Capìtulo 04

_Noche sin luna_

La noche habìa caìdo al fin, noche sin luna era la que se presentaba ese dìa tormentoso, pero la descepciòn no era por causa de la lluvia, no... Ese dìa parecìa haber sido el màs largo, y las muchas cosas extrañas con que se habìa encontrado lo habìan dejado pensando, ¿Tan imposible de creer que habìa sido esa informaciòn dada por el àrbol que, lo habia dejado pensando?...

No se negarìa a los hechos, a fin de cuentas, si que no se habìa esperado saber algo asì de ilògico, porque asì es como lo llamarìa, ilògico.

Le era inquietante de saber que , despuès de todo, todo aquello relacionado con las extrañas muertes y desapariciones de youkais en los ùltimos cinco años, habìa sido a voluntad y gracia en manos de una de clase sagrada...

De una miko, una miko que ya màs de seis años, habia desaparecido...

Pero sabìa que no podìa engañarse, ella deberìa para ese tiempo ya estar muerta..

-Sesshomaru-sama...Rin lo estaba esperando..- su rostro un tanto cansado miraba como de perfil su amo en silencio miraba hacia el cielo, lo notaba muy pensativo-

-Hm, te dejè a cargo de ella...-mencionò sin muchas ganas el daiyoukai- Pero hay cosas muy importantes que debo atender..

Yaken se sorprendio por la respuesta ràpida de su amo, daba a entender que estaba de buenas pero, mejor serìa dejarlo tranquilo y hacerse a un lado.

-Hi, Sesshomaru-sama...-una pequeña inclinaciòn de cabeza y ya tenìa la intenciòn de retirarse hacia Ah-Un, pero el platinado lo evito-

-Yaken.

-Hi!, Sesshomaru-sama

-Mencionale a Rin que las heridas del Taijiya no sanaràn tan ràpido a menos que saquen el veneno que lleva en la sangre, si continua asi en menos de tres dìas morira- el viento soplo llevandose unos tres petalos de sakura, Sesshomaru con tranquilidad se incorporo con intenciòn de retirarse del lugar-

-¡Ahora mismo Sesshomaru-sama!- era de noche, eso era seguro, pero la hora estaba muy avanzada ya, y Yaken un poco dudoso tuvo el impulso de hecharse a correr hacia la cabaña en donde descanzaba la pequeña azabache, pero, la voz frìa de su amo lo congelo-

-Ahora no Yaken, mencionalo al despertar...Mañana cuando le toque revisar una vez màs las heridas del humano..-fruncio el ceño molesto por las idioteces de su subordinado, por tener pretendido ìr a despertar a la chica a tan altas horas-

-H-Hi, Sesshomaru-sama...Pero, ¿ Es que piensa volver mañana a la aldea?

-No

-Enton..?

-Tu te quedaras aqui con ella, Ah-Un de igual modo- le dio una mirada dejandole esto muy en claro, Yaken a esto tuvo que tragar duro sintiendo como el sudor frìo corria por su cien- Tengo cosas que atender y que resolver aun- sus pies dando media vuelta empesaron a avanzar para su retirada- Esa chiquilla no aparecera por si sola...

Aunque esas palabras fueron para èl, Yaken quien permanecia en silencio las pudo oir con claridad , sintiendo que su amo se encontraba frustrado al decir esto. ¿Chiquilla?, ¿De que chiquilla estarìa hablando su amo?, era evidente que su amo estaba frustrado ante algo...

Estaba distraido..

Yaken aun en silencio vio como el daiyoukai siguiò mirando por unos momentos el cielo,no comprendia que era lo interesante; Despuès de todo esa noche no contenìa luna, estaba solo la iluminaciòn de las estrellas. Momentos despuès decidiò por irse, envolviendose en una esfera de luz y, desapareciendo entre la inmencidad del cielo..

-Sesshomaru-sama esta un poco distante...-mencio un tanto pensativo el kappa- Hace tiempo que eso no ocurria...No desde..

Grr!

Ah-Un allì en precencia hicieron protesta interrumpiendo al kappa-youkai, quien atento a esto solo miro fastidiado a el ryu-youkai de dos cabezas. Desde ahora permanecerìan en la aldea en custodia de la chica...

¿Que habìa hecho èl para merecerse eso?

-Vamos Ah-Un, busquemos un lugar donde dormir- tomando las riendas del youkai, empezo a avanzar a direcciòn del bosque, pero con intenciòn de no alejarse tanto de la aldea-

En el interior de una cierta cabaña, una miko anciana dormia tranquila en un futon en la esquina. Una joven azabache se mantenìa recostada en la pared de la cabaña, con su cabeza un poco inclinada hacia delante. Su futon aun lado permanecia ocupado por alguien màs; Un joven castaño que intranquilo se encontraba en la inconciencia, teniendo malestares a causa del veneno de serpiente que corrìa por sus venas, se notaba como entre quejidos trataba de avisar lo que sentìa, y luchaba por despertar de eso pero, el cansancio lo vencìa dejandolo una vez mas inconciente..

