Entre el pensamiento y lágrimas de Sangre
Shin Seiki Evangelion
Fan Fiction by Argus Engel

Capítulo Décimo: Orígenes

The White Shield is not the burnished metal you lash to your forearm but the conviction that burns in your chest.

El Escudo Blanco no es el metal pulido que cuelgas de tu brazo, sino la convicción que quema en tu pecho

Luminesce Script

Magic the gathering, tenth edition

SCENE

Shinji había recuperado su apariencia pasada, solo los ojos carmesí le seguían ocasionando sorpresa eventualmente mientras hacía su rutina matutina frente al espejo, aún después de 3 meses no le era posible dejar de asombrarse un poco y buscar nuevos detalles de sus orbes ópticas, hacía algunos días había encontrado dos pequeños puntos negros en el iris del ojo izquierdo, y eso le hacía preguntarse si ya estaban ahí cuando aún tenía una mirada azulada, o si era una característica nueva en ellos

Después de cinco o seis minutos de reflexión no planeada, prosiguió a terminar con el cepillado de sus dientes y se palmeó el rostro unas cuantas veces para terminar de despertar como venía haciéndolo desde que podía recordar

Salió del baño y se dirigió a la cocina, Asuka se encontraba recostada en el sillón de la pequeña sala ojeando las noticias del día en su laptop

-Que se te antoja hoy?- preguntó el joven hombre mientras se colocaba su mandil y hurgaba en la nevera para el desayuno

-Huevos- dijo secamente la chica y proseguía su lectura acerca del campeonato mundial de gimnasia que se desarrollaba en Arabia Saudita

Shinji sonrió y saco del refrigerador un poco de todo exceptuando los solicitados blanquillos

Calentó la sartén y empezó a saltear unas cuantas verduras previamente picadas del día anterior, agregó algo de arroz para hacer una mezcla típica japonesa, algo de mantequilla para darle un toque más occidental y ya terminado roció con aceite de oliva por aquello del omega 3

Comenzó a cortar algunos embutidos en clásico corte de pulpo común en los bentos caseros y espero unos segundos solo para recibir confirmación

-Mejor salchichas…- recibió el comando desde la pelirroja que aún veía en su ordenador el video de la campeona mundial marroquí y excelente rutina gimnástica

Ikari no pudo evitar sonreír mientras incorporaba ahora los pequeños "takos" hechos de puerco en el sartén para momentos después emplatar y tomar los preciados alimentos

SCENE

El joven piloto de la unidad uno, se encontraba leyendo una de las tantas cartas que le había mandado su amigo Kensuke desde alrededor del país, al haber terminado por fin la educación básica, su padre había decidido tomar un nuevo empleo fuera de Nerv y dedicarse a varios proyectos de energía eléctrica, eso significaba viajar constantemente, y aún que el señor Aida quería que su hijo se preparase para entrar en alguna universidad, el susodicho tenía otros planes, y no pensaba abandonar "el ala protectora de su padre" una excelente excusa maquillada para evitar los estudios y viajar a costa del bolsillo de su progenitor

En cada carta, el joven Aida mandaba algunas fotos de los lugares que habían visitado, en donde normalmente se veían él y Ayanami cubiertos de polvo, aceite y demás suciedad industrial en compañía de su padre, o solamente los dos chicos sonriendo con bellos paisajes detrás, desde lagos y montañas, hasta playas y aguas termales

-Quién diría que Rei iba a sufrir algún día de muda de piel?- sonrió Shinji mientras veía a una molesta Ayanami con los hombros y las mejillas enrojecidas y con algo de descarapelamiento –O de Kensuke en todo caso…- terminó su frase al ver al chico de las gafas divertido con el estado de su acompañante, aún que el mostraba los mismo síntomas

-Otra vez estás viendo esas fotos?- le preguntaron desde la sala –No te cansas de verles la cara de felicidad?- vino una pregunta algo amarga de la pelirroja que subía y bajaba una mancuerna rosada

-Son fotos nuevas… deja la envidia…- dijo Shinji

-Debería estar aquí tomando estúpidas pruebas de sincronización y siendo "perfecta"- se sentía la irritación en su voz

-Es ese día del mes?- preguntó Shinji recibiendo un zapatazo –Ouch!- dijo reponiéndose

-Ímbecil!- rezongó Asuka mientras seguía con su rutina –Tienes alguna otra cosa inteligente qué decir?- cuestionó la pelirroja

