PIEDRAZ ENGARZADAS
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"¿Quién dijo que la justicia es ciega"
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-Nat esto es peligroso…
-no me puedo ir sin ella
-pero…
-no nos encontraran
-no lo se…
-deja de dudar- gruño Natsuki
-nunca había estado aquí- los túneles de palacio siempre dan miedo la primera vez que los recorres pero cuando te acostumbras resultan confortables. Para desgracia de Takeda no tendrá tiempo de encontrarlos confortables.
-vamos al garaje donde guardo a Ice Silver y nos vamos por los túneles hasta las afueras de la cuidad, es fácil
-si tu lo dices…- la bruja no le había dado mas indicaciones después de besar a Natsuki solo dijo "salgan de la cuidad como puedan"
-es aquí- a mitad del pasillo Natsuki inserta la llave maestra y se abre la puerta secreta que da al garaje real donde se guardan toda clase de carruajes, carros y una moto que desentona con toda la pompa real.
Natsuki fue hasta otra pared del extremo izquierdo para abrir otra puerta secreta, esta tenia rampa incluida. Se subió en su moto con el hombre atrás suyo y como una sombra desaparecieron de palacio sin dejar mas rastro que la ausencia.
Por el bosque que delimita los territorios de la ciudad principal de Andorha se logra escuchar el rugir del motor. En un momento el ruido cesa para dar paso a los gritos de agonía de una mujer.
-¿Qué sucede?- pregunta le hombre tomándola por los brazos
-no se…- solo desvió un segundo la vista a la luna y el mar de recuerdos regreso junto con el dolor.
-no puedes conducir en este estado- sin la menor idea de cómo ayudar cambia de lugar con la chica- sostente fuerte de mi – suspira, no creyó que tendría la oportunidad de manejar a Ice Silver otra vez.
-ten cuidado, no es un juguete- advirtió la ojiverde cuando sintió la forma tan torpe de Takeda al cambiar velocidades.
-solo cierra los ojos y agarrare fuerte, nos largamos de aquí- su orgullo de hombre estaba en juego, no podía dejar que una maquina le pusiera en ridículo ante ella, y en la noche, que extrañamente ha sido cubierta por nubes entre rosas y violetas escapan dos siluetas a toda velocidad por un camino a la tierra que hacia mucho… fue olvidado por la mano de los reyes.
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-2 semanas después-.
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-Shizuru hime…- ha llegado a la oficina de la princesa el jefe de los guardias de sombra, se mantiene en el marco de la puerta pues no quiere pasar y afrontar a un demonio. La peliocre esta sentada con los ojos pegados a las miles de hojas y mapas cuidadosamente organizados en su escritorio
-¿Dónde esta?- pregunto sin rodeos sin siquiera dirigirle la mirada
-… aun no lo sabemos…- trago saliva, sentía el aura acecina de la princesa- pero no hemos dejado de cesar las…
-regresa cuando la hayas encontrado…
-como ordene Shizuru hime- dio una reverencia y se disponía a salir
-Yoshiki san, si no la encuentras... mas te vale no regresar- los ojos sangre se clavaron cual puñales y el hombre no le quedo de otra mas que resignarse… a no volver a palacio.
-me parece que estas siendo muy extrita con el Shizuru hime- un joven de cabellera azabache entro sin decoro a la habitación, cerrando la puerta tras de si y sentándose enfrente de la princesa que ha regresado los ojos a los mapas.
-si no es capaz de encontrarla no me sirve
-… tu tampoco la has encontrado…
-ara…- Shizuru necesito todo su autocontrol para no lanzarle un abrecartas a la yugular del joven ojos miel- se le olvida a mi querido amigo y prometido que no me dejan salir de palacio
-y seguir leyendo esa carta no la traerá de vuelta –suspiro ¿Cuántas veces habrá leído Shizuru la ultima carta de Natsuki? Probablemente todas las noches que se la ha pasado en vela
-debe haber una pista… algo…
-no hay nada- dijo con voz grabe- creo que Natsuki san realmente…
-¡NI LO MENSIONES!- grito antes que pudiera terminar Reito su frase, Natsuki no pudo haberla dejado así… simplemente era imposible
-mira los hechos Shizuru – el hombre con la misma paz que lo caracteriza habla tranquilo- se llevo los libros, todas las fotos menos en las q apareces tu, su caja de recuerdos de los cuales también quito los tuyos… prácticamente todos sus objetos importantes… diablos Shizuru, hasta se llevo su motocicleta ¿Qué otra prueba quieres?
