Capítulo 3: Theatricality


"Lo logré" se repite ella tras despertarse a las cuatro de la mañana al sonar su reloj. Cabe notar que esta frase tiene dos grandes significados. El primero, pasó a la segunda semana, logró surgir adelante y estaba segura de que esta vez no se quedaría atrás ni peligraría como la vez pasada. Y el segundo, en absolutamente toda la semana, no había probado bocado, eso era un gran logro, haber pasado todo este tiempo sin sucumbir ante la tentación de la comida, tener las excusas y las artimañas para no tragar nada, todo eso era su gran logro. Pero de seguro se están preguntando ¿Por qué su despertador sonó a las cuatro de la mañana?

Ella con paso sordo se levantó de la cama, se vistió con ropa que a grandes bruces se notaba que era unas tres tallas más grandes que la suya, caminó con silencio hasta la puerta pero al momento de abrirla esta hizo un gran chirrido, un segundo después alguien habló.

-¿A dónde vas Marissa?- pregunta Ellis adormilada.

-Al baño… sólo al baño- dice nerviosa tratando de que no se notara entre la tenue luz que ella ya estaba vestida. Pudo notar como la chica se revuelve en su cama y continúa durmiendo. La pelirroja lanza un suspiro y sale con sigilo del lugar.

"Vamos Marissa. Hoy, serán tres horas" entonces se echó a correr tan rápido como pudo, sin importarle lo vacías y peligrosas que podían estar las calles a esa hora, sólo corría sin sentir, esperando con ansias a que terminaran esas tres horas para poder descansar triunfante, saber que después de toda esa maratón habría perdido uno que otro gramo. (He ahí la respuesta a la pregunta)


Cuando la alarma de su celular volvió a sonar supo que por fin había terminado. Ahora la calle estaba más poblada, pasaban más autos y algunas personas ya estaban caminando hasta sus trabajos. Ella entró al lugar, luego a su cuarto y ya ahora con más tranquilidad, por pensar que es más normal levantarse a esa hora, fue en dirección al baño y se dio una larga ducha. Al salir se vistió rápidamente para darse cuenta de que no tenía absolutamente nada que hacer.

-Genial- refunfuñó abriendo la puerta de la habitación para salir, pensaba en qué podría hacer, y se lamentaba no haber corrido más tiempo, pero si salía ahora entre que volviera ya todos se abrían levantado…

"Aun que podría…"

Antes de que pudiera pensar en cualquier otra cosa dio un mal paso haciéndolo caer, pero al estar frente a una pared su cabeza terminó chocando contra esta, ahogó un pequeño grito y se sujetó la parte golpeada con ambas manos mientras apretaba sus ojos y recostaba su espalda en la pared.

"¡Maldición! ¿Por qué tengo que ser tan torpe?" se repetía una y otra vez, oyó como una puerta se abría y abrió los ojos de golpe al sentir como alguien se arrodillaba a su lado pero su vista estaba nublada así que al principio no reconoció quien era.

-¡Marissa! ¿Qué te pasó?- pregunta él muy preocupado mientras la sujetaba por los hombros.

-Nada… sólo me caí- respondió tratando de sonar tranquila y de obviar el terrible dolor que sentía aun que ya estuviera amainando.

-Estás…- el restiró las manos de la joven de su cabeza para ver cómo estaban todas ensangrentadas y en su coronilla había una mata de pelo toda revuelta manchada de carmín- ¡Estás sangrando!-

-Baja la voz- le dice casi susurrando- No querrás despertar a todos-

-Bueno- dijo ya bajando la voz y diciendo casi con sorna- Estás sangrando- para ese entonces ella ya había recuperado su vista y pudo ver la cara de preocupación que él tenía. Se miró las manos.

-Oh… voy a…- se puso de pie con dificultad con la espalda aun recargada en la pared- Me voy a lavar las manos- trató de dar un paso al frente pero se sintió muy mareada, movió sus brazos a los costados como tratando de hacer equilibrio y antes de que pudiera caer él le rodeó la cintura con su brazo, ella instintivamente pasó sus manos alrededor de su cuello- Lo siento- dijo apartando sus manos, pero él no la soltó.