-Cómo haces para siempre estar moles…- y recibió el segundo –Ya deja de arrojarme cosas!- dijo mientras le lanzaba su zapatilla de regreso –Y yo pidiéndole a Misato permiso para que fuéramos a la playa, debo estar loco por querer ir contigo!- dijo mientras caminaba molesto rumbo a su cuarto

En el camino lo tumbó una masa de carne, huesos y cabello rojizo que se le adhirió por detrás

-En serio!- preguntó Asuka emocionada

-Era en serio hasta que me arrojaste tu calzado en la cara!- dijo Shinji ahora más molesto en el suelo

-Oh vamos, no seas así, te pido disculpas por el segundo golpe- dijo Asuka pero aún no lo soltaba

-Y qué hay del primero?- preguntó Shinji incrédulo

-Ese te lo merecías…- dijo Asuka soltándole y viéndole seria y fijamente a la cara

Ikari suspiró –Bien bien…- se incorporó de la duela y ayudo a su compañera que aún el veía desde el suelo –Lo siento…- dijo y se retiró a su habitación

-Entonces… vamos de compras?- preguntó la chica antes que Ikari cerrase su puerta

-Mañana, hoy estoy exhausto- dijo antes de cerrarla, se dejó caer en el futón y se perdió en un sueño reparador, había tenido tres pruebas de sincronización y un examen médico, desde el incidente del cambio de su apariencia, periódicamente le hacían pruebas para determinar si algo había cambiado en él

Eso hacía que su manera de ser fuera más brusca de lo normal, al punto de competir con Shoryu en impertinencia y malos modales, algo extraño en él, pero comprensible en cualquier persona bajo estrés constante

Aun así, a la pelirroja no parecía importarle mucho el "Shinji malo" como lo denominaba Katsuragi, de hecho era hasta cierto punto refrescante ver cómo después de un día largo el chico salía rápidamente de sus casillas debido a la lengua venenosa de la cual Asuka parecía haber recuperado y con creces

Pero no importaba si se decían algunas frases hirientes, él estaba ahí para ella, y ella para él, eran un par muy dispar, pero se conocían bien y siempre estaban ahí el uno para el otro, aunque Shinji era definitivamente quien daba más y recibía menos, eso lo sabía perfectamente Asuka, quien constantemente tenía pesadillas y terminaba durmiendo al lado de Shinji en su futón mientras éste le tomaba la mano y actuaba como si nada hubiese pasado la mañana siguiente

Y es que Ikari sabía de la barrera enmascarada de orgullo de la pelirroja, sabía que solo él conocía esa parte vulnerable y delicada de Shoryu, una que tomó desde que se conocieron para aparecer, y que no desaparecería nunca más

Asuka acomodó las fotos que Shinji había dejado en la sala, las colocó en un álbum que Ikari había comprado para sus "bellos recuerdos" pues según él, nunca más habría que pensar en las cosas malas que fueron, las cuales no volverían a ser jamás

Una vez colocado el libro de fotos se dirigió a su cuarto llevándose una imagen, donde se veían Ayanami y Kensuke tomados de la mano haciendo una señal con la mano de amor y paz

La vio por algunos instantes y se mordió el labio inferior –Incluso en esto eres mejor que yo… y eras la muñeca sin sentimientos… - no podía aguantar ver la cara sonriente de aquella a la que siempre consideró su rival en todo –Estúpida…- dijo sin saber si lo decía hacía la castaña en la fotografía o hacia sí misma –Porqué incluso tú puedes hacerlo y yo no?… maldita sea!- apretó los dientes y arrojó con rabia la fotografía hacia ningún lugar en especial –Porqué soy así de cobarde?- se preguntó mientras unas cuantas lágrimas solitarias rodaban hacía el futón

SCENE

El inicio del día trae a veces cosas buenas en la vida, consuelo, tranquilidad, relajamiento… no así para Misato Katsuragi, que tenía un montón de papeleo… una cédula que seguir que incluía su reporte diario con los jefes, y la entrevista semanal con la prensa, y por si eso no fuera suficiente, una resaca enorme producto de entre 12 y 18 cervezas que había ingerido el día anterior…

