Aquí está el capítulo 6 que da comienzo la segunda parte del fic, ahora todo lo que ocurre fue en un período anterior del comienzo y veremos como Naruto se fue dando cuenta de la presencia de Hinata. Cuidado porque existen muchos spoilers!!!
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CAPÍTULO 6
(Unos meses antes)
Ya había amanecido en Konoha y los pajaros, madrugadores como siempre, trinaban en sus nidos alimentando a sus polluelos. Un grupo de tres ninjas esperaban soñolientos a las grandes puertas de la villa.
-¿Cuánto tiempo nos harán esperar? –Bostezó Kiba semidormido mientras acariciaba el lomo de Akamaru.
-La Hokage dijo que vendría y que nos diría la misión que debemos cumplir- Dijo Shino con su seriedad de siempre.
-Espero que está misión valga la pena, ya estoy harto de hacer trabajos de mensajería o de proteger a mercaderes de los ladrones.
Hinata estaba apoyada en el árbol, absorta en sus pensamientos. Hacía ya varios días que había vuelto ver a Naruto, después de dos años y medio sin verle. Aún recordaba como se le paralizó el corazón al sentirle tan cerca, al ver sus preciosos ojos azules tan próximos a los de ella. Una inundación de sentimientos la abrumó en todo su ser que la dejó sin sentido. Se dio cuenta en ese día que lo que sentía por él era algo más fuerte que la admiración. Era un sentimiento que la confundía pero a la vez muy gratificante. Inconscientemente sonrió al recordar la figura varonil del chico. Un rubor tiñó sus mejillas.
Tsunade apareció al poco tiempo, y para alegría de Hinata, a su lado estaba Naruto.
-¿Naruto que haces aquí?- Preguntó Kiba al joven rubio.
-Eso me pregunto yo- Le contestó. Luego se dirigió a la Hokage y preguntó: -Tsunade-oba-chan ¿Dónde está los ninjas que me acompañaran en la búsqueda de Sasuke.
-Los tienes delante- Sonrió Tsunade señalando al grupo ocho. Naruto los miró sorprendido. Hinata al escuchar la repuesta su corazón empezó a bombear rápidamente.
-¿Cómo? ¿Búsqueda de Sasuke? ¿Otra vez?- Preguntó el ninja perro mirando alternativamente a la rubia Hokage y a Naruto.
-Sí. Vosotros sois el mejor grupo ninja dedicado al rastreo. Así que sois el grupo perfecto para realizar esta misión.- Miró a Naruto un momento- Así que tú irás con ellos.
-¡Esperad!- Dijo una voz
Era Sakura Haruno seguida de Sai y Yamato. La pelirosa se dirigió hacia el grupo de ninjas y miró a los ojos de su maestra con decisión.
-Yo también voy.- Dijo imperante. Miró a Naruto- Recuerda nuestra promesa. Ya te dije que la próxima vez iría contigo. No pienso quedarme aquí.
-Yo tampoco pienso quedarme aquí- Soltó Sai con la voz inalterable de siempre- Me interesa ver como acaba vuestra historia.
Los demás miraron extrañados al joven moreno. Tsunade dio un largo suspiro.
-Muy bien-Dijo- Podéis ir. Yo no os detendré.
Sai asintió y Sakura sonrió a su sensei y luego a Naruto que le devolvió la sonrisa. Hinata miraba las alegres expresiones de los dos ninjas algo apenada.
-Naruto, ven aquí un momento- Le llamó Yamato. El rubio confuso se dirigió al ex anbu, lejos de los demás para que no les oyeran.- Esta vez no podré acompañarte – Dijo poniendo su mano en el hombro del chico con aire protector- Por eso me gustaría pedirte algo…- Sus ojos miraron con seriedad a los ojos azules de Naruto.- Pase lo que pase no uses el poder del Kyubi.
Narutó miró a su sensei y asintió apesadumbrado con la cabeza. Yamato le dio una palmada amigable en la espalda.
La variopinta comitiva se dirigía hacia las grandes puertas de roble de la villa.
