Entre el pensamiento y lágrimas de sangre
Shin Seiki Evangelion
Fanfiction by Argus Engel
***
Capítulo tercero: El creador de imágenes
***
"When Otarians learned not to trust wizards, the wizards learned to adapt"
"Cuando los Otarianos aprendieron a no confiar en los hechiceros, los
hechiceros aprendieron a adaptarse"
Imagecrafter Script
Magic the gathering, Onslaught edition
***
-¿Qué está pasando aquí?- preguntó extrañado el joven Aida a los eventos de hacia algunas horas atrás –Según Shinji... ella estaba muerta...- dijo al voltear arriba desde el comedor hacia el pasillo que llevaba a su antigua habitación –Será mejor esperar a que Shinji regrese, no sé si sea buena idea llevar a Rei con la mayor...- reflexionó –aunque por otro lado podría servir de distracción para la sección dos... pero mejor hablare con él cuando regrese...- dijo sonriendo –me siento estúpido hablando solo...- rió él siendo asustado un momento después
-¿Dónde estoy?- se escucho a una voz aguda y fría en cierto modo haciendo saltar de la silla al chico
-Dios mío... no me hagas eso...- dijo el chico recobrando su pulso normal un momento después –estás en mi casa... bueno, lo que aún está de pie...- dijo sonriendo al ver el desorden de su inhabitado antiguo hogar
-Hablabas de Ikari-kun... ¿dónde está él?- preguntó la chica
-Fue a... atender unos asuntos...- dijo Kensuke dirigiéndose a la cocina -¿quieres algo de comer?- le preguntó viendo un momento después a la chica dirigiéndose a la puerta yo esperaría a que Shinji vuelva, además, se supone que tú estás muerta...- dijo Kensuke con poco tacto a la chica quien se detuvo en la puerta, dio media vuelta y se dirigió hacia la mesa donde un poco antes el chico de gafas había estado sentado
-¿Puedo sentarme?- preguntó la chica sin moverse un centímetro haciendo reír a Kensuke
-Claro... entonces...- dijo él esperando una respuesta que nunca vino -¿quieres algo de comer?- le preguntó sacando un pequeño sartén de la alacena
-Cualquier cosa estará bien... sin carne...- dijo ella sin siquiera voltear a verle al contestarle
-¿Te parece una ensalada?- le preguntó a lo que ella solo movió la cabeza afirmativamente –Bien...- dijo él un poco aburrido a la falta de palabras
***
Shinji se encontraba en el monorriel, a punto de bajar en la parada más próxima a la casa de su viejo amigo, una vez en el asfalto de la calle, se dispuso a correr con toda la fuerza que sus delgadas piernas le eran capaces de lograr –debo llegar rápido...- se dijo llegando ocho y medio minutos después a su destino
***
-Shinji...- murmuró una guardiana bastante preocupada por el chico a su cuidado, que se había escapado de una u otra forma sin que ella se diese cuenta –buen tiempo se ha tomado para ser rebelde... diablos...- dijo ella observando la foto en sus manos –ojalá todo fuera como antes- dijo ella sonriendo tristemente a la bonita época cuando "sus niños" peleaban siempre por cualquier tontería
***
-Kensuke...- dijo Shinji sin aire moviéndose rápidamente hacia todos lados encontrando a una chica en la sala, sentada al parecer leyendo –Disculpa... ¿has visto a Kensuke?- le preguntó sin siquiera notar quien era la persona que estaba enfrente
-Shinji...- dijo Kensuke bajando las escaleras
-¡Ken!- dijo el chico de cabello oscuro aprontándose hacia su amigo -¡la planta!- le dijo -¡no hay tiempo!- le pidió, a lo que el otro chico solo apuntó hacia la nevera y se retiró a la puerta
-Deberías quedarte un poco más...- le dijo su amigo al ver que la chica se había levantado de la sala
-No hay tiempo, regresó después- dijo Shinji corriendo de nuevo hacia la estación del monorriel dejando atrás a un chico confundido y a una chica seria
-Creo que no te reconoció...- dijo él volteando hacia ella que no contestó –en fin... ¿encontraste algo bueno para leer?- le preguntó al verla regresar a su ubicación anterior en la sala
-Aprende a jugar Shogui...- dijo ella
-Pero yo ya sé jugar Shogui...- le contestó él confundido
-No... es el nombre del libro...- dijo ella
-Tengo un tablero... ¿quieres que lo baje?- le preguntó a lo que ella solo asintió con la cabeza "me voy a volver loco si sigue asintiendo en vez de hablar"
***
En el monorriel una vez más, Shinji observó a dos adolescentes peleando, al parecer una pareja, ella tenía unos quince años, al igual que el chico, su cara le figuró por unos momentos la cara de Rei –Es extraño, siento como si hoy hubiese visto a Rei... creo que la extraño...- sonrió él tristemente al recuerdo de la chica de cabello azul y ojos escarlata
