QUE ONDA A TODOS, AQUI BRAVETHUNDER REPORTANDOSE CON ESTE CAPITULO DESPUES DE TANTO TIEMPO XD SI QUE DEJE ABANDONADA LA HISTORIA DE MI PROTAGONISTA FAVORITO :( SE QUE NO HAY JUSTIFICACION PARA ESTO PERO TENIA QUE DAR INICIO A "LOS ULTIMOS GUARDIANES" DE SI O SI, TUVE VARIOS AÑOS DESARROLLANDO ESA HISTORIA Y LOS ENIGMAS QUE LE RODEAN QUE ME OBLIGARON ABANDONAR MUCHOS PROYECTOS. LASTIMOSAMENTE FUE ESTE AFECTADO.
PERO HAREMOS ESTO, AHORITA EN LOS ULTIMOS GUARDIANES YA TIENE 13 CAPITULOS PUBLICADOS Y YO YA HE ESCRITO CERCA DE 20. 7 CAPITULOS AVANZADOS, POR LO QUE CADA CIERTO TIEMPO ME ENFOCARE EN UNA HISTORIA, AHORA TENGO 7 SEMANAS. POR ASI DECIRLO, ME ENFOCARE A ESTE PARA NO DEJARLO MORIR PORQUE ESTE FIC TIENE RELACION CON SU TERCERA PARTE OFICIAL (MI VIDA EN EQUESTRIA: EL LEGADO DEL REY ARTURO) EL CUAL HARE LA MISMA FORMULA, LA CONECTARE CON LOS ULTIMOS GUARDIANES. PERO NO DEL MODO QUE LO HIZO ARTURO CON ANGEL FIGUEROA.
LES RECOMIENDO MUCHO SEGUIR MI PAGINA DE FACEBOOK (BraveThunder) QUE ESTARE POCO A POCO SUBIENDO COSAS SOBRE MIS FICS Y ARTE QUE ME HA AYUDADO MUCHO A INSPIRARME, APARTE DE QUE ESPERO PODER DAR CONSEJOS PARA QUE USTEDES PUEDAN HACER SUS PROPIAS HISTORIAS Y DISFRUTEN MUCHO DE ESTO. SIN MAS QUE DECIR ESPERO LES GUSTE TANTO COMO A MI AL ESCRIBIRLO, NOS VEMOS PARA LA PROXIMA.
PS. CIERTO, TENDRE QUE CAMBIAR LA FORMA DE NARRACION, PORQUE SE ME HIZO DIFICIL SEGUIR CON LA HISTORIA A PRIMERA PERSONA Y CREO QUE PODRE DAR LA MISMA SENSACION EN TERCERA PERSONA Y ESPERO NO SE SIENTA BRUSCO EL CAMBIO. AUNQUE EL AMBIENTE QUE TIENE NO CAMBIARA PARA NADA. SEGUIRA IGUAL, PERO CON DIFERENTE NARRACION.
—CAPITULO 9: MADURAR; CULPABLE—
Sucedian muchas cosas raras en el castillo que comenzaban a incomodarme; para empezar había mas guardias de lo habitual, los guardias que pasaban por mi estudio me veían por largos minutos y luego se iban, aun cuando estaba en clase con la señorita Cherilee había un par de guardias vigilándonos. Lo cual volvió incomoda la clase y no pude prestar atención del todo. Inclusive cuando salia a tomar aire fresco había guardias en el jardín y venían unos detrás de mi. Siguiéndome a todas partes, ¡Ni podía ir al baño! Me decían que estuviera con la puerta abierta en todo momento y que dijera mi nombre cada dos minutos.
¿Qué sucede mamá? Me estoy comenzando a preocupar, a tener miedo. Y hablando de ella, no la he visto en varios días y cuando la veo dice que esta muy ocupada para hablar, que tiene que lidiar con varios problemas haciéndome sentir mal, ¿Por qué? ¿Hice algo malo? Tenia muchas cosas en la cabeza pero tenia miedo, mucho miedo y me sentía solo. Muy solo…
Veia el cielo de Equestria convertido en algo, espeluznante. Aunque podía ver las nubes ya no podía ver pasar los pegasos que movían las nubes. Veía una decena de guardias volando en circulo a mi alrededor, y un resto mas movia las nubes lejos del castillo. Aun cuando estaban muy alto podía sentir que no me apartaban la mirada. Madre, ¿Dónde estas? Intente mantenerme tranquilo, pero no podía. Estaba muy preocupado y molesto. Quería una respuesta, quería saber que sucedia.
¿Por qué estar asi? Me levante del suelo de golpe pero eso llamo la atención de los guardias y me vieron fijamente sin parpadear. Ninguno me veía con una sonrisa, todos me veían de una forma tan tenebrosa.