-Vamos- dijo dando un paso al frente.

-Puedo sola Sam… en verdad-

-Pero yo te quiero ayudar- le sonrió haciendo que ella aceptara, silenciosamente caminaron hasta el baño que quedaba en el pasillo, encendieron la luz y ella se afirmó del lavamanos, se arremangó la remera y dejó que el agua fría corriera sobre sus manos. Él estaba parado en el umbral de la puerta vigilando que no le fuera a pasar nada, pronto se acercó y mojó su mano con el agua para colocarla sobre la herida de la muchacha quien, al principio, puso una cara de dolor al sentir el frío y la presión pero luego de un rato se sintió aliviada.

-Gracias-

-Cuando quieras- le susurró en el oído haciendo que se le cortara la respiración, él bajó la mano que tenía sobre la cabeza de la muchacha hasta llegar a su cintura y rodearla con ambos brazos mientras dejaba descansar su frente en el hombro de esta. Ella sentía como los nervios afloraban por su cuerpo, se sentía bien, muy a gusto, pero muy nerviosa. Observó el reflejo de la escena en el espejo, le pareció lindo, ella se echó ligeramente hacia atrás y cerró los ojos. Él no sabía bien por qué había hecho eso, de dónde salió ese arrebato, esa necesidad de sentirla cerca, sólo sabía que ese momento era perfecto. O al menos lo fue hasta que oyeron a alguien carraspear detrás de ellos. Al instante ambos dieron un respiro y se giraron para observar quien era.

-¡Lindsay!- chilló la pelirroja- ¿Qué haces…? Quiero decir, ¿Quieres…? Quiero decir… hola- soltó una nerviosa risilla.

-Hola Marissa, hola Sam- dijo con una falsa sonrisa- Pareciera como si hubieras cometido un crimen, estás toda ensangrentada-

-Yo… no hice nada malo, te lo juro, sólo…-

-Tuvo un accidente- la interrumpe Samuel mientras tomaba a Marissa de la mano- Todo tuyo Lindsay- dijo al momento en que salieron del baño, caminaron hasta el salón, ambos se sentaron en el sillón pero él tomó a la muchacha de los hombro para que se fuera recostando hasta que su cabeza quedara descansando en las piernas del muchacho, ella cerró los ojos mientras él le acariciaba aquella mata de pelo con sangre- ¿Te sientes mejor?-

-De alguna forma tu siempre me haces sentir mejor- dice sonriendo.


Nadie podía creer cuando Idina Menzel entró al lugar. Más que un personaje de Glee, que eso de por sí ya era completamente impresionante, estaban frente a una gran artista de Broadway, la Bruja del Oeste de Wicked. Era increíble poder estar frente a ella. Todos se pusieron en posición, listos para mostrar su teatralidad, entonces las luces se encendieron y todo comenzó.

"Rah-rah-ah-ah-ah! Roma-Roma-ma-ah!"

"Ga-ga-ooh-la-la!"

"Want your bad romance"

"Rah-rah-ah-ah-ah! Roma-Roma-ma-ah! Ga-ga-ooh-la-la! Want your bad romance"

"I want your ugly, I want your disease, I want your everything, as long as it's free"

"I want your love, love-love-love, I want your love"

"I want your drama, the touch of your hand, I want you leather studded kiss in the scene"

"And I want your love, love-love-love, I want your love"

"You know that I want you, and you know that I need you, I want a bad, your bad romance"

"I want your loving, and I want your revenge, you and me could write a bad romance"

"I want your loving, all your love is revenge, you and me could write a bad romance"

"Oh-oh-oh-oh-oooh! Caught in a bad romance"

"Oh-oh-oooh-oh-oh! Caught in a bad romance" realmente ella trató de ponerle emoción, sentimiento. Ella tenía el último verso y quería que fuera especial, quería hacerlo bien esta semana.

