Respuestas a los rr:

KimiUsui: Arigato por tu rr. Jeje, bueno, por una parte coincido contigo, pobre Tezuka; pero si yo estuviera en el lugar de Tezuka sería MUY feliz, y con esto no digo que me guste el imperial pair, me gusta Atobe conmigo. Jaja. Bueno, en cuanto a lo de que parece un mafioso, si. Y en el capi despues de este seguro lo parecerá más. Pues, Chaito y que continues leyendo mi ff.

Taty-Kun: Konnichi wa!!! Veniz14 reportandose. Y super happy por tu rr, jeje. A mi también me encanta el Atobe cobrón ese, debe ser que no es suficientemente rico como para seguir pidiendo dinero por tonterías (tocar un piano, Je, qué desgraciado). Y lo de Tezuka heterosexual solo quiero ver hasta cuando lo sostiene. Por cierto, una duda, con quien a ti te gustaria que se quedara? Bueno, lo de la tipa de Tezuka no es Anne, y te voy a confesar porque no puse el nombre. Lo que pasa es que yo quería que fuera la chica que segun le ponen en la serie, pero como la verdad no sabia cual era su nombre, decidi no decir el nombre por los momentos. Pero no es con Anne, porque esa pareja no tiene ni son ni ton, de hecho creo que ni siquiera se conocen. Espero que te guste el capi y tambien espero seguir teniendote por aki leyendo, ¿no? Bueno, nos leemos pronto.

SuMiKo hoi hoi: Hello!!! Yo, feliz de tener tu rr. Créeme actualice pronto porque ya tenia el cap allí escrito, pero fíjate cuanto me he vuelto a tardar. Ja! Soy una perezosa. Y lo de Eiji ahora se va a aclarar más en este capitulo. Y lo de Tezuka, el dice que es hetero pero no dijo que no le gustara el beso con Ryomiko, porque aunque él no lo sepa es una chico no una chica, quiero ver su cara cuando se entere. Pero veo que como que si te gusta el strongest pair, jeje, bueno, la mera a mi tambien me gusta y es una lastima que en este cap a Syu-chan no le de tiempo para Tezuka pero bueno... No podemos tener todo lo que queremos en un solo cap, ¿no? Ahh, si, pobre Ryoma con esa ropa, pobre de él porque lo que somos nosotros estamos gozando viéndolo así. Ahh y muchas gracias por la corrección y por supuesto por lo de buena trama (Venix14 sonrojada como tomate con peluca). Y Ryoma nervioso... afff... aunque creo que Oishi parece más preocupado.

Advertencia para los amantes del golden pair, en este capi no va a haber na de eso. Creo que Chris M Black va a ser muy feliz por eso. Pero voy a insistir. No se confien con las parejas. Es mas... Demen opiniones y diganme que parejas quieren que se den, porque estos chicos ya no saben en palo ahorcarse. Jeje. ¡¡¡¡¡ Vota, Votaaa, VOTA!!!!

Capitulo IV: Los violinista Syusuke y Yuuta Fuji acompañan al pianista.

Tragó con dificultad y respiró profundo. Tenía las manos congeladas y el corazón le latía a mil. Entonces, sintió una mano en su hombro, cuando comprobó que era Tezuka, tenía la misma cara de estatua de siempre pero parecía querer expresarle su apoyo o al menos eso decidió pensar Ryoma.

-Tocaras con los hermanos Fuji -le avisó cuando parecía que Heroína llegaba a su última parte -. A Yuuta le llaman el asesino del arco, era uno de los mejores en la orquesta de Saint Rudolf. Syusuke es... -lo siguiente le costaba decirlo -. Es el prodigio. Fue admitido en la filarmónica de Berlín pero no lo hizo por no dejar a su hermano. Son muy bueno los dos y tienen mucha experiencia y...

-Tezuka, no puedes estar en los bastidores.

Quitó los ojos de Ryomiko y vio que era Syusuke precisamente el que hablaba. Tenía esa misma sonrisa, esa misma expresión típica de él que casi siempre le provocaba escalofríos aunque no lo mostrara.

-Yo cuidaré de la pequeña -dijo sonriente a Tezuka.

-Y ahora, lo que todos esperaban -anunció Eiji emocionado -. Los hermanos Fuji en los violines. El asesino del arco: ¡Yuuta Fuji!

