PIEDRAZ ENGARZADAS

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"Y después de que el frío de la muerte recorra su cuerpo… debes sellar el pacto con un beso…"

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Natsuki esta sentada en los restos de lo que fue alguna vez el granero familiar, no parece pensar en nada, ni sentir algo. Muñeca de piel de porcelana, deja que sus finos cabellos ondeen al compas del viento, espera paciente la llegada del hombre que esta tatuado en su mente.

-con que aquí estabas- una voz femenina suspira aliviada, la figura felina de una Minagi se escabulle hasta quedar enfrente de la muñeca.

-¿segura que lo vas hacer?- su hermano esta a espaladas de la peliazul, por si algo se ofreciera y la muñeca efectuara la huida.

-no la podemos dejar así Reíto- de sus bolsillos comienza a sacar 3 botellitas de vidrio, las destapa con los dientes y escupe los corchos en la cara de la ojiverde que ni se inmuta-… eso es por siempre llevarte a Mai en tus locuras

-jajaja no seas vengativa Mikoto… si el abuelo nos encuentra interfiriendo en la vida de otro que sea un Viola nos va matar…

-esto lo hago por Shizuru- vacio el contenido de los frascos, polvos de 3 colores diferentes que mezcla en su mano- no quiero pensar en como se pondrá si no regresa Natsuki

-lo único que haces es tapar el sol con un dedo- suspiro el hombre- sabes que nosotros…

-no tenemos tanto poder… lo se- mientras su abuelo siga con vida, ellos nunca llegaran a desarrollar su máximo potencial mágico.

- alguien se acerca- detecta el pelinegro afilando sus mirada

-no tardo- en un suspiro dorado los polvos entran por boca y nariz de la peliazul, Mikoto se mueve y al siguiente momento la ojiverde comienza a estornudar

-que diablos…- se levanta aun estornudando-… ¡QUE DIABLOS!- al taparse la boca, las mucosidades quedan en su mano, les hecha un vistazo y nota que son negras

-hora de dormir- con un fuerte golpe en la cabeza Natsuki queda fuera de combate

-… no necesitabas ser tan ruda- dice Reíto con una gota en la nuca, cargando a Natsuki entre brazos

- eso fue por comerse mi Rameen con Mai

-mujer vengativa

-si es por Mai seré lo que sea- canturreo caminando con su hermano

-llevémosla a palacio antes que Shizuru llegue

-hai

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Como un torbellino violeta va a paso largo por los pasillos, ante ella sucumbe todo objeto que no esté anclado al suelo o suspendido en el techo. Esta tentada a materializar su naginata doble pero es una mujer de palabra y prometió no darle mal uso al regalo de Saeko san.

No tarda mucho en llegar la noticia de que la princesa esta echa una furia, todos los sirvientes se esconden y escapan para evitar al hermoso ciclo, por entre las rendijas solo la miran pasar, tomar los jarrones y estrellarlos contra el piso o las paredes, siempre con la cara inexpresiva que es lo que más miedo les da.

-¿te diviertes?- la voz gruesa y cansada detiene a la chica- ¿o no estarás satisfecha hasta acabar con todos los jarrones de palacio?

-no es el momento padre…- su neutra voz contrasta con lo afilado de sus ojos que se clavan en los del mayor

-eso debería decirlo yo, no son horas para tus berrinches

-deja me sola- sin ganas ni cerebro para discutir prefiere huir de la pelea

-no lo hare- camina hasta quedar a lado de su hija- un líder no puede desquitarse con otros por sus problemas

-no tengo ganas de ser líder- escupió con veneno las palabras. Lo siguiente que sabe es que Satoshi la volvió a pegar

-decir que no tienes ganas de ser líder es como decir que no tienes ganas de ser una Viola, lo llevas en tu sangre- trato de tranquilizarse- esos berrinches se los pasaría a su esposa pero no a su heredera- ser rey o reina no es un trabajo de medio tiempo Shizuru, cuando yo no este, serás reina lo que reste de tu vida y no permitiré que destruyas el reino por tus berrinches amorosos- no tiene que ser mago para saber la causa del berrinche

-ara…- sus ojos rubí arden en llamas, se siente enojada, confundida, temerosa, frustrada y aparte de todo, llegan a darle un sermón sobre el buen líder- si ese es el caso, no quiero ser reina…- otro golpe pero este es bloqueado por la peliocre- buenas noches padre

Satoshi queda impactado por las acciones de su hija pero más que nada por sus reacciones. La joven sigue su camino de destrucción, a lo lejos se escucha la fina porcelana estrellándose.