—Basta chicos, dejen al pobre Arturo tranquilo, hasta yo me siento acosado—Entre los guardias, apareció el capitán Armor, quitándose el casco sonriéndome. Aunque pasaron ya algunos días de nuestro "entrenamiento" tenia todavía los vendajes en la cabeza—Veo que te la estas pasando increíble ¿No es asi?
—Si claro, si estarme vigilando como si fuera un criminal fuera divertido—El capitán Armor hizo una extraña mueca con la boca y me hizo pensar un poco ¿Hice algo malo para que me traten asi? Ignorare eso de momento.
—Si, bueno. Digamos que ahorita Canterlot esta pasando por una crisis. Con lo sucedido con Chrysalis hace ya algunos años por estas épocas la princesa Celestia refuerza las defensas para evitar un posible ataque.
—Si, me contaron lo que sucedió con esa pony que era mitad insecto. Suplanto a la princesa Cadence y fue un total caos.
—Por eso mismo, y disculpa que los guardias te traten asi. Son ordenes estrictas de la princesa el tener que cuidarte. Aunque no sea de la forma mas ortodoxa—El capitán Armor vio a los demás guardias haciendo varios gestos con la cara y moviendo la cabeza hacia los lados, y los guardias se fueron alejando de poco en poco hasta quedar el y yo—No se que tanto pueda molestar a la princesa en estos días pero ha estado muy tensa últimamente, lo mejor que puedo ofrecerte ahora es un agradable almuerzo—El capitán Armor extendió una manta de cuadros rojos y blancos extendiéndola frente a mi. Saco una canasta con algo de comida y se sento en ella y me dio espacio para hacer lo mismo y me sente sin dudar—¿Y como ha estado su dia?
—Aparte de sentirme acosado por casi toda la armada, creo podría decir que me va de maravilla—El capitán Armor comenzó a reírse sacando algunos platos de porcelana y un pastel mediano dejándolo en medio de nosotros y saco un cuchillo clavándolo en el pastel.
—Si que tiene mucho carisma Arturo, y es cierto lo que dice. Casi todos los guardias de Canterlot están aquí, y no dudo que su madre consiga más—El capitán partio una parte del pastel en dos rebanadas a la vez que sacaba una tetera y tacitas de té.
—Pero no entiendo, ¿Por qué se puso asi mi madre? No entiendo.
—Es muy complicado Arturo, te lo dije.
—¿Por qué dejarme a un lado? —Baje la mirada, y el capitán armor se me quedo viendo por un momento en silencio.
—No lo se Arturo, su madre. Sin ofenderla, a veces es muy extremista con sus decisiones. No quiere pasar por lo mismo de hace mil años con su hermana—El capitán miro al cielo, en un reflejo del cielo podía notarse la luna escondida tras el brillo intenso del sol—Quizas ella se preocupa tanto por usted que no quiere vivir lo mismo. Seria revivir una pesadilla.
Me quede en silencio viendo el pastel, y tardo un poco en reaccionar y darme una rebanada y servirme té. Vi la taza con té, veía mi reflejo y mi rostro. Estaba triste, si. Triste, no entendia lo que pasaba, no quería quedarme sin ver a mi madre; Quería verla, quería abrazarla, besarla y decirle cuanto la amo. Agradecido por dejarme vivir como su hijo, pero ahora que no la veo. La extraño mucho.
—Vamos joven Arturo, ¿Por qué la cara larga? Vea esto de una forma positiva.
—¿Y como lo puedo ver? —Levante la mirada y el capitán Armor tenia betun en la mejilla mirándome perplejo. Se limpio el betun con prisa con la pata tosiendo avergonzado.
—Bueno, usted no sabe mucho de su pasado. Ya sabe, la amnesia. Y ahora que no esta con su madre. Podría tratar de recordar quien es.
—No veo la forma en la que pueda pasar el tiempo asi. Aparte de ser aburrido me siento excluido, ¿La hice sentir mal? ¿La hice enojar una vez? Si usted sabe, dígamelo por favor—Y el capitán negó mi pregunta, viendo al suelo, comio su porción y se limpio con un pañuelo de seda.
—Ya se lo dije, no lo se. Su madre ahorita esta muy preocupada por su seguridad y lo que menos quiere es que salga herido.
—Podria ser—Tome una de esas tazas con té y bebi un poco, el capitán Armor me veía fijamente mientras tomaba del te pero con esa sensación, estaba decaido. Su mirada de cachorro lo delataba.
—Capitan Armor—Un guardia apareció de la puerta principal del castillo, me miro a los ojos por un largo segundo y regreso al capitan—La princesa Celestia necesita de usted ahora mismo, unos Changelings fueron vistos al norte de aquí y requiere su atención inmediata.
