PIEDRAZ ENGARZADAS
.
.
.
"comencemos juntos la vida que siempre has deseado tener… y el amor te prohibido poseer"
.
.
.
.
-Muy bien, vuélvemelo a explicar…
-mira aquí está la frontera de Andoras que colinda con el bosque negro
-si la noto- en una encrucijada en el camino se encuentran Natsuki y Takeda mirando el mapa del muchacho.
-tenemos que tomar la desviación de la izquierda para llegar a un pequeño camino de terracería que nos lleve a cruzar rodeando la frontera para que nadie te reconozca.
-¿pero por que a la izquierda?
-porque es necesario
-al diablo lo necesario, hombre ¿no te enseñaron a leer un mapa?- la mujer bufa y le arrebata el mapa- por la posición del sol se que para este lado está el oeste, si seguimos esto como indicador nos dice que el camino a tomar es el derecho.
-hmmm…- el joven cruza los brazos enojado, a ningún hombre le gusta que su mujer le contradiga… o es verdad… ella es ahora su ¿novia? ¿Eso la convierte en su mujer? Ahora esta babeando y un ligero hilo de sangre le escurre de la nariz
-límpiate la nariz pervertido- la mujer le lanza un pañuelo a la cara y se dispone a montar de nuevo su motocicleta para dirigirse por el camino de la derecha
-Nat todavía no sabes a donde vamos
-ya me aprendí el mapa, no me perderé- el moreno apenas tiene tiempo para subir a la moto y salir disparados por el camino.
Pasaron alrededor de medio día hasta que Takeda le dijo a Natsuki que estaban cerca de su hogar, el sol se había ocultado y andaba por un camino rocoso que lleva a una subida entre las montañas, el camino era sinuoso y estaba atascado de moho en algunas partes lo que provocó que Ice Silver se descompusiera.
-¡maldita sea!- gruñe Natsuki al bajarse de la moto y tratando de ver que le ha pasado a su querida Ice Silver
-¿está muy mal?- por como trono la suspensión seguramente es algo malo
-no lo puedo saber… está muy obscuro…. Haaaaaa- suspiro la chica, ya sabía que iba a tronar a su motocicleta, después de todo la había adecuado para andar en el liso y perfecto pavimento de la cuidad capital no para jugar con el lodo y las piedras, era una cuestión de tiempo para que tronara.
-por suerte estamos a 10 minutos de mi casa- dijo el chico quitándose la chaqueta y cubriendo a Natsuki con ella a lo que la ojiverde le miro extrañada- ya comenzó a hacer frio, no quiero que te de algo
-siempre tan caballeroso jajajaja- Natsuki se acomodo mejor la chamarra militar y camino con Ice Silver en tanto la empujaba, a mitad de camino se volvió una pendiente muy inclinada y Takeda le ayudo.
La peliazul pudo divisar después de unos minutos una luz amarilla, como una gigantesca luciérnaga en el bosque. Claro estaba a mitad de la nada, era normal que no hubiera luz eléctrica y ese faro afuera de la casa de madera seguramente era la única luz en kilómetros aunque ya estando de cerca nota que esta casa es bastante grande. Natsuki deja en un pequeño claro enfrente de la casa a su motocicleta en tanto Takeda llama a la puerta, se escuchan murmullos, luego risas y al final el azoton de la puerta dejando ver a unos 4 morenos de diferentes edades esperando con los brazos abiertos al joven militar.
-me alegra ver que estas con bien hijo- una mujer algo mayor toma a Takeda del cuello para plantarle un tremendo beso en la frente, 3 niños entre 15 y 7 años rodean al moreno como moscas preguntando qué tal le fue en ese importante trabajo.
-te debió ir de maravilla- el hombre de la casa, eso como ver el futuro cuando Takeda tenga mas de 50alo si le dejan a Natsuki decirlo en tanto el la mira con unos intensos ojos verde hoja.
