A través de una transparente pared de cristal, la mañana saludaba al

presidente de Smog-On!, desde sus ojos veía a los cientos de

rascacielos que adornaban Ciudad Azafrán. Desde esa vista todo

parecía tranquilo, pero faltaba estar en las calles para ser víctima

de toda la actividad de la ciudad.

"Ya no es seguro salir" -Pensó el presidente.

La última vez que salió fue atacado por un grupo anti-Smog-On!, sus

empleados solían decirle que era sólo un pequeño grupo de amas de

casa que usaban a los Pokémon sólo como sirvientes y mascotas.

Llenaron su lujosa Limusina de esos planfetos que repartían

por toda la bendita ciudad. Planfetos que insultaban a Smog-On!

y difundían el mensaje del tal anti-movimiento. Planfetos que llenaron

la Limusina del presidente e incluso una llegó a darle en la cara.

"Smog-Off!, abajo al Smog, ¡los Pokémon no son matemáticas!"

El presidente sabía muy bien a que se debía tal insulto, como

empresa de investigación Pokémon, los empleados de Smog-On!

calculaban el daño y las desventajas de tipo con demasiada

presición, y usaban términos como 50%, el Pokémon X al Pokémon

y, Fuego=F + Agua=W es igual a -F, etc. A las "amas de

casa" no les interesaban nada esos datos y les parecía ofensivo

que trataran a sus preciados amigos como cálculos.

"Pero los entrenadores nos necesitan"

Gran parte del objetivo iba dirigido a los entrenadores, jóvenes y

adultos, novatos y profesionales, incluso las Universidades y Escuelas

Pokémon usan los libros de texto de Smog-On! para orientar a sus

alumnos, las Pokédex de todos los entrenadores están repletas de

información de Smog-On!, y la lista sigue y sigue, Smog-On! es

la principal fuente de información sobre batallas Pokémon de Kanto...y próximamente de

Johto.

"Esas "amas de casa" pierden su tiempo al intentar derrocarnos.

Su anti-campaña sólo sirve para darnos más publicidad."

Los pensamientos del presidente fueron interrumpidos por una llamada

teléfonica auto-contestable.

-Presidente, la reunión empezará en 2 minutos- Dijo la voz de su

secretaria.

"Maldito aparato, me gustaba más cuando se presentaba aquí y podía

verle su hermoso rostro."

La reunión se trataba sobre el nuevo ataque, un ataque tipo Dragón

según Lance. El Presidente estuvo en la demostración pública

de aquel ataque, presenciando su poder.

Luego volvió la mirada hacia los rascacielos, siempre destacando el

edificio de Silhp. Co, el más alto y

poderoso de Kanto, incluso desde Johto era visible. Como residente en

Ciudad Azafrán desde su juventud, el Presidente sabía que la altura

de un edificio equivalía al poder de su dueño. Silph. Co era la

empresa más poderosa por ser la mismísima que creó las Pokéballs,

y por si no fuese suficiente, las Masterballs.

"Prepárate, porque estoy cerca de ser como tú". -Pensó el Presidente.

Recientemente el Presidente había recibido buenas noticias, al parecer

había en los Pokémon muchas cosas por descubrir, sólo necesitaban

encontrar al misterioso científico que sabía algunos de esos

secretos. Se dispararían nuevas investigaciones y los entrenadores

estarían más que pendientes por conocer que información nueva

les podría llegar.

"Ni Johto podrá superarnos"

El Presidente echó un vistazo a su reloj de mano. Para luego posar

su vista en el muro de cristal.

Sus ojos se enfocaron ésta vez en el Viejo con pelo y barba blanca que

le devolvía la mirada. A sus 57 años, el Presidente aún

veía y oía bien, aunque no sabía cuánto le iba a durar todo eso.

Tocaron a la Puerta.

