El primer comandante al cargo del equipo de Buscadores sabía que algo en ese día

no iba bien. Hacía 4 horas El Jefe lo había llamado para que convocara a todo

el personal a las afueras de una Montaña. El Jefe parecía estar planeando algo...pero

no se lo dijo.

"Mi rango no parece encajar aquí"

Levantó la cabeza, y vió a varios "ojos de aguila" sobrevolando encima de Pidgeottos;

el Pokémon volador promedio. Su velocidad no estaba mal, y podía cargar con el

peso de 4 hombres. Uno de ellos fue el que le avisó lo del Pájaro Blanco, y el

Comandante se arrepentía de haberle contado eso al Jefe.

"Entonces todo hubiera sido como antes."

Pero decidió contarselo, y gracias a eso ahora el Jefe se había vuelto

loco, removiendo al personal de sus puestos y enviandolos a un

lugar que hasta los Montañeses consideraban el infierno. ¿Por qué, entre todos

los lugares esa montaña? No tenía mucho en especial, sólo que sus interiores

parecían un laberinto en donde no entraba ni un solo rayo del sol. El

Comandante se preguntaba cuánto les tardaría a los escaladores registrar

toda la montaña.

-Comandante- Dijo un miembro del equipo cerca de él, un "Rastreador" del rango más bajo- ¿Cuánto falta

para qué El Jefe nos dé nuevas ordenes?

El Comandante dirigió su mirada al tipo de pelo rubio que estaba sentado en una

gran roca.

"Ya van 12 veces que me hacen repetirlo."

-¿Y yo que sé? Él dijo seis horas, faltan dos.

El hombre rubio lucía decepcionado.

-Yo también lo estoy -Pensó el Comandate-. Esperaba que El Jefe hubiese sido

más claro, no sé porque nos esconde todos sus asuntos.

El Comandante escuchó cerca el aleteo de un pájaro.

-Con éste van 21 -Murmuró para sí.

La mujer "Ojo de aguila" desmontó su Pidgeotto y se acercó al comandate a pasos rápidos.

Se veía cansada de viajar, probablemente era una de las que estaban más lejos.

-Comandante -Dijo la suave voz de la mujer- recibí sus ordenes y vine como

lo pidió. ¿Que debo hacer ahora?

El Comandante contuvo una mueca de malestar.

"13 veces que lo repito."

-Esperar, mujer, esperar. El Jefe prometió que dentro de dos horas recibiríamos

nuevas ordenes.

-¿Esperar, a eso vinimos?

-Eso ni siquiera yo lo sé.

La mujer siseó y buscó un lugar adecuado para pasar el tiempo.

"No sé cuanto más pueda aguantar ésto."

Como muchos ex-miembros del equipo Rocket, el Comandante había sido

obligado a formar parte de los Buscadores. En el pasado era un

vil delincuente, ahora era un humilde explorador. Parte de él

extrañaba la vida placentera y ocupada que tenía en sus días

como Comandante del equipo Rocket.

"El ataque a la torre de radio de Johto fue lo que más me gustó."

Como Comandante, El Jefe le había confiado un papel muy importante

en esa operación, le había pedido que se disfrazara del Presidente

de la torre de radio.

"Y me impresionó lo mucho que nos parecíamos."

Sentado bajo la sombra de un árbol, el Comandante recibió otra visita:

un miembro "Rastreador" de rango medio que ya conocía desde unos

cuantos días atrás. Venía acompañado de un frustrante sonido eléctronico.

-Comandante, llamada para usted. -Dijo, entregandole el Teléfono.

El Comandante tomó el teléfono y echó una mirada a la pantalla.

-Gracias, puede irse.

Luego de una inclinación el hombre se marchó.

El Comandante no parecía muy seguro de querer contestar, pero debido

a las repetitivas preguntas, de mala gana lo hizo.

El teléfono era un invento demasiado útil, pero en los últimos días el

Comandante empezaba a odiarlo.

"Su sonido es el preludio para escuchar algo aún más insoportable."

-¿Jefe? -Preguntó, eliminando todo rastro de malestar de su voz.

