QUE ONDA A TODOS, AQUI BRAVETHUNDER REPORTANDOSE CON OTRO CAPITULO DE ESTE GRAN FIC (Y ABANDONADO POR CIERTO XD) SI QUE HA PASADO TIEMPO DESDE LA ULTIMA ACTUALIZACION. Y SI LES DIGO LA VERDAD, FUE POR FALTA DE TIEMPO. TERMINAR LA HISTORIA PRINCIPAL Y TERMINAR OTRO PROYECTO QUE TOMO AÑOS EN FINALIZAR SI TE CONSUME TIEMPO E IDEAS. PERO NO SE PREOCUPEN, YA TERMINADA LAS DOS HISTORIAS QUE TENIA EN MENTE, ME DEDICARE A SEGUIR CON ESTE SPIN OFF. QUE SI LES DIGO LA VERDAD SERA MAS AGRADABLE PARA LEER. YA QUE NO HABRA VIOLENCIA COMO LO HUBO EN SU HOMONIMO. PERO SI HABRA ALGUNOS SEGMENTOS CRUDOS PARA LOS LECTORES MAS SENSIBLES. PERO NO TANTO, LO ASEGURO. YA QUE EL PLAN EN ESTE FIC ES DAR UN AIRE MAS FRESCO Y GENTIL. EN FIN. TRATARE DE ACTUALIZARLO LO MAS PRONTO POSIBLE YA QUE ESTE LUNES ENTRO A LA UNIVERSIDAD DE NUEVO Y ENTRARE A PRESENTAR EXAMENES Y ESO DUELE.

EN FIN, ESPERO LES GUSTE ESTE CAPITULO TANTO A MI COMO AL ESCRIBIRLO (QUE DE HECHO FUE HOY MISMO XD) ME GUSTARIA SABER SUS COMENTARIOS AL RESPECTO DE CADA CAP, ME ANIMARIA MUCHO A SEGUIR ESCRIBIENDO ESTO. HASTA LA PROXIMA AMIGOS.


—CAPITULO 5: LA LUZ EN LA LUNA OSCURA—

—Asi fue como se crearon todas las estrellas en el firmamento. Todos los sueños y esperanzas de todos en Equestria formaron este hermoso néctar nocturno. Y todo el mar nocturno abarca hasta tierras desconocidas y el infinito. Cada estrella, representa cada sueño a lo largo de su vida. Pero también hay estrellas buenas y malas, no lo negare y te pediré. Que te cuides de las malas, porque esas son las que podrían darte pesadillas.

—¿Y como puedo alejarme de esas estrellas malas?

—Con buenos deseos y esperanzas. Al saber y ver tu hermosa sonrisa perderan todo poder y huirán y nunca volverán. Pero no significa que otras traten de hacerte llorar. Asi que debes de ser atento, si quieres tener hermosos sueños.

—¡Wow! Eso es increíble. Tia Luna. ¿En serio asi de fácil puedo ser feliz?

—Claro que si pequeño. ¿Por qué te mentiría? Inclusive tus sueños están allí en el cielo, y pronto se convertirán en hermosas constelaciones, y para otra noche. Te contare el origen de la luna. Por ahora, tienes que descansar.

—Awww… ¿Tan pronto?

—Claro que si, tienes que descansar si quieres tener energías para seguir estudiando. A tu madre le gusta que seas feliz.

—¿Y que hara tia? ¿Ira a dormir también?

—No exactamente, tengo que hacer mis servicios nocturnos. Tengo que cuidar los sueños de todos. Ahora, descansa pequeño. Duerme y se feliz.

Cerre los ojos lentamente, con esa hermosa sonrisa remarcada de mi tia Luna. Tenia en mente esa gran conversación sobre las estrellas. Saber que cada estrella blanca significaba algo. ¡Era asombroso! Saber que el cielo de mi hogar era tan increíble. No tarde mucho en dormir. De hecho. Dormi al instante aunque no sentía haber descansado. Porque en un parpadeo ya estaba en otro lado.