El rostro soñoliento de la joven azabache se vio despertar con preocupaciòn y suma lentitud. Dolìa dormir de esa incomoda forma, sin poder recostar su cuerpo y dejarlo descansar pero, en esos momentos no le importaba; Para ella era màs importante el bien estar del chico que entre convulciones se mantenìa recostado en su futon..Su vista en cuestiòn de segundos se volvieron a èl...

-Kohaku...

Sabìa que dormìa, o almenos descansaba, por ello no la escucharìa. Cuando lo habìan encontrado, quien en realidad los que lo encontraron primero fueron el hanyou y el kitsune, ella al llegar vio como la taijiya ya se encontraba en precencia de su hermano. Lo habìa dejado recostado bajo un àrbol junto a la gatita que tambièn temblaba por la fiebre, segùn habìa dicho el kitsune cuando encontraron al chico, èste ya se encontraba inconsiente y estaba apunto de caerse pero, a tiempo lo pudo sostener para que este no se llevara el dolor del golpe que se ganarìa.

Rin habìa tratado que curarlo de inmediato y se lo propuso pero, Shippo le habìa ordenado que no lo hiciera, era mejor que lo revisaran primero antes de tratar con èl, no fuera que por alguna equivocasiòn llegasen a empeorar el estado del chico. Pero ella no entendìa porque el kitsune le decìa eso, ella habìa visto que tan solo era una pequeña pero profunda herida, no era tan gran cosa..

Pero luego de unas cuantas palabras se diò de cuenta que el chico tenia razòn, la herida estaba infectada, en ella se podìa notar un poco el poder maligno que conllevaba tal veneno. Y no le quedo de otra que esperar..Pero..

Aun no sabìa realmente que hacer...

-Ya veras que te mejoraras Kohaku, yo me asegurare de eso...

Fuera del tema de ella, se podìa notar como la oscuridad cada vez mas iva ganando. En el interior del traje de la chica se vio como otro resplandor dorado empezaba a aumentar, pero Rin era ignorante de esto. El brillo al aumentar creaba una especie de hondas dispersando en la ìda la precencia de la misma, el odjeto que guardaba Rin en su traje.

La flauta hizo una tonada en eco tan silencioso que la chica no la pudo notar, parecìa que el sonido era parte de la noche...Ante esto sintiò como el sueño la empezaba a vencer, poco a poco sin control de sus actos terminar dormida aun lado del joven castaño..

Esa nota habìa hecho un enorme cambio y, enviado al exteriòr su propia hubicasiòn..

Sus pasos eran silenciosos en esa noche sin luna, conllevando con ellos el compas que hacia los movimientos del viento, su capa tapaba su rostro que en esos momentos permanecia frìo..

Sus ojos queriendo tenerlos a su favor, los cerro por unos momentos al detener por completo sus pasos. Llevando màs presiòn en esa cosa que llevaba en sus brazos al estilo nupcial, era claro que desde ahora estaba condenada a cargar con la carga de proteger algo que a ella no le era de interes..

Solo simple curiosidad.

Volviò a abrir sus ojos mostrando la claridad de su mirada azuleja a causa de su ceges. Sintio como el pequeño "ningen" que llevaba en sus brazos se removìa, ya estaba despertando..

-hmm...hmm- el rostro del chico cubierto por sus flequidos azabaches, mostraban ante la naturalidad su soñolienta mirada, y sus ojos cansado parecian buscar algo- donde...estoy..?

Cual susurro se escucho salir de sus labios, aun sin percatarse del hecho que se mantenìa entre los brazos de la miko. Esta con pasiencia se mantenìa quieta ante los movimientos torpes del niño, sabìa que aun permanecìa entre dormido y que su sueño podria llegar a irse cuando se diera de cuenta que no se encontraba solo...

Cuando supiera que desde ahora, ella serìa quien lo cuidarìa...

-Usted...

Ya se habìa dado de cuenta. La miko en silencio a todo, solo bajo mas su rostro en contestaciòn como haciendo saber que lo miraba, en cambio en el fondo sabìa que era un engaño en contra del chico. El azabache no parecìa asombrado ni asustado, la azabache lo sintiò relajado ,tranquilo , como si desde un principio habrìa esperado que fuera ella con quien se encontrara..

Pero le parecio adsurdo.

-Me recuerdas..

-Si, usted es la linda señorita que me ayudo con el youkai en la mañana...Cuando trataba buscar ayuda..-menciono el chico un tanto cohivido-

-Si...Pero, no fuì yo quien te ayudo en todo este tiempo..Tsue..

-¿Como..?, usted sabe mi nombre- tan claro, el niño estaba como cuando le dan un dulce que probar. Aunque no podìa verla a los ojos, aun asì sonrio con alegrìa-

La miko parecìa confundida ante esta reacciòn. No se habìa percatado que lo habìa llamado por su nombre.

