La Esencia del Dragón
Por Dracofonte
Capítulo 2: "¿Quién rayos es el Dragón del Mar?"
Departamento de la "familia" Almeida, 7:00 AM...
Una fresca brisa mecía suavemente las cortinas de la habitación de León Almeida mientras los primeros rayos de luz solar se filtraban a través de los cristales de la ventana. El chico latino dormía a pierna suelta hasta que...
"¡¡¡LEÓN, YA ES HORA DE IR A LA ESCUELA!!!" gritó su tía del otro lado de la puerta.
El pobre chico cayó de la cama sobresaltado por el "amable" aviso.
Nota mental: recuerda comprar un despertador, es menos brusco que los parientes pensó Almeida una vez que se reincorporó "Apenas son las siete, creo que podré dormir unos diez minutos más"
55 minutos después...
"¡¡¡MALDICIÓN YA ES TARDE!!!" gritaba León mientras corría toda velocidad rumbo a la escuela, los diez minutos se había alargado a cuarenta.
Iba corriendo de una manera tan desenfrenada que era una verdadera suerte que no hubiera chocado con nada hasta ahora, sin embargo la suerte no suele durar para siempre...
¡CRASH!
En una esquina se había topado con otra persona que al parecer corría de la misma forma que León. Se trataba de una chica de cabello rubio sujetado en dos largas coletas, ojos azules y vestida con uniforme de preparatoria.
"¿Te encuentras bien?" le preguntó León a la pobre chica.
"Aún estoy de una pieza" replicó la aludida.
"Discúlpame, iba corriendo sin fijarme y no te vi"
"Descuida yo tampoco iba poniendo mucha atención" dijo la chica con una sonrisa.
"Veo que vamos a la misma escuela" observó León al notar el uniforme de la chica.
"Sí, y al parecer los dos vamos..." la sonrisa se borró del rostro de la muchacha y fue reemplazada por una expresión de preocupación "¡¡¡RETRASADOS!!!"
Ambos salieron corriendo como alma que lleva el diablo.
15 minutos más tarde...
En medio de uno del los pasillos de la preparatoria Juuban un chico de origen mexicano sostenía un par de cubetas con agua a la vez que de su cuello pendía un letrero con la leyenda: "Llegué tarde a clases".
"Esto es denigrante" murmuró Almeida.
"Vamos, no es tan malo" le animó la chica rubia, la cual estaba parada a su lado en idénticas circunstancias "Con el tiempo te acostumbras"
"No sé porque, pero tengo la impresión de que no es la primera vez que te sucede esto"
"Sí, a decir verdad me pasa casi todos los días, ¡Jajajaja!" confesó la muchacha.
Una gota de sudor frío corrió por la nuca de León.
Aparte de cínica, descarada pensó el latino.
"Por cierto, creo que no me has dicho como te llamas"
"Mi nombre es León Almeida"
"Y yo soy Serena Tsukino, mucho gusto"
Ya que no había nada mejor que hacer ambos comenzaron a charlar contándose cosas sobre si mismos. León le dijo que era extranjero y que estaba en Japón pasando una temporada con una tía suya.
"Así que tu fuiste quien armó todo ese alboroto en el descanso, con toda la gente que se amontonó ahí no pude ver bien tu rostro" dijo Serena.
"Sí bueno" replicó con nerviosismo "Pero la mayoría de la culpa fue de ese tal Hayato que me provocó"
"¿Y que no sabes que hay mejores formas que la violencia para resolver los problemas?" le reprendió la chica de las coletas.
"Seguro, sólo que no las conozco" contestó con cinismo.
Serena lo miró en forma desaprobatoria y luego sonrió maliciosamente.
"Que lástima, a Amy no le agradan las personas violentas ¿sabes?"
Ambos baldes resbalaron de las manos del chico latino.
"¿Cómo su...?" dijo en forma atropellada pero rápidamente se rehizo "es decir, no sé de que hablas"
"No te hagas, ayer te vi platicando con ella saliendo de la escuela ¿te gusta verdad?"
