andrux: Bueno, hola, que más rápido que hoy, estoy happy de haber terminado el capi ahorita. Bueno, la mera mera no sé que pareja será pero va a haber pillar pair. Bueno, continua leyendo.

taty-kun: te puedo decir que habrà golden pair, pero "no sé" si será la pareja final, es decir, mirá el rollo con Syu, no sé, a mi me daría que pensar. Aunque la verdad, yo soy demasiado impresindible. Creo que actualizar siete veces a la semana es una exageración pero haré todo lo posible para hacerlo rápido, ademas la verdad es que ya tengo ganas de hasta poner el final. Jiji. No sé cuando terminé, pero hay que hacer tripas corazon para no hacer sufrir a los lectores¿no? Y si es que me tardo un poco es porque Dios mio a mi me toca escribir esto en un cyber, pero seré constante, palabra de escritora de ff. Y gracias a ti, porque si no es porque me avisas lo del capi que no se cargo, yo no me do cuenta. Chao, que te vaya bonito y nos vemos pronto.

SuMiKo hoi hoi: hola, hola, amiguita. Yo tambien me imagino que debe de verse lindisimo y yo siendo él estaria apenado, porque más que sea hay que verlo desde el punto de vista de que todos piensan que es una niña, debe de verse muy... Bueno, lindo. Bueno, Atobe si es pianista, yo lo llamaria el pianista asesino, porque por mas que sea él es el que los manda¿no? Y bueno, a parte de la pinta de cobrón que tiene Tezuka lo de la pinta de asesino queda a juicio de cada quien, pero coincido contigo. Bueno, nos leemos pronto. Chau, chau.

Estoy mega feliz de que les guste la historia y solo espero no decepionarlos y que continuen leyendo.

COMO DIJE ANTERIORMENTE ESTE FF ESTÁ DEDICADO A CHRIS M BLACK, MI HERMANA.

PIANISTA ASESINO

by Venix14

Capitulo III: La bebida a nombre del pianista Sadaharo Inui.

-Por tu rostro expresas un 84.33 de probabilidades de que te haya gustado¿no? -preguntó sentado desde el banquillo.

-Fshh -solo dijo el menor.

-Comenzar con Heroica de Beethoven me parece una opción inteligente, Kaoru; sabes, la primera impresión es la que cuenta -dijo ahora acercándose al chico de la bandana en su silla de ruedas. Se arrodilló frente a la silla y mirándolo a los ojos continuó -: Me gustaría que salieras pronto de ese estado vegetativo y que te pudieras mover y decir algo más que ese silbido.

Kaoru Kaidoh había sido un joven que conoció en el bar Vaux Le Fleur, cuando Atobe quiso hablar con él la primera vez. En una semana de haberse conocido, el joven Kaoru Kaidoh quien era escritor había tenido un accidente cuando viajaba con él, Sadaharo Inui, al teatro suizo para apreciar su propio concierto. Se había sentido tan dolido que desde entonces velaba por todo lo que necesitara el menor, era su mejor amigo y quien mejor que nadie entendía su música. Ya hacia unos tres meses del accidente y podía decir que el joven Kaidoh no necesitaba hablar para que Sadaharo lo entendiera.

-Hoy es el concierto en el Vaux Le Fleur. Deséame suerte, amigo. Aunque hay un 90 de probabilidades de que sea un éxito -dijo a Kaoru -. De todas formas, soy el número tres del mundo y pronto el número dos.

n.n

Abrió el refrigerador y comprobó que efectivamente no había leche. Solo los vegetales de que había comprado Syuichiroh y dos latas de Ponta que él mismo compro esa mañana. Cogió una de las latas y un plato, vertió la mitad de él y el resto lo dejó en la lata sobre la mesa.

-Aquí no hay leche -respondió con inercia mientras el gato lo miraba de forma extraña.

Luego, fue a la habitación a dejar el abrigo allí, pronto regresó y se sentó a la mesa tan tieso como una estatua. Tomó la lata de Ponta y con seguridad la volteó, pero muy a pesar, esta no goteó. Estaba completamente vacía.

En eso la puerta sonó y él fue hasta allá a abrir y se encontró con Syusuke.

-¿Has vuelto de Alemania? -preguntó.

-Supongo -respondió.