***
-Es un gusto verlos tenientes...- se oyó a la rubia mujer decir sorprendiendo a todos los jóvenes del antiguo centro de comando y operaciones de NERV -¿Cómo han estado? Sonrió ella
-¡Sempai!- gritó Maya levantándose inmediatamente y tomándole las manos –Es un placer volver a verla- le dijo ella
-Doctora...- saludaron militarmente los tenientes
-Bueno, recibí el rumor de que están un tanto cortos de trabajo, así que vine a quitarles su preciado tiempo...- sonrió ella a lo que Maya regresó a su puesto
-Gracias a dios...- murmuró Aoba preparándose a teclear en su tablero de control
-¡Al fin un poco de acción!- se preparó Makoto
-Deben haber estado aburriéndose como no tengo idea...- le dijo a su aprendiz quien solo sonrió
-Si...- dijo ella antes de prepararse al igual que sus compañeros para trabajar
-Quiero un sondeo de la unidad uno y dos... ¿han terminado de reparar la unidad dos?- preguntó la rubia mujer a Aoba quien con la información desplegada en la pantalla le informaba
-Reparación en un ochenta y nueve %, la unidad uno está estable, procesos de mitosis reiniciados, unidad dos está al cuarenta y siete %, MAGI asegura que estará completamente reparada dentro de un mes y una semana...- respondió el joven guitarrista
-Ya veo, reinicia los procesos, en cuanto la unidad uno se encuentre al 95 % quiero que llamen al piloto para realizar pruebas de sincronización, ¿qué hay acerca del piloto de la unidad dos?- volteó la mujer hacia la joven técnica
-Hace dos días confirmaron que ha vuelto a recuperar actividades mentales estables, pero aún no despierta...- le dijo la chica
-Bien, quiero que la transfieran a una unidad médica dentro del Geo-front, manda una orden para que habitúen el lugar para que la piloto tenga toda la atención médica... quiero un reporte del armamento y necesito que empieces a hacer un respaldo completo de MAGI Casper- le dijo mientras del fólder que traía bajo su brazo le entregaba una lista –esas son las claves para el acceso total- le informó mientras sostenía otra dos listas
-Bien...- contestó Maya al empezar a organizar su trabajo
-¡Aoba!- le llamó la doctora –te corresponderá lo mismo pero con MAGI Melchior...- le dijo la doctora entregándole también una lista –Hyuga se encargará de Balthasar, quiero que me entreguen reportes de todo el progreso, te encargarás de crear un código de programación nuevo junto conmigo, ¿todo claro?- preguntó la doctora
-Hai- contestaron todos a la pregunta
-Lo lamento por ustedes chicos, pero deberán regresar su guitarra y sus tiras cómicas a sus casilleros, esto no es un lugar para descansar...- dijo ella despectivamente mientras salía de la sala
-Apenas llega y ya nos está regañando...- se quejó Shigeru
-Me alegra tener algo que hacer- dijo inmediatamente Makoto empezando a guardar sus cosas personales
-¿Porqué no regaña a Maya y solo a nosotros?- preguntó Aoba con sus clásicos celos
-Porque ella es la consentida...- rió Makoto al ver que la chica en cuestión se ruborizaba
-No es cierto...- contestó apenada mientras sus compañeros reían haciéndole enfadar
***
-Casi llegó...- dijo Shinji casi sin aliento, al llegar a la escalera del pasillo por donde había salido anteriormente se dio el tiempo de respirar un poco y limpiarse el sudor de su frente con la manga de su playera
Keichi Misaragui solo estaba esperando al joven Ikari, sus obligaciones del día había acabado ya y la mayoría de los empleados se habían retirado –Dos minutos más...- dijo el doctor mirando la hora en su reloj cuando alguien entró en la habitación –Vaya... lo lograste...- sonrió el doctor a lo que el muchacho le contestó de la misma manera
-Aquí está...- le dijo mientras se sentaba en uno de los sillones de la oficina –Si no es mucha molestia... ¿podría prestarme un momento el teléfono?- preguntó a lo que el hombre solo asintió mientras examinaba el paquete que se le había sido entregado, el muchacho se dispuso a marcar y sin siquiera saludar habló al teléfono –Si Misato, estoy bien... no... no... si... algo importante... lo sé... si... está bien... sayonara- dijo Shinji al teléfono robótica y cansadamente terminando y suspirando un poco
-¿Katsuragui?- preguntó divertido el químico
-Si... un momento, ¿cómo lo sabe?- preguntó Shinji un tanto alarmado