-Por cierto. ¿Quién va ser el líder?- Preguntó Sakura.
-¡Pues yo, quien va ser! –Exclamó Kiba altanero. Akamaru ladró con entusiasmo.
-¿¡Tú!?¡Anda ya! ¡El líder voy a ser yo!- Gritó Naruto mirando rabioso al ninja perro.
-¿¡Desde cuando un gennin lidera a unos chunnin!?- Se burló Kiba haciendo una mueca. Naruto bajó la cabeza, deprimido.
-N-no te preocupes N-naruto-kun , y-yo creo que serías un buen líder- Animó Hinata al joven ninja mientras jugueteaba con sus dedos como siempre hacía cuando estaba nerviosa.
-¡Hinata tú sí que me entiendes!- Sonrió el rubio mientras la cogía de las manos y empezaba a dar vueltas de alegría con ella.
-¿¡Podéis parar de una vez!?-Gritó Sakura con fastidio.
Yamato y Tsunade veían como se marchaba todo el grupo mientras discutían entre ellos por tonterías o elegían maneras ridículas de sortear al líder.
-¿Crees que van a salir de ésta?- Preguntó Yamato no muy confiado.
-Seguro.-Respondió Tsunade con una ancha sonrisa en su rostro.- Confío plenamente en ellos.
Yamato miró sorprendido a la Hokage y luego sonrío, aliviado. Y miró por última vez como la extraña compañía se alejaba de la villa, guiados por la luz fulgurante del Sol de la mañana.
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Hacía ya horas que el Sol había desparecido de la cúpula celeste y la oscuridad inundaba ahora el paisaje de un frondoso y lóbrego bosque de pinos y abetos. La única luz que guiaba a los seres nocturnos del bosque era la que procedía de la luna y de las estrellas. Pero en esa noche había otra luz que rompía la quietud del monte y de todos aquellos que vivían en ella. Tres jóvenes forasteros descansaban en un pequeño claro al pie de un saliente. Estaban sentados alrededor de una acogedora hoguera amparándose de su luz y su calor protegiéndose así de un viento frío y húmedo.
Sasuke miraba como las llamas consumían y devoraban la tosca madera. Sus ojos negros como el azabache, rasgados y de mirada que detonaba una abrumadora inteligencia observaban hechizados las lenguas de fuego que parecían que bailaran al son de la brisa nocturna.
Muy pronto cumpliría su venganza. Muchos años habían pasado ya desde el día que juró ante las ruinas de su hogar de que mataría la persona causante de su desgracia y sufrimiento…aunque ésta fuera su propio hermano. Sólo con el mero pensamiento de que por fin cumpliría su vendetta su corazón latía vigorosamente de júbilo y sus ojos negros brillaban con emoción contenida.
El viento acariciaba suavemente su rostro. Sus oídos captaban un sinfín de ruidos y susurros de los animales noctámbulos. Muy a lo lejos se oyó el ulular de una lechuza.
-Ufff. Menuda caminata. ¡Estoy agotado!- Se quejó Suigetsu apoyándose en su enorme espada.
-¿¡Cómo que cansado!?-Graznó Karin mientras se sujetaba los lentes- Por tu culpa nos hemos parado hoy como cinco veces. ¡Es imposible que estés cansado!
-¡Maldita arpía!¿¡ porque no te metes en tus asuntos!?- Chilló el chico hastiado haciendo una mueca de desdén a su compañera.
-¡No te atrevas a insultarme energúmeno!
-¡Déjame en paz, pesada! ¡Tus graznidos me dan dolor de cabeza!
-¡¿Graznidos!?¡Te voy a dar!
-¡Parad de una vez!- interrumpió Sasuke mirando seriamente a sus dos compañeros.- No paráis de hacer ruido y me molesta.
Suigetsu y Karin se quedaron callados y bajaron la mirada sin atreverse a enfrentarse a los ojos del Uchiha. Se quedaron un rato en silencio hasta que Karin se levantó, se sacó las gafas y se acercó al moreno.
