Los personajes en esta historia a excepción de lucía y helena no me pertenecen si no aStephenie meyer.

Cap3

Me miraste dudosa de lo que hacías ahí, te disculpaste en tus pensamientos y te diste la vuelta. No permitiría que esto siguiera, necesito saber por que me odias, por que me esquivas, si es que acaso te he hecho daño, disculparme; te tomé del brazo y tu piel se sentía cálida aún bajo la lluvia, suave y tersa como el más dulce de los sueños.

-Déjame ir- suplicaste- fue un error venir aquí.

-¿A que has venido?

-A nada- no veía tu rostro pero sentía tus lágrimas caer, la calidez que despedían no les permitían ocultarse- soy una egoísta- pensabas- solo quería que me notaras.

-Siempre lo he hecho- estabas sorprendida ante mis palabras, y por primera vez desde el día en que te conocí me veías a los ojos, esos bellos ojos reflejos de tu alma, tan pura y cristalina como el agua de un arroyo.

Sonreías y sentía tu corazón acelerarse, tu aroma me quemaba la garganta cual brazas sobre la piel de cualquier mortal. Tu gesto cambio al verme ante tal agonía, la sed me hacía descontrolarme, te sujetaba cada vez con más fuerza sin poder evitarlo.

-Lo siento- ahí estabas disculpándote otra vez- es por esto que no debo estar cerca… soy un peligro para ti.

-No- vociferé- quédate- yo sabía que era capaz de superarlo, si tanto te quería a mi lado no tenía opción - quédate- caí sobre mis rodillas, el deseo de beber tu sangre me ganaba y yo tan egoísta te mantenía a mi lado.

-No puedo verte sufrir así- tocaste mi mejilla mientras me veías a los ojos- perdóname- te sujeté con más fuerza y sentí como tus huesos se resquebrajaban entre mi puño, hiciste un gesto de dolor pero no gritaste, sólo un gemido salió de tu garganta- adiós Edward- te fuiste de mi lado entre orbes de luces.

No podía creer que me afectaras de esa manera, y no entendía ni u poco lo que había pasado, intento, pero no puedo. Si no fuera por el hecho de que no puedo dormir juraría que esto había sido un sueño.

Ya de regreso a mi habitación me tumbo en el suelo, esperando que mi garganta deje de quemarme de la manera que lo hace, me tiro boca arriba y a mi lado está tu libreta, esperando por ser abierta. A aquel día quise abrirla más no lo hice, ahora que te fuiste mi curiosidad por saber lo que dice es mayor. La tomo entre mis manos y me enojo por ser tan infantil, la arrojó contra la pared con fuerza y al caer esta se abre, hay algunos dibujos en sus páginas, reconozco el escudo de mi familia y a su lado otro que no reconozco. Sigo hojeándola, paisajes, animales, todos muy bien detallados tan reales que parecen fotografías a blanco y negro, una flor, un ave y ahí entre tantos estoy yo, "No hago justicia a tu belleza" rezaba el pie de fotografía "permíteme ser parte de tu vida y hacerte feliz", "mi sueño más hermoso has sido tu, mi día más feliz el que te conozca"

-Mi sueño… -ahora entendía su actitud el día que la conocí, y estos dibujos… fueron hechos antes de mi llegada a Forks- ella me vio en sus sueños.

Corrí a tu casa tan rápido como pude, en un instante estaba ahí, escuche bajo la lluvia el latido de tu corazón y me sorprendió escucharte llorar, estabas desconsolada, te sentías culpable por mi reacción, por lastimarte de esa manera.

-Soy una tonta- repetías una y otra vez- no debí ir.

Entre en tu casa sigilosamente, y te observe sentada en el suelo arrodillada rodeada de agua, tu cabello escurría y temblabas por el frío, tan frágil.

-Te encontré- una voz masculina y ronca lleno la habitación, detuvo tu corazón y te llenaste de miedo- por que insistes en huir de mi Lucía.

-Ja… james- intentaste alejarte de aquel ser, pero te tomó del brazo que yo te había lastimado- ¿Cómo te atreves a venir aquí?- sentí un odio en tu voz.

-Eres mía y lo sabes

-No soy un juguete ya te lo dije.

-Te amo Lucía

Me quedé helado ante sus palabras, no podía creer lo que escuchaba y sentí ver como te tomaba entre sus brazos y te acercaba poco a poco a el. De pronto reparé en algo, su aroma era diferente al tuyo, la forma en que te miraba y te hablaba…

-No me amas, déjame en paz- trataste de zafarte- no quiero que me toques, Ana y Mariel deben ser suficientes para ti, ¿por qué no me dejas vivir…

-Eres mía yo te encontré- te decía con enojo- tengo todo el derecho de quedarme contigo.

Comencé a sentir un calor intenso, a pesar del frío que había en la habitación, me doble tomándome de las costillas, el aire caliente inundaba mis pulmones, sentía que me quemaba por dentro, entonces lo vi, su agonía era peor que la mía, gritaba del dolor y se retorcía por ello, tu solo lo veías con desprecio.

