QUE ONDA A TODOS, AQUI BRAVETHUNDER REPORTANDOSE CON OTRO CAPITULO DE ESTE GRAN FIC. CON ALGO CORTO. PREO LES QUERIA DECIR QUE DISCULPEN MI AUSENCIA EN ESTE FANFIC. COMO POR UNOS DOS MESES (CREO xd) PERO HA SIDO DEBIDO QUE TUVE QUE CENTRARME EN LA HISTORIA PRINCIPAL DE ESTE FIC Y LA DE REENCARNACION. POR ESO LA AUSENCIA DE ESTE, ADEMAS DE QUE AL RETOMARLO ME SENTI FUERA DE LUGAR, POR LO QUE SI SIENTEN ESTE CAPITULO ALGO FLOJO ES POR ESO. QUE TENGO QUE ACLOPARME A ESTE PERSONAJE NUEVO. POR ASI DECIRLO YA QUE EN ESTE SPIN OFF ARTURO ES HIJO DE CELESTIA Y EN EL OTRO YA ARTURO TIENE UN CARACTER. Y TENGO QUE ACOPLARME A LOS DIAS QUE ESTE TENGA. Y ADELANTANDOME A TODO. PIENSO ALARGAR UN POCO LA HISTORIA, SIENTO QUE DEBERIA DE APROVECHAR UN POCO MAS ESTE UNIVERSO DONDE NO PASO NADA DEL QUE EN LA HISTORIA PRINCIPAL PASARON COSAS MALAS. Y QUE YA PRONTO COMENZARA EL PRIMER ARCO DE HISTORIA, SI. UN ARCO DE HISTORIA CON UN PROTAGONISTA JOVEN CON MENTALIDAD AUN MAS JOVEN. ¿QUE HARA ARTURO CON CELESTIA PARA SOBRELLEVAR UN PROBLEMA? EN FIN, ESPERO QUE LES GUSTE ESTE CAPITULO TANTO COMO A MI AL ESCRIBIRLO. NOS VEMOS HASTA LA PROXIMA.


–CAPITULO 4: DIAS GRISES–

Estaba sentado en la banca dibujando en un pergamino que me dio Twilight un dibujo mio y mi madre, ella me llevaba sobre el cielo y había puesto muchos pajaros. Yo estaba sonriendo con los brazos extendidos, de fondo había un pequeño arcoíris y por una esquina el sol con una sonrisa, y debajo había puesto las montañas con grandes flores, ambos sonreíamos al volar sobre las montañas. Creo que ya llevo mas de un mes en Equestria, y he aprendido mucho de ello pero cada dia se hace aburrido. Siento mas hambre y a veces despierto lleno de sudor. Aunque por cierto sigo durmiendo en la habitación con mi madre. Solo que ahora duermo detrás suyo porque vemos que voy creciendo a mi edad. Creo tener 14 años, aunque había días en los que me sentía mas viejo.

Me talle los ojos con cierto cansancio y levante la vista hacia el cielo. Y veía a los pegasos muy lejos sobre mi moviendo las nubes juntándolas. Creo que van a hacer que llueva, pero aun veía el sol. Asi que podía seguir haciendo lo mio a gusto.

–Arturo, ¿Qué es lo que haces? –Starlight se sento a mi lado mirando mi dibujo con una pequeña sonrisa–Oh, es un dibujo muy lindo. ¿Se lo piensas regalar a tu madre?

–Por supuesto, quiero dárselo. La sala del trono esta algo. Sosa, siento que le falta color. Y me gustaría darle este dibujo de nosotros volando por el cielo. ¿Y tu Señorita Starlight? ¿Qué hace en Canterlot?

–Vengo de pasada, ya que Twilight me mando a mi viejo pueblo a recoger unos documentos.

– ¿Qué documentos?

–Cosas sin sentido, historia y hechizos de magia. A veces practico con ella algunos hechizos de combate.

– ¿Hechizos de combate? ¿Cómo son esos? –Starlight se levanto de su asiento parándose a un lado mio mirando hacia el árbol.

– ¿Ves la manzana que esta bajo la rama del árbol?

–Si.

–Bueno, la partire en dos y antes que caiga al suelo la volveré a partir en dos–Starlight lanzo un haz de luz azulada vertical hacia la manzana partiéndola por la mitad y cayo al suelo y a media caia paso otro corte partiéndola en cuatro y saco un plato hecho de magia y lo trajo hacia nosotros.

