QUE ONDA A TODOS, AQUI BRAVETHUNDER REPORTANDOSE CON OTRO CAPITULO MAS DE ESTE FIC. SI, SE QUE ME HE ATRASADO MUCHO CON ESTA HISTORIA. HACE SEMANAS QUE LO TENIA A 90% PERO DEBIDO A LOS EXAMENES PUES ME HA SIDO IMPOSIBLE. ADEMAS DE QUE NADAMAS TENGO CUATRO DIAS DE VACACIONES XD :c POR LO QUE ME LIMITA MUCHO EL TIEMPO. ADEMAS DE QUE LA HISTORIA DE TAPIO TAMBIEN ME ATRAPO MUCHO.
Y AHORA, QUIZAS SEA ALGO BRUZCO DE MI PARTE.
LA PRIMERA; ME GUSTARIA SABER SI REALMENTE LES GUSTA LEER ESTAS HISTORIAS O SI TIENEN ALGUNAS DUDAS. ESTOY PASANDO POR ESA TRANSICION DE ESCRITOR. CON LA PROXIMA GRAN HISTORIA A VENIR. DONDE ENGLOBARE TODO LO QUE HE HECHO DURANTE ESTOS AÑOS COMO ESCRITOR DE FICS. SI, ES LA PRIMERA O SEGUNDA VEZ QUE HAGO ESTO. PERO A DECIR VERDAD, ME GUSTARIA SABER TODO QUE CAUSA LEER ESTOS CAPITULOS. IGUAL, SI TIENEN LA OPORTUNIDAD DE LEER LA HISTORIA DE "EL CAZADOR" AUNQUE NO ES OBLIGATORIO. TAMPOCO LO QUIERO HACER UN REQUISITO. SOLO NECESITO SABER SI GUSTA O NO Y DE AHI ME SERVIRE PARA UN FUTURO PROXIMO.
LA SEGUNDA; ESTOY PENSANDO EN HACER UNA PAGINA DE FACEBOOK. (AUNQUE NO DE MOMENTO, PRIMERO PASO LOS EXAMENES QUE FALTAN XD) Y ME GUSTARIA SABER SI LES GUSTARIA SER PARTE DE ESE PROYECTO DONDE PLANEO COMPARTIR NOTAS DE LO QUE SE VIENE, ANECDOTAS PASADOS COMO ESCRITOR Y UNA QUE OTRA EXPERIENCIA QUE VIVI DURANTE ESTE TIEMPO. Y SI PUEDO, DIBUJAR PARA QUE CONOZCAN LO QUE IMAGINO AL ESCRIBIR ESTO. AMARIA MUCHO ESTAR MAS EN CONTACTO CON USTEDES.
EN FIN, EL PRIMER PUNTO SI LO HICE CON ALGO DE PENA PORQUE NO ME GUSTA PEDIR ALGO ASI XD PERO LO SEGUNDO ES LO QUE MAS ME EMOCIONA. PORQUE QUIERO COMPARTIR TODO LO QUE HAGO EN MI DIA DIA Y OBVIAMENTE CONTARLES QUE TAN LOCAS MANERAS TENGO PARA CREAR HISTORIAS. CREANME, SERA DIVERTIDO!
EN FIN, NO LOS ENTRETENGO MUCHO. ESPERO LES GUSTE ESTE CAPITULO TANTO COMO A MI AL ESCRIBIRLO. NOS VEMOS HASTA LA PROXIMA. SE DESPIDE SU AMIGO BRAVETHUNDER.
—CAPITULO 6: EL PRINCIPE DEL DESIERTO—
Era complicado de explicar lo que veía ante mi, no podía analizar lo que los guardias de Saddle Arabia me mostraban. Este aparato, estos proyectiles. Nada, era complicado. Pero, no lo lograba entender. Confiaron en mi encargándome esta labor pero soy incapaz de dar una respuesta. Tengo dos días estudiando el tipo de mecanismo y nada.
