PIEDRAZ ENGARZADAS
.
.
.
"tontos herejes que no conocen el poder milenario que me acompaña, nada que fabriques con tus metales y tus circuitos te quitara esta maldición"
.
.
.
.
-ok empecemos de nuevo
-lo intentare- Natsuki suspira, llevan 5 horas discutiendo y no han tenido ningún avance
-el hombre rubio y ojos azules es mi padre…
-efectivamente lo es
-lo que hace a esa niña mi hermana- Natsuki señala a una pequeña de unos 3 años que se encuentra jugando a un lado de la sala con algunas piezas de motor
-se llama Alyssa y es un muy curiosa, como tu cuando tenías esa edad
-si ese señor es mi padre… ¿Dónde se metió toda mi vida?- no es que le hiciera falta para crecer pero siempre tuvo la duda de quién era y por que las dejo
-el fue perseguido por SEPA antes que yo, se alejo para mantenernos seguras
-y ahora que tú te volviste parte del club de los perseguidos le pareció prudente juntarse otra vez y tener otra hija… claro…
-cuidado con ese tono de sarcasmo jovencita, recuerda que sigo siendo tu madre- Saeko lanza una tuerca a la cabeza de la peliazul
-si es mi padre ¿por qué no me parezco a el?
-la verdad es que no tengo idea- suspira Saeko, la genética suele ser un tanto azarosa y ella sigue sin entender muy bien porque Natsuki no presenta rasgos de su padre- … bueno puede que si se parezcan en algo
-¿en qué?- Natsuki se soba ligeramente su cabeza donde ha aparecido un chichón de caricatura
-tus manos- una gruesa voz hace voltear a las peliazules, el hombre rubio trae consigo una bandeja con tasas llenas de café- tienes las misma manos que yo
-hmmm –la joven mira sus manos, dedos largos, uñas anchas y planas. Nunca se había puesto a analizar sus manos hasta ese momento, el hombre después de dejar la charola en la mesita de la sala acerca sus manos para que ella las compare. Efectivamente son casi exactas, solo el hecho de que Natsuki tiene manos de mujer, aunque después de mucho entrenamiento y trabajo pesado siguen siendo mas dalagas y estilizadas que las del hombre delante suyo.
-las orejas- prosigue el hombre mostrando sus orejas, pequeñas y muy pegadas a los costados, Natsuki toca sus orejas y usa un pedazo de metal que había tirado en el suelo para constatar lo que dice el hombre, sus orejas son idénticas.
-también tu gusto extraño por la mayonesa –susurra Saeko mas para ella que para los presentes.
-¿te gusta la mayonesa?- pregunta la chica con unos ojos juguetonamente grandes
-hasta en el café querida- sonríe el hombre, a lo que todos sueltan una carcajada.
.
.
.
.
.
-espero que esto te ayude
-es más que suficiente para comenzar- se quedaron casi todo el día en la casa de los Searrs.
Ahora gracias a esto Natsuki tiene una fachada completa, ella es la hija de Eduard y Saeko Searrs , tiene una pequeña hermana que se llama Alyssa y ha salido de la capital después de algún tiempo para regresar con su familia. En tanto conoce a su recién aumentada familia fueron muy amables en darle todas las herramientas y materiales que necesitaba para arreglar la calefacción y a su querida Ice Silver.
-mas te vale que la dejes bien, mira que se necesita ser borde para manejar una moto de ciudad por terracería y bosque.
-estará perfecta mamá- dice en tono monótono la joven
-jajajaja- la peliazul mayor toma por sorpresa a la joven con un abrazo de oso- no entiendo aun porque te encuentras en ese lugar tan lejano…-susurro, a lo que Natsuki se tensó, para ser sincera ella tampoco lo entendía muy bien que hacía en ese lugar- pero me alegra verte.
- a mí también me alegra verte má. –pequeñas lagrimas rodaron por su mejilla en tanto olía a su madre, aceite de motor y perfume… seguía oliendo igual.
-Nat esta anocheciendo- el joven quería hacer notar ese pequeño detalle, no era seguro andar por esos encrespados y mal cuidados caminos a tan altas horas.
-en eso estoy- termino la joven con u abrazo y una promesa de regresar pronto
-tienes que regresar, tengo muchas cosas que mostrarte
-me imagino- Nastuki se despidió con otro abrazo de la pequeña niña y de mirada con Eduard, el hombre seguía sin daré tanta confianza.
.
.
.
.
.
Al dia siguiente Natsuki comenzó con la reconstrucción de la calefacción, luego se paso con la cocina y termino arreglando hasta la plomería y unas goteras que tenia la casa. Natsuki era ya como una bendición para la familia de morenos, la señora más que todos quien agradece tener otra mujer con quien platicar en esta casa llena de varones.
Resulta que esta familia vive de sembrar árboles de navidad los cuales venden en épocas de invierno a la cuidad fronteriza entre otras cosas como la famosa y deliciosa leche y quesos que dan las vacas de Ayashi san.