-¡Ehh!

-Y el prodigio: ¡Syusuke Fuji!

-¡Ehhh! ¡Syusuke, Syusuke, Syusuke! -la verdad tenía toda una barra.

-Acompañado por en el piano una pequeñina de 11 años. Reciban a nuestra novata con un fuerte aplauso -dijo Eiji. Y de pura casualidad ya tenía la camisa completamente abierta -. ¡Ryomiko Echizen!

Y entonces el salón se sumió en todo un silencio, por lo menos para Atobe y Tezuka, que no escucharon el fuerte aplauso que le brindaron a Ryomiko.

Yuuta salió de primero y Syusuke que le tenía la mano en el hombro a Ryoma le siguieron. Ryoma miraba al suelo y Syusuke sonreía y saludaba al público complacido.

Se sentó en el banquillo del piano y mirando las teclas escuchó cuando Eiji dijo:

-¡La quinta sinfonía!

Y supo que era la hora de comenzar.

En otra parte, Atobe recuperaba el oído y es que la música de Ryoma era buena. "¿Cuantas personas con ese apellido habían en el mundo? Además, Nanjiroh no tenía hijas, solo un hijo, un hijo que cuando lo encontrara también lo mataría. Se calmó, de todas formas, tampoco era que se pareciera a Nanjiroh"

-¿Qué tal la música? -preguntó Tezuka quien acababa de sentarse en la misma mesa de Atobe.

-Excitante -respondió Atobe sorprendido del atrevimiento de Tezuka.

-Aquí tienes -le dijo Tezuka entregándole el mismo cheque que Atobe le había dado por matar a Anne -. No necesitas una pianista inexperta que no puede tocar la quinta sinfonía con la fuerza que amerita la interpretación. Véndela y yo la compraré, aunque sea por todo el dinero que pides por ella.

-No -dijo Atobe, tenía pose de niño caprichoso -. Además, puede ciertamente servir para otras cosas.

-¿Para cuales?

-Para las que tú no sirves -dijo Atobe y le echó una mirada significativa -. Es decir, no eres una niña de once años. ¿Sabes? Tiene su encanto. Se le puede comprar vestidos y muñecas.

-Lo mismo puedes hacerlo con Eiji.

-No es lo mismo. Además, Eiji está apunto de comprar su libertad -respondió Atobe empezando a fastidiarse de Tezuka -. Te doy un jugo repotenciado de Sadaharu gratis si te largas, ¿si?

-Estuviste súper, eres un pianista genial -le decía Momoshiro a Sadaharu mientras se miraba al espejo y secaba el sudor -. No entiendo porque Atobe no puso a la niña primero que a ti. Aun así fue maravillosa tu actuación.

-Gracias -dijo Sadaharu, quien se dirigió a una parte del camerino en que estaba Kaoru -. Este es Momoshiro Takeshi, el cantante que me acompañó. Te quedaras con él mientras voy a hablar con Atobe.

-No te preocupes, yo cuidaré de él -dijo Momo simpáticamente antes de que Sadaharu terminara de desaparecer por la puerta.

-¡JA, JA, JA! ¡JA, JA, JA! -continuó Momo desternillado de la risa. Se agarraba con fuerza el estómago y de la risa había caído en la cama -. Hay personas que llegan extremos. ¡Ja, ja, ja (infinito)!

-¡CALLATE! ¡Magnánimo imbécil! ¡Fshss! -y se levantó de golpe e intentó estrangular al otro que estaba en la cama muriéndose de la risa. Se colocó sobre él con las manos en la garganta, pero el otro no hacía más que reírse a mandíbula batiente, tanto así que ya estaba rojo y no precisamente de la asfixia -. ¡Cállate!

-Ja, ja, ja. ¡Vege... tal! ¡Que risa! ¡Ja, ja, ja!

-¡Cállate! -y lo agarró de la camisa y lo sacudió con fuerza.

-¿Por qué? ¡Ja, ja, ja!

-Fshss.

Entonces de un golpe Momoshiro hizo que se pusieran en posición contraria. Él sobre Kaoru y aunque lo tenía agarrado de la camisa. La risa no lo dejaba utilizar la fuerza.

-¡Ja, ja, ja! ¡Ve- ve- ve- vege- vegetal! ¡Ja, ja, ja! -volvió a reír.