Tenia dos días encerrada en mi habitación, en la habitación de invitados del palacio de los difuntos príncipes. Con una capsula de cristal frente a mi y dentro, levitando en magia. Un dispositivo metalico con forma de escuadra. Con una especie de empuñadura de madera y un accionador curvo. Y un orificio en la parte frontal. Y a un costado, el recipiente donde se guardaban estos. Proyectiles, si se le pueden llamar asi. Y en mi escritorio las puntas de estos proyectiles y los recipientes de color cobre que las guardaban.
Me pase el casco por los ojos suspirando frustrada, no puedo encontrar la manera de darle un nombre a esto, lo mas cercano que puede ser es un cañon. Pero los cañones eran mas grandes además de que sus balas eran circulares. No conicas. A no ser que sea una nueva tecnologia. Pero, ¿De que raza? No hay manera de que las otras especies hayan creado algo tan. Barbaro. No quiero notificar a mi estudiante de esto, si se entera. Habría graves repercusiones.
Tengo en el escritorio también, una descripción. Que me dejo helada por horas. Y es el motivo de mi desvelo. Esa hoja, que hay dentro de un sobre de caña de azúcar, describe a un ser que es capaz de caminar en dos patas, tiene cinco deformidades en cada pata y no tiene pelaje. Únicamente en la cabeza y al parecer es de baja estatura. ¿Acaso será? No, no debe de ser. Mi hijo nunca haría algo tan horrible. ¿O si?
No podía describir lo que hacia exactamente, o lo que veía. Ya que lo mas importante era lo que hacia. Estaba golpeando un muñeco de tela y arena con forma de pony, enterrado en el suelo. Con el aire fresco de la mañana en el castillo. En el jardín del castillo, frente un pedestal de piedra con el espacio vacio. Y una flor a un costado, bailando con la gentil brisa de la primavera.
Golpeaba el muñeco en la cabeza varias veces, escuchando el sonido seco y luego golpear lo que era el cuello. Viendo a mi maestro a un costado, con su casco sobre una vara enterrada y anotando lo que hacia con mucho interés. Mi tia estaba allí y también Twilight Sparkle. Quien hacia lo mismo que su hermano pero dibujando cada detalle. Eso ultimo si era perturbador. Y mucho.
—Muy bien Arturo, ahora trata de hacer un ataque al costado sin dejar de verlo al frente—El Capitan Armor, ahora mi maestro. Me veía con seriedad, inspeccionándome de pies a cabeza. si, lo repito porque su mirada era tan punzante que hasta miedo daba pegarle al muñeco. Y comencé a golpear por un costado al muñeco sin dificultad.
—Bien, al parecer tiene la facilidad de flexionar su cuerpo en diferentes angulos sin moverse, a diferencia de nosotros que tenemos que mover el 60% de nuestro cuerpo para poder hacer un movimiento asi con nuestros cascos ¡¿Podrias tratar de golpearlo por ambos lados?! —Su hermano y mi tia le miraron extrañados y ella les sonrio apenada ocultándose un poco entre sus dibujos. Hice mueca por eso pero era algo divertida al ser tan. ¿Rara? Y comencé a golpear el muñeco por los dos costados.
—Interesante, Princesa Luna. ¿Sabe algo mas del joven Arturo? Lo que he deducido en este tiempo es que su cuerpo le permite hacer el doble de cosas que nosotros hacemos. Un unicornio no tendría problema en imitar lo que el hace pero un pony terrestre no. como dijo mi hermana, debe de flexionar todo su cuerpo para asestar un solo golpe. El lo ha hecho ya muchas veces sin molestia.