-ho si, déjenme presentarla ella es…
-Natalia- se apresura la chica dando la mano, se maldice por no pensar un mejor nombre pero fue el último nombre falso que uso en esa maldita cruzada contra los Orphan
-Natalia…- el hombre sostiene la mano por unos segundos mirando directamente, Natsuki no sabe que busca en ellos pero mantiene la mirada firme como un soldado, firme como una Kruger.
-y ella es…- de nuevo duda Takeda, la ojiverde piensa que duda mucho para ser un hombre.
-soy su nova- y ante esta respuesta el hombre suelta la mano de la mujer y la mira con sorpresa, igual que todos los morenos ahí presentes.
-¿novia?- la señora susurra la respuesta
-sí, lo es- el joven Takeda toma a Nasuki por entre los hombros y pone la sonrisa mas boba y feliz que ha tenido en su corta vida.
-vaya… quién lo diría- el hombre se rasca detrás de la cabeza.
-¿diría qué padre?- pregunta Takeda un poco más tranquilo, si no escucho un grito o su madre ha puesto el ceño fruncido todo va bien.
-que tendrías una novia tan bonita- uno de los niños habla y toda la familia comienza a reír
-menos una de la cuidad capital- la señora se siente algo avergonzada- espero que nuestra humilde casa le sea de su acomodo señorita
-ho no tiene que ser tan formal conmigo, dígame Nat señora…
-Ayashi, dime Ayashi
-gusto en conocerla Ayashi san y no se preocupe aunque soy de la cuidad la mayor parte del tiempo estuve en el campo así que estoy familiarizada con este ambiente- trato de poner la mejor de sus sonrisas, quien diría que aprendería algo de las clases de Otome.
-bueno pues pase Natalia san- el hombre mayor se quito de la puerta y la joven pudo entrar en esta pequeña mansión de madera. Un lugar bastante acogedor y con olor a comida y encino, los muebles igualmente son de madera, se ven pesados, campestres y de muchos años ya, pero lo que más le llama la atención a Natsuki es el hecho de que todo está alumbrado por velas, ¿Cómo pueden vivir así?
-seguramente están cansados, el viaje de la capital hasta esta remota zona puede ser muy desgastante- la mujer conduce a Natsuki al comedor donde toda la familia se sienta- ¿deseas algo de beber?
-etto…- piensa bien sus palabras, ¿Qué puede pedir en una casa provincial?
-Madre yo le conté en el camino a Natsuki que tus vacas dan la mejor leche de toda la frontera
-o es verdad- atina Natsuki a pedir algo de leche en tanto la señora corre hacia el establo, de haber sabido la ojiverde habría pedido solo té.
.
.
.
.
.
Al llegar la mañana Natsuki se levanto a primera hora pues parece que aquí todos madrugan, trato de ayudar a la señora Ayashi y se dio cuenta que todo lo aprendido en la Academia Garderobe le ha ayudado por primera vez en la vida, ayudo en la cocina, tuvo una conversación tranquila y muy llevadera, se comporto perfecta en la mesa, seguramente gano muchos puntos en esta casa. Dirá a favor de la familia Maza es mucho mas tratable que la familia real, pues aunque estaba bajo la mira de todos los morenos no era nada en comparación con esos ojos rojos clavándose en su… al recordar esos ojos una punzada en su cabeza casi le hace perder el conocimiento, de no ser por Takeda su cara habría terminado de bruces en la carne.
-mierda…- en el claro enfrente de la casa Natsuki ha tomado valor para mirar cuales eran los daños de su querida moto
-voy a tener que cambiar unas 5 piezas…- Takeda le paso un pañuelo para limpiarse las manos- el problema es que tendré que fabricarlas yo
-tenemos un mecánico en el pueblo- comenta el padre de Takeda
-dudo que tenga las piezas que necesito- suspiro cruzándose de brazos aun sentada en el suelo.
-Nat también es mecánico ella creo esta belleza de motocicleta- dice orgulloso el joven
-interesante- dice el hombre mirando a la joven quien se levanta y sacude la tierra de sus pantalones.
-¿quizá ella sea capaz de arreglar la calefacción? – Ayashi san sale de la casa con una voz esperanzadora en tanto le da una mirada acecina a su esposo quien solo se sonroja un poco.
