QUE ONDA A TODOS, AQUI BRAVETHUNDER REPORTANDOSE CON OTRO CAPITULO DE ESTE GRAN SPIN OFF(?) XD INGFORMANDOLES A TODOS AQUELLOS QUE LEEN NEO EQUESTRIA QUE ESTA SEMANA NO HABRA CAPITULO. PORQUE COMO HABIA MENCIONADO ANTERIORMENTE, HE TENIDO ALGUNOS PROBLEMAS PARA SUBIR CAPITULOS ADEMAS DE QUE NO TUVE NET ESTOS DIAS POR LO QUE TUVE QUE DEDICARME EL 100% AL ARCO DE HISTORIA DE ARTURO. POR LO QUE SE PODRIA DECIR QUE ESTE CAPITULO ES PARA SUPLANTAR LA FALTA DE NEO EQUESTRIA AUNQUE ESTE CAPITULO LO TUVE TERMINADO HACE DEMASIADO TIEMPO. BASTANTE. POR LO QUE ESPERO COMPRENDAN AQUELLOS EN CASO DE QUE NO SALGA NEO EQUESTRIA ESTA MADRUGADA O EL DIA DE MAÑANA. Y ESPERO QUE LES GUSTE ESTE CAPITULO TANTO COMO A MI AL ESCRIBIRLOS. ME GUSTARIA SABER SUS OPINIONES AL RESPECTO DE COMO VA LA HISTORIA. SUS COMENTARIOS ME MOTIVAN A SEGUIR ADELANTE. BUENO, SIN MAS QUE DECIR, NOS VEMOS DENTRO DE POCO.
-CAPITULO 3: ANATOMIA EDUCATIVA-
Han pasado unos cuatro o cinco días desde que llegue a Equestria, ha sido algo complicado. Despertarse a la hora que mi madre levantara el sol, almorzar e ir a clases particulares y luego pasar un rato con ella y luego otra vez mas clases para terminar casi en el atardecer y cenar para recostarme viendo como ella bajaba el sol y eventualmente acostarse a un lado mío abrazándome o yo abrazándola a ella. Había veces en las que ella se colocaba boca arriba y me recostaba sobre ella abrazándome con sus cascos y alas. Y así dormíamos a pesar de que ella despertara entumecida del cuerpo. Y una vez, sin querer golpee algo que tenía entre sus cascos. Fue con la rodilla y aunque no le dolió pareció incomodarla un poco. Se sonrojo mucho y comenzó a jadear, quiero pensar que si le dolió mucho pero no me quiso regañar. Quizás, deba de regalarle algo para que me perdone, pero ¿Qué darle? No sé lo que le pueda gustar. Quizás, si le pregunto a Twilight cuando venga a revisarme pueda decirme algo sobre mi madre
Cierto, hoy vendría Twilight. Me levante de mi asiento mirando hacia ambos lados. Estaba sentado en una banca de piedra en el centro del jardín, con grandes árboles y muchas aves. Cantando bajo el sol y hermosa brisa. Vi por última vez el libro que tenía sobre la mesa y le puse el separador y lo cerré, lo tome y camine hacia el interior del castillo con el libro en mano, con cierta prisa y emoción. Debo de pensar en que darle a mi madre. Algo que le encante y me perdone por lo que le hice. Abrí la puerta entrando al castillo mirando a un par de guardia un lado de la puerta. Con lanzas y armadura, uno tenía su pelaje blanco como la nieve y el otro de color gris claro. Ambos miraban al frente ignorándome.
-Disculpen, ¿Saben cuándo llegara Twilight Sparkle?
-La Princesa Twilight Sparkle llegara en breve, príncipe-Era raro como me mencionaban todos los guardias. "Príncipe" ¿Acaso si lo soy? Y si lo soy ¿Mi madre será una Reina?-Disculpe, pero ¿Por qué me llaman príncipe?
-Así se le ha dicho desde que llego a Equestria Príncipe, por mandato de la Princesa Celestia usted debe ser llamado como es. Como un Príncipe-Este guardia no dejo de mirar al frente, me inquieto algo su forma de responder pero creo que esa es su labor. Sostuve con más fuerza el libro y camine hacia la sala del trono donde mi madre estaba haciendo guardia.
-Bueno, agradezco su respuesta. Si me disculpan, iré a ver a mi madre. Gracias por responder a mi duda. Supongo-Los guardias reafirmaron su pose escuchando el acero de su armadura estremecerse al igual que las lanzas. Retome mi camino pasando entre los pasillos del castillo. Mirando a mi lado derecho las puertas a diferentes habitaciones y a mi lado izquierdo las gigantescas ventanas donde se apreciaba el jardín donde estaba hace unos minutos. Los ponis de servicio me saludaban haciendo reverencia. Y yo les respondía de igual manera, era algo que me enseño mi madre con los días. Pero también me dijo que siempre debía de tener la educación y humildad por delante ya que a pesar de las clases sociales todos tenemos un espíritu y emociones, y las palabras hieren más que las armas. Llegue a la intersección del pasillo, viendo al frente el resto del pasillo y a mi derecha otro corto con la sala del trono sobre las escaleras tapizadas de carmesí y me dirigí hacia la sala del trono, y justo antes de subir las escaleras fui interceptado por Twilight Sparkle. Con un dragón. Un dragón morado de escamas verdes y ojos esmeralda sobre su lomo mirándome raro por un lado de la cabeza de Twilight.
