Hola chicos, bueno, pues ya saben acepto las críticas constructivas y por constructiva me refiero a que acepto comentarios, incluso críticas negativas, mientras no sean ofensivas. Esta idea la tenía desde hace unos días y me ha dado vueltas en la cabeza desde entonces, así que decidí escribir el primer capítulo. Espero les guste y espero sus comentarios.

La isla Dragón.

Capítulo 1: El baile.

Hace mucho tiempo un Planeta llamado Vegetasei fue destruido por un meteorito, los habitantes de ese Planeta llegaron a la Tierra, donde hicieron una alianza amigable con los habitantes. Así la tierra se dividió en tres grandes reinos, el reino de vegetasei en el norte, perteneciente a los saiyajin y reinado por el Rey Vegeta, el reino de Terra en el sur, habitado por los humanos y reinado por Ox Satan, y finalmente el reino Aqus ,el cual abarcaba los mares del Planeta, perteneciente a los tritones y las Sirenas los cuales eran reinados por Teobrief, soberano supremo de las sirenas. Los humanos y estas criaturas mágicas estaban en guerra antes de la llegada de los Saiyajin, pero con su llegada se llegó al acuerdo de que se dividirían en estos tres grandes reinos y la paz reinaría en el planeta.

Así pasaron dos años desde la llegada de los saiyajins a la tierra y el reino Vegetasei y el reino Aqus se encontraban en un gran festejo, pronto nacerían los primogénitos de ambos reinos, los reyes de ambas naciones se encontraban felices. Así pasaron los meses y en Vegetasei nació un varón, aún cuando era un recién nacido registro el poder más alto en la historia de su raza. Sus ojos negros brillaban de manera intensa al ver a sus padres, el Rey lo llamó Vegeta, pues los primogénitos siempre deben llevar el nombre de su padre.

En el reino Aqus unas semanas después la reina dio a luz a una adorable princesa, tan hermosa como el mismo mar, su cabello era azul celeste al igual que sus ojos, los reyes la llamaron Bulma, la princesa era hermosa y el Rey Teobrief estaba sumamente orgulloso de tener a tan hermosa criatura como hija.

Dos años pasaron y en el reino de Terra nació la princesa Chichi, una linda niña con pelo negro, lamentablemente la Reina falleció y el Rey Ox Satan se hizo cargo de su pequeña princesa solo, pero ellos dos se volvieron muy unidos. Para el Rey Chichi era la luz de sus ojos.

Así los años pasaron y los pequeños fueron creciendo, Vegeta tenía ya doce años, él entrenaba siempre con su padre, era un niño serio pero con una increíble fuerza, su padre estaba muy orgulloso de él definitivamente sería un gran sucesor al trono ya que era el mejor guerrero. Vegeta siempre estaba con dos niños entrenando, los hijos del General Bardock, Kakaroto y Raditz. Kakaroto era 1 año menor que Vegeta y Raditz era dos años mayor que el príncipe,aunque Vegeta no lo admitía abiertamente, ellos dos más que sus compañeros de luchas eran sus mejores amigos y él realmente los estimaba.

-Kakaroto, concentrate, no me hagas perder mi tiempo.- Dijo un niño con cabellos en forma de flama.

-Lo siento Vegeta, listo, te atacare con toda mi fuerza.

-Bah, no me podrás hacer mucho.

-Hey, Vegeta no termines con él yo también quiero entrenar un poco con mi hermano, dijo un chico con pelo largo y alborotado.

-Lo intentare Raditz, peor si Kakaroto sigue así de torpe no te prometo mucho.

-Oh, vamos Vegeta no seas tan malo conmigo.

-Pues no seas tan inútil, vamos pelea de verdad.

Así los chicos continuaron peleando, Vegeta le gano a kakaroto y después el príncipe peleó con Raditz, pasaron el resto de la tarde entrenando, hasta que por la noche los tres se fueron a cenar. Vegeta camino por los pasillos del palacio hasta llegar al gran comedor donde ya se encontraban sus padres.

-Hijo, que bueno que ya llegaste, toma asiento.- La reina Selanie saludo amorosamente a Vegeta.

-Si madre.- Vegeta tomo asiento y empezó a comer.