-Kaji llamaba desde aquí porque NERV no podía rastrear la llamada desde este edificio... verás, este edificio está unido a otros cuatro continuos, hay aproximadamente 180 teléfonos y tres mil extensiones...- se rió al decir la explicación de su fallecido y espía amigo
-Ya veo... Kaji siempre fue cuidadoso...- sonrió el chico -¿Es esa la planta?- preguntó preocupado
-Si, no te preocupes... ven mañana en la mañana, te lo tendré listo...- le dijo sonriendo
-Gracias... ¿cuánto costará?- preguntó Shinji al hombre quien sonriendo solo negó con la cabeza
-Ya te lo he dicho, le debo mi vida y todo lo que tengo a Kaji, nunca le cobré sus fertilizantes, por cierto, creo que esos sacos se irán a la basura...- dijo apuntando a dos sacos en una de las esquinas
-¿Puedo llevármelos?, Kaji me pidió que cuidara de su jardín de sandías...- le contó el chico
-Ya veo, está bien, el saco verde es para el jardín, el otro es el de sus queridas sandías...- sonrió el hombre dejando escapar una pequeña risa
-Entonces me voy... o Misato me va a matar...- dijo mientras iba y recogía los dos sacos cada uno de unos diez kilos –lo veré mañana... ¿a las nueve?- preguntó
-Me parece bien, por favor cierra la puerta cuando te hayas ido...- le dijo oyendo serrarse la puerta unos momentos después –Por lo menos no me dejó dinero en el escritorio...- sonrió al recordar a Ryouji diciendo ser muerto por Katsuragui se retiraba no sin antes haber dejado dinero exacto de la fabricación del químico aditivo para plantas
***
Shinji llegó a casa y fue rotundamente castigado por su guardiana, quien molesta lo amenazó de muerte si volvía a salir una vez más, prometiendo que no le quitaría los ojos de encima y que no tomaría ni una gota de alcohol hasta tenerlo en casa todo un día
***
En la residencia Katsuragui ya era un nuevo día, Misato se había quedado a dormir afuera del cuarto de Shinji sin siquiera permitirle ir al baño, ella dormía placidamente, hasta que un "maldito", a su parecer timbre se escuchó –Si si, ya voy...- murmuró mientras caminaba por el pasillo hasta la puerta
-Buenos días...- dijo mientras observaba a Kensuke en la puerta
-Buenos días mayor, ¿está Shinji?- le preguntó
-Si... pasa, debe estar dormido, pero ya es hora de levantarnos de todas maneras... estaré en la sala si me necesitan...- el muchacho siguió hasta la puerta de su amigo pero la militar le habló una vez más –no es necesario que hagan planes, él está castigado...- le informó la mujer antes de desaparecer en el sofá de enfrente de la televisión
-Diablos... ¿ahora que le digo a Ayanami?- susurró Kensuke muy bajo disponiéndose a abriri la puerta encontrando a un Shinji bastante cómodo en su cama –Shinji...- le llamó sin conseguir respuesta optando entonces por despertarlo a las malas, con una malévola y traviesa sonrisa se aproximo al muchacho y le tapó el flujo de aire presionando su nariz, haciendo que el chico se levantara inmediatamente después con una cara agitada
-¡¿Qué pasa?!- preguntó estúpidamente asustándose después con la cara de su amigo al ser lo primero que observó con claridad
-Buenos días...- dijo burlonamente Kensuke
-Buenos días... ¿qué haces aquí?- preguntó asustado
-Vine a contarte de una visita un tanto extraña...- dijo Kensuke –Una chica...- sonrió él
-La que estaba en tu casa... es bonita, no pensé que fueras un casanova...- rió Shinji un poco más despierto
-Se trata de Rei Ayanami Shinji...- dijo Kensuke preparando sus brazos
-¿¡Mph!?- gritó ahogadamente Shinji por las manos de su amigo cubriéndole la boca
-Guarda silencio y te contaré todo...- le dijo a lo que Shinji se tranquilizó un momento después –No se por donde empezar, me la encontré un día que venía de la arcadia, estuvo a punto de ser atropellada y la quité del camino, pensé que no se había dado cuenta, pero al parecer quería morir... después me preguntó por que la había salvado, yo no la entiendo, se desmayó ya la lleve a casa, no he querido decirle a Misato-san, por eso quería hablar contigo, además... la chica es una piedra y me está volviendo loco...- se tiró Kensuke en la cama
Shinji rió al comentario, encontrándose feliz de que Rei estuviera viva –Lo sé, ella no habla mucho...- dijo Shinji
-Y deberías verla jugar shogui... me ganó todos y cada uno de los juegos... mi ego ha sido despedazado, ¡y lo peor es que ni siquiera sonríe!- dijo un poco fuerte -¡Como si no valiera yo la pena en absoluto!- se molestó Kensuke –Y hoy me hizo comer ensalada por segunda vez...- se quejó mientras su estómago rugía haciendo al chico sonrojar y a su compañero carcajearse –no es divertido...- le dijo molesto
