Notas: Hetalia no me pertenece
Veneciano se dirigia a casa de Alemania, este le habia invitado a merendar, y Feliciano acepto en seguida, el italiano sabia que Ludwig le queria hablar de algo, pero no sabia el que, él estaba muy feliz porque estaria toda la tarde con su querido Doitsu, hacia ya algunos años que ambos habian empezado a salir formalmente y eso hacia a Italia Veneciano el pais mas feliz del mundo, sobre todo por que Alemania lo queria mucho y lo protegia de muchisimas cosas, ademas hacia unos meses habian descubierto que Ludwig era Sacro Imperio Romano por lo que eso lo hacia todavia mas feliz porque por fin se habian encontrado, tal y como prometio el germano.
Por fin llego a la casa germana, llamo al timbre y le abrio Ludwig que al verlo le sonrio timidamente.
-CiaoLud-dijo Feliciano
-Hola Feliciano-dijo Alemania dejando pasar a su querido dolor de cabeza dentro de la casa
Feliciano entro en la casa germana, paso al salon donde Ludwig tenia la mesa con un mantel por encima y dulces en una cesta.
-¿Que tipo de cafe quieres Feliciano?-pregunto Alemania desde la cocina
-Un cappuccino-dijo Feliciano sentandose a la mesa
-Me lo imaginaba-dijo Ludwig desde la cocina
Despues vino Ludwig con dos tazas de cafe, le puso su cappuccino a Feliciano y despues se sento en la silla de enfrente del italiano
-Grazie mille-dijo Feliciano cojiendo un dulce de la cesta
Estuvieron un rato hablando de cosas sin importacias, Ludwig vio que su italiano se habia manchado la cara con el dulce, suspiro, siempre le pasaba lo mismo, cojio una servilleta y le limpio la mejilla manchada, Feliciano aprovecho la oportunidad para besarlo suavemente en los labios, Ludwig le correspondio, cuando se sento estaba rojo.
Ludwig tenia un dilema interno muy duro, no sabia si decirle a Veneciano lo que tenia que decirle o decirselo en otra ocasion, sacudio la cabeza, no tenia que ser ahora, estaba todo listo para ello, se metio la mano en el bolsillo de su chaqueta, ahi estaba la cajita, miro a Feliciano, quien le iba a decir a él que aquel italiano que encontro metido en una caja de tomates le iba a hacer el hombre mas feliz del mundo, de Feliciano le encantaba todo, su inociencia, su sonrisa, sus ojos las raras veces que los tenia abiertos, era ahora o nunca, solto un largo suspiro para quitarse los nervios y miro a Veneciano
-Feli, quiero decirte algo-dijo Alemania
-Ve~, ¿que es Doitsu?-pregunto curioso Feliciano
Alemania se levanta y se pone al lado de Italia Veneciano, esta totalmente rojo, se arrodilla a su lado
-¿Que haces Lud?-pregunto Feliciano
Alemania saca una cajita pequeña de su chaqueta y la abre dejando ver un pequeño anillo de oro blanco
-Feliciano Vargas, nacion de Italia del norte-dijo Ludwig totalmente rojo-¿Quieres casarte conmigo?-
-Ve~-dijo Feliciano sorprendido
Cuando se recupero de la impresion, se tiro encima de Alemania, abrazandolo y llenandolo de besos
-Claro que si Alemania-dijo Feliciano llorando de felicidad
Alemania suspiro aliviado, beso con dulzura los labios de su italiano, cuanto lo queria, no lo creia posible.
Meses despues se casaron, Feliciano iba vestido con un traje de novia mientras Ludwig iba con un esmokin, ambos confeccionados por Francia, la boda fue preciosa, todos los paises fueron invitados a la boda, los padrinos de esta fueron Gilbert y Elizabetha, bailaron y rieron muchisimo, y cuando Feliciano tiro el ramo quien lo cojio fue el español, que fue corriendo a enseñarselo a Ivan.
Algunos años despues, se encontraba Ludwig sentado en un banco en mitad del pasillo del hospital, movia nervioso la pierna, con él estaban Germania, Gilbert, Elizabetha, su pequeña sobrina Gizelle de unos 3 años y el recien nacido Akos, que se encontraba en los brazos de su madre, ademas del italiano mayor y el imperio romano, Ludwig estaba de los nervios, queria saber ya como le iba a su italiano pero Romano no estaba mejor que él, parecia ansioso por ver a la belga.
-Tranquilizate West, seguro que estara bien-dijo Prusia
-Si Ludwig, estara bien-dijo Eli
-Tardan mucho, maldicion-dijo Angelo
-Estoy deseando ver a mis bisnietecitos-dijo Roma
Por fin salio una enfermera, tanto Romano como Alemania se acercaron a ella
-Ha sido un niño-dijo la enfermera
-¿De quien?-dijeron a la vez
-El señor Vargas-dijo la enfermera
-Te gane macho patatas-dijo Romano antes de entrar a ver a su mujer
Ludwig no se volvio a sentar, se quedo dando vueltas por el pasillo hasta que la enfermera salio de nuevo
-Ha sido niño-dijo ella-puede pasar a verlos-
Alemania siguio a la enfermera hasta la habitacion de Veneciano, cuando entro vio que Italia estaba tumbado en una cama, lo miraba con los ojos vidriosos
-¿Como estas Feliciano?-dijo Alemania sentandose en la silla de al lado de la cama
-Ve~, estoy muy cansado Lud-dijo Feliciano cojiendole la mano a Ludwig
Entro una enfermera con un bebe en los brazos
-Aqui esta vuestro pequeño milagro-dijo la enfermera
La mujer dejo al bebe en los brazos de Ludwig, el aleman lo miro, tenia el pelo rubio como él con un rizo como Feliciano.
-Es precioso Alemania-dijo Feliciano llorando de felicidad y cojiendo a su hijo
Alemania no podia hablar de la emocion, solo tenia ojos para su pequeño, el niño abrio los ojos y dejo ver el color de sus ojos, eran de color ambar como el italiano
-Ya he elegido el nombre Ludwig-dijo Italia mirando a su hijo
-¿Cual es?-pregunto el germano
-Andrea, Andrea Beilschmidt Vargas-dijo Feliciano
-Pues yo tengo el nombre de pais-dijo Alemania-sera el Imperio Noritaliano-germano-
-Me encanta-dijo Feliciano
El aleman y el italiano unieron sus labios en un beso suave mientras su hijo cerraba los ojos en los brazos de su madre
...
Muchas gracias por leer
este capitulo se lo dedico a OhMyGod. Happy por ayudarme a decidirme a seguir con esto