-Buenos días Príncipe Arturo. ¿Cómo ha estado?
-Buenos días Twilight, veo que viene acompañada-Twilight dio un pequeño brinco volteando a ver a su acompañante escamado.
-Oh, no recordaba que venía Spike sobre mi espalda. Lo siento tanto, es que la emoción de volver a verlo me distrajo de todo lo que tenía en mente. Vamos Spike, preséntate ante el príncipe Arturo-Ese dragoncillo bajo de la espalda de Twilight de un brinco caminando hacia mí, era más pequeño de lo que se veía, si Twilight me llegaba a las caderas, Spike me llegaba casi pasando mis rodillas. El me miraba por sobre su cabeza, parecía que se iría de espaldas-Saluda Spike.
-Hola-Spike sonrió extendiendo su garra, me incline y extendí mi mano estrechando manos. O mano y garra con algo de alegría. Aunque su garra era más pequeña que mi mano y que estaba algo rasposa-Twilight me ha contado mucho de usted Príncipe Arturo. Y más de la cuenta.
-Mucho gusto Spike. Pero no es necesario que me digas príncipe. Con Arturo está bien. ¿Y de que ha hablado Twilight?
-No de nada-Twilight tomo a Spike con su magia arrastrándolo detrás de ella colocándose frente a mí mirándome nerviosa. Tome a Twilight del cuerno e hice que su magia se cortara de golpe. Ella se ruborizo viendo como sostenía su cuerno con mi mano.
-Me gustaría saber de qué hablabas de mí. Spike, ¿Me harías el favor?
-Claro-Spike corrió hacia mí, al parecer Twilight lo mando muy lejos. Le tomo un buen rato ponerse a mi lado. No solté para nada el cuerno de Twilight-Decía que eras un espécimen interesante, que quería saber cada cosa sobre ti. Que se dedicaría en indagar en tu cuerpo sin descanso y vera como funciona tu cuerpo aunque llegue a verse como acoso.
-Ya veo, ok. Ok, interesante-Solté a Twilight y ella miro a Spike molesta, rebuznando. Mire hacia las puertas de oro de la sala del trono viendo a un par de guardias mirándonos tratando de contenerse la risa-Me pregunto que dirá mi madre cuando sepa que Twilight intento violar mi privacidad. Creo que me dijo mi madre que Twilight era su estudiante favorita.
-¡ESPERA!-Twilight se exalto y comenzó a sudar, sus cascos comenzaron a temblar con miedo-¿No podemos llegar a un acuerdo? La Princesa Celestia quizás no le guste escuchar esas cosas, si ambos nos comprometemos a mantener el secreto y si te ayudo con algo que necesites, quizás puedas ayudarme con lo que necesito.
-Hmmm…Pues, hay cosas que quiero saber. Pero mi madre me responde a todas mis dudas. Así que no ganaría mucho…-Un momento, quizás si tengo una pregunta al respecto. Algo que quizás, me sirva para disculparme con mi madre. No sé qué toque esa vez, pero se molestó mucho. Mire a Twilight y estaba impaciente por mi respuesta, Spike miraba con interés a ambos. Esperando que hiciera algo emocionante-Esta bien, no diré nada. Y de hecho, dejare que hagas lo que quieras, con el fin de conocer mi cuerpo. Pero a cambio quiero que me digas algo.
-Sí, ¿De qué se trata? Cualquier cosa que necesites. Aquí estaré, para ayudarte-Mire a los guardias manteniéndose firmes, pero sabía que escuchaban lo que decía. Y vi nuevamente a Twilight por tercera ocasión y poco a poco se iba tranquilizando pero no dejaba de sudar. Spike quería reírse del miedo de Twilight.
-Primero lo primero, vamos a ver a mi madre. Y es mejor que te calmes, creo que mi madre está molesta por algo que hice y es mejor no empeorar la situación-Twilight trago saliva con gran dificultad, se limpió el sudor con sus cascos pero nuevamente comenzó a sudar-Ya, no diré nada. Además, quiero que sea en privado. Así que pierde ese nervio.
-Está bien, claro. Por supuesto. Tienes razón, no he hecho nada malo. Todo lo que hago es con fines educativos y que ayudaran a Equestria en caso de que aparezcan más seres como tú.