-Si...Es cierto

-¿Y como lo sabe?, No creo que me conosca en realidad yo, jamàs la habìa visto antes..- el chico un tanto intranquilo espero la respuesta. Pero al parecer aun no se daba de cuenta que estaba ciendo cargado por la chica-

-No, no te conosco. Un youkai fue quien me hablo de ti Tsue- sabìa que con esa respuesta era posible que hiciera entristecer o enojar al chico, pero no le importo, de igual modo ¿Para que mentirle?, ya el chico tenìa doce, tenìa que aprender algùn dìa a defenderce solo. Sintiendo el silencio del chico empezo a avanzar-

-Un youkai..-susurro bajando la mirada un tanto serio. Y fue allì cuando se diò de cuenta que, estaba siendo llevado por la chica. -

Aunque se sorprendio un poco, se sintio pequeño al ver como tan tranquila la chica caminaba firmemente en silencio. Tsu no sabìa que decir realmente ante la situaciòn..

No le extrañaba mucho despuès de todo, muchos youkais siempre lo llegaban buscando en su aldea cuando el vivìa junto a sus padres, hermanas y abuelos. Siempre con intenciòn de matarlo..

El porque?, el no lo sabìa, pero..Habìa uno en especial que siempre se mantenia cerca, el lo podia sentir cada vez que iva solo al bosque, cada vez que se disponia a buscar llervas medicinales para su madre..Siempre era vigilado..

No le extrañaba el hecho de que un youkai supiera tanto de èl..

Con sus ojos mirando distante hacia otra direcciòn, decidio tranquilizarce y estar quieto en precencia de la chica.

-Y digame...Ese youkai, le menciono lo que yo...

Pero no continuo, se inquieto cuando sintiò como la chica detenìa sus pasos. Solo levanto su rostro a ella..

-Dime Tsue, ¿Sabes lo que eres?- pregunto la chica sin mirarlo-

-Lo que soy..?

Lo entendio, pero no al momento. Si la chica se referìa a su especie...Pues, si...

Como no saberlo, el mismo llegaba a conciderarse un mounstro. Y eso que aun no llegaba a tener la habilidad de transformarse por completo.

-Tsue..

-Si lo se señorita, lo se..-los animos del chico de un momento a otro decalleron, y la miko se dio de cuenta-Soy un mounstro..

-No, no lo eres..

No tenìa intenciòn de parar ayi, pero la noche ya desde mucho habìa caido. El niño era normal que se llegara a sentir cansado, y la verdad es que ella tambièn estaba sintiendo ya el cansancio, pero el de sus pies...

Sin esperar a que el chico respondiera, con suma tranquilidad se fue hagachando sujetando al niño con fuerzas, ante esto inconcientemente los brazos del joven sujetaron con fuerzas por fuera de la capa el cuello de la chica. Sus ojos miraban un tanto temerosos hacia el rostro oculto de la chica, un tanto con curiosidad por saber que tanto ocultaba...

Y la miko lo sentia, pero, lo que tanto le parecia curioso era el hecho de saber que..

El chico no le temìa por lo que era...

Se aseguro de dejar al chico sobre sus pies, dandole a entender que desde ahora caminarìa, y el joven azabache entendio eso, no se nego ante esto y con un poco de arrepentimiento se fue soltando del hagarre de la azabache.

-¿Porque cree que no?, usted misma menciono que no me conoce..

-Porque no siempre lo que se vè en tu interior es lo que realmente crece en ti, sabiendose que de quien hablamos es de tu verdadero yo..

-No comprendo..-su rostro mostraron su confuciòn, con su mirada hacia la altura de la azabache.-

La miko parecio soltar un suspiro cansado, el explicar algo ya no era algo que fuera de ella, no, ya no perdia su tiempo en ello, ya por ser que ella siempre estaba sola.

-Para lo màs normal, es evidente que no has llegado aùn a un nivel de descoltrol en tu cuerpo, Tsue..Jamàs te has transformado al màximo, solo has sentido el dolor del proceso al hacerlo, pero aun no te has transformado.

-Si, es correcto lo que me dice señorita pero..No puedo hacerlo, no aun-nego cerrando por un momento sus ojos, llevando una de sus manos a su nuca y sobandose con ella esa zona. Para èl aveces se le hacia duro pensar- No almenos que...

-..Hmm?

-Tenga a un familiar cerca, o mejor definido...A mi progenitor- era verdad, aun recordaba esas palabras que le habìa dicho su madre sobre su transformaciòn, nunca le gusto el hablar de ese tema, pero su madre siempre parecia preocupada ante todo, sobre protegiendolo...-

-El verdadero

-Si, es curioso que tambièn sepa eso..-una sonrisa curiosa salio de sus labios. El comentario de la miko le habia dejado muy en claro que ella tambièn sabìa sobre su verdadero progenitor...-

El tema se vio detenido por el soplar del viento. La de la katana escarlata giro un poco su rostro a direcciòn alcontrarìa al sentir una precencia rapidamente aproximarse a la velocidad de la luz, ya estaba casi ayì, aunque tambièn podìa sentir una segunda. Sus manos rapidas sostuvieron de la empuñadura la espada oculta.