"Rah-rah-ah-ah-ah! Roma-Roma-ma-ah! Ga-ga-ooh-la-la! Want your bad romance"

La segunda persona que Idina mencionó fue a Samuel. Es increíble lo feliz que hizo eso a Marissa, saber que él logró destacar, eso la alegró, casi tanto como para que no le importara que nuevamente ella no fuera tomada en cuenta, casi lo olvidó, pero no. Por supuesto que la aplaudió a Alex, y le encantó la idea de que representaran "We Are Not Gonna Take It" pero le hubiera encantado haber podido ser más que sea nombrada, saber que lo hizo bien.

-Entonces, prepárense para practicar la coreografía- y tras decir eso él e Idina se retiraron del lugar siendo seguidos por todos. Pero nuevamente la pelirroja se quedó sentada, esta vez tratando de contener las lágrimas que afloraban a salir.

-¿Otra vez triste?- le pregunta mientras se sienta a su lado y la rodea con su brazo.

-Felicitaciones, estuviste cerca- ella se aparta un poco para verlo y brindarle una sonrisa, se pone de pie y está dispuesta a salir, pero él la toma de la mano haciéndola girar para luego rodearla con sus brazos, ella no pudo contenerse más, las lágrimas afloraron mojando la camisa de él.

-Se que lo harás genial en el video- le susurra mientras le acaricia el cabello- Sí que te lucirás-


-5, 6, 7, 8 "We-Are-Not-Gonna-Take-It"- esta vez la coreografía era mucho más elaborada y apresurada, era muy fácil cometer cualquier error, todos estaban más nerviosos que nunca. Pero Marissa se sintió un poco mejor al ver que no era ella quien cometía los errores. Claro que no le gustaba que Ellis y Damian estuvieran así, pero le alegraba aquella superación personal.

Lindsay estaba en su gran posición de arrogancia. Se ponía al frente y a cada rato decía "Síganme" como si ella fuera Zack y daba comentarios un tanto malos contra los demás. Claro que lo hacía bien, lo entendió rápido y presumía eso, pero todos creían que se estaba pasando de la raya.

Marissa se detuvo un segundo, respiró hondo y trató de repetir la coreografía, se dejó llevar en cada movimiento y trató de recordarlo todo a la perfección. Antes de que se diera cuenta, ya estaban todos mirándola, eso la puso algo nerviosa pero aun así no se detuvo.

-¡Eso es!- grita Brooke- Marissa ya lo tiene, véanla todos- eso la hizo sonreír mientras bailaba, esta vez no hacía el ridículo. Esta vez, todo estaba bajo control. Samuel no podía estar sonriendo con más ganas, verla así de feliz, así de confiada le hacía entender que realmente se estaba superando a si misma.

Todos se dieron cuenta de lo mucho que se estaban demorando, habían muchos problemas en la mayoría de los chicos. Se hacía difícil seguirle el paso a los que iban más avanzados, pero lo seguro es que todos estaban dando lo más de si mismos. Cuando ya estaba más o menos lista la coreografía, Zack hizo que todos se sentaran para darles un anuncio.

-Probablemente no esté el día de la grabación- todos miraron con cara de expectación, no se esperaban eso- Pero Brooke estará allí… y si todos ustedes se ven horrible y estúpidos, los mataré- eso sí que los puso nerviosos, les dio una gran presión con una simple frase, en verdad eso era terrible- Ya pueden ir a comer-

Todos se retiraron felices, la verdad es que se estaban muriendo de hambre… todos me nos una. Ella estaba segura de que ya había usado todas sus excusas en estas dos semanas, en verdad ya no tenía nada que hacer. Podría decir que tiene el estómago revuelto… no, eso lo dijo ayer. Podría ser que…

-Creo que a mí me toca decirlo ahora- le dice tomándola por sorpresa- Felicitaciones- ella sonrió- Sabes, me gustaría…-

-¿Qué cosa?- pregunta ella al darse cuenta de que él se quedó parado.

-Podríamos salir a almorzar- ahora fue ella quien se detuvo en seco.