-Bien. Andando-Camine hacia la sala del trono subiendo las escaleras, con Twilight detrás mío haciendo ejercicios para la respiración hasta que se tranquilizó por completo. Aunque ahora estaba nervioso por dos cosas. Twilight tiene pensado algo raro para mí y no sé si mi madre siga molesta por el golpe en ese lugar. ¿Sera algo importante ese lugar para que se pusiera así de momento a otro? Los guardias abrieron las puertas y del otro lado veía a mi madre sentada en su trono con Raven firmando documentos. Eran dos pilas de dos metros y Raven le daba una hoja y mi madre lo firmaba rápidamente, tenía un pequeño par de lentes de armazón dorado con forma de gota horizontal. Twilight se me emparejo pero nos detuvimos a pocos metros de su trono-¿Madre? Twilight Sparkle ha llegado de Ponyville.
-¿Ah?-Mi madre levanto la vista mirándonos. Se veía desorientada y sus ojos algo cansados. Se quitó los lentes tallándose los ojos con sus cascos-Oh, Arturo. Que grata sorpresa verte por aquí. ¿Has terminado tus estudios de hoy?
-Madre, hoy no tuve clases. Hoy fue mi día libre con la Profesora Cherilee, ¿Sucede algo malo?-Parece que mi madre si está molesta, es la primera vez que la veo con ese rostro.
-Oh, sí. Sí, no había recordado eso, lo siento hijo mío. Parece que Twilight ha llegado. Que gusto verte de nuevo Twilight.
-El gusto es mío Princesa Celestia-Twilight hizo reverencia colocando su nariz en el suelo por pocos segundos reincorporándose de nuevo, ¿No preguntara porque actúa así? ¿Acaso soy el único que cree que mi madre está molesta?-He venido por lo pactado.
-Ya veo, ¿Así que piensas hacer eso?
-Así es Princesa, he tomado notas de diferentes tipos de animales en Equestria tanto oficialmente como no. Y para ello necesito que me dé permiso de analizar a su hijo.
-¿Sera algo doloroso? No quiero que le pase algo malo.
-Le afirmo que todo esto será cien por ciento indoloro. Solo será un estudio físico.
-¿Qué opinas hijo mío? ¿Quieres que Twilight analice tu cuerpo? Así podríamos saber tus origines-Mi madre me sonrió, pero se veía mal. Se veía algo molesta. Lo mejor era aceptar a sus peticiones.
-Claro madre. Si así se quién soy, creo que estaría mal negarme-Mi madre sonrió con más alegría. Una alegría de porcelana, no podía creer que me sonriera aun estando molesta conmigo. Mi madre me ha de amar mucho a pesar de no ser de su especie.
-Muy bien, Twilight. Puedes usar tu antiguo dormitorio para tus análisis, ¿Quieres que mande unos guardias para cuidar de ustedes?
-No gracias princesa, Con Spike de vigía no es suficiente. Además los análisis que pienso hacer podrían ser algo ofensivos para el resto de ponis.
-Muy bien. Adelante entonces, aún tengo que terminar mi trabajo-Mi madre de nuevo se colocó los lentes. Twilight me tomo de la mano con su casco. Y me envolvió en su aura mágica-Nos vemos en el atardecer hijo mío.
-Está bien madre. Te amo-Mi madre levanto la vista de nuevo. Sonriendo con una pequeña lagrima recorriendo su rostro.
-Yo también te amo hijo mío-Twilight, Spike y yo nos tele transportamos a otra parte. Sintiéndome, encantado. ¿Sería la palabra correcta? No sé, pero. Decirle que amaba a mi madre, me hacía sentir bien conmigo mismo. Era raro, ella estaba inquieta al verme. O no sé, pero. Ahora quiero saber que hará Twilight conmigo. Estuvimos parados en medio de una habitación circular de gran tamaño. Había muchos libros apilados a nuestro alrededor y en las paredes. Había una gran ventana por un lado nuestro. Un reloj de arena blanca y esa arena ya había pasado a la parte baja y había una escalera de piedra que subía todavía a un tercer piso. Olía a viejo.
-Spike ¿Podrías abrir una ventana? Que huele a polvo y a tierra.
-Ahora voy-Spike corrió hacia la gran ventana, brinco sobre el reloj de arena y volvió a brincar hacia el pasador de la ventana colgándose de un lado y por su peso quito el seguro y se abrió la ventana escuchando el sonido del óxido pero se comenzó a sentir un aire fresco. Veía desde aquí la habitación de mi madre y mía-Listo Twilight.
-Gracias Spike, por cierto. Cúbranse la nariz y cierren los ojos-Sin pensar mucho me puse ambas manos en la boca viendo como Twilight se envolvía en su magia y Spike hizo lo mismo cerrando sus ojos. Twilight creo una esfera de color lila y comenzó a crecer y el polvo se levantaba a la vez que la esfera crecía. Cerré los ojos sintiendo una gran fuerza empujarme y moverme en círculos como unas seis veces-Listo, abran los ojos-Abrí los ojos lentamente viendo esta habitación brillar de lo limpio. Vaya, era increíble. El cuerno de Twilight echaba humo y ella soplo su cuerno para dispersar el humo-Limpieza domestica para unicornios numero ciento quince. Nunca falla-Twilight camino hacia mi tomándome de la mano-Vamos Arturo, debemos de ir a mi habitación.
