Gold se encontraba de nuevo en la Cima del Monte Plateado, ante él estaba el
Campeón de Kanto, la respuesta a todas sus preguntas.
-He viajado por días, y por fin te he encontrado.
-No me digas -Dijo el Campeón- hay gente que me ha buscado por años.
Gold hizo una mueca.
-Mis razones son totalmente distintas.
-Y qué razones, eres uno de los pocos que se han adentrado en la Montaña y vuelven
a ver la luz del sol, no dudo de que lo que has hecho ha sido increíble.
He revisado todo tu equipo y no pareces ser un Buscador ni nadie en especial.
-Yo soy...
-Yo sé quien eres- Dijo el Campeón- ¿Acaso no eres ese famoso entrenador que vino de
Johto? La verdad está en tus medallas y en tu acento.
Gold sonrió.
-No es ningún "Vine", -Terció- ésta Montaña pertenece a Johto.
-La Montaña no pertenece a nadie. Se encuentra en la unión de las dos
regiones, así que no es ni lo uno ni lo otro.
-Esto es absurdo. -Dijo Gold- La razón por la que te he buscado es porque
necesito respuestas que sólo tu tienes.
Se hizo el silencio por un momento.
-No me sorprende, todos los demás también buscaban...
-Ya me cansé de ésto, mira, no sé por qué te has escondido, ni tampoco sé
cuales sean tus intenciones, lo único que necesito es que me respondas
a un par de preguntas. Para eso he castigado así mi cuerpo, para eso
he usado mi mente para encontrar éste lugar. Y yo no soy ningún
"demás" ni ningún "cualquiera" o "buscador", soy un sólo un entrenador
de Johto, y eso lo has comprobado al rebuscar en mis cosas.
Gold se quedó esperando hasta que el Campeón volvió a hablar.
-Entiendo, eres sólo un entrenador, y sólo uno, no parece que hayas
venido con alguien más. No sé que preguntas sean esas por las que
me buscaste y hallazte al fin, ni tampoco sé si yo, de todas las
personas, sea el único que tenga tus respuestas. Si es algo
sobre mi vida privada créeme que pierdes tu tiempo.
Gold suspiró de alivio. Aunque nunca se imaginó que sus respuestas
llegaran a sus oídos en ese estado, y menos en la cima escondida de
una montaña.
-Aunque- Dijo el Campeón- yo también tengo mis dudas, y tendrás que
aclararlas.
-¿Cómo? -Preguntó Gold, confuso- ¿Qué dudas pueden ser esas?
-Bueno, me preguntaba como fue que pudiste encontrar éste lugar,
cuéntame todo, me muero de la curiosidad.
"Quiere saber cómo fue que fallaron sus planes" Pensó Gold. Él
jamás estuvo interesado en saber los motivos y los problemas
del Campeón, ya hasta se había prometido no pensar en el
Campeón como un ser superior sino como el contenedor de
las dos cosas que más quería. Él no era uno de esos niños
a los que Oak les lavó el cerebro. "El Campeón no es ningún
héroe."
Gold estuvo de nuevo en Ciudad Azulona, la segunda mayor Ciudad de Kanto.
Se encontraba en el interior de un pequeño edificio en donde un
grupo que se hacía llamar "Nuevos Buscadores" iba a dar su primer
conferencia "secreta" con el objetivo de ganarse adeptos. Gold quería
saber si esas personas podrían ayudarle a descubrir la ubicación
del Campeón.
Cómodo en su asiento, pudo ver como en grupo de personas entraban y se
sentaban en las sillas que estaban repartidas al azar, pues nadie venía acompañado,
ni tampoco nadie quería ser reconocido. Un poco de luz exterior era lo único
que iluminaba la sala, ocultandolos a todos en la penumbra.
Gold sabía que había gente muy importante allí, pues el cuento del que los
convocó parecía prometedor.
Unos minutos más tarde, unas 20 personas estaban sentadas alrededor de la
sala, nadie hablaba, nadie miraba a nadie, el silencio era inquietante.
Luego escucharon que alguien cerraba la puerta, y luego
unos pasos que se dirigían al centro de la sala.
-Caballeros -Dijo una voz, firme y autoritaria-. Como bien saben ustedes no están
aquí vanamente- Hizo una pausa- Ustedes, voluntariamente han decidido
venir y escucharme, y créanme que cuando salgan lo verán todo
bajo una nueva luz.
Nadie dijo nada, quizá con temor a que alguien pudiese reconocerles la voz.
-Quiero hablarles de una "leyenda", pues un amigo mío decidió que era
mejor que la gente lo conociese como una mentira. No es ninguna
leyenda, es real.
Y luego drámaticamente, pronunció las siguientes palabras:
-Vengo a hablarles sobre el Campeón de Kanto.
Aún en la oscuridad, Gold supo que varios de los que se encontraban allí
pusieron cara de incrédulos.
"Ésto no es ninguna broma"
-Por sus reacciones veo que ustedes también han sido engañados por Oak,
ustedes creen que el ya ha muerto, pero eso es mentira, nuestros
reportes confirman que el sigue con vida.
El extraño personaje se aclaró la garganta.
-Seguro se preguntan que pinta el Campeón en nuestra reunión, pues
déjenme decirles que el será el tema principal.
El silencio desapareció.
6 personas se levantaron de sus asientos y salieron rápidamente, entre
ellas una mujer. Reconocer sus rostros era imposible.
La sombra observó sin decir nada, y como si nada hubiese pasado,
continúo hablando.
-El Campeón sabe algo que nosotros necesitamos saber, el mundo de las
batallas Pokémon decae, no hay balance, ya no hay nada más que
descubrir, las investigaciones no llevan a ningún lado, estamos
en un círculo vicioso.