—Oh, rayos. En fin—El capitán Armor se levanto de la manta y retrocedio varios pasos, me dijo que tendría que llevarse las cosas, ordenes de la princesa. Era obvio, me dejo tomar varios panecillos de la cesta y las envolvió todas guardándolas en una canasta.
Se despidió de mi haciendo una reverencia y camino hacia la entrada. El guardia se me quedo viendo por un largo rato, viéndome fijamente. Como si me amenazara con los ojos, era. Aterrador, el capitán Armor tuvo que llamarle la atención y el guardia reacciono corriendo hacia el y ambos se perdieron dentro del castillo y los guardias que me custodiaban poco a poco regresaban con esas miradas amenazantes. Oh bien, será un largo dia. Apenas pasa de medio dia y ya quiero irme a la cama y desear que esto es un mal sueño. En mi frustración le di una mordida a un panecillo viendo el paisaje de Equestria, tratando de ignorar a mis queridos acompañantes.
El capitan Shining Armor caminaba con prisa hacia la sala de trono de la princesa Celestia, con la cesta sobre su lomo, estaba concentrado en cumplir sus ordenes pero tenia miedo en su pecho. Esa incertidumbre que le impediría dormir bien mientras que no se aclaren las cosas.
Atravesó la enorme puerta pasando por dos hileras de guardias bien armados, de patas a la cabeza estaban blindados con gruesas capas de acero pintado de oro y solo sus ojos podían verse atraves de esos cascos, sus lanzas estaban al aire listas para empalar intrusos, el capitan no estaba informado de tal cambio en la armeria de sus compañeros y estaba casi exasperado. Aunque su postura debe de mantenerse.
—Princesa, aquí esta lo que me pidió. Espero le sea de utilidad—Shining Armor hizo una reverencia dando la cesta, la princesa. Sentada en su trono emitio una tenue sonrisa y tomo la cesta, al tenerla al frente golpeo el piso dos veces con su pata y aparecieron por los costados Twilight Sparkle y Starlight Glimmer, ambas con grandes ojeras y los ojos rojizos.
—¿Twily? ¿Qué haces aquí? ¿Qué hacen ellas aquí, princesa?
—Les pedi de favor que me ayudaran con esta investigación. Y esto será clave para atar cabos—La princesa Celestia saco la tasa de porcelana donde bebio Arturo, y se la dio a Twilight, el resto de la cesta se la dio a Starlight.
—Espere princesa, ¿Me mando con su hijo solo para experimentar con él? —Shining Armor se levanto de su pose, mirando a la princesa con enojo, ella se trataba de verse indiferente, pero sus emociones le ganaban ante la imponente mirada del semental. Y aparto la vista.
—Si Shining Armor, lo hice con ese fin.
—¿Desconfia de su propio hijo? ¿Es en serio la princesa de Equestria? —La princesa regreso la mirada de golpe, viéndolo en shock. Con esa clara mueca en su rostro, estaba ofendido ante la sospecha de la princesa. Twilight no podía intervenir, aunque queria abogar por Arturo, debian de atar cabos primero.
—Shining Armor, no entiende lo complicado de esta situación. Dos principes fallecieron, y el asesino esta suelto. Y aunque me duela, el sospechoso es mi hijo. Lo siento.
—No lo sienta, no cambiara nada. Pero, ¿En serio que gana con eso? Vea los ojos de Arturo, ese niño es pura inocencia, ese chico nunca haría daño a nadie—Shining Armor trago saliva, tratando de ocultar su tristeza, mordiéndose el labio—Es un niño. Un niño muy inocente, solo quiere el amor de su madre. Quiere ser amado.
La princesa Celestia no dijo nada, bajo la mirada y ordeno a ambas ponys irse, apenas salieron ella solto una pequeña lagrima, Shining Armor no esperaba tal reacción y se cayo en hombros, apenado. Los guardias habían roto su formación viendo a su capitan hacer llorar a la máxima autoridad en Equestria, aquella semidiosa que da luz a los días.
—Lo siento mucho princesa, no era mi intención—Shining Armor dio media vuelta, caminando hacia la salida. Ante la pesada mirada de sus compañeros guardias, atonitos por enfrentar a la gobernante de Equestria, y al estar en la puerta esta se cerro con la magia del a princesa, regreso la mirada y ella estaba limpiándose las lagrimas con su pata.
—Tienes razón Shining Armor, hago mal. El solo quiere amor y comprensión. Y solo le doy la espalda, soy una mala madre. ¿No? —Y Shining Armor veía a su princesa llorar con una pequeña sonrisa deformada—Debo de ser la peor madre en toda Equestria, mi hijo me busca y yo. Solo me alejo de el, por miedo de perder a mi reino.