-Te gusta Rei...- dijo Shinji mientras se reía más y más haciendo al chico sonrojar –Se nota tanto, pensé que si me quejaba nadie se daría cuenta...-
-¿Puede quedarse en tu casa?, no creo que NERV esté enterada de ella, o de su nueva apariencia...- le preguntó Shinji mientras el joven se ruborizaba mas de la cuenta está vez
-No...- dijo él chico
-¿Porqué?-
-Porque hoy se paseó desnuda por la casa después de haber salido del baño... y mis últimos días aquí quiero pasarlos lejos de cosas que puedan darme un infarto...- le contó el chico de gafas
-Por lo menos trata de que se quede en casa hasta que tu te mudes... y necesito pedirte un favor...- le dijo mientras el otro solo asentía –es una misión secreta...- le informó dándole un poco de coraje al saber que le encantaba sentirse importante –debes ir por el antídoto con un químico que lo tiene hecho, te haré un croquis, discúlpame con él, dile que se lo agradeceré infinitamente... y le dejas este dinero sin que te vea en el escritorio, cuando te hayas ido...- le dijo entregándole un sobre
-Esto me suena más a un mandado que a una misión secreta...- dijo Kensuke un tanto molesto
-Vas a tener que despistar a la sección dos, andan tras de mí, ayer los ví... siguiéndome...- le dijo –trata de dar vueltas...- le dijo seriamente esperando que entendiera
-Bien... iré a casa y después iré al lugar, haz el mapa...- le ordenó mientras Shinji se disponía a dibujar en un papel
***
Rei Ayanami se encontraba jugando o más bien tratado de conseguir el mayor número de puntos en un videojuego que Aida había afirmado le ayudaría a pasar el tiempo, la chica se había quedado sin cosas para leer pues había acabado con la diminuta colección del chico de gafas, y ahora se encontraba jugando un puzzle
Silenciosa terminó cuando sus ojos dolían de haber visto tanto la pantalla, y al no haber dormido durante la noche jugando shogui y leyendo, termino recostada en la cama del otaku mientras el sueño le llegaba lenta y tranquilamente –Sin ruido...- dijo somnolienta sin tener que oír el incesante ruido de construcción ininterrumpida que le brindó su antiguo departamento
***
-Dale esta carta a Rei...- le dijo Shinji al despedirlo de su habitación, pues era el único lugar donde podía estar por hoy –no la leas, es privada, y gracias por el favor...- le dijo
-No hay de que, me debes una buena cena- le dijo su amigo
-Seguro...- le contestó sonriendo antes de abrir y cerrar la puerta –te veré luego...- dijo Shinji antes de perderlo de vista
-Me retiro Misato-san, que tenga un buen día...- dijo Kensuke antes de partir
-Vuelve pronto- dijo Misato desde el sillón donde solo se vio su brazo sobresaliendo el respaldo del sofá
-Lo haré...- sonrió Kensuke dirigiéndose a su casa
***
Aida llegó a su casa, abrió la puerta después de tocar y avisar a Rei si se encontraba en la sala, entró y no la encontró en la casa, no en la cocina ni en la sala, y la televisión no marcaba ningún ruido, eso era señal que no estaba jugando –Espero que no se haya ido...- dijo mientras subía las escaleras y entraba a su habitación, encontrando a la chica en la cama –Oh oh... mejor no hacer ruido...- murmuró tratando de salir sin hacer ruido, pero la expresión de la chica mostraba algo extraño, estaba al parecer preocupada
Aunque no se movía en lo absoluto, mas que el movimiento de su pecho al respirar, pareciera que la estaba pasando mal, mientras Kensuke la miraba de lejos al parecer hipnotizado
El chico se acercó, cuidadosamente y con sus dedos quitó el fleco que se le formaba a la chica en la cara, siendo un poco más que amistoso, le acarició la mejilla con su mano, y se sorprendió al ver que la faceta que se formaba en su rostro era esta vez distinta, se veía tranquila, en paz, hasta parecía que sonreía muy poco
Aida se alejó de ella un momento después, salió sin hacer ruido, dejó la carta de Shinji en el suelo al lado de la consola y se marchó hacia el distrito donde se encontraba su nueva misión, ya en la calle, mientras caminaba se sonrió irónicamente –No puede ser que me esté enamorando del enemigo...- se río al recordarse así mismo catalogar a las chicas con ese término
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Fin del Capítulo Tercero
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Shin Seiki Evangelion
Fanfiction by Argus Engel
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Capítulo tercero: El creador de imágenes
