INICIO- Recuerdo uno: La voz de la muerte
Capìtulo Especial Nº 1
El inicio del final, eso es lo que era. Novata de muchas cosas empezaba a experimentar cosas nuevas. Ella, la nueva miko de esa aldea se encontraba tranquila caminando por las orillas de un rio, mientras que en sus brazos sostenìa una canasta aun bacìas sin las hierbas que momentos atras le habìan mandado a buscar. Su sonrisa se ensancho con alegrìa al ver como un mini pez nadaba con rapidès entre sus pies, quienes mas que frìos permanecìan entre las agua del rìo. Pero fruncio el ceño al verlo mejor, era demaciado pequeño.
Demonios!, eso no le servirìa, debia de demostrar que podìa obterner uno bien grande.
Y tratò una vez màs.
Se preguntarìan el porque se encontraba allì, sin hacer sus responsabilidades, en un rio tratando de tomar un pez enorme, si es que lo encontraba, a plena luz del dia. Bueno. Muy fàcil.
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Kagome Higurashi, ese era ella, miko y protectora de la aldea , de su aldea. Contando su historia, pues.. Se encontraba iniciando una nueva vida ahora que su peor enemigo habìa sido exterminado, una gran tranquilidad se respiraba en todo el Sengoku y la paz moraba en sus hogares, que bien todo ahora se encontraba. En armonìa.
Aun recordaba cuando habìa llegado a ese lugar, como no, solo habìa cumplìdo tres meses desde entonces, y aun habìa cosas de las cuales se le hacia dificil adactarse. Su relaciòn con el hanyou estaba marchando bien, èl muy atento con ella, siempre vigilandola y sobreprotegiendola, y le agradecia por ello, pero, ya hace unas semanas que eso empezaba a cambiar. El hanyou ultimamente se encontraba ocupado con unos extraños viajes que hacìa unas que otras veces en compañìa del monje. No sabìa aun de que se trataba.
Su mejor amiga, Sango, ahora madre de tres preciosuras tremendas y lindas, era la chica que como una hermana permanecìa a su lado, y quièn le daba ànimos en los momentos en que sentìa que no podìa màs, y eso momentos eran en que se sentìa sola, en que por muchas veces hacìa las cosas mal y terminaba cometiendo un error, y de esos errores salìan los problemas que afectaban a los demas, pero Sango, siempre la animaba a seguìr.
Su querida amiga.
La anciana Kaede, era quièn se encontraba entrenandola arduamente y le enseñaba todo lo fundamental para ser una sacerdotiza, y la verdad lo necesitaba. En el momento en que la anciana se lo habìa propuesto sin dudarlo lo acepto, pero jamàs creyo que el entrenamiento de una miko fuera tan terrible, a principio fueron las hierbas, aprendiendo a diferenciarlas y saber para que servìan y lo logro, en poco tiempo logro aprenderlo, y màs por ayuda de Jinenji, a el le debìa las gracias quien atentamente le habìa enseñado todo sobre las hierbas.
Luego de terminar esa etapa la anciana inicio con el aprender a desarrollar mas sus poderes de miko, a liberarse, a tranquilizarse y enfocarse en su centro de poder, eso si que le llevo mas tiempo aprenderlo, es mas, aun se encontraba aprendiendolo. Unas que otras veces terminaba agotada, muy a lo normal pero otras, ni sobrevivia, hipotèticamente hablando.
Pero era una muy buena intructora en eso, gracias a ella habia perfeccionado sus tiros en arco.
Shippo, ahora que se encontraba entrenando en las mostañas pocas veces tenia oportunidad de verlo, cada vez que benia a la aldea era como que mas tiempo transcurria para su regreso, cada vicita era mas al tardar. Pero no importaba, lo queria mucho, ese pequeño kitsune muchas veces le contaba de cosas que la hacian reir, de tantas cosas que habia descubierto en su clam y de sus nuevos trucos, unas que otras veces terminaba peliando con el hanyou, cuàn normal se vaia, y le traia nostalgia. Shippo ya hace un tiempo que no los vicitaba y cuanto que lo empezaba a extrañar.
Su pequeño kitsune.
Rin, la pequeña a quien tenia que cuidar unas que otras veces, y de igual modo de tuteàr, ya por ser que ella era su nueva maestra. Esa chica si que era un amor, y unas que otras veces un dolor de cabeza, ¿El porque?, bueno, las tantas preguntas que le llegaba a hacer aveces la desconcertaban un poco, y mas por el estilo y el tema que llegaba a eleguir como conversa. Ni siquiera sabia lo que era el desarrollo humano, o mas a el caso, el siclo mestrual de una mujer. Aunque podia definir que era muy obvio, la chica habia quedado uerfana a muy temprana edad, y quien luego decidio tenerla a su cuidado no era alguien a quien le importase mucho los cambios que tubiera un humano, menos hablaria, sin duda era todo un tema que ni un libro podria tener. Era muy largo.