-Sigan por favor- Dijo el Presidente, su voz como un susurro. Las reuniones

el Presidente las presenciaba en su misma oficina, ya que el no estaba en

condiciones de ir de aquí para allá cual hombre joven que una vez fue.

La puerta se abrió revelando a 4 hombres vestidos en sus trajes color morado de oficina,

todos ellos tenían el Logotipo de Smog-On! pegados en el pecho derecho de sus uniformes.

El Logotipo constaba con un dibujo de un Koffing y las letras "On" justo

debajo en un fondo Plateado. El dibujo del Koffing era el Símbolo más significativo de

Smog-On!.

"Nuestra información se esparse como el veneno"

-Buenos días, señor Presidente-. Dijeron los 4 al unísono.

Los 4 hombres(3 ya mayores, y uno de 32 años) se sentaron en la gran mesa

que había en el centro de la oficina. Sacaron sus maletas y colocaron sus

informes sobre la mesa.

El Presidente se sentó en su puesto reservado.

-Hora de empezar-. Anunció.

-Señor -Dijo el hombre viejo con gafas- como sabrá el tema de hoy es

sobre el nuevo ataque tipo Dragón. Discutiremos posibles contras

y debilidades que pueda tener. Todo eso basándonos en las leyes

Pokémon y la demostración pública de Lance.

-Pueden proseguir- Dijo el Presidente.

-Señor -Dijo el hombre más joven- según los testimonios ese ataque

usa dos tipos: Fuego y tipo Normal, el Dragón usa su ataque tipo

Fuego para envolverse en una capa del mismo, y ataca desde

las alturas.

-¿Entonces la combinación de Fuego y Normal es igual a Dragón?- Preguntó el

Presidente, al tiempo que echaba una rápida mirada a su reloj de mano.

-No exactamente...-Respondió- la forma en la que usó esos ataques era una

imitación del ataque Vuelo y una variación del ataque Humareda, el

ataque que cubre el cuerpo de Fuego...aunque hecho a su modo eso sí.

El Presidente ordenó sus pensamientos y luego preguntó.

-¿Y que Pokémon es capaz de aguantar semejante poder? Todos los que

presenciamos la demostración de ese ataque concordamos en que

un Pokémon con ese ataque es invencible.

-Por supuesto que no -Dijo el hombre calvo, sin mirar al Presidente- No existe

ataque ni Pokémon invencible. Ese ataque es resistido por Onix, Rhydon y

otros más, sólo falta que sean de Roca.

El Presidente lo miró incrédulo.

-Alguien tenía que decir lo obvio- Dijo el hombre de barba larga.

El hombre calvo se ruborizó.

-Señor Presidente -Dijo el hombre de barba larga- usted y yo estábamos ahí,

y vimos cómo Dragonite escupió Fuego y se cubrió con él. Es demasiado

probable que Dragonite se pueda cubrir con otro elemento, con agua

por ejemplo.

-Entonces la combinación de esos elementos harían daño neutro ante

todos los Pokémon. -Dijo el Presidente.

-Casi -Prosiguió el hombre de barba larga, rebuscando entre

sus notas-. Esa combinación de ataques(Normal y Fuego, Agua y Normal)

son resistidas por un Pokémon de Acero y Agua, o Roca y Agua.

-¿Y qué Pokémon poseen esos dos tipos?- Preguntó el Presidente-. Agua y Roca

obviamente.

El hombre joven agarró una hoja de papel con sus notas y luego

pronunció.

-Corsola, y los rarísimos Kabutops y Omastar.

-En nuestras últimas estadísticas descubrimos que Corsola no es muy popular -Dijo el hombre

viejo con gafas-. Al menos que la próxima moda sea enviar a una Roca de 5 Kilos a

resistir el golpe de un Titán.

Todos asintieron, Corsola jamás sería popular...ni entre las rarezas.

-Entonces -Dijo el Presidente- supongo que sólo un Pokémon de Acero sería

capaz de aguantar ese ataque.