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"When Otarians learned not to trust wizards, the wizards learned to adapt"
"Cuando los Otarianos aprendieron a no confiar en los hechiceros, los
hechiceros aprendieron a adaptarse"
Imagecrafter Script
Magic the gathering, Onslaught edition
***
-¿Qué está pasando aquí?- preguntó extrañado el joven Aida a los eventos de hacia algunas horas atrás –Según Shinji... ella estaba muerta...- dijo al voltear arriba desde el comedor hacia el pasillo que llevaba a su antigua habitación –Será mejor esperar a que Shinji regrese, no sé si sea buena idea llevar a Rei con la mayor...- reflexionó –aunque por otro lado podría servir de distracción para la sección dos... pero mejor hablare con él cuando regrese...- dijo sonriendo –me siento estúpido hablando solo...- rió él siendo asustado un momento después
-¿Dónde estoy?- se escucho a una voz aguda y fría en cierto modo haciendo saltar de la silla al chico
-Dios mío... no me hagas eso...- dijo el chico recobrando su pulso normal un momento después –estás en mi casa... bueno, lo que aún está de pie...- dijo sonriendo al ver el desorden de su inhabitado antiguo hogar
-Hablabas de Ikari-kun... ¿dónde está él?- preguntó la chica
-Fue a... atender unos asuntos...- dijo Kensuke dirigiéndose a la cocina -¿quieres algo de comer?- le preguntó viendo un momento después a la chica dirigiéndose a la puerta yo esperaría a que Shinji vuelva, además, se supone que tú estás muerta...- dijo Kensuke con poco tacto a la chica quien se detuvo en la puerta, dio media vuelta y se dirigió hacia la mesa donde un poco antes el chico de gafas había estado sentado
-¿Puedo sentarme?- preguntó la chica sin moverse un centímetro haciendo reír a Kensuke
-Claro... entonces...- dijo él esperando una respuesta que nunca vino -¿quieres algo de comer?- le preguntó sacando un pequeño sartén de la alacena
-Cualquier cosa estará bien... sin carne...- dijo ella sin siquiera voltear a verle al contestarle
-¿Te parece una ensalada?- le preguntó a lo que ella solo movió la cabeza afirmativamente –Bien...- dijo él un poco aburrido a la falta de palabras
***
Shinji se encontraba en el monorriel, a punto de bajar en la parada más próxima a la casa de su viejo amigo, una vez en el asfalto de la calle, se dispuso a correr con toda la fuerza que sus delgadas piernas le eran capaces de lograr –debo llegar rápido...- se dijo llegando ocho y medio minutos después a su destino
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-Shinji...- murmuró una guardiana bastante preocupada por el chico a su cuidado, que se había escapado de una u otra forma sin que ella se diese cuenta –buen tiempo se ha tomado para ser rebelde... diablos...- dijo ella observando la foto en sus manos –ojalá todo fuera como antes- dijo ella sonriendo tristemente a la bonita época cuando "sus niños" peleaban siempre por cualquier tontería
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-Kensuke...- dijo Shinji sin aire moviéndose rápidamente hacia todos lados encontrando a una chica en la sala, sentada al parecer leyendo –Disculpa... ¿has visto a Kensuke?- le preguntó sin siquiera notar quien era la persona que estaba enfrente
-Shinji...- dijo Kensuke bajando las escaleras
-¡Ken!- dijo el chico de cabello oscuro aprontándose hacia su amigo -¡la planta!- le dijo -¡no hay tiempo!- le pidió, a lo que el otro chico solo apuntó hacia la nevera y se retiró a la puerta
-Deberías quedarte un poco más...- le dijo su amigo al ver que la chica se había levantado de la sala
-No hay tiempo, regresó después- dijo Shinji corriendo de nuevo hacia la estación del monorriel dejando atrás a un chico confundido y a una chica seria
-Creo que no te reconoció...- dijo él volteando hacia ella que no contestó –en fin... ¿encontraste algo bueno para leer?- le preguntó al verla regresar a su ubicación anterior en la sala
-Aprende a jugar Shogui...- dijo ella
-Pero yo ya sé jugar Shogui...- le contestó él confundido
-No... es el nombre del libro...- dijo ella
-Tengo un tablero... ¿quieres que lo baje?- le preguntó a lo que ella solo asintió con la cabeza "me voy a volver loco si sigue asintiendo en vez de hablar"
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En el monorriel una vez más, Shinji observó a dos adolescentes peleando, al parecer una pareja, ella tenía unos quince años, al igual que el chico, su cara le figuró por unos momentos la cara de Rei –Es extraño, siento como si hoy hubiese visto a Rei... creo que la extraño...- sonrió él tristemente al recuerdo de la chica de cabello azul y ojos escarlata