–Wow, ¡Increíble! Usted es increíble señorita Starlight.

–Nah, no es mucho–Starlight se sonrojo y tomo un trozo de manzana y me invito un poco. Y tome dos pedazos de manzana comiéndolos con ella con una sonrisa–Luego cuando crezcas te enseñare algunos hechizos mas potentes.

– ¿Me lo promete?

–Claro que si pequeño Arturo, solo tienes que esperar a que crezcas.

–Joven Starlight, que grata sorpresa verla en nuestro hogar. ¿Qué es lo que le trae a nuestro humilde hogar? –Mi madre apareció por un lado sonriendo, me tomo con su magia colocándome sobre su espalda, Starlight hizo una reverencia frente a mi madre y ella le levanto con su casco–No sea tan formal conmigo Starlight. Me da gusto verla acompañar a mi hijo.

–El gusto es mio princesa, vine al castillo de pasada. Ya que Twilight me mando a mi vieja aldea a conseguir unos papeles importantes y unos libros de hechizos.

– ¿Le gustaría algo de compañía? Puedo mandar unos escoltas con usted, el Capitan Armor estaría gustoso de acompañar a la amiga de su hermana.

–Muchas gracias princesa pero voy rápido a la aldea y regresaría a Ponyville con mis hechizos.

–Oh, bueno. Igual cuando gustes puedes pedirme lo que quieras, siempre estare gustosa de ayudarles–Starlight hizo una corta reverencia y dio media vuelta caminando hacia la salida del jardín.

–Por cierto Arturo, fue lindo verte de nuevo después de tanto tiempo, a Twilight y a nosotras nos gustaría verte de visita un dia en Ponyville. Pinkie Pie esta ansiosa de que nos acompañes un dia a Ponyville.

–Claro señorita Starlight, pronto ire a Ponyville–Starlight sonrio y continuo caminando hasta salir del jardín y ya de allí vi que comenzó a teletransportarse viendo como se alejaba rápidamente trepando las montañas hasta desaparecer. Tire un poco la melena de mi madre y ella volteo a verme y sonrio de nuevo, y apenas sonrio le mostre mi dibujo poniéndolo frente a ella.

–Oh, Oh. Es hermoso hijo mio, ¿Lo hiciste ahora mismo?

–Si mamà. Lo hice pensando en los dos, cuando salíamos de paseo todos los días a ver nuestro hogar desde alla arriba.

–Es lindo Arturo, la verdad aprecio tu dibujo. Quizas cuando crezcas seras un gran pintor–Mi madre tomo el dibujo caminando hacia el interior del castillo. mostrándolo frente a ella–Ansio que mi hermana pueda verlo pronto, es mas. Quiero hacer algo, quiero que todos lo vean.

– ¿Quiénes son todos?

–Todos los guardias por supuesto. Quiero que vean lo hermoso que es el dibujo mi hijo–Mi madre se veía orgullosa y alegre, mas que nada la delataba la forma en la que caminaba, levantando los cascos y la canción que tarareaba. Moviendo mi dibujo con su magia de la misma forma que caminaba, levantando una esquina y luego la otra. Me avergonzaba un poco la forma en la que exponía mi dibujo, pero no me podía poner asi con mi madre. No se, la amaba tanto que no dejaba que eso me afectara. Entramos al castillo y de primeras vimos a un grupo de guardias, unos cuatro guardias. Estando de pie en fila en las paredes mirando hacia el frente hasta que notaron el baile de mi madre mirándola sin mover la cabeza–Guardias, quiero su total honestidad en esto–Los guardias inflaron el pecho volteando a ver hacia nosotros y mi madre paso el dibujo frente a cada uno de ellos– ¿Qué opinan del dibujo que hizo mi amado hijo el dia de hoy?

–Es hermoso su majestad.

–Exacto, su hijo tiene un gran talento.

–Lo mismo digo su alteza. Su hijo tiene un don.

