CAP9 MUCHO TIEMPO DESPUÉS.
ARO:
Ya ha pasado casi un año desde que Alice llegó a Volterra, lo que peor llevaba era mantenerse oculta durante el día. por las dichosas tiendas, es algo que no entenderé jamás, como es vampira se distraía tanto por la moda. En todo este tiempo la enseñamos a cazar limpiamente sin que la sangre le llegara a las orejas, le enseñamos a luchar, a controlar su genio y su fuerza, que pasado el año ya era más fácil que controlar. Alice y Demetri se volvieron inseparables, lo que hacía que Jane no estuviera muy contenta, todo lo contrario que yo, que estaba fascinado con el don de Alice, ver cosas que todavía no habían sucedido, era un tesoro. Mandé a Alice, Demetri, Alec y Jane a que investigaran una visión que tuvo Alice sobre el sur de Texas, por lo visto había una vampira llamada María que estaba creando un ejercito de neófitos, algo ilegal, algo que tendríamos que eliminar llegado el momento. A parte Alice me había avisado de una visita.
-Carlisle, viejo amigo, pasa te esperaba- dije- veo que sigues renegando de tu naturaleza- le dije cuando me fié en sus ojos dorados.
-Yo no reniego de ser un vampiro, solo de la manera de alimentarnos, Aro- dijo sorprendido cuando le dije que le esperaba. Este vampiro también me parecía extraño, no solo se negaba a alimentarse de sangre, sino que se castigaba siendo medico de los humanos.
-Bien,¿ a que se debe tu visita? - pregunté aunque ya sabía el motivo por Alice.
-Solo venía a informarte de...
-De que tienes un nuevo miembro en tu aquellarre, lo sé- dije satisfecho, por la cara de sorpresa de Calisle.
-Como lo has...
-¿Sabido?- dije interrumpiendo por segunda vez a Carlisle. Se me quedó mirando con desconfianza-¡Oh tranquilo!, no te estoy espiando si es eso lo que estás pensando, digamos solo que... he adquirido una pieza importante para mi colección.
-¡Ah!, ya veo- dijo más relajado- Bueno entonces me voy, solo era para informarte del nuevo miembro de mi familia- ¿Familia?, esa era otra cosa que no entendía de este vampiro, pudiendo mandar sobre otros de su especie, él los trataba como familia, como iguales a él.- y que estés tranquilo que nosotros nos haremos cargo de mantenerlo bajo control- terminó de decir Carlisle.
- Bien iremos a haceros una visita para ver al nuevo miembro de tu aquelarre y a los antiguos- dije, pensando en esa maravilla que tenía Carlisle, llamado Edward que podía leer las mentes sin tocar y varias al mismo tiempo al contrario que yo que solo podía leer de una persona y tocandole.
-Cuando gustes Aro- dijo Carlisle, me hizo una reverencia con la cabeza y se fue. En ese momento entró Alice andaba como si bailara, parecía una bailarina de ballet.
-Maestro, ¿por que ese vampiro y su familia tienen los ojos dorados?
ALICE:
Cuando informé a Aro de mi visión de una visita de un vampiro de ojos dorados, se puso contento, lo cual me llevó a pensar que ya lo conocía. En mi visión lo vi a él, a su mujer Esme, a su hijo Edward y a su nueva hija Rosalie, lo que más me llamó la atención fueros sus ojos dorados, de todos menos de Rosalie claro ya que había sido transformada hace poco. Cuando vi salir a Carlisle, entré ne la sal redonda para preguntar a Aro.
-Maestro, ¿por que ese vampiro y su familia tienen los ojos dorados?.
-Por que se alimentan de animales, reniegan de la sangre humana- me explicó.
-¿De animales?, ¡PUAGH! que asco- dije con repulsa. Aro sonrió ante la expresión de asco que se había dibujado en mi rostro.- ¿Pero por que lo hacen?, no lo entiendo.
-Digamos que son vampiros defensores de los humanos, pero bueno dejemos ese tema, ¿has visto algo nuevo en Texas?- me concentré.
-No maestro, no veo nada nuevo- dije abriendo los ojos.
-Bien, si ves algo más , me avisas- dijo aro retirándose.
-Maestro, ¿puedo salir del palacio?- pregunté haciendo que Aro se diera la vuelta para mirarme- Bueno es que...hoy eeeeemmmmmmmm- dije intimidada por la mirada de Aro, entonces me relajé y le solte- es que hoy es el mercadillo de la plaza.
-Esta bien, pero que te acompañe Demetri- dijo muy serio.
-Gracias maestro- dije saliendo corriendo en busca de Demetri. Nos pusimos en los tejados.
-Vaya el mearcadillo está rebosar- dije.