-Vegeta, ya casi es tu cumpleaños número 13, de acuerdo a nuestras tradiciones pasaras a la pubertad, por tanto debemos hacer tu ceremonia, celebraremos una gran fiesta e invitaremos a los Monarcas del reino Terra y el reino Aqus.- Le comentó el Rey a su primogénito.

-Está bien padre, aunque sabes que las fiestas no me interesan.

-Lo sé Vegeta pero debes de hacerlo, es parte de nuestras tradiciones y como príncipe debes seguirlas.

-Si padre

-Bien, la fiesta será dentro de dos semanas.

-De acuerdo.

Así siguieron con la cena, después Vegeta se fue a su habitación, a él realmente no le gustaban las fiestas, lo que más amaba era entrenar, pero sabía que su ceremonia era una tradición importante y por eso no ponía resistencia, como príncipe tenía el deber de servir en todo a su Nación.

Mientras tanto en el reino Aqus tres jóvenes princesas jugaban en los corales.

-Bulma, ten cuidado, no tires la almeja tan lejos podemos perdernos

-Oh vamos Maron no seas tan aburrida- Dijo Bulma.

-Maron tiene razón Bulma, por aquí es una zona de tiburones, es peligroso.

-Oh vamos Syre, no seas aburrida.

-No soy aburrida, soy precavida.

-Aburrida.- Dijo Bulma sonriendo y sacándole la lengua a su hermana.

Maron y Syre eran las hermanas pequeñas de Bulma, Maron, un año menor que Bulma, con el pelo azulado con matices verdes y ojos azules su cola de color verde limón al igual que las conchas que cubrían su pecho, Syre, dos años menor que Bulma, con un rostro angelical, pelo rubio y ojos azules, su cola color rosa y sus conchas del mismo color. Las chicas eran muy unidas, Bulma era la más hermosa de las tres, su pelo azul cielo y sus ojos del mismo tono, su cola color turquesa al igual que las conchas que cubrían su pecho. Bulma era una sirena temeraria, alegre y le gustaba siempre meterse en problemas, era muy curiosa y le gustaba inventar cosas, pero a pesar de ser una pequeña sirena muy intrépida era piadosa y dulce. Sus hermanas eran más miedosas, pero tenían un corazón muy grande y hacían lo que fuera por su hermana mayor, quien era su más grande ídolo, además Bulma aunque fuera muy rebelde cuidaba a sus hermanas mucho, era como su mamá, la reina había fallecido hace un año y Bulma era quien se hacía cargo de sus hermanas siendo la mayor con casi trece años de edad.

Las chicas continuaron jugando hasta que un pequeño caballo marino salió nadando a toda velocidad hacía ellas.

-Princesas, el Rey las está buscando, deben volver al castillo.

-Gracias Dippo, enseguida volvemos.- Bulma abrazó al caballito y se empezó a nadar rápidamente hacía el castillo.

Syre y Maron siguieron a Bulma, las tres eran muy rápidas e inclusive aunque iban jugando llegaron muy rápido al castillo (el castillo es como el de la sirenita). Entraron al castillo y fueron a la sala del trono.

-Con ustedes sus altezas reales las princesas de Aqus.- Se escuchan unas trompetas y entran las princesas y se dirigen a un gran trono donde se encuentra el Rey.

-Padre.- Bulma hace una leve reverencia- Nos han dicho que deseabas vernos. Maron y Syre hacen otra leve reverencia con la cabeza.

-Así es mis hermosas niñas, quiero comunicarles que en dos semanas asistiremos al Reino Vegetasei a la ceremonia del príncipe Vegeta.

-El reino Vegetasei ¿Es en tierra firme?.- Pregunto Syre.

-Así es, al norte del planeta.

-Eso quiere decir que saldremos del mar padre.- Pregunto entusiasmada Bulma.

-Si, por unos días tendremos que estar fuera del mar.

-Pero ¿No es peligroso?

-No mi dulce Maron, además conocerán a los príncipes de la raza humana y la raza Sayajin, quiero que las tres se comporten y no hagan travesuras ¿Esta claro mi dulce Bulma?

-Padre, porque solo me lo dices a mí.

-Se los digo a las tres, pero amor, sabemos que eres muy traviesa mi pequeña, prométanme que se comportaran.

-Lo prometemos padre- Las tres abrazaron a su padre.