-Maldita sea… todo es tu culpa… le dijo a su pingüino mascota que se había dormido a su lado, lo empujó con el pie pero el ave ni se inmutó, y en verdad para la comandante todo era culpa del pequeño animal, pues había sido éste quien la tentara cuando al volver del cuartel general se había encontrado con el pequeño alcohólico con una cerveza abierta y dos más terminadas mientras veía cualquier cosa en la televisión

-Entró a la bañera y se dispuso a prepararse para un día largo, no sin antes haber tomado la última cerveza del refrigerador, para aminorar sus penas y su migraña… no llevaba más de diez minutos en la tina de baño cuándo se escuchó la voz de Kaji desde su habitación

-Por dios Misa-chan! Cuánto bebiste?- preguntó incrédulo el hombre al ver el desparramadero de latas en el suelo de lo que se suponía era la habitación de una de mujer

-Quién las cuenta?- gritó desde la bañera arrepintiéndose un momento después debido a la agudización de su dolor de cabeza debido al grito

-Esto es un asco!- se escuchó la voz de Ryuji –Anchoas? Vaya fiesta tuvieron ustedes dos!- gritó de nuevo haciendo que Misato sonriera

-Asuka realmente disfrutas haciendo esto verdad?- dijo un muy sonrojado Shinji evitando la mirada

-No te gusta lo que ves?- recibió como respuesta el muchacho

-Escoge cualquier cosa y vámonos…- dijo mientras veía los pies de la pelirroja con sumo cuidado

-Dime cuál te gusta más- solicitó la chica

-El que sea, cómo quiera tienes decenas…- dijo el chico ahora mirando el techo, la tentación era muy grande y ya estaba llegando al límite

-No nos vamos a ir hasta que escojas uno- recibió una respuesta tajante de la chica quién se probaba un bañador más en forma de bikini

-Porqué tengo que escogerlo yo si tú vas a usarlo?- preguntó el chico notablemente incómodo

-Si yo escojo tu ropa es justo que tu escojas parte de la mía- dijo Asuka mostrando su cara ocultando su cuerpo tras la cortina –Y bien?- preguntó traviesa mientras el chico balbuceaba algo incomprensible –Qué fue eso?- preguntó de nuevo tratando de escuchar sin lograrlo –Habla bien demonios!- demandó

-En negro! Me gusta el negro!- gritó Shinji haciendo que todos quienes estaban en la tienda voltearan a verlo, lo cual solo resultó en una cara completamente escarlata en el chico

-Eres un pervertido…- dijo Asuka detrás de la cortina sonriendo pícaramente mientras el chico sentado fuera del probador esperaba que la tierra se lo tragase y no dejase rastro alguno

SCENE

-Este lugar es hermoso!- exclamó Shoryu por enésima vez mientras se paseaba por el hotel –Shinji vamos a la playa!- dijo tironeando al muchacho quién todavía cargaba las maletas

-Espera, estoy cansado…- dijo Ikari casi cayendo –Yo no tengo tanta energía…- dijo soltando las pesadas valijas en la habitación

-Eso te pasa por no dormir en el tren- dijo Asuka molesta

-Quién podría dormir con semejantes ronquidos en su espalda y un bebé llorando?, tú debes tener algún problema de sordera o algo!- exclamó Shinji al recordar al hombre quien dormía en el asiento detrás de ellos durante el trayecto y a la pobre mujer que nunca pudo calmar a su pequeño

-Débil…- dijo empujándolo en forma de juego –Niñita…- y lo empujaba nuevamente con sus caderas –Aburrido…- nuevamente otro empujón con la cadera

-Si si, como digas…- dijo Shinji no cayendo en el juego de provocación y tirándose en el sillón de la habitación a recuperar un poco el aliento

-Oh vamos!- dijo Asuka sentándose pesadamente a su lado –Solo vamos a estar tres días!- dijo recostándose en el regazo del chico

-Qué te parece si hoy vamos a las aguas termales y después al buffet?- sugirió Shinji –Mañana podemos estar en la playa todo el día si quieres- dijo y lanzó su cabeza hacia atrás

-Es un trato- dijo Asuka levantándose del sillón –Iré a cambiarme…- recogió su maleta y momentos después regreso con un Yukata de rayas azules y blancas perfectamente acomodado –Cámbiate Shinji!- dijo terminando con el descanso del joven que se dispuso a cumplir con el pedido

SCENE

-Las aguas termales en verdad que son deliciosas…- dijo Shinji mientras se daba un merecido descanso disfrutando del agua sulfurosa y la piedra caliente a sus espaldas –Esto es vida!- bramó mientras se estiraba lo más que podía y se dejaba hundir en el agua