Pero la querìa, en el poco tiempo que la llevaba conociendo mejor, la hiso encariñarse lo suficiente con ella, y de igual modo la niña con ella. Habìa veces en que hasta dormia con ella, la seguia a todas parte y la ayudaba en todo, que amor era ella. Y ella lo sabia..
Miroku, pues seguìa unas que otras veces igual de mañoso, pervertido y poco a su juicio, pero Sango siempre lo traìa a la realidad con uno de sus milagrosos golpes, y valla que reaccionaba, aun teniendo dos hijas y un hijo seguia con las mañas. Aveces pedia a los cielos que ninguno de sus hijos saliera como el, ¿como seria tener un mini Miroku corriendo de aqui `pa ya tras las pequeñas aldeanas , y pidièndole un hijo suyo?, seria algo catàstrofico y de mucha lastima, o tal vez peor; Una hija pervertida como su padre, era mucho peor, un niño se entendia y podìa llegar a corregirlo pero, una niña, una chica que al creser tal vez tuviera el genio de su madre pero la mente de su padre, era como ligar dos fuerzas imposible de controlar. Sin duda a su amiga no le causaria mucha gracia si le hiciera ese comentario sobre la posibilidad de sus hijos. Sin duda lo evitaria. Pero bueno, ayi estaba, ayudando y mejorando sus poderes de sacerdote...
Seguìa siendo el mismo Miroku, solo que con responsabilidades.
Yaken, pues, a el tambien lo incluìa solo por el hecho que le divertia mucho en muchas ocaciones, en sus dias de entrenamiento cuando el en compañia de su amo vicitaba a la chica, Yaken siempre terminaba comiendo tierra, aveces y màs veces que el mismìsimo Inuyasha. Ese sapo feo era un tanto molesto, con su voz chillona irritaba mucho al escucharlo, a veces tenia ganas de cerrarle el pico, y lo hacia, pero no era por su mano, si no por una mas ferrea.
Habìa aprendido a convivir con el en muchas ocasiones, ya el pobre ni la llamaba humana, ya eso lo habia dejado de hacer, si no que la llamaba miko; Por lo menos era un habance, y cuando la llamara por su nombre, bueno, ayi cantaria victoria. Mientras ella, bueno, solo lo llamaba Kappa, por el hecho de serlo y, por el otro hecho de que aun no la llamaba por su nombre. Pero bueno, ayi estaban, aveces y su compañia hacia falta, lo admitia, era divertido verlo ser golpeado por su amo bonito, y Rin, pensaba lo mismo de ello.
Yaken jamas dejaria de ser Yaken aunque pasara un siglo mas, ese sapo feo...
Y pues, de tantos que le faltaban. Koga-kun, Ayame, Ginta, Hakaku, Kohaku-kun, Totosai-ji-san, Mioga-ji-san,Jinenji, y... Quizàs..
Sesshomaru-anii-chan. Un apodo que le costo mucho hacerlo entender que no dejarìa, desde el poco tiempo que habia llegado al Sengoku lo habia empezado a llamar asi, El Daiyokai para nada le agradaba el que lo llamara asi, y se lo iso saber muchas veces, pero eso ella lo dio por ignorado, haciendo que la poca paciencia que tenia el peli-plata se fuera agotando, ahora solo veces la ignoraba, haciendose los oido sordos y eso, a ella le molestaba, mientras para el era algo mas entretenido, verla como ella misma en su propio juego perdia. Kagome aveces consideraba la idea de ponerle un rosario, asi tambien llegar a dominar al Inu-mayor, pero se retractaba cada vez que lo iva hacer. Tal vez algun dia se podia arrepentir.
En fin todos sus amigos, mejores amigos y enemigos, se encontraban unidos una vez mas, unos que otros apenas conocia, personas nuevas, sinpaticas , interezantes, pero bueno, los dias seguian pasando, y ella, seguia en las suyas tratando de mejorar sus tacticas.
Y ayi se encontraba ella, Segun haciendo sus deberes de miko, pero no. En esa mañana se habia levantado muy temprano y de muy buen humor, la noche anterior habia dormido en compañia de su joven pupila, y al ver que no se encontraba a su lado de inmediato salio a buscarla, pero luego se tranquiliso. La chica solo se encontraba en la entrada viendo el amanecer, ayi sin perderse ningun detalle del acto lo mirava envelesada, era muy lindo ver como la chica se maravillaba con cosas como esa. Rin le habia informado que el hanyou habia salido muy temprano en compañia del monje a su nuevo viaje que emprenderìa, admitia que le dolia el hecho de que el hanyou no le estuviese comunicando eso pero, por esa vez lo dejo pasar, su humor estaba muy bien como para bajarlo de un solo golpe por culpa de alguien a quien veria quien sabe cuando.