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-Es un gusto verlos tenientes...- se oyó a la rubia mujer decir sorprendiendo a todos los jóvenes del antiguo centro de comando y operaciones de NERV -¿Cómo han estado? Sonrió ella
-¡Sempai!- gritó Maya levantándose inmediatamente y tomándole las manos –Es un placer volver a verla- le dijo ella
-Doctora...- saludaron militarmente los tenientes
-Bueno, recibí el rumor de que están un tanto cortos de trabajo, así que vine a quitarles su preciado tiempo...- sonrió ella a lo que Maya regresó a su puesto
-Gracias a dios...- murmuró Aoba preparándose a teclear en su tablero de control
-¡Al fin un poco de acción!- se preparó Makoto
-Deben haber estado aburriéndose como no tengo idea...- le dijo a su aprendiz quien solo sonrió
-Si...- dijo ella antes de prepararse al igual que sus compañeros para trabajar
-Quiero un sondeo de la unidad uno y dos... ¿han terminado de reparar la unidad dos?- preguntó la rubia mujer a Aoba quien con la información desplegada en la pantalla le informaba
-Reparación en un ochenta y nueve %, la unidad uno está estable, procesos de mitosis reiniciados, unidad dos está al cuarenta y siete %, MAGI asegura que estará completamente reparada dentro de un mes y una semana...- respondió el joven guitarrista
-Ya veo, reinicia los procesos, en cuanto la unidad uno se encuentre al 95 % quiero que llamen al piloto para realizar pruebas de sincronización, ¿qué hay acerca del piloto de la unidad dos?- volteó la mujer hacia la joven técnica
-Hace dos días confirmaron que ha vuelto a recuperar actividades mentales estables, pero aún no despierta...- le dijo la chica
-Bien, quiero que la transfieran a una unidad médica dentro del Geo-front, manda una orden para que habitúen el lugar para que la piloto tenga toda la atención médica... quiero un reporte del armamento y necesito que empieces a hacer un respaldo completo de MAGI Casper- le dijo mientras del fólder que traía bajo su brazo le entregaba una lista –esas son las claves para el acceso total- le informó mientras sostenía otra dos listas
-Bien...- contestó Maya al empezar a organizar su trabajo
-¡Aoba!- le llamó la doctora –te corresponderá lo mismo pero con MAGI Melchior...- le dijo la doctora entregándole también una lista –Hyuga se encargará de Balthasar, quiero que me entreguen reportes de todo el progreso, te encargarás de crear un código de programación nuevo junto conmigo, ¿todo claro?- preguntó la doctora
-Hai- contestaron todos a la pregunta
-Lo lamento por ustedes chicos, pero deberán regresar su guitarra y sus tiras cómicas a sus casilleros, esto no es un lugar para descansar...- dijo ella despectivamente mientras salía de la sala
-Apenas llega y ya nos está regañando...- se quejó Shigeru
-Me alegra tener algo que hacer- dijo inmediatamente Makoto empezando a guardar sus cosas personales
-¿Porqué no regaña a Maya y solo a nosotros?- preguntó Aoba con sus clásicos celos
-Porque ella es la consentida...- rió Makoto al ver que la chica en cuestión se ruborizaba
-No es cierto...- contestó apenada mientras sus compañeros reían haciéndole enfadar
***
-Casi llegó...- dijo Shinji casi sin aliento, al llegar a la escalera del pasillo por donde había salido anteriormente se dio el tiempo de respirar un poco y limpiarse el sudor de su frente con la manga de su playera
Keichi Misaragui solo estaba esperando al joven Ikari, sus obligaciones del día había acabado ya y la mayoría de los empleados se habían retirado –Dos minutos más...- dijo el doctor mirando la hora en su reloj cuando alguien entró en la habitación –Vaya... lo lograste...- sonrió el doctor a lo que el muchacho le contestó de la misma manera
-Aquí está...- le dijo mientras se sentaba en uno de los sillones de la oficina –Si no es mucha molestia... ¿podría prestarme un momento el teléfono?- preguntó a lo que el hombre solo asintió mientras examinaba el paquete que se le había sido entregado, el muchacho se dispuso a marcar y sin siquiera saludar habló al teléfono –Si Misato, estoy bien... no... no... si... algo importante... lo sé... si... está bien... sayonara- dijo Shinji al teléfono robótica y cansadamente terminando y suspirando un poco
-¿Katsuragui?- preguntó divertido el químico
-Si... un momento, ¿cómo lo sabe?- preguntó Shinji un tanto alarmado