—Ademas de que sus patas delanteras le permiten hacer lo que un unicornio también hace. El sostener ese palo basta para hacer todo eso. Un pony terrestre lo tendría que hacer con la boca. Arriesgándose en lastimarse los dientes con un solo golpe. Pero el, lo hace de una forma tan sencilla—Twilight bajo sus hojas esparciéndolas por el suelo. Y mi tia extendió su casco para que parara de golpear el muñeco—Arturo tiene la fuerza de un pony terrestre, la facilidad de sostener las cosas que un unicornio. Pero carece de la habilidad de volar como un Pegaso. A no ser que…
— ¡No! —Mi tia y el Capitan Armor gritaron alterados hacia Twilight quien se paralizo asustada.
—Bueno, es obvio que no es capaz de volar. No creo que debamos de recurrir a una prueba muy. Drastica—Mi tia se acomodo el collar tomando su postura de nuevo y el capitán Armor tosió varias veces.
—Estoy de acuerdo con la Princesa, hermana. No creo que debas de llevar tu investigación a los extremos, además. Arturo esta tratando de entrenar, no aprenderá nada si lo acosas con tus preguntas.
— ¿Acosar? ¡Esto es investigación! La princesa Celestia me encargo mucho que anotara todo lo importante de Arturo, desde lo que come hasta lo que piensa. Todo es importante para sacar una conclusión certera y veraz.
—Pues yo no recuerdo que la Princesa Celestia te haya dicho que fueras a la habitación del joven Arturo mientras dormía, si se entera quizás te quite esa gran responsabilidad. Que ha de ser un gran peso para ti—Twilight Sparkle miro a su hermano por segundos y después bajo la mirada sin hacer mucho gesto. Miro sus hojas y las reunió de nuevo, y las guardo en un folder y lo desapareció. Y dio media vuelta.
—Bueno, ya que he conseguido lo que buscaba. Creo que es momento de regresar a Ponyville. Debo de, anotar mas cosas. Con su permiso—Twilight desaparecio en un destello dejando unas pocas hojas en el suelo. Intento disimular su miedo y se fue dejando hojas en el aire con su investigación. El capitán Armor comenzó a reírse y mi tia sonrio cerrando los ojos y me quede viendo en silencio como recobraban su compostura.
—Bien, ahora que mi inquieta hermana no esta. Quiero saber bien algo Arturo—El capitán Armor se puso el casco y tomo el muñeco con su magia quitándole la base de madera. Y lo convirtió en una almohada de color negra y tenia un medidor digital en la parte de arriba—Quiero que golpees la almohadilla lo mas fuerte que puedas. Me gustaría medir tu fuerza. Obviamente la medición estará hecho en fuerza pony. Por lo que un golpe tuyo será medido en base a cuantos ponys equivaldría tu golpe—Espero que cuando hable de ponys de fuerza sea literal por la fuerza y no potencia.
—Suena algo complicado de entender—Mire el cojin flotante y el sonrio esperando mi golpe—Bueno, allí voy—Retrocedi un paso y me acomode para golpear, y di el primer golpe sin pensar. Escuchando la tela crujir, el numerador comenzó a moverse en muchos números hasta finalmente ceder en el numero 5. El Capitan Armor miro el numero e hizo una mueca de curiosidad. Y mi tia se emparejo asomándose por un lado mirando el numero impar.
—Tu golpe fue de 5 ponys de fuerza, lo que equivaldría unos 7 Kilogramos fuerza. Es como cargar una pesa. Es poco, pero basta. Intenta mas fuerte—Asenti y golpee ahora con mi izquierda, viendo los números girar con mayor velocidad quedando ahora en el 15—Bien, asi que serian unos 21 kilogramos fuerza. La fuerza de un pony terrestre. Ahora un poco mas fuerte, con todas tus ganas—Asenti, mire mi mano hinchada. La sacudi varias veces para calmar mi dolor, y golpee de nuevo el cojin haciéndolo crujir aun mas fuerte. Incluso vi a Shining Armor hacer una mueca retrocediendo un paso. el numerador siguió andando hasta caer en el numero 45—Wow, eso serian unos 60 kilogramos o mas. tu fuerza seria superior a la de dos sementales adultos. ¿Qué tan fuerte eres? —Me encogi de hombros, no tenia la certeza de lo fuerte que era. Ademas, ¡Sigo teniendo amnesia!
