Hola a todos, nuevo capitulo .
gracias a Valka 316, chimuelo1315, mirai yami, shila-li, Janeth Valkiria, Mokeyd95 y lector anónimo por sus comentarios.
8 años atrás...
"mira niña, así es mas fácil" decía Sabine mientras clavaba la jeringa en el ombligo de un tipo inconsciente. "yo se la clavo aquí porque es mas difícil que deje una evidencia"
era la primera vez que le mostraba a Astrid uno de sus métodos para conseguir sangre.
la cosa era sencilla, salia vestida como una prostituta, algún pobre diablo pedía sus servicios, la mayor parte del tiempo eran hombres tomados así que era fácil manipular su bebida para sedarlos y así obtener la sangre y el dinero sin tener que hacer nada.
Las cantidades de sangre que se conseguía no era mucha pero si la suficiente para mantenerse fuertes.
A Astrid no le agradaba tener que vestirse como una cualquiera pero eso era mejor a su antiguo método que causaba un gran desastre y dejaba un rastro de cadáveres.
durante los primeros meses Sabine se encargaba de llevarle sangre a la joven pero llego un momento en que debía hacerlo por si misma.
"¿que pasa cuando despierten?" pregunto la rubia.
"creerán que tuvieron una gran noche" dijo la otra con una sonrisa.
Sabine la había ayudado cuando mas lo necesitaba, le dio refugio, alimento y compañía cuando mas sola se sentía, sin embargo, había una espinita en el pecho de Astrid que le decía que no debía confiar ciegamente en ella.
Astrid le había contado todo acerca de su vida pero Sabine apenas y hablaba de su pasado y cuando lo hacia siempre cambiaba la historia.
algunas veces le decía que había sido una madre de familia antes de ser convertida, otras que estaba comprometida con un dulce muchacho, otras veces decía que no tenia mas de cien años y otras hablaba de la fundación de Berk como si ella estuvo ahí. La mujer era un enigma.
El poco tiempo que Astrid la trato pudo comprobar que no era de fiar, la castaña cambiaba de vida como quien cambia de ropa, Astrid no podía seguir el ritmo a todas las interpretaciones que decidía hacer.
En los ocho años que habían estado juntas Sabine se había hecho pasar por su hermana, su prima, su tía, incluso en una ocasión logro convencer a todo el mundo de que era su madre pese a la juventud que aparentaba y el poco parecido que había entre ambas. Había trabajado como prostituta, doctora, profesora, y abogada. Astrid sabia que no estaba ni cerca de conocer todas las facetas de la mujer. Y era la curiosidad y la fascinación morbosa que tenia Sabine por la vida humana lo que mas inquietaba a la rubia.
Aunque Astrid no confiara en Sabine sabia que ya estaba atada a ella, y que el lazo que mantenían desaparecería hasta que la castaña se aburriera de ella.
Sin importar como estaban las cosas, Astrid debía admitir que había aprendido muchas cosas de Sabine, a controlar la sed, a soportar la luz del Sol, a usar sus habilidades sobrehumanas y sobre todo, creía estar segura de haber aprendido a dejar su pasado atrás y empezar de nuevo.
pero su pasado había regresado con el recuerdo de unos ojos verdes.
actualidad...
"¿solo te dijo que se iría? ¿así, de la nada? pregunto Patrick mientras bebía un trago de cerveza, el pobre había tenido un accidente automovilístico, se había roto una pierna y estaba en silla de ruedas, se alegro cuando su amigo Hiccup dijo que iría a visitarlo pero no esperaba las noticias del castaño.
Hiccup rió amargamente.
"ni siquiera eso, si no hubiese sido por la llamada de Dagur yo ni enterado"
"hombre hermano, lo siento, creí que la cosa iba en serio con ustedes dos"
Hiccup se revolvió el cabello.
"no se si era en serio, pero parecía que todo estaba bien, supongo que tenemos que hablar de la situación pero no estoy de animo para hacerlo ahora, sigo muy enojado con ella, no quiero volver al departamento y que ella siga ahí, te agradezco que me dejes quedarme aquí por hoy"
"ni lo digas, Verónica y yo te recibimos con gusto"
Esa noche Hiccup la paso en la casa de Patrick y su esposa, tenia que calmarse y aclarar su mente para hablar con Heather, sin embargo los problemas con su novia no era lo único que rondaba en su cabeza, el recuerdo del abrazo que recibió de la señorita doppelganger lo tenia desconcertado, simplemente no podía dejar de recordarlo.
la idea de que esa Astrid y su Astrid fueran la misma persona era ridícula, descabellada, pero le era inevitable dejar de compararlas y resaltar el parecido entre ellas.