–Quisiera tener un hijo tan talentoso como el suyo–Mi madre continuo caminando con esa misma sonrisa, yo me sentía. Raro, osea. Si me gustaba esa opinión positiva. Pero. no se, se sentía. ¿Forzada? Continuamos por los pasillos y mi madre seguía mostrando el dibujo a todos quienes se cruzasen, a la servidumbre o a los mismos guardias. Aunque su felicidad se opaco cuando vimos a lo lejos a un grupo de ponys desconocidos. Ponys fuera de Canterlot o de Equestria misma, bueno. Que iba a saber yo si nunca he salido del castillo y lo que he salido es por el cielo y lejos de todos. Mi madre enrollo mi dibujo y extendió sus alas cubriéndome con ellas como un capullo. No podía ver nada, solo su pelaje. Y la escaza iluminación que entraba por la parte superior por sus plumas–Espera un poco hijo. Que mamà tiene que atender esto.

– ¿Quiénes son esos ponys?

–Son pony de Saddle Arabia. Parece que ha pasado algo. Silencio hijo mio. No quiero que sepan de ti.

–Esta bien mamá–Mi madre continuo caminando hacia lo que creo yo esos ponys de Saddle Arabia. Escuchando las pisadas de mi madre hasta que se detuvo en seco y comencé a escuchar murmullos.

–Buenas tardes Comensales. ¿A que se debe el placer de su visita? –En parte me estaba conteniendo la risa, imaginándome la cara de mi madre y la forma en la que tenia sus alas y las caras de los demás.

–Buenas tardes princesa Celestia, como sabe. Venimos en nombre de los príncipes de Saddle Arabia. Ella es Amira y yo Haakim. Nos vimos en los juegos de Equestria.

–Como olvidarlos en ese agradable evento, ¿Y que es lo que necesitan los príncipes?

–Ellos fallecieron su majestad–La pony respondio con una tristeza en su voz. Mi sonrisa se quebró rápidamente al escuchar esa triste noticia y preste mas atención a la conversación. Sentí las plumas de mi madre tratar de cubrir mis oídos. Pero no funcionaba para nada.

– ¿Disculpe? ¿Los príncipes fallecieron? ¿Cuándo?

–Ayer en la madrugada fallecieron, no sabemos como pero hoy en la mañana al salir el sol vimos que tenían una fisura en la frente y tenían el pecho abierto. Nuestros guardias encontraron una especie de piedra plateada en forma de cono cerca y lo que parece un arma metalica que tenia mas de esas piedras conicas dentro. No sabemos que es su majestad.

–Lamento mucho escuchar eso, los príncipes Sahamed eran muy buenos amigos mios. Los conoci cuando apenas eran unos bebes. Lo siento mucho. ¿Y que pasara con Saddle Arabia?

–Eso es incierto princesa, pero pedimos que mientras pasemos esos tiempos oscuros, nos de el apoyo que necesitemos. Se lo suplicamos.

–No se preocupen, hare todo lo que este a mi alcance para que salgan de esta horrible desgracia. Siento mucho lo sucedido. ¿Gustarian pasar la noche en el castillo? Quizas eso los relaje.

–Lo siento mucho majestad, solo vinimos a darle la noticia. Tenemos que regresar al palacio a hacer los preparativos funerarios para los príncipes. Sentimos mucho darle la noticia. Con su permiso–Escuche de nueva cuenta las pisadas alejándose de nosotros hasta que no escuche nada. Trate de quitar las alas de mi madre sobre mi pero no podía, sentí como nos tele transportamos y ella quito las alas sobre mi. Mirando nuestra habitación. Ella se recosto en el suelo para que yo pudiese bajar, y al estar en el suelo ella camino frente a mi hacia su ropero viendo como sacaba varios vestidos y una maleta de color blanco,

– ¿Qué pasa mamá? ¿Vamos a salir?

–Lo siento hijo, pero. Esta vez no saldremos juntos. Mamá tiene que atender un asunto importante esta vez. Temo que tendre que salir varios días de viaje hijo.

– ¿Entonces esos príncipes murieron? – Mi madre bajo la mirada y volteo a verme bajo sus hombros y asintió. Vi en el suelo el dibujo que le había hecho y lo tome abriéndolo viéndome volar por las nubes con mi madre. Ambos sonriendo, y comparándolo ahora. no creo que podamos sonreir, menos ella.

–Temo que si hijo, los embajadores fueron claros. Temo que tras lo sucedido, menos podremos salir–Me sente en la cama mirando el dibujo y lo enrolle, en eso la puerta se abrió mostrando al Capitan Shining Armor haciendo su saludo militar frente a mi madre.