Y dejo que el dia hiciera lo suyo. La anciana Kaede temprano le encargo rehacer sus deberes como miko, iniciando con buscar llervas medicinales, curativas, para unguentos y otras cosas, Kagome de inmediato acepto y se puso en marcha, aunque la joven chica quiso ir con ella la anciana se lo impuso ya que, para ella tenia tambien tareas que esta debia realizar, y un poco deprimida acepto.
Las llervas jamàs fueron su problemas, siempre las encontraban facilmente y las odtenìa, eso no era nada del otro mundo, pero; Lo que realmente le molestaba era lo que tenìa que pasar para llegar a ellas, esos youkais de baja categorìa que se atrevìan a meterce en sus caminos. Kagome esta vez ya arta de lo mismo quìzo ignorarlo, y trato, con su canasta entre sus brazos empezo a avanzar a paso firme sin importarle los youkais, pero atenta a cualquier ataque que pudiesen hacer. Màs sin embargo ya casi llegando a su objetivo fue cuando sintiò el peligro llegar a ella, y quìzo detenerlo, rapidamente levanto una kekkai a su alrededor con el fin de proteguerse con ella, lo logro, pero el ataque fue tal que rompio de inmediato la kekkai hecha por la azabache, arrematando con ella y mandandola a volar a los aires. Kagome sintio eso muy a su pesar, demaciado doloroso, eso se lo ganaba por querer pasar su prueva tan ilesa mente, y mentalmente se regaño. Su cuerpo pego contra un àrbol, dejandola por unos breves momentos invàlida, y le costò levantarse.
Fruncio el ceño al ver como ,quièn la habìa atacado empezaba aduplicarse, y no le agrado lo que podrìa venir. Ni siquiera su arco habìa traido, solo la canasta, y ahora se encontrana en una situaciòn muy , pero muy apretada.
Su vista fue buscando la canasta y al momento de encontrarla decidio levantarse y hecharse a correr a esa direcciòn para tomar rapidamente la canasta, pero...
Valla, jamas contaba con la suerte. El youkai la haba visto y habia captado las intenciones de la azabache, y sin pensarlo mucho habìa lanzado un ataque contra ella, a cual solo llego a pegar en sus pies; Kagome en respuesta gimio con dolor dejandose caer a causa del dolor, la canasta la habia podia llegar a recuperar pero, ahora ¿Que debia hacer?, se encontraba a merced de un animal de cuatro patas que ahora, era doble...
Su vida sin duda acabarìa allì.
O eso fue lo que penso cuando al ver como un nuevo ataque venia hacia ella, cerrando los ojos y tratando de no sentir todo ese ataque en su rostro, y esperando el ataque se quedo quieta por unos segundos, pero al sentir que nada pasaba decidio habrir los ojos. Y su sorpresa no se iso esperar cuando sus ojos pudieron ver una lasga cabellera plateada mecerce contra el viento, junto a ella una larga estola tan blanca que muchas veces le habia provocado tocar.
Sabìa a quièn le pertenecìa esas caracterìsticas.
La alegrìa la habìa abarcado que un nuevo impulso naciò en ella de querer abrazarlo, y casi lo hizo pero, la mirada frìa del youkai hacia ella la detuvo de inmediato, ¿Estaba molesto?, y si era asì, ¿Porque?. Ya el youkai de un solo ataque habìa terminado con la vida del mounstro que casi la asecino, no entendia cual era el motivo de su enojo, y estuvo apunto de protestar pero, el youkai la callo de inmediato cuando este empezo a hacerle preguntas muy molesto.
¿Què hacia ella allì?, ¿Porque demonios no tenìa su arma?, ¿Acaso era estùpida?, ¿Què pensaba ganar ignorando al youkai?, ¿Su muerte?. Si, muchas preguntas que reflejaban la incensates que habìa cometido en ese dìa, ¿Què querìa que hiciera?, no entendìa su comportamiento, y callo en cuenta de algo despuès de discutìr unas cuantas palabras con el daiyoukai. Se encontraba preocupado..
Y lo expresò. Sesshomaru en cambio le molesto la insolència que tuvo la chica al decìr eso, ¿El preocupado?, el unico motivo por el cual la protegio fue por el simple hacho de que su protegida se lo habia pedido, justamente le habia pedido el favor de que antes de que se fuera, viera si la miko se encontraba en bien, ya que en esos momentos el hanyou no se encontraba y la miko no contaba con su protecciòn. Por eso es que lo habìa hecho.. Al final la chica no creyendole lo que iso fue molestarlo mas. Y unas palabras salieron de sus labios que hizo dudar un poco a la chica, y por eso, Ahora se encontraba en esa situaciòn.