-nunca le enseñamos a superar una perdida- suspiro, esa niña a tenido todo lo que quiere desde que nació- con que así actúas cuando te quitan tus juguetes Shizuru… no has cambiado en nada.- con la mirada triste, da media vuelta, decepcionado de su hija y de su mediocre actuación de padre. Por primera vez en años medita sobre a qué clase de persona le dejara su reino.

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Shizuru sigue su marcha de caos, hasta que para de golpe al ver salir de una habitación a cierta peliazul agarrándose la cabeza y en la otra mano una botella de whisky vacía.

La motociclista con los ojos entrecerrados mira hacia todos lados, está perdida, no sabe como llego del estadio a palacio, ni que hacía con la botella de whisky aunque tuvo un vago sueño en donde Mikoto le derramaba la botella en lo que Reíto la mantenía en el suelo.

-Natsuki…- susurro la ojirubi no creyendo el descaro de su otome

-hey Shizuru… ¿en que parte de palacio estamos?- el olor etílico llega a la mujer y cree entender lo que sucede… o al menos lo que quiere entender. Natsuki y ese rubio de mierda comenzaron a beber después de su llegada y quedaron tan ebrios que se besaron. En otras circunstancias Shizuru ni drogada creería tal cuento pero tratándose de su ángel, cualquier falacia es buena para excusarla de sus acciones.

-estas ebria- corrió abrazarla

-¿nani?- a la peliazul le pareció aliviada la princesa al llegar a tal conclusión

-no estás en tus cinco sentidos, estas fuera de ti y por eso hiciste todo lo que hiciste… ¡no!- grito separándose un poco para mirarla a los ojos- él fue el que tuvo la culpa, él fue el que te orillo a eso ¿verdad?

-he… ¿si?- quizá si supiera de que habla la princesa ella sonaría mas convencida

-lo sabia- regreso al abrazo asfixiante, algo en su inconsciente le decía que si aflojaba el agarre la peliazul desaparecería de su vida, pero luego a su mente llego la imagen de Saeko diciéndole lo mucho que odia Natsuki el que la atosiguen

-¿Qué te pasa Shizuru?- la peliazul se soltó como pudo del agarre dando 3 pasos hacia atrás

- Natsuki es mía…- dijo mirando directamente a la otra mujer

-creí que ya habíamos arreglado ese asunto- suspiro, apretándose las sienes, ya veía venir la migraña

-solo mía- no parece notar siquiera que Natsuki hablo, se perdió hace mucho en sus pensamientos y dejo a cargo de su cuerpo al instinto.

-oe Shizuru… me estas asustando- a cada paso de la princesa, la otome da dos atrás, la mirada de locura no ayuda a que le de confianza la cercanía- ¿hay algo de lo que quieras hablarme?… no se… algo que te paso recientemente….- algo que le de indicios de porque esta así- lo que sea yo…- ya no pudo seguir, fue silenciada por los labios carmesí y las manos ansiosas de Shizuru quien con un rápido movimiento caga a la otra, estampándola contra la pared y sosteniendo sus nalgas.

-solo mía… de nadie más

-¡Shizuru! qué diablos te sucede- ella no suele ser tan brusca, pare un toro en celo.

-cállate y ven conmigo- ¿cállate? Shizuru nunca le habla de esa manera, sonaba igual que su madre. Natsuki suspiro preguntándose si la princesa se convertiría en la réplica de su madre dentro de unos años y más importante ¿sería capaz de soportar ese carácter?

Fueron a dar a las habitaciones de la princesa, Shizuru arranco las ropas desesperadamente como si estas tuvieran veneno y de cierta forma lo tenían, estas le recordaba el momento en que su ángel beso a otro, el solo pensar que ese rubio toco esas ropas le producen una rabia abrumadora, mañana las quemaría y de ser posible lo quemaría a él.

