Gold se llevó una mano a su ojo derecho.

"¿Qué le pasa a mi ojo?"

Pero eso no importaba mucho, Gold estaba a punto de saber qué pasó en realidad con su padre.

El Campeón aún no se lo había dicho, apenas le estaba contando la historia de la organización,

no cómo y quién la creó. Su madre fue muy clara, el padre de Gold había creado el equipo secreto,

no el Jefe de los Rocket.

Pero no podía interrumpir al Campeón, pues este ya le había dicho que esperara a que

terminara su relato. Por lo que había escuchado hasta ahora, supo quiénes habían

creado a GHOST, y por qué. El libro de Oak decía mentiras, al parecer Oak disfrutaba

engañando a todo el mundo, convirtiendo realidades en mitos. Y quizá lo más importante,

Gold sabía que su padre no fué el creador de el Pokémon GHOST.

"Yo había sido engañado"

-Como decía, -Habló el Campeón- desde el laboratorio de GHOST en Islas Canela, el

equipo creó su primer Gastly, y todo les salió perfectamente. Gastly fue domado,

y hecho menos poderoso que su predecesor. Gracias a las Pokeball podían controlarlo

perfectamente y transportarlo, y luego de que éste derrotó a varios Alakazam, Gastly

evolucionó a Haunter.

Fué un proyecto exitoso, y al saber esto, GHOST creó más y más Gastly, hasta que

por fin hubo bastantes, un balance perfecto surgió.

-¿Cómo que un balance?- Preguntó Gold.

-Vamos, el tipo fantasma es efectivo contra los Psíquicos y viceversa, al haber un

balance, los Rocket ganaron, y los entrenadores perdieron. Ya que, habiendo siempre igualdad

de fuerzas, los entrenadores ya no podían interferir más en los planes de los Rockets, sabiendo que

sus Alakazam ya no les iban a servir.

»Y así continuó todo por 10 años, hasta que por fin...

-Tú acabaste con Giovanni -Dijo Gold de repente.

-No negaré que esa parte de la historia es verdad. Hasta allí llegaron los Rocket,

derotados por un niño de 12 años.

"Sé un poco más modesto"

Pero Gold aún no sabía lo que quería saber.

-Aprecio la historia, pero aún no sé qué pasó con el GHOST.

Gold vió perfectamente de nuevo cómo el Campeón se levantaba de su asiento, en su

hombro, estaba Pikachu.

"El legendario Pikachu"

-Gold, -Dijo el Campeón fríamente- de ese equipo no se supo más nada, de lo

único que se sabe es sobre el procedimiento, lo que los Buscadores necesitan.

Gold también se levantó, y al instante retiró la mano de su ojo derecho.

-Pues, es lo que quiero saber, en especial sobre el fundador.

La expresión del Campeón cambió a sorpresa, y caminó unos cuantos pasos hacia

Gold.

-¿El fundador? -Preguntó- ¿Es lo que quieres saber?

Gold empezaba a sentirse incómodo. Una persona como el Campeón acercándosele

no era algo que disfrutar en sus cirscuntancias actuales. Bajó lentamente las

escaleras y sus pies pisaron nieve helada.

-Es por lo que he viajado tanto, -Dijo- para saber que fué del creador de GHOST, el que

lideró toda esa operación.

El Campeón se detuvo en lo alto de las escaleras.

-Me acabo de dar cuenta de algo -Dijo mirandolo severamente a los ojos, y Pikachu

no hacía sino doblar el efecto- la razón de la cual por qué quieres saber eso con tantas

ansias.

Pero Gold también tenía su as bajo la manga.

-Yo también, -Confesó devolviendole la mirada, menos efectiva con esas ojeras

y el evidente estado de insomnio- la razón por la cual me interrogaste al principio.

El Campeón no pareció verse afectado en lo absoluto, en su rostro empezaba a

dibujarse una sonrisa, apenas distinguible bajo la sombra de su gorra roja.

Y como si ya fuese el momento de aclararlo todo, ambos dijeron al unísono.

-Quieres saber sobre el paradero de tu padre.

-Quieres saber quién te ha traicionado.