Capítulo 7. Shikis
Vegeta despertó, sintió como si alguien le hubiera apretado fuertemente el pecho, volteo a ver a su alrededor, Bulma no estaba por ningún lado, esto solo aumento su pánico. Se levantó rápidamente y empezó a recorreré la playa buscando a Bulma, Vegeta estaba desesperado y gritaba su nombre, pero ella no respondía. Llegó al lugar donde enterraron a los soldados, al igual que Bulma noto que la tierra parecía haber sido quitada y vuelta a poner, pudo ver que habían unas pisadas pequeñas que se dirigían hacía el bosque, supuso que serían de Bulma, así que las siguió. El bosque se volvía cada vez más obscuro, peor a Vegeta no le importaba, lo único que quería era encontrar a Bulma.
Bulma abrió los ojos, le dolía mucho la cabeza, no sabía que le había pasado, empezó a ver el lugar donde se encontraba, ya lo había visto, estaba en una de las casas que habían encontrado cuando recorrieron la isla, se encontraba atada a una especie de palo en el centro de la habitación. Todo era muy obscuro así que no podía ver bien, no sabía quién le había hecho eso, lo último que recordaba es que había visto a uno de los guerreros fallecidos y después había sentido un fuerte golpe. Debía irse de ahí tenía que encontrar a Vegeta, definitivamente algo pasaba en esa isla, comenzó a intentar liberarse, pero no pudo. De pronto una silueta apareció enfrente de ella.
Es inútil que intentes escapar, no te lo permitiremos.
Una criatura con apariencia humana estaba enfrente de él, era un joven, por su apariencia no era mucho mayor ella, parecía tener alrededor de 19 años. La luna ilumino a la figura y Bulma se sorprendió al ver sus ojos, eran completamente negros como la noche, la pupila cubría todo el ojo, como si en lugar de ojos solo tuviera dos hoyos negros.
-¿Quién eres tú?
-Discúlpame por no presentarme, mi nombre es Kukai.
-¿Por qué me trajiste hasta aquí?
-Porque te diste cuenta de que algo pasaba en esta isla, ustedes iban a irse, y no lo podíamos permitir, sobre todo que te fueras tú.
-¿No lo podíamos permitir, quienes? ¿Por qué yo?
-Una pregunta a la vez bella sirena.
-¿Qué? ¿Cómo sabes que soy una sirena?
-Tienes un alma muy limpia, las hijas del mar son las únicas que pueden tener un alma tan pura.
-¿Cómo sabes eso? ¿Qué eres tú?
-No seas tan curiosa pequeña sirena, pronto lo sabrás, será mejor que nos vayamos, Tsuna debe estar impaciente.
-¿Quién?
-Ya lo sabras, oigan ustedes nuevos, ayúdenme a llevarla.
Bulma vio como 2 de los guerreros saiyajins entraron a la casa.
-Si señor, debemos tener cuidado con la princesa.
-Oh, con que eres la princesa de las Sirenas, eso lo vuelve aún más interesante, Tsuna estará encantada.
Bulma quería volver a preguntar quién era Tsuna, estaba muy confundida, no entendía nada de lo que estaba pasando, pero antes de poder decir algo el joven ya había salido. Los soldados la desataron y se la llevaron cargando, su fuerza era muy grande por lo cual Bulma no pudo oponer ninguna resistencia. De todas maneras ellos nunca le hicieron el menor daño, la trataban con suavidad, parecía como si fueran los mismos y la recordaran, solo que ahora poseían esos extraños ojos iguales a los del joven y la piel más blanca que el mármol.
Los soldados introdujeron a Bulma a una casa que estaba en el fondo, no recordaba haberla visto cuando exploraron, estaba más oculta que las demás y sin duda era aún más oscura. En medio de la casa se encontraba el joven de pelo negro. Kukai se acercó a un pequeño cuarto y se inclino.
-Mi dama hemos traído a la Sirena.
De la habitación salió una pequeña niña, no tendría más de 12 años, pálida como la nieve, su pelo de tono morado obscuro y sus ojos iguales a los de kukai, negros como si fueran dos hoyos. La niña parecía que flotaba por el aire, tenía una gracia majestuosa, era una criatura imponente a parecer de que aparentara una muy corta edad. Su vestido blanco danzaba mientras ella se aproximaba a Bulma.
-Bien hecho Kukai, así que tu eres una sirena, eres muy bonita. Me pregunto si te convertirás o solamente te quitare tus poderes.
La pequeña niña sonrió, Bulma se encontraba ya sola en medio de la habitación, pero, los guerreros se encontraban en la entrada, Bulma no podía apartar sus ojos de la niña, pudo ver unos pequeños colmillos en su boca, que se iban haciendo más grandes mientras más se acercaba la pequeña criatura.
Vegeta caminaba por el bosque, no había rastro de Bulma, desde que llegó a esa isla sintió una sensación muy rara pero al no encontrar nada pensó que no era un lugar peligroso, pero ahora estaba seguro que eso no era cierto, esa isla definitivamente escondía un gran secreto. Decidió que se encaminaría hacía donde él y Bulma habían encontrado las casas abandonadas, puede que ahí encontrara algún indició que lo llevara a Bulma.