La coincidencia era demasiado grande para pasarla por alto.
.
.
Astrid seguía a Sabine por un oscuro pasillo, entraron a una habitación donde dos hombres las esperaban.
"Mis clientas favoritas y las mas hermosas ¿como están?"dijo un hombre delgado cuando las vio entrar.
"basta de adulaciones Johann ¿tienes mi pedido?" hablo Sabine mientras le hacia señas a Astrid para que sacara el dinero del bolso.
"¿como siempre mademoiselle" dijo Johann y el otro tipo de la habitación saco una especie de hielera, en su interior había varias bolsas de sangre.
Astrid le entrego el dinero a Johann quien después de contarlo dedico una amplia sonrisa a ambas mujeres.
"como siempre es un enorme placer hacer negocios con tan distinguidas damas" dijo para después salir seguido del otro hombre.
"¿de donde la saca?"pregunto Astrid una vez solas.
"eso no es algo que debería importarte, ahora sube eso al auto y vayámonos de este lugar tan desagradable"
"Sabine, volviendo a mi situación... ¿de verdad no crees que seria mejor marcharnos?"
"nop"
"¿no te preocupa que Hiccup me descubra?"
"nop"
"al menos vas a ayudarme?"Astrid empezaba a desesperarse.
"nop, estas por tu cuenta, yo ya te di opciones" respondió la castaña mientras se abrochaba el cinturón de seguridad.
"¿matarlo o decirle la verdad? ¿esas son tus opciones?"
"sip"
"eres increíble"dijo la rubia ya fastidiada.
"lo se"
Astrid decidió no continuar con una conversación que no la llevaba a nada, en su situación con Hiccup estaba por su cuenta y tenia que encontrar una solución para su problema, lo pensó muy bien y creyó que lo mejor era cambiarse de escuela o dejarla por fin, se la comunico a Sabine pero la respuesta fue un rotundo NO.
"¿de verdad no crees que eso seria aun mas sospechoso?" comento Sabine.
"¡es que no se que mas hacer!"
Dejo la conversación cuando vio que Sabine se estaba riendo.
Mañana volvería a encontrarse con Hiccup y no sabia como actuar ante el.
.
.
Era un miércoles cualquiera pero para cierta rubia inmortal era uno de los días mas estresante de su vida, no ayudaba que Snotlout la estuviera molestando otra vez pidiéndole una cita.
"¡vamos nena, sera divertido!"
"de verdad no sabes cuando rendirte... ya te dije que no" Astrid ya estaba fastidiada, normalmente sus compañeros la evitaban, creían que era de esas chicas que se creía superior a todos y que no quería socializar con gente inferior así que no perdían el tiempo molestándola. Snotlout era el único con la cabeza tan llena de si mismo como para notar cuando alguien no quería su compañía.
El chico iba a volver a insistir cuando la puerta del salón se abrió mostrando al nuevo profesor.
"Bien chicos, comencemos con esto" dijo el castaño dejando sus cosas en el escritorio.
"¿quien me puede hablar de lo que vimos la clase pasada?" Hiccup estaba aparentemente bien pero Astrid podía notar que no era así, para iniciar tenia la misma ropa del día anterior y se podía apreciar unas leves ojeras.
Astrid se moría por saber que pasaba con el castaño.
Había un fuerte temor de que este ya la hubiera descubierto.
Hubo un momento en que la mirada de ambos se encontraron pero los dos la desviaron.
La clase transcurrió mas o menos normal, Hiccup en su papel de profesor y ella en el de estudiante, había una gran barrera entre ambos que Astrid quería romper aunque sabia que no seria correcto.
Cuando el timbre sonó y los estudiantes se disponían a ir a la clase siguiente, Astrid se sentía aliviada de escapar con éxito de la situación, al menos eso creyó.
"señorita James ¿podemos hablar?"
¡Hasta la próxima!