Natsuki por su parte no se movía, algo estaba mal… Shizuru estaba mal y no tenía ni la menor idea del por qué. Sus ojos no le transmiten la calidez de siempre, por lo general cuando le va quitando la ropa le dice algo lindo o un comentario pícaro pero ahora… está muy ocupada peleándose con su vestido como para hablar.

Las manos que producen las caricias que la hacen gritar hasta la locura, agarran, someten, rasguñan y lastiman.

-Shizuru no creo que sea el momento para…- unos labios la callaron mordiendo los suyos- ¡Shizuru para!- grito separando a la otra mujer

-Dime de una buena vez que te sucede, actúas como un bruto

-ha de seguro Natsuki sabe muy bien cómo actúan los brutos- palabras como púas son las que escupe- seguro que el rubio de mierda te trata así ¿no? Quizá el no te empache como yo.

-y dale con eso…- ¿que no puede simplemente olvidar y seguir adelante? Lo que no entendía era que tenía que ver Sergey en todo esto.

-Natsuki es mía- afirmo tomando sus senos, mordiendo el cuello y el lugar donde está su nombre. Una de sus manos recorre la fuerte espalda rasguñándola, otra fue en busca del tesoro que guarda la peliazul pero con terror sus dedos notaron algo diferente… o mejor dicho no notaron nada, Natsuki estaba más seca que un hueso- Maldita sea… ya ni siquiera puedo mojarte…- comenzó a llorar.

-Shizuru…-seguía sin gustarle el momento, ahora su princesa lloraba y todo era su culpa, solo la abrazo, tan fuerte como podía y dejo que esta se desahogara en su pecho en tanto chillaba incoherencias, la ojiverde se separo un poco y miro esas orbes rojas que poseía su princesa, anegados de lagrimas.- no tengo idea de lo que te ocurre pero ya no se que mas hacer para mostrarte que estoy contigo

-Natsuki… esto es tan difícil…- no quería tocar el tema del beso, la verdad no quería ni acordarse de el.

Cuando Natsuki lamio las lágrimas de Shizuru, la pulsera de plata le suministro un choque eléctrico y comenzó a toser, la peliocre vio polvo dorado salir de la boca de su ángel para luego caer inconsciente.

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-no estaba donde dijo que estaría Shiho sama- Takeda se encuentra en el escondrijo de la bruja. Después de esperar en el granero quemado más de 1 hora, fue a toda velocidad hablar con ella.

-se la llevaron esos gatos Minagi- siseo enfurecida la perrita rosa

-¿Qué hare ahora?- pregunto impaciente, se estaba jugando la vida al besar enfrente de medio mundo a la amante de la princesa, por lo que ha escuchado, donde lo encuentre Shizuru hime será hombre torturadamente muerto.

- no seas impaciente- le aventó un frasco con dedos en conserva, lo atrapo sin problema pero contuvo las ganas locas de tirarlo por el asco que le produjo- la niña tiene el brazalete, solo hay que desempolvarla un poco- con risa malévola mezcla esencias en un tazón- ¡bébelo!

- hai…- no muy seguro, de un trago termina el brebaje

-toma este objeto- la bruja le extendió un curioso juguete, a lo que el pudo notar, era un muñeco de madera que en lugar de cabeza tiene un espiral al cual le puedes dar de vueltas, en este también esta sujeto con cabellos azules un pedazo del traje militar de Natsuki- y con todo tu deseo por esa mujer usa la panca para darle vueltas

-como diga- al principio con recelo da vueltas a la espiral en tanto escucha los susurros de "maki, maki, maki, maki" pero luego, con una fuerza vendida de otro mundo hace girar velozmente el aparato.

-ahora espera afueras de palacio, en el justo lugar donde te voy a decir- si se equivoca su magia no lo encubrirá y los guardias de sombra lo detectaran enseguida

-como ordene Shiho sama- no sabía que tenía el brebaje pero le quito el miedo y le infundio un coraje que pocas veces había tenido

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Natsuki despertó de su desmayo, sudaba y temblaba como quien ve la muerte pasar por sus ojos. Comenzó a sentirse mal, como si todo en su cabeza diera de vueltas y vueltas y nada lo pudiera parar. Se inclina para vomita en la alfombra, siente que se muere, que las paredes se contraen y que esta a nada de morir asfixiada.