-Bien, partimos en unos días.

Las sirenas y tritones eran criaturas mágicas con poderes misteriosos, capaces de entrar en contacto con los animales, con una belleza inigualable, dentro de sus poderes se encontraba la habilidad que al salir del agua podían adoptar una forma humana y recuperarla teniendo contacto con el agua de nuevo.

Así pasaron las dos semanas y en Vegetasei todos preparaban la ceremonia de Vegeta, el castillo estaba lleno de gente arreglando el lugar para la fiesta. Vegeta quería que todo terminara y lo dejarán continuar su entrenamiento, pues con tanto ruido no podía concentrarse. Así llegó la noche, el príncipe se puso un traje de batalla negro con rojo, que tenía el símbolo de Vegatasei y así una vez listo partió al salón principal donde se encontraban sus padres. Los invitados fueron llegando y todos se acercaron a felicitar al príncipe. El primero de los Monarcas que llego fue el Rey Ox Satan, acompañado de su pequeña hija chichi, quien llevaba un vestido rojo y se veía adorable en él.

-Rey Vegeta, gracias por la invitación.

-No querido amigo., gracias a ti por asistir.

-Príncipe Vegeta, muchas felicidades.

-Gracias su alteza- Vegeta hizo una leve reverencia.

-Permítame presentarle a mi hija, la princesa Chichi.

-Gracias por su invitación alteza.- Chichi hizo una reverencia.

-Por nada Princesa- Vegeta le beso rápidamente la mano.

Kakaroto que se encontraba cerca de Vegeta junto con su hermano Raditz estaba anonadado, esa niña era hermosa, la princesa humana a su gusto era adorable. La cara con la que Kakaroto veía a la princesa humana no paso desapercibida por Raditz ni Vegeta quienes en su interior estaban riendo de ver como Kakaroto estaba hipnotizado con la chica.

Vegeta estaba muy aburrido, quería que terminaran de llegar los invitados para poder ir con Raditz y Kakaroto, ya estaba harto de esa fiesta, no había nada interesante ahí. De pronto por las puerta del salón Vegeta vio entrar a cuatro hermosas criaturas, sobre todo una llamo su atención.

-Querido amigo, Rey Teobrief, me honra que haya venido.- El rey Vegeta se acerco a las hermosas criaturas.

-Rey Vegeta, muchas gracias por la invitación ¿Dónde se encuentra el joven príncipe?

-Vegeta, hijo acércate.

Vegeta, se acerco, aun estaba asombrado por la belleza descomunal de esos seres, sobre todo de uno de las pequeñas niñas, su cabello azúl y sus ojos del mismo color, su hermoso vestido blanco que la hacía parecer un ángel. Vegeta salió de su asombro y llegó frente a el hombre que se encontraba con su padre. Por su parte Bulma veía encantada al niño, esos ojos negros como la noche, ese niño era simplemente hermoso a sus ojos, se veía fuerte y misterioso Bulma estaba completamente prendada.

-Vegeta, el es el Rey Teobrief, soberano supremo del reino de las Sirenas.

-Mucho gusto su alteza.

-El gusto es mío joven príncipe, muchas felicidades y permíteme presentarte a mis hijas, Bulma, Maron y Syre acérquense mis pequeñas.

-Muchas felicidades su alteza.- Las tres niñas hicieron una reverencia.- Vegeta le besó la mano a las tres y cuando tomo la mano de Bulma ambos sintieron que su estomago daba un vuelco.

Vegeta, porque no llevas a las princesas con los demás niños.

-Si madre, síganme.

-Así las tres niñas fueron tras Vegeta quien se acercó a Kakaroto y Raditz. Los dos saiyajins estaban impactados por la belleza de las tres niñas, parecían tres ángeles.

-Princesas, ellos son mis compañeros Raditz y Kakaroto.

-Un gusto sus majestades – Los dos saiyajins se inclinaron.

-Por favor, no sean tan ceremoniosos chicos.- Yo soy Bulma y ellas son mis hermanas Maron y Syre, así pueden llamarnos.

-Alteza, eso no es cortés.- Le dijo Vegeta

-Por dios, no seas tan serio y huraño, a mi no me gusta tanta diplomacia.

-Óyeme mocosa quien te crees que eres para hablarme así.

