CAP 3 VEJACIONES.
ALICE:
-James, por Dios es que lo tienes que que hacer con todas estas...- dijo una voz femenina.
-Vamos VIctoria, no me fastidies- dijo James interrumpiendo a Victoria.
-Venga, deja a esa infeliz, le tengo que cortar el pelo- dijo Victoria- Tu- dijo refiriéndose a mi- coge una toalla, sécate y ponte el uniforme ¡YA!- me ordeno la enfermera. Me aparté de James y cogi una toalla mugrienta que estaba colgada de la pared. Me puse el uniforme, que era un camison que me llegaba por debajo de la rodilla.- James el director quiere que vayas al sotano- le informó Victoria.
-Esta bien- dijo James, me dirigió una mirada que me puso los pelos de punta- Nos veremos pronto muñequita- dijo mirándome mientras me secaba.
-Venga, no tengo toda la noche- me dijo la enfermera. Me agarro del brazo y tiró de mi hacia un taburete y me sentó de golpe- bien vamos a ver- dijo Victoria, cogiendo la punta de mis cabellos, empezó a cortarme mi pelo largo, me quedé observando como caían mis mechones y empecé a pensar en lo que me esperaba en este lugar, el problema era que mis pensamientos no se acercaban a la realidad.
Cuando terminó de cortarme el pelo Victoria me llevo a mi habitación, que era más una celda, me empujo dentro, había un colchón mal oliente y una escupidera- Ya sabrás para que sirve ¿no?- me dijo Victoria al fijarse en que me quedé mirando aquella asquerosa escupidera- Si la usas, por la mañana la coges y la llevas al baño y la limpias- se dispuso a marcharse cuando Victoria se giró hacia mi y cerró la puerta- por cierto no te acerques a James, es mío- dijo con tono posesivo. Levanté mi mirada con gesto de asco .
-¿Crees de verdad que he sido yo quien se ha acercado a él?- dije furiosa.
-Vaya si la pequeña zorrita , tiene agallas- me soltó- vosotras solo sois un juego para él a mi me quiere, estúpida.- Guardé silencio , me dispuse a darme la vuelta, cuando Victoria me golpeó en la cabeza y caí al suelo, Victoria me agarró del cuello, el golpe me dejó atontada, noté que empezaba a sangrar- ¡QUIEN TE CREES QUE ERES PARA DARME LA ESPALDA!, ESTÚPIDA- me chilló Victoria a la cara- NO eres nadie, no eres nada, solo otro desperdicio de esta sociedad- soltó mi cuello de mala manera- James no es el único que se divierte con vosotras, no lo olvides- abrió la puerta y salió.
Me quedé tirada en el suelo encogida por el miedo, el frío y el hambre que sentía, no sé cuanto tiempo estuve tirada, me llevé la mano a la herida de la cabeza,¡ay!, tenía una pequeña brecha, pensé en tumbarme en el colchón, pero olía peor que el suelo. Así que me acurruqué en la esquina más alejada de la puerta, que no era mucho, la celda solo tenía 12 pasos de pared a pared, cerré los ojos y contuve las lagrimas, pero fracase en mi intento.
De pronto escuché voces a traves de la puerta, la puerta de mi celda se abrió y lo único que llegué a ver fue la silueta de James y otra persona muy alta.
-NO no no, por favor- supliqué.
-Agárrala Felix- dijo James. Entonces noté que unas enormes manos me agarraban muy fuerte, me puso contra la pared, entonces James metió sus manos debajo del uniforme y me arrancó las bragas- Ahora si que vamos a divertirnos muñequita.
, POR FAVOR- chillé cuando noté el miembro de James dentro de mi.
-¡OH sI!, grita pequeña zorra- dijo James , noté sus manos en mi parte delantera, cuando movió una de sus manos cerca de mi cara, le mordí la mano- AAAAAAAAAAAAAAAA, ZORRA- me golpeó- ¿quieres jugar duro?, entonces saco su miembro de mis nalgas, Felix me giro, me obligó a ponerme de rodillas, James me puso su miembro delante de mi cara, yo cerré la boca, pero entonces me agarró de los pocos pelos de mi cabeza y tiro fuerte.