-¿Esta no era tu habitación?
-Es la antesala, mi habitación esta allá arriba. Spike, cuida que nadie venga, si es Moondancer dile que venga en otra ocasión.
-Como ordene capitán-Spike hizo un saludo militar y ambos nos volvimos a tele transportar al punto más alto de su habitación. Estaba sentado sobre su cama, una gran cama matrimonial y esta tenía una base de madera y un cobertor rosado. Ella estaba de pie mirándome con una sonrisa.
-¿Y bien? ¿Cómo comenzamos esto?
-Me gustaría que me explicaras un poco la situación Twilight. No sé qué piensas hacer conmigo.
-Bueno, es algo sencillo. He estado estudiando tu cuerpo en base a lo visto el primer día que llegaste a Equestria. Es obvio que no eres de Equestria porque no hay otro animal que se asemeje a tus características físicas. Lo que tienes una carencia de pelaje, por eso la necesidad de ropa. Eso te mantiene caliente en el invierno pero no descarto que en algún momento crezca más-Twilight sostuvo mi brazo mirando mi ¿Pelaje? Con mucho interés. Paso su casco en más de una ocasión acariciando mi brazo y muñeca-También llegue a la conclusión de que lo que llamas manos. Es algo más que sostener cosas, parece ser que cada uno de tus dedos te sirve para algo en específico. En especial este dedo gordo.
-Twilight, eso es un pulgar. Además, hay cosas que se y otras que no. Lo importante es saber que soy. Un día sabía lo que era y al otro ya no. Y sé que lo he mencionado antes.
-Ah sí, sí. Lo siento, ¿Qué es lo que sabes?
-A ver; Sé que por obviedad, no soy un pony, ni un animal salvaje. Sé que tengo amnesia y lo que no recuerdo es de dónde vengo, cual es mi especie y como funciona parte de mi cuerpo.
-Estamos de acuerdo con algunas cosas. En fin, creo que eres un descendiente genético de un animal. Pero ¿Qué animal? Ya que tus características significan una gran evolución. Ya que los que tiene estos. Dedos, son los grifos, dragones y una que otra bestia del bosque Everfree. Pero ninguno de los anteriores es capaz de pararse a dos patas. O a dos pies, como dices tú. En realidad tu caso es complicado. No tengo nada fuerte para saber que eres-Twilight se sentó en el suelo mirándome algo decepcionada. Movió la cabeza hacia los lados pensando. Yo veía el resto de la torre ignorando su preocupación-Ya se, quítate la ropa.
-¿Qué? ¿Qué me quite la ropa?
-Sí, quítatela. La única forma de saber de qué especie formas es saber tus cicatrices evolutivas.
-¿Cicatrices evolutivos?
-Sí, esto es una teoría no tan aceptada de Star Swirl el barbudo. El cual dice que el cuerpo de cada ser viviente tiene cicatrices casi imperceptibles. Las cuales pueden llegar a decir su rama en la familia animal. Si es un depredador o una presa, si eres herbívoro, carnívoro u omnívoro y hasta que animal desciendes. Aunque no aparezca en los libros de biología pero para eso debo de ver tu cuerpo desnudo y palpar las zonas vitales.
-Eso suena, incomodo. No pensé que harías algo tan drástico, además. Aun no me resuelves mi duda.
-Te ayudare cuando me ayudes a mí a ayudarte a ti. Ahora, desvístete. Debo de palpar tu pecho, estomago, brazos y cadera.
-Bueno-Mi corazón comenzó a latir en exceso, sentía que me iba a dar un infarto. Pero, Twilight no se veía nerviosa, se veía interesada. O hasta motivada, saco una libreta debajo de su cama quitándole algo de polvo y una pluma y tinta con su magia-¿Qué esperas? A ver. Te ayudo.
-No. Espera…-Twilight me desvistió con su magia, me quede de brazos estirados viéndola a los ojos. Ella ignoraba mi reacción, desapareció su cama con magia y caí al suelo de golpe-Bueno, ya que.