El chico parecia inquieto, miraba a su alrededor, algo... una precencia, un iman que lo llamaba, y entre sus ropas sintio el jalon de algo, y en cuestiòn de segundos su mirada bajo a esa zona. Entre su cintura...

Sus manos tomaron ràpida mente la piesa valiosa que ahora parecia despertar, alsada a su rostro la contemplo por unos instantes. Era la daga que lo mantenìa tranquilo y lo tranquilizaba en momentos de su transformaciòn... Pero tambièn era la misma que le habìa regalado su madre... Se lo habìa encargado como un tesoro valioso...

-A despertado..Pero, eso solo funciona si..

Una onda de poder se sintio resoplar por la zona, movimiendo con el acto los àrboles que ahora inquietos hacian el sonido de sus hojas al bailar. La miko de inmediato sintio el poder que habìa sido mandado desde kilometros, lo que habìa chocado contra ellos habìa sido una onda de poder, como llamando o dando hubicasiòn de algo...

Era maligna llevando en el interior una gran porsiòn de poder sagrado...

El chico tambièn lo sintio, unos dos pasos dio hacia tras cuando conjunto a la onda de porder vino una rafaga de viento que con la fuerza solo se impacto contra èl, o mas especificando, su daga; Habìa dado un brillo enorme rodeada de energuia, con ella parecia que algo hubiese entrado en ella...

Pero estaba inquieta, parecia que queria ir a alguna parte..

Eso era imposible, almenos que..Quisiera reunirse con las otras armas..

-Tu verdadero nombre Tsue, ¿Sabes cual es?- su voz se hizo mas fuerte, el viento parecia aumentar-

-Eh?.-a que iva esa pregunta, no lo sabìa, pero sentìa en el ambiente que habrìa un cambio radical. Respondio en duda- No se, madre jamas me hablo de otro nombre..

-Pues debes de tener muy en claro que desde ahora cuando te vallas a identificar utilices otra identidad. La verdadera..

-Pero señorita..

-Eres Ryoryu no Ryuutsuke, Tsue, desde ahora...- dijo guiando su vista empezando a enrojisarse a otra direcciòn. Ya sentìa que la precencia estaba mas cerca- Te lo digo porque es propable que desde ahora tengas muchos problema a causa de mi presencia, ¿No sabes quien soy, verdad?- no lo miro esperando la respuesta, sus ojos aun no estaban en su totalidad aun en rojo-

-No..

-Pues hazme la pregunta, ¿Quien soy?-demando sintiendo la incomodidad del chico. Tsue no muy de acuerdo dio un paso atràs-

-No es necesario señorita..

-¿No me temes?- aun asì no lo miro-

El chico no entendio, pero se aseguro.

-No-fruncio el ceño-

-Nisiquiera sabes que soy, o quien soy

-No, pero no estoy interesado, aun no

-Pues dejame decirte que estas cometiendo un error a no hacerlo aun- ya estaba cerca. Su vista ya estaba en sangre-

Fruncio el ceño sintiendose precionado, la miko le hobligaba a algo, el no entendia la incistencia de la chica. ¿Quien era realmente como para decirle eso?,no la creia mala pero, desde un principio debio pensar con quien realmente andaba. La chica vestia muy extraño, sus ropas negras dejaban mucho que pensar..

Tal vez la chica tenia razòn en algo, era un error lo que hacia pero, ¿Como decir que ella era mala?, no pensaba de ella de esa forma pero, su madre una vez le menciono que "las apariencias engañan", no siempre se es lo que uno piensa de alguien...

-Niño-gruño ya lista. El atacante se habia detenido-

-¿Cual es su nombre?- no pedirìa mas, solo su nombre. Mas adelante se encargaria de ver lo que realmente...Era ella-

-Solo eso..Si es suficiente para ti, Hm- se endereso cerrando los ojos, respiro el ambiente rastreando el olor de su vigilate. Onix, era otro quien la seguia. No le serìa dificil- Kagome, Kagome Higurashi...

-Ka..Kagome..?- extraño nombre, penso, luego se endereso mirando de espalda la chica- Kagome-sama...

-Hm-una sonrisa insuficiente se formo en sus labios. Ya el youkai que se ocultaba habìa estado mucho tiempo allì oculto- Creo que has recibido mucha informaciòn youkai...Tu escondite no te cervira de igual modo, eres vicible para mi..

-Esta oculto..-se habìa sorprendido. No habìa sentido la precencia del youkai cerca. Y miro a la chica un tanto dudoso- Usted, Kagome-sama, ¿Es una miko?