Por lo que Natsuki puede notar, todos los hombres liderados por el patriarca Toramaru salen muy temprano en la mañana para cuidar los arboles dejando a la mujer a cargo de a casa y las vacas, la peliazul se quedo con la señora aunque la verdad le da curiosidad que hacen tanto tiempo en el bosque, pues ella piensa ¿Qué tanto tardas regando unos cuantos arbolitos?
Así paso un mes, aunque el tiempo pasa lento a mitad del bosque a Natsuki le resulto bastante fácil adaptarse a esta nueva rutina, y abría seguido así de no haber sido por el tonto de Takeda quien tuvo a bien hablar sobre la familia de Natsuki, los padres del moreno obligaron a la joven a regresar a "su casa" como una buena chica, no podía estar viviendo en la casa de su novio cuando estaba tan cerca de su familia. Para desgracia de la ojiverde que lo que menos quería era enfrentar las preguntas que seguro su madre guardaba para cuando la chica regresara.
.
.
.
.
-vaya vaya mira lo que nos trajo el lobo…
-deja de jugar y déjame entrar de una buena vez- bufo Natsuki con su maleta, su motocicleta y una cara de pocos amigos.
-¿Por qué debería de dejar entrar A MI CASA a una pequeña mentirosa que promete visitar el día siguiente y no se aparece hasta un mes después?
-porque…- y antes de que la mecha corta de Natsuki se encendiera una pequeña corrió hasta los brazos de la joven
-Onee chan- chillo mientras se apretuja en la pierna de la ojiverde
-entra –suspiro Saeko- solo porque Alyssa quiere jugar con su hermana mayor
-cuanta benevolencia
-siempre eres tan linda Nastuki chan
-se parece mucho a ti- el ojiazul lleva unos planos en las manos pero se detiene a sonreír a la joven- me alegra que decidieras quedarte con nosotros
-bueno…- no es como si hubiera tenido otra opción- siempre es bueno estar con la familia
-ahora que lo dices hablando de familia hay otros integrantes que muere por verte
Natsuki- Saeko le hace señas a la chica para que se acerque a una puerta que parece dirige al garaje.
Pero ahora que lo piensa no le ha puesto atención a la casa, se ve grande desde el exterior con su construcción de adobe y color azul cielo, de dos plantas y techo de tejas rojas. Se ve antigua, por fuera pero por dentro es otro cantar, la sala tiene un juego de tres sofás de tela café, cómodos y muy parecidos a los que tenía en su vieja casa. La cocina es interior, no parece que usen madera o petróleo para cocinar aunque considerando que sea su madre la que cocine seguro que habrá aceite y tuercas en cada guisado. El techo tiene vigas de madera y cada pared tiene al menos un retrato familiar, trata de no notarlos mucho pues le da algo en el corazón el pensar que ella no está en ninguna de esas fotos. Esta casa podría ser catalogada como una vivienda de clase media del reino de Andoras… el problema radica en que esta casa se sitúa a miles de kilómetros alejados del reino y a 200 km de cualquier conexión eléctrica, ¡¿cómo coño consiguió su madre alumbrar toda la casa?!
Al entrar por la puerta se abre un muro por donde llevan unas escaleras a forma de laberinto, la madre y las hijas van caminando casi en la oscuridad total, Saeko se siente muy predecible al notar que Natsuki pareciera saber exactamente cuál es el camino aun cuando en la vida había estado aquí.
Llegaron a un pequeño cuarto lleno de maquinas con botones de colores y mesas con partes robóticas, Natsuki se tapa un poco la nariz, este lugar tiene el aire muy viciado y es caliente por la concentración de tantas maquinas.
-estamos trabajando con la salida del aire- comenta Saeko conociendo a su hija quien tiene un fino sentido del olfato
-y los sistemas de refrigeración, la mitad de las piezas se van a quemar si no haces algo- Natsuki estaba tan absorta en resolver el problema de la refrigeración que se olvido de mirar a quienes se encontraban en la habitación.
-Saeko sama- una voz monótona y suave salió desde una esquina, Natsuki volteo inmediatamente chocando con unos ojos rojos que le produjeron miedo y un fuerte mareo, la joven callo desmallada.
-¿Natsuki?!- su madre corrió a verla por suerte un ser de cuatro patas amortiguo su caída y la dejo lo más delicado que pudo en el suelo. Saeko pudo observar mecas de dolor y pequeños espasmos que sufría su hija y estos la hicieron preocuparse- malditasea Natsuki, ¿no podrías haberme dicho que estabas enferma? – el problema es que no estaba enferma y que ni la misma Natsuki sabía lo que le sucedía.
-no… no me pasa nada- dijo en un gruñido la joven recobrando el sentido, en un pequeño hueco de su subconsciente estaba aprendiendo que el rojo era un color malo, muy muy malo.
-como digas- suspiro, su hija es tan terca como ella misma- antes de que te desmayaras quería presentarte a Miyu
-¿Miyu?- la chica se levanto para mirar a la joven alta, de cabello plateado y ojos rojos que procura solo mirar de reojo.