–Su alteza, me informaron mis subordinados lo sucedido con los príncipes de Saddle Arabia. Ya he aumentado la seguridad del castillo. Ningun guardia descansara en estos días y nadie entrara ni saldrá del castillo sin un permiso.

–Muchas gracias por ser precavido Capitan Armor, pero quiero que la seguridad no sea para mi. Sea para Arturo–Shining Armor volteo a verme y yo a el. Cruzándonos miradas por un corto tiempo que se sintió una eternidad y regreso la mirada hacia mi madre.

–Entiendo su majestad, pero creo que su hijo estará bien. Y por lo que veo usted piensa salir.

–Asi es, ire a Saddle Arabia unos días. Quiero saber que fue lo que paso exactamente, quiero que en mi ausencia cuides mucho a mi hijo. Y de ser necesario, llévalo a tu hogar. Con tus padres, en caso de emergencia.

–Majestad, eso seria. Extremista, no deberíamos de exponer al joven Arturo de tal forma.

–No importa. Su seguridad es primero, quiero que le informes a mi hermana cuanto antes de lo sucedido y que venga inmediatamente a mi dormitorio, necesito hablar con ella.

–Como ordene princesa, con su permiso–Shining Armor salio de la habitación cerrando la puerta tras su salida, mi madre había guardado su ropa y algunos pergaminos en su maleta y se me acerco tomándome de la barbilla y me dio un beso en la frente.

–Tendre que salir ahora mismo hijo mio. Vere si alcanzo a los embajadores Amira y Haakim antes que salgan en el ultimo tren hacia Saddle Arabia.

–Madre, pensé que pasaríamos lo que queda del dia juntos.

–Lo se hijo, disfruto mucho estar contigo pero esto. Es algo que debo de atender, y lo siento mucho. No quería que escucharas esa platica. Pero, las cosas pasaron. Siento mucho, pasaras la noche con mi hermana. No la has conocido ¿Verdad? –Yo movi la cabeza hacia los lados y ella sonrio cerrando los ojos y se alejo de mi con esa sonrisa–Bueno, mi hermana es algo cohibida y solitaria. Y casi no sale de su habitación solo para asuntos importantes. Además de que ella es la que trae a la noche. Asi que creo que serán buenos compañeros–La puerta se abrió de golpe mostrando a otra alicornio, de pelaje azul marino y de botas plateadas, de un collar similar al de mi madre pero de color negro y con una Luna. También su melena era similar al de mi madre pero este era azul marino con un aura semi transparente alrededor y chispeaba como si tuviese estrellas en su interior. Era de mucho menor estatura pero seguía siendo algo mas alta que yo.

–Hermana, aquí estoy. ¿Qué es lo que necesitas? ¿Qué fue lo que paso? ¿Quién nos esta atacando?

–Nadie hermana mia, calma que solo ha pasado una tragedia en Saddle Arabia y tengo que partir cuanto antes. Necesito que pases estos días con mi hijo.

– ¿Hijo? ¿Cuándo tuviste un hijo? –Parece que no me ha visto, lo extraño es que estaba de pie a mi lado. Y yo veía su Cutiemark. Una Luna y tenia manchas negras de fondo. ¿Un Lunar? Una Luna sobre un lunar. Ni yo me entiendo– ¿Sera que al fin decidiste casarte? ¿Y por qué no me dijiste?

–No Luna, es mi hijo adoptivo. Tiene un mes viviendo con nosotros. Pensé que ya te habias percatado de eso.

–No, no me he dado cuenta de nada. Sabes que casi no salgo y mis tareas las hago en mi dormitorio. ¿Y bien? ¿Dónde esta ese hermoso potrillo? –Mi madre me señalo con el casco y la princesa Luna, mi tia supongo volteo a verme bajando la mirada lentamente, y esa sonrisa se fue encogiendo rápidamente y se me quedo viendo fijamente–El no es un potrillo. ¿Qué es?

–Es mi hijo, hermana y su nombre es Arturo. Es tu sobrino.

–Pero no es un potrillo hermana, es un algo. ¿Qué es?

–No lo sabemos, el pobre tiene amnesia y le he adoptado para que tenga una vida con nosotras. Y te pediré hermana mia que cuides de el los días que yo no este.