"Piensa en una excusa, piensa en una excusa"

-Lo siento mucho pero… no tengo dinero- fue su pobre excusa.

-No, yo me refería a… yo te invito- dijo agachando la mirada- Lidsay me dijo que hay un buen restaurant aquí en la esquina, podríamos pasar el rato ahí y luego volver para ir con Nikki- ella no podía negarse, la verdad es que se moría de ganas de salir con él, de poder estar solos un rato y poder hablar, pero no quería verse obligada a comer.

-¿Lindsay te dijo?-

-Quería que fuéramos juntos pero… yo quiero ir contigo- le lanza una sonrisa.

-Seguro- dice sonriendo y haciéndole una seña para que siguieran caminando.

"Sólo por hoy…"

Cada quien va a su habitación para cambiarse de ropa y se encuentran en el pasillo, salen del lugar sin que nadie los vea y caminan hasta el restaurant, es pequeño y poco iluminado, casi como una taberna de mala muerte, se ve sucio y mal atendido.

-¿Este es "el buen lugar" del que te habló Lindsay?- dice ella poniendo cara de horror al ver una cucaracha pasar a su lado.

-Sí… no se qué pasa con este lugar- se volteó a ver que en todos lados habían parejas manoseándose- ¿Qué te parece si mejor vamos al parque?- se pone de pie y le ofrece su mano para que ella haga lo mismo.

-A cualquier lugar que no sea aquí- dice riendo. Ambos salen y caminan hasta un pequeño parque de juegos que quedaba en frente, ella va hasta uno de los columpios y se sienta balanceándose ligeramente- No sé como un lugar tan terrible como ese puede estar tan cerca de un parque donde los niños juegan- sin que ella se diera cuenta él se puso detrás suyo y la comenzó a empujar para que ella comenzara a ir de atrás para adelante- ¿Qué haces?- dice riendo.

-Saco a flote a tu niña interior- él también comienza a reír. Pasan un rato en eso y luego ella se baja, ambos caminan hasta un gran árbol y se sientan bajo su sombra, el apoyado contra el árbol y ella apoyada en él mientras la rodeaba con sus brazos. Entonces él se da cuenta de algo extraño, cree sentir las costillas de la muchacha apegándose al dorso de sus brazos, frunce el ceño- Marissa-

-¿Qué pasa?- ella se preocupa un poco al sentir el tono de su voz, gira levemente la cabeza para verlo y siente que no viene nada bueno al ver su cara.

-¿Cuánto pesas?- ella puso una cara de horror al escuchar esa pregunta, no se la esperaba.

"De seguro pensó que estoy gorda cuando me empujó en el columpio… quizás hizo mucho esfuerzo para moverme" aun que la verdad es que él se sorprendió de lo fácil que era empujarla.

-¿Por qué… por qué me preguntas eso?- dice nerviosa.

-Sólo… curiosidad- ella alzó una ceja- Es que te noto muy delgada-

-Ay, no bromees así Samuel- rió nerviosamente- A demás no tengo idea de cuánto peso, después de todo no soy de las que pesan frecuentemente- mintió- Y no tenemos ninguna báscula-

-Sí… perdóname por la pregunta- le sonríe y ella vuelve a mirar el frente dejando descansar su cabeza en el pecho de él. Parecía calmada, pero por dentro estaba muy nerviosa, quizás dijo eso como excusa para que le sonsacara el alto peso que ella tenía, sólo por ser cortés dijo que estaba delgada y no gorda. Él se veía relajado, pero no lo estaba, estaba seguro de que en verdad estaba sintiendo sus costillas, que estaba muy delgada, quizás ella no se diera cuenta y fuera porque últimamente decía que se sentía muy enferma y había estado comiendo un poco menos, quizás sólo fuera coincidencia. Estaban los dos muy sumidos en sus pensamientos, pero ambos fueron sacados de ellos al oír sonar el celular la muchacha.

-¿Hola?- dice al reconocer el número de Emily.