-su cadáver…- pues al menos que este muerta no ve como pudo dejarla de esa manera
-¿estas loca?- grito el hombre saltando de su asiento
-no aceptare nunca que me dejo, esto es un secuestro y cada minuto cuenta… tengo que encontrar quien se la llevo y rescatarla
- ella se fue por voluntad propia
-no es cierto…
-y ahora desvías a todos los guardianes de sombra y la mitad del ejercito para buscar a alguien que no desea ser encontrada
-será mejor que te retires Reito… antes que cometa una barbaridad
-Shizuru… te hablo como un amigo… Natsuki se venia comportando extraño últimamente- había besado a Sergey enfrente de medio reino.
-los rebeldes debieron de amenazarla es lo mas seguro, pero si estuviera combatiendo en el bosque negro me avisaría
-ya has hablado con todos los altos mandos de la milicia y nobleza, nadie mando un comando secreto a ningún lugar, es mas… tu padre mando a sus hogares a los militares que trajo para la ultima cruzada contra los Orphan Ya no hay nadie trabajando encubierto- todos los militares en cubierto fueron regresados a sus hogares incluyendo a Takeda, los informes mostraban que nadie había salido o entrado al reino sin ser registrado.
-ella es un lobo solitario, fue sola en la misión…
-¿lobo solitario? Esa no es la Natsuki que conozco- Reito sabe que para cualquier batalla o fiesta, Natsuki no iría sin sus amigos y ahora resulta que ni a ellos les dijo que se iba
-tu no conoces a mi Natsuki
-es una lastima que "tu Natsuki" solo viva en tu mente Shiz…- un abrecartas le paso rozando su cabeza, la típica insinuación de Shizuru para un "lárgate"
-parece que no podemos hablar- suspiro cerrando los ojos. Shizuru no entendería palabras, esta en medio de un berrinche.
-no necesito hablar con alguien que no me ayuda a encontrarla
-en ese caso…- dio media vuelta cerrando la puerta tras de si, dejando a una princesa con el corazón roto, ojeras como un mapache y la mente inundada en lagrimas.
-Mi Natsuki nunca me abandonaría… ella me juro estar conmigo hasta el final… lo juro… lo juro…
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En la milicia, mas preciso en la oficina del General Rossel parece un mar de notas, informes, estadísticas, mapas, fotos de distintos lugares, exámenes médicos y comida rápida.
-¿Dónde diablos te metiste?- bufa el viejo hundiéndose entre los papeles
-General…- un chico rubio se presento enfrente de la puerta
-no tengo tiempo para ti soldado- corto rápidamente, el joven entrecerró los ojos como si lo hubieran golpeado en el estomago
-tengo algo importante que decirte- cerro la puerta tras de si- papá
-Anthony…- iba a correr a su hijo como siempre. El chico no paraba de rogarle que regresara a su casa, que su madre le perdonaba la infidelidad, se negaba rotundamente al divorcio y que todo volviera a ser como siempre. Pero Aarón no tiene intención de regresar a la casa del diablo para vivir una farsa, el ahora esta viviendo en un pequeño departamento, no muy lejos de la Academia Garderobe el cual es visitado todos los días por cierta rubia de ojos verdes
-padre ¡por favor! Deja a esa mujer- grito desesperado- y deja de buscar a esa maldita, es obvio que ya esta muerta…- Aarón se levanto de su asiento, camino lento y lúgubre hasta quedar frente al joven que tiene sus mismos ojos pero no su corazón, ese lo tenia Natsuki y solo le dio un puñetazo que lo mando a estrellarse contra el piso
-tu no tienes derecho a recriminarme nada soldado… regresa a tu casa- no miro al chico, sus ojos clavados en los reportes que hablan sobre los últimos militares que abandonaron la cuidad, su instinto le dice que algo ahí anda mal.
