La Dra. Katherine Hotchner entró a la sala de conferencias a las 6 AM, en cuanto entro noto algo raro: alguien faltaba...

Recorrió la sala con la mirada. Morgan se frotaba las sienes mientras una taza de café humeaba frente a él, García escribía algo en su portátil, Hotch buscaba algo en el archivo del caso, JJ preparaba su presentación, Rossi estaba leyendo un libro y Prentiss viendo algo en su Palm.

¡¿SPENCEY?!

- Hey ¿Donde está Spencey? - Preguntó tratando de sonar casual mientras se acomodaba en una silla.

Todos la miraron confundidos.

- ¿Lo llamaste Spencey? - Preguntó García interesada ahora en ella y no en la computadora portátil.

- Bueno, me enteré de que nuestro joven genio fue su juguete en el colegio - Dijo Morgan, antes de que ella pudiera siquiera abrir la boca, mientras tomaba un sorbo de café.

- Oh por dios, ¿nuestro Dr. era tú juguete?- gritó García interesada ahora en la jugosa historia.

- No era mi juguete, sólo salíamos en la universidad -se defendió tímidamente aunque empezando a enrojecer.

- ¿Hace cuanto? - Preguntó la analista cautivada por la información.

- Umm... hace 4 años... Y cuando yo tenía unos 20 años él se unió a la UAC y simplemente me... dejó -podía sentir las lágrimas que luchaban por salir pero se contuvo.

Spencer Reid era un hombre que ella nunca iba a olvidar porque le rompió el corazón. Eran tan perfectos 2 jóvenes doctores enamorados. Ella nunca entendió por que la abandono. Él nunca le dio una explicación, y, al parecer él había madurado mucho más rápido que ella.

Lo amaba en una medida que solo ella sabía. Ella estaba siempre estuvo a su lado e incluso vivieron juntos un tiempo, había solo una cosa que se le ocurría como razón para que rompiera con ella después de 4 largos años. Ella había sido mala con él, ella lo rechazó, lo había llevado a su límite...

Flash Back

Katherine estaba trabajando en su tarea de anatomía, ya era entrada la noche y Spencer no había llegado todavía ya que se encontraba en la biblioteca preparándose para presentar un ensayo al día siguiente.

Ese día la chica decidió ponerse algo que nunca usaría en presencia de él, se había puesto un sujetador deportivo negro y un par de ajustados jeans del mismo color que por lo general no usaba más que cuando él estaba dormido. Ellos no dormían juntos, Spencer no se sentía a gusto y ella no quería presionarle. .

Escuchó como la puerta se abría de repente, y soltó un jadeo nervioso cuando lo vio acercarse rodeando el sofá.

- Oh! Spencey... creí que tu- su rostro enrojeció y le costó hablar.

Katherine nunca había tenido problemas para conseguir una cita, ella podía tener a cualquier chico, sin embargo lo había elegido a él por que lo amaba.

Spencer se quedo allí parado sin habla. Su cuerpo de porcelana parecía brillar con la tenue luz de la lámpara.

Dejo caer su mochila en el suelo y se dirigió rápidamente a ella.

Katherine se quedó pasmada conteniendo la respiración mientras el chico caminaba hacia ella y la besaba, pero no era la forma en que usualmente lo hacía, esto era muy...muy diferente.

Spencer la había arrinconó contra la pared, con su cuerpo pegado al de ella, sin dejar ningún espacio libre entre los dos.

A Katherine no le gustaba por donde iba el asunto, las manos de el se movían por su torso de arriba a bajo,podía sentir su cuerpo temblando por tratar de mantenerse cerca de ella.

Luego sintió que Reid se apoyaba en ella y la pared solo para mantenerse en pie. Aunque ella nunca había hecho eso antes hubo algo que la asustó aun más que el cuerpo del muchacho vibrando...podía sentir su llanto.

Podía sentir las lágrimas de el chico en su boca, podía soportar eso pero llego a su límite cuando sintió la mano de Spencer bajo el sujetador.

Dejó de besarlo aunque él trataba de besarla aún, finalmente interpuso sus brazos entre ellos y empujó a Reid tan fuerte como pudo.

Demasiado débil como para sostenerse sin ella o la pared Spencer cayó al suelo.

- ¿hi-hice algo ma-malo? - preguntó tímidamente mirando a la chica que se encontraba roja de furia.

Katehrine lo miró con disgusto, no podía creer lo que había tratado de hacer.

Ellos se habían acostado solo una vez y en sentido literal. La oportunidad se había presentado, aunque esa noche solamente hablaron de " Star Trek" y física cuántica.

Reid esperó su respuesta, el silencio fue brutalmente difícil debido a la ira que ella irradiaba..

- ¡¿ HICISTE ALGO MALO?! - Katherine estaba gritando - ¡¿ TU CREES GENIO?!

Reid trató de hablar de nuevo, aunque su cara se había tornado roja de pena.

- Lo siento, podemos ir a la habitación si...si tú quieres.- contestó con timidez

.- ¿ Ir ahí dentro? - le preguntó Katherine en voz baja señalando la puerta del dormitorio.

Reid negó tímidamente con la cabeza.

- ¡¿ Spencer Reid que diablos está mal contigo?!, ¡¿ Acabas de tener una explosión de testosterona?! ¡¿ A caso querías intentar esta basura conmigo?!- Le gritó la castaña sin consideración.

-Yo...

- ¿ TÚ...?

- Yo...yo pensé que era lo que querías... -Reid se quedó sin aliento, no entendía que estaba mal con el mismo, había sido presa del pánico, le costaba respirar y lo hacia a inhalando y exhalando bruscamente.

- Spencey- dijo ella preocupada por ver así a su novio.

Las lágrimas comenzaron a correr por el rostro de Spencer se sentó en el suelo con las manos detrás de el.

Katherine se arrodilló junto a él y le beso la mejilla empapada.

- Ahora bebé ¿por que creíste que yo quería eso de ti? - le preguntó mientras jugaba con un mechón de su cabello. Al ver que no contestaba Katherine se sentó en su regazo. El la abrazó y lloró avergonzado de si mismo. Katherine lo abrazó de igual manera manteniéndolo lo mas cerca posible de ella.

Reid irradiaba inseguridad y ella siempre lo supo. Sus miedos irracionales era una de las razones por las que ella lo quería tanto.

Fin del flashback.

- Lo siento se me hizo un poco tarde ¿ de qué me perdí?- preguntó Reid al entrar a la sala y sentándose rápidamente en la silla más cercana.

Katherine suspiró al verlo, él seguía siendo el pequeño muchacho inseguro que tanto había amado.