-¡Marissa! ¡¿Dónde rayos estás?- gritó ella al otro lado de la línea.

-Tranquilízate, ¿Cuál es la emergencia?-

-¿Cómo que cuál es la emergencia? Nikki está pidiendo que ustedes pasen y no tenemos idea de dónde están-

-Ya vam… ¿Cómo que "ustedes"?-

-Vamos Marissa, es obvio que estás con Sam- la pelirroja se sonrojó y agradeció que no pudieran notarlo ahora.

-Bueno… ya vamos, estamos cerca- y colgó- Tenemos que volver, Nikki está preguntando por nosotros- él alzó una ceja y ella le mostró la hora con su celular, entonces se pusieron de pie y se fueron corriendo.


Ya era momento de la filmación, todos se sorprendieron al ver el tipo de ropa que tendrían que usar, zapatos de plataforma gigantes, ropa brillante y mucho maquillaje. Realmente único.

-Luces bien- le dice él al momento en que ella sale del camerino, pero eso sólo logra convencerlo más en creer que ella estaba muy delgada.

-Tu igual- ella toma una punta de la bufanda de plumas que él traía y le hizo cosquillas en la cara.

-¡Vamos chicos! Recuerden los ensayos- les dice Brooke y todos se ponen en posición.

-Samuel- le dice Erik mientras lo toma de la mano y lo lleva sobre el escenario- Te voy a poner a tocar la keytar, puedo obtener algo genial a cámara lenta-

-Seguro- se pasa una mano por el cabello y coge el instrumento. Él había tenido un par de problemas al estar con Nikki, para empezar, había llegado tarde, y más encima sentía como si su voz no diera para más, cometió un error tras otro y tuvo que repetir la misma frase una y otra vez. Se sentía en otro mundo al estar tan preocupado por la pelirroja, como si su cabeza se hubiera llenado con esa preocupación, y Nikki se daba cuenta de eso, por eso quiso averiguar que lo tenía en otro mundo.

-¿Qué te ocurre Sam? Hoy luces preocupado por algo-

-Nada…-

-No creo que por nada estés así- ella le sonríe- Se honesto, no le diré a nadie-

-Estoy preocupado por Marissa- la rubia alzó una ceja- Es que… no lo sé-

-Yo también la he encontrado un poco rara últimamente-

-¿Te ha dicho algo?-

-No pero no hace falta para notar que algo le pasa- él simplemente guardó silencio- Creo que deberías salir y hablar con ella-

-¿Ahora?-

-Hagamos una última grabación y entonces podrás hacerlo- él sonrió y una vez trató de decir aquella frase. Salió del estudio y buscó con su vista a la aludida, la encontró sentada hablando como Emily. No la iba a interrumpir, quizás después pudieran hablar… quizás después.

Pero en lo que resta del día no había podido hablar con ella, con las prisas del video hasta ese entonces no había tenido tiempo. La vio cantar con emoción y fuerza, moverse con seguridad, en verdad ella ya estaba mejor, pero él sentía que había algo mal. Ya cuando terminó de grabar eso la vio a lo lejos, se acercó y le sonrió, estuvo a punto de hablar pero…

-¡Marissa!- le llama Erik- Te necesitamos para la escena de la cafetería- la toma de la mano y ella deja a Samuel con la palabra en la boca…- Entonces tu estarás sentada aquí- le pasa una bandeja con comida y la guía para que se siente- Hablas con Damian y miras a Alex cuando se siente- ella acata la orden y comienzan a grabar.


En el dormitorio de las chicas todas estaban nerviosas, ninguna sentía que lo había hecho bien, claro, ninguna con excepción de Lindsay. Emily en particular estaba muy insegura, al principio se sentía bien pero luego los nervios afloraron, le mencionó a Ellis que parecía que ofendió a Brooke, y entonces, Lindsay le comentó todo lo que había hecho como atacándola. Entonces partió la pelea.