-Natsuki ¿Qué te sucede?- alarmada Shizuru abraza por detrás a su ángel quien se tensa en el acto y de un brinco se libera

-¡no me toques!- grita al borde de las lagrimas, el contacto de Shizuru fue como experimentar la peor de las agonías y una imperiosa voz en su interior diciendo ¡aléjate de ella!- … tengo que salir de aquí- es la única salida que le da la voz en su interior, aun con el terrible mareo y su desnudez Natsuki toma la llave maestra y sale de la habitación tambaleándose en su huida.

-¿Natsuki? otra vez huyes de mi…- lagrimas corren por sus mejillas, algo en su interior le advierte que si no la persigue la perderá pero puede mas el "siempre regresa" como la moraleja de Juanito y el Lobo, su mente le dice que espere y ella volverá.

En tanto la desnuda otome llega a su cuarto, por casualidad o destino encuentra a la mano sus ropas de motociclista, sin miramientos se viste rápidamente.

Toma una mochila y guarda lo más importante para ella, la voz tiene razón, esta harta de esa vida y lo mejor es ir a otro lugar.

Al tomar uno de los libros de la parte superior del librero cae el de a lado, abierto de par en par donde una violeta fungía de separador

-…Shizuru… - nadie mas usa esa flor de separador. Su frenética huida para y se dirige a su escritorio con la violeta en la mano, toma papel y pluma para comenzar a escribir.

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Quiero decirte algo, que quizá no esperes… doloroso tal vez…

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Los ojos se le humedecen y el pulso le falla un poco pero esta decidida a dejarle algo a la princesa, sigue escribiendo.

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Aunque me duela el alma yo necesito hablarte y así lo haré.

Nosotras que fuimos tan sinceras, que desde que nos vimos amándonos estamos…

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Los recuerdos de la infancia llegan aplastando su corazón y aumentando el mareo, se agarra la cabeza, casi con ganas de aplastársela y las lágrimas comienzan a fluir.

.Nosotras que del amor hicimos un sol maravilloso, romance tan divino.

Nosotros que nos queremos tanto… debemos separarnos

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El dolor aumenta, ya no solo es el mareo, las lagrimas se han vuelto negras al igual que el sudor de su cuerpo, entre mas se obliga a pensar en Shizuru siente fuertes punzadas en la cabeza, su cerebro esta a nada de explotar.

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¡No me preguntes más! No es falta de cariño, te quiero con el alma.

Te juro que te adoro y en nombre de este amor y por tu bien…

Te digo adiós.

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Estampa la frente contra la madera, fracturándola. Firma con lo último de su voluntad la carta depositando la violeta sobre la misma. Tira la silla, toma la mochila y justo cuando esta por irse llega Durancito.

-justo a ti quería encontrarme- hace señas al perro para que se acerque pero este toma sus reservas- ¿Qué tanto miras a mi espalda? Mis ojos están aquí- le ha enseñado a mirarla a los ojos y a sus manos para entender las ordenes pero últimamente no para de verle arriba de la espalda- Durancito te voy a dar una orden muy importante…- se queda con los ojos en blanco y esta a nada de caerse, por momentos siente que pierde la conciencia- no quiero que me busques, no importa quien te lo pida y mas importante, nunca te separes de Shizuru y… protégela como te enseñe- las lagrimas negras vuelven a brotar y el cachorro chilla- ¡aléjate!- grita furiosa, imágenes horribles de su princesa desfilan por su mente y le producen un mayor mareo- ¡no me busques!- termino para entrar a los túneles

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En tanto Natsuki prácticamente se arrastra por los túneles en busca de una salida, Takeda espera sudando frio en el lugar fijado por Shiho sama. El hombre esta vestido con su traje de batalla, perfecto para camuflajearse y aunque se muere del pánico no se mueve ni un centímetro.

De pronto una pared se abre y el pelinegro pega un brinco, luego corre a tomar en brazos al bulto que ha comenzado a caer.