—Shining Armor, deberías de comentarnos un poco de lo que piensas. No creo que Arturo comprenda toda la matemática.
—Tiene razón princesa, lo siento. Lo que quiero decir es que tienes mas fuerza de lo que deberías de tener, suena raro pero para ser tan chico tienes la fuerza de un adulto.
— ¿Y eso es bueno o malo? —Me rasque la cabeza sentándome en el suelo, ambos cruzaron miradas consternados.
—No lo se joven Arturo. Podría ser bueno si su especie tiene ese estándar en fuerza, malo si usted enferma por eso. Como no sabemos con certeza lo que es en realidad—Baje la vista, viéndome las manos llenas de tierra y algunos arañazos por la madera.
— ¿Y te sientes bien Arturo, sobrino mio? ¿No hay algo que te duela?
—No tia, no me siento mal. solo me duelen las manos por la practica—Me levante de nueva cuenta, limpiándome la tierra y sonrei. Aunque era una fachada. Queria pensar un poco, queria entrar en mi mente y averiguar quien soy. O que soy— ¿Mejor podemos descansar un poco? Estoy algo cansado y quiero que me de algo de aire.
— ¿Seguro joven Arturo? No podemos posponer sus deseos, su madre volverá pronto y debe de demostrarle todo lo que ha hecho para ella.
—Lo se señor Armor, pero quiero tomar algo de aire. Cuando me sienta mejor continuaremos. ¿Si? —Hizo una mueca y miro a mi tia, ella se encogio de hombros girando hacia la entrada al castillo.
—Ya escuchaste a mi sobrino Shining Armor, démosle unos momentos de privacidad. Volveremos en un rato sobrino mio.
—Esta bien tia—Ambos salieron del jardín y me quede a solas. Escuchando los cantos de las aves y el suave cosquilleo de la brisa, y camine hacia una banca. Balanceando mis piernas mire los hermosos jardines y arreglos florales. Algunas ardillas corrian en el jardín pasando por un lado del gran pedestal de piedra. Aquella flor negra en el suelo apenas reaccionaba con el viento. Y al verla. Sentía una extraña melancolía. Era como si algo me faltara. Mire mi mano derecha, buscando algo inexistente. Pero no había nada.
Levante la mirada en esa misma emocion. ¿Quién soy? ¿Por qué no puedo recordar quien soy en realidad? ¿Alguien me extrañara? ¿Alguien estará preocupado por mi? Eran preguntas tormentosas. No podía pensar otra cosa que eso, mi madre era la que me calmaba en estas situaciones pero ahora. No se encuentra aquí. Y la extraño mucho.
Intente decir algo, hablar al aire. Pero no tenia palabras en la boca. Balanceando únicamente mis piernas me quede atesorando el ambiente. Mire hacia el balcón donde podía ver la ciudad, escuchar apenas el bullicio que provenia de ese lugar, tenia ganas de saber que hay fuera de estas paredes. Explorar el mundo, pero mi madre le molestaría si le desobedeciera pero mi instinto me lo dice. Me lo implora.
Me levante de la banca y camine hacia el balcón, parándome frente al barandal, recargándome. Apenas tenia la estatura para descansar la cabeza y suspirar aburrido. ¿Qué estará haciendo mi madre en estos momentos? ¿Pensara en mí? Y si lo hace ¿Volverá pronto? Cerré los ojos por segundos y una calida sensación rodeo mi cuello, y abri los ojos y una bufanda de color lila me abrigo. Envuelta en ese aura mágica del mismo color. Mire hacia atrás y estaba Twilight Sparkle. cargando sobre su espalda una bandeja con postres.
—Espero no interrumpir algo Arturo—Negue su respuesta sonriendo y aferrándome a la bufanda. Sintiendo la calidez y el suave aroma que emanaba. Era un aroma hogareño.