-¿Qué sucedió con Tachibana? -preguntó Syusuke sin interés real, mientras juntaba su cuerpo bastante a Tezuka quien parecía transpirar más de lo normal -. ¿Me vas a dejar en la puerta?

Tezuka se quedó mirando al vació y luego de subirse las gafas, respondió:

-Discúlpame, pero tengo cosas que hacer -dijo Tezuka fríamente intentando despegar al otro de su cuerpo -. Syusuke?

-Dime, Kunimitsu

-¿Atobe tiene una pianista?

-Que yo sepa, no, pero supongo que es posible y sería afortunada porque que fuera una chica sería la única forma de que no la mandara a matar. Aunque la Tachibana fue la excepción pero sabes que fue por el hermano -dijo Syusuke -. ¿Atobe te dijo algo¿No había contratado a Sadaharo?

Pero de pronto se escuchó una música salida de algún lado cercano, este sonido era él el capricho numero cinco de Paganini mezcla remix con System of a down, lo que le indicó a Syusuke que su celular estaba sonando.

-Disculpa Kunimitsu -dijo y contestó -. Bien, Atobe. Seria un honor como siempre. Tendré que hablarlo con mi querido hermano. Pero cuando sepa que es para ti, su segura respuesta será positiva. No te preocupes. Trabajar en el Vaux Le Fleur siempre es un honor. -dijo Syusuke sonriendo y al momento también colgando.

Tezuka se le quedó mirando esperando una respuesta.

-¿Te tomaras una copa conmigo, mañana en la noche? n.n -preguntó picaramente -. Tengo trabajo allá. Supongo que nos veremos mañana en la noche. Y espero que estés cuidando de nuestro cactus, a pesar de tener una mascota nueva -dijo mirando al gato meter malcriadamente la pata en la Ponta.

Luego, Syusuke se marchó y Tezuka cerró la puerta y parado mirando al frente, dijo:

-Si vas a dejar de esconderte detrás de mi cortina, puedes comer algo en la nevera y dormir en mi dormitorio. Yo dormiré aquí también puedes mostrar más educación y decirme tu nombre, niña -dijo Tezuka -. Entiendo que huyas de Atobe, pero eso no te perdona la mala educación de seguirme, entrar a mi casa y esconderte n ella sin siquiera presentarte,

Salió de escondite, rojo completamente y asustadísimo. Además después de haber escuchado lo que había dicho el chico llamado Syusuke, lo más seguro era que lo matarían inmediatamente. Estaba como nunca antes conciente de lo que estaba pasando.

-Disculpe -dijo.

-Siéntate -ordenó el rubio.

-Si -contestó y lo obedeció.

-¿Cómo te llamas?

-Ry..

-¿Ry?

-No -negó enseguida y por su mente pasaba una y otra vez lo que había dicho Syusuke. Solo algo resaltaba en el protector de pantalla de su cerebro: mentir, mentir, mentir, miedo, mentir -. Ryomiko -iba a decir Horio, pero no le pareció lo mejor.

-Ryomiko¿tocas piano? -preguntó Tezuka. Quería saber cual era el interés de Atobe y quizás, la ayudaría.

Asintió mirando hacia abajo.

¿Será que Atobe le había dicho la verdad? Que raro, le pareció lo contrario. Algo así como una mentira espontánea.

n.n

-Dios mío, ayúdame, que se salve. Te prometo que si se salva no voy a hacer más asesinatos express ni nada de eso .suplicó Syuichiroh mientras colocaba un pañito en la frente de Eiji.

Volvió a cerciorarse de que la puerta estaba cerrada, no quería que Atobe lo culpara de lo que le había pasado al chico. Acomodó las sabanas limpias que había sacado del armario, limpió la sangre, quitó la sangre del cuerpo del pelirrojo, vendó la herida de la mano izquierda de Eiji, le secó el sudor del rostro, le rezó a todos los santos que conocía para que se mejorara y prometió al magnánimo Dios dejar su trabajo solo si el pelirrojo se salvaba.

Estuvo toda la noche cuidando de él sin siquiera pegar un ojo, pero la verdad, el viaje a Alemania lo había dejado exhausto así que como a eso de las cinco ya sus ojos no aguantaban más.

-Cof, cof -escuchó que el pelirrojo se revolvía entre las sabanas.

-Estas bien? -preguntó el moreno viendo como el joven abría los ojos.

-Creo... ¿Quién eres tú? -preguntó Eiji al fijar bien su vista en Syuichiroh.