-Suéltame grandísimo imbécil -dijo Kaoru sonrojadísimo - Fshss.

De pronto Momo se puso un poco más serio. No mucho, pero si algo y de golpe volvió a reírse, no podía controlarse. Apoyó su mejilla a la del oji-azul. Trató una vez más de dejar de reírse.

-No estas tan vegetal -dijo. Y levantó el rostro para ver la cara del otro que estaba aún más rojo y sintió repentinas ganas de hacer algo que hizo. ¿Cómo sería besar a Kaidoh? ¿Sería que las serpientes de verdad eran de sangre fría? ¿O sería venenoso? Para que pensarlo tanto. Había que probar... Y lo besó, él otro estaba tan atónito que le dio a Momo la libertad de que su lengua explorara todos los rincones de su boca. Momo continuó llevando su impulso y su capricho a un beso lujurioso y algo brusco, hasta que...

-¡Kia! -y de un golpe Kaoru lo apartó de él haciendo que el oji-violeta cayera al suelo.

Lo miró con cara alarmada, mientras Momo se relamía los labios con sadismo.

-¡Hmm! -dijo Momo sonriendo.

-¿Qué hiciste? ¿Qué te pasa? ¿Tienes una sobredosis del jugo repotenciado de Sadaharu? -preguntó Kaoru viendo a Momo que si fuera un paciente de alta peligrosidad de un psiquiátrico -. Yo sé que soy irresistible, pero...

-No te ilusiones, Mamushi. Sólo probaba a qué sabía el veneno -dijo Momo -. Tú eres él que me ve irresistible.

-¡Cállate! Fshss

-Anda echarte hielo antes que llegue Inui y se de cuenta de que no estas vegetal.

-Mal nacido -dijo Kaoru antes de intentar darle un golpe que el otro esquivó.

-Te pongo caliente, te pongo caliente -se burló Momo feliz de ver que le había ganado una a su rival. Le había efectivamente despertado el "amiguito"

Kaoru estaba ahora más nervioso. Su problema en el entrepierna, el loco que tenía enfrente y Sadaharu por regresar. Y definitivamente él no podía dejar que supiera que no estaba vegetal, no, o seguramente Atobe los mataría a los dos. Ya que Atobe le había dado ordenes estrictas de alejar a Sadaharu del mundo de la música y que solo se presentara en el Vaux Le Fleur. Por eso, esa actuación que tanta risa le había provocado a Momoshiro que era otro de los empleados de Atobe o mejor dicho, también estaba tratando de pagar su libertad. Las ordenes precisas habían sido asesinar al pianista, pero no podía hacer eso, así que decidió alejar a Sadaharu manteniéndolo ocupado con su enfermedad.

-Lo hiciste bien -dijo Syusuke al salir y vía al camerino junto a Ryoma -. ¿Verdad, Yuuta?

-Lo que sea -dijo Yuuta cambiando su rumbo. La verdad es que quería bajar al bar y por lo menos tomarse uno de esos jugos a mitad de precio.

Syusuke y Ryoma caminaron juntos a los camerinos. Ryoma aún parecía muy pálido e intranquilo y se reclamaba mentalmente por haber tocado tan mal y es que nunca había tocado en público y tampoco acompañado.

Cuando entraron en el camerino. Syusuke se quitó la camisa justo después de colocar el violín en su estuche.

-Gracias -dijo Ryoma sin importarle lo que estaba haciendo.

-n.n. Digamos que me debes un favor, nena. Pero trata la próxima de no equivocarte. Me voy a dar una ducha.

Sysuke lo había auxiliado toda la pieza cada vez que se equivocaba. Y había sido muy eventual.

El castaño se fue directo al baño y Ryoma quedó afuera. Se observó al espejo y se avergonzó de verse así, vestido de niña y derrotado. No obstante, acababa de descubrir que era esclavo de un hombre al que le debía 2.000.000 yenes.

En eso alguien pasó por la puerta, alguien conocido.

-Eiji.

-O´chibi -dijo distraído el neko.- Toma, es el jugo repotenciado de Sadaharu. Ryoma, digo, Ryomiko ¿estas sola?

-No, el señor Fuji está en la ducha.

-¿Cuál?- preguntó Eiji dándole el jugo.