"Bueno es una chica linda" respondió en forma evasiva.
"Deberías saber que ella es una de mis mejores amigas, si me lo pides yo podría ayudarte a conquistarla"
León miró con mayor atención a Serena; después de unos segundos recordó a una chica que estaba sentada con Amy el día anterior y que concordaba perfectamente con las señas de la que tenía en frente.
"¿Es cierto eso?" preguntó Almeida no muy convencido.
"Seguro, sólo déjalo en manos de Serena-cupido"
"Hmmm... pues no sé, ayer la invité a salir y amablemente me mando a volar"
"¿En serio la invitaste? ¡Vaya! No creí que fueras tan aventado, eso me facilita las cosas" comentó Serena siniestramente.
"Todavía no estoy seguro que sea buena idea" siguió León dudando.
"¿Por qué mejor no lo discutimos después de la escuela?" propuso Tsukino "Hay una cafetería a cuatro cuadras de aquí donde sirven un delicioso pastel de chocolate, podemos ir ahí"
"Ya decía yo que este favor no me iba a salir gratis"
"Oye, es un pequeño precio que pagar por ser amigo, y tal vez más, de Amy ¿no crees?" replicó Serena cínicamente.
"Sí, supongo que sí"
¡RING!
"Ya es hora del receso, es mejor que te vayas, si Amy nos ve juntos podría sospechar" le dijo Serena.
"Bien"
León obedeció y se marchó rápidamente. En ese momento salió Lita del salón, iba con el ceño fruncido. Serena la saludó pero la chica la pasó de largo ignorándola por completo.
"¡Hey, Lita!" gritó la chica rubia "Cielos, ¿y ahora qué le pasa?"
Unos segundos más tarde Amy y Mina se reunieron con ella.
"Hola, chicas" saludó al verlas "¿Saben ustedes que la pasa a Lita? Hace un momento la saludé y ni caso me hizo"
"Quien sabe" replicó Mina "Ha estado de un humor terrible toda la mañana"
"Es cierto" concordó Amy "Esta mañana estuvo a punto de golpear a un chico con el que chocó accidentalmente, por suerte pude convencerla de no hacerlo"
"Creo que deberíamos preguntarle que le molesta ¿no creen?" propuso Serena.
"No creo que sea buena idea" dijo Mina.
"Vamos, Mina, somos sus amigas ¿qué podría pasar?" insistió la chica de coletas.
El trío salió al patio en busca de su amiga, la cual se hallaba practicando un poco de boxeo con un enorme árbol; a cada golpe que ella le daba todo el árbol se estremecía. Una gota de sudor frío corrió en la nuca de las tres chicas. Serena fue la valiente que se ofreció a hablar con Lita (bueno en realidad fue porque Mina le dio un pequeño empujón).
"Errr, Lita, ¿te... te encuentras bien?"
La chica volteó hacia Serena; sus ojos parecía un par de hogueras dispuestas por la inquisición para quemar herejes (demás está decir que eso la hacía verse aún más amenazante).
"¡Claro que me encuentro bien! ¿Por qué no habría de estarlo?" replicó Lita con sequedad.
"Bueno es que como estás golpeando a ese pobre árbol como si fuera tu peor enemigo pensamos que tal vez estás un poco... ¿como decirlo?, enfadada" dijo la chica rubia con cautela
"¿Enfadada? ¿Quién está enfadada?" dijo Lita con el mismo tono seco.
"Lo que Serena quiere decir" intervino Amy "Es que pareces un poco molesta y quisiéramos conocer la razón de tu ofuscamiento"
Las palabras de la chica genio parecieron calmar a la scout del trueno, la cual se dejó caer al suelo, cruzó los brazos y cerró los ojos.
"De acuerdo les contaré" accedió.
Sus amigas se sentaron a su alrededor mientras comenzaba a relatar lo ocurrido la noche anterior.