-Sasuke-kun- llamó al muchacho con voz melosa- ¿has visto que luna tan bonita?- Aproximó su cuerpo al del Uchiha y acercó sus dedos al brazo del chico y empezó a acariciarle- ¿No te gustaría dar una vuelta por el bosque?- Acercó sus labios al rostro de Sasuke, tan cerca, que estaba apunto de rozar con su piel- ¿Los dos solos?
Karin continuaba acariciando de forma sensual el antebrazo del moreno mientas Suigetsu miraba la escena con una mueca de asco. Sasuke, impasible, apartó bruscamente a la muchacha.
-No.- Respondió tajante
Karin no se amilanó
-Por favor…-Susurró al oído del Uchiha.
-He dicho que no- Dijo Sasuke inalterable- ¿Por qué no se lo pides a Suigetsu?
-¿¡Qué!? ¡Nunca saldría con ese bicho raro ni en mil años!
-No te preocupes a mi no me interesa una tipa tan fea como tú.- Se burló Suigetsu cruelmente.
Karin se levantó de golpe y dio una bofetada al rostro del chico, que se convirtió en agua a causa del golpe. Luego ella se alejó de la hoguera y se adentró al bosque corriendo enfadada con los ojos llorosos.
Suigestu y Sasuke se quedaron un rato mirando hacia la dirección que se había dirigido la chica.
-Bah, que tía más rara- Dijo el chico agua mientras se apoyaba la cabeza en la roca- No se porque me tiene tanta manía.
Sasuke no dijo nada sino continuó mirando absorto la hoguera. Después de un rato preguntó a su compañero:
-¿Sabes dónde está Juugo?
-Ni idea. –Respondió – Seguro que estará por ahí perdido con uno de sus ataques psicóticos.
-Voy a buscarlo.
Y se fue hacia el lado contrario de donde se marchó su compañera en busca del cuarto miembro del equipo.
Caminó durante media hora por las profundidades de la floresta hasta que oyó a lo lejos el murmullo del agua. Llegó hasta un grandioso lago rodeado de múltiples cascadas que a la luz de la luna parecía que fueran fuentes de plata. Miles de hermosas flores blancas crecían en la orilla de la laguna rodeadas por el fulgor de las luciérnagas que revoloteaban entre sus pétalos recogiendo y bebiendo su néctar.
Más allá, en el centro del lago, el reflejo argentino del astro celeste brillaba con fuerza en sus aguas cristalinas, y justo allí, en el centro de ese reflejo, como si intentara acaparar esa luz, estaba Juugo con los brazos extendidos hacia la luna, sin que pareciera importarle que sus ropas se estuvieran mojando.
Sasuke acumuló chakra
en sus pies y se dirigió andando encima del agua hacia su
compañero. Vio que éste tenía los ojos cerrados
dirigidos hacia el cielo estrellado. Su respiración era
pausada y profunda, como si de un solo respiro pudiera almacenar los
miles de olores y fragancias de lo más profundo de la
naturaleza.
Sasuke se quedó quieto observando al muchacho
incapaz de interrumpir el acogedor ritual. Sabía muy bien que
en esos momentos no era prudente molestarle. Le dio la espalda,
dispuesto a volver donde estaban los demás hasta que la voz
áspera de Juugo le detuvo.
-Hacía tanto tiempo que no veía el cielo. – Murmuró con un tono nostálgico.
Sasuke le miró por un momento, no sabiendo si le debía decir algo o quedarse callado.
-Recuerdo que Kimimaro, cada vez que volvía del exterior después de una misión ordenada por Orochimaru, siempre me visitaba y me explicaba con sumo detalle todo lo que había visto en sus viajes- Continuó sumido en sus recuerdos- Sus misiones, los ninjas en que peleaba, la satisfacción que le producía al matarles… Pero nunca me explicaba la belleza de la luz de las estrellas, la tranquilidad que inspira la naturaleza, la sensación de frescura cuando el aire te acaricia la cara...- Su mano estaba extendida hacia la luna plateada como si intentara cogerla. Dio un largo suspiró- He estado tanto tiempo encerrado que ya me había olvidado de todas estas sensaciones…
Hubo unos minutos de silencio en que ninguno de los dos dijo nada. Juugo tenía la cabeza gacha, sus ojos desprendían una suma tristeza y amargura. Sasuke miró al chico y luego volvió su mirada hacia la luna.