-Si hay mucha gente - dijo Demetri.
-¡Que gente, lo que hay es un montón de puestos nuevos!- dije emocionada saliendo hacia el mercadillo sin ser vista, también me servía de entrenamiento y para que yo no me aburriera Demetri se inventó un juego en el que él tenía que averiguar el orden en que robaba en los puestos para ver si mejoraba en mi velocidad y agilidad-¿sabes en que orden?- le pregunté a Demetri.
-Primero el puesto del toldo rojo, luego el del toldo amarillo y después el del toldo marrón, ¿me he equivocado?- dijo muy seguro de si mismo.
-Se te ha olvidado el del toldo azul- dije sacando una pulsera que había llamado mi atención- ¡JA! fallaste, ya soy tan rápida que ni los vampiros me ven- dije sonriendo y volviendo al mercadillo.
DEMETRI:
Aro le había dado permiso a Alice para ir al mercadillo de la plaza, era impresionante como robaba sin que los humanos siquiera la percibieran a mi ya me costaba seguirla, se movía como un fantasma. Alice es muy ágil y le divertía un juego que me inventé para que no se le hiciera pesado el entrenamiento. Era increíble como había cambiado, nos volvimos inseparables, era imposible no cogerle cariño a Alice, un cariño de podía entender al viejo Alistair, a mi me costó mucho admitir que le estaba cogiendo cariño, cosa que Jane no llevaba bien, hasta el punto de que una vez uso sus poderes contra Alice, lo que le costó un duro castigo impuesto por el mismo Aro y a parte mi desprecio, me molestaba que siempre estuviera celosa de cualquiera. Mi pregunta era que le molestaba más mi tiempo con Alice o que Aro no la tuviera tan presente como antes de la llegada de Alice. En ese momento me di cuenta de que estaba cayendo la tarde y cuando Alice se dispuso a irse de nuevo al mercadillo le dije.
-Alice, ya esta bien por hoy, volvamos.
-¡Oh venga! la ultima prenda, por fa- me dijo haciendo pucheros.
-Esta bien, pero date prisa- antes de que acabara la frase Alice ya estaba entre los puestos del mercadillo.
-¡Que vistiendo a tu muñeca!- dijo Jane detrás de mi.
-Ella se viste sola- le dije muy serio.
-No entiendo por que te has encaprichado de esa duende- dijo enfadada.
-Eso es lo que tu piensas, pero no lo que es- dije- Jane sabes muy bien que Aro quiere que la proteja.
-¡AH! por eso le das todo lo que quiere igual que Aro.
-Venga Jane no empieces con tus celos, sabes muy bien que Aro le consiente solo para mantenerla contenta y no se vaya de Volterra.
-¿Y tu?- dijo clavandome sus ojos.
-Yo solo lo hago por que me cae bien, nada más.
-Si seguro- dije sin creerme, asi que aproveche la ocasión para hacerle mi pregunta, por que ya me hacía dudar de si estaba celosa por mi o por Aro.
-Jane, que es lo que mas te molesta no ser la preferida de Aro o el tiempo que paso con Alice- dije. Jane se quedó en silencio, de pronto todo lo que tuve a mi alrededor desapareció- Jane- dije en un susurro, de pronto me vi envuelto en llamas, cuando me dispuse a gritar de dolor, cuando todo volvió a la normalidad, entonces me di cuenta de que Alice había empujado a Jane lejos de mí.
-No te atrevas a hacerle daño- dijo Alice furiosa.
-Y quien me lo va impedir ¿tu?- dijo Jane con arrogancia y clavando su mirada en Alice.
-¡JANE; NO!- grité, y en vez de quitar a Alice de en medio, me lancé contra Jane, cuando me quité de encima de Jane- Lo siento yo...- dije sin saber muy bien que decir, Jane me miró con odio y se fue sin decir nada. Yo me quedé sentado en el tejado mirando el anochecer, entonces noté que Alice se acercaba a mi- ¡VETE!, quiero estar solo, vuelve al palacio- le ordené.
JANE:
Como pudo hacerlo, como pudo preferir a la asquerosa de la duende antes que a mi después de todo lo que habíamos vivido juntos, nosotros llevabamos casi un siglo juntos y la duende que llevaba casi un año entre nosotros ya se había encaprichado de ella. No sabía que me ponía más celosa, que Aro ya no me hiciera caso como antes o que Demetri pasará tanto tiempo con ella. Si reconozco que estaba celosa, me sentía muy desdichada, me alegré de que los vampiros no pudieran llorar, por que no quería sentirme más desdichada. Entonces noté que alguien se acercaba. ¿Como se atrevía? esa...
-¿Jane?- dijo la duende.