No puedo creer que no me recuerde-pensó Oishi. Syusuke los había presentado hace algún tiempo y los había encontrado accidentalmente en una situación comprometedora. Pero Syusuke lo amenazó de asesinato para que se callara la boca y esa era la única vez que lo había visto, solo que el no olvidaba una cara.

-Este... pues... soy un... médico -dijo inventándose una con rapidez, el decirle que era asesino le pareció una tontería, además, a fin de cuentas el había estudiado para médico -. Yo pasaba ayer por aquí y te encontré en mal estado, me preocupe e intenté curarte y cuidarte... ¡Uff! Por cierto¿Qué te pasó?

-¿Me salvaste? -preguntó mirándolo con los ojos como platos -. ¿Me cuidaste hasta ahora?

-Si -dijo Oishi asintiendo apenadísimo y mirando al suelo.

-Gracias -dijo y pronto se levantó de la cama como pudo y lo abrazó con la fuerza que pudo -. Eres mi héroe. Es que ayer fue un día horrible y... No importa, tú eres mi héroe. ¿Cómo puedo agradecértelo? Te debo la vida. Te ves cansado¿vamos a comer helado?

Oishi no daba crédito a sus palabras, ese chic era sorprendente.

-No creo que deba...

-Por favor .suplicó poniendo su carita mas dulce -, por favor.

-quizás quieras vestirte primero -dijo Syuichiroh, dándose cuenta de que cuando el neko lo abrazó se le había caído la sabana que era lo único que lo había cubierto hasta el momento.

-¡Ahh! -exclamó el neko dándose cuenta de ese detalle.

n.n

Lo despertó el quejido proveniente de la sala. Así que se levantó para ver que le sucedía al sujeto llamado Tezuka, a quine por cierto le tenía más confianza. Le había contado casi todo lo sucedido y dijo que lo ayudaría. Esperaba ver pronto a Eiji, todo ese lío en que se había metido debía contárselo a alguien.

Salió de la cama solo vestido con una camisa que le había prestado Tezuka que le llegaba por las rodillas. Eso era mejor que el ridículo vestidito, que por cierto tenía el presentimiento de que tendría que usar de nuevo.

Llegó cerca del sofá, ahí se encontró al mayor durmiendo, parecía tener un sueño intranquilo; estaba colorado, sudaba, fruncía el ceño y se quejaba entre sueños. Se preocupó tanto que tuvo miedo, solo había visto un rostro así cuando vio a su madre morir. Parecía que estaba viviendo todo de nuevo. Dolía, dolía mucho. Solo pensó en alguna forma para ayudarle, quería ayudarle con desesperación.

-Despierta, despierta -dijo cuando las lágrimas empezaron a brotar de sus ojos -. Por favor, por favor, despierta.

Entonces, en medio de su desesperación colocó su pequeña mano sobre el rostro de Tezuka. Lo cual provocó que este despertara golpe, sobresaltado, imaginando o presintiendo su propia muerte, con brusquedad tomó la mano de Ryoma y de pronto lo tiró al suelo quedando sobre él y fue hasta ese momento que se dio cuenta de que mano había sentido cerca de él.

El pequeño lloraba con los ojos cerrados, tenía miedo y hasta le aterrorizó eso, Vio como Ryomiko lloraba y su pecho se levantaba por su respiración sobresaltada. Y se dio cuenta de que era una niña linda. Se acercó a su rostro, se acercó a "ella" y la abrazó, lo que sintió fue una calidez que no recordaba que existía ya y una suavidad que le erizó todos los vellos de su cuerpo. Se separó prontamente pero su cara quedó muy cerca a la de ella y cada vez más cerca hasta que no hubo distancia y la besó. Él la besó. Rozó sus labios apenas a los de la niña y sintió como algo de él latía. Pero... ¡no¿Qué estaba haciendo? Se levantó impresionado de lo que había hecho e incluso afectado por lo que había soñado y se sentó en el sofá, apoyó los codos a las piernas mientras tenía las manos en la cabeza.

Eso era enfermizo. Estuvo a punto de ser como Atobe,

Ryoma por otra parte, estaba experimentado muchos sentimientos. Estaba confundido, emocionado y mucho. Se levantó del suelo y quedó de frente con el blondo y ahora había sido el pequeñín quien le devolvía el abrazo. Pero Tezuka no movió ni un músculo, ni para corresponderle, ni para apartarlo.