Marissa no quería escuchar eso, no quería ver la pelea, así que sin decir nada salió al pasillo y allí se quedó, simplemente apoyada contra la pared dejando pasar el rato. Cuando ya estaba considerando volver a entrar, la puerta del cuarto de los chicos se abrió.

-Hey, Marissa- dice él sonriendo de oreja a oreja- ¿Qué haces aquí en el pasillo?-

-Nada Damian, sólo que… necesitaba un poco de aire-

-Si quieres puedes venir con nosotros, íbamos a salir a la tienda de videos a arrendar una película-

-Creo que una chica que camina por la calle con cinco chicos a su lado no se ve muy bien- dijo riendo haciendo que él también riera.

-No seremos todos, sólo iremos Samuel y yo-

-Pues…-

-Vamos, dijiste que querías tomar aire, así platicamos un rato-

-Seguro- le dio una cálida sonrisa.

-Pero primero tienes que entrar un rato, aun no sabemos bien qué arrendar-

-Bien, ¿Seguro que no les molestará?-

-Seguro- ambos entraron, ella saludó débilmente haciendo que todos se giraran a verla- Chicos, Marissa nos va a ayudar a elegir la película-

-Ven, siéntate- le dice Cameron, ella camina hasta su lado y al momento de sentarse buscó a Samuel con su mirada, estaba pensativo pero se notaba que no era por la película, algo le preocupaba. Cuando él se dio cuenta de que ella lo miraba alzó la vista y le lanzó una sonrisa un tanto forzada, ella se preguntaba qué le pasaba, nunca había sido tan frío con ella…

"¿Será porque está frente a ellos? ¿Le doy vergüenza?" ella se sumió en sus pensamientos, no se daba cuenta de nada hasta que escuchó como Matheus alzaba la voz.

-¡No Alex!-

-¿Qué ocurre?- pregunta la pelirroja algo preocupada, no quería que se armara otra pelea, estaba ahí para escapar de una.

-Es que definitivamente no vamos a arrendar "La Decisión de Sophie"- le contestó y ella se puso a reír.

-A ver genio- habla Alex ofendido- ¿Tú qué quieres alquilar?-

-"El Atajo"-

-Olvídalo-

-Oigan…- interrumpe Damian- ¿Qué tal "El Juego Del Miedo"…?- con excepción Marissa y de Samuel él logró captar la atención de todos- La pare siete- dijo de forma macabra, todos menos ellos dos asintieron- Entonces está decidido. Vamos chicos- tomó la mano de la pelirroja mientras le lanzaba una sonrisa- ¿Vienes Sam?- él alzó la vista dispuesto a decir que prefería no ir pero al darse cuenta de que Marissa iría, y de que Damian la estaba tomando de la mano, se puso de pie instantáneamente y caminó hasta la puerta- Volveremos pronto chicos- y tras decir eso los tres se fueron.

Al salir del lugar Samuel se dio cuenta de que Damian seguía sujetando la mano de la muchacha, subió la vista para verla a la cara, ella se giró levemente y lo vio alzar una ceja, entonces se dio cuenta y apartó su mano rápidamente, Damian la miró con intriga y ella se puso muy nerviosa, tanto que dio un paso en falso y terminó en el suelo. Instantáneamente Samuel se arrodilló junto a ella.

-Ya es la tercera vez que te veo en el suelo- le susurró al oído haciendo que ella se sonrojara- ¡Estás sangrando!-

-Eso ya me lo habías dicho- dijo mientras se sentaba en el suelo.

-No bromeo-

-Tiene razón- lo apoya Damian- En verdad estás sangrando- él también se agachó para quedar a su altura. Ella sintió un algo entre frío y tibio sobre su pierna izquierda, la estiró un poco para poder ver bien, ellos tenían razón, estaba sangrando, pero no era una raspadura ni nada, se podía ver como un enorme pedazo de vidrio estaba clavado muy profundamente en su piel- Tenemos que ir a un hospital- dice preocupado.

-¡No!- responde ella. Odiaba los hospitales, la ponían nerviosa- Mejor… Damian puedes ir a rentar la película y… yo caminaré hasta la farmacia, compraré unas pinzas y problema resuelto-

-No esperarás que te deje sola-

-No estará sola, yo la voy a acompañar- le interrumpe Samuel.