Salió un momento después, se sacudió como lo hiciera un perro y se recostó en la piedra nuevamente pero una voz le hizo dar un brinco –No es algo del otro mundo- se escuchó la voz de la pelirroja

-Q…q…qué haces aquí?- gritó Shinji mientras colocaba sus rodillas frente a su torso y se hundía en el agua a la altura de la barbilla

-Son mixtos- dijo la pelirroja que solo llevaba una toalla a su alrededor y se adentraba en el agua con rumbo al chico que cada vez se ponía más nervioso

-Ton… tonta! No es cierto!- dijo haciéndose con pánico hacia atrás de poco en poco mientras Asuka casi le daba alcance

-Relájate Shinji, no es como si alguien más fuera a entrar en las aguas a esta hora- dijo sentándose a su lado

-Ese no es el problema!- dijo completamente rojo

Asuka no le prestó importancia y se recargó en la misma piedra en la que Shinji había estado antes –Oye crees que con el agua caliente crezcan mis pechos?- le preguntó

-Cómo lo voy a saber?- gritó Shinji –Ya me lo habías preguntado antes!- reclamó al recuerdo de la misma pregunta

-Puedo enseñártelos y tú me darás tu opinión- dijo deshaciendo de poco en poco la toalla a su alrededor

-ba… baka que haces?- gritó Ikari al ver caer la toalla en el agua mostrando un precioso par de pechos… cubiertos con un bikini top en color blanco, lo cual hizo que su quijada se desacomodara y las carcajadas de la chica hicieran erupción

-Deberías ver tu cara!- dijo la chica entrecortadamente, la cara del chico ahora roja pero de molestia –Era solo una broma-

Shinji salió del agua con solo una minúscula toalla alrededor de su cintura, que cubría solo lo indispensable –Te veré en la cena…- dijo seriamente y salió del baño

-Shinji!- gritó Asuka al ver que la broma había ido más allá de lo esperado –Dummkopf…- se dijo a sí misma y se dio un golpe en la cabeza

SCENE

Shinji se vistió y salió de la habitación con rumbo a lo desconocido, pero una cosa era segura, no quería ver a la chica en un buen rato, caminó por unos 20 minutos y llegó a la orilla del mar, ahí encontró a una señora mayor que al parecer tejía una especie de canasta

-Buenas tardes- dijo la mujer sonriendo, sus manos seguían tejiendo la extraña canasta con precisión que solo años de práctica te pueden dar

-Buenas tardes- dijo Shinji mientras observaba con atención el trabajo de la anciana –Es usted muy hábil- dijo Shinji mientras se acercaba más

-Cualquier tonto puede tejer estas cosas- dijo la señora con desdén –Pero no cualquiera tiene las agallas para hacerlo…- sonrió y cambiaba su técnica mientras hacia un tejido más complejo para cerrar el contorno de la canasta

-Agallas?- preguntó Shinji divertido

-Asi es… agallas- repitió la señora, después de un tiempo de tejer y se observada prosiguió con su metáfora –Este carrizo es especial, muy filoso- comentó y le lanzó una tira al joven frente a ella –es el mejor material para las canastas y los sombreros, pero ya nadie lo usa porque la gente termina con las manos llenas de heridas- dijo y seguía trabajando

-Yo no veo que usted tenga las manos cortadas- notó Shinji

-Eso es porque yo tengo agallas- dijo la anciana –Dame tu mano- le pidió a Ikari, quien sin pensarlo mucho se la tendió, la mujer se examinó un momento y con una tirilla le hizo un pequeño corte imperceptible a la vista, pero molesto como un corte de papel

-Ouch!- se quejó Shinji pero no hizo más aspavientos que eso, la mujer le miró y le sonrió

-Esos pequeños cortes son molestos… pero hay que tener las agallas para no abandonar la hechura, los aldeanos ya no hacer esto porque no se venden muy bien y dejan que todo este buen material se desperdicie, mi padre hacia sombreros y mi madre canastas, yo seguiré con esto porque lo amo, aunque duela un poco- siguió la señora

Shinji se vio el dedo cortado y sintió la molestia, pero las palabras de la mujer de alguna manera hacían que el corte no tuviera tanta importancia –Tiene sombreros?- preguntó Shinji