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Allì en el rìo, sin aun terminàr con sus tareas y, tratando de obtener un pez.
El daiyoukai le habìa retado. Ella debìa probar que era capas de hacer algo por ella mìsma, algo que valiera la pena, luchar por algo que jamas se le fue facìl odtener , y pensò primero empezar por tomar un pez, le era dificil si, Pero, no le llegaria ser imposible, ¿No?, al menos lucharìa por obtener uno, uno de buen parecer.
Viò como uno de gran tamaño derrepende se dirigìa a ella, tuvo una idea rapida al momento en que de solayo vio hacia su canasta. No seria mala idea. Y lo intento.
Calculo la distancia en que se encontraba, tomando la canasta con sus dos manos, la elevo un poco y abriendose mas de piernas, flexionandolas para asi tomar el impulso de tomar al pez en un arrebato. Sonrio con sorna al ya tenerlo serca.
Ya el pez era suyo.
-¡Ahora!- su grito no pensaba elevarlo a tanto, solo ocasionò que el pez brincara a ella, si, muy bien, penso ella, en el momento en que el pez a causa del brinco aterrizo en su canasta-
Pero no contaba con que el pez fuera tan grande, y el pez intranquilo no se rindiò, en cambio a eso empezo a moverse de aqui para aya y de aya para aca, el movimiento no la inmuto no, ella podia sostenerlo, lo que realmente le fue de tropiezo fue el hecho de sentir como algo entre sus pies se empesaba a enredar, algo asquerosamente baboso, y temio por ello.
Kagome no quìzo ver, sentìa que si miraba todo el esfuerzo del pez seria un fracaso, pero tuvo que hacerlo en el momento en que sintio como esa cosa que la sujetaba tomaba mas presiòn en su tobillo. Què lastima le diò al ver como su pez se ìva lejos de ella.
Todo paso estilo càmara lenta.
Una canasta al aire, un enorme pez de igual modo dando una vuelta ya listo para caer una vez mas en su atmòsfera, el agua ser golpeada con rudeza por el hecho de la caida de una miko, y de esa miko un grito que sin duda hiso elevar el vuelo a mas de un ave.
¡AH!
-.-.-
A lo lejos se pudo escuchar todo èsto. Por ser bosque el grito parecìa encerrado, causando òndas de fuerza y con ello los ecos. Un danyoukai tranquilo esperaba centado en las orillas de un arbol, la llegada de cierta miko futurista, la verdad es que le era frustrante toda esa situaciòn, ya desde un buen rato se debia haber ido pero, no, a causa de un acuerdo ahora se encontraba vigilando las acciones de la joven azabache.
Èl, era alguien de honor y de temer, y eso jamas lo romperìa. Su orgullo era sumamente elevado y en ello consistia tambien tener honor, cualquiera pensaria que el era un despiadado asesino a suelto, que mataba al hazar sin importarle quien fuera. Si, admitia que en un tiempo llego a ser un ser asi, sin remordimiento de asesinar y disfrutaba lo que hacia, pero, ahora no. No podia rebajarse a ser un completo animal queriendo sangre a sueltas.. Eso era no tener cordura.
Y ahora mala suerte que tenia, sin duda alguna. Luego de la derrota de su peor enemigo, su vida se vio tener un cambio radical a lo que el normalmente acostumbraba tener, ya no era lo mismo, estar ahora guardando sus tierras, en custodia de lo suyo, porque ahora si, tenia que prestar mas atenciòn a sus responsabilidades como señor del Oeste. Y con ello llevar a cabo el gobernar El Palacio de la Luna.
Su madre le habia dejado en claro que ya no tenia motivos ni escusas para rechazar tal cargo, y que era su responsavilidad seguir con el magnate del poderio.
Y sobre la miko, pues.
Tres años despues de la ida tan repentina que habia tenido, tiempo despues regreso al Sengoku, con ello ella habia vuelto con el hanyou una vez mas. Su "querido" medio-hermano meses atras habia solicitado hablar con el, queria, "segun", tener una charla de hombre a hombre y...De hermano a hermano, aunque debia admitir que al hanyou si que le costo mucho decir esas palabras, el encambio quedo en silencio esperando lo que queria decir el mestizo, al final tenia mucha curosidad.
Pero todo eso callo cuando el hanyou le pidiò hacer un trato pero que solo ellos supieran, algo que debia prevalecer. El huviese protestado sin duda, juraba que si de aceguro al hanyou se le hubiese ocurrido hacer esa promesa en el tiempo en que ellos conbatian contra Naraku, sin duda el solo se hubiese reido en su cara y rechasado tal promesa, porque jamas hubiese tenido motivos para hacer tal estupides, pero, no, ya a esos tiempo era algo diferente, y el perfectamente lo sabia.