Mientras eso ocurría León se hallaba sentado bajo el mismo árbol del día anterior y nuevamente se reunieron con él Hinako, Sho y Ryo.
"Vaya, chicos, no esperaba volver a verlos luego del pequeño 'incidente' de ayer" comentó Almeida.
"¡Estás bromeando!" exclamó Sho "desde que todo mundo se enteró de que era tu amigo han dejado de meterse conmigo"
"Me alegro de haberte sido útil, Sho" dijo León irónicamente.
"Mejor cambiemos el tema ¿quieren?" sugirió Hinako.
"¿Supieron lo que paso ayer?" intervino Ryo.
"Te refieres al incendio ¿verdad?" dijo Hibiki.
El chico rubio asintió.
"¿Incendio? ¿Cuál incendio?" preguntó Sakamoto desconcertada.
"Se refiere al que ocurrió en el edificio de apartamentos Kanamiya" le contestó su novio "Donde una sailor scout rescató a tres personas del fuego y apagó el incendio con sus poderes"
"¿Sailor scout?" quien preguntó esta vez fue León "¿Qué es una sailor scout?"
"Es verdad" dijo Sho "Como tu eres extranjero no sabes nada sobre ellas. Verás, sucede que hace como tres años empezaron a aparecer unos misteriosos monstruos y casi al mismo tiempo apareció un grupo de heroínas vestidas con una sexy minifalda que se dedicaban a proteger a los ciudadanos de Tokio del ataque de estos monstruos. Y desde entonces ellas aparecen cada vez que un monstruo anda rondando por aquí"
"Ya veo" murmuro Almeida pensativo "¿Y saben quienes son esas sailor scouts?"
"Nadie lo sabe" repuso Sho.
"Que interesante" dijo el chico latino en forma enigmática.
"¿A qué te refieres con eso?" inquirió Hinako.
"¿Eh? No, no, a nada" contestó nerviosamente León "Por cierto ¿a alguien le interesa cambiar su almuerzo por un par de emparedados de atún?"
Mientras tanto, en otro sitio de la escuela...
"¿Shiryu, el Dragón del Mar?" preguntó Serena sin dirigirse a nadie en particular.
"Así es" Lita dijo.
"¿Y dices que es muy fuerte?" Amy le preguntó.
"Sí, uso un ataque muy parecido al tuyo sólo que como diez veces más potente o tal vez más"
"Interesante" murmuró Amy pensativa "Será mejor hablar con Luna, Artemis y Rei de esto"
"Lita, hay algo que quiero preguntarte" dijo Mina muy seria.
"¿Sí? ¿y qué es?"
"¿Era apuesto ese tal Shiryu?"
Serena y Amy se fueron de espaldas al escuchar la pregunta de su amiga; Lita por otro lado apretó fuertemente los puños y los dientes.
"Era un imbécil, eso es lo que era" le contestó la chica de cabello castaño mientras enrojecía de ira.
Mina sólo trago saliva al ver la reacción de su amiga.
"Supongo que no te fijaste" dijo con una sonrisa nerviosa.
Con una mezcla de fastidio y repugnancia León observó como Serena acababa su quinta rebanada de pastel. La chica le había explicado el plan con el que supuestamente conquistaría a Amy mientras comía (yo más bien diría: mientras devoraba) un pastel de chocolate. Aún no estaba muy convencido pero ya era un poco tarde para dar marcha atrás. Supongo que se puede tratar pensaba Almeida intentando darse ánimos.
"Y bien, ¿qué opinas de mi infalible plan?" quiso saber la rubia.
"Eres la versión femenina de cupido ¿no? ¿de qué me preocupo?" repuso León en forma sarcástica.
"Hombre de poca fe"
"Oye, soy escéptico por naturaleza, pero de cualquier manera lo haré"
"Gracias por el voto de confianza"
"Lo hago para desquitar lo que gasté en el pastel que te comiste"
Serena lo miró en forma asesina.