-No te atormentes por el pasado. Ahora ya eres libre. Tienes un futuro por delante- Dijo Sasuke haciendo un pequeño intento de animarle.
-¿Libre? Yo no estoy tan seguro- Rió Juugo haciendo una mueca sarcástica.- He salido de una prisión de piedra pero mi auténtica celda está dentro de mi cabeza. No seré libre hasta que destruya el monstruo que habita en mi interior.
Sasuke no dijo nada sino que se quedo mirando al chico. En sus ojos, siempre fríos e inalterables, desprendieron inconscientemente esta vez un sentimiento de lástima.
-Te ayudaré a salir de esa cárcel.- Dijo al fin
-¿Lo dices en serio? –Preguntó Juugo sorprendido.- ¿Y cómo lo vas hacer?
-Aún no lo se. Pero cuando acabe con mi hermano te juro que te ayudaré a que acabes con tu sufrimiento. – Sasuke miró hacia las estrellas y una sonrisa apareció en su rostro.
Juugo lo miró atónito por unos momentos pero después, inundado por un sentimiento de esperanza, de sus labios brotó una sonrisa. Hacía mucho tiempo que no sonreía de esa forma.
De golpe, Sasuke lanzó un estridente alarido y agarró su cabeza con sus manos. Juugo se acercó a él preocupado. Miró alrededor, confuso. No sabía si debía quedarse con él o pedir ayuda a los demás. Pasó unos minutos hasta que los múltiples quejidos del Uchiha cesaron.
-¿E-estas bien?- Preguntó Juugo inquieto. Sasuke hizo el amago para que se apartara. - ¿Qué te ha pasado?
-No es nada…-Dijo con dificultad. Levantó su rostro y Juugo se sorprendió al notar el instinto asesino que desprendía. Sus ojos, antes negros, ahora relucían en un fulgor rojo. Su Sharingan estaba activado.- Sólo es esa maldita serpiente que me está molestando de nuevo…
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Hacía ya varios días que el grupo había partido de la villa de la hoja. Llegaron a una pequeña aldea, oculta entre las montañas, y empezaron a almacenar más víveres para los días venideros. Todos se dirigieron hacia la plaza de central donde ese día abrían el mercado tradicional del pueblo.
-Cuando tengamos todo listo cruzaremos por las montañas y pasaremos por el camino que va hacia al norte, así acortaremos lo suficiente y llegaremos a la villa de la Nube en tan solo dos días- Dijo Shino mirando el mapa. Sai, Kiba, Naruto y Hinata asintieron a su líder.
-¡Ni hablar!-Exclamó Sakura de pronto poniendo sus manos en sus caderas. Los demás la miraron extrañados- Antes de salir de aquí me gustaría pasar por los baños termales. ¡Hace días que no me tomo un buen baño y me siento muy sucia!
-¡No tenemos tiempo Sakura-chan!- Dijo Naruto impaciente- ¿Y si Sasuke ya no está allí cuando lleguemos?
-Por media hora más o menos no creo que haya mucha diferencia- Sentenció Sakura.
-Yo puedo estar más tiempo sin ducharme- Dijo Naruto encogiéndose de hombros.
-¡Eso es porque eres un guarro! Además…- Cogió a Hinata y la puso a su lado mientras le ponía una mano en el hombro- ¿No permitiréis que dos bellas damas como nosotras descuiden de su higiene personal?
-Yo no veo a ninguna bella dama- Dijo Kiba haciendo una mueca burlona. Desgraciadamente el chiste no le hizo gracia a la pelirosa que con un puñetazo certero envió a volar por los aires al ninja perruno. Lo demás se quedaron pasmados observando a un inconsciente Kiba el cual era jaleado por un preocupado Akamaru.
