Red intercambió una mirada de confianza con Pikachu y dejó de sonreír. Hacía mucho tiempo

que Pikachu no participaba en una batalla, y Red sabía que él le agradecía el gesto.

Al igual que Red a Pikachu, por dejarlo hablar tanto, pues Pikachu no interfirió ni una

sola vez en su charla con Gold. Luchar y hablar era algo que Pikachu y Red llevaban varios

meses sin hacer.

Luego miró a Gold, quien tenía una mano puesta en el ojo derecho. Al parecer la luz del fuego de

Typhlosion lo obligaba a hacerlo. Red sabía que los cuidados de Chansey no iban a serle

suficientes, Gold necesitaba ir a un hospital. Pero Red era consciente que Gold no quería tal cosa.

Como entrenador activo que fue, Red había tenido la misma clase de determinación que

Gold, dejando de lado todo lo demás y concentrandose sólo en el objetivo, y ya empezaba

a admirarlo un poco por eso.

-¿Cómo que no les das órdenes a tus Pokémon? -Preguntó la voz temblorosa de Gold.

"¿Ordenarles? No, mis Pokémon saben muy bien qué hacer, ellos no son ninguna máquina

en espera de comandos."

-Yo confió en ellos. -Dijo Red.

Gold lo miró con el ceño fruncido.

"Y tú deberías hacer lo mismo, al parecer tu Typhlosion te estima mucho también."

Pero ya era hora de empezar con la batalla, Red necesitaba irse lo más rápido posible,

ya que era muy probable que se apareciera el Jefe de los Buscadores. Red sabía si

llegaba o no llegaba por su Pokémon volador, indistinguible entre el mar de árboles o

el cielo azul.

Gold dio la primera orden.

-¡Typhlosion usa Humareda!

Las llamas alrededor de Typhlosion se avivaron cubriendolo casi completamente. Y Red

ya se habían anticipado a ello. Con el fuego alrededor, Pikachu no podía atacarlo

físicamente, haciendolo invunerable a su habilidad especial.

La nieve debajo de Tyhplosion empezaba a derretirse.

Luego de un momento, la nieve derretida por Typhlosion se volvió agua, con 5

centímetros de profundidad, podía notarse que el terreno no era llano, sino

que descendía; un hueco consideradamente grande que antes estaba cubierto por

nieve, parecido a una piscina. Y Red sabía muy bien por qué. En los primeros dos

años en su estancia en la Montaña, dejaba a sus Pokémon entrenar en la cima, y los

más grandes y fuertes, hacían huecos por todos lados en sus batallas de práctica, y

al final quedó ese sólo hoyo deforme, que practicamente se apoderaba de todo el centro del refugio. Red

se extrañó tanto por lo que podía pasar si los dejaba continuar entrenando allí que

tuvo que mandarlos a practicar dentro de la Montaña, creando así el montón

de hoyos y trampas que Gold le mencionó. Y el hueco de la cima se fue

llenando de nieve con el tiempo. Sin embargo, ese hoyo fue lo que

le dio la idea para crear algo que lo iba a sacar de allí. Pero antes necesitaba

ganar...o incluso perder, aunque lo segundo era menos probable.

Dirigió su vista a su Pikachu, y Red se alegró desde dentro que disfrutara la batalla,

él necesitaba de todas formas tomarsela más en serio, Gold no era ningún

novato, pese a su edad. El gran charco crecía más y más igual que las llamas de

Typhlosion.

"El agua a tu favor, Pikachu."

Pikachu saltó y atacó con impactrueno. Un hilo de electricidad salió de su cuerpo.

-¡Esquívalo y usa Lanzallamas! -Dijo fuertemente Gold en un intento por gritar.

Tyhplosion se movió rápidamente hacia la derecha y abrió la boca para atacar.

Pero algo inesperado pasó.

El impactrueno golpeó al agua debajo de Typhlosion, haciendo que el ataque se esparsiera

por toda la zona derretida, hilillos de energía cubríeron el agua como una telaraña.

"Brillante, en todo el sentido de la palabra."

La onda de trueno alcanzó a Typhlosion por sus patas, su ataque quedó a medias y el fuego

desapareció sólo a unos centímetros de Pikachu. El Pokémon de Fuego se balanceó

y estuvo a punto de caer al suelo.

"Puede seguir luchando"

Pikachu aterrizó, entre el agua salpicada volvió a salir para atacar de nuevo, esta vez físicamente.

"Las llamas alrededor de Typhlosion se han debilitado."

Pikachu corrió rápidamente para golpear a Typhlosion, una figura diminuta resplandeciendo

en la nieve aun no derretida.

Pero jamás lo alcanzó.

"¡Imposible!"

Typhlosion había vuelto a usar Humareda. Las llamas salieron despedidas de su cuerpo y

Pikachu acabó dando vueltas en el aire, cayó boca arriba y el agua salpicada lo mojó entero,

y Red se alivió de que estuviera fría, calmando así el dolor.