-Necesito que te pongas de pie-Me levante del suelo mirando hacia otra parte, me daba algo de vergüenza que me viera pero no comprendía porque. Solo sentía vergüenza-Interesante, también los dedos de tus pies muestran un sistema complejo de movilidad, parece que para que tus piernas se formaran por completo tuvieron que pasar algunos siglos, tu especie debió haber pasado mucho tiempo a la intemperie y en zonas rocosas-Twilight comenzó a husmear mis pies levantando mi pie izquierdo con su magia. Moviendo los dedos con su magia y su casco. Me daba algo de cosquillas-Deduzco que tu especie está adaptada a vivir en una zona rocosa y por eso se formaron tus dedos y articulaciones de forma impresionante, no había visto algo similar en otro animal. Parece que sufrieron mucho para tener un mecanismo motriz tan completo-Twilight bajo mi pie y sentí como tomaba ahora mi pierna por completo levantándola haciendo que doblara las rodillas-Bueno, aquí no hay mucho que decir. Es algo natural que haya un sistema de amortiguación para el peso. Por lo que las rodillas es algo que descartare de la lista a ver. Pero eso sí, las rasgaduras que poseen son tan tersas y secas por lo que puedo decir que tu especie antes se arrastraba a cuatro patas y fue por mucho tiempo, desconozco cuanto tiempo fue-Twilight extendió sus alas elevándose hasta mi pecho tocando mi pecho con ambos cascos-Parece que también tienen glándulas mamarias. Por lo que creo yo que esto se debe cuando aún están en gestación. ¿Selección natural? Si, ya que en algún momento de tu desarrollo tus genes se acomodaban para saber si ibas a ser varón o hembra. Corrección, hombre o mujer. Vaya, así que así se llaman sus géneros-Twilight movía sus cascos envueltos en magia en círculos mirándome con una sonrisa en el rostro, anotando todo lo que veía y tocaba en su libreta-Y decían que las cicatrices evolutivas de Star Swirl el barbudo eran absurdas. Ha, ¿Quién se ríe ahora? Bueno, esto. Es interesante Arturo. Muy interesante.
-¿Qué tanto ves en mi Twilight?
-Parece que tú misma evolución se debe gracias a las catástrofes que rodeaban a tu especie. Tu cuerpo habla diciéndome que tu especie paso por muchas cosas antes de llegar a lo que es ahora, enfermedades que no conozco; Cólera, lepera, hepatitis, sida. Tanta tragedia, tu especie evoluciono gracias al caos y miseria. Me, me entristece saber eso. Tu especie agonizo por mucho para poder. Bueno, ya lo he dicho muchas veces. Lo siento.
-¿Y cuál es la diferencia entre mi cuerpo y el suyo?
-Veras Arturo, la evolución de los ponis. Nosotros, fue dada gracias al amor y paz que había en el mundo. Cuando aparecieron los primeros vestigios de equinos en el mundo comenzaron dando señales de paz y armonía, se cree que pasamos por varias etapas, éramos como serpientes y al poco tiempo pasamos a ser seres cuadrúpedos. Pero en ese lapso de tiempo, siendo serpientes o reptiles. Todo se vivía en calma hasta llegar a lo que es ahora. Claro, hubo desvíos donde Equestria y nuestra misma especie afronto cataclismos meteorológicos pero supimos apoderarnos de eso, y de allí nacieron los pegasos, los unicornios y los ponis de Tierra. Quien cada clase tiene una tarea importante para ayudar al otro. En cambio, tu evolución se debe a lo que he mencionado antes. Tal vez no tenga lógica lo que dije, pero. Es lo mejor que puedo decirte ahora, tu especie. Siempre vivió en el odio y el caos. Por eso tu cuerpo tiene tantas cicatrices, tanta historia trágica. Te has vuelto resistente a esas enfermedades, y si sucede algo así en Equestria podríamos usar tus genes para salvar a miles pero. Están marcados por esas tragedias-Twilight bajo la mirada descendiendo al suelo. Acaricie su melena gentilmente. Me sentía, impactado. No imagine que sus investigaciones dieran fruto pronto.
-No deberías de sentirte mal por lo que hiciste. Esto fue por una buena razón, no sé quién soy ni lo que sea. Pero dijiste cosas que no sabía. Y espero que sigas aclarando mis dudas.
-Gracias por dejar que está loca toque tu cuerpo. Lo hago con el fin de ayudarte, para saber porque llegaste a Equestria-Twilight miro hacia mi cadera, mirando algo que no se si deba de apenarme o no-Por cierto, esto no lo he visto. Interesante, parece que no tienen un sistema de camuflaje como el nuestro.
-¿Qué es ese sistema de camuflaje al que hablas?-Twilight se ruborizo murmurando varias cosas, cosas que no entendía movió su cola varias veces y yo no comprendía del todo la verdad-¿Twilight?
-Veras, tanto los sementales y yeguas. Tenemos un sistema de camuflaje. Que oculta nuestros genitales. Los mostramos cuando estamos en celo o recibimos el suficiente estímulo para perder el control.
-No entiendo-Twilight se mordió los labios mirando hacia otro lado.
-Lo hare solo una vez, pero es con fines educativos.
-¿Esta bien?-Twilight dio media vuelta haciendo a un lado su cola viendo su trasero, pero no veía nada. Ella comenzó a hacer sonidos raros y poco a poco. Asomándose entre su trasero, algo. No sé qué era, pero. Se parecía a lo que tenía mi madre esa noche. Su cosa esa.