Estaba sentado entre cientos de cojines y estaba sobre uno de color rosa. Había un gran campo de flores a lo lejos. Que al acercarse a mi se convertían en cojines. En divertidos sonidos de patos. El cielo era de color rosa y las nubes azules y sobre una gran colina. Un enorme árbol de cerezos con los petalos plateados. Me levante de mi cojin y camine saltando entre este suave campo. Estaba sorprendido, asombrado.

Mi sonrisa se notaba fácilmente que casi me da calambre. Era la primera vez que era consciente dentro de mis sueños. Antes de despertar casi siempre veo lo que sueño pero no soy capaz de hacer algo, como si fuera una película. Pero aquí, era grandioso. Me sentía ligero y tenia ganas de volar.

Continue caminando hasta subir por la colina. Pasando entre el campo de rosas, con el cosquilleo de los petalos en mis manos y piernas. Escuchar patos graznar de forma aleatoria. Y conforme subia las rosas crecían mas y mas, y el árbol se hacia mas grande hasta parecer yo una rosa. Era una gran ciudad de rosas que cubrían el cielo y la luz que pasaba entre los huecos era cegador. Y Sali del campo. Mirando a todas partes, veía insectos hechos de cojines. ¡Mariposas también! Todos se veian tan tiernos, tan apretables.

—Es bueno verte de nuevo Arturo, parece que ahora eres parte del reino de los sueños. Y te quiero dar la bienvenida a ellos. Pero por el momento no podre estar contigo hasta que te adaptes a tu nueva consciencia ya que al principio podría ser. Algo raro, muy raro y confuso. Pero eres libre de hacer lo que gustes, soñar hasta de lo que mas anheles—La voz de mi Tia luna resonó en todo este campo en un gran eco. Y creci de nuevo de golpe perdiendo un poco el equilibrio. Su voz hizo eco por todo el campo hasta que todo se calmo y los patos volvieron a graznar. Esten donde esten.

Me acerque al árbol y puse mi mano sobre el, era un árbol muy suave. Mi mano se hundia en el. ¡Wow! Asi que asi trabajan los sueños. Mire a mi alrededor casi boquiabierto, y cada vez veía ese campo de cojines alejarse poco a poco y aparecían mas colinas con mas arboles asi y podía ver mas personas como yo acercarse y mirar hacia todas partes. Era como estar en un cuarto lleno de espejos. El viento soplaba alrededor de mi, escuchando el soplo del viento en las ramas de los arboles acariciar mi cabello.

Me sente en la base del árbol, mirando a todas partes. Me preguntaba si era capaz de llegar a donde quisiera, si podía ir a donde deseara. Los mechones de mi cabello se asomaban por los lados mientras inspeccionaba el paisaje. Aunque no todo duro para siempre.

Comence a tener frio, mucho frio.

El hermoso campo se evaporo. Asi sin mas, sentía un miedo que no podía describir con certeza, podía sentir como mi piel ser erizaba sin mas, y mi espalda petrificarse de la sensación. Y algo me obligo a recostarme en el suelo y todo se convirtió en oscuridad, acero y miedo. Y el cielo se convirtió en un gran foco blanco que me enceguecia. Sentía que me iba a quemar los ojos. Y ya no sentía mas el viento.

—Lo necesito dentro de esa maldita maquina ¡Ahora! —Una gran voz ronca resonó en todo este lugar, trataba de distinguir donde estaba, quería moverme pero unas largas cuerdas me evitaban mover los brazos y pies.

—Señor, es algo arriesfado, aun la maquina sigue estando en una fase incompleta. Si lo intentamos transportar podría morir horriblemente.

—No me interesa lo que le suceda. Solo es un simple (…) Si vive o muere es lo menos que debemos preocuparnos, debe de estar en ese lugar, necesitamos de (…) para cumplir nuestros planes, ella es la clave para la (…) humanidad—Voces, muchas voces. Oía voces de muchas partes, ¿Dónde estoy? ¿Qué clase de sueño es este? La cabeza me dolia mucho. Trataba de moverme pero cada vez mas apretaban las cuerdas. Tenia miedo, que paso. ¿Quién soy? Tengo miedo, ayúdame tia luna. Salvame.

