Lance empuñaba una Pokéball en su mano, la Pokéball de color morado. Una Ultraball.
-Ya conoces las reglas, buen Gold -Dijo Lance- Sólo puedes usar a 3 Pokémon, no puedes curarlos de ninguna manera posible, tampoco puedes cambiar de Pokémon mientras éste está luchando más de una vez, y más importante, nada de Pokémon extraños.
Gold se limitó a sonreír. Ya que ambos sabían que esa última regla no existía, no todavía.
El salón del Campeón se podía decir que era neutro. Sin ninguna clase de terreno especial que favoreciera a alguna clase de Pokémon, ni siquiera a los Dragones, aunque Gold no estaba seguro que clase de terreno favorecía a un Dragón.
Lance vio que Gold acercaba una mano a su cinturón, luego pareció algo indeciso, no sabía a quién elegir.
«¿No hemos empezado, y ya estás inseguro de ti mismo?» Pensó Lance.
-¡Lanza! -Gritó Gold.
Lance arrojó su Ultraball, de ella salió un Pokémon con forma de serpiente.
Un Gyarados.
Gold ya había lanzado su Pokéball antes de que la de Lance tocara el suelo, una Pokéball común y corriente. Al llegar al suelo la Pokéball se abrió y un Pokémon salió de ella; un Pokémon que se paraba sobre sus dos patas traseras, y era de Fuego.
Un Typhlosion.
«¡Ridículo! -Pensó Lance- uno de Fuego no servirá, no importa que plan tengas, o intentes confundirme, no hay forma de que Typhlosion venza a un Pokémon tan poderoso como Gyarados. Y yo que creía que en tu batalla contra Clair habías aprendido algo, como que el Fuego no tiene mucho efecto contra los Dragones. Aunque, después de todo, Clair es débil.»
-¿Cambiaras de Pokémon ahora, buen Gold?- Preguntó Lance. Y eso era lo más probable que pasara, Gyarados era un Pokémon tipo agua, y un sólo ataque suyo probablemente derribaría a Typhlosion al instante.
Pero Gold sólo ocultó su rostro tras esa gorra de color amarillo que siempre llevaba.
«Idiota -Pensó Lance-, quizá aún esté considerando la opción de rendirse.»
-¡Typhlosion usa Puño de Trueno!- Ordenó Gold.
-Hiciste lo obvio, buen Gold, pero ignoras lo bien que está entrenado mi Gyarados.
-¡Gyarados usa Surf!
Gyarados abrió su gran Boca para lanzar un chorro de Agua. Que golpeó a Typhlosion antes de que este llegara a atacarlo, el Pokémon gimiendo de dolor mientras caía al suelo.
«Puño de Trueno...interesante. -Pensó Lance, sonriendo- Ya conocía el ataque, y deducía que lo usarías contra Gyarados. Surf es un ataque que se usa desde cierta distancia, en cambio Puño de Trueno debe ser usado estando en contacto físico con el blanco. Debiste creer que usaría un ataque acuático físico como Cascada...si hubiese sido así yo hubiera perdido.»
Luego dirigió su mirada a donde estaba Gold.
Él sólo ocultó aún más el rostro tras su Gorra.
«Debe estar apunto de llorar, perder a un Pokémon así de rápido...»
Pero Lance calló al advertir que Typhlosion no yacía en el suelo y ahora se movía con una rápidez asombrosa a donde estaba Gyarados. Su puño chispeaba, como si tuviese energía eléctrica por dentro.
-¡Gyarados usa Surf!.
Pero ya era muy tarde, Typhlosion descargó su puño contra la Bestia Azul, que no pudo contener un gran rugido de dolor. El cuerpo de Gyarados permanecía ahora tumbado en el suelo, tambaleándose debido a la descarga.
Typhlosion, luego del ataque, se veía terriblemente cansado.
«¡¿C-como es posible! -Pensó Lance, aterrado-, su Pokémon resistío un Surf, y no sólo eso, se levantó para atacar.»
Gold levantó el rostro por fin, estaba sonriendo.
«¡Maldito seas Gold! ¿Qué cosa rara le hiciste a tus Pokémon?»