-Lu… lucía- te llamé en mis pensamientos, detesto verte sufrir- agh.

-Edward- susurraste, de pronto el calor dejó de sentirse, permitiéndome sentirme libre y deseoso de tomar una bocanada de aire que sabía no necesitaba- ¿estas bien?- me ayudaste a levantarme, mi cuerpo aun débil caía sobre ti- lo siento no sabía que estabas aquí- de nuevo la culpa te invadía.

-Es un vampiro- pensé para mis adentros viéndolo respirar agitadamente en el suelo

-Si lo es- contestaste en un susurro dejándome perplejo

-¿Pero como?

NO me dio tiempo de preguntar, el se levantaba y me miraba con odio. Te interpusiste entre nosotros, con fiera determinación.

-¿Quién es el?- dijo entrecortadamente.

-No te importa, ahora vete

Decidió atacarnos- un humano- pensó el- que podría hacerme- al verlo acercarse a ti tan peligrosamente reaccioné, mi cuerpo aún resentía ese evento extraño pero me interpuse en su camino seseando y enseñando mis colmillos haciéndole saber que no te tocaría.

-No me obligues a lastimarte James- saltó para atacarme pero una fuerza extraña lo sostenía en el aire- no permitiré que lo lastimes, que te quede claro.

-¿Qué diferencia hay entre el y yo? Acabará deseando tu sangre como lo hago y tu lo sabes- la malicia resonaba en cada palabra- terminaras siendo solo un adorno, una más en su vida.

-Ella es importante para mi- me costaba trabajo contenerme, ver todos esos sucios pensamientos en su mente, la forma en que te miraba- asi que aléjate de ella si no quieres problemas.

Me vio con recelo y desprecio, como un niño al que le quitan su juguete nuevo. Seseo y se retiró tan pronto como llegó. Respiraste profundo y te dejaste caer sobre tus rodillas. Me mirabas- ¿soy importante para ti?- yo asentí.

-Dime ¿Quién eres?¿por que puedes leer la mente igual que yo?

-Yo soy Lucía, heredera del clan Brighid al norte de Irlanda.

-¿Irlanda? A vaya tu padre era de Italia ya veo.

Poco a poco me contaste tu historia, hija de Morrigan y Taranis, criada en el clan de tu madre, el cual fue exterminado por vampiros pocos años atrás, vampiros tan crueles que no les importaron si eran niños o adultos, solo buscaban un poco de talento entre los pobladores para unirlos a sus filas.

-Vulturius.

-Lo se, pero no me importa, mi madre nunca tomó represalias contra nadie, no veo por que he de hacerlo yo- era extraño llevar a cabo una platica en silencio, pero era reconfortante, escuchar el latido de tu corazón.

Después de la masacre, huiste a Italia, en busca de la familia de tu padre. Ana y Mariel fueron a las únicas que localizaste, gracias a James un vampiro joven y agradable pero al poco tiempo, el cual vivía con ellas, lo idolatraban lo amaban, pero al poco tiempo te diste cuenta de lo poco que le importaban. Comenzó a seducirte y te le negaste, casi te mata a golpes por tu osadía, mientras ellas te veían con incredulidad. Los dejaste, y un año atrás llegaste a Forks.

-Lamento lo que pasó- sonreíste- ¿pero por que ellos asesinaron a tu familia?

-Por la misma razón que soy peligrosa para ti- reíste por lo bajo y agregaste-¿ aun quieres que te diga como es que se leer la mente?

-Si

-El don que me fue dado… puedo poseer todo aquel don el cual me ofrezcan- yo no recordaba habértelo ofrecido- jeje, si me tocas es como si lo hicieras, si yo te toco no cuenta, es extraño pero así funciona.

-Ya veo, ahora dime por que eres peligrosa para mi.

Suspiraste y me miraste suplicante- si quiero saberlo- cediste ante mi insistencia, te levantaste y marcaste un cirulo alrededor de ti- una barrera- me contestaste. Te relajaste y me advertiste que intentara controlarme, que lo que harías sería difícil para mi.

Nos quedamos en silencio y te miraba a los ojos, tu aroma inundaba la habitación, ese olor tan dulce que despierta mis sentidos, cada vez se intensifica más y más- esta es la razón- me aseguraste, cada vez quemaba más mi sed deseaba destrozarte y beber tu sangre hasta la ultima gota, destrocé tu mesa de centro de un golpe, me estas volviendo loco.

-Lo siento, es demasiado- el aroma comenzó a desvanecerse, más aún así me costaba controlarme.

-Esta bien- te arrodillaste a mi lado- confío en ti.

-Entonces ¿por que me huyes?- no podía hablar y mis pensamientos me costaba trabajo ordenarlos.

-No me gusta verte sufrir de esa manera.

Era un tanto extraño saber que nuestra conversación era llevada en silencio, dentro de nuestras mentes- creo que esto será divertido- asentiste enérgica, entendías mi sentir.

-Me ayudarás ¿verdad?- la primera vez es difícil, no dudes que estaré a tu lado.

______________________________________________-

Cap 2 terminado jeje espero les guste dejen reviews