—Pense que estaría en su hogar Twilight.
— ¡Para nada! Sabiendo que usted tiene un gran potencial quisiera saber todo de lo que es capaz—Me quede un rato viendo su emocion, algo molesto siendo honesto. No tenia tantas ganas de que me vieran como un conejillo de indias. Ella se avergonzó y tosio varias veces—Bueno, también mi motivo de regresar fue que te veias muy presionado. Mi hermano a veces puede ser muy tosco cuando se trata de entrenamiento.
—Quizas, pero. es mejor asi, de momento esta viendo como funciona mi cuerpo y una vez que me haya analizado podrá entrenarme en forma—Regrese mi mirada al frente, y Twilight dejo la bandeja con bocadillos a un lado y ella se recargo de igual manera en el barandal.
—Es un hermoso paisaje allí abajo ¿No es asi?
—Claro que lo es, me imagino como seria pasearse en las calles. Pero bueno, tengo prohibido salir ¿Puedo tomar uno? —señale a un bocadillo, era un cupcake. Con el glaseado de colores y chispitas en forma de estrella. Y Twilight asintió mirandome con una pequeña sonrisa.
—Sabes, cuando vivía aquí en el castillo. Hace años, veía Canterlot como una prisión. Tantos ponys, tanto ruido me molestaban. Pero mi maestra, tu madre. Sabia que eso me hacia daño. La soledad me afectaba, al no saber lo que era la amistad. No sabia lo que era vivir. Incluso el dia que Nightmare Moon regreso de la Luna. Sentía una gran presión al no saber que las cinco ponys con las que me tope y me estresaron el dia con tanta amabilidad. Serian mis mejores amigas y gracias a ellas. Sabría lo que es la amistad.
— ¿Y yo como encajo en este lugar? mírame, no soy nada como tu. Ni como mi tia, ni como el capitán Armor. Simplemente, no encajo aqui—le di un mordisco al cupcake. Obviamente la suavidad y el gran dulzor me sorprendieron pero no basto para quitarme esos amargos pensamientos.
—Es que nadie en realidad encaja. Si pensamos en nosotros mismos. Nos damos cuenta que somos diferentes al resto, y ellos piensan igual. Eso es lo que forja amistades. Noviazgos y matrimonios. El no ser iguales, nos hace únicos y especiales. Quizas tu te sientas fuera de lugar pero para mi. Eres igual a nosotros; Honesto, alegre, generoso, amable, leal, sabio. Y lo mas importante, eres magico y tienes la magia de la amistad en tu corazon. Porque fue lo que tu madre vio en ti. Asi como lo vio conmigo cuando era su estudiante—Twilight tomo un cupcake con su magia y lo comenzó a morder varias veces hasta no dejar nada. Sin dejar de sonreir en ningun momento.
—Y dime Twilight ¿Qué se sintió que mi madre, la princesa Celestia cuidara de ti?
— ¡Era asombroso! No había dia que no aprendiera nada de ella, desde que me uni a ella como su estudiante desde que era una potra. No paraba de aprender de ella, me enseño cosas increíbles, cosas únicas. Era como una segunda madre para mi. Y lo sigue siendo. Y ahora, te toco tener esa gran fortuna de estar a su lado Arturo. Mi maestra es una yegua que siempre sonríe, pero oculta sus emociones. Si te tomo como su hijo desde el primer instante y sin dudar. Fue porque vio algo en ti, algo que a ella le faltaba. Sonara egoísta, pero ella queria tenerte solo para ella. Asi que, cuidala mucho Arturo. Y aunque recuerdes quien eres un dia, no olvides lo que ella es para ti.
—Entiendo Twilight, entiendo—Sonrei. Era cierto, y era algo que no he jurado. Levante la mirada al cielo, prometiéndome que aunque recuerde quien soy. Que aunque mis memorias me digan que haga lo contrario a lo que me estan enseñando estas hermosas criaturas. No olvidare jamas, que la princesa Celestia es mi madre—Una ultima cosa Twilight.