-ella es la asistente de este laboratorio
-y mi compañera de juegos- sonríe Alyssa dando de vueltas alrededor de la joven
-…. Hola…- comenta Natsuki un poco desconfiada
-gusto en conocerla Natsuki sama- la joven dan una reverencia y vuelve a mirar directamente a los ojos de la peliazul que vuelve a tener un ligero mareo
-¿estás bien?- pregunta de nuevo su madre
-si si estoy bien- chista la joven ojiverde tomando su cabeza entre las manos
-pues no me lo parece, le pediré a Eduard que te haga un chequeo
-claro, dejemos que el mecánico me revise de pies a cabeza- bufo en burla
-papá es doctor- comento la joven rubia en lo que se abrazaba a la peliazul- seguro encuentra lo que te hace daño
-¿Doctor?- pregunta mirando a su madre
-nunca te dije en que trabajaba tu padre- sonrió- pero juntos hemos conseguido grandes avances Natsuki
-¿Qué clase de avances?- pregunta intrigada
-pues tu dímelo- la ojiverde le pide con la mirada que volta y al hacerlo…
-¡¿PERO QUE CARAJOS?!- la joven peliazul da un salto hacia la otra esquina- es un perro… ¿mecánico?
-vamos no seas tan mala ¿de verdad no lo reconoces?- su madre se acerca al perro acariciando su cabeza
-….- Natsuki lo mira detenidamente, es una perro de acero inoxidable, con detalles en azul y ojos rojos como faros de carro pero… no podría ser… de serlo no sería de meta… a menos que…- ¿Durhan?
-wof!- el perro metálico corrió hasta la chica dando de saltitos y moviendo la cola
-tienes que estar bromeando- con la mano temblorosa acaricio al animal, estaba frio pero claro… esta hecho de metal.
-hace un año Durhan sufrió un problema del corazón, sin mencionar su displacía de cadera
-algo propio de su raza- suspiro Natsuki ella ni esperaba que su fiel amigo siguiera si quiera vivo
-así que trabajamos en un conjunto Eduar y yo en un ambicioso proyecto para darle a Durhan una nueva vida
-¿Cómo maquina?- ella ni siquiera podía pensar que eso que acariciaba era su viejo amigo
-puede que ahora no lo dimensiones pero este de aquí es Durhan
-¿Cómo es posible eso?
-por una transferencia de memorias desde el cerebro orgánico a una complicada maraña de cables y tarjetas que es el cerebro robótico de Dhuran
-…. Eso sería…
-INCREIBLE- grito la pequeña rubia alzando los brazos
-mágico…- susurro la joven ojiverde
-te aseguro Natsuki que nada tiene que ver los trucos baratos y polvos con brillitos en lo que ves aquí- era un poco insultante para Saeko que su misma hija hablara de "magia"
-como sea, esto es algo que mi mente no alcanza a comprender- en ese momento se sintió tan idiota como una roca llena de lama, su madre había creado brazaletes capaces de conferir una gran fuerza y agilidad a sus portadores sin mencionar su capacidad para materializar armas y para algunas la capacidad de volar, luego crea a un cuerpo robótico a su perro para transferir sus recuerdos, dotándolo de una presunta inmortalidad… ¿y ella? ¿Qué podía hacer ella? Solo era un militar que podía romper todo y arreglar cosas simples como la calefacción de una vieja casa o arreglar el motor de una motocicleta… ella era una idiota en comparación a su madre.
- podrías entenderlo si te lo propusieras, nos vendría muy bien la ayuda de otra Searrs en esta familia.
-no lo creo… yo solo se arreglar motores- suspiro un poco apenada, de verdad se sentía idiota.
-que nunca lo hayas intentado no significa que no puedas- la gruesa voz de Eduard hace a todas las mujeres voltear a verlo-eres nuestra hija y la viva imagen de tu madre, seguro que si te explicamos paso a paso nuestras investigaciones podrás hacer hipótesis y experimentos en un año
-¿un año? Pffff- Saeko tomo con orgullo el hombro de su hija- en 4 meses Natsuki ya estará desarrollando sus propios prototipos, estoy segura de ello
-si ustedes lo dicen…- no estaba muy segura pero si intrigada, un pequeño gusano de curiosidad había comenzado a roer el cerebro de Natsuki, este quizás sería su puerta para olvidar todos sus problemas sentimentales…. Quizás… solo quizás.
.
.
.
.
.
COMENTARIOS DE LA AUTORA:
Otro capítulo de nuestra adorada Natsuki! Por fin vemos la razón de que los Searrs se encuentren en el anonimato total y nos encontramos a toda la familia reunida! Jajajajaja.
No vi con mucha necesidad el describir a Durhan o a Miyu porque imagino que todas aquí ya los conocen así que usen su imaginación chicas… o una imagen, ellos andan por todo el internet jojojjoojo. Mucha tontería, mejor me retiro a seguir actualizando las otras historias. Nos vemos.