-Pero, ¿Cómo puede pensar que esa película es importante ahora que pasó esto?- dice exasperándose.

-No vamos a defraudar a los chicos por este pequeño percance- ella le sonríe- Ve corriendo, antes de que tu llegues nosotros ya estaremos de regreso- el muchacho asintió y se puso a correr en dirección a la tienda de videos. La muchacha se trató de ponerse de pie pero sintió una enorme ola de dolor al intentar apoyarse en su pierna izquierda, puso una mueca en su cara y apretó los ojos, al parecer su plan no estaba funcionando. Él la levantó sujetándola de las piernas y la espalda y comenzó a caminar mientras la cargaba- ¡Sam! ¿Qué haces?-

-Te llevo a la farmacia-

-No tienes porqué cargarme- dice sonrojada- Puedo yo sola-

-No es cierto, lo intentaste y no podías… necesitabas ayuda…-

-Y tú me la diste. Gracias-

-Pasa tus brazos alrededor de mi cuello, no quiero que te caigas de nuevo- dijo riendo, ella lo rodeó con sus brazos y escondió su cabeza en el pecho del joven, ella no lo pudo ver, pero él sonreía. Pronto llegaron a una pequeña farmacia que estaba prácticamente vacía, el muchacho caminó hasta donde estaba uno de los trabajadores.

-Buenos días jóvenes, ¿Qué necesitan?- preguntó.

-Nosotros…-

-¿Preservativos?-

-¡No!- chilló la muchacha sonrojándose enormemente al igual que el joven- Quiero decir… tuve un accidente-

-¿Apósitos?-

-No- en verdad la pelirroja estaba comenzando a odiar a ese señor- Yo…- buscó con la vista a Samuel, en verdad necesitaba ayuda, él la miró y luego alzó la vista para hablarle al hombre.

-Buscamos pinzas, una venda y alcohol- el señor va a buscar lo que le pidieron sin decir palabra.

-¿Alcohol?- pregunta la muchacha con cara de horror.

-No esperaras a que se te infecte, ¿Verdad?-

-No, pero… el eso arde mucho- hizo un puchero que le sacó una sonrisa. El encargado volvió con lo pedido y lo metió en una bolsa, la joven sacó dinero de su bolsillo y se llevaron las cosas hasta una banca de aquel parque en el que habían estado el otro día, el dejó en la banca y se sentó a su lado, con delicadeza tomó su pierna y la estiró dejándola sobre las suyas, rebuscó en la bolsa y sacó las pinzas.

-Quizás te duela un poco-

-No importa- le sonrió- Confío en ti- abrió el paquete y lentamente fue quitando un enorme trozo de vidrio que estaba clavado en su pierna mientras ella cerraba sus puños para no quejarse, la sangre volvió a fluir y él trató de ver si había algún otro fragmento, al no encontrar ninguno pasó al siguiente paso. Sacó la pequeña botellita de alcohol y ella puso cara de horror, pero asintió. Él abrió el frasquito y dejó caer el líquido sobre su pierna mientras lo esparcía por sobre la herida con su mano, ella no pudo evitar soltar un quejido de dolor, él la miró y le dio un mirada de apoyo mientras seguía limpiando la herida. Ya al último tomó la venda y con cuidado fue cubriendo la herida, dentro de poco había terminado y a pesar de que la venda tenía partes ensangrentadas ya todo estaba bien- Gracias- él le sonrió- ¿Volvamos?- antes de que ella intentara ponerse de pie él la volvió a levantar- Ya puedo sola-

-No me quiero arriesgar- ambos rieron y comenzaron a volver- Oye…-

-¿Qué ocurre?-

-¿No que no tenías dinero?- eso la puso nerviosa.