Ella no contesto, su silencio solo dio paso a un movimiento ràpido de entre los arbusto, y un ser de no mas de cinco metros se hizo precente. Miraba sadicamente al niño, y Tsue se repucno, la miko esperaba sus movimientos..

-Jah!, niño tonto, vas en compañia de la miko mas cruel que exista, estas loco si crees estar a salvo con ella- otra risa irritante-

-¿Y tu aseguras que contigo estara bien?- sus manos guardaron una vez mas la katana con sigilo, miro al youkai no muy con agrado, y fruncio el ceño al sentir su maldiciòn hacer efecto. Màs sangre..-

-Tal vez no, miko- su sonrisa...Desagrado a los ojos de la miko, era una de las ventajas de tener ese poder, podìa mirar una vez màs..-Pero si puedo asegurar que estara mejor en las manos de mi amo..

-Tu amo!?-la molestia lo invadio-

Kagome solo lo miro de reojos, luego se volviero al Onix.

-¿Quien es tu amo Onix?

-Pues alguien que dudo que vuelvas a ver, pero...-una enorme arma que cargaba en una sola mano, sin mucho esfuerzo la levanto posicionandola en su hombro derecho- Me dijo que te diera un mensaje...Agradece por ahora tomar la responsavilidad de cuidar a su hijo..-un gruñido sono a estas palabras-

Estas palabras sorprendieron al azabache.

-¿H-Hijo..? Acaso..?

-Asì que ese desgraciado es tu amo,Hm, pues mencionale que mejor sera que se ahorre sus palabras vacìas. Tsue no llegara a estar en sus manos- preparo sus garras tras su tunica dispuesta a atacar de una, aun sabiendo que asì le dejarìa al descubierto al chico que, ella no era una miko normal, almenos no humana..-

-Eso lo veremos..

Kagome abrio sus ojos al ver las intenciones del youkai, y tuvo el impulso de detenerlo pero, fue muy tarde.

-¡Tsue alej..!

Pero aunque se volteo a detener al youkai , no le sirvio de nada; Ya el youkai no estaba.

-¡Maldito!- maldijo cambiando su mirada a otra direcciòn.-

Habìa visto como el youkai momentos antes de desaparecer habìa hecho algo extraño. Estaba cambiando de apariencia, se estaba transformando en algo mas..Un youkai blanco.

Muy igual al que se habìa topado en el dìa. El mismo que le habìa dado informaciòn sobre el chico, solo que este era diferente...

Sus pasos no se hicieron esperar y con sus ojos reflejando la misma muerte, se dirijio en busca del chico..

Era una piesa muy importate desde esos momentos para ella..

.-.-.

Aumentando su velocidad corrìa hacia las faldas del bosque, la noche a pleno inicio de su nacimiento empezaba a mostrar el bello astro que este otorgaba al mundo, pero para quien iva a toda prisa en busca de su presa no era mas que una simple distracciòn; Lo ignoro, bufo y maldijo.

Poco le faltaba y ya se le estaba acabando el tiempo.

-¡Sueltalo!- su grito incomparable era como arma de doble filo, pasando junto al viento causaba un corrientaso para quien lo hubiese escuchado-

-¿Porque?...¿tienes miedo de perderlo?- era macabro sin duda, dolìa mucho saber eso, para ella todo eso era un infierno; esquibando unos otros arboles a diferencia de los pinos, decidio saltar entre estos para ver si asi lograba alcansar a su enemigo mas ràpido-

-Miserable-mascullo frunciendo el ceño- ¡Te matare por tu cobardìa!

Era algo que detestaba, en su estado como aprovechaba que en esos momentos se encontraba herida para atacarla, era todo un desalmado sin duda. Llevaba una espada guardada bajo su armadura de guerrera, no lo penso dos veces ante de con furia arrematar al perceguido, quien solo a metros seguia hullendo de ella; Lanzaria el ataque...

-¡SANGRE ASECINA!

.-

La respiraciòn acortada de ella solo era el sonido de frustraciòn, a todo eso que sentia al momento de matar a su enemigo, aunque sabia que el muy micerable habìa escapado; Solo habìa dejado un asqueroso titere en su lugar..

Cobarde.

Eso es lo que era.

La noche seguìa sus pasos, callendo lentamente bajo las faldas del nuevo dìa; ella sin mucha gracia, con seriedad en su rostro se encamino hacia esa parte en donde ya mas que maltrecho permanecia el pequeño ser que se le hebia sido otorgado para cuidar, pero que el desgraciado a quien de aseguro permanecia oculto en su igera de ratas, se encontraria riendose allì oculto, habìa tenido la insolencia de tomar de ella esa criatura tan importante para ella.

Por lo sentimental, no; al final ella no sentìa ni tenìa sentimientos. Por la obligaciòn, pensandolo bien ella no se sentia obligada a cuidar del humano, No, en cambio a eso solo lo cuidaba por una corazonada, muy extraño a fin de cuenta, ella...