-Kaji llamaba desde aquí porque NERV no podía rastrear la llamada desde este edificio... verás, este edificio está unido a otros cuatro continuos, hay aproximadamente 180 teléfonos y tres mil extensiones...- se rió al decir la explicación de su fallecido y espía amigo
-Ya veo... Kaji siempre fue cuidadoso...- sonrió el chico -¿Es esa la planta?- preguntó preocupado
-Si, no te preocupes... ven mañana en la mañana, te lo tendré listo...- le dijo sonriendo
-Gracias... ¿cuánto costará?- preguntó Shinji al hombre quien sonriendo solo negó con la cabeza
-Ya te lo he dicho, le debo mi vida y todo lo que tengo a Kaji, nunca le cobré sus fertilizantes, por cierto, creo que esos sacos se irán a la basura...- dijo apuntando a dos sacos en una de las esquinas
-¿Puedo llevármelos?, Kaji me pidió que cuidara de su jardín de sandías...- le contó el chico
-Ya veo, está bien, el saco verde es para el jardín, el otro es el de sus queridas sandías...- sonrió el hombre dejando escapar una pequeña risa
-Entonces me voy... o Misato me va a matar...- dijo mientras iba y recogía los dos sacos cada uno de unos diez kilos –lo veré mañana... ¿a las nueve?- preguntó
-Me parece bien, por favor cierra la puerta cuando te hayas ido...- le dijo oyendo serrarse la puerta unos momentos después –Por lo menos no me dejó dinero en el escritorio...- sonrió al recordar a Ryouji diciendo ser muerto por Katsuragui se retiraba no sin antes haber dejado dinero exacto de la fabricación del químico aditivo para plantas
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Shinji llegó a casa y fue rotundamente castigado por su guardiana, quien molesta lo amenazó de muerte si volvía a salir una vez más, prometiendo que no le quitaría los ojos de encima y que no tomaría ni una gota de alcohol hasta tenerlo en casa todo un día
***
En la residencia Katsuragui ya era un nuevo día, Misato se había quedado a dormir afuera del cuarto de Shinji sin siquiera permitirle ir al baño, ella dormía placidamente, hasta que un "maldito", a su parecer timbre se escuchó –Si si, ya voy...- murmuró mientras caminaba por el pasillo hasta la puerta
-Buenos días...- dijo mientras observaba a Kensuke en la puerta
-Buenos días mayor, ¿está Shinji?- le preguntó
-Si... pasa, debe estar dormido, pero ya es hora de levantarnos de todas maneras... estaré en la sala si me necesitan...- el muchacho siguió hasta la puerta de su amigo pero la militar le habló una vez más –no es necesario que hagan planes, él está castigado...- le informó la mujer antes de desaparecer en el sofá de enfrente de la televisión
-Diablos... ¿ahora que le digo a Ayanami?- susurró Kensuke muy bajo disponiéndose a abriri la puerta encontrando a un Shinji bastante cómodo en su cama –Shinji...- le llamó sin conseguir respuesta optando entonces por despertarlo a las malas, con una malévola y traviesa sonrisa se aproximo al muchacho y le tapó el flujo de aire presionando su nariz, haciendo que el chico se levantara inmediatamente después con una cara agitada
-¡¿Qué pasa?!- preguntó estúpidamente asustándose después con la cara de su amigo al ser lo primero que observó con claridad
-Buenos días...- dijo burlonamente Kensuke
-Buenos días... ¿qué haces aquí?- preguntó asustado
-Vine a contarte de una visita un tanto extraña...- dijo Kensuke –Una chica...- sonrió él
-La que estaba en tu casa... es bonita, no pensé que fueras un casanova...- rió Shinji un poco más despierto
-Se trata de Rei Ayanami Shinji...- dijo Kensuke preparando sus brazos
-¿¡Mph!?- gritó ahogadamente Shinji por las manos de su amigo cubriéndole la boca
-Guarda silencio y te contaré todo...- le dijo a lo que Shinji se tranquilizó un momento después –No se por donde empezar, me la encontré un día que venía de la arcadia, estuvo a punto de ser atropellada y la quité del camino, pensé que no se había dado cuenta, pero al parecer quería morir... después me preguntó por que la había salvado, yo no la entiendo, se desmayó ya la lleve a casa, no he querido decirle a Misato-san, por eso quería hablar contigo, además... la chica es una piedra y me está volviendo loco...- se tiró Kensuke en la cama
Shinji rió al comentario, encontrándose feliz de que Rei estuviera viva –Lo sé, ella no habla mucho...- dijo Shinji
-Y deberías verla jugar shogui... me ganó todos y cada uno de los juegos... mi ego ha sido despedazado, ¡y lo peor es que ni siquiera sonríe!- dijo un poco fuerte -¡Como si no valiera yo la pena en absoluto!- se molestó Kensuke –Y hoy me hizo comer ensalada por segunda vez...- se quejó mientras su estómago rugía haciendo al chico sonrojar y a su compañero carcajearse –no es divertido...- le dijo molesto
