CAP10 GALVESTON

JASPER:

La verdad es que estaba cansado de esta vida, violencia, venganzas, guerras, no conocía otra manera de vivir ni de amar a lo referente a María, yo la amaba y ella a mí. Ahora María quería que atacáramos el sur de Texas y aquí estaba observando el terreno de batalla y a los humanos ignorantes de la que se les iba a venir encima, para nosotros los vampiros los humanos solo eran ganado con el cual alimentarnos o transformarlos para beneficio propio y que lucharan por una causa que ni siquiera ellos conocían, ni se molestaban en conocer, solo pensaban en destruir y alimentarse. Un ejercito de neófitos no hace falta que sea tan numeroso como uno humano, pero un ejercito humano por muy numeroso que fuera no podría contra los neófitos y menos contra los que yo había entrenado y por que no decirlo controlados con mi don ya qué sin el cual no podría haberlos entrenados. Los neófitos son salvajes, indisciplinados, durante su primer año de vida en el cual tienen una fuerza brutal y un hambre voraz, nunca se sacian siempre quieren máía no dejaba que vivieran más de un año ya que no eran tan feroces como recién transformados, eso era lo peor cuando los tenía que destruir y sentía todo lo que sentían, eso me estaba quemando por dentro desde hace tiempo, lo cual me hacía preguntarme si mi sitio estaba al lado de María, sin pensarlo dos veces volví con María que me estaba esperando.

-¿María?- dije a modo de saludo, ella se acercó a mi y me besó.

-He estado pensando que... sería mejor atacar mañana,¿que te parece?- dijo mirándome a los ojos.

-Como quieras- dije con desgana.

-No hay mejor manera de sorprenderlos - dijo con una sonrisa- ¡OH! venga Jasper, ¿desde cuando no te emociona una batalla?- me dijo, yo miré hacía otro lado.

-María, por que no nos vamos, solos tu y yo, iremos donde quieras- dije con la esperanza de que mi amada me dijera que si, desde hace un tiempo solo quería dejar todo esto e irme con María bien lejos.

-¿Y dejar toda esta tierra?, ni hablar- dijo, aplastando mi pequeña esperanza de que estuviera aburrida de batallas como yo- Esta tierra es mía y la voy a recuperar cueste lo que cueste- dijo enfadada mirando mi desánimo- ¡Oh! venga Jasper, llevas una temporada inaguantable, sin ganas de nada, eres un soldado deberías estar ansioso por la batalla de mañana.

-Si, claro- dije sin mucho ánimo.

MARÍA:

Jasper me sacaba de mis casillas, estaba desanimado, triste, no quería luchar, no quería más terrenos, no quería nada, solo quería que nos fuéramos los dos solos bien lejos y olvidadlo todo. YO en cambio no me cansaba de que mis neófitos ganaran batallas y terrenos para mi, hice bien en transformar a Jasper, un soldado con experiencia y no solo con experiencia militar sino que encima tenía el don de manejar los estados de ánimos para calmar a los neófitos y poder enseñarles mejor el arte de combatir. Siempre le decía que iba a ser la ultima batalla, dejaba pasar un mes o dos para que se calmara, pero eso ya no funcionaba desde hace un tiempo. El creía que lo que nosotros teníamos era amor, no sé si por que era estúpido o por que no conocía otra manera de amar o de vivir, la verdad era que lo usaba en beneficio propio, al principio todo era más fácil. La cuestión es que lo transformé para que entrenara y eliminara a los neófitos cuando no eran buenos en la batalla y eso por lo visto le estaba desanimando yo intentaba manejarlo, mover los hilos como si el fuera mi marioneta pero él ya no se dejaba manejar y todo desde que se fue su amigo Peter que le ayudaba a eliminar a los neófitos. Peter era un neófito que se negó a eliminar a una neófita llamada Charlotte y se fugaron, una noche vino Peter con la idea de que Jasper se fuera con ellos, pero Jaspe decidió quedarse conmigo por nuestro amor, estúpido. Estaba decidido atacaríamos mañana, pero decidí no decírselo a Jasper hasta el ultimo momento, estaba impaciente por que mi ejercito aplastara a los vampiro que se atrincheraban en mis tierras.

ALICE:

Los planes de batalla no habían cambiado, pasado mañana sería la mono Jasper, él solo busca a alguien que esté con él, solo con él, cuantas veces había visto la pena reflejada en su rostro por que María no lo dejaba todo por él, Jasper estaba aburrido de batallas, guerras, sufrimiento, él solo quería irse con su amada a cualquier lugar, ¡que suerte tienen algunas!, pensé en mi cabeza, yo lo dejaría todo por Jasper, pero que estoy pensando, él es el enemigo, pasado mañana puede arrancarme la cabeza y despedazarme y yo pensando en que lo dejaría todo por Jasper.