—Dime Arturo.
— ¿Soy normal? Tengo 14 años, pero tengo un presentimiento. En mi mente, mi mentalidad. Es de alguien mayor—Twilight comenzó a reírse. Y tomo otro cupcake alejándose del barandal mirando hacia el jardín.
— ¡Claro que lo eres! A tu edad ya tenia varias teorías de la evolución Equestre y mis maestros tenían doctorados en enseñanza. Claro que eres normal, solo tienes que disfrutar tu tiempo. No todos pueden ser el hijo de la Princesa Celestia—Twilight se envolvió en ese aura magico y me sonrio—Si me disculpas tengo que regresar a Ponyville. Todavía tengo papeleo que arreglar y deje a Starlight sola. Por cierto, ¿Qué te parecieron los cupcakes? Los hizo Pinkie pie esta mañana deseando dártelos.
—Son deliciosos, dile que haga mas cuando pueda. Siempre disfruto de un postre muy delicioso en las tardes.
—Se lo dire. Hasta pronto Arturo—Twilight me guiño y desaparecio en un corto destello. Y me quede un rato viendo la bandeja. Con unos cuantos Cupcakes en el. Y el paisaje detrás de mi, miraba entre las montañas al fondo el carruaje de mi madre. Esperando y anhelando que regresara para abrazarla de nuevo, para amarla de nuevo. Y me quede un rato pensando. Ahora con calma, no lo se. El hablarlo con Twilight me tranquilizo. Quizas no sea una loca después de todo.
Minutos después llego mi tia con el capitán Armor, ambos venían conversando alegremente, el capitán Armor tenia una mochila llena de armas; lanzas, espadas, picos, chacos. Todos de madera y mi tia tenia varios muñecos de prueba y una vara para golpear.
Creo que apenas comenzara mi dia y creo que me divertiré mucho.
Durante mis paseos en el palacio de los difuntos príncipes veía a su gente. En las casas de piedra y paja. Algunos sumidos en la tristeza, otros en el resentimiento. No entendían quien o quienes no tendrían corazon para arrebatar a sus amados gobernantes. Y era la misma emocion que transitaba en mi corazon. Eran buenos amigos. De los pocos que podía confiar mi reinado en caso de que yo faltase. Pero ahora, ya no estan.
Tenia mi alforja aquel artefacto. Envuelto en tela y el proyectil en un frasco de vidrio con algunos dulces para esconderlos. Aun cuando nadie debería de revisarme, lo hacia por seguridad. No debe de caer en cascos equivocados.
Los pasillos del palacio eran largos, y mas angostos. Las paredes eran de arenizca con algunos cuadros y pinturas hechas a casco. Las puertas de madera oscura y algunas telas colgando con la historia de los ponys de Saddle arabia. A mi derecha las ventanas con las casas de piedra y las voces de los mercadillos y algunos bovinos rondando en las calles acompañados de sus dueños.
a unos cuantos pasos había un cruce con algunos guardias. Vestidos en túnicas blancas y fajas marrones. Con espadas curvas en costados. Eran disciplinados como mis queridos guardias, mirando fijamente hacia la nada. Sin tambalear ni escatimar en cumplir su honrada labor.
Ellos hicieron reverencia y yo les respondi y camine hacia mi derecha, subiendo varios escalones cruzando un portal estando en un balconcillo. Mirando el horizonte, el desierto de Saddle Arabia era gigante, pero era acogedora su calidez. Las dunas reemplazaban muis verdes prados y las dulces aves les suplantaron halcones, águilas y buitres. Del aire dulce a bizcochos al salado aire de la arena.
Era inevitable imaginar que seria de este calmado pueblo en algunos años, temo que si no encuentran algún lider que suceda a los príncipes. Saddle Arabia estaría a punto de caer en una anarquía sin fin. Mucha sangre podría derramarse en esos tiempos. Temo por mi pueblo, temo por mi hijo.