-Te gusta Rei...- dijo Shinji mientras se reía más y más haciendo al chico sonrojar –Se nota tanto, pensé que si me quejaba nadie se daría cuenta...-
-¿Puede quedarse en tu casa?, no creo que NERV esté enterada de ella, o de su nueva apariencia...- le preguntó Shinji mientras el joven se ruborizaba mas de la cuenta está vez
-No...- dijo él chico
-¿Porqué?-
-Porque hoy se paseó desnuda por la casa después de haber salido del baño... y mis últimos días aquí quiero pasarlos lejos de cosas que puedan darme un infarto...- le contó el chico de gafas
-Por lo menos trata de que se quede en casa hasta que tu te mudes... y necesito pedirte un favor...- le dijo mientras el otro solo asentía –es una misión secreta...- le informó dándole un poco de coraje al saber que le encantaba sentirse importante –debes ir por el antídoto con un químico que lo tiene hecho, te haré un croquis, discúlpame con él, dile que se lo agradeceré infinitamente... y le dejas este dinero sin que te vea en el escritorio, cuando te hayas ido...- le dijo entregándole un sobre
-Esto me suena más a un mandado que a una misión secreta...- dijo Kensuke un tanto molesto
-Vas a tener que despistar a la sección dos, andan tras de mí, ayer los ví... siguiéndome...- le dijo –trata de dar vueltas...- le dijo seriamente esperando que entendiera
-Bien... iré a casa y después iré al lugar, haz el mapa...- le ordenó mientras Shinji se disponía a dibujar en un papel
***
Rei Ayanami se encontraba jugando o más bien tratado de conseguir el mayor número de puntos en un videojuego que Aida había afirmado le ayudaría a pasar el tiempo, la chica se había quedado sin cosas para leer pues había acabado con la diminuta colección del chico de gafas, y ahora se encontraba jugando un puzzle
Silenciosa terminó cuando sus ojos dolían de haber visto tanto la pantalla, y al no haber dormido durante la noche jugando shogui y leyendo, termino recostada en la cama del otaku mientras el sueño le llegaba lenta y tranquilamente –Sin ruido...- dijo somnolienta sin tener que oír el incesante ruido de construcción ininterrumpida que le brindó su antiguo departamento
***
-Dale esta carta a Rei...- le dijo Shinji al despedirlo de su habitación, pues era el único lugar donde podía estar por hoy –no la leas, es privada, y gracias por el favor...- le dijo
-No hay de que, me debes una buena cena- le dijo su amigo
-Seguro...- le contestó sonriendo antes de abrir y cerrar la puerta –te veré luego...- dijo Shinji antes de perderlo de vista
-Me retiro Misato-san, que tenga un buen día...- dijo Kensuke antes de partir
-Vuelve pronto- dijo Misato desde el sillón donde solo se vio su brazo sobresaliendo el respaldo del sofá
-Lo haré...- sonrió Kensuke dirigiéndose a su casa
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Aida llegó a su casa, abrió la puerta después de tocar y avisar a Rei si se encontraba en la sala, entró y no la encontró en la casa, no en la cocina ni en la sala, y la televisión no marcaba ningún ruido, eso era señal que no estaba jugando –Espero que no se haya ido...- dijo mientras subía las escaleras y entraba a su habitación, encontrando a la chica en la cama –Oh oh... mejor no hacer ruido...- murmuró tratando de salir sin hacer ruido, pero la expresión de la chica mostraba algo extraño, estaba al parecer preocupada
Aunque no se movía en lo absoluto, mas que el movimiento de su pecho al respirar, pareciera que la estaba pasando mal, mientras Kensuke la miraba de lejos al parecer hipnotizado
El chico se acercó, cuidadosamente y con sus dedos quitó el fleco que se le formaba a la chica en la cara, siendo un poco más que amistoso, le acarició la mejilla con su mano, y se sorprendió al ver que la faceta que se formaba en su rostro era esta vez distinta, se veía tranquila, en paz, hasta parecía que sonreía muy poco
Aida se alejó de ella un momento después, salió sin hacer ruido, dejó la carta de Shinji en el suelo al lado de la consola y se marchó hacia el distrito donde se encontraba su nueva misión, ya en la calle, mientras caminaba se sonrió irónicamente –No puede ser que me esté enamorando del enemigo...- se río al recordarse así mismo catalogar a las chicas con ese término
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Fin del Capítulo Tercero
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