-Oh no tienes que comprarme nada lindo!- dijo la anciana con una sonrisa

-Necesito algo de agallas, quizá si me corta la frente recordaré sus palabras- sonrió Shinji y la mujer se rió

-Un sombrero no te dará agallas jovencito, tienes que hallarlas- dijo la mujer y se levantó con una canasta perfecta en sus manos

-Es un regalo- dijo Shinji –Para una chica especial- continuó –Espero que me dé algo de valor de su creador- sonrió Shinji tendiéndole un brazo a la anciana que con gusto lo tomó –Usted guíe el camino-

-Tengo justo lo que buscas, te daré un descuento por ser tan lindo- sonrió la mujer

SCENE

Shinji volvió ya entrada la noche, traía un sombrero finamente tejido con un listón rosa y otro violeta que se entrelazaban cuales serpientes enamoradas, pidió al encargado del lobby se lo guardara en la recepción

Subió a la habitación y encontró a una Asuka con un semblante serio y un poco triste –Hey- le saludó la chica

-Hey- devolvió el saludo –Lista para la cena?- dijo y le tendió la mano sonriendo

El simple gesto hizo que los ojos de la pelirroja volvieran a tomar vida, tomó su mano y contestó alegre –Por supuesto!-

Una vez volvieron a la habitación, platicaron un momento simplemente disfrutando de la compañía del otro, Shinji bostezó ampliamente dándose por vencido al sueño de tan ajetreado día, se despidió de la pelirroja y se dirigió a una de las camas individuales, y se perdió en la oscuridad y los susurros de la noche

SCENE

Despertó temprano como costumbre, volteó a su derecha y se encontró con Asuka quien dormía plácidamente con una almohada entre los brazos, no evitó su sonrisa y se dirigió a asearse

Shoryu despertó un momento después, su acompañante ya estaba en la pequeña sala tomando una taza de café, saludó e igualmente se preparó para todo un día en la playa

Una vez bajaron al lobby, Shinji pidió al encargado el obsequio que había dejado a su cargo, y lo entregó a su dueña, quien de inmediato se lo puso y tomó del brazo a Ikari, para irse de ese modo rumbo a la playa privada del resort donde se encontraban

-Y cómo me veo?- preguntó sonriendo la pelirroja ojiazul

-Saludable…- recibió respuesta del chico que había escogido sus palabras sabiamente para fastidiar

-Es todo lo que puedes decir?- hizo una mueca de disgusto

-Te ves hermosa…- de nuevo palabras previamente seleccionadas para jugar con los sentimientos de la chica quien se ruborizó al instante "Bien, lograste callarla" pensó en sus adentros el muchacho

Asuka se mostró tímida por un momento pero como es común en ella volvió a su status quo común -Pudiste haber omitido la primera contestación- dijo algo molesta pero aun sonriendo

-Pude, es verdad- vino la retórica del chico "Y desperdiciar la oportunidad?" preguntó a la chica con el pensamiento, quien por supuesto no se enteró, pero atinó a lanzarle agua de la playa con el pie justo en los ojos –Ouch…- se quejó el muchacho

-Impertinente…- sonrió la chica y se dio media vuelta dándole la espalda

Shinji contra-atacó por la espalda, como hacen los cobardes haciendo respingar a la chica al recibir el agua fría en la espalda descubierta de su vestido blanco de estampado de flores rosas, causándole risa al atacante –Kya!- soltó Ikari arremedando la expresión usada por la chica momentos atrás y continuando con su burla

Asuka se le fue encima tumbándolo de frente –Insolente…- le dijo aun sonriendo con su cabello suelto al aire, había perdido el sombrero el su embestida frontal –Cómo te castigaré?- preguntó a si misma haciéndose la malvada intelectual de una película antigua, cual película de James Bond cuando era capturado antes de escapar de las maneras más ridículamente creativas

Y Shinji no se quedó atrás con su escape, aunque fue más sutil que cualquier espía inglés, desde que había visto a la pelirroja encima suyo con el sol a su espalda, había perdido el habla, a decir verdad ni siquiera había escuchado las palabras de la chica, o siquiera percibido su actuación, solo atinó a llevar su mano a la mejilla de la ojiazúl quién de inmediato se percató del cambio en el ambiente –Yo… quiero estar así siempre…- dijo Shinji sonriendo levemente