León miraba con tristeza el vacío de su billetera. Sólo espero no arrepentirme de esto pensó. Había gastado todo su dinero en el pastel y no recibiría ni un quinto hasta la próxima semana. El ascensor se detuvo en el piso señalado; la puerta se abrió, dejando el paso libre a León, quien lo abandonó para dirigirse al apartamento de su tía. Al llegar encontró la puerta cerrada y una nota en la misma que decía:
"Querido León: Voy a ausentarme por algunas horas. Dejé la cena lista en el refrigerador, sólo tómala y caliéntala en el microondas. Por cierto, espero que no hayas olvidado tus llaves. Te quiere tu tía"
El chico latino se golpeó fuertemente la frente. Había olvidado sus llaves.
"Que estúpido soy, por salir corriendo esta mañana me olvide de tomarlas" se dijo "¿Y ahora que voy a hacer? Seguro que mi tía volverá bastante tarde"
Dio un fuerte suspiro de resignación y se alejó de ahí. Ya que no tenía forma de entrar a su "hogar" provisional decidió salir y dar una vuelta para matar el tiempo mientras su tía regresaba.
Las suaves notas de La boda de Fígaro de Mozart resonaban por toda la habitación brindándole un aire de solemnidad al ambiente. Sosteniendo una copa con vino, un hombre contemplaba la ciudad desde la ventana de su Penthouse. Era alto, de largo cabello blanco, ojos color miel y vestido con un caro traje Armani.
En ese momento una segunda persona entró en la habitación; se trataba de una sexy pelirroja ataviada con un atrevido vestido negro.
"¿Qué es lo que deseas, Alexia?" preguntó el hombre sin dejar de mirar por la ventana.
"Sólo he venido a avisarle que estamos listo para iniciar la operación, señor Maxuell"
Una sonrisa siniestra se dibujo en el rostro del hombre de cabello blanco.
"Excelente, procedan de inmediato"
La pelirroja asintió y de inmediato se fue. El individuo dio un sorbo a su copa y la colocó sobre una mesita.
"Parece que la diversión está por comenzar" murmuró para si.
Centro comercial Kanemetsu
Cientos de personas caminaban por las inmediaciones de la imponente plaza comercial; en el interior de un restaurante de comida rápida, ubicado en el interior de la plaza comercial, encontramos a cuatro bellas jóvenes que se encontraban en medio de un gran dilema...
"Dime, Rei, ¿cómo crees que sepa mejor mi hamburguesa? ¿con capsup o sin capsup?" quiso saber Mina.
"Que más da" replicó con desdén la sacerdotisa "Sigue siendo comida chatarra"
Lo que realmente interesaba a la scout del fuego era que le contaran más sobre ese misterioso héroe que había aparecido el día anterior, por ello dirigió su mirada hacia Lita.
"¿Qué más puedes decirme de ese tal Shiryu, Lita?"
"Sólo lo que te dije ya" contestó la scout del trueno "el tipo apareció de pronto, sacó a esas personas y apagó el fuego con su poder"
Esa era la parte que le molestaba: el poder de ese sujeto. A su juicio no era muy conveniente que alguien tuviese mucho poder, dada la naturaleza de los seres humanos el poder resultaba algo peligroso... claro, si es que era humano. Esa era la otra gran duda que la atormentaba, el origen de ese guerrero.
"¿Y no dijo cuales eran sus intenciones o de donde venía?" insistió esperanzada Rei.
"Lo único que sabía decir ese tipo eran estupideces"
Era algo inútil, al parecer el enfado que sentía su amiga por el "Dragón del Mar" le impedía hablar del tema con objetividad, sencillamente, era un callejón sin salida.
"Por cierto, ¿alguien sabe donde está Serena?" preguntó Amy "Se supone que vendríamos todas al centro comercial a reunirnos contigo, Rei, para luego ir al templo y discutir sobre este nuevo héroe"
"Seguramente la muy tonta se retrasó o se perdió por ahí" ¿Hace falta decir quién hizo ese comentario?
"Pues a ahora que lo mencionas, Amy, yo la vi salir a toda velocidad de la escuela luego del toque de la campana" recordó la joven Aino.