-El de los ojos cerrados -respondió Ryoma mirando el vaso el cual miró escéptico pues el contenido tenia un sospechoso color verdoso.- ¿se supone que tengo que beber esto?

-Atobe te lo envió.- respondió Eiji mirando con desdés la puerta del baño.- Por cierto, ¿tiene un amigo de pelos parados?

-No.- negó Ryoma.- ¿Por que?

-Porque está jugando con Karupin allá afuera.- dijo con la vista fija

-¡Rayos!- exclamó el ojidorado y salió rápidamente dejando a Eiji solo en el camerino.

Entonces Eiji se quedó solo. Se acercó a la cama donde se hallaba la camisa del violinista. Le dio una furia, que hizo lo primero que se le paso por la cabeza. Se sacó la mitad del chicle que tenia en la boca y se lo pegó a la camisa. La otra mitad se la guardó para algo más siniestro.

-Ji, ji, ji- se rió con una sonrisita maligna en la cara. Abrió el estuche del violín y el chicle lo volvió a dividir para meterlo después el las efes del instrumento.- ji, ji, ji

Entonces se dirigió al baño, eso no era suficiente para su venganza. El baño era angosto, pero como Syusuke tenia jabón en la cara y los ojos cerrados, no notó cuando Eiji cambió el shampoo por sirope de chocolate, ni cuando echó su pantalón por el inodoro. n.n (ji, ji, ji) pensó. Pero eso no era suficiente, el desgraciado tenia que sufrir y mucho.

-"la llave...el agua... ¡si! agua calientísima"- pensó. Pero era arriesgarse mucho.

Entonces Syusuke tomó el shampoo y se lo echó, mientras su cabello y su rostro adquirían el color del chocolate. Y estuvo a punto de abrir la llave cuando en camino de eso tropezó con otra mano.

-¡diablos!

-¿Eiji?

-¡Nya!- lloró, o mejor dicho, maulló de frustración.

Syusuke en un movimiento rápido abrazó a Eiji contra él mojándolo también al abrir el agua.

-Gato malo.- dijo el castaño quien estaba muy tranquilo aun después que el neko le había bañado en chocolate y quería quemarlo con agua caliente.

-Tsk, tsk, tsk.- negó Syusuke.

-¡Nya! déjame, Syusuke malo.- dijo Eiji comenzando a llorar.- Yo no me acosté con ese Mezeko y tu me maltrataste por eso.

-Mentiroso, es malo decir mentiras, Eiji.- dijo Syusuke sin soltarlo.- los gatos malos deben ser castigados.

-¡no! Syusuke, no, Snif, snif.- lloró Eiji colocándole su cabeza en el pecho. Syusuke lo miró y luego levantó su rostro.- ¡No me lastimes mas! por favor, no me lastimes, snif, snif, snif.-

¿Será que perdonaba al neko? No.

El había sido malo, merecía sufrir. Pero verlo llorar así le provocaba mucha ternura y...y éxtasis. Pero más ternura. No, no iba a caer.

Pasó su mano del rostro de Eiji a su cabello, al cual atrapó en su mano.

-¡Ay!-se quejó- ¡Syusuke!

Eiji intentó safarse ayudándose con su mano derecha para quitar la mano del castaño.

-¡Ay! -se volvió a quejar Eiji cuando de sorpresa Syusuke intentó quitar la mano, y sin darse cuenta llenándose la mano de sangre del pelirrojo.- Ay, Ay, Ay, mi cortada.

Y fue cuando Syusuke se dio cuenta de algo.

-¿Cómo te hiciste esto? -preguntó aunque tenía ya sus sospechas.

-¡No te importa!

-Dime.

-Es que estaba feliz y decidí suicidarme, imbécil -respondió Eiji molesto y sarcástico, aprovechando que Syusuke estaba distraído salió corriendo. Aunque no previó que el otro lo atrapara justo antes de salir del camerino.

Lo tomo con fuerza y luego lo tiró en la cama.

-¡Ah! ¡Déjame, déjame, déjame! -se puso a gritar Eiji mientras intentaba escapar de la cama.

Pero Syusuke fue más rápido y le tapó la boca para que dejara de gritar.

n.n

--Has estado magnifico, Yuuta -dijo Mizuki acomodándose el cabello.