–Hermana, siento mucho decirlo. Pero no se que es, ¿Qué es?

–Siendo honesta, no lo sabemos hermana y no queremos sacar el tema. Arturo es un buen niño pero no queremos herir sus sentimientos. Asi que te pediré que cuides de el, y le des lo necesario para que siga siendo feliz. Por favor hermana.

–Bueno–La Princesa Luna me miro a los ojos fijamente. Y extrañamente me perdi en sus ojos. Era como ver la noche eterna y sentía como dormia lentamente al mirar sus ojos–Esta bien hermana, cuidare de el. Los días que no estes aquí, pero me gustaría saber mas de el. No puedo cuidarlo sin saber nada de el.

–No te preocupes hermana, el te dira todo. Es un buen chico–Mi madre se acerco y me beso en la frente y me abrazo y yo también le abrace apenas alcanzo su melena y cortamos el abrazo e hizo lo mismo con la Princesa Luna–Cuida mucho de mi hijo hermana mia. Lo amo como mi propia vida. No tardare mucho en regresar, quizas para mañana antes del medio dia ya este de regreso. Procura cuidarle mucho y que nadie mas lo vea.

– ¿Y quienes saben de el?

–La servidumbre, los guardias reales, Twilight Sparkle y sus amigas.

–Entiendo hermana, procurare que nadie lo vea.

–Gracias hermana. Cuídate mucho mi amor. Volveré pronto, pórtate bien ¿Si?

–Esta bien mamá, cuídate mucho–Mi madre dio media vuelta con una sonrisa y salio de la habitación dejándome con la princesa Luna, regrese la mirada hacia ella y ella ya me veía fijamente, ambos nos quedamos asi por un largo tiempo. Hasta que ella se movio levantando uno de sus cascos.

–Bueno, Arturo ¿Verdad? –Asenti en silencio y ella sonreía forzadamente, moviendo la cabeza hacia los lados mirando mi habitación y la de mi madre–Bueno, diría que hiciéramos algo. Pero, no se que te gusta hacer, es la primera vez que trato contigo.

–Podriamos jugar a algo.

– ¿Y que es lo que te gusta jugar?

–Pues, me gusta dibujar. No se si eso cuente.

–Bueno, creo que no pregunte bien–Ella se veía tensa, demasiado tensa. Algo incomoda, muy incomoda- ¿Qué es lo que te gusta hacer?

–Dibujar, casi no hago nada porque mi madre esta ocupada.

– ¿Entonces solo dibujas? –Asenti varias veces y ella se puso algo mas tensa. Se tallo la nuca y dio media vuelta–Creo que será mejor para los dos que salgamos a pasear.

– ¿Y a donde iremos? –Me levante del suelo y me sorprendio mucho ver que estaba casi a su altura, ella se sorprendio mas retrocediendo varios pasos y se me quedo viendo fijamente por otro rato– ¿Pasa algo?

–No, nada. Vamos.

– ¿A dónde vamos?

–A mi habitacion–Salimos de la haitacion encaminándonos con calma por los pasillos. Como era costumbre los guardias hacían reverencia al vernos. Aunque a mi ver, no era necesario. No era nadie importante, solo el hijo adoptivo de la princesa. De mi madre, pero era divertido ver como algunos guardias se golpeaban en la frente al hacer reverencia–Dime Arturo, ¿Cómo ha sido tu estadia en Equestria?

–Pues diría que. Comun, no he visto cosas muy asombrosas.

– ¿Cómo? ¿Entonces no has salido del castillo?

–Para nada, a lo mucho que he hecho ha sido con mi madre. Que hemos salido a pasear muchas veces volando sobre la ciudad. Pero no tengo permitido bajar a verla. Mamá dice que si voy haría las cosas mas difíciles para todos alla abajo.

–Mi hermana tiene un punto pero ¿No te aburres? ¿No te aburres de estar aquí todo el dia?

–Pues, no. Al no saber que hay alla afuera. No me siento con ganas de salir–La Princesa Luna se me quedo viendo con una ligera molestia en su mirada. Y continuo caminando escuchando como soltaba aire por la nariz con fuerza. Como si se hubiera molestado. Pero ¿De que?

–No puedo creer que mi hermana te mantenga encerrado en el castillo. Debes de salir y explorar este mundo, dices tener amnesia ¿No?