"¿Y a donde iría esa... ?" la chica de cabello negro fue interrumpida por un repentino alboroto.
Las cuatro chicas abandonaron el restaurante donde se encontraban para investigar el origen de aquel escándalo. El culpable resultó ser una criatura con apariencia de ogro, vestido con una extraña armadura metálica y armado con una enorme hacha , el cual se hallaba haciendo destrozos en todo el lugar (Sorprendente ¿no creen?). Supongo que no hace falta decir lo que sigue.
"¡Chicas!, transformémonos" propuso Rei.
Las otras tres jóvenes asintieron en señal de conformidad.
Mientras esto sucedía el 'visitante' no deseado se divertía de lo lindo tirando un muro por aquí, rompiendo una estatua por allá, en fin, cosas que los monstruos malos y feos suelen hacer mientras no hay ningún héroe que les brinde un mayor entretenimiento. No obstante, justo cuando la criatura se disponía a partir en dos a una inocente víctima (que nuca puede faltar) una voz lo interrumpió.
"¡Oye tu! ¡Detente!" ordenó la voz.
Extrañado, el ogro se dio la vuelta y se topó con cuatro chicas vestidas en minifaldas y alineadas en formación tipo Power Ranger.
"En vista de que Sailor Moon no está aquí para decir su lema lo omitiremos por esta vez y pasaremos directo a las hostilidades ¡A él, chicas!" gritó Sailor Mars.
Sailor Jupiter fue la primera en lanzarse contra el engendro; invocó su técnica de Hojas de roble de Júpiter, sin embargo, su ataque no surtió el efecto deseado ya que el ogro lo bloqueó girando su enorme hacha, pero esto le costó bajar la guardia, lo que aprovecharon S. Mars y S. Venus para atacarlo por los flancos con sus técnicas de Saeta llameante de Marte y el Beso de amor y belleza de Venus; los dos impactos no causaron gran daño al monstruo pero lo descontrolaron lo suficiente para poder recibir un impacto directo de la Rapsodia acuática de Mercurio que lo derribó.
"¡Bien hecho, Mercury!" exclamó jubilosa Mina.
"Es muy pronto para celebrar" advirtió Rei.
A pesar de que había recibido un daño considerable, la criatura se reincorporó, y no muy feliz precisamente.
"Oh, oh..." musitó Lita "Creo que ahora si se enojó"
"¡¡¡GRRRRRRRRRRRRRAAAAAAAAAAA!!!"
Con los ojos inyectados de sangre, el monstruo se lanzó contra las cuatro heroínas descargando un poderoso hachazo que las obligó a separarse para evitar morir partidas. La poderosa arma quedó incrustada en el piso, instante aprovechado por la sailor del trueno para contraatacar con un puñetazo al rostro, pero para su desgracia el ogro reaccionó a tiempo y la mandó a volar de un certero manotazo contra la vitrina de uno de los locales, haciéndolo añicos y dejándola inconsciente.
"¡¡¡SAILOR JUPITER!!!" exclamó Amy con preocupación "¡¡¡NOOOO!!!"
Bueno, una menos y faltan tres debió pensar el siniestro ser cuando puso sus ojos en las restantes scouts. Avanzó lentamente, pasando la vista de chica en chica, tratando de decidir cual sería su siguiente victima. Antes de que cualquiera de las guerreras lunares pudiese darse cuenta el ogro se colocó frente a Sailor Mercury; la joven genio sólo pudo observar a su temible oponente empuñando su hacha en alto, listo para descargar el golpe fatal. Cerró los ojos y esperó el desenlace. La criatura lanzó el hachazo, pero justo entonces, notó que su arma había desaparecido de sus manos.
"Disculpe, señor monstruo, ¿de casualidad no es suya esta hacha?" dijo un voz a sus espaldas.