El trato consistia en el bienestar de la joven miko, Inuyasha queria que esa rivalidad entre ellos dos acabara y que por lo menos dejaran de pelearse entre ellos por simples estupideces; Aun diciendo la verdad esto jamas lo quiso el, no, todo eso habia sido propuesto por la misma miko que, le habia exigido hacer las pases con su querido hermano, el por supuesto odio la idea y se molesto, pero, con tantos Osuwaris y conversas que le dio la chica, tuvo que resignarse a seguir negandose, ¿Què perderìa con eso?, sin duda la cabeza por supuesto pero, que mas daba, la verdad era que la chica tenia razòn, solo seria un paso mas..
O eso pensaron ambos. Sesshomaru no muy de acuerdo dio su respuesta, no es que halla aceptado pero, tampoco se nego, puso condiciones a esto pero, si acepto el hecho de degar la rivalidad entre ello dos. Pero mas problema ahora le causaba el hecho de tener un poco de responsabilidad con la miko. Parecia una niña pequeña, ¡Ni con la pequeña Rin llego a tener tantos problema!
¡AH!
Y allì claro ejemplo. Sesshomaru por ese grito fue sacado de sus pensamiento. Fruncio el ceño ya frustrado al saber que ese grito le pertenecia a la chica que durante rato el esperaba su regrezo.
-Tsk!, baka..-mascullò ya fatidiado. Empezando a caminar a direcciòn al rìo,¿En que problemas ahora se habrìa metido la miko?-
-.-.-
-Te dìje que solo fue un accidente...-protestò a su defensa, esprimiendo ligeramente su cabello, este aun se encontraba muy humedo- ¡Ademàs, esa cosa me estaba ahogando!
-Esa "cosa", como lo llamas tù, no era mas que un pulpo- dijo restandole importancia, un tanto fastidiado por las palabrerias de la chica. Le eran muy inrritantes-
-¿Un pulpo?- se tranquilizò un poco màs, a segùn-
Sesshomaru suspirò internamente al escuchar como la chica se tranquilizaba un poco. La verdad es que querìa para esos momentos tranquilidad, pero con la miko alli no era facil obtenerlo, no , en cambio solo ganaria un dolor de cabeza. Y..Cuando creia que ya todo habia acabado, tuvieron que aplastarles sus lindas creencias de volver a la tranquilidad.
-¿¡Un Pulpo!?¡AH! ¡Que ASCO!
-Miko
-¡Como es posible que un animal de eso me alla tocado! ¡Ihu, Ihu, Ihu, Ihu, Ihu, IHU!- sin duda ya se estaba pasando, ya el daiyoukai no la soportaba-
-Miko
-¡Sin saber si quizas tengan enfermedades en todo su..!
"Ya basta!"
-¡Kagome!
Funciòn acabada, sin duada el llamarla por su nombre era la cura, pero ahora se encontraba rigido por eso. No estaba acostubrado a llamarla por su nombre, no, lo mas a donde a llegado es e llamarla miko, pero ahora el utilizar su nombre...Adsoluamente seria la primera y ultima vez, no mas, no lo volveria a repetir
-S-Sessho..maru..Dijiste, dijiste mi nombre- la sorpresa no se iso esperar en ella, estaba sorprendida, jamas habia escuchado al youkai llamarla por su nombre, y ahora que lo escuchaba se sentia feliz. Ya habia hecho un abanze, lo habia hecho decir su nombre,y se sintio triunfante - Gracias..Por todo- y sin duda, lo decia por todo. Mostrandole una sonriza estupida, penso asi el daiyoukai al ver como la chica le sonreia con sinceridad y una alegria que no podia entender el porque, sin duda esa chica llegaba a ser bipolar-
-Tsk!, humana estùpida..-menciono ya fastidiado, empezando a caminar y dejando a la miko atras, pero esta rapidamente tomo su canasta empezando a perseguirlo-
-Tu youkai terco-dijo a su defenza, no molesta ni ofendida, de igual sabia que en ese juego ella siempre ganaba-
-Tonta
-Baka
-Inùtil
-Cabezota
-Enclenque
-Tarado..!
-Fenòmeno
-Ah!, ¿¡Fenòmeno!?, ¿¡Porque fenòmeno!?,- eso, si que parecio ofenderla-
Llamando fenòmeno a alguien, pues, enrealidad eso si que le caia muy mal. ¿A que se estaria refiriendo a ella por llamarla fenòmeno?, tal vez..
La miko intrigada siguio buscando la respuesta de ello. Tal vez por su imagen de ahora , estaba toda mojada.