—¿Se va tan pronto, princesa? —Haakim aparecio a un costado mio, mirando el tenso ambiente.
—Asi es, concejero Haakim. Tengo que volver a mi reino. Me he ausentado ya mucho tiempo y no quiero seguir presionando a mi hermana con mis labores diarias.
—Supongo que ha de ser una gran labor princesa, ambas son de admirar. Desde que era un potro de campo. Siempre supe que era gracias a ustedes que podiamos cultivar nuestras cosechas. Pero no fue hasta que el príncipe Sa´har me tomo como su aprendiz. Una larguísima historia, pero gracias a el. Todo Saddle Arabia amo su tierra. Mas alla de sus mercados y cultivos. Tuvimos una luz de esperanza. Y ahora, ya no esta—Mire de perfil al consejero. Y el tenia una discreta sonrisa marcada pero sus ojos contenían el llanto. Con la música jovial de los comercios, los canticos y tambores de fondo. Yo baje un poco la vista. Imaginando lo peor si yo llegase a faltar. A quienes dejaría atrás—Por cierto princesa, no le he preguntado. ¿Sabe algo del artefacto que encontramos? ¿algo que nos lleve al o los culpables a la justicia?
—Si te soy honesta Haakim. No encuentro indicios de que el asesino fuese un pony. U otra criatura de Equestria, o de este mundo.
— ¿Qué sugiere con eso?
—El arma no fue diseñada para usarse en cascos ponys. Aunque yo la podía sostener con mi magia no podía manejarla. Inclusive aquel dispositivo de acción no reaccionaba con mi magia. Los proyectiles parecen contener un detonante casi desconocido por las pruebas químicas que use. Pero necesito mas estudios.
— ¿Y eso significa?
—Que hay una especie aparte que no conocemos. Con la suficiente tecnologia y crueldad para haber hecho tal aparato. Y me pregunto ¿Con que finalidad?
— ¿Y que hara ahora princesa? No podemos dejar esto asi, ¡Necesitamos justicia!
—Lo se Haakim. Necesitamos traer ante el consejo de Saddle Arabia al culpable de tal fatalidad. Pero necesito todavía recabar mas información, sin ella. No podremos hacer nada. Tengo que regresar a mi hogar esta misma tarde. Tengo que informar de esto a mi hermana. Conozco a dos ponys que podrían ayudarme en esta labor.
— ¿Y si se esparce la noticia, Princesa?
—Para nada, ambas ponys son de gran confianza y se que mantendrán esta cruel noticia en secreto.
—De acuerdo princesa, confiaremos en su palabra. Pero suplico que cualquier descubrimiento del asesino me sea informado cuanto antes. No quiero mas perdidas. Nadie mas las quiere.
—Comprendo Haakim. Comprendo—Extendi mis alasen la caliente brisa del desierto mirando al horizonte. Lista para partir.
—Princesa ¿No quiere que la escoltemos a Canterlot? No queremos que ponga en riesgo su vida.
—No te preocupes, tengo que hacer esto por mi cuenta. Arreglare algunas tribulaciones en mi mente y debo de tomarlas por mi cuenta. ¡Nada mejor que sentir la hermosa brisa recorrer la melena! —Sonrei calmando a Haakim. Sonrio inclinando un poco la cabeza y me despedi de él, y me desprendi del suelo volando en dirección a mi calido sol. Que he cuidado durante siglos.
Tratando de quitarme de la cabeza muchas maldiciones, tormentas que nublaban mi juicio. Viendo a kilómetros de distancia mi amado hogar. Donde mi precioso hijo me espera.
Aunque el temor en mi corazon esta tomando control y me hace dudar de el. ¿Acaso sere mala madre por pensar tal barbaridad? Arturo, hijo mio. Volveré a casa hoy mismo. y dormiremos juntos nuevamente.