-Lárgate- entonces entró en la sala donde yo me había escondido, esta duende es tonta definitivamente pensé- ¿que parte de lárgate no has entendido?- le dije cuando apareció delante mía.
-Jane yo...- empezó a decir- Yo no quiero a Demetri ni él a mi como tú piensas- me soltó- es amor fraternal no sentimental.
-Y a mi que- dije orgullosa- en el tejado te eligió a ti, no me hace falta saber más.
-El no me eligió a mi.
-¿Ah no?, ¿es que no viste como me atacó en el tejado?- dije furiosa.
-Pero eso lo hizo, por protegerme- me dijo la duende- Cuando te fuiste del tejado, Demetri me lo explicó.
-¿Que te explico?- pregunté ansiosa.
-¿Quieres saber por que te atacó a ti en vez de a mi?- me preguntó mirandome, me moría por saberlo pero intenté disimular.
-No me interesa- dije orgullosa.
-Bien, entonces adiós- dijo la duende dándose la vuelta hacia la puerta.
-¡Eh espera!- dije, entonces la duende se volvió sonriendo " la odio, como la odio", sabía que caería en su trampa, "¡Maldita sea!", sabía que me moría por saberlo, por que si no era por los motivos que yo pensaba, ¿por que Demetri me atacó a mí en vez de a Alice?. Se me quedó mirando durante unos segundos sin decir nada- ¿Y bien? a que esperas a que te haga la ola- dije neviosa.
-JAjajajajjajaja- se rió la duende- lo hizo por que tú le importas más de lo que tú crees- me dijo la miré sin saber de que estaba hablando entonces me preguntó- ¿que te habría hecho Aro si descubre que me atacaste de nuevo con tu poder?- entonces lo pensé, si Aro averigua que volvi a atacar a la niña de sus ojos, me habría despedazado para luego tirar mis trozos a la pira. Entonces pensé en Demetri, él me atacó a mi por protegerme de Aro si él hubiera averiguado lo de mi ataque y Demetri no me hubiera detenido hubiéramos muerto los dos, yo por el ataque y Demetri por no detenerme, Alice no podía ser dañada por ninguno de nosotros, así que optó por la alternativa mejor para mí y para él. Entonces "ME QUIERE!" grité en mi cabeza.
-Ejem- dijo Alice para llamar mi atención y dirigiéndose a la puerta- si quieres un consejo ve esta noche a la torre norte, Demetri estará allí y te puedo asegurar que te gustará su manera de hacer las paces, no sé si me entiendes- dijo cerrando la puerta y guiñándome un ojo.
ALICE:
Me fui de la sala donde estaba Jane y me dirigía a la sala redonda, de repente todo lo que había delante de mi desapareció, me quedé paralizada, cuando mi visión se recuperó, salí disparada para informar a Aro. Entré en la sala y allí estaban los tres Aro, Marco y Cayo.
-Mi señor- dije nada más entrar- Ha habido un cambio.
-Enseñame la visión, pequeña- me dijo, me acerqué y me tocó -Esta bien Alice puedes retirarte- me dijo. Ese maldito ejercito planeaba atacar el sur de Texas en dos días, tendríamos que intervenir, según me explicó Demetri, nosotros somos los que hacemos que se cumplan la ley, no debemos llamar la atención, una ley bastante sencilla a mi entender, pero no todos los vampiros lo veían igual. María por ejemplo creaba un ejercito para conquistar terrenos, en el sur por lo visto eran normal esas batallas. En mi visión hubo algo que no me quitaba de la cabeza,Jasper un vampiro de pelo rubio y rizado, alto, atlético, bastante atractivo, sin darme cuenta en mis labios se dibujó una sonrisa, al pensar en él. Jasper era el encargado de entrenar y eliminar a los neófitos que creaba María.
Al día siguiente nos preparamos para el viaje a Texas, partimos en cuanto cayó la noche, llegamos en unas 5 o 6 horas ya que fuimos por mar y eramos el doble de veloces que por tierra. Eramos 4, Jane, Demetri, Garret y yo, Según la última visión que tuve los neófitos eran unos 15, sin contar a María y a Jasper, contra nosotros cuatros, cualquiera pensaría que es una locura pero teniendo en cuenta que Demetri a parte de localizar a vampiros con dones era el mejor luchador en campo abierto, guardaespaldas personal de Aro, Jane que privaba de sus sentidos a su atacante y Garret que hacía lo mismo que Jane pero él podía hacérselo a mas de un atacante y yo que si me concentraba mucho incluso puedo ver como me van a atacar dándome ventaja para esquivar cualquier ataque. Aunque nuestros dones nos daban ventaja, me preocupaba que nuestros atacantes sobre todo María y Jasper también tuvieran algún don tan mortífero como el de Jane y Garret.