–Pues, solo se mi nombre. Casi no se nada de mi. Hace un mes apareci fuera del castillo y la princesa Celestia me encontró y me converti en su hijo.

–Ya veo, hablare con "Tu madre" sobre eso, ya que pienso que al ser alguien de fuera. Debería de explorarlo y ver si es de su agrado.

–Pero si estar aquí ya es de mi agrado, vivo con mi madre adoptiva, y le quiero mucho. Cuando estoy con ella me divierto mucho, y mas cuando viene Twilight Sparkle y sus amigas. Aunque me da miedo Pinkie Pie, le gusta aparecer de la nada y guarda cosas extrañas en su melena–La princesa Luna comenzó a reírse desinteresadamente. Nos detuvimos frente a la puerta a su habitación, ella abrió la puerta y me dejo entrar primero. Entre mirando de primeras su cama. No era, ¿atractiva? Su cama estaba en medio de la habitación pero en vez de estar al ras del suelo estaba estaba sobre una base alargada en forma de nubes y encima estaba su cama, que consistía en una cama en forma de Luna, acomodada verticalmente. Como una cuna para bebe. Tenia una cobija azulada con estrellas blancas y plateadas y su almohada era larga que cubria toda la cama. Las paredes tenían cortinas guindas y las mismas paredes eran azules con franjas blancas en los bordes, al fondo a un lado de la puerta que daba a su balconcillo un gran librero que abarcaba un cuarto de esa pared lleno de libros y por un costado un pequeño escritorio con pergamino y pluma con su tintero.

–Si Arturo, pero no puedes estar aquí en el castillo por siempre, tienes que salir. Si te quedas aquí no podras saber quien eres, y si no lo sabes. Podrías. corromperte…–La Princesa Luna se quedo de pie a un lado de su cama, volteo a verme encogida de hombros e intento sonreir. Pero se sentía muy forzada su sonrisa–Olvida lo que dije Arturo, no fue mi intención decir tales cosas. Si eres feliz estando aquí, lo seras.

–Perdona que lo diga, Princesa Luna. Pero, ¿Por qué vive a solas? ¿Por qué no frecuenta a mi madre?

–Es algo complicado Arturo, y me puedes decir tia o Luna. Como te sientas comodo.

– ¿Entonces? –Luna sonrio modesta y e sento a un costado de su cama, me hizo una seña con su casco para sentarme a su lado, se había sentado casi como lo haría yo y pensaba que no se podían sentar de esa forma.

–Eres terco, bien. Te contare un poco y cuando termine de decirte hagamos algo divertido antes de que anochezca–Me encamine a su lado y me sente, ella miro hacia el portal que daba a su balcón donde veía el sol moverse con lentitud por el cielo. Cada vez mas aproximándose a las montañas–Me desconcierta un poco saber que hay alguien como tu por el mundo. No se, siento que es inusual. Pero bello, eres bello de cierta forma Arturo pero me da miedo que mi hermana te haya acogido rápidamente. No lo malinterpretes, no digo que seas peligroso pero digo que ese acogimiento de mi hermana es dañino. Para ella.

– ¿Por qué? No comprendo.

–Olvidalo, solo te dire que si planeas quedarte mucho tiempo. Cuida mucho a mi hermana, ya que en un pasado perdió algo que tanto amaba. Y tenle algo de paciencia, porque yo ya te veo como casi un adulto, mi hermana al parecer te ve como un niño.

–Pues no se cuantos años tengo, aparentemente tengo 14. Pero puede que tenga menos.

–Bueno, tengas mas o tengas menos. Tienes un aspecto diferente, y mi hermana parece verte como un niño indefenso, y te trata como uno. Sigue asi Arturo, pero procura que su dulzura no te moleste. Ella se ha reprimido tantos años. Aunque, quiero que hagamos algo.

– ¿Qué cosa?

–Quiero que juguemos a verdad o reto. Mientras no este mi hermana–Luna se veía mas alegre. Su sonrisa me calmo y no me sentía forzado a hablarle pero ¿en serio era su hermana menor? No parece nada, y me daba algo de miedo. Pero era buena pony. Y con ese juego, pienso divertirme con ella y conocerla mas. Quizas me equivoco y ella es buena. Y si sale bien, me gustaría que me acompañase en las tardes, seria una buena compañera.