Asuka estuvo callada por diez u once segundos, sonrió pícaramente y contestó –Sometido por mí?- cuestionó, El sentimiento se perdía, Ikari no dejaría que pasase, si daba vuelta atrás ahora era para volver a la misma rutina, si tenía que presionar lo haría, estaba cansado de las largas que él mismo había puesto en esa relación

-No estoy jugando Asuka- dijo seriamente y la susodicha se heló, Shinji pudo sentir el frío en su mejilla y como se le encrespó la piel después de sus palabras, la pelirroja parecía haberse vuelto de concreto fraguado de lo tensa que se puso, atinó a desviar la vista del muchacho, él no la dejó –Mírame- le comandó secamente y no le quedó más remedio que obedecer, pero el miedo se mostraba en su rostro, al ver esto Shinji sonrió y acarició la mejilla con la que había estado en contactó desde hacía un momento atrás –Sé que soy algo cobarde, y tímido y muchas veces no soy lo que esperas que sea…- empezó a recitar como si hubiese preparado un discurso ante los ojos expectantes de la chica –Pero aun así quiero estar contigo siempre… aunque me digas tonterías, aunque me abuses físicamente… porque sé que todo eso es parte de quien eres, de la Asuka que conozco y que es franca, y que pudo hacer que alguien como yo saliera aunque sea un poco de mi cascarón y me enfrentará al mundo tal cual es sin burbuja de protección, a tener amigos, a querer a la gente…- se detuvo por un momento, la pelirroja parecía estar peleando con ella misma por querer escapar y al mismo tiempo quedarse hasta el final, el frío que había recorrido su cuerpo se había transformado en calidez, demonios estaba ardiendo, o era Shinji, la situación empezaba a marearles a los dos –a enamorarme…- soltó como bomba el chico y eso fue el final de todo, lo que podía destruirse iba a caer estrepitosamente y con un ruido ensordecedor

-Shinji…- empezó Asuka, el color de su cara parecía perderse con el de su cabello, volvió a tratar de esquivar la mirada pero esa maldita mano en su mejilla se lo volvió a impedir, ahora con fuerza mecánica aplicada por Ikari

-Quisiera dar el siguiente paso- dijo con voz algo nerviosa pero firme, si es que eso puede ser posible –Aunque no sé cómo hacerlo… soy un idiota, necesito tu ayuda- dijo francamente viendo al cielo evitando egoístamente los ojos de la chica

Asuka dejó de pensar por un momento, y cuando volvió en sí, sintió la mano cálida de Shinji aun en su cara, escuchó su voz nerviosa, vió su cuerpo tembloroso, y repitió una y otra vez las palabras del chico en su cabeza, como si una grabadora las reprodujera una y otra vez en loop infinito, y mandó todo al diablo, dejo de pensar y tomó la mano de Shinji con la suya, y se acurrucó en ella, cerró los ojos y sonrió tranquilamente, el chico había puesto todo de su parte en esto, Shoryu debía corresponder con lo propio, por algo más que mera cortesía –Dilo… dímelo…- le pidió y los papeles se invirtieron, fue ahora el chico quien se volvió de cemento, estuvo un momento juntando el valor necesario, y como pudo musitó

-Te amo Asuka…- y las lágrimas brotaron, y quien había sido Shoryu Asuka Langley nunca más volvió a ser

SCENE - DIGO FINALE

Ah! Varios años, amenazas de muerte, propuestas indecorosas, acosamiento en las redes sociales, en el correo… ya actualicé! Con un extra para todos aquellos que con dedicación y autocontrol esperaron este capítulo

Fanfiction ha cambiado mucho, ya no puedo usar guiones para dividir escenas, por eso encontrarán SCENE entre ellas, también noté que a veces se come las palabras que terminan en la letra "O" con tilde, si ven algo así, no es mi culpa

Por cierto quiero aclarar una cosa, soy varón… hay por ahí algunos lectores y lectoras que creían que era mujer, así aclaramos esto de una vez por todas

Por favor síganme mandando correos, reviews, amenazas de muerte o de rapto a familiares, todo lo que se les ocurra, eso me motiva para escribir, ya no tengo universidad a la cual asistir, solo un cómodo trabajo que me permitirá escribir a mis anchas si encuentro la inspiración adecuada, lo cual es alimentar mi ego sabiendo que puedo hacerles disfrutar aunque sea un momento con mis historias

Aunque se escuche trillado como siempre, nos leemos luego, y les dejo una última frase

-Una palabra puede crear más de mil imágenes-