Mizuki había el mentor y maestro de Yuuta en el violín; además era el único amigo que Yuuta tenía. Pero Mizuki y el otro Fuji no se llevaban bien dado a que Syusuke alegaba que por culpa de la mala técnica que le había enseñado a su hermano a este le había dado una tenditis hace tiempo, la cual había dejado sus secuelas en el joven.

Yuuta se sentó en la silla cercana a Mizuki y en su misma mesa. Mizuki tomaba un Atobe Xpretion, la especialidad de la casa, que tenía como ingrediente principal una carísima vodka alemana.

-Tú siempre estas espléndido, ¿no? -dijo Mizuki con mirada picara -. Espero con desesperación esta noche y haber acertado mi escenario del futuro.

Yuuta se puso tan rojo que hizo sonreír con ganas al moreno.

-Mejor tómate un AtobeXpretion -dijo Mizuki dándole su propia copa.

-Sabes que no puedo beber -dijo Yuuta quien aún así había agarrado la copa -. No debo.

-Yuuta, un poco no te hará mal -insistió Mizuki pero en ese instante le resplandecía extrañamente la mirada -. Podemos llamar a MUA y consultarlo si quieres.

-No -respondió Yuuta mirando fijamente la copa con AtobeXpretion -. Un poco no será malo.

Pues sí, el talentoso Yuuta Fuji como consecuencia de aquella tenditis se volvió adicto y tuvo que ingresar a MUA (MÚsicos Alcoholicos). Y poco a poco se había recuperado y desde entonces no había bebido ni una gota de alcohol.

El joven tomó refinadamente la copa y se la llevó a los labios, pero cuando el liquido hizo contacto con su boca un brillo en su mirar determinó que ya no era el mismo y eso Mizuki lo sabía. Por eso su sonrisa se iba ensanchando más mientras el otro bebía. Pronto, y fue muy pronto, cuando Yuuta terminó la copa volvió a hablar:

--Mizuki, ¿Por qué no bailamos? Me siento como energético -dijo Yuuta y sus mejillas estaban coloradas y parecía tan feliz que cualquiera pensaría que no era él, sino su clon alegre.

--Mi querido Yuuta, la música acaba de terminar. Pero... Que tal si utilizamos tú energía en otra cosa -dijo Mizuki y un brillo maquiavélico iluminaba su mirada, mientras se rizaba un mechón de su cabello.

--Quiero otro AtolPerverso, ji, ji, ji -rió alegre el menor de los Fuji pidiendo otra copa.

Mizuki había obviamente logrado su objetivo. Se levantó de la mesa y seguido del otro chico, subieron al camerino de este, que por cierto quedaba al lado del de Syusuke y Ryomiko.

-Bien; alcohol, alcohol, alcohol. ¡¿Dónde?! -comenzó a decir, mientras emprendía una búsqueda por todo el camerino hasta cuando por fin encontró una botella de champaña y se la llevaba a los labios y empezaba a saborear ese dulce veneno en su boca, pasar a su garganta y finalmente a su estómago el cual sin duda lo llevaría a todo el cuerpo en segundos.

-Poco a poco, Yuuta -dijo Mizuki sonriendo. Se acercó y se puso frente de él, pero el otro estaba demasiado ocupado para notarlo. Solo fue cuando el moreno se colocó de rodillas y empezó a sentir un cosquilleó en el abdomen.

--Ja... ja... -rió al cosquilleo que sentía, pero dejó de hacerlo para continuar bebiendo.

Mizuki continuó besando el abdomen del muchacho y viajó disfrutando de la piel de Yuuta hasta comenzar a besar el borde de su pantalón. Su boca y sus labios exploraron todos aquellos horizontes, entre besos, roces, lamidas, mordiscos... Entre placer, entre los gemidos de Yuuta quien había hecho pausas en su bebida. Tenía sus ojos cerrados y la boca entre abierta y la piel toda erizada. Y él, Mizuki, apenas estaba deshaciéndose del pantalón del violinista.

--Mi...Mi... Mizuki.

--¿Ah? -preguntó sin darle importancia.

--Hmmmm... Mizuki... Mizuki... -gimió.

--Sí, grita mi nombre, que te escuchen todos -respondió emocionado.

--Mizuki... Ah... Mizuki baño.

--¿Qué?