Màs Sesshômaru se mantenia en silencio viendo un tanto curioso a la miko, ¿habia llegado a ofenderse por esas simples palabras?, Pff!, que tonta era por sentirse mal por unas simples palabras. Y lo iso reconocer en el momento en que sus labios formaron una sonriza torsida, y Kagome facilmente la vio, se sorprendio, si, pero rapidamente cayo en cuenta que todo eso era una burla del daiyoukai, ¡Que molesto era!, Fruncio el seño mirandolo ahora furiosa, le haria saber lo que pensaba de ello.
-¿Porque pones esa cara miko?-su pregunta transmitia burla, sin duda se estaba divirtiendo con la molestia de la miko, y esta estaba molesta. Admitia que Sesshomaru le habia ganado esa vez en su juego, si lo admitia, pero no permitiria que se burlara de ella-
-Pff!..-quiso gritarle, ofenderlo, ¡Insultarlo!, pero se contuvo, ¿De que valia gritarle?, se quedaria en silencio, a demas, esa era parte de su juego. Sonrio internamente- No importa- fingio resignaciòn, dejando salir un suspiro de frustraciòn- Solo llevame a la aldea, por favor Sesshomaru..
Sus palabras desconsertaron mucho al daiyoukai, ¿Que le pasaba a esa chica?, ¿¡Era tan bipolar!?, Demonios, ¿Quien la llegaria a entender?, nunca se sabia en que actitud acabaria la chica tomando, enserio, aveces hasta lo frustraban en absoluto, justo como ahora.
-¿Que te pasa miko?- fue una pregunta inconsiente, y muy tarde se dio cuenta de ello, mas la chica tomo eso a la lijera, nisiquiera le importo contestar-
-Nada, solo que me acorde de algo, eso es todo-dijo a su defenza, la verdad es que si queria irse. Desde muy temprano estaba de muy buen humor pero, ahora , se sentia mal, tenia pensado hacerle un juego al daiyoukai y divertirse con el, ipoteticamente hablando, pero, de un momento a otro ya no sintio ganas de continuar con su plan. Se sentia que iva a enfermar y a la vez una extraña ira...Era como si ella..-
-Ningen
-¡No me llames asi!- la furia tan erepentino se apodero de ella, claramente Sesshomaru lo pudo notar, fruncio el seño al ver que la chica realmente no se encontraba bien, el aire empezaba a ponerse pesado-
Mas Kagome parecia no darse cuenta de esto.
-¿Que te pasa?- volvio a preguntar, algo estaba irreal con la chica, por mas bipolar que fuera no era posible que tuviera ese cambio tan drastico. No, no lo creia-
-Ya te dije, no me siento bien- fruncio el seño mirandolo con mal-
-Eso no fue lo que dijiste- y era sierto, Kagome se sintio de un momento a otro muy molesta, ¿Porque?, ella misma se lo preguntaba. Pero lo ignoro, la verdad es que se sentia mal, ¿Que mas si le habia mentido?-
-¿Y?, De igual modo tengo que ir a la aldea de regreso...La anciana Kaede..-iso una pausa, bajando un poco su mirada- Me debe estar esperando...
-Entonces vete
-¿Que?, ¿Acaso no pienzas llevarme?- estaba ofendida, si. Para nada le gustaba la actitud del daiyoukai, la verdad es que ella podria irse sola si, se sabia el camino pero, no queria irse, necesitaba que el almenos...-...Quieres que me valla sola...
-Miko..
-No importa- valla cachetada que le dio, a si se sintio Sesshomaru al ver como la azabache seriamente se arreglaba un poco su ropa aun mojada-
Frunciò el ceño, ¿En realidad pensaba irse sola?, el le dio la orden, si, pero solo lo habia hecho porque queria probar el animo en que se encontraba la chica, cual era el verdadero, y rapidamente se pudo dar cuanta de algo al verla mejor y mas su hakama y haori. Mojados.
-¿Que crees que haces ningen?
-Nada, youkai- si, sin duda estaba molesta. Sesshomaru solo hizo una mueca extraña, lejos de ser una sonrisa, esperando a que la chica se cansara-
Kagome se disponia a irse, la verdad su condiciòn estaba empeorando , sentia que la cabeza le dolìa de mal a peor, y a causa del enojo que habia tomado hace un momento por culpa del daiyoukai sentia que su cuerpo de un momento a otro caeria; Levanto su vista tratando de enfocarse al frente, pero su vista se empezo a duplicar, era el colmo, ¿¡Estaba delirando o que!?.
Una ligera punzada le empezò a dar en su tobillo, en donde el pulpo ese la habia tomado, la verdad que apenas se estaba dando de cuenta de ello, pero lo ignoro. No se detendria por solo un ligero fracturado de tobillo no, aun tambien le faltaba terminar con su trabajo de recoger las hierbas, y la culminaria.
-¿Acaso piensas volver alli?
-Ah?- giro su rostro un tanto ida de si, esa voz le fue muy curiosa, la verdad sonaba lejos de conocerla, pero al ver a su lado no vio nada, nada en particular- Debo estar delirando..