-¿Así que vamos a los baños, pues?- Rió Sakura con una risa cantarina. Los demás asintieron frenéticos incapaces de contradecir a la furiosa kunoichi.
Hinata se sumergió a las cálidas aguas termales tapada con solo una toalla blanca y suave. Los baños eran exteriores, rodeados de un boscaje verde y denso. Un gran muro hecho de bambú separaba el baño femenino del masculino. Una espesa neblina inundaba la superficie.
La pelinegra vio que era la única que estaba allí. Sakura se había quedado en los vestuarios, mascullando palabras malsonantes ya que no encontraba su jabón.
Apoyó su cabeza en una roca llana y cerró los ojos disfrutando del placentero baño. Notó como sus músculos, antes tensos por el arduo viaje, se relajaban gracias al contacto con las aguas medicinales de la laguna. Se quedó en silencio, escuchando los miles de sonidos que colmaban en todo el lugar. El murmullo de las hojas, el trinar de los pájaros y…
-¡El último que se tire es un perro inválido!
-¡Te ganaré chucho!
Se oyeron unos pasos rápidos seguidos por un sonoro chapoteo. Hinata miró hacia el muro de bambú con un rubor en su rostro.
"Esas son las voces de Kiba y Naruto" – pensó Hinata.
Al otro lado de la pared de bambú estaban un alegre Naruto que nadaba y daba salpicones a un divertido Kiba. Shino y Sai estaban en el otro lado del baño, sentados tranquilamente viendo jugar a los dos inquietos ninjas. Akamaru estaba estirado en la orilla tomando una siesta.
-No nos quedaremos mucho tiempo aquí.-Dijo Shino a sus compañeros- Dentro de quince minutos nos vamos.
-Oye Shino…
-¿Qué ocurre, Naruto?
-¿Por qué no te quitas las gafas? Se te van a mojar.
-No se las va a quitar- Interrumpió Kiba- Somos compañeros desde hace casi tres años y jamás le he visto sin las gafas puestas.
-¿Nunca?- Preguntó Sai curioso
-¡Nunca! Ni siquiera cuando se va a dormir se las quita.
-¡Qué raro!- Dijo Sai- Así que nunca has visto los ojos de tu compañero.
-Pues no.
-¿No será porque…-Empezó a decir Naruto lanzando una mirada misteriosa a los dos ninjas- No tiene ojos?
Kiba empezó a reírse a carcajada limpia mientras el moreno miraba a Naruto y después a un molesto Shino con curiosidad.
-¿Y entonces como puede ver?-Preguntó un ingenuo Sai
-¡Oh ya se!¡Quizás porque tiene ojos de mosca!- Soltó Kiba mofándose. Naruto empezó a reír con más fuerza que le empezó a doler los abdominales.
-¡O puede que tenga ocho ojos como las arañas!
Los dos inquietos ninjas se carcajearon a más no poder mientras Sai los miraba divertido. Shino por su parte, apretaba su mandíbula con furia contenida, mientras tensaban sus músculos.
-Me largo- Dijo Shino muy enfadado.
-Ey, ey. Que solo era una broma- Se disculpó Kiba saliendo del agua. Sai le miró con una sonrisa maliciosa.
-Anda. Tienes el pene del mismo tamaño que Naruto-kun.
-¿¡Otra vez hablando de penes Sai!? ¡Deja de decir esas cosas haces que tenga vergüenza ajena!- Chilló el rubio molesto.
-¡Además! ¡No compares mi gran tranca con el diminuto pene de Naruto!-Soltó Kiba
-¡Eso!... ¿¡QUÉ!?¿¡Cómo que diminuto!? ¡Que sepas que mide más de veinte centímetros!
-¿¡veinte centímetros!? ¡Y yo voy y me lo creo!¡ Lo tuyo no mide más de diez!
-¡Claro que si!