—¡Arturo! ¡Despierta! —Abri los ojos lentamente, y me sente rápidamente, y mi tia estaba frente a mi con el pánico en sus ojos. Tenia un pañuelo lleno de sangre, y no podía hablar algo. Mire a todas partes. Estaba en su habitación, y trate de pararme. De moverme, pero no podía. Sentí algo caliente en mi nariz. Y puse mi mano y mire que estaba llena de sangre, esa es. ¿Mi sangre? Mi tia me tomo con su casco descansándome en su pecho. Limpiándome la sangre, y yo. Trataba de no desmayarme, solo podía sentir el miedo. La desesperación.

—¿Qué fue lo que paso? ¿Por qué estoy sangrando?

—Es lo que necesito saber Arturo, de pronto comenzaste a llorar y de un momento a otro. A sangrar, ¿Qué fue lo que viste? ¿Qué soñabas?

—Soñe, que estaba en un campo. Un gran campo rosado, y de pronto. Comencé a tener frio, de color gris y comencé a tener miedo. Unas voces se oian y no podía ver. Solo escuchaba cosas malas.

—¿Y que escuchabas?

—No lo se, no lo recuerdo. Solo se que tenia miedo y no quería estar allí.

—Es, una pena. Tu primera experiencia en el reino de los sueños haya sido tan mala, lo siento—Podia ver los ojos cristalinos de mi tia. Estaba conteniendo el llanto. Y yo, sonreí. Acariciando su mejilla queriendo animarle aunque solo sonrio un poco—Sabes, el sangrado es natural. Aunque no me he acostumbrado a ello. Veras, cuando alguien sangra es porque su subconsciente esta tratando de bloquear traumas psicológicos. Protegiendo tu mente de posibles traumas. Quizás, tu amnesia. Se deba ha algo de tu pasado. Sangraste mucho Arturo. Pensé que morirías. Estaba a punto de llamar a los guardias. ¿Qué hubiera hecho si te pasa algo grave? No quería que te sucediera nada malo, mi hermana fue clara con tu situación; nadie debe de saber de ti. Aun no, y si te hubiese pasado algo. Hubiera tenido que llevarte al hospital. Y no sabrían que hacer—Mi tia Luna me abrazo fuertemente, sintiendo su suave pecho en mi nariz y casi hacerme estornudar. Veía hacia el balcón la luna enrojeciéndose un poco. Y palpitar a la vez que escuchaba el corazón de mi tia. Estaba, confundido. Tenia miedo, pero ver ese paisaje carmesí, me aliviaba—Necesito que recuerdes Arturo, que decían esas voces.

—No lo recuerdo bien, recuerdo que hablaban de una maquina, de meterme en una. Unos planes, había dos voces. Una voz muy ronca y horrible. Y había otra voz. Mas gentil, mas tranquila. Pero no entendia nada de lo que dijeron, solo se que había una maquina y algo que me harian en ella—Luna bajo la mirada, viéndome a los ojos. Y me descanso lentamente sobre la cama con su magia y bajo de su cama parándose viendo hacia el balcón. Como poco a poco recobraba ese azul oscuro—¿Tia Luna?

—Soñaste muy poco, pero aquí en el mundo real fue bastante tiempo. Sangraste por minutos Arturo y no parabas. Quizás te sentiras mal en el transcurso del dia, asi que debes de alimentarte y descansar—Luna envolvió su cuerno en magia y comenzó a alzar poco a poco la cabeza y el cielo comenzó a brillar en un aura azulado y eventualmente en uno anaranjado—Descansa un poco, que ahora mismo hare bajar la luna—Revise mis manos, y tenia solo los dedos ensangrentados pero la manta de mi Tia Luna estaba manchada por unas pocas gotas. Y se notaban un poco. Me sente a un cosado de la cama viendo a mi tia de espaldas viendo hacia el cielo caminando poco a poco hacia su balcón y comenzó a bajar su cuerno ahora y la luna moverse hacia esa dirección, ocultándose poco a poco entre las colinas y ver al sol en un extremo asomarse lentamente, con las ráfagas de luz comenzar a entrar por las ventanas—No quiero ser grosera ni insistente pero necesito saber mas de ti, eres el primero que pasa por algo asi. Y no se parece a las pesadillas que otros ponys han tenido. Quiero saber que fue lo que te hizo tal horror.

—Pero, hoy tengo clases con la señorita Cheerilee. Debo de presentarme sino mamá se molestara.