-Espero que nadie se entere, tu madre me mataría si supiera que viste esto.
-¿Y qué es?-Me arrodille mirándolo de frente, era raro. Parecía como si se hubiera cortado, pero no veía sangre o algo así. Estaba intrigado por lo que veía. Me cubrí la boca acercándome un poco más.
-¡¿Acaso no sabes qué es?!
-No, no sé qué es.
-¿Vas al baño?
-Sí, de vez en cuando.
-¿Y por donde salen tus necesidades?
-Oh…Así que eso es-Puse mi mano en esa cosa. Metiendo los dedos curioso. Twilight hizo un grito chillante y me pateo el pecho con sus cascos traseros haciendo que perdiera el equilibrio cayendo de espaldas mirándola echar humo de la nariz-¿Por qué me golpeas? ¿Qué tiene de malo?
-Es algo muy grave Arturo. No sabes lo que has hecho-Twilight dio media vuelta caminando hacia mi molesta. Yo, comencé a tener miedo. De algo que no entendía, no sabía que pasaba y Twilight no me decía-Cuando vea a tu madre. A la princesa Celestia le diré lo que me has hecho.
-¿Por qué tanta agresividad? ¿Qué tan importante es ese lugar? No entiendo. No, no sé qué es. Y no sé qué es lo que tengo yo, solo se lo que me has dicho-Twilight cambio su rostro. No me veía molesta, sino. Preocupada, bajo la mirada viendo al suelo y se abalanzo sobre mi abrazándome fuertemente.
-Lo siento Arturo. No fue mi intención herirte físicamente y verbalmente. Por un momento olvide que desconoces como funciona tu cuerpo-Twilight se aferró fuertemente de mí y su cuerpo rosar con mi pecho y cadera.
-No te preocupes Twilight. Aunque me asustas, actúas de forma impulsiva-Twilight se alejó sin quitarse sobre mi cuerpo sonriendo.
-Lo siento, muchas veces actuó sin pensar, un error al momento de sacar conclusiones.
-Y ahora que te has calmado. ¿Qué tan importante es ese lugar?
-¿En serio no lo sabes?
-No, por eso te pregunto. Y de hecho, eso era lo que quería que hicieras. Que me explicaras para que funciona eso y como se llama. Porque un día sin querer golpee a mi mamá con la rodilla.
-¿Y cómo lo acepto?
-Bueno, se puso roja y comenzó a jadear pero después de eso ella durmió pero dándome la espalda.
-¿Y cuándo fue eso?
-El día de ayer. Cuando nos preparábamos para dormir.
-Hmmmm…Bueno, creo que darte un pequeño resumen sobre la anatomía equina y decirte que tan grave o placentero pudo haber sido-Twilight se bajó de mí sentándose en el suelo, ya no veía su cosa. Había desaparecido-Veras, lo que tocaste. Tiene un nombre y viene divido en diferentes zona. Se llama vagina, y de allí nacen los bebes. En algunos casos. A veces es para placer personal o mutuo-Twilight extendió su casco tocando mi cadera, más abajo moviéndolo en círculos. Sonrojada y apenada-Y esto, es…Bueno, ¿Cómo decírtelo? ¿Seguro que no sabes lo que es?
-No, no sé lo que sea. Solo sé que cuando voy al baño sale algo de allí-Twilight retiro su casco tallándose la melena con fuerza que se le esponjo parte de su melena.
-Podría decirle a Spike que te diga pero también es un niño. Y sus, bueno. No sabría cómo decírtelo. Pero, es complicado. Digamos que lo que te toque, sirve para hacer potros.
-¿Y cómo se hace eso?
-Pones eso en esto y aparecen los potros. Aunque, me pregunto cómo sería si tuvieras un hijo con una pony. ¿Sería una atrocidad genética o compartirías genes?
-Entonces me estás diciendo que lo que toque. ¿Fue su vagina?
-Si, tal vez la Princesa Celestia se descuidó un poco y mostro sus genitales pero. Sería ilógico ¿Por qué la princesa Celestia haría eso? Ella cuida mucho su porte ante todos, inclusive con sus amigos más cercanos. A no ser…No, no haría algo así. Ni cuando era una potra y pasaba días enteros a su lado no dejaba verse de tal forma.
-Jadeaba y solo me tomo con más fuerza cuando sintió que la golpee. ¿Es malo eso?
-Podría decírtelo pero, sería raro de explicarlo.
-Pues dime, que ya casi anochece.
-Bueno. Sera algo pesado de asimilar porque si me equivoco podría manchar la digna reputación de la princesa. Y si se entera, quizás me destierre de mis beneficios como princesa. Adiós a las reuniones con jefes bibliotecarios, días feriados y peor aún. Mi membresía a la biblioteca prohibida de Canterlot-¿Acaso esto es una burla? Si así es. Es algo que no tiene gracia. Pero Twilight se veía nerviosa y con miedo. Hizo varios ejercicios de respiración limpiándose el sudor-Bueno, lo que quiero decir es que quizás. La princesa Celestia haya entrado en una etapa de celo. Y busca a un compañero para calmarse.