-jajajaja será un gusto para mi ayudarlos con la calefacción- Natsuki tomo todas las herramientas de la casa y paso a la parte trasera de la vivienda donde tomo aire, cerró los ojos y decidió- necesitan reconstruir toda la caldera.
-¿tan mal esta?- el hombre mayor casi se muerde el labio, era su trabajo como hombre el mantener funcionando la casa pero el nunca fue bueno para las labores manuales.
-muy mal pero yo corría entre las calderas… de los saunas
-¿saunas? – Takeda la mira extrañado
-sí, resulta que mi madre trabajaba dando mantenimiento en los saunas –le volvió el alma al cuerpo cuando todos le creyeron esa historia
-vaya entonces una pequeña calefacción seguramente no te costara trabajo- la mujer da de brincos, por fin una ducha caliente sin pasar horas calentando el agua en el fogón.
-pero tendré que ir al pueblo por algunas cosas- la verdad era que muchas cosas, para comenzar esperaba que alguien tuviera una soldadora de mano que vendiera, de haber sabido a donde iba a parar hubiera traído su caja de herramientas.
.
.
.
.
Tardaron unas 4 horas en llegar al pueblo, era pasando la montaña y claro en su vieja carreta jalada por sus viejas mulas, ella no esperaba la velocidad del turbo de nitrógeno que le ofrecía su querida Ice Silver.
El pueblo es una pequeña población de marginados a los cuales según Ayashi san las noticias de Andoras y en general del mundo entero les llegan con un retraso de 3 semanas… si es que les llegan, por si las dudas Natsuki lleva una capa con capucha que cubre completamente, no quiere que alguien termine reconociéndola.
-yo iré por algo de pan y cosas del mercado –anuncia la morena, Takeda asiente y se detiene por un momento.
-¿la familia Sears abre temprano?- recordando que no son la familia más madrugadora
-seguramente a estas horas ya este la señora Sears atendiendo
-entonces te vemos en la entrada del pueblo –la señora y los jóvenes se separaron, la morena se llevo la carreta en tanto Takeda y Natsuki comenzaron a caminar, ahora que Natsuki lo pensaba esta era la primera vez que visitaba algún lugar fuera de Andoras. En algún momento Shizuru le comento que podrían hacer viajes por el mundo llevando el mensaje de paz de su padre en diferentes países como embajadores pero nunca tuvieron tiempo para la paz, otro golpe de dolor la hace perder el paso.
-maldición- chisto tomando su cabeza entre las manos, cada que pensaba en ella simplemente el dolor la tiraba… comenzaba a encontrar una curiosa conexión que le arruinaba el día.
-Nat ¿quieres que regresemos? –el joven sabia porque le sucedían estos ataques de dolor y mareos a la mujer, entiende que tardara un tiempo en dejar de pensar en la princesa. La bruja le explico que esto era como un correctivo, con el tiempo la joven de ojos verdes inconscientemente aprendería a no pensar en nada relacionado a su pasado hasta el punto que prácticamente lo olvidaría.
-no, necesito las partes para… para todo…- necesitaba muchas cosas que solo un mecánico podría tener… si es que tenia suerte.
Con calma pasaron entre las calles, Natsuki podría decir que este pueblo está hecho de piedra, las casas, las calles, los postes que sostienen faros, todos son de piedra, los techos en parte aguas y una pequeña neblina dan un toque de misticismo con tranquilidad.
Las calles huelen a madera quemada, para su sorpresa Takeda le cuenta que en este pueblo todavía cocinan a la intemperie con fogones alimentados por madera y esa es la razón de este olor a pino con guisos.
-son pocas las comodidades citadinas que te puedo ofrecer Nat…- suspiro poniendo sus brazos atrás al estilo militar.
-quizá necesito menos comodidades de las que creía -claro ella paso toda su vida en un castillo y la mitad de esa vida se la paso siendo la consentida de… otro mareo… bueno lo que importa es que tuvo muchos lujos que ahora son solo recuerdos- pero quiero mi taller así que tendré que ingeniármelas con la electricidad.