—Lo siento, pero no lo haras. No por ahora—Mi tia me miro a los ojos con preocupacion, viendo el reflejo del sol pasar a un costado de sus ojos en un gran reflejo anaranjado. Me intimido su mirada fría aunque hermosa. Su pelaje y cabello ondulante brillaba en ese anaranjado por la luz del sol, ondeaba con lentitud mostrándome una ímpetu impresionante—Necesitas. Necesitamos saber que fue lo que te provocó eso. No es normal Arturo, no quiero que te suceda algo y que mi hermana se preocupe. No me gustaría que sufriera de nuevo. Aunque haya sido algo trivial, no me gustaría verla decaída. Asi que necesito que hagas tu mejor esfuerzo para recordar lo que escuchaste, y si eso fue lo que te afecto.

—Yo. La verdad tia, no recuerdo mucho lo que paso. solo la sensación, me daban miedo por la forma que hablaban, pero. tenia ganas de morir. Es raro, y me da miedo pensar en eso. No quiero hablar de eso, no ahora. Por favor tia—Baje un poco la mirada, con unos cabellos cubriéndome los ojos y mi tia miro hacia el cuadro en la pared, donde estaba ella con mi madre abrazadas pero mi tia no se veía tan feliz al estar allí.

—Esta bien Arturo, no hablaremos de eso—Mi tia camino hacia el balcón extendiendo parcialmente sus alas—Pero, no quiero que pase por lo mismo de nuevo. No otra vez, no lo que sucedió con su hijo. No con SolarFlare—Mi tia se veía muy decaída. Triste, me miro de lado intentando sonreir—Olvidalo Arturo, solo. Pretende que no te dije nada y no digas nada a mi hermana cuando regrese. Si se entera, se volverá loca. ¿Entendido?

—Si tia, entiendo.

—Andando, sobrino mio. Anda a desayunar, creo que los cocineros prepararon algo delicioso para ti, algo nutritivo. Vez pequeño. Ahora te acompaño.

Me baje de la cama de un pequeño salto y Sali corriendo de la habitación de mi tia, estaba algo asustado. Nervioso, la situación era algo horripilante. No sabia como asimilarlo. Abri la puerta y cruce el portal cerrándola tras de mi, recargándome en la misma. Jadeando nervioso, mire hacia los costados y apenas los guardias y unas sirvientas venían hacia mi. Y camine hacia ellos. de brazos cruzados tomándome los antebrazos.

Me saludaron con sonrisas y halagos. Unicamente sonreí disimulando mi miedo aunque no parecía haber resultado ya que se me quedaban viendo confundidos y no me detuve. Segui avanzando, cruzando los largos pasillos, bajando los escalones mirando los cuadros donde podía ver la evolución de Equestria y la mayoría mostraba a mi madre como una gran lider. No podía superar esas voces, esa voz ronca. Me daba miedo por alguna razón, y me dolia la cabeza con tan solo recordar lo que tramaba. Tenia miedo, queria abrazar a mi madre. Queria a mi mamá.

Llegue al comedor y ya estaba servida la comida, estaba sentado en el extremo opuesto. Viendo el gran asiento de terciopelo donde mi madre debería de ocuparlo pero ahora no estaba. Se sentía la soledad, mire hacia los lados esperando a mi tia pero no aparecio. Algo decepcionado, pero era lógico. ¿Quién quisiera estar conmigo después de eso?

No recuerdo bien que paso durante el dia, o la mayoría. Todo sucedió tan rápido. Mi clase con la profesora Cheerilee paso sin aviso y no recuerdo haber dicho alguna palabra. Pero recuerdo que ella se puso nerviosa casi al final de la clase, recuerdo que me hablo sobre la aparición de unas sirenas y como StarSwirl junto con los guardianes de Equestria lucharon para desterrarlas. Aunque dijo que eso sucedió hace mucho tiempo, apenas mi madre y mi tia tomaron el poder como princesas.

Y ella se despidió de mi, me dio un gran abrazo. Sintiendo su suave y esponjoso pelaje rosado en mi mejilla. Queriéndome animar, su instinto quizas le incito a eso. Pero queria que mi madre me abrazara, salio de la habitación y me quede un rato allí viendo un dibujo muy bien hecho de StarSwirl el barbado y minutos después me pare dejando la habitación, tomando mis libros y apagando las luces.

