-Red, pase lo que pase nunca debes contarle eso a nadie, destruye los documentos,
para que así sólo los dignos de saberlo sepamos la verdad.
Aquel hombre con traje de laboratorio no tenía cara de estar bromeando.
Pero Red no estaba aliviado del todo.
-¿Y cómo cubrirá las muertes y esconderá el temido nombre?
-Ya tengo algo en mente, no te preocupes -Dijo el hombre. Y terminandose de
tomar su taza de té, se levantó y se marchó, dejándole unas palabras a
Red que le resonarían toda la vida.
"Han pasado 5 años desde entonces. -Pensó Red. El destino quizo que se lo
contara, mi madre quiere que se lo diga, él quiere saberlo, incluso
yo siento que quiero decírselo. Y aunque le diga qué era GHOST, y a
qué se dedicaba, no estaré rompiendo mi promesa."
-Amigo Gold -Dijo Red- el GHOST sólo se dedicó a un sólo proyecto, la
operación Gastly y Haunter.
Un joven pálido, sucio y manchado de su propia sangre que se encontraba
detrás de él, pareció entender lo que dijo.
-Lo deduje por el nombre -Dijo Gold en voz alta- por favor cuéntame todo
lo que sepas sobre GHOST, de inicio a fin.
-Como quieras.
"Le importa la historia de GHOST y no el procedimiento de su experimento,
parece que es de confianza después de todo"
Red pensó un momento antes de volver a hablar. Para poder que Gold
entendiera, necesitaba contarle otras cosas primero.
-Pues, -Dijo- el GHOST nació ya hace muchos años en Kanto. En esa época,
la gente vivía su vida normalmente sin ninguna clase de problemas,
sin embargo, tuvo que llegar alguien a sembrar mal en donde no había:
El equipo Rocket. Normalmente la gente usaba a los Pokémon como compañeros,
amigos y sirvientes, pero los Rocket fueron los primeros en usarlos
para pelear. Raramente, ya se sabía que los Pokémon podían hacer daño,
pero hasta entonces nadie los había usado para ese motivo.
»Los Rocket, aprovechando su descubrimento, usaron los Pokémon para el mal,
haciendo robos, saqueando casas, pueblos, etc. A sus Pokémon los trataban
igual, exigiendosle que se hicieran más fuertes, y rechazando al
que no les servía. Pero, el bien finalmente decidió actuar, y un pequeño
grupo de personas se les enfrentó, personas que empezaron a dedicarse a la crianza
y entrenamiento Pokémon...
-Los primeros entrenadores -Interrumpió Gold.
Red sonrió complacido.
-Exacto, el pequeño grupo fue creciendo entre más pueblos visitaban,
haciendose cada vez más una gran amenaza para los Rocket. El líder de
aquel grupo, el cual se dedicaba a la crianza Pokémon a tiempo completo,
descubrió algo que hasta ese entonces nadie había hecho.
»Entrenó a un Abra, y lo evolucionó en Alakazam.
-¿Alakazam? -Preguntó Gold- Pero no es un Pokémon muy fuerte.
-Ya no -Afirmó Red-, desde que en Johto aparecieron Pokémon con cerebros de acero
y mentes oscuras e impenetrables. Alakazam era el Pokémon más fuerte,
no tenía debilidades, sus ataques golpeaban neutramente a todo, y
tenía un efecto muy posititivo ante Pokémon veneno, el tipo preferido de los
Rocket. El líder además enseñó a los más dignos del grupo a criar Abra
y evolucionarlo, a los que denominó su Alto Mando personal.
Gold dejó escapar una risa burlona.
-Pero si obviamente para evolucionar un Kadabra se necesita que otra gente
lo sepa, se quiera o no. Para evolucionar a Kadabra se requiere que
éste paso de un dueño a otro, hasta que dé con su preferido, entonces
evolucionará.
-Claro, lo que el líder hizo fue probar con gran parte de su gente para
evolucionar unos cuantos, a los que les evolucionó su Kadabra los
eligió como su grupo personal de élite. Los demás(a los que no les
evolucionó ), nunca se les dijo para qué hacian todo ese proceso. Se
dieron cuenta eso sí, pero mucho tiempo después.
Red sabía desde hace años que a el Alto Mando se les confiaba un secreto,
el cual hasta ahora Red jamás supo, pues Lance no decidió contarselo.
"Eres un niño, Red, necesitas más experiencia..."
Red se olvidó de eso rápidamente y prosiguió.
»Una vez estuvieron listos, se lanzaron a la guerra. La batalla era muy
igualada, pues los Rocket ya eran muchos, y sus métodos personales de
entrenamiento efectivos. Aún así los Rocket temían perder,
pues ninguno fue capaz de eliminar a un sólo Alakazam. Y el miedo
crecía entre más tiempo pasaba, porque los Rocket sabían que más
Alakazam iban a entrar en batalla. El líder además sólo le reveló
el secreto de criar Abra a su Alto Mando, por lo que los Rocket
jamás pudieron descubrir cómo lo hacían. Y entonces, los Rocket
hicieron una jugada desesperada.
-¿Y en qué parte de todo eso entra GHOST? -Preguntó Gold- Es similar a la historia
de los entrenadores común y corriente.
-Amigo, la historia que conoces es verdad hasta cierto punto, ¿en cual de ellas
te mencionaron a GHOST?
-Ni una sola vez. Pero no veo que hayas empezado a hablar del GHOST aún.
-A eso iba. Bien, los Rocket, que ya desde sus inicios eran poderosos, contaban
con gente experimentada en Pokémon, a los que llamamos ahora científicos. Ellos,
trabajando como el cerebro de la organización, eran los que descubrían los
viles entrenamientos Pokémon de los Rocket. Y el Presidente de los Rocket,
les sugirió un método para acabar con tanto Alakazam.
Red tragó aire.
-Los obligó a crear Pokémon tipo fantasma.
