Disclaimer: los personajes no me pertenesen, los personajes le pertenecen a Laura Gallego Garicia

apartir de este capitulo me pertenecen, y quisiera agradecerle a pandora lover por dejarme continuar su historia



Hacia poco que Erick había abandonado el cuarto de Do-Yin, ella seguía recostada en la cama, seguía cansada de todo lo que había experimentado ese día, eran demasiadas emociones tanto de los demás como de ella, pero aun así no podía conciliar el sueño, no sabia si se deba al temor de que al dormir volviera a revivir las pesadillas que la atormentaban todas las noches desde la muerte de sus padres, las cuales se habían incrementado desde que los Nuevos Dragones la habían logrado rastrear antes de escapar a la Tierra.

Do-Yin decidió dejar la cama y salir a caminar en un intento de despejar de su cabeza los recuerdos, salió de la habitación y empezó a caminar sin rumbo. Al pasar por las diferentes habitaciones de los miembros de la familia podía sentir diferentes cosas, al hacerlo frente a la habitación de Erik sintió una calma que seguramente indicaba que él ya se había dormido, Do-Yin hubiera querido abrir la puerta, contemplar a Erik y ver si así él le podía trasmitir más de esa calma que emanaba, una calma que le hacía sentir como si no estuviera huyendo, como si nada estuviera mal. Pero decidió mejor dejarlo dormir y seguir caminado, más tarde pasó frente a la habitación de Eva o eso supuso Do-Yin, ya que de ella salían emociones frías y calculadoras tales como las que emanaba Christian.

Do-Yin siguió caminando sin rumbo pensando en la vida que llevarían todos ahí, cómo era que podían seguir intentando llevar una vida normal siendo lo que eran y viviendo en la casa de la frontera, donde siempre era de noches, fue pensando esto que llego hasta donde se encontraba el alma sin percatarse de ello

El Alma estaba frente a ella como una resplandeciente esfera de luz suspendida en el aire, se acercó a ella curiosa de probar si todo lo que su padre le había contado acerca de ella era cierto. Pensó en su casa, en Idhún, en la familia de su padre, su familia, que la había cuidado y apoyado desde de la muerte de sus Shail y Zaisei, quería saber que les había sucedido después de que ella saliera huyendo.

El Alma empezó a mostrarle todo lo que quería como lo había hecho con Jack hacia ya varios años, ella se vio sumergida en la escena que el Alma le mostraba como si viera todo desde arriba.

Vio las casa de sus abuelos, se veían tal cual siempre había estado, solo que cerca de ella se podía apreciar los lugares donde habían estado los Nuevos Dragones. A pesar de eso todo seguía igual, pero había algo que no encajaba allí.

Cuando el Alma le mostró el interior de la casa fue cuando se dio cuenta de lo que estaba fuera de normal, era la poca actividad que había dentro de la casa, el fuego estaba apagado y en la casa había menos gente de lo normal. Sólo estaban su abuela y sus tías arreglando la casa, ya que los Nuevos Dragones habían revuelto todo tal y como lo habían hecho con su casa el día de la muerte de sus padres, seguían buscando el cuerno de Victoria, pero Do-Yin no entendía por qué lo buscaban si a ellos el cuerno no les traería ningún beneficio.

Quería acercase más y ver con más detalle qué era lo que pasaba, pero sintió cómo el cuerno de Victoria que llevaba en el bolsillo la llamaba hacia Idhún, hacia su hogar, mas ella sabia que no podía volver. Idhún ya no era seguro para ella y no podría regresar al menos que Jack y Victoria regresaran con ella a ponerle un alto a los Nuevos Dragones porque, de lo contrarios, sus temores y pesadillas se harían realidad: Idhún volvería a estar bajo el poder de alguien, pero esta vez de alguien en quien alguna vez habían confiado.

Resignado decidió regresar a su habitación, quizá podría conciliar el sueño después de haber visto a parte de su familia a través del Alma y recordarse a sí misma por qué estaba allí, por qué de ahora en adelante tendría que comportarse como una humana.

Se recostó en su cama intentando no pensar en Idhún, fue así como por fin pudo caer rendida en los brazos de Morfeo.

Erick POV)

Tantas cosas habían pasado hoy que no podía dormir, sólo podía pensar en esos hermosos ojos violetas que tenía Do-Yin. Me habían atrapado, me había enganchado a ella con sólo verla una vez.

Y mira que besarla tan sólo haberla conocido… - me regañé a mí mismo, siendo sinceros, no me arrepentía de ello.

No quería que Do-Yin se sintiera mal por lo sucedido hacia unas horas, pero es que no pude evitarlo, era como si algo me atrajera hacia ella. Había tenido aquel extraño sentimiento desde el primer momento en que la vi, había algo en ella que me atraía además de su físico (porque claro, era hermosa y eso no lo iba a negar). Cuando estaba cerca de ella podía sentir como si ella supiera qué era lo que todos estaban sintiendo y procurara hacer algo para que aquellos sentimientos fueran solamente buenos, sabía que era una capacidad de los celestes pero no sabía si Do-Yin, al ser medio celeste, la tendría.

Supuse que fue por aquel sentimiento extraño que tenía hacia ella que me quedé a su lado hasta que recobró la conciencia o porque me ofrecí a llevarla en brazos hasta su habitación. Había sido doloroso escuchar su relato, ver cómo mientras lo iba contando se encogía poco a poco como si quisiera huir de aquel sufrimiento, un sufrimiento que hubiera hecho lo que fuera para ayudarla a quitárselo de encima.

De ahora en adelante no dejaré que vuelvas a sufrir - le había dicho a Do-Yin mientras estaba inconsciente, y estaba dispuesto a cumplir mi promesa a cualquier costo, al fin y al cabo así me habían educado, para dar todo por la persona a la que amas.

Sí, lo sabía. Era sorprendente amar a una persona a quien acababa de conocer, pero no sabía de qué otra manera llamar a lo que sentía por Do-Yin.

Pensando en todo aquello fue que apagué las luces de mi habitación con la intención de dormir, pero en aquel momento escuché la puerta de la habitación de al lado abrirse y a alguien saliendo de ella, supuse que Do-Yin no podía conciliar el sueño.

Sabía que yo no podría dormir mucho aquella noche, no con Do-Yin vagando por la casa y también con tantas cosas en mi cabeza, por lo que al poco de dejar de escuchar los pasos de Do-Yin decidí ir a la cocina por algo de comer para matar un poco el tiempo.

Estuve en la cocina cerca de media hora, adoraba parame a media noches a comer algo aunque aquello enloqueciera a mi madre.

Regresé a mi habitación al poco rato y pude observar que la puerta de la habitación de Do-Yin estaba cerrada por lo que supuse que ella había regresado a ella.

Me metí a mi cama sintiendo el cansancio de aquel día, estaba apunto de quedarme dormido cuando de la nada escuché gritos que provenían de la habitación de Do-Yin, por lo que, sin pensarlo dos veces, me levanté corriendo para ir con mi ángel, por que era eso en lo que se había convertido, en mi ángel de ojos violetas con un triste pasado del cual quería escapar y yo la ayudaría a hacerlo.


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hare lo que pueda para que el fic sea lo que esperan, tengo planeado actualizar regularmente, para no acerlos esperar mucho

^^ ven ese botoncito verde, verdad que es muy lindo aprentenlo haber que pasa ^^