-Ve a vestirte -dijo con su tono de siempre. Se puso de pie, solo tenía puesto un pantalón y lo único que llevaba puesto arriba era el collar que nunca se quitaba.

No quería tener que estar involucrado en una situación como aquella. Tenía suficiente con la culpa de haber asesinado a la chica de su vida, la persecución lujuriosa de Syusuke y su trabajo para Atobe, quien por cierto también de vez en cuando le echaba unas miradas que lo desnudaban. Pero él era heterosexual y nunca le había gustado otro hombre, era completamente heterosexual y primero violaba a Ryomiko que acostarse con un hombre.

n.n

-Gracias, Syuichiroh, por haberme traído a pasear en bote. Después vamos a montarnos en los toboganes de agua -dijo Eiji emocionadísimo.

-Claro, Eiji, pero ¿cuándo me vas a regresar mi carné de identidad? n.n -preguntó Oishi.

Que chico tan raro era Eiji. Después de lo de la noche anterior, salieron a tomar un café, pero Eiji amenazándolo con no regresarle su carné de identidad que le había arrebatado, logró arrastrarlo al zoológico, el parque de atracciones y ahora al parque de diversiones acuáticas. Pero no se quejó ya que aunque estaba muerto de cansancio se estaba divirtiéndose muchísimo con el pelirrojo desconocido de trato hasta esa misma mañana.

-Eiji, quizás no es mi problema, pero... ¿qué te pasó anoche? -preguntó el ojiverde.

Eiji miró al horizonte y luego dijo:

-Sabes, me agradas mucho y te lo diré si tú también me dices un secreto. -dijo Eiji luciendo una sonrisa encantadora -. ¿Cuál es tu secreto más secreto, Syuichiroh?

-Eiji...

-Primero júrame que me dirás la verdad -dijo -. Júralo o te tiro del bote.

Eiji se levantó haciendo que el bote se tambaleara y Syuichiroh se aterrorizó. Estaban en medio del mar y sin salvavidas, además, él no sabía nadar.

-Eiji, no.

-¡Júralo!

-Eiji...

-¡Júralo!, Syuichiroh, júralo. O nos vamos a morir en medio del mar, y las anguilas no asesinaran, los peces nos comerán y las ballenas se los comerán a ellos.

-Eiji...

-¡¡¡¡Júralo!!!

-Está bien, bien, te lo juro. Pero siéntate y cálmate -dijo al final Syuichiroh sudando frío.

-Bien, pero no te aseguro nada -dijo Eiji -. Dime¿cuál es tu mayor secreto?

¿Cuál es su mayor secreto? pensó el moreno. Eiji estaba loco de remate, mejor salir de esa rápido. Por otra parte había jurado decirle su mayor secreto, aunque ahora que lo pensaba, eso era... horrible.

-¿No se lo dirás a nadie?

-¡No¿Por quien me tomas? Solo lo hago para fortalecer nuestra reciente amistad -dijo Eiji -. Después de que me lo digas me quedaré como si no lo hubiese escuchado.

-Bueno... -dijo Syuichiroh -. Pero después me dirás el tuyo y regresaremos a tierra firme.

-Hoi, hoi n.n

-Soy... soy... trabajo para Atobe -terminó diciendo.

Eiji puso cara de fastidio.

-Yo sé que eso no es para enorgullecerse, pero no exageres. Yo soy su barman -dijo Eiji -. No creo que sea tu mayor secreto¿de qué trabajas?

Oishi tomó aire, cerró los ojos e intentó calmarse.

-Soy asesino -dijo.

A partir de ahora Eiji seguramente lo odiaría, que triste. Mejor contarle completo.

-Tenía una deuda muy elevada y Tezuka y yo aceptamos cuando Atobe nos ofreció una paga inmensa por matar algunos pianistas que se interpusieran en su camino. Tengo pesadillas desde que maté al primero de ellos, creo que se llamaba Kawamura, lo escucha gritar: quema, quema. Como un eco horrible de aquel día. Aun así creo que no puedo hacerlo más, no mataré a más nadie aunque aun nos falta un millón de yenes -finalizó dando un respiro -. Porque le prometí a Dios que te salvabas anoche no lo volvería a hacer. Pues es ese mi secreto, Eiji. ¿Me odias?