—Princesa, no es eso…
—Si, es eso. Mi hijo, me ama, me necesita. Me adora, y yo. Escondida en mi trono, esperando a que esto termine. Como una cobarde—La princesa se levanto de su trono, limpiándose las lagrimas y el casi invisible moco con un pañuelo—Pues ya no más, mi hijo debe de ser amado y comprendido. Porque si lo adopte como mi hijo es para que el no se sintiera solo. Y es lo que hare.
—¡Princesa! —Twilight Sparkle regreso con Starlight Glimmer, ambas estaban alteradas.
—¿Sucede algo, Twilight?
—Su hijo…
—Si, ¿Qué tiene Arturo?
—No es el culpable, el no mato a los principes—Eso por un lado alegro a la princesa con una calma, pero eso aun le perturbaba más. Si no fue su hijo. ¿Quién fue?
—Hemos dado con un patron particular con el de su hijo; Las marcas que poseen sus dedos son únicas y esas sirven para identificarlo ya que dichas marcas se quedan como residuo en cualquier objeto que sostiene, en este caso la tasa que nos dio no coinciden con las marcas que hay en la pistola. Al parecer, hay otro humano en Equestria, alguien que si fue capaz de liquidar a los principes.
—Eso es interesante, pero peligroso. ¿Y el artefacto? ¿Dónde la tienen?
—La tenemos en la bóveda real, nadie puede entrar ni salir sin nuestra autorización.
—Menos mal, ahora. Debemos de reforzar todas las defensas de aquí a Ponyville, nada debe de entrar de cada poblado o carretera, revisen todas las carretas y carrozas. Los trenes que entran a Canterlot y viceversa—LA princesa Celestia regreso la mirada a sus guardias, firmes. Limpiándose las lagrimas con una sonrisa de alivio—¡Andando mis pequeños ponys! Llevemos ante la justicia aquel humano.
—¿Y que hacemos con su hijo alteza? —Un guardia pregunto mirando a la princesa.
—Dejenlo venir, se merece volver a mi. Ya ha sufrido mucho por una tonteria mia. Lleven a los guardias que lo custodiaban a los puntos de acceso y salida del castillo, no debe de haber un rincón sin resguardar—Y el guardia reverencio y partio corriendo y los guardias rompieron su formación, su acero crujia contra la piedra del castillo separándose en ambos caminos cumpliendo las ordenes de su gobernante, quedando únicamente los cuatro. Ella respiro tranquila, se sento en su trono mirando a Shining Armor. Quien estaba sonriendo con jubilo.
Ella podía respirar con tranquilidad, aunque también el peligro volvió y a peor ritmo, había un ente desconocido rondando por Equestria, un asesino. Otro humano, la incognita podría mermar su tranquilidad, peor aun. La seguridad de Arturo.
Ordeno a Twilight y Starlight que se quedaran en el castillo, mandarían guardias a Ponyville y sugirió que todos los elementos de la armonia se quedaran dentro del castillo y quedara sellado hasta nuevo aviso.
Ahora la princesa termino un problema, y comenzó otro.
Toda Equestria se movilizara para encontrar al humano que acabo con dos vidas inocentes, hasta que no aparezca tendrá que recluirse en su castillo con su hijo. Trago saliva viendo la puerta a Arturo, mirando a su madre con tristeza. Y ella se levanto de su trono y corrio hacia Arturo y el por igual, ambos chocaron en un gran abrazo a la mitad de la sala y Celestia envolvió a su hijo entre sus grandes alas y besos en su frente y Arturo los recibió con una sonrisa, parecía que ambos no se habían visto en años, aunque solo hubiera sido casi una semana sin verse.
Era la escena que enternecio al resto al verlos tan unidos, como madre e hijo. Y ese cariño bastó para calmar la tensa situación en el gran salón. Aunque no todo dura para siempre, ambos tuvieron que separarse, con la diferencia que Arturo estaba sobre su madre, caminando hacia el trono.
En vez de que Celestia se sentara, fue su hijo quien tomo el trono, a petición de ella. Aunque esto no lo vio mal Celestia sorprendio al resto, muchos imaginaron la posibilidad de que Arturo herede el trono, rompiendo el acuerdo con la princesa Luna. Shining Armor quedo absorto ante la pequeña figura de Arturo en el trono y más cuando la princesa Celestia, su madre le cedió la corona. Apartando su lacios cabellos acomodo la corona sobre el, aunque fuera de princesa. Le quedaba bien.
Aunque Arturo no pregunto por que de tal honor, su madre lo hizo a un modo de disculpa, por toda esa desconfianza desbordada en el pequeño. Aunque el honor fue corto, basto para dibujarle una gran sonrisa y olvidar el malestar, aunque Celestia sabia que había una maldad que erradicar.