Y en adsoluto, segun ella, alguien le hablaba.
-¿Te sientes bien con ellos miko?
-Quien..¿Quien eres?- apenas pudo formularla, sintiendo que su vista estaba un poco opaca, se tuvo que sostener de un àrbol- ¿Que quieres...de mi..?
-Estas muy dolida miko, lo se, se lo que te ocurrira, pasaras por algo horrible, pero si me entregas tus ojos te aseguro que te perdonare- esa voz, se escuchaba muy lejano-
-Demonios creo que la fiebre me esta afectando- fruncio el seño, tomandose con fuerzas su cabeza, le estaba dolindo mas de lo comun-
-Sangre correra miko, no lo olvides...Pero antes de eso, sera la tuya la que correra primero
-D-Dejame..en paz- su voz la sentia fallar, ¿¡Que le pasaba!?, sentia que su cabeza estallaria-
-Un pequeño dato antes de irme, miko...
-Eh?...- esta vez sintio la presencia de alguien mas, sus ojos aun nublosos trataron de hallar a esa persona , quien tanto le hablaba y solo, solo llego a ver la figura de alguien pero, borroso, no sabia si era real o otra alusinaciòn...-
-La muerte te persigue...
Y de un momento a otro desaparecio, y Kagome creyo todo una alucinaciòn.
Sacudio su cabeza tratando de sacar esa imaginaciòn que tenia, ¿Alguien que le hablaba?, ya se imaginaba cosas. No se detubo, siguio su camino, tomando su canasta aun fue habanzando , olvidando que un daiyoukai con paciencia esperaba a que la chica al final se desplomara, ya por saber el que, la chica estaba enferma. Su fiebre estaba aumentando, el lo sabia, habia escuchado perfectamente las palabras que la chica se decia a ella misma.
Tal vez la caida del rio si le habia afectado. Aunque habia algo que aun no cuadraba, la chica estaba empeorando. El aura que la empezaba a cubrir era..
-Es como si..
-¡Sesshomaru!- escucho ese grito-
-hm-levanto lijeramente una seja mirando a donde se encontraba la miko, realmente se veia mal, estaba empezando a verse roja, la temperatura sin duda ya habia empezado a subir-
La chica a lo lejos se encontraba estilo borracho, sosteniendo con una mano la cesta, con la otra en alto lo saludaba como una loca, con una sonriza de mejilla a mejilla. ¿Que podria ser peor?
-¡Eres muy malo, no quisiste llevarme a la aldea!- ya estaba empezando, sin duda lo que faltaba era que terminara haciendo una confeciòn vergonzosa, ya lo que vendria seria puro delirios, sin duda alguna- ¿¡Porque!?, ¿¡Es que soy fea!?, ¿¡No te gusto como soy!?, ¿¡O no te gusta que te llame Anii-chan!?
Herida a su orgullo. Esa palabras, cuanto la odiaba, Sesshomaru solo fruncio el seño. Esa miko estaba sin duda muy mal, debia llevarla rapidamente a la aldea.
-Vamos Nii-chan, di algo, yo..yo...¡No quiero sentirme sola!, No otra vez...No otra vez- su voz se iva apagando poco a poco, quebrada se escullaba como el dolor la empezaba a invadir, ¿Ahora que le ocurria?, Kagome ya no miraba a donde se encontraba Sesshomaru, miraba sus manos como si hace un momento ubiese cometido un crìmen-
Sesshomaru sintio el cambio repentino, y para nada le gusto. La miko en ese estado esta muy a la merced de muchos, hasta a la de el, por lo que podia ver ya la chica habia perdido toda razòn alguna. Tal vez no solo era fiebre, tal vez algo mas, si la chica habia tomado mucha agua de ese rio..
El animal ese..
-Demonios
-Ah!.- un llanto inconsolador empezaba a escucharse por parte de la chica, tan doloroso que el daiyoukai quiso taparse los oidos, su voz era como un animal apunto de morir, como si se encontrara en su lecho de muerte. La miko estaba inconsolable-
-¡Miko!-mascullo no soportando el llanto, y rapidamente se aserco a ella tratando de tocarla para hacerla reaccionar, pero, una kekkai lo habia detenido- Grr!
-¡Duele!, ¡Duele el hecho de que siempre te comparen!, ¡Que siempre al mirarte no te vean a ti si no a alguien mas!,¡ Que la imagen que ven en ti es de alguie que ya no vìveee!- el llanto cada vez mas se iva incrementando, Kagome habia empezado a tomarse del cabello ahora seco, tratando de hacer quien sabe que, Sesshomaru no podìa hacer mucho, si ni siquiera podìa hacercarsele, no lo suficiente-
Kagome empezo a galarse los cabellos como loca, sin dejar de llorar, pero parecia como si buscara algo, fue llevando poco a poco su mano hacia tras en donde tenia la cinta que sostenia su cabello, esa sinta blanca que debajan apresados sus cabellos, al parecer a pesar de hacerse caido al agua esa sinta jamas se llego a quitar, aun teniendo sus cabellos mojados.