-AaaaaaaaaaaaaaaaaaOMMMMM- aprovechó mi chillido para meterme su miembro en la boca, empezó a arremeter contra mi boca, me dieron ansias y no pude reprimir el vomito que vino justo cuando James llegaba a su climax.
-Seras guarra- dijo James, Félix me soltó en el suelo, donde me revolvía de dolor y de asco mientras seguía devolviendo- Venga Félix ahora tu- dijo James agarrándome él ahora, me puso de cara a Félix.
-No, no por favor, dejadme, os lo suplico.
-¿Has oído Félix ?, encima de que la hacemos vibrar de placer se queja- dijo James. Entonces James agarró mis piernas ,mientras Félix se acercaba a nosotros, Félix medía como dos metros de alto, se bajó los pantalones, y estaba totalmente empalmado, me agarró por los hombros y se introdujo en mi, chillé de dolor.
-Si, eso es, chilla pequeña, ¡CHILLA!- dijo James en mi oído, yo chillaba de dolor con cada arremetida de Félix contra mí , James me tocaba el clítoris, cuando note vibrar el miembro de Félix lo sacó de mi, James me arrodilló en el suelo y Félix se corrió en mi cara. Me soltaron como basura en el suelo y se fueron. Me dolía todo el cuerpo, perdí el conocimiento.
Cuando abrí mis ojos, seguía tirada en el suelo, había sangre que salía de entre mis muslos y de mi trasero, la barriga me dolía muchisimo, intenté levantarme pero un dolor me atravesó todo el cuerpo, y volví a tumbarme en el suelo, encogí todo lo que pude mi cuerpo, me daba igual tener la cabeza metida de lleno en mi propio vómito.
Cuando desperté estaba encima del colchón de mi celda, había un cuenco de sopa y un trozo de pan y una nota de papel.
Pequeña siento lo ocurrido, esos dos desgraciados siempre se salen con la suya, intenta no levantarte, te curé las heridas como pude, te tuve que coser la vagina y el ano, la boca tambien la tienes dolorida, te he dejado sopa y pan, tendras hambre, siento lo que te hicieron ALISTAIR. Cuando leas la nota rompela y métela dentro del colchón . Esta noche pasaré a ver como sigues.
Así lo hice, rompi en trocitos muy pequeños la nota y la metí en el colchón, intenté comer algo, pero no pude me dolía la garganta, como me decía Alistair intenté moverme lo menos posible, Pero que pasaba con el director ¿no me echaría en falta?, sobre todo teniendo en cuenta que hoy me quería ver en su despacho, me pasé todo el día durmiendo, me dolía todo y la única salida a aquel tormento eran mis sueños. Noté como entraban en mi celda, me giré para ver quien era.
-Tranquila pequeña soy yo, Alistair- me encogí en el colchón- no te haré daño, acabo de llegar del pueblo de denunciar lo que te hicieron, espero que esta vez se lo tomen más en serio, lo siento de veras, ayer tenía que haber estado aquí en guardando las celdas pero el director me mando al pueblo, el muy desgraciado seguro que sabía...- el anciano me miró y vió el gesto de tristeza que tenía y no continuo hablando, miró al cuenco de sopa y el pan y vió que no había probado bocado.
-¿Cuantas horas llevo inconsciente?- pregunté en un susurro por el dolor de mi garganta.
-¿Horas?, pequeña llevas dos días inconsciente.
-Dos días, pero...
-No te preocupes, está todo controlado, ahora lo importante es que te recuperes bien- dijo con mirada triste.
-¿Que es lo que me han hecho?- dije
-Pequeña no creo que sea bueno que...
-Por favor, Alistair- le interrumpí- quiero saber que daño me han hecho.
-Esta bien, te he tenido que coser la vagina y el ano por desgarramiento severo, y en la boca tienes abrasiones a causa del vomito y por la fueza con la que...
Me derrumbe, no podía más, en un solo día había entrado en el infierno sabiendo que nunca saldría de este lugar.