No tenia corazòn

Sus manos rapidamente viajaron a el cuello del chico, queriendo asi saber el pulso actual que tenia- esta muy acelerado-fruncio el ceño con disgusto-

Inconiente, si, asi se encontraba el chico; Pero por lo menos, no habìa quedado herido.

Agradecerìa el hecho de que fuera luna llena, su oportunidad de ver habrìa vuelto otra vez pero..lamentable mente aquella noche era noche sin luna... solo por esa oportunidad, y la utilizarìa para ayudar al chico.

-Tsue...-su mano con temor la guio hasta el rostro del chico, tocando con delicadeza la mejilla del chico. Nunca habia hecho eso, almenos no en su estado. Y temia lastimarlo. Pero se relajo un poco al sentir lo calido que era el contacto de la mejilla del chico en su piel frìa, ya hace un tiempo habìa dejado de sentir esa sensaciòn-

Pero no se habìa dado de cuenta que a la luz , oscuridad, habìa quedado en evidencia un curioso artefacto que oprimia su muñeca; Algo curioso, y brillò...

Cerro sus ojos un tanto intranquila, el chico estaba lastimado y todo por sus descuidos, ahora que...

Tiiiinn!

Sintio como un espasmo llego a ella, sintio una pequeña mano tocar la suya y al no caer en cuenta ràpido a quien le pertenecia, en defenza rapidamente retiro su mano.

El niño.

-Eh...K-Kagome..sama?- debil, si, se escuchaba debil, apenas audible. El chico un poco adolorido entrecerro los ojos, mirando un poco preocupado a la chica-

-Tsue...-aunque no lo admitiria, estaba feliz, el chico almenos estaba consiente, eso era un avance- Estas bien...

-Yo...jiji- dejo salir una risita, un tanto debil pero como pudo le sonrio a la chica. No hacia falta mucho tiempo, apenas dos dìas y ya se habìa encariñado tanto de la chica. Sabia que no era humana, almenos eso creia, pero, tampoco era youkai, no sabia lo que realmente era pero, bueno, eso no importaba, la chica siempre se encontraba atenta a el, y eso le agradaba. Solo que le daba un poco de lastima el hecho de que, Ella, era ciega- Estoy muy bien, Kagome-sama...

-Me alegro por eso- volvio a sonreir, su mano la volvio a esconder tras su capa negra, tendria que volver a ser fria, pero la sensaciòn de la calides jamas lo volveria a olvidar. Ya era e momento de irse- Ven, sera mejor irnos..

-Si..-fue su ràpida respuesta. Kagome vio como Tsue trato de incorporarse, sabia que luchaba con el no mostrar dolor alguno, tratando de parecer lo mas tranquilo, pero, era mejor que no hicisera esfuerzo, asi que se le ocurrio algo. No era suyo hacer eso pero, ahora que tenia una responsavilidad con el chico habian cosas de ella que sin duda cambiarìan-

- No lo hagas Tsue- ordeno siendo a como normal mente solia actuar, el chico solo la miro un tanto con duda- Ven, yo te llevare

-P-Pe..Pero...

-Ven, ya es hora de irnos-esta vez dijo firmemente. A el pequeño Tsue no le quedo de otra que aceptar las condiciones de la miko, ademas de saber que el se encontraba a su cuidado, y debìa obedecerle en todo. En respuesta asintio ya resignado, una vez mas serìa llevado por la chica-

-Esta bien..

Ya la noche estaba muy pasada, el frìo empezaba a aumentar, y ya al ser noche sin luna, a la miko se le seria un poco mas dificil saber en que direcciòn ir; Una idea habia surcado por su cabeza en ese momento, la soluciòn de como salir de eso mas ràpido, el como devolver su vista por momentos suficiente que debia de pasar, pero Kagome rapidamente se reprendio a esto, no podìa hacerlo, porque sabia que si tomaba la iniciativa de beber el lìquido rojo para su bien, era posible que su control..

-¿Kagome-sama?

Màs esta no respondio.

Estaba en conflicto con ella misma, muy peligroso tanto para ella como para el chico. Los colmillos afilados de la chica en un ràpido arebato se mostraron ante la oscuridad, y como vino de igual manera se fue. Kagome mantenia su vista puesta en el suelo, ida, dolida sin poder avanzar. ¡Demonios!, necesitaba hacer algo, y ràpido.

-T-Tsu...

-¡Kagome-sama!- grito asustado, al ver como la chica empezaba a devilitarse. Y sin dudarlo, olvidando su propia herida se deciso del hagarre de la chica para luego rapidamente colocarse aun lado de ella-¡Kagome-sama!..¿Q-Que..Que le ocurre?, Kagome-sama..