Mientras en el campamento Kakaroto había despertada y había notado que una figura extraña había intentado atacar a Milk, logró derribarlo antes de que le hiciera algo, el golpe había sido tan fuerte que al parecer lo había matado. Despertó a Raditz, a Krillin y al resto de los hombres. Cuando revisaron quien habpia sido el agresor se llevaron una gran sorpresa al ver que era uno de los fallecidos soldados. Despertaron a las chicas y fueron a buscar a Vegeta y Bulma pero ninguno de los dos estaba.
-Esta isla es muy extraña, no entiendo nada, porque ese hombre esta vivo si falleció esta tarde.
-No creo que realmente estuviera vivo Kakaroto, se ve diferente, lo mejor es decapitarlo y quemar el cuerpo.
-Si Raditz.- Kakaroto vió a Chichi de lejos parecía muy perturbada, se acerco a ella.- Mil ¿te encuentras bien?
-No, estoy muy angustiada, Bulma no aparece, tengo miedo que algo le haya pasado.
-Tranquila todos iremos a buscarlos, Vegeta tampoco esta, esto es muy extraño.
-Bulma sintió algo desde antes de desembarcar en este lugar, nos los dijo.
-Syre tiene razón, mi hermana dijo que en este lugar había algo diferente, debemos apurarnos, ella y el Príncipe pueden estar en grave peligro. No sabemos que esta pasando aquí.
-Bien, pues vámonos, hay que encontrarlos.
Raditz tomó la mano de Maron y la condujo por el bosque, Goku agarro la cintura de Milk con su cola en son protector, Krillin simplemente se puso alado de Syre para darle a entender que el la protegería, recordaron que Vegeta había mencionado que al norte de la isla habían encontrado unas casas abandonadas. Definitivamente ese era el primer lugar donde buscarían a sus amigos desaparecidos.
Bulma estaba inmóvil, la pequeña criatura estaba muy cerca de ella, a pesar de que era pequeña le producía escalofríos, pero aún así se armo de valor y le habló.
-¿Quién eres? ¿Qué eres?
-Lo siento, que descortés soy, mi nombre es Tsuna.- La pequeña le sonrió más ampliamente lo cual estremeció a Bulma al ver sus grandes colmillos. Kukai estaba abrazándola por la cintura y Tsuna se veía muy tranquila a su lado.
-¿Qué eres tú?
-Veo que eres muy curiosa Sirenita.
-Lo soy, sobre todo porque me gusta saber a que me enfrento.
-A veces es mejor permanecer con la duda, hay cosas de las que es mejor no saber.
-Yo no lo creo así.
-Si que eres una criatura diferente, he oído que las sirenas son criaturas muy puras, con un alma bondadosa, pero tu además parece que tienes un espíritu aventurero.
-Así es, por eso quiero que respondas mi pregunta ¿Qué eres?
-Vaya sigues con lo mismo, normalmente nadie me pregunta eso, no les da tiempo, pero bueno ya que tu eres especial te contare quien soy.
-Hace unos siglos esta era una hermosa isla, vivíamos tranquilos, mi padre era el jefe de nuestra aldea, todos lo respetaban, teníamos una vida muy tranquila. Un día un bote encallo en nuestra isla, en el viajaba un hombre, era muy extraño su piel era pálida y tenía los ojos completamente negros, mi padre era un hombre bondadoso, lo cuidamos hasta que se mejoro, nos dio las gracias, pero había algo en él que no me gustaba., no me equivoque esa noche ataco la isla, mato a varios de los pobladores y a otros los mordió, a mi intentaron ocultarme pero fue inútil, el me mordió, agonice por tres días, en mi mente sólo pasaban imágenes d ese hombre, como si me estuviera contando su historia, después fallecí.
Esa noche recobre el conocimiento, estaba tirada en el mismo lugar donde había muerto, no entendía que era lo que me había pasado, él hombre que había atacado la isla se encontraba cerca de mí, sonriéndome, me levanté, el se acercó y empezó a hablar conmigo, me contó en lo que me había convertido, un vamprio Shiki, no muchos podrían, no es instantáneo, agonizas durante tres días y en el tercero en la noche si lo lograste te transformas.