-tardara mucho en llegar la electricidad a este pueblo… tal vez si pidiera una conexión desde la frontera… - el reino de Andora se jacta de haber llevado la luz electica a todas sus provincias, lo cual es un logro muy cierto, tan cierto como que este pueblo está a unos 200km de la frontera y nunca les han querido compartir de esta.
-hay más de una manera para conseguir electricidad Takeda- llegaron al final de la calle donde una casa garaje con distintos pedazos de fierro se encuentran un tanto solitaria.
-¿Cómo cual?- pregunta el joven haciendo tocar una campana que se encuentra al lado de la puerta del lugar.
-… si no mal recuerdo en el mapa vi un rio que corre montaña abajo hasta este pueblo, podría trabajar con él y…
-el mapa miente señorita, yo ya lo intente y…
-…. ¡NO MEJODAS! -Natsuki y la mujer enfrente de ella han dado el salto de sus vidas, con diferencia que Natsuki término 6 metros atrás, tomándose el corazón como si hubiera visto una aparición.
-¿Estás bien?- el joven moreno corrió hasta la chica quien se había puesto mas pálidas si es que eso era posible.
-¿Qué te dije de ser prudente con tu fuerza?- la mujer mayor se sacudió las ropas al levantarse- y sobre seguirme…
-¡no te estoy siguiendo!- gruño ofendida, siendo ayudada por Takeda para levantarse
-¿entonces qué haces aquí? dudo que Shizuru hime te dejara salir a un lugar tan perdido por la mano de los nobles
-ella … agh-otro mareo
-la princesa nada tiene que ver- se apresuro Takeda a decir, la mujer lo miro por primera ves
-¿tu quien eres?- pregunta directo y sin rodeos
-soy el novio de Nat- dice orgulloso tomando a la joven por la cintura, al acto Natsuki ha abierto lo más que a podido los ojos y tragado saliva, la mujer frente a ellos solo atina a desmayarse.
-¡mamá! – una pequeña rubia sale de la casa al escuchar el golpe seco
-¡No me jodas que tengo una hermana!- grita al ver a la niña de rodillas
-¡Cariño!- seguido de la pequeña un hombre llega hasta la mujer en el piso
-y al parecer también un padrastro- susurra Takeda, lo bueno es que solo ellos vieron toda la escena.
.
.
.
.
.
.
-vamos por pasos…
-me parece prudente…
-tienes un novio y llegaste con él a pueblo quieto…
-tienes un esposo y una hija en pueblo quieto…
-te fugaste de tus responsabilidades en Andora
-te escapaste del castillo por miedo a que me pasara algo
-… tienes un novio…
-Si Mamá TENGO UN NOVIO ¿podemos pasar a otro asunto?- grita alzando los brazos
-¿Cómo paso eso?- Sako sigue sin creerlo, ella dejo a su pequeña en manos de una princesa para que tuviera una buena vida en el castillo, como es que termino con ese moreno pelos de puercoespín en la puerta de su taller.
-bueno nos conocimos un día en un bar por cosas del trabajo y…
-no eso ¿Cómo fuiste capaz de dejarla?- de verdad Saeko esta que no se lo cree
-de la misma manera que tú fuiste capaz de dejarme por años sola en la casa
-bueno… creo que iré a ver… eso- el joven Takeda se levanta del sofá y ve como una mano lo llama hasta la cocina, es el hombre de la casa quien le llama, claro, es código de hombres salvarse de estas peleas entre féminas.
.
.
.
.
.
.
COMENTARIOS DE LA AUTORA:
Ya aquí le dejo porque…. Pues porque si, porque me dio la gana jajajajaja, soy una autora muy caprichosa.
Volvemos a ver a Saeko y ella que siempre fue Team Shizuru está que no se la cree, ni se la creerá pero bueno, que medias tomara al respecto ya se verán en el siguiente capítulo donde le presenten formalmente al novio jajajajaja
Ya se chicas que todas odian a Takeda y que lo quieren matar pero ya verán, todo pasa por una razón aquí. Nos vemos.