-Es que… no tenía. Quiero decir, creía que no tenía, que tendría que sacar un poco del banco o algo así. Pero hoy encontré entre mis cosas un poco de dinero- soltó una nerviosa risilla, él simplemente siguió caminando. Cuando cruzaron el umbral de la puerta de los chicos se dieron cuenta de que Damian aun no llegaba y que todas las chicas estaban en ese cuarto, todos se voltearon a verlos.

-¿Están casados o algo así?- pregunta Alex con picardía mientras todos observan con la boca abierta.

-¡No es lo que piensan!- se apresura a decir ella.

-Entonces, ¿Cómo explicas que están tan acarameladitos?- dice Lindsay con algo de disgusto.

-Tuvo un accidente- dice él mientras ella estira su pierna izquierda para que todos observen la venda ensangrentada.

-¡¿Qué te pasó?- preguntaron Emily y Cameron al unísono. Antes de que ella pudiera responder, Damian entró en la habitación agitando la película en el aire.

-Tenias razón Marissa, llegaste antes que yo- todos rieron logrando relajar el ambiente- Bueno, ¡Vamos a ver la película!- dijo con emoción haciendo que todos se pusieran de pie con alaridos de alegría, algunos fueron a preparar palomitas de maíz y otros se encargaron de traer un montón de almohadas para sentarse frente a la televisión, Samuel dejó a Marissa en el sillón y se sentó a su lado, ella descansó su cabeza en el hombro del muchacho y él le acarició el cabello.

-Si puedes soportar esto- le susurró él en el oído- De seguro puedes afrontar lo que queda de esto con una sonrisa-


Llegó el momento.

Todos se sentían bien al saber que creían que lo habían hecho bien, eso los relajó, pero no del todo porque, después de todo, esta es una competencia, y alguien se tiene que ir. Entonces comenzaron a dar nombres.

Alex

Cameron

Marissa

Samuel

Lindsay

-Todos ustedes vuelven a ser llamados-

Ella no pudo evitar llevarse las manos a la boca y poner una enorme sonrisa. ¡Lo había logrado! ¡No había peligrado ni nada parecido! Él la tomó de la mano y juntos se retiraron, peor a penas estuvieron fuera de vista (y de cámara) ella lo abrazó con ganas sintiendo que no podía ser más feliz.

-Te dije que lo lograrías- le susurró. Y ambos caminaron hasta la habitación de las chicas a la espera de los siguientes en llegar. Ella aun cojeaba un poco al caminar pero él siempre estaba para ayudarla así que no se le hizo gran problema llegar hasta el cuarto y sentarse, él la rodeó con su brazo y esperaron. Sólo esperaron.

Entonces vieron entrar a Hannah, Damian y Emily. Marissa prácticamente corrió a abrazar a la morena, en verdad le alegraba mucho que ella se quedara, y no le importó el dolor de su pierna, sólo fue y la abrazó, se sentaron juntas y escucharon la canción irlandesa de Damian, eso relajó mucho el ambiente antes de que comenzaron a hablar de las posibilidades de McKynleigh, Ellis y Matheus, y como era de esperarse, Lindsay creía que sería la pequeña quien tendría que irse… lástima que tuviera razón.

Pero a la pelirroja le pareció realmente admirable como ella lo afrontó. "De 40.000 personas fui una de los 12… y luego una de los 11" eso en verdad le pareció increíble, poder pensar eso a pesar de que se tendría que ir, ella no estaba segura de "que tan noble" podría ser ella si llegara ese momento, pero tampoco quería pensarlo.


well well well, ¡El capitulo mas largo que he escrito en mi vida! mas les vale que les guste, eh? jajaja no, es broma, son libres de dar su juicio, la verdad es que estaba esperando a que me llegara un review para subir el siguiente capitulo, a penas me llego uno me puse a escribir, y ahora (dos dias despues) subo este capitulo que ojala les guste. Ahora me pongo a trabajar en mi otra historia "How Thin Do You Want Me?" que igual es sobre esta pareja pero ambientada en la escuela... y les dejo el link de mi video mas reciente sobre ellos dos :)

/watch?v=AjUmDODOq7k

ciudense :D