guardias de sombra pues fue insultantemente fácil entrar por esta.

-shhhh no hagas ruido Shizuru –en el camino por los pasillos secretos, la princesa y otome van abrazándose, haciéndose cosquillas y caminando como borrachas pero aun con esas enormes paredes de piedra a Nat no le gusta hacer tanto ruido a esas horas, uno nunca sabe quien tiene el sueño ligero y un buen oído.

-¿Por qué no puedo hacer ruido, es mi habitación?- saliendo del closet

-al parecer Maister Kruger tiene mas sentido de la hora que es – la voz de hombre resuena en la habitación, las dos jóvenes quedan congeladas al ser descubiertas saliendo muy juntas del closet (Shizuru abrazando a Nat por la espalda y hundiendo su nariz en el cuello de la otome)

-su majestad- en un rápido movimiento Nat se separa de su princesa dando un salto a la izquierda y acomodándose el cuello de la chaqueta de cuero, todo sorprendentemente rápido, algo que no sabe Satoshi si agradecer o maldecir.

-Shizuru como princesa deberías de mantener la cordura, mira que salir a estas horas a… vagar por las calles… que falta de moral- la Reina ve con ira a la otome que para su cólera le mantiene la mirada incluso con algo de reto en ella- y usted… Maister Kruger…

-a ella no la metas en esto, fui yo la que salio a buscarla – se apresuro Shizuru hablar dando unos pasos adelante, en tanto Durancito y Nat voltearon a ver al Rey quien mantiene una mirada muy seria, con esos ojos rojos y la poca luz sus mirada se ve lúgubre

-esperaba mas de usted Maister Kruger- suspira Satoshi- de Shizuru era de esperarse pero de usted…

-Padre fui yo la que salio de palacio en busca de ella

-¡ella esta en medio de una importante misión! No tiene nada que hacer aquí jugando contigo y su perro, debería de estar planeando como mantener al reino a salvo- era de esperarse que Shizuru no aguantara y fuera en busca de Natsuki pero esperaba que su la peliazul tuviera cordura y sentido del deber para evitar ver a su hija.

-padre… ese es tu trabajo no el de ella – siseos la peliocre que con ese simple comentario hizo afilar la mirada de su padre

-¿Qué has dicho Shizuru? – su voz gruesa se tiño con el tono del enojo

-que Natsuki no tiene la obligación de hacer tu trabajo, mantener a salvo el reino es tu obligación no la de…- es callada por una cachetada, la primera que le ha dado en toda su vida, todas las presentes creen ver el inicio del Apocalipsis… "Satoshi el pacifico golpeando a su hija, era bizarro de solo imaginarlo"

-pequeña egoísta, no vez que eso es lo que hago – el mandar a Nat al frente de una investigación secreta era la forma en que el protegía al reino "mando lo mejor para tener los mejores resultados" era lo que pensaba y creía que era lo que Natsuki pensaba… entonces que hacia ahí jugueteando con Shizuru sabiendo que podía comprometer toda su investigación!!! Eso le enojaba de sobremanera.

-Espere su majestad- Nat se ha puesto enfrente del Rey quien ve con ojos serio a la joven delate suyo- entiendo su enojo y le pido una disculpa- Nat se dejo caer en el piso en posición de suplica con la frente en el suelo

-Natsuki levántate- pidió Shizuru inclinándose hacia ella

-¡detenté Shizuru!- ordeno Satoshi- quiero escuchar a la Teniente Kruger

-su majestad… yo… solo quería ver a Shizuru hime antes de dar nuestro golpe

-si ya están a punto de dar el golpe ¿Qué hace aquí y no planeándolo?- reprocho cual padre a su hija- retírese y planee con detalle su siguiente movimiento, no se distraiga con sentimentalismos…-sintió ir en contra de lo que profesaba pero no podía permitir un error en tan importante misión. Miro con mayor detalle a la joven, su cristalina melena azul desborda cual cascada al piso e impide que vea sus ojos… realmente parece un cachorrito regañado. Ya no como rey sino como padre suspira y recapacita lo que ha dicho- no es el momento Natsuki – se agacho y acaricio la cabeza de la chica que se mantenía impávida- termina el trabajo y después tranquilamente podrás pasar mas tiempo con ella, te lo prometo

-¡Satoshi!- brinco la reina que había sido olímpicamente ignorada- no debierais de decirle esas cosas, menos ahora que la boda ya tiene fecha

-por eso mismo es que se lo digo Atenea- callo con los ojos a su esposa- termine la misión Teniente Kruger, capture a los terroristas y libre de un peligro inminente al reino… que haga después de esto es su decisión y tendrá mi completo permiso

Nat se quedo en el piso, trato en asimilar lo sucedido pero no atino que decir… que hacer. Shizuru mantuvo la vista en su ángel que apenas movía su pecho para respirar, esperaba que "el día B" no fuera rebelado a su otome pero era inevitable, sino se lo decía ella o su padre tenia por seguro que su madre no se aguantaría las ganas de comunicárselo con la mayor saña y veneno posible.

-con su permiso majestad…- Nat se levanto, su espalda recta como todo un militar pero su mirada obscurecida y tapada por mechones azules. Al dar la vuelta no cruzo miradas con su princesa, la ojirubi tampoco lo intento, estaban demasiado abrumadas para siquiera mirarse

-retírese Teniente Kruger – dijo Satoshi mirando ahora a su hija que debatía entre mirarlo con odio o con trastesa… quizás una mezcla de los dos. Nat entro en el closet y desapareció de palacio tan furtiva como entro- así las cosas deben ser Shizuru- fueron las ultimas palabras que diera el rey a su hija, el también se retiro seguido por una enojada Atenea y dejando a una triste Shizuru dar vueltas en la enorme cama.

-ahora ¿Qué debiera hacer?- Nat no corre, vuela a 350km en Ice Silver, pensó en ir por Mai pero no quería que Mikoto se alocara y le pusiera un grillete a la pelirroja o las correteara con su gigantesca espada por todo el patio… otra vez.

Paso por una pequeña cantina y de inmediato reconoció a una de las motos aparcadas- ¿Nina? – ella se estaciono a lado de Nina y entro en busca de su amigo

-¿mala noche? –la voz gruesa y familiar le hizo dar una pequeña risilla sarcástica

-algo así… - se dejo caer pesadamente en una silla enfrente de su amigo, sin muchas ganas oculto su rostro entre sus brazos- bello durmiente…

-¿Qué? – pregunto abriendo le una cerveza a la ojiverde y dejando la alado de su azulada cabellera

-toda la vida apesta… -concluyo tomando la cerveza

-naaa claro que no… solo la tuya apesta.

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COMENTARIOS DE LA AUTORA:

Que dijeron… "ya esta noche cena Shizuru!!" pues nooooo!! Jajajaja a la mera hora se me ocurrió algo mejor que darles un tiempo dulce, fogoso y amoroso. ¿Por qué? Bueno... no hay una buena razón…o quizás si todo dependerá de lo que se me ocurra para el próximo. Nos vemos.