-¿Qué te pasa? Que no tienes modales, se mas respetuoso.

-Tu misma dijiste que no era necesaria la diplomacia.

-Así es, pero una cosa es que no sea necesaria la diplomacia y otra es que eres un grosero.

-Soy un príncipe y puedo hacer lo que me plazca.

-Y yo soy una princesa y también puedo hacer lo que quiera.

-Bulma, basta, eres una señorita y debes compórtate- Syre se interpuso entre Vegeta y Bulma.

-Syre no me regañes, tu también ya vas a empezar de gruñona.

-Eres una princesa, y debes comportarte, príncipe, por favor disculpe a mi hermana.

-Hmp.

-Oye, grosero, contesta bien, mi hermana no te ha hecho nada- Bulma estaba furiosa.

-Deja de darme órdenes.

-Vamos chicos, Vegeta, no seas tan cruel con las chicas mejor cuéntenos chicas ¿Cómo es su reino?- Goku estaba emocionado por esuchar.

-Pues es hermoso, los peces siempre están cerca del castillo, y los corales adornan nuestro jardín- Contesto Syre.

-¿Cómo que peces? Ósea que su castillo esta debajo del mar?- Pregunto impresionado Goku.

-Así es, somos sirenas, por tanto vivimos en el mar.- Contesto alegremente Bulma.

-Wow, yo nunca había conocido a una Sirena, pero ¿Ustedes como respiran debajo del agua?- Goku estaba muy emocionado, quería saber muchas cosas.

-Kakaroto, deja de abrumarlas con preguntas, no seas tan curioso- Disculpen a mi hermano sus altezas.

-No es ninguna molestia- Maron le contesto con una hermosa sonrisa a Raditz y este se sonrojo.

-Oigan chicos ¿Quien es la niña que está sentada sola en ese rincón?- Bulma contemplaba a una linda niña de pelo negro con un hermoso vestido rojo que estaba sentada solitaria en una esquina.

-Ella es la princesa Chichi, la princesa humana, contesto Vegeta.

-No debería estar ahí sola, voy a hablar con ella.- Bulma camino hacía donde estaba la niña y se puso enfrente de ella. Chichi la contemplaba sonrojada, era una criatura hermosa.

-Hola Chichi ¿Ese es tu nombre verdad?

-Si, así es.

-Mucho gusto, yo soy la princesa Bulma, pero llámame solo Bulma, ven a jugar con nosotros.

-Está bien, gracias Bulma.

Bulma se llevó a Chichi con los demás y le presentó a todos, Chichi estaba muy sonrojada, nunca había hablado con tanta gente y había alguien en particular que la apenaba, un lindo chico de cabello despeinado negro, a quien había visto desde que entro, ahora sabía que se llamaba kakaroto. Kakaroto también estaba muy sonrojado, esa niña se le hacía muy tierna. Todos platicaron y bailaron. Fue hora de que el príncipe bailara su primer baile, Bulma fue elegida para ser su acompañante, ambos, aunque no lo demostraban, se encontraban muy nerviosos al principio, se situaron en el centro de la pista, Vegeta tomo la mano de Bulma con la suya y la otra la poso en su cadera enroscando su cola en ella, empezaron a bailar todo fue muy sencillo, bailaban muy bien juntos, parecían haber sido hechos el uno para el otro. Vegeta estaba fascinado con la princesa, era hermosa pero además tenía un carácter fuerte y dulce a la vez, era perfecta. Mientras que Bulma pensaba que ese chico era encantador, su fuerte espíritu, orgulloso y valiente, él le agradaba mucho.

Termino el baile y ambos volvieron con los demás, siguieron platicando, a pesar de ese hermoso momento juntos Bulma y Vegeta discutían mucho.

-De verdad eres un grosero, no se trata a las damas de esa manera mono sin cerebro.

-A quien llamas mono, pescado apestoso.

-No me insultes cabellos de flama.

-No tengo cabello de flama, mira quién es la irrespetuosa.

Y así hubo varias peleas más, pero aún así todos se divirtieron, bailaron mucho y jugaron a esconderse por todo el castillo. Vegeta estaba muy feliz, esa mañana no le dio mucha importancia a su fiesta pero ahora se alegraba de haberla tenido pues gracias a eso pudo conocer a su hermoso ángel de cabello color mar.