¿Que trataba de hacer la miko?
-Sesshomaru..
-Miko..-pudo darse de cuenta que realmente no estaba del todo bien, sus ojos se notaban que estabam nublados por una extraña furia que por dentro tenia, aunque el porque no lo sabia, pero mas o menos se hacia la idea a causa de la clara confeciòn que habia hecho hace unos momentos. Levanto un poco su mirada viendola a los ojos, fruncio el ceño al ver como Kagome ahora que se habia soltado el pelo empesada a abrirse un poco su haori, ¿Que tenia pensado hacer esa mujer?
-Tu espada- su voz era triste, llena de dolor, rabia, todos unidos en un solo sonido-
-No te la dare si eso es lo que pienzas- ni loco lo haria, lo mas logico es que la chica se terminara matando, pero eso, el no lo permitiria-
-Quiero que me la des-exigio aumentando un poco su voz-
-No
-¡Damela youkai!- y de improvisto lanzo un ataque hacia el daiyoukai-
Este ataque casi llego a el, lo roso por su rostro y una pequea cortada le iso, un gruñido salio de su pecho a causa de la lijera punsada que sintio a su causa. La miko trataba de purificarlo, y para culminar, queria la espada, su espada.
-Estas mal ningen, tranquilizate...
-No me lo pidas por favor, el me esta ayudando..
- ¿El ?- ya eso, no era algo a la lijera. ¿De quien estaba hablando?-De quien...-fruncio el seño al caer en cuenta-¿Quien es el?
-Mis ojos, quiere mis ojos... Mi corazòn debe ser exterminado- hablaba como si ya no tuviera vida, y Sesshomaru se percato de esto, y no le importo ser purificado por la kekkai.-
De un solo impulso se aserco a la chica tomandola de sorpresa, a lo que no le dio tiempo a nada. Sesshomaru espero la descarga eletrica que daba siempre el asercarse a una kekkai, pero, nada, la chica estaba como si estuviera inconsiente, pero sus ojos, al ver a sus ojos un extraño sentimiento lo invadio. Era el del temor.
Kagome ni siquiera parecia respirar.
- Miko..
- El tiene razòn, yo no soy ella...
- Miko...Quien es el- pregunto por lo bajo, estiro sus brazos alrededor de la chica, estaba mal muy mal, pero necesitaba respuesta por boca de ella, quien era ese ser que la perturvaba-
- El..El quiere mis ojos, pero primero hay que exterminar mi corazòn...
-Miko..
-No..Yo no soy ella...Yo no soy Kikyo, ¡Yo soy Kagome!- Kagome parecia reaccionar a esto, su voz estaba quebrantada, y las lagrimas ya empezaban a salir de sus ahora dañadas pupilas-
- Si, lo eres, y siempre lo seras Kagome- tuvo que apretarla a el en el momento en que la chica empezo a moverse con brusquedad, y no pensaba soltarla, no en esas condiciones- Pero te exijo que me digas todo lo que sabes
-Yo..- no dijo nada-
-Miko...
-No puedo...-su voz cada vez mas era pobre-
Sesshomaru no le quedo de otra que morderse la lengua-Kagome...Dime, ¿que es lo que sabes?- su voz, se escucho suabe y tranquila, sus brazos apretaron a la chica y su rostro, quedo entre la diviciòn del cuello de la chica, y Kagome paracia ya empezar a volver en si-
-Sessho..maru- susurro no queriendo dejar de llorar, y ya antes de la inconsiencia dejo salir sus ultimas palabras- Yo..Morire...
-...
-Y tu...Me mataràs...
Esas palabras, dèbiles pero matadora, hicieron estrago en lo profundo del youkai, quièn quizo rapidamente ver si la chica estaba conciente pero no, ya se encontraba desmallada, y con ello la extraña presencia se habia retirado.
El jamàs harìa eso, tal vez años atràs se hubiese atrevìdo a...
Pero ahora, no..Podìa..
-Kagome...
.-.-.-.-.-.-.-.
Continuarà...
Primero que nada, ¡Felices fiestas!, jajaja, amo Navidad, ¿¡Ustedes no!?, cof cof...bien...dejèmos eso de lado. Aclaro que a partìr de esta parte hacìa adelante se empezara a ver pequeños eventos en el que se irà explìcando porque razòn es la Miko Ciega y...si esta muerta ¿Porquè?, ok?,¡Bueno!, acalaro eso todo esta bien!, no?, jajaja, bye pues, su servidora se despide.
¡Nos leemos luego!