Anthony se levanto muy lento, había lagrimas en sus ojos, sentía odio, rabia, impotencia, ganas de ahorcar a Miss Maria y a Natsuki por haberle arrebatado a su padre. Luego escupió un pedazo de diente hacia la pared, justo en la foto donde el viejo aparece en la graduación de Natsuki y compañía. La sangre mezclada con saliva se queda apelmazada en el marco de madera igual que el odio se acumula en su alma.
-Natsuki… ¿Dónde estas?- el viejo ni cuenta se da. Si lo hubiera hecho probablemente el rubio habría perdido mas dientes.
En unas cuantas horas, después de ese incidente el sonar del teléfono saca al general de sus pensamientos. La princesa ha mandado a reunir a todos los "involucrados" en la desaparición de Natsuki, en 2 horas los quiere a todos reunidos en los tribunales para una corte marcial, el acusado… Teniente Sergey Wáng
-maldita sea…- técnicamente ningún noble debería de ser capaz de "mandar" una corte marcial pero esta seguro que Shizuru hime a movido cielo, mar y tierra para mandar a Sergey al banco de los acusados- que me traigan a los tenientes Tokiha y Wáng – grito a su secretaria por el intercomunicador, en cosa de media hora ya tenia a los dos sentados enfrente de su escritorio
-General…- Mai iba a hablar pero fue interrumpida por el viejo
-Fueron citados a una corte marcial… Sergey te van a juzgar por traición al reino
-yo no he traicionado a nadie- escupió cruzándose de brazos
-dime donde esta Natsuki y todo esto se termina –trato de mantener la calma, algo que no tenia
-ya le dije General- el tampoco tenia mucha calma, todo este tiempo no han parado de preguntarle ¿Dónde esta Natsuki? Pues bueno, a el le gustaría también saberlo, la muy cojonuda se ha ido sin decirle, pero todos piensan que el y Mai saben su paradero- no tengo ni la menor idea de su…
-¡esto no es un juego Sergey!- azoto sus puños en el escritorio- ¿sabes la pena dada por traición?
-… muerte…- susurro Mai para si misma, tenia miedo por su amigo ¿seria capas de dejarlo morir? Probablemente no, terminaría destruyendo la mitad de palacio para evitar la ejecución y los dos se convertirían en fugitivos… su carrera militar terminaría pronto, lo presentía.
- ¡YO NO SE NADA DE NATSUKI! – grito levantándose, exaltado con los puños cerrados, Mai trato de tomar su mano pero el chico se la negó
-pues veremos que piensa el Cuerpo Jurídico Militar al respecto
-General, no pueden hacer esto- levanto la voz la pelirroja- Sergey no ha cometido ninguna falta ni delito, no hay razón para que lo enjuicien
-díselo a la princesa- con una mirada sombría se levanto, saludando a los Tenientes- vayan a ponerse sus trajes de gala, los veré en una hora en los tribunales…- miro otra vez al joven, este no parece cambiar de opinión, luego miro a la muchacha, igual de empecinada que el joven, seguramente es la única quien cree en la inocencia de Sergey - pueden retirarse… par de tercos
Los jóvenes Tenientes contestan el saludo y dan media vuelta, saliendo de la oficina Sergey muestra una cara de miedo a su amiga, claro que no quería morir pero nadie le creía que no tenía nada que ver con el escape de Natsuki. Mai le dio una sonrisa tranquilizadora, como la de una madre, ella sabe que todo ira bien… aunque tenga que intervenir en ello.
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Las 5:00 de la tarde en punto, militares, nobles y otomes se han dado cita en una sala reservada para los juicios de la milicia. Es un lugar sobrio, frió como un congelador, las paredes y el piso son de un blanco puro, no hay cuadros ni decoración solo la bandera de Andorha en un extremo de la sala y del lado contrario la bandera de la Milicia.