-Okey, creo que mejor me voy de aquí porque se puso raro-Me levante del suelo caminando hacia las escaleras, Twilight me tomo de la mano con su magia y me regreso hacia donde estaba sentado.
-Aun no termino, tengo una teoría. Que quizás, esos deseos hayan despertado porque eres su hijo. Y se saltó esas cosas en su vida. Bueno, retrocedió porque según tengo entendido que estuvo comprometida pero falleció su pareja. Y ahora, que tú eres su hijo adoptivo. Algo en su cabeza la incita a actuar así, porque ha de verte como su compañero y no como su hijo.
-¿Sabes que es raro que tú digas eso verdad? Bueno, que todo esto es raro.
-Si. Es raro. Pero, también compréndela. Ha pasado mucho tiempo estando soltera. Tiene casi 10 mil años de edad, y cuando estuvo comprometida, tenía 30 años de edad. Ha pasado mucho tiempo solo, viendo como todos sus súbditos nacían y crecían casándose y teniendo hijos. Mientras ella veía en silencio desde el trono. Y cuando te tuvo a ti. Todos esos años conteniéndose explotaron mostrando sus emociones y libido contenido.
-¿Y qué debo de hacer? ¿Hacer lo que ella quiera?
-No, si te pide hacer algo que tu no quieras. No lo hagas, se su hijo. No su amante, eres un niño apenas. Debes de descubrir esas cosas por tu cuenta. No que alguien te obligue.
-Entonces. ¿Qué hago cuando vea a mi madre?-Me incline hacia un lado mirando por la ventana. Viendo como el sol se movía con más prisa. ¿O era yo?
-Solo explícale quien eres para ella. Tienes poco tiempo viviendo en Equestria, por lo que debes de dejarle en claro que eres su hijo. Ni su amante ni de su propiedad. Eres su hijo, aunque. Es lindo. Es lindo saber que ella no pasara las noches en vela esperando un milagro. Porque tú eres su milagro. Un milagro que debe de ser amado y apreciado. No un objeto sin emociones-Twilight, tenía razón. Debía de actuar como debía, aún sigo dudando de la Princesa Celestia. De mi madre, pero no sé porque dudo de ella.
Quizás, no he sido lo suficientemente honesto con ella. Conmigo mismo, Twilight termino de apuntar todo lo que hablamos en una libreta, hizo nuevamente varios ejercicios de respiración y nos fuimos los tres de la torre. Sin decir ninguna palabra. Aparecimos en los pasillos cercanos a mi habitación y de mi madre. Ella me dijo que de aquí seguiría solo. Que no quería intervenir en mi plática con mi madre y que haría un diario con lo más importante de mi cuerpo. Omitiendo las partes vergonzosas y me dará una copia a mí y a la Princesa. Dice que pasara la noche en el castillo y en al amanecer partirá a Ponyville. Si no termina el diario esta noche lo hará en su hogar. Se despidió de mí y Spike también. Me dijo con una sonrisa en el rostro que esperaba hablar conmigo y que me enseñaría su colección de cartas de algo que llaman "HoofBall" No sabía que era pero sonaba chistoso.
Retome mi camino hacia mi habitación. Aún faltaba algo de tiempo para que mi madre terminara sus tareas pero quería recostarme un rato. Quería dormir, llegue a la puerta de mi habitación y había dos guardias haciendo vigía. Algo curioso, porque no recuerdo que hubiese guardias al momento de salir hoy. Ambos reafirmaron su posición de firmes y abrí la puerta viendo recostada sobre la cama a mi madre. A mi madre Celestia, tenía cara larga. Y no sonreía. Su melena ondeaba pero con lentitud y se veía opaca. Estaba hecha un ovillo. Su corona, su collar de oro y botas estaban a un lado de su cama algo desordenados. Movía sus pocos mechones de cabello que caían sobre su rostro soplándolos. Cerré la puerta lentamente, los guardias me veían con una pequeña sonrisa, sabían lo que haría. Y sería algo bueno para los dos. Tomando consejo de lo que dijo Twilight. Puse seguro a la puerta y camine hacia Celestia recostándome detrás de ella. Extendí mis brazos y la abrace acariciando su cuello acercando mi cuerpo por completo. Ella volteo a verme levantando un poco la cabeza con una sorpresa decadente.
-¿Sucede algo Arturo? Pensé que estabas con Twilight.
-Acabe madre de hacer mis asuntos con ella. Ahora está en su habitación y dijo que trabajaría toda la noche para dar un resumen entendible de lo que me dijo.
-Oh, ya veo-Celestia volvió a recostarse mirando hacia sus accesorios de oro. Sera algo complicado de hablar del tema porque. Sonara raro, pero a mi corta edad. Es como si entendiera a la perfección como se siente. No sé, es raro y me da miedo.
