"GHOST...GHOST...GHOST...GHOST...¿Por qué todos buscan lo mismo?
Todo parece llevarme a la misma dirección, al GHOST. Incluso yo
existo gracias al GHOST"
Red miraba hacia Kanto, su hogar, o antes lo era, ya no podía regresar.
"¿Habilidades especiales de los Pokémon?"
Y luego llegó "eso" a su mente de nuevo.
"Todos hemos sido engañados." -Murmuró.
Red escuchó una voz familiar, venía detrás de él.
-...me lo dijo tu madre.
"Mi madre...vive en Kanto."
Y de repente vió a una hermosa mujer en el despejado cielo azul.
-Madre, me has...
Un corrientazo eléctrico lo alcanzó, arrancandolo de sus visiones, y devolviendole
la razón. El corrientazo venía de un bulto amarillo que le pesaba en las piernas.
-P-Pikachu...
Gold no sabía que estaba pasando, el Campeón había murmurado algo y
después se había sacudido teriblemente.
-¿Estás bien?- Preguntó, preocupado.
Gold quería estar seguro de que algo andaba mal antes de asomarse a la silla.
-No pasa nada, al parecer Pikachu está teniendo pesadillas. -Dijo suavemente -
¿Que acabas de decir?
-Que...-Gold aún seguía algo preocupado- lo del Monte Plateado me lo dijo tu
madre. Aunque, claro, no me dijo "Ve y buscalo que está allá en ese Monte Plateado"
sino que me citó algo que le dijiste hace mucho tiempo.
-¿Y por qué mi madre te diría algo así? -Exigió saber el Campeón.
-Porque le revelé mis verdaderas intenciones. -Explicó Gold- Que lo que busco de ti no es
información Pokémon, sino información personal.
-Creo que decirle eso a mi madre aquella vez fué un error. -Advirtió el
Campeón- Pero aún así me impresiona que hayas sobrevivido a la Montaña.
-Y que lo digas, fué todo un reto, los estrechos caminos no me permitían
usar Pokémon voladores, y había montones de trampas, la verdad no sé
como fué que sobreviví sólo con unos cuantos rasguños. -Dijo Gold despreocupadamente -
En el primer día ya me había herido la cabeza, y desde entonces creí que no iba a
durar demasiado.
Antes de entrar en esa Montaña Gold ya estaba convencido que la
locura de Lance era contagiosa.
-Creo que eso es todo, ¿Me hablaras del GHOST ahora? -Preguntó Gold, paciente.
-No. Falta algo muy importante.
Gold frunció el ceño.
-¿Qué?
-Falta que me digas quién fué el que te informó sobre mi casa y mi madre.
-Los Buscadores lo saben.
-Pero dijiste que no eras un Buscador.
Gold se volvió a rascar cerca del párpado.
-Es que no lo soy, tuve que pagar para obtener esa información.
-¿A quien le pagaste?
-Al mismísimo Jefe.
El Campeón guardó silencio.
"¿Dije algo que no debía?"
-Con que al Jefe...¿Por qué te lo dijo el Jefe?, se dice que es muy reservado.
-Lo es, sólo que yo no busqué su ayuda, el buscó la mía.
Era muy cierto, El Jefe lo había invitado a él a esa reunión secreta en ciudad
Azulona, junto con otras personas importantes.
-Compañero -Dijo Gold- No viajé tanto para ser interrogado, se suponía que
era al revés. Así que te lo suplico, lo que necesito saber es demasiado
importante para mí.
Para su sorpresa, el Campeón pareció no haberlo escuchado.
-Lo viste. -Dijo.
"¿Que quiere decir?"
-¿Vi qué?
-Su apariencia.
-La verdad no, estaba muy oscuro, y además una capucha le cubría el rostro.
-Entiendo...
"¿Qué más querrá saber?" -Se preguntó Gold.
-Tu información no me ha servido de nada, amigo, eres el único que
ha encontrado éste lugar y todo eso lo dices con total naturalidad.
Pero aún así creo que te has ganado el derecho de saberlo.
Confiaré en ti, así que considerate afortunado.
¿Considerate afortunado? y ¿Confiaré en ti? -Se preguntó Gold- ¿Acaso saber la verdad sobre
su padre era un asunto que le importaría a todo el mundo? Yo no le estoy
preguntando nada sobre esas habilidades especiales. De eso se ocuparán los
buscadores.
-Gold -Prosiguió el Campeón-, es hora de que hablemos del Gastly and Haunter Operation Secret Team, el GHOST.