Estaba comiendo pasadas el medio dia. En silencio, rodeado de algunas sirvientas y guardias, quienes me veian en quietud. Esperaba a mi tia mientras comia un estofado de verduras y un jugo de manzana, había un platito de porcelana con varios cupcakes y otro con pastelillos. Aunque no tenia hambre no queria rechazar el esfuerzo de los sirvientes. Y comi algunos, aunque no me llenaba.

Me sentía vacio. Abandonado.

Estaba recostado con mi almohada entre mis piernas y tenia la almohada de mi madre en mis brazos. Oliendo su dulce aroma tratando de tranquilizándome. Parecía un loco pero queria estar a su lado, y cada vez que olia su dulce fragancia me sentía bien. Me sentía acompañado, queria seguir pegado a su almohada para que mis miedos pasaran. Queria ver a mi madre de nuevo.

Cerraba los ojos de vez en cuando imaginándome que estaba a su lado y ella me abrazaba dándome mucho cariño y yo a ella. Si paso el tiempo, pero ha sido poco y ya me he encariñado mucho. Siento que naci para estar a su lado, y no quiero alejarme de ella. Estaba feliz, relajado. Su aroma era tan agradable, apacible y hogareño.

Un golpecito en mi hombro me saco de mi trance y levante la vista y mi tia estaba viéndome con uan pequeña sonrisa pero bien remarcada y se sento sacando de su espalda una caja rosada.

—Espero no interrumpir algo. ¿Cómo te ha ido hoy, mi querido sobrino? —Mi tia dejo al caja frente a mi y lo abrió con su magia, era una caja llena de chocolates. De diferentes colores. Desde el blanco hasta el rosa. Eran demasiados—Supuse que querias algo de compañía asi que vine a ver como estabas y te traje algo para pasar el amargo rato. Anda, toma uno pequeño.

Me acomode y tome uno. Uno de color blanco con un pequeño corazon azul, y lo mordí y apenas sentí su dulce sabor me comi el resto, se deshacía en mi boca. ¡Era delicioso! Lo trague y tome otro, escuchando la risa de mi tia.

— ¡Wow! ¡Estan deliciosos tia! No sabia que había dulces tan deliciosos.

—Son de mi colección personal. Ni tu madre sabe de ellos, ella ama las golosinas y si supiera de esto se los comería en un santiamén—Mi tia sonrio pero vi ahora sus ojos. Tenia una mirada triste, podía sentirla algo decaída.

— ¿Tiene algo tia?

—Para nada sobrino. ¿Por qué lo dices?

—Sus ojos tia, veo que sigue triste. ¿Es por lo de la mañana? —Mi tia bajo la mirada asintiendo y dejo los chocolates en la cama y me sente dejando la almohada a un costado. Mi tia suspiro mirandome de nueva cuenta.

—Sigo estando algo preocupada por lo de la mañana. Sobre lo que soñaste y los recuerdos que me trajeron tu situación.

—Creo que eso le afecta mas a usted que a mi ¿Por qué tia? No entiendo.

—Sangraste Arturo, sangraste mucho. Era la primera vez en muchos años. inclusive los guardias no se han lastimado a tal magnitud y eso que casi a diario se exponen a mas riesgos en sus practicas pero tu, simplemente sangraste, y me dio mucho miedo. No sabia que hacer, y bueno. Ya paso, me alegra saber que estas bien.

— ¿Entonces por que tan tensa?

—No lo se, no se por que. Pero tu ¿Qué haras? Faltan algunas horas para que anochezca, deberías de prepararte para ir a dormir. Tomar una ducha e ir a cenar.

—Lo haría pero no se, no quiero dormir. No solo, quiero dormir con alguien. Siempre duermo con mamá pero ahora que no esta, no se. No quiero.

— ¿Qué insinuas Arturo?

—Bueno, si no hay molestia. Me gustaría pasar la noche con usted tia. A no ser que sea un inconveniente—Mi tia se extraño sonrojándose un poco. Y agito la cabeza hacia los lados.

—Eso se podría malinterpretar Arturo.