Su voz se escucho romper, estaba preocupado por la chica. Quien ese momento mantenia su cuerpo y manos escondidas tras su capa negra. Su rostro no se podìa ver en adsoluto, tambièn permanecia oculto, tan solo se podia ver una parte de su largo cabello sobre salir de los lìmites de la capa, y el pequeño al no recibir respuesta alguna simplemente se acerco màs, sin saber de el peligro que insinuaba eso.

Kagome lo percibio, y su sangre se descontrolo.

-¡P-Por favor!, A-Aleja..te- su voz era mas quebrantada. Kagome tratanto de evitar contacto con el chico retrocedio rapidamente.-

-Kagome-sama- Tsue mas que preocupado parecia como si no la hubiese escuchado, la ignoro y al ver como la chica se alejaba el simplemente se acerco, tratando de sostenerla, evitar a que se alejara pero Kagome cada vez mas retrocedia-¡Por favor detengase!

-P-Por..favor..-sus ojos no se mostraban por causa de la capa, pero en ellos solo se reflejaban el sufrimiento en la oscuridad. Y Kagome lucho por no terminar haciendo lo que su cuerpo deseaba. ¡Sangre!- S-Solo...vete...Aleja..te de..m-mi...-ya no lo soportaba...Ya le quedaba poco control..-

-¡No, jamas lo hare!- era terco, si, era un adolescente de doce años de edad, y jamas le gustaba acatar ordenes a las cuales el sabìa que eran imnecesarias, como las de ahora- Calmese por favor...¿Porque uste..?

-No lo hagas- sabìa las intenciones del chico, tratar de asercarse a ella y tranquilizarla, si, pero, ella sabia que el chico no sabia sobre su secreto. Y sabia que cuando lo supiera el chico, se atemorizaria- Vete, por favor- sentìa que su respiraciòn volvia a ser un poco mas tranquila. Auntocontrol- Vete..

Los pasos del chico se detuviero, mirando un tanto serio al igual que de preocupado a la chica. Aun tenia su ropa oscura, ya le inquietaba el hecho de saber que rostro se escondia tras esa capa negra, pero, sabìa que ese no era el momento de saberlo y fruncio el seño. ¿Que pasaba si no se iva?, el no lo deseaba. Y vio como la chica teniendo tras su espalda muchos àrboles, dando señal de que lo que venia era arboles, vio como esta luego de unos segundos en silencio levanto lijeramente el rostro, lastima, se dijo a si mismo , no habìa podido ver su rostro, no habia luna llena.

Y la chica aun con dificultad de recuperarse se dio la media vuelta, ingresandose mas al bosque. La verdad es que pensaba irse a un rio cercano. Debia alejarse del chico si queria su bienestar, por eso empezo a alejarse de el. Pero no contanto con algo...

El chico la habia segido, y quiso hacer algo pero..

"¡Maldiciòn!..¿¡C-Como!?"

Estaba sorprendida.

Su cuerpo choco contra un àrbol, su respiraciòn se entrecorto a causa de un golpe que habìa recivido su estomago , y tuvo la necesidad de cohivirse a causa del impacto, pero, unos brazos menores a los suyos la sujetaban de ambos hombros. Sentìa un brazo pasar por medio de su hueso antes de llegar al cuello y un poco mas arriba del pechos, este le impedia moverse; Mientras que otra mano sostenia su brazo izquierdo, y Kagome no callo en cuenta quien habìa sido el responsable de eso, y cuando lo supo solo fruncio el seño.

El niño.

-Te dije que..Te fueras-molesta por la terquedad del chico, menciono con un poco de dificultad,-¿Què crees que haces?

-¿Porque se comporta asi, Kagome-sama?-una daga sostuvo entre su mano, la cual se encontraba serca del cuello de la chica. Kagome no lo veia pero si lo sentia, y sus ojos cegados hicieron un extraño brillo al contacto de la iluminaciòn del brillo de la daga, pero decidio quedarse tranquila.-

La verdad es que esa daga desprendia una extraña aura, no podia definir aun de que clase pero, la tranquiliso , su condiciòn de autocontrol fue ganando a ella, poco a poco sintiendose ya mas tranquila. Fruncio el ceño tras su capa, un tanto molesta por el hecho de que aun, no podia hacer nada, solo esperaria a que el chico hiciera el siguiente movimiento, querìa saber de que modo podrìa llegar a actuar.

Y lucho con ella misma.

-¿Kagome-sama?- se preocupo un poco al no odtener respuesta, y por ello sutilmente toco el pecho de la chica en el lado en que se suponia, se encontraba su corazòn, no sintio ninguna reacciòn de negatividad por la chica y se confio. Mas sin embargo el hecho de no sentir palpitaciòn alguna por parte de la miko lo hizo sudar frìo, asustandolo un poco. No sentìa su...-¡Kagome!

Ella, lo escuchaba perfectamente, y al escuchar el dolor el su voz decidio seder.

-Niño,¿Porque eres tan terco?- su pregunta desconserto al chico, su voz era apagada- Te ordene que te fueras...