-¿Sucede algo madre? ¿Por qué esta decaída?
-Por nada. Solo, estoy bien. No te preocupes Arturo-Me acerque más a mi madre recargando mi cabeza cerca de su oreja acariciándola con la nariz. Ella comenzó a reír pero sentía esa desconexión hacia mí-Basta Arturo, me haces cosquillas.
-Quiero saber porque estas decaída. Y no me iré hasta que mi mamá me diga que tiene-Comencé a mover la nariz más rápido pero me acercaba más a su cuerpo hasta tener toda su espalda tocar mi cuerpo. Y sus alas desplegarse de las cosquillas.
-Está bien Arturo. Te diré-Ella se levantó de la cama con fuerza mirándome de pie con una sonrisa. Una sonrisa apática. Ella se recostó de nuevo pero ahora mirándome de frente, extendió uno de sus cascos colocándolo debajo de mi cabeza y me puso cerca de su pecho esponjoso y suave-¿Cuánto tiempo llevas en Equestria?
-Creo que unos cinco días. ¿Por?
-Porque, siento que esos días fueron más largos. Siento que he vivido casi una vida contigo. Alargas mis días.
-¿Y eso es bueno?
-Sí, siento que disfruto más verte cada día. Pero, a veces. Tengo miedo que un día desaparezcas. Y ya no vuelvas. Me he encariñado muy rápido de ti Arturo, y eso es porque. Siempre quise ser madre. Pero, tengo miedo de eso. Eres de otra especie. Y no eres inmortal, tengo miedo que desaparezcas para no volver más. Y quedarme sola.
-¿Y por eso ha actuado así todo el día?-Pensaba que fue por lo que le hice ayer sin querer, aunque no explica eso de su camuflaje. O lo que sea. Ella asintió acercando su cabeza hacia la mía poniendo parte de su frente con la mía. Con su cuerno pasar por un lado de mi cabeza.
-Tengo miedo de que crezcas, envejezcas y mueras. Y yo, quede sola de nuevo.
-Pero para eso faltan más años. No es algo que deba de ser una preocupación si soy un niño aun. O eso siento yo.
-Cuando eres inmortal. A veces los años pasan como días ordinarios. Una percepción del tiempo que odio. ¿Y si despierto mañana y tú ya doblaste tu edad? ¿Si pasado mañana ya la triplicaste? ¿Y al siguiente es tu…? Bueno. Eso.
-No comprendo todo lo que dices. Celestia, pero. Debes de aceptar que algún día pasara lo que digas. Pero, quiero que seas feliz. Si accedí a ser tu hijo fue para llenar el vacío en tu corazón, sentirte amada y sentirme amado. Y yo, estoy vacío por dentro, no se quién soy, no se mas allá de mi cuerpo, solo se lo básico. Hay cosas que menciono sin darme cuenta y cuando trato de recordarlo no puedo. Pero, cuando estoy contigo. Soy feliz, porque tu amor. Es grande, me amas a pesar de mi horrible aspecto-Pase mi mano por el pecho de mi madre, un suave y esponjoso pecho, ella me tomo con sus cascos apretándome fuerte contra su pecho. Escuchando solo su respiración, su corazón latir con prisa y eventualmente con lentitud y calma-Te amo madre. Quiero estar contigo toda la vida-Quizás, debo de decir algo enternecedor, algo que solo un hijo diría. Uno de verdad-Cuando crezca, quiero casarme contigo madre. Te lo prometo-Levante la vista mirándola a los ojos y ella a mí. Con una gran mirada perdida y rostro paralizado por mis palabras, sonreí apenado por lo que dije. Pero cuando dije eso, me sentí bien. Era como si ella hubiera compartido sus emociones hacia mí. Ella comenzó a llorar con una gran sonrisa en el rostro dándome varios besos en la frente. Y a veces en un ojo-Sí. Entiendo, mucho amor.
-No sabes lo feliz me hace escuchar eso Arturo, pensé que solo lo decías para que no me sintiera mal. Pero si me amas, te amo mucho hijo mío. No dejare que nadie te hiera. Te lo prometo, pasaremos más tiempo junto, te enseñare las cosas bellas de Equestria, te enseñare a escribir en nuestro idioma, a leerlo, a buscar tu talento. No sé si podrás tener una Cutiemark pero nos encargaremos de eso. Serás el niño más feliz de Equestria. ¿Y sabes? Dentro de poco viene Nightmare Night. E iremos a pedir dulces. Como madre e hijo-A pesar de tanta muestra de afecto, algo incomoda. Me, me sentía bien. Sentía que sus emociones eran puras. Y yo. Me sentía mal por haber dicho algo que esperanzo. Pero, con el tiempo tal vez me enamore de Celestia como mi madre. Aceptarla como tal, solo es cuestión de tiempo acostumbrarme a su empalagoso amor.