-¿Cuántos hay hasta ahora reunidos? -Preguntó la voz en el teléfono.

"¿Es el Jefe?" Se preguntó el Comandante. La voz del Jefe parecía más...

animada. Nada comparado con su habitual tono desprecupado.

-21, señor.

-Está bien, prepárese para recibir refuerzos.

El Comandante no creyó haberlo oído bien.

-¿Refuerzos?

-No tengo mucho tiempo para explicarle. Son empleados de Smog-On!, recíbalos

y espere nuevas ordenes.

"¿Empleados de Smog-On! ¿Cómo había conseguido apoyo de semejante empresa?

Aquí algo está mal, muy mal."

-Señor -Dijo el Comandante- ¿Puede usted decirme que está pasando?

-Lo sabrá pronto, muy pronto. -Y sin más, colgó.

Episodio 16

-¿El GHOST es un equipo secreto? -Preguntó Gold.

-Era, ya no existe. -Respondió el Campeón.

Gold ahora prestaba toda la atención que podía a esa voz y mantenía

su mirada fija a la silla de piedra que tenía al frente. A lo lejos,

se veía como serpeaba el río que separaba a Kanto de Johto.

Gold se mostró escéptico.

-Pero, ¿No era GHOST un mito?

-Yo también era un mito. La verdad, esa historia de terror para niños está basada

en el mismo GHOST.

"La historia de terror". Gold la conocía demasiado bien, había investigado

en todas las bibliotecas de Kanto y lo único que encontró fue esa horripilante

historia. Hablaba sobre un Pokémon fantasma llamado GHOST que asesinaba

personas y Pokémon lanzandoles maldiciones.

-¿Por qué dices que era un equipo secreto?

-Digamos que tengo fuentes de información...más veraces.

"Los archivos del laboratorio de las Islas Canelas"- Pensó Gold.

-¿Qué mas sabes sobre el GHOST? -Preguntó.

-¿Qué quieres saber exactamente?

-Por ejemplo, a qué se dedicó.

"¿A qué se dedicó?- Pensó Red. El GHOST sólo se dedicó a un sólo

proyecto, su famosa "Operación Gastly y Haunter", cuyo procedimiento

era el documento mejor guardado de Kanto. La historia del fracaso y éxito

del experimento de los mejores científicos de la época.

-¿Debería contarle? -Se preguntó Red- Éste Gold, se ganó la confianza

de mi madre. Probablemente queriendo que lo conociera.

¿Por qué, qué lo hace especial?

Pero mantener el secreto no se lo había prometido sólo a él, se lo

había prometido a alguien más.

"Al final, todo me llevó hasta hablar sobre el GHOST."

Y unas palabras resonaron en su mente, claras como el agua. "...hemos sido engañados."

-Él no parece haberlo hecho -Se dijo, acariciando con una mano a Pikachu

que parecía haberse sobresaltado.

Gold esperaba expectante.

"Algo extraño le pasa a éste sujeto."

-Y bien -Dijo- ¿Me lo puedes decir?

-Lo haré, si primero me dices para qué quieres saberlo. No eres un

Buscador, ni un científico, ni nadie importante. Sólo eres un entrenador

con talento. ¿Para qué entonces, te esforzarte tanto en encontrarme?

"¿Cómo dice? -Pensó Gold- ¿Que oculta éste GHOST entonces? ¿Algo muy importante?

¿Es sobre las habilidades Pokémon? Ah, ahora entiendo, GHOST fue

el que descubrió las habilidades Pokémon, El Campeón debió haberles

robado su descubrimiento usandolo a su favor."

-Ya te lo he dicho, daría lo que fuera con tal de conocer esa información.

Es por mí, de verdad, mi propósito es egoísta, pero se trata sobre mi

vida privada. No tengo ninguna mala intención, sólo tengo 14 años. El

dinero y el poder no me atraen para nada.

-Entiendo. -Dijo el Campeón algo convencido- Verás, es una historia muy larga.

-Tú ya lo dijiste antes -Dijo Gold-, tenemos todo el día.

-Entonces supongo que no entraré mucho en detalles...