Red miró a Gold en busca de una explicación.

-Deberías decirle a tu Pikachu que no se precipite, -Dijo Gold- ni que subestime a Typhlosion, yo

tampoco necesito ordenarle todo lo que quiero que haga...Él dejó que sus llamas

se debilitaran intencionalmente. Además, el ataque de Pikachu no fue muy devastador

puesto que no lo golpeó de forma directa.

Red comprendía, su adversario no era ningún idiota, y menos aún su Pokémon, pues

tenía cara de entrenar las 24 horas del día, un Pokémon de más alto nivel seguramente.

"Así que este es el de las dieciséis medallas"

Pikachu se levantó entre jadeos. Pero podía seguir luchando. Luego de incorporarse completamente,

miró de nuevo a Red, y él tenía su respuesta.

-Pikachu, úsala cuando quieras.

Pikachu asintió y miró de nuevo a Typhlosion.

-¿Esa esfera tiene algún uso? -Preguntó Gold.

-Lo sabrás en unos momentos.

"Pobre de él."

El agua poco a poco se apoderaba de todo el hoyo. Y tanto a Red como a Pikachu les

agradó esto. Aunque no se le ataque directamente, la energía tenía algo de probabilidad

de paralizar a su objetivo. Y con la esfera en el collar, las probabilidades podían...

Red observó el campo de batalla con ojo crítico.

Estaba Tyhplosion, con una herida leve, y Pikachu herido seriamente.

Si no hubiese sido por el agua, quizás ya no estaría de pié. Su desventaja más grande

era su poca resistencia, pero su habilidad especial y sus ataques eléctricos no lo

hacían depender de sus defensas. Sólo necesitaba paralizar a su adversario para acabarlo,

lo que era una victoria más fácil, y menos violenta. Pikachu podía valerse del agua

para electrizar a Tyhplosion, y por más sano que esté, no podrá luchar más.

Ahora todo el hoyo era agua, la nieve cedió rápidamente ante las llamas de Typhlosion.

Acordándose de ésto Red subió al primer escalón de las escaleras, para evitar ser víctima

de la descarga.

Gold al parecer también terminó de meditar y dio la siguiente orden.

-¡Tyhplosion usa Lanzallamas!

El Pokémon abrió su boca y un chorro de fuego se dirigió hacia Pikachu.

"La velocidad del ataque no es nada rápido"

Pikachu saltó a un lado y atacó con otro hilo de energía.

-¡Typhlosion salta!

Typhlosion lanzó un brinco de cuatro metros, y la dirección de su boca apuntaba a

donde iba a caer Pikachu.

"Vaya que es de élite ese Pokémon"

-¡LLAMARADA!

Typhlosion absorvió todas las llamas de su cuerpo, y las disparó todas en un proyectil

que escupió abriendo enteramente la boca. Pero su ataque terminó

haciendo un gran hueco en la piscina. A Pikachu no se le veía cerca.

"Usó velocidad extrema."

Typhlosion cayó salpicando un montón de agua que lo cegó, y su expresión confusa desapareció

entre la distorsionada transparencia del líquido.

Red vió como Pikachu entró rápidamente entre el agua que cubria temporalmente a Typhlosion.

"Mejor un ataque físico, claro. Uno a Cero."

Pero abrió bien los ojos cuando el agua cayó el suelo, dejandolo ver la extraña escena.

-Te repito, dile a tu Pikachu que no se precipite. -Oyó decir a Gold.

"No me sorprende, nada me sorprende ya."

Pikachu dio un salto hacia atrás, alejandose lo más que pudo de Typhlosion.

Y cómo estaba Typhlosion fue lo que más extrañó a Red.

Usando el fuego de su piel como escudo, Typhlosion yacía enroscado, mostrando las avivadas llamas,

como un puercoespín.

"Y yo creyendo que el único capaz de hacer eso era su preevolución, Cyndaquil."

Typhlosion se levantó con rapidez, y volvió a usar Humareda, renovadas llamas que ardían tanto

como su determinación.

Por la expresión del Pokémon de Fuego, Red podía deducir que bien era que el Pokémon era

un fenómeno, o que quería mucho a su entrenador para llegar a tal extremo. Enroscarse y

usar así sus llamas debió requerir meses de entrenamiento. Cyndaquil podía hacerlo porque

ese era el estado natural de su cuerpo, pero un Typhlosion...Y además, había algo

extraño en ese Pokémon, quizá demasiado, entre más cansado estaba, más vivas se tornaban

sus llamas. ¿Qué pasaría cuando estuviese agonizando? A Red sólo se le ocurría que quizá

era su habilidad especial, Charizard tenía algo parecido también.

Red dirigió la vista a donde estaba Gold.

"Cada vez está peor."

Montado en una roca para evitar el agua, estaba Gold sudando, y todavía tenía la mano

puesta en su ojo derecho.

-¿Qué me miras? -Dijo seriamente- Que continúe la batalla.