-Usted esta muy mal señorita. Me encuentro herido, lo se, y se que solo estoy encargado a usted , aunque no se por quien- decia esto ultimo rodando los ojos- Pero mis heridas se que sanaran, porque no son tan profundas. Pero usted, necesita descansar...

Entonces era eso...El chico pensaba que su actitud era por falta de descanso. Almenos algo logico, penso la miko.

-Ese no es el caso- otra vez su misma actitud. Y el chico se fastidio un poco por esto, ya por ser que no podia ver su rostro bien, asi que sin permiso alguno, nisiquiera de ella, le arrebato de un solo sarpaso la capucha que resguardaba el rostro inerte de la chica-

Kagome solo fruncio el ceño molesta, ya eso no se lo esperaba, y ya cansada de seguir esperando solo hizo aun lado el brazo del chico que le oprimia el cuello, y de un movimiento rapido sostubo con rapides y fuerza el brazo que le apretaba el hombro, con ello dejando al chico un tanto desconcertado.

-Kagome-sama

-Por mas razòn devistes obedecer a mi orden, soy quien decide si o no que hacer..- su voz era mas ruda, y en efecto, estaba molesta-

-Kagome-sama- sus planes eran otros, aun teniendo la otra mano en donde sostenia la daga de oro maligna, tuvo la necesida de utilizarla. Sabìa que lo que harìa tal vez no harìa muy feliz a la chica y tal vez acabara matandola.Penso el. Pero el trataria de que eso no ocurriera, buscaria ayuda de inmediato-

-¿Cuales son tus intenciones?

-Lo siento..

Solo fue cuestiòn de segundos, antes de que el acto fuera percivido. Kagome miraba a ciegas aun lado del chico con sus otros sentidos a fondo activos, el olfato, el magnetismo que percibia mentalmente, el oido...Y el sonido de una oja al ser decenbainada llego como rayo a sus delicados sentidos, y abrio sus ojos un tanto ya activa y con la intenciòn de evitarlo, pero fracaso. Un movimiento ràpido por el chico la habìa dejado sin aire y un poco adolorida, y con su daga en ella podia sentirlo profundizar.

La cuchilla del chico habia sido incrustrado en su estomago, y Kagome se dolio horrible. El dolor no era algo de la carne, no, su cuerpo ya estaba acostumbrado a eso, si no que, era como si un fuego la empezara a quemar desde esa parte de la herida y en aumento iva subiendo por su cuerpo, alcansando los demas organos, su garganta la paso hasta llegar a su cabeza, el cerebro, y al mismo tiempo que sentia una opresiòn en esa parte una envestida de calor la invadio en su pecho, en donde ya hace tiempo, no habitaba su perdido corazòn. Y sintio que el alma se iva de su cuerpo, las palabras murieron en su boca, su rostro expresaba el nada, el chico se habìa dado cuenta.

Al momento de retirar la daga de el cuerpo de la chica, rapidamente se hizo aun lado, y sabia que eso habia sido necesario. Pero ahora necesitaria la ayuda de alguien para que pudiera cerrar las heridas de la chica.

Tsue se sorprendio por la blancura y pureza que podia ver en el rostro tan frìo pero confundido de la chica; Y podia asegurar que nadie antes habia existido con una belleza y una piel tan perfecta como la de la joven miko, era demaciado perfecta pero...

Sus ojos se detuvieron en los oscuros y sombrios ojos de la chica, y por casualidad su mirada estaba como si, lo estuvieran viendo, y intranquilo solo menciono su nombre como un susurro...Esta no respondio, pero sabia que la chica no lo veia, no, sabia de su condiciòn y problema visual y ante este simple hecho se entristecio. Kagome ya no estaba en esos momentos conciente, ya se habia ido, y con su mirada perdida ya sin poder aguantar mas ese calor tan extraño, se dejo caer con brusquedad al frìo suelo, pero en el proceso su brazo derecho salio de su capa oscura, la cual en ese momento se habia expandido dejando a la chica mas descubierta, y de este, en su mano se podia ver como un curioso brazalete adornaba la muñeca de la chica. Era dorada, el chico claramente pudo ver que era de oro, pero la calidad era tal que, el brasalete quedaba prensado a la muñeca de la chica...

Parecian grilletes..

¿Acaso era una pricionera o..

...Una esclaba?

Tal vez si debio desde un principio preguntar quien realmente era ella. No era normal..

-¿Quien eres en realidad...-sus ojos no dejaban de ver esos grilletes, se preguntaba si la otra tambièn..?-...Kagome-sama?

Continuarà...

Bueno!, a partìr de esta parte los capìtulos se reflejaran en los recuerdos de Kagome, mucho antes de que llegase a ser la Miko Ciega, respondiedo a algunas lijeras preguntas del pùblico, claro...de còmo fue que llego a tomar este papel tan malo.

¡Asì que, nos leemos luego!

¡Shanne!