»Y eso amigos míos, es lo que necesitamos resolver, nuestras respuestas,
son el Campeón de Kanto.
"Y no sólo las suyas" Pensó Gold.
La voz continuó.
-¿Por qué, entonces creo yo que el Campeón nos ayudará a salir de nuestra crisis?
La respuesta es sencilla, el Campeón la sabía desde hace mucho. La mayoría de
ustedes deben recordarlo, a él y su Pikachu, pero Pikachu tenía algo de
especial...Una habilidad especial para resumirlo todo.
»¿Recuerdan la época? ¿Quién usaba a un Pikachu para luchar? Nadie, el único
era el del Campeón, el único Pikachu que desarolló la habilidad especial
fue él. La mayoría de sus contrincantes caían debilitados al hacer contacto
con Pikachu, nadie, ni siquiera los tipos de Smog-On!, pudieron descubrir
porqué razón, la única conclusión que obtuvieron fue que Pikachu por ser
un Pokémon eléctrico podía hacer tal cosa...Pero eso es estúpido, y lo
sabemos.
La sombra entonces encendió una pantalla, un televisor. Un poco de luz
iluminó la sala, pero las personas seguían siendo indistinguibles,
incluyendo a la sombra que acababa de hablar.
-Les ruego vean éste video, ésto es prueba de que no me equivoco.
La sombra pulsó el botón "Play" de la videocasetera, la pantalla
mostraba un video de muy baja calidad, pero las figuras eran
visibles, se mostraba a un joven vestido de rojo y un Pikachu
al frente en posición de batalla.
-¿D-de dónde ha sacado usted eso? -Gritó la voz de un hombre que se encontraba
a unos metros de Gold.
Una sonrisa se dibujó en el rostro de la sombra, sus dientes relucieron
junto con la luz de la pantalla.
-Eso no es lo importante...Lo importante es ésto-. Y señaló a Pikachu.
En el video Pikachu luchaba con un Pokémon de Roca y Tierra con un cuerno.
Un Rhydon, un Pokémon rivalizado con Golem para el puesto del mejor
tipo Roca. Aquel Pokémon vanamente atacaba a Pikachu, pues
pese a la desvantaja de tipos, Rhydon no lograba alcanzarlo con
ninguno de sus ataques debido a su lentitud.
-Pasa justo aquí -Susurró la voz.
Se vió que Rhydon atacaba con el cuerno a Pikachu, y logró golpearlo, e increíblemente,
ambos cayeron derribados.
La sombra sonreía más que nunca.
-¿Lo ven? El cuento de Oak dice que Pikachu pudo derrotar a un Rhydon acatacandolo
al cuerno, pero eso no tiene sentido -Y señaló a Rhydon- Éste Pokémon no está
debilitado, está paralizado, y eso significa estar fuera de batalla.
Eso
encaja con todo, Pikachu derribaba a sus oponentes de un sólo golpe gracias
a su habilidad especial.
Gold sabía que todos, incluso él, escuchaban con toda la atención posible.
»Señores, el Campeón fue alguien que hacía que debilitaran gravemente a su
Charizard y lo hacía pelear así, el Campeón fue alguien que utilizaba
a Snorlax para hacerle frente a Pokémon de Fuego y Hielo, el Campeón
lo sabía, los Pokémon tienen habilidades especiales.
»El Campeón fue un genio, no me sorprende que haya descubierto
semejante hallazgo, él puede saber eso y mucho más, sólo necesitamos
que nos lo diga, ya fue suficiente con que callara tanto tiempo.
»Oak nos ha mentido, viene y nos dice que el Campeón es un mito, engaña
a nuestros hijos, justifica pruebas a favor de que el Campeón murió,
¡el quiere escondernos la verdad!
-¡Éste hallazgo no sólo significará nuevas estrategias, significará nuevas investigaciones,
el mundo de las batallas Pokémon relucirá como antes! Incluso, ¡en Hoenn ya han
aparecido nuevas especies de Pokémon!
»Compañeros, ¡Se acerca la nueva era Pokémon!
"La nueva generación." Pensó Gold.
En la oscura habitación, la sombra apagó la televisión, y con ella el recuerdo
de Gold.
Ahora Gold estaba de nuevo en la cima del Monte Silver, teniendo a la persona
más buscada de Kanto a su alcanze.
"Es sólo cuestión de
tiempo para que los Buscadores lo encuentren. Gente poderosa con toda
clase de equipos necesarios para encontrarlo se puso en marcha. La
nueva generación Pokémon está por llegar."
-Como ya sabes, -Le dijo Gold al Campeón- existe mucha gente buscándote, pero recientemente, gran
parte de esa gente son ahora personas con cargos importantes, quieres que
les digas un tal secreto, un secreto que abrirá las puertas a la nueva generación
Pokémon.
-Quieren saber lo de las habilidades especiales de los Pokémon, ¿No?
-Claro, es obvio que debes saberlo, y aunque me pregunto por qué dejaste
tal descubrimiento en las sombras, no me interesa en absoluto, ni
tampoco esa es la pregunta que te vine a hacer.
-Amigo, todos hemos sido engañados.
Lo que Gold entonces vió no se lo creía. El Campeón se había leventado de su asiento.
Era casi igual a cómo lo vio en el video de aquella reunión, sólo que
éste ya aparentaba la madurez. El Campeón no
sólo despedía superioridad por su aspecto, sino que su mirada veía
más allá de todo lo superficial. Y sus ropas no hacían sino
confirmar su apodo: Red.
Cualquiera que viera esa imagen diría que a un indigente se le acabó de aparecer Dios.
"Es una persona que sin duda destacaría demasiado."
Luego el Campeón caminó a donde se encontraba Gold, y se detuvo sólo
a unos centímetros.
-Quieres que te hable del GHOST, ¿No es así?