En medio de las banderas hay un podio en forma de medio círculo escalonado de 2 metros de alto, sentados en el 5 ancianos, militares que fungen de jurado y jueces. Pasando del lado contrario solo bancas dispuestas a abarcar lo que resta de la sala, sentados en ellas nobles de distintas casas, entre ellas los de la casa Minagi con sus otomes, algunos soldados que se enteraron del juicio, Miss Maria y el General Rossel están al fondo de la sala, la mujer lo prefiere de esta manera por si la mecha corta de Aaron se prendiera y explotara en la sala, por ultimo la familia real en una banca justo enfrente. Pero en medio de todo el circo se encuentra una pequeña silla reservada para el "acusado"
-¿Quién dijo que la justicia es ciega?- susurro Sergey para si mismo, riéndose entre dientes
-todos de pie- la voz de un soldado retumba en la sala, los presentes se levantan y los militares que fungirán de jueces se presentan.
-General de División Choi Hong Hi – un hombre delgado y pequeño, con sus ojos rasgados que apenas se divisan por sus gruesas gafas. Es el hombre con más poder en la sala, el único que se le iguala en rango es el General de División Aáron Rossel
-General de Brigada Anatoli Gekker- de cabello negro, lacio con unos penetrantes ojos azules, su cara tiene un aspecto demacrado y aterrador gracias a las cicatrices de batalla. Algunos dicen que tiene una por cada misión que cumplió, otros que las tiene por cada hombre que mato pero la verdad nadie sabe porque tiene tantas.
-Coronel Orlando Castillo- el mas alto de todos, moreno de ojos miel, sus facciones fuertes muestran que no esta muy a gusto de estar ahí. Pero se mantiene firme al escuchar su nombre, apenas es perceptible el bufido que deja escapar al ver al joven rubio sentado en una silla que no le corresponde, para el, este juicio es una perdida de tiempo, una patraña… en pocas palabras un berrinche de princesa.
-Coronel Samory Touré- de piel obscura y rasgos algo tocos, en apariencia el mas tranquilo de todos, sus ojos negros algo cerrados, como con sueño y la postura algo decaída, de no ser por su contextura fuerte y el traje no creerían que es militar. El no conoce al joven rubio ni las razones exactas por las que se le convoco por lo que no le importa este juicio, lo único que quiere es salir para tomar una buena siesta.
-Teniente Coronel Riza Hawkeye- cabello rubio, hermosa figura que luce el uniforme pues parece mas una modelo que un militar, si no fuera por esos ojos cafés como pistolas a nada de matar. Pero como toda mujer en la milicia se ha tenido que hacer agresiva para sobrevivir en ese mundo de hombres. La única razón por la que ha aceptado ser juez es para ayudar a su joven amigo. Esta segura que Kruger tuvo una buena razón para largarse y entiende el lazo de amistad que mantiene cerrada la boca del chico, por lo que lo ayudara en lo pueda.
-Todos los presentes guarden silencio, el Juicio… va comenzar- el sonido de un martillo golpeando madera, ya no hay marcha atrás, las horas del joven rubio están contadas.
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COMENTARIOS DE LA AUTORA:
¿Saben cuanto tiempo tiene este capitulo hecho?... mucho tiempo… demasiado para mi gusto.
Shizuru se ha desquiciado el doble de lo que ya estaba, si eso era psicológicamente posible jajajajaja. Pero se le perdona, la gente hace cosas muy locas cuando esta enamorada y cree que su persona mas preciada la ha dejado porque lo sabe… solo que no quiere aceptarlo.
En tanto Sergey le toca pagar los platos rotos cuando el de verdad NO TIENE NI IDEA DE DONDE ESTA NATSUKI el solo fue un peón que dio de sacrificio la perrita rosa de cuyo nombre nunca me acuerdo jajajaja.
Otro asunto importante (antes de que se me olvide) la gran mayoría de los Jueces son militares reales de China, África, Rusia… hasta hay uno de Costa Rica jojojojojo y una no tan real mamacita Hawkeye que no pude evitar meter en una junta de militares XD es que… fushhhhh esa mujer me encanta, es tan ruda que es sexy o.O… si tan extraño como suene eso.
Espero continuar con el juicio lo mas pronto posible pues… la verdad no estaba planeado pero haaaaa ¿Qué pasa después de leer de corrido todo el manga de Full metal alchemist?... muchas cosas! Pero entre tantas fue este capitulo y el nuevo giro que dará la historia (algo se tenia que mover para darle espacio a la rompeculos Riza Hawkeye)
Ya, mucho comentario fuera de lugar!. Nos vemos.