-Necesito ir al baño -respondió mientras corría de volada al cuarto de baño -. ¡BUA!

--¡Demonios! -exclamó frustrado mientras se tiraba en la cama acostado.

n.n

--Eiji, tienes que perdonarme si me equivoco, pero te quedarás aquí -sentenció Syusuke al neko completamente desnudo mirando alrededor.

--¡Hmm! -exclamó el pelirrojo o trató de hacerlo a través de una mordaza mientras se agitaba como loco atrapado en una silla.

--Tendré que buscar algo de ropa en el camerino de Yuuta. Has arruinado mi ropa, querido y no entiendo porqué. Cosas tuyas, ¿no? ¿Mi pantalón en el inodoro? Que tonto eres.

Syusuke, completamente desnudo salió al camerino de su hermano. El pasillo era estrecho, solitario y poco iluminado, y aunque era un pasillo público el oji-cerrado salió tranquilamente para allá.

n.n

--¿Estás bien? -preguntó sin siquiera darle importancia a la respuesta del castaño. Lo que en realidad quería era seguir con su fiestesita, aunque ahora no podría besarlo. ¡Qué asco!

--¡BUAA!

n.n

--Yuuta siempre tiene cambio de ropa -se dijo a sí mismo ante la puerta y colocando su mano en la perilla comprobó que estaba abierta. Le dio vuelta y con sus ojos más cerrados que abiertos abrió con suavidad y entró sin notar algo relevante en la escena.

-Yuu... -se detuvo, acababa su visor de imágenes repugnantes localizar a un objetivo despreciable y asqueroso.

--¿Qué haces aquí? -preguntó con una voz impregnada del más profundo odio.

Mizuki se había quedado anonadado y sin palabras. ¿Acaso todo eso era de él solito? Pero si estaba mejor que Yuuta y... Yuuta no estaba NADA mal. Y llegar justo en su momento de mayor excitación casi frustrada por el otro Fuji y venir desnudo su fantasía erótica más pervertida.

--Deja de ensuciar mi cuerpo con tu mirada sádica y dime qué haces aquí.

Mizuki sonrió picaramente.

-¿Qué harás para qué no te mire?

Syusuke sintió una presión extraña en su linda e inteligente cabeza. Por una razón desconocida le acababa de dar acidez, como si acabara de comer chocolates, qué horrible.

--Puedes cubrirte con esto -dijo Mizuki señalando la colcha de la cama con tanta picardía que no se lo pudo creer él mismo que estaba coqueteando con el mayor de los Fuji.

--¿Dónde está mi hermano? -preguntó con lentitud para ver si por fin el imbécil que tenía frente lograba entenderlo.

--¿Quieres que te la alcance? -preguntó Mizuki con tono seductor.

Entonces, Mizuki se levantó de la cama quitándose la colcha de encima y quedando a la vista su ropa interior. Se acercó al castaño, sonriendo y caminando lentamente con su tumbao y su porte. Hasta que quedó justo frente de él, mientras el violinista mantenía los ojos cerrados y su rostro tenso pero sin gestos que dieran a entender su estado emocional. Mizuki extendió la colcha en la espalda del castaño, colocándose de una manera que parecía que estaba a punto de abrazar a Syusuke.

--Aunque no deberías esconder todo eso -dijo Mizuki -. Me recuerda a Yuuta -continuó mirando la masculinidad del castaño.

Una vena en la sien de Syusuke apareció palpitante.

De manera improvista e inesperada ya Mizuki estaba tirado en el suelo luego de incluso haber chocado con la cama por el golpe.

--¿Dónde está Yuuta? -preguntó observando al moreno en el suelo.

--¿Hermano?

Antes de que tuviera la voluntad de mirar hacia el lugar de donde provenía la voz le propino otra patada a Mizuki, Luego, giró su rostro para contemplar a su hermano en la puerta del baño, solo con unos bóxer y con rostro pálido y enfermizo.

--¿Qué...? -comenzó a articular.

--¿Qué? No sabias que Yuuta y yo... -comenzó a hablar Mizuki -. ¡UP!

--¿Escuchaste algo, Yuuta? -preguntó propinándole una tercera patada.

--Te... ahs... coff... coff... Te dije que... Te dije que me había acostado con el que... coff... Con el que más querías... coff...

-¿Cómo?