— ¿De que forma? ¿En que sentido?

—No no, nada. Toma mas golosina que ire a esconderlos. Será nuestro secreto ahora vuelvo sobrino mio—Mi tia guiño el ojo y tome un par mas y ella se fue de la habitación y me comi los que quedaban viendo por la ventana como el sol se envolvía en un aura dorado y comenzaba a bajar. Viendo el mismo escenario que en la mañana. A decir verdad, todo el dia fue muy rápido. Y no pude disfrutarlo por culpa del sueño que tuve. Realmente me da miedo pensar que algo asi hay en mi cabeza, ¿Qué pensara mamá si sabe eso? ¿me tendrá miedo? Oh no, mejor no pienso en eso. Quiero seguir estando a su lado, pero debo de esperarla. Tristemente.

No se en que punto me quede dormido, se que vi el ocaso que mi madre causo con su deliada magia pero no se como quede dormido. ¿Habran sido los dulces? No se, pero me sentía bien. Sentía una calida presencia y algo suave en mi cara. Sentía el pecho de mi tia luna y su suave pata abrazarme. Su suave respiración en mi cabeza.

Todo fue tomando forma, ya no deje de estar acostado. Estaba sentado viendo grandes bloques caer de la nada, enormes bloques de lego caer y el cielo poco a poco llenarse de colores. Un gran cielo azul y los pilares caian ensamblándose en los bloques, todo a mi alrededor y a gran velocidad. Hasta que todo tomo la forma de la habitación de mi madre y de la nada, en grandes nubes blancas aparecieron los muebles. Hechos de bloques y el fuego de la chimenea era papel de colores. "—Anda Arturo, levántate. Que te espero paciente—" Una suave voz resonó en la habitación y me levante del suelo, no era una voz conocida, ni podía decir si era de un hombre o mujer.

Camine hacia la puerta y la abri lentamente, y era un cuarto vacio. Sin nada interesante. Di media vuelta y ahora no había nada, el cuarto había desaparecido en un ambiente oscuro y frio. Pero no tenia miedo, no. No la tenia. Volvi a mirar al frente y ahora estaba en un gran cielo lleno de estrellas. Había grandes estrellas blancas y podía ver la luna cerca. Iluminando todo, y un sendero se ilumino con las estrellas chispeantes y cai en el gentilmente, era algo genial. Asombroso. "—Bienvenido a la avenida de los sueños. Espero tengas una grata estadia en mi mundo de ensueño—" Ahora reconoci su voz, y mas me calmo. Y sonreí.

Camine en este gran camino de luz. Y caian puertas, cientos de puertas clavándose en la avenida, puertas de diferentes colores y formas. Algunos eran de acero, otros de dulce y algunos de madera. Pero cada uno de diferentes formas. Cada paso que daba, sentía como mas me aligeraba, no tenia miedo. Queria seguir andando, y sentía que caminaba por instinto "—Sigue Arturo, avanza al final y a tu derecha habrá un hermoso campo que te dara la tranquilidad que buscas, pero a tu izquierda. Encontraras a quien mas amas en este mundo. Tu decides—" Suena tentador. Podre dormir si voy a mi derecha, pero a mi izquierda. Vaya.

Llegue al fondo del sendero y vi dos puertas abiertas. A mi derecha se mostraba ese campo y la brisa recorria mi cabello a saliendo de allí, a mi izquierda veía una gran sala con cojines y dulces. Y el olor que venia de allí empalagaba. Y al fondo. De todo ese mar acogedor. Sonriendo hacia mi, en una mirada tierna y gentil. Mi madre, con su larga cabeza sobre uno de sus cojines. Esperándome en silencio, con su melena ondulante cubriendo parte de su cara "— ¿Qué sucede Arturo? ¿No deseabas ver a tu amada madre? Anda, vez. ¿O acaso querras descansar? —"

Sin pensarlo mucho corri hacia mi izquierda atravesando el portal cayendo de frente por la suavidad. Y nade entre los cojines viendo a mi madre paciente. Quien mantenía su misma postura y mirandome de esa forma tan dulce. Queria estar con ella, y no me importaba si me tardaba años en llegar a ella, pero quiero estar siempre a su lado.