-¿estás bien?- pregunta ayudándola a levantar- Natsuki

-no lo se…- ahora ha comenzado a sentir lentamente el cese del mareo, con cada respiro va parando, tanto así que Natsuki comienza a sospechar que el aroma particular del hombre es una medicina milagrosa.

-pues…- recuerda que la peliazul no es afecta al contacto físico y comienza a soltarla cuando

-¡no me dejes!- esta se le aferra cual salvavidas.

-de acuerdo de acuerdo no lo hare, no te soltare- la abraza con mas fuerza y una cara de idiota se forma en su rostro-… ahora que lo recuerdo- tiene que seguir con el plan- vine para despedirme Nat

-¿Qué?- su corazón vuelve a correr desembocado

-tengo que regresar a mi ciudad, ahora que terminamos nuestro trabajo recibimos la orden de volver…- por dentro rogaba a todos los santos que Natsuki le siguiera el juego- es una lastima porque… yo disfruto mucho tu compañía

-no te vayas- susurro, su aliento pegaba directo en el pecho de Takeda provocándole un sonrojo horrible

-te…te… tengo que hacerlo- no era muy importante, si se lo pedía al rey este con gusto lo dejaría radicar en la capital pero lo que quería era llevarse a Natsuki lo mas lejos que pudiera de la princesa y su tierra natal era perfecta para ello.

-no lo hagas… por favor

-¿Natsuki?- ¿estaba rogándole? ¡Natsuki Kruger le rogaba a el! Impresionante lo que se puede hacer con la ayuda de una bruja-…- se aclaró la garganta y la separo de el para poder mirarse a los ojos- ¡ven conmigo! Quiero que vengas conmigo a mi pueblo

-pero yo…- el mareo regresa de golpe provocando a Natsuki retorcerse de dolor

-es tu decisión, venir conmigo y olvidarte del dolor o quedarte aquí y sufrir- sonó frio, inflexible y así se comporto, dejando a la chica para caminar por donde llego- uno… dos… tres…- contaba los segundos…

-¡espera!- a los 4segundos, sincronización perfecta.

-¿Qué decides?- dio la vuelta

-yo…- aunque le duele, imágenes de su vida con Shizuru desfilan en película, lo bueno, lo malo, lo simplemente cotidiano. Siente que tiene más recuerdos buenos que malos pero algo ha comenzado a bloquear los recuerdos buenos reviviendo los enojos y tristezas de los momentos malos. La voz interna no para de decirle "tu mereces mas que sufrir"- yo… merezco algo más que sufrir- su mente ha peleado todo este tiempo contra la voz pero ya está cansada… está cansada de tener que limitarse en sus gustos, de soportar suegras gruñonas, de no poder salir cuando quiere… está cansada de ser propiedad de Shizuru.

-entonces ven, toma mi mano- con sonrisa de estrella extiende la mano y con dudas Natsuki acerca la suya, temiendo que se retracte Takeda da el último paso sosteniendo fuertemente la mano, sellando su decisión con un beso que termino por convencer a la mujer pues con el se fueron los dolores y se la llevo sin tiempo a preguntas.

Pero Natsuki no tiene preguntas, tiene rencores y odios chocando en su cabeza, ahora mas que nunca…

-¡quiero irme y no volver jamás!- olvida lo que dice su corazón.

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COMENTARIOS DE LA AUTORA:

Ajajajajajaja lo hice! Lo hice! Y si se preguntan ¿Por qué diablos lo hiciste? Pues… porque esta no es una típica historia ShizNat, esta es mi historia jajajajaja

Haaaa hace tanto que quería escribir este capítulo… creo que prácticamente desde que comencé la historia XD y por fin sale a la luz, me siento tan bien que podría brincar jajaja

La carta que escribe Nat es una canción que lleva por nombre el título del capítulo, es una canción muy triste pero también muy hermosa, si quieren escuchar la versión que me inspiro en este cap busquen la versión de "los tres panchos" como siempre San Youtube tiene lo que buscan jojojojo y si lo que quieren es matarme pues… ok… no será la primera vez que me linchen por hacer lo que me gusta XD jajajaja. Nos vemos.