-No -dijo Eiji y se lanzó en sus brazos -. ¡Que lindo eres! Eres mi héroe y no me importa que hayas asesinado porque sé que te arrepientes. Además, tú me salvaste la vida -dijo el pelirrojo aun abrazándolo de tal manera que su mejilla estaba pegada del pecho de Oishi.

¿No me odia? Será que Eiji estaba loco y por eso actuaba de esa manera tan... ¡Que importa! Así le gustaba... Bueno, su personalidad, es decir, le caía bien. O sea, no tenía que ver con otro tipo de gusto.

-Syuichiroh eres muy dulce, ahora te contaré mi secreto. Lo que pasó ayer.

Y así el neko comenzó a relatarle a Syuichiroh lo que había pasado con Syusuke, mientras Syuichiroh aguardaba en silencio.

-Y entonces, decidí suicidarme, pero después de que corté la mano y vi. Tanta sangre, me dio miedo y me di cuenta de que no quería morir. Y me asusté mucho y entonces me desmayé. Cuando me desperté tu estabas allí y me dijiste que eras médico y pensé que eras muy guapo y...

-Está bien, Eiji; no tienes que decirme más nada -dijo Syuichiroh sonrojadísimo.

-Pero yo quiero contarte.

-O.O

-Entonces te abracé cuando me dijiste que me habías salvado. Yo estaba feliz. Entonces son las cuatro de la tarde y nos hemos divertido juntos y no he pensado ni una sola vez en Syusuke y ¿sabes qué más?

-¿Qué?

-¡Quiero una malteada!

-¿No debes ir al Vaux le Fleur?

-Si -dijo Eiji entristecido -. Todavía tengo dos meses de trabajo para pagar mi libertad a Atobe y luego me voy a ir a Suecia y voy a llevar al conservatorio al o´chibi. -dijo y de repente fue que se acordó de algo importantísimo -. ¡RYOMA!

Pero del sobresalto, el movimiento en el bote fu tanto que ambos cayeron al agua.

n.n

¡Tum, tum, tum! Sonó la puerta, se dispuso a ir a abrir, podía ser algo relacionado con Ryoma. Además Eiji continuaba en la ducha. Después de la caída en el bote gracias a Dios un hombre los salvó en un velero y entonces muy empapados tuvieron que regresar al bar donde Eiji tuvo que prestarle algo de ropa a Syuichiroh. Un pantalón negro que le quedaba algo salta pozo y una camisa de seda negra que le quedaba ajustada, que lo hicieron sentir como un vampiro.

Por fin, abrió la puerta.

-¿Syuichiroh?

-Tezuka

Quién estaba más impresionado? Sí se sabía. Tezuka, pero como su rostro nunca llegó nunca aprendió a expresar sentimientos, todos dieron por dado que era Syuichiroh.

-¿Quién es, Syuichiroh? -preguntó Eiji saliendo del baño con una bata de baño y el pelo totalmente empapado.

-Yo -contestó Tezuka -. ¿Esto es tuyo? -preguntó mientras lo echaba adentro con gato y todo.

Eiji puso tal cara de felicidad que no se dio cuenta de la situación. Corrió y abrazó tan fuerte a Ryoma que el gato salió disparado.

-¡Miau!

-¡O´chibi! -exclamó -. O´ chibi mió. Si, es mió. Mi o´chibi lindo.

-Eiji... Ah... suéltame -dijo Ryoma ahogándose.

Syuichiroh y Tezuka sola apreciaban la escena ajenos a ella, incluso cuando Eiji empezó a revisar que no tuviera herida alguna.

-Tezuka, esto no es lo que parece -dijo Syuichiroh tratando de explicarse y ocultar el sonrojo.

-No es mi problema. No tengo nada que preguntarte. Es solo que si vas a llegar tarde por irte a acostar con alguien hubieras avisado, pude haber dejado a dormir a la niña en tu cama -dijo Tezuka recordando que había dormido incómodamente.

Más alejados, Ryoma tenía algo que decirle a Eiji antes de que sin querer lo mandara a la horca.

-Eiji, escucha -dijo Ryoma rápidamente -. Me estoy haciendo pasar por una chica y...

Y Ryoma intentó contarle la historia de la noche anterior exceptuando algunas partes. Y Eiji ahogó un grito cuando le contó lo de Atobe.