-¿Porqué?- Preguntaron todos excepto el hombre de barba larga.

-Déjeme que yo les responda Presidente -Dijo el hombre de barba larga,

y dirigió su mirada hacia los tres hombres-. La capa de Fuego de Dragonite

es muy delgada, y al menos que quiera resultar con quemaduras, no la

podrá hacer más potente. Un Pokémon de Acero no tendrá problemas

ante ese ataque de Fuego tan débil.

Los 3 hombres asintieron y apuntaron algo en sus papeles.

El Presidente volvió a echarle un vistazo a su reloj.

"Ya casi es la hora. Debo acabar rápido con ésta junta"

-Amigos, para finalizar, existe un problema. -Dijo el Presidente- Ya conocemos todos

el reglamento...ese ataque es muy poderoso, no creo que un Pokémon que

no sea de Acero sobreviva a ese ataque.

Sus empleados pusieron los ojos en blanco.

-¿Entonces lo marcamos nivel "Uber"? -Preguntó el Hombre calvo.

El Presidente se permitió dudarlo, los Niveles, identificaban el

grado de uso y poder tanto de los ataques como de los Pokémon, el

"Más leve"(siendo el peor de todos)era el más bajo,

y el "Uber"(Peligroso y por lo tanto prohibido)era el mayor.

Un ataque de tal poder no podía dejarse utilizar debido a que la

seguridad de los Pokémon estaría en riesgo. Pero el Presidente

ya había tomado su desición, aunque aún no estaba seguro.

-Por supuesto, -Dijo el Presidente- se harán nuevas pruebas para identificar que tan peligroso

es para los Pokémon. ¿Cuánto tardarán en conseguir un Dragonite con ese ataque?

Los 4 hombres se miraron mutuamente, avergonzados.

-No creo que eso sea posible...-Dijo el hombre viejo con gafas- al parecer ese

ataque sólo lo pudo aprender el Dragonite de Lance, y aún no sabemos cómo.

Así que nisiquiera podemos crear una máquina técnica.

El Presidente apoyó sus brazos sobre la mesa, y sus dedos se encontraron.

-Ya veo, -Dijo, severo- así que Smog-On! no cuenta con el poder suficiente para conseguir un

Dragonite con ese ataque.

Los 4 hombres no dijeron nada.

El Presidente los miraba extrañado. ¿Cómo es que no podemos?- Se preguntó-. ¿De qué

nos sirve revelar información sobre ese ataque si ningún otro Pokémon puede

aprenderlo?

Se hizo el silencio por un momento. Hasta que un teléfono sonó. Y un rayo

de esperanza iluminó al Presidente, llevaba esperando esa llamada desde

hacía cuatro horas.

El Presidente se levantó de su asiento.

-Perdónenme, nuestra junta debe finalizar, -Dijo- terminaremos ésto mañana, en donde

se discutirá el nombre de ese ataque en nuestro idioma, por ahora, publiquen

la información que hasta ahora llevamos, y marquen ese ataque como prohibido.

-A Lance no le gustará -Susurró el hombre calvo.

"Ni a los críticos -Pensó el Presidente, que lo escuchó por encima del ruido de su

teléfono-. Ultimamente hemos prohibido muchas cosas."

Los 4 hombres asintieron y recogieron todas sus cosas, 10 segundos después, el Presidente

se quedó solo junto al desesperante sonido del teléfono, el cual decidió responder al fin.

-¿Hola? -Contestó.

-Señor Presidente, no sabe el placer que tengo de hablar con usted, según tengo

entendido usted no habla con nadie por teléfono.

"Excepto con mi Familia, claro está."

El Presidente no estaba de humor como para platicar.

-Vayamos al grano, usted y yo sabemos muy bien a que se debe la llamada.

-Claro, claro, a eso iba, señor Presidente, le tengo buenas noticias.

-¿Qué noticias?

-Ya lo encontramos.