-¿¡Acaso te la has medido!?
-¡No!¡Pero si quieres traigo el metro y lo comprobamos!
Mientras, al otro lado de la pared de bambú, una acalorada Hinata se apoyaba semidesmayada a la roca mientras un montón de sangre chorreaba de su nariz.
Sai empezó a ver como sus dos compañeros se peleaban ahora, dándose patadas y puñetazos.
-¡Oh! ¡Nunca he visto un combate en que los rivales están desnudos!- Exclamó Sai- ¿Nos apuntamos nosotros también, Shino-kun?
-No.-Respondió tajante apartándose cada vez más de la pelea.
Naruto lanzó un puñetazo al ninja perruno que hizo que cayera al agua caliente. Kiba se levantó furioso arqueando sus manos mostrando sus garras.
-¡Ya estoy harto!-Rugió- ¡Akamaru ven!
Akamaru ladró y se dirigió al lado de su amo. El enorme perro se convirtió en un momento en el doble de Kiba. Los dos ninjas empezaron a girar hasta convertirse en un remolino entre los dos.
-¡Eh! ¡Eso es un dos contra uno!¡Tramposo!- Gritó Naruto alarmado.
-¡GATSÛGA!- Gritó Kiba.
Perro y amo se dirigieron juntos hacia su contrincante dándole un fuerte golpe. Naruto no tuvo tiempo de esquivarle y por la fuerza de la colisión fue enviado hacia el muro de bambú, con tan mala suerte que lo atravesó.
-¡Ja!¡Chúpate esa!- Se burló Kiba al rubio señalando al enorme agujero que había en la pared. Sai lo miraba distraído mientras Shino, negaba con la cabeza, enfadado por la actuación del ninja perruno.
Naruto a duras penas salió del agua y logró incorporarse.
-Maldito chucho, esta vez se ha pasado -Masculló.
Calló al notar la presencia de alguien a su lado. Sus ojos azules se quedaron abiertos de par en par, mirando atónitos el cuerpo desnudo de una mujer. Y no de una mujer cualquiera, sino de Hinata ni más ni menos. La chica estaba en un completo estado de shock, sus ojos perlados le estaban mirando, pero parecía como si estuviera ida.
Naruto, instintivamente, posó la mirada en los enormes pechos de la chica y notó como la sangre bajaba de su nariz mientras su "amiguito" empezaba a despertar.
-¡Hinata! No encuentro mi jabón, me dejarás un poco del tuyo y…
Sakura se quedó petrificada al ver la escena de una Hinata desnuda plantada ante un Naruto en cueros. Con una rabia inusitada corrió hacia el ninja rubio y le dio el golpe más fuerte que había dado en su vida.
-¡¡SHANNAROOOOO!!- Chilló histérica mientras enviaba, literalmente, a volar a Naruto.
Desde el agujero del muro un Sai curioso y un Kiba rojo como un tomate y sangrando por la nariz, miraban la escena sobrecogidos. Sakura dirigió una mirada asesina hacia los dos ninjas.
-¿¡Qué estáis mirando!?- Amenazó con el puño levantado. Sai y Kiba escaparon hacia los vestuarios, Kiba con el rostro inundado de miedo y Sai con una sonrisa en los labios. Shino hacía ya rato que se había ido.
Hinata sintió que las piernas empezaron a temblar y no le respondían. Cayó hacia atrás con un rubor en sus mejillas y la sangre saliendo de su respingada nariz. Sakura se acercó hacia la desmayada chica, asustada.
-¡Hinata! ¿¡Estás bien!? ¡Respondee!
Mientras un inconsciente Naruto estaba tendido encima de las ramas de un árbol, totalmente desnudo, mientras la gente de la calle chillaban escandalizados y señalaban al pobre chico.
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Agradecimientos: Para todos aquellos que han seguido mi fic desde el principio, o que lo han empezado a leer, gracias por sus reviews ya que me motivan mucho, Gracias de todo corazon!!!
Y muy pronto estará el capítulo 7!! Reviews please!!