-Es horrible, me siento culpable, necesito una sobredosis de helado de chocolate -dijo tapándose la boca -. Es que ahora él... No sabes en lo que te metiste. Mejor es que huyas ahora de aquí, o´chibi.

-Me siento herido -dijo un recién llegado -. Hacer una fiesta y no invitarme. ¡Kabaji! Ordeno que en todas las fiestas que se hagan en mi bar ser invitado.

-Atobe -articuló Syuichiroh.

-Por cierto, Syuichiroh, me debes doscientos mil yenes por acostarte con Eiji -dijo mientras Atobe con un pañito limpiaba un mueble y apartaba un poco de muñecas para que Atobe se sentara luego -. Y tú -señaló a Tezuka -. Si violaste la integridad física de MI pianista, te mato maldito.

-No soy como tu -respondió Atobe sin visiblemente darle importancia.

-¡Cállate! -dijo. Estaba furioso, furioso de verdad, tanto que ya le había pedido a Santa Claus de regalo que lo asesinara -. Niña¿este sádico te hizo algo, lindura?

Ryoma sintió como sus mejillas ardían y subían de color, pero tuvo suficiente conciencia como para negar con la cabeza.

-Aun así -dijo Atobe mirando con profundo odio a Tezuka -. Me debes ochocientos mil yenes por llevártela...

-No es tu propiedad -se defendió Tezuka.

-Lo es -dijo Atobe sin sonreír -. A menos que ella pague dos millones de yenes por tocar mi carísimo piano. Es decir, es mi propiedad a me que pague esa cantidad.

-¡¿Qué?! -exclamó Ryoma horrorizado. Dios mió era un esclavo y ese hombre que podría querer de una "niña" como él.

-Mientras tanto puedo hacer lo que quiera con ella -dijo Atobe y sacando un vestido se lo entregó a Ryoma -. Y hoy por la noche va a tocar después de Sadaharo. Después veo que haré con ella.

-La compro -dijo de golpe Tezuka sorprendiendo a más de uno. Tenía la cantidad y no quería ni que Atobe se saliera con la suya ni le tocara ni un pelo a Ryomiko.

Atobe se levantó de la silla y se puso justo frente de Tezuka. Sonrió con mirada brillante para responder:

-No está a la venta -dijo y acercándose a su oído continúo -: A menos que me pagues con otra cosa.

Lo primero que pensó Tezuka fue: Zaz, que asco, ni loco. ¿Nadie se va a dar cuenta de que soy heterosexual? Y Atobe no necesitaba ser muy inteligente como para interpretar el brillo en la mirada de Tezuka en aquellos momentos.

-Bueno, adiós. Oishi mi doscientos mil yenes y Tezuka también espero mis ochocientos mil yenes. Eiji prepárate para el trabajo y nena recuerda que tocas después de Sadaharo.

Y así se marchó.

n.n

-Espero que tengan una noche extrema -comenzó Eiji parado en el mesón del bar, esa noche llevaba una camisa roja casi totalmente abierta y unos pantalones de cuero negro.

-¡EHH! -exclamó el público.

-Hoy la especialidad de la casa es... es en honor a nuestra estrella de hoy. ¡El jugo repotenciado de Sadaharo!

-¡EH!

-A mitad de precio -anunció el pelirrojo.

-¡EHHHH!

-Y ahora, Sadaharo Inui al piano, junto al excelentísimo cantante Momoshiro Takeshi.

-¡EH!

-Y el remix Heroína -terminó de presentar Eiji y el telón se abrió.

n.n

-Esto afectará seguramente tu sano desarrollo Ryomiko, pero solo relájate. Tocar el piano por primera vez delante de tanto público es algo importante y quizás atemorizante. Pero debes saber que nosotros te apoyamos y todo saldrá bien -dijo Syuichiroh quien en realidad parecía tan nervioso como Ryoma.

-Tengo miedo -dijo con sinceridad cuando Oishi le arregló el listón en el cabello.

Uff, vieron que cumplí. Yupi, escribi rápido. Bueno, poniendo seriedad (si, claro) me disculpó con todo los lectores si acaso tuve muchos errores ortográficos y etc, porque ustedes saben como es a veces por más que revises igual te salen errores porque estas muy apurada a pasar el texto y como yo ni siquiera tengo compu propia esto se me hace todo una odisea. Bueno, espero que continúen leyendo y que me dejen su rr pliss.