-Alice- me llamó Demetri- ¿hay algún cambio?.

-No todavía piensan atacar pasado mañana- dije viendo la visión en mi cabeza.

-Aro y los demás observaran a lo lejos- dijo, se me quedó mirando- ¿estas bien?

-Si eeeeee... bueno yo...- dije sin atreverme a preguntar a Demetri.

-¿Que pasa?- dijo preocupado.

-Bueno es solo una pregunta- dije agachando mi mirada- ¿Que sientes por Jane?.

-La amo- dijo tajante, levanté mi mirada para observar el brillo de sus ojos cuando hablaba de Jane- ¿Por que lo preguntas?- dijo extrañado.

-No, por nada- dije volviendo a agachar la mirada avergonzada.

-¡Oh!, venga Alice, por algo lo has preguntado- dijo- No me digas que... tú amas a alguien.

-No lo sé, no sé como es eso de amar, ¿que sientes cuando piensas o ves a Jane?

-Bueno el amor no es algo que se pueda explicar en palabras, pero lo que te puedo decir es que cuando veo a Jane, siento alegría, pienso en ella y sonrió, y cada vez que la abrazo me siento el hombre mas afortunado del mundo- dijo mirando al vacío- y cuando la beso todo lo que hay a mi alrededor desaparece.

-¡Vaya!- dije sorprendida, entonces recordé a Jasper y una sonrisa se dibujó en mis labios y me imaginé besándolo, sintiéndolo cerca muy cerca y noté un calor en mis mejillas.

-Alice, tu estás enamorada- dijo Demetri clavándome su mirada- no hace falta ni que te lo pregunte, solo hay que ver como sonríes cuando piensas en él o me equivoco.

-¿De verdad crees que estoy enamorada?, pero ni siquiera lo he visto en persona- dije sin pararme a pensar en lo que estaba diciendo.

-¿Como que no lo has visto en persona?, lo ves todos los días, por que es Garret ¿no?- dijo Demetri escaneandome con la mirada, hasta que se dio cuenta de su error- sino es Garret ¿quien es?-entonces volvió a pensarlo y...-Alice no será uno de nuestros enemigos- dijo alarmado, viendo que no le contestaba se acercó a mi y me agarró de los hombros para obligarme a mirarle- Alice no, no puedes...

-No puedo que, Demetri ¿amar?- dije interrumpiéndolo.

-Amar puedes amar a quien quieras pero de nuestro bando no del bando contrario y mucho menos cuando pasado mañana tendrás que luchar contra él y a lo mejor incluso eliminarlo.

-NO- dije- Yo no le haré daño.

-A lo mejor tú no, pero si uno de nosotros se enfrenta a él tendremos que eliminarlo- me soltó de los hombros y me dio la espalda. Entonces me imaginé la batalla, Jasper contra Demetri, ¿a quien ayudaría?. A Jasper o a Demetri. A Jasper lo conocía por mis visiones pero Demetri había sido mi maestro, me enseñó a luchar, a cazar, siempre me había cuidado siempre había estado a mi lado, incluso a pesar de la poca gracia que le hacía a Jane su amada, entonces pensé en el don de Jane, que lo usara contra Jasper y sentí un escalofrío, ¿seria capaz de atacar a todos aquellos que cuidaron de mi por defender a Jasper?. Aquel vampiro soldado, que no desaparecía de mi cabeza y me hacía sonreír sin motivo y que solo buscaba a alguien para compartir su inmortalidad. Me sentía entre la espada y la pared- Alice te recomiendo que ordenes tus ideas y tus sentimientos por que pasado mañana será la batalla- me dijo Demetri retirándose y dejándome sola ahogándome con mi encrucijada.

DEMETRI:

No podía entender a Alice, entonces me puse en el lugar de Alice, ¿y si Jane hubiera estado en un aquelarre enemigo?, ¿pensaría lo mismo que Alice?, ¿hubiera pensado por un segundo en proteger a mi enemigo?, sacudí mi cabeza para despejarla del montón de preguntas que se agolpaban por salir y me frustraban. Garret y Jane se encargaron de los vampiros que había al sur de Texas, para esperar al ejercito de María, todavía faltaba un día entero para el ataque. Teníamos tiempo de cazar y aclararnos las ideas, sobre todo Alice. Decidimos que Garret y yo iríamos a cazar y después irían Jane y Alice. Ya estaba anocheciendo cuando Garret y yo fuimos a cazar, no nos alejamos mucho, cuando de pronto noté que alguien con un don se acercaba a donde estaban Jane y Alice.