Al estar cerca ella se sento extendiendo sus cascos y me cargo tirándome hacia ella y cayo de espaldas estando sobre ella. Abrazándola por el cuello y descansando mi cabeza en su calido pecho, su gran pecho esponjado y cosquilleante. Ella reia acariciando mi espalda con sus cascos. Frotaba mi cara contra su pecho alegre, estaba feliz, no crei que podía estar con ella en los sueños. Estaba feliz. Estaba tranquilo. Feliz.

"— ¿Te gusta lo que sientes Arturo? ¿Estas feliz?—" Claro que estoy feliz mamá. Claro que lo estoy ¿Por qué no estaría feliz? "—Me da gusto escuchar eso hijo mio, me da mucho placer saber que te lo pasas bien con mi hermana. Con tu tia—" ¡Claro que me lo paso bien con mi tia! Jugamos verdad o reto. Aunque no supo al principio como jugar pero pasamos horas. Y luego nos dimos cuenta que no podía decir nada porque no recuerdo nada de mi. ¡Que curioso! Pero me divertí con ella, hasta hoy que dormi estoy feliz.

"—Es lindo escuchar que te diviertes con mi hermana. Sabes, paso mucho tiempo sola. Paso mil años en total soledad y todos sus amigos ya no estaban cuando volvió. Y le es difícil hacer nuevos amigos. Asi que se bueno con ella, hazla feliz por mi—" Claro que si madre, ¿Por qué no la haría feliz? Me agrada mucho mi tia. La quiero mucho madre. ¡Me gusta estar con ella también! Aunque, te extraño madre. Quiero estar a tu lado y abrazarte, y que me enseñes cosas nuevas. Aun no se mucho de Canterlot y quiero salir a conocer mas ponys.

"—Entiendo tu anhelo de salir y aprender. Pero tendras que esperar un poco para que vuelva. La situación en Saddle Arabia se complico un poco, suplico mucho que convivas con mi hermana y que se diviertan ne estos días. Y hagas otras cosas para distraerte querido. Podrian convertirse en mejores amigos—" podría serlo mamá, ya que me gusta estar con ella. Es muy tranquila pero muy divertida. —"¿Algo mas que quieras decirme amor? Ya casi es hora de que amanezca y ambos tendremos un dia muy ocupado—" Claro que si madre, claro que tengo algo mas que decirte.

Levante la mirada, viendo a mi madre a los ojos, y ella inclino la cabeza hacia un lado con esa misma sonrisa y sonrei de mejilla a mejilla.

—Te amo madre, en este tiempo a tu lado. Me has cuidado mucho y quiero que sepas que te amo. Mamá. Quiero cuidarte cuando crezca. Quiero estar a tu lado siempre mamá—Mi madre se sonrojo. Y sonrio de una manera mas enternecedora. Y sus ojos se tornaron brillosos. Y me beso en la mejilla. Quiero luchar por mi madre, y quiero estar con ella siempre. Algo me dice que por algo vine a Equestria, y quiero que sea para protegerla de todo. Y hacerlo para siempre. Pero para eso, debo de aprender, y aprender de la mejor. Aprender de la mejor maestra, y esa eres tu. Mamá.

Desperte de golpe, mire a todas partes, a mi costado. Seguía dormida mi tia. Con una pequeña sonrisa, acomodada en la misma posición en la que yo estuve con mi madre, y se hizo un ovillo acomodándose. Me pase la mano y estaba sudando ¿Por qué? No hace nada de calor. ¿Qué fue lo que paso exactamente? Vi por la ventana y todavía seguía siendo de noche. Pero alo me decía que faltaba poco para que mi tia despertara y bajara la luna. Me volvi a recostar a un lado de mi tia y ella extendió su patita tomándome del pecho y descanso su cabeza sobre mi hombro sin dejar su bonita sonrisa. Quizas mañana haga algo con mi tia. Pero ¿Quién nos podría acompañar? Alguien que sea de confiar pero fuerte, necesito saber mas de este mundo. Y quiero aprender a luchar, a defender a mi madre. Debo de pensar un poco. Si, el señor Armor podría ser el indicado.

Ya vere eso mañana, o al rato. Que amanezca. Que quiero estar listo para cuando mi madre regrese.