¡Ve, Dragonite! -Dijo Lance.
Gold volvió a la realidad.
En la mitad del Campo de batalla, un Pokémon había aparecido.
Las Masterball, además de ser la Pokéball con la que todo Pokémon soñaría,
despedía un efecto como de Fuegos Artificiales. Un añadido interesante.
¡Es él! -Pensó Gold. Era igual a como lo había visto en las fotografías, un Pokémon
Dragón obeso que volaba torpemente debido a sus pequeñas alas. Su aspecto simpático
no lo hacía inspirar miedo alguno, pero ese aspecto desaparecía al verlo luchar.
-Ya has llegado demasiado lejos Gold, mejor retirarse ahora que hacer gritar de dolor
a todos tus Pokémon. Incluso el ser más despiadado siente un poco de Compasión.
Lance hablaba como un Padre dispuesto a dar un consejo.
-Interesante, ¿Quien creería que llegaría el día en que un niño de 13 años haciera
irritar a Lance? -Se burló Gold- ¿Tanto como para que usara su mejor Pokémon?
Pero Lance no lo escuchó.
-¡Dragonite usa Velocidad Extrema! -Ordenó.
-¿Velocidad Extrema?
Dragonite desapareció, para aparecer dandole un terrible golpe con la cabeza a
Typhlosion en el estómago. El Pokémon saltó al aire y cayó a dos metros más allá.
Ésto pasó tan rápido que Gold apenas pudo ver a Typhlosion siendo golpeado y
cayendo a sus pies.
Lance se sentía orgulloso, Dragonite, pese a su gran peso, era capaz de moverse
rápidamente a cortas distancias, gracias a su entrenamiento especial.
-¿Harás que descanse ahora? -Preguntó.
-¡Regresa Typhlosion!- Ordenó Gold.
Lance pudo ver la expresión de asombro de Gold justo antes de que éste la
eliminara por completo.
-¿A quién usarás, a ese Pokémon extraño? -Preguntó Lance.
-No lo necesito para acabar con tu Dragonite, ¿Crees que no he luchado
con Dragones antes?
-Claro, y de esos Dragones ¿Cuál de ellos era un Dragonite?
Gold no respondió. Tan sólo acerco una mano a su cinturón de Pokéballs.
Y lanzó una Ball de color amarillo: Una Great Ball.
La ball al tocar el suelo liberó a otro Pokémon de Fuego. Se mantenía de pie
con sus cuatro patas. Tenía forma de Perro.
-Un Houndoom -Pensó Lance- Considerado el Pokémon más poderoso de fuego, su
aspecto dice obviamente que ese Pokémon salió de las mismas llamas del
infierno. Además, es un Pokémon que nadie parece domar a la perfección,
no sé cómo Gold espera que su Houndoom lo obedezca en un momento tan
importante como éste.
Houndoom parecía ansioso por atacar.
-¡Dragonite usa Velocidad Extrema!
-¡Houndoom usa Humareda!
Houndoom obedeció.
Su cuerpo estalló en llamas, una esfera de fuego abrasador. Dragonite no se acercó,
pues temía ser quemado.
-¡Houndoom usa llamarada!
Houndoom volvió a obedecer. Las llamas de su cuerpo se transformaron en un proyectil
igual de grande que él mismo. Las llamas iluminaron la gran habitación y todo
se veía como si mismo Sol estuviera presente. El poderoso proyectil de
Fuego ésta vez si alcanzó a su objetivo.
Lance escuchó el fuerte sonido que hizo Dragonite al caer al suelo.
-Tal y como predije -Pensó- Un Pokémon como Houndoom no tiene problemas en
atacar usando Llamarada en su máximo poder, incluso el impacto derribó a
Dragonite, pero harán falta unos 20 más de esos para derrotarlo. ¿Que
planeas Gold?
Dragonite se levantó, no parecía muy herido. Su piel lo protegía muy bien del fuego, pero
no por eso dejaba de doler.
Gold seguía mirando hacia el Campo de Batalla, no mostraba rasgo de expresión alguna en su rostro.
-Gold, no sé que plan tengas -Dijo Lance- Pero déjame decirte que Houndoom caerá en el
próximo ataque.
-Eso no es posible -Dijo Gold- no intentes asustarme.
-Es posible, y lo sabes. Sabes además que existen ataques tipo Dragón, los Dragones no
son tipo Fuego como se creía, ellos tienen su propia clase de ataques.
-¿Y eso que tiene que ver?
-Que tu Houndoom necesitará tener piel de acero para resistir el próximo ataque.
Lance notó que Gold estaba palideciendo.
-Ésto acabará rápido Gold. ¡Siéntete orgulloso de presenciar un ataque que nisiquiera
yo he visto!
Lance pudo notar la confusión en los ojos de Gold.
-Tienes buenas razones para reaccionar así -Pensó Lance- Es cierto que Dragonite
conoce aquel ataque, y es cierto que nunca lo he visto, pero sé que Dragonite
es capar de hacerlo. Es el ataque más poderoso de todos.
¡Ésta batalla pasará a la historia!
¡Dragonite, usa Outrage! -Ordenó Lance.
Dicho ésto, Dragonite levanto vuelo al instante. Subía y subía hasta el infinito techo
que se alzaba sobre los dos contrincantes.
Gold pudo ver cómo el Pokémon escupía Fuego y se envolvía a si mismo en una Capa
de llamas. Un Disco solar en miniatura. Era tan brillante que Gold tuvo que protegerse
los ojos con una mano.
Lance lucía maravillado.
-¡Dragonite ataca! -Ordenó.
Y Dragonite descendió.
Una Bola de Fuego cayendo atraída por la gravedad a una distancia increíble.
Lance pudo oír un extraño sonido que caía junto con Dragonite, los
gemidos de dolor que éste hacía debido al débil contacto con el
Fuego. El sonido al mezclarse con el de las llamas era místico.
-Es como si lo mordieran cientos de hormigas -Pensó Lance, con una sonrisa- doloroso,
pero nada grave.
La esfera de Fuego crecía rápidamente en las Pupilas de Gold.
-¡Un Meteoro! -Susurró.
-Houndoom caerá...y luego el Pokémon que te sobra. -Dijo Lance.
¡Houndoom esquívalo!- Gritó Gold.
Pero Houndoom ya no respondía.