El hombre había mordido a mi padre, pero me dijo que él no había logrado convertirse, yo estaba llena de odio, ese hombre había terminado con mi padre, con mis amigos, con mi aldea, todo lo que amaba. Lo mate sin piedad, no sé de donde salió tanta fuerza pero lo destroce, recorrí lo que quedo de la aldea, buscando si alguien como yo se había transformado, fueron pocos los que se transformaron, entre ellos kukai, el era un guardián de la aldea. Nos encontramos a pocos sobrevivientes que había logrado esconderse, intentamos protegerlos, fue inútil, nuestra sed era mas grande y a la mayoría los matamos, otros solo los mordimos pero ninguno de ellos se alzó, estábamos desesperados, no podíamos controlar nuestra sed, así que hicimos el matar una rutina, por hambre. Había botes y barcos que llegaban a la isla, nos escondíamos y cuando nadie nos veía íbamos atacando a los viajeros, al principio matábamos a la mayoría, y solo a algunos los mordiamos sin mutilarlos, con los años aprendimos a no mutilar a la gente y a morderlos sólo lo necesario para satisfacernos, así muchos caían enfermos y los otros se quedaban a cuidarlos, cuando fallecían esperaban y volvíamos a atacar, hasta que terminábamos con todos, varios de ellos se fueron uniendo a nuestro grupo hasta ser los que somos ahora.
-¿Por qué lo hacen? Tú odiaste a ese hombre por destrozar tu hogar, pero destrozas más hogares.
-Es necesidad, debemos matar para sobrevivir
-¿Entonces esa era su intención, matarnos a todos?
-Así es, pero ustedes no siguieron el mismo patrón, pensaban irse, por eso los atacaríamos a todos hoy en la noche, solo que tú te nos adelantaste, pensaba dejarte a ti y a las otras dos sirenas al último, pero bueno, debido a tu curiosidad creo que tú serás a primera.
-Eso si yo te lo permito.
Tsuna y Bulma voltearon a ver, en la puerta de la casa estaba Vegeta, había dos cadáveres a lado de él, los guardias que custodiaban la entrada, Vegeta veía con mirada asesina a la pequeña niña.
-Vaya, esto es nuevo, ahora mis presas vienen a mí, en lugar de que tenga que ir yo a cazarlas.
-Suéltala monstruo o me las pagaras.
-No creo que eso sea posible, tranquilo de todos modos todos morirán.
-Eso no te lo permitiré.
Vegeta se lanzó contra Tsuna pero esta lo esquivo con facilidad, Kukai salió pronto a ayudar a Bulma y empezó a luchar contra Vegeta, Bulma estaba en pánico, no quería que nada malo le fuera a pasar a su Príncipe, debía ayudarlo, Bulma corrió y empujo a Tsuna, esta no previó su momento por lo que cayo contra una mesa, esto distrajó a Kukai quiern salió corriendo a ayudar a Tsuna. Bulma aprovecho la oportunidad para correr hacía Vegeta, este la imitó y pronto estaban juntos abrazados.
-Bulma ¿Estas bien?
-Si, ¿Tú te encuentras bien?
-Si, escuche todo, debemos salir de aquí no puedo permitir que te lastimen.
-Lo siento, pero eso no podrá ser posible.- Kukai había auxiliado a Tsuna y se encontraba muy cerca de ellos, golpeo a Vegeta, Bulma se escandalizó.
-No! Maldito, déjalo.- Bulma hizo a un lado a kukai y agarro a Vegeta que estaba bastante lastimado en el suelo, lo abrazó, Bulma lo besó y el correspondió su beso.
-Oh que tierno, están enamorados, no se preocupen, ambos son fuertes seguramente se convertirán en parte de nosotros, así que ya no nos pongan las cosas difíciles, con tus poderes en mi sangre Sirena, y lo poderes que yo puedo brindarte seremos invencibles.
-No Tsuna, yo no quiero eso, cuando escuche tu historia pude entenderte, sufriste mucho, pero esa no es razón para que hagas sufrir a los demás, yo nunca podría ser como ustedes, preferiría morir antes que lastimar a los demás.
-No me des sermones moralistas, tú no sabes el infierno que viví, lo que se siente sentirse hambrienta, el haber perdido todo.
-No Tsuna no lo sé, pero puedo imaginármelo, pero eso no te da derecho a acabar tan cruelmente con los demás, te divierte esto y no debería ser así, esto ya no es por hambre, te gusta hacerlo.
-Cállate!
Tsuna se abalanzó sobre Bulma y Vegeta, Bulma vio venir su fin, Vegeta estaba muy débil, pero se incorporo y puso a Bulma detrás, prometió protegerla y lo haría, el protegería a Bulma con su vida. Un fuerte estallido se escucho seguido de un grito de dolor que se resonó en toda la isla.
Jejeje siento si dejó en suspenso, pero no pude evitarlo, prometo que ya no lo haré de nuevo. Bien ahora unas aclaraciones, los shikis son una especie de vampiros que no son de mi imaginación, tome la inspiración de esta raza de vampiros del manga y luego anime "Shiki" de Fuyumi Ono, no incluí a ningún personaje de esa serie, solo tome la inspiración sus características, por eso es que no considero que este fic mezcle dos animes, puesto que como ya expuse, no incluyo a ningún personaje, solo tome características de la especie de vampiros. Aclarado ese punto voy a contestar los reviews.
Peny: Muchas gracias por tu comentario, me vas a odiar por volver a dejarte en suspenso, lo siento, prometo que actualizare pronto para que no te quedes de nuevo mucho tiempo con la duda, saludos y nos seguimos leyendo.