Con una expresión de sorpresa esculpida en su rostro, Venus y Mars contemplaban a un individuo vestido con una armadura azul, cuyo yelmo tenía la figura de cabeza de dragón; el cual, sostenía la colosal arma blanca en sus manos.
Ese debe ser Shiryu, el Dragón del Mar pensó Rei.
¡Demonios! Con ese casco cubriéndole el rostro no puedo apreciar si es guapo o no pensó a su vez la chica rubia.
"Sabes, esta parece una excelente hacha" observó el guerrero marino en forma apreciativa "Veamos que tan resistente es" acto seguido golpeó fuertemente el arma con su puño rompiéndola en mil pedazos "¡Ups! parece que ya no las hacen como antes"
Shiryu arrojó lo que quedaba del hacha y se puso en posición de pelea. Pero antes de iniciar el combate miró a las sailor scouts y dijo:
"Escuchen, yo me haré cargo del primo de Shrek, ustedes no se metan"
"¡No digas tonterías!" le espetó Sailor Mars "Lo venceremos más rápido si luchamos todos juntos"
"Sí, pero eso sería muy aburrido" repuso el dragón "hay que pensar en los lectores, ellos quieren ver un poco de acción, así que hay que darles gusto ¿no crees?" agregó. Después de eso miró de nuevo al ogro y sonrió "El autor de este fanfic me preparó un heroico discurso para mi entrada pero como ni tu estás interesado en oírlo ni yo en decirlo ¿qué te parece si lo dejo para otro día y nos damos de golpes de una vez?"
Como respuesta el monstruo arremetió contra el misterioso guerrero a toda velocidad. Lanzó un fuerte golpe que Shiryu contuvo sin problemas con su antebrazo. El guerrero marino contraatacó con un gancho en la mandíbula que lo mandó a volar. La caída fue dura pero no bastó para detener a tan temible bestia que se levantó casi de inmediato, no obstante, ya tenía a su rival enfrente, quien le conectó una veintena de golpes en la zona abdominal antes de derribarlo de nuevo con una patada en el rostro.
Por otro lado, las heroínas favoritas de Juuban no daban crédito a sus ojos. No podían creer que ese misterioso sujeto le estuviera dando una paliza al monstruo que ellas cuatro no habían podido vencer.
¿Qué clase de ser es él? se preguntaba Mercury El poder que irradia es enorme
¡CRASH!
El ogro estaba ahora cobijado por 300 Kg. de concreto.
"¿Eso es todo?" preguntó decepcionado el héroe de azul "Y yo que pensé que ahora sí me iba a divertir"
Sin previo aviso un rayo de energía salió de entre los restos de la pared e impactó en el pecho de Shiryu que salió despedido hasta chocar contra un muro que fue reducido a escombros.
"¡Ese estúpido!" exclamó con furia Rei "Se confió demasiado y por eso lo tomaron desprevenido"
Ambos adversarios emergieron de entre las ruinas.
¡Auch! Eso dolió se quejó mentalmente el Dragón del Mar Eso me pasa por confiado
Tomando una vez más la iniciativa, la criatura se arroja nuevamente contra Shiryu tratando de embestirlo y, contrario a lo que podía esperarse, éste último no esquiva a su oponente sino que lo contiene con su hombro igual que un jugador de fútbol americano. Esto desconcierta momentáneamente al ogro, lo que aprovecha el dragón para colocar su mano frente su rostro y dispararle su técnica a quemarropa (¿?).
"¡¡¡Tempestad Marina!!!"
Por quinta vez el monstruo sale volando y cae duramente en el suelo; y por quinta vez se levanta.
"Vaya que eres necio, hasta pareces pariente de Seiya" dijo Shiryu con fastidio "Ya me aburrí de este tonto juego lo mejor será terminar contigo de una buena vez"
Tras decir dichas palabras el guerrero de azul comienza a elevar su aura enormemente lo que deja sorprendidas a las Sailor Scouts.
"Tiene un poder enorme" comentó Mars boquiabierta.
"El scanner de mi computadora se ha vuelto loco, no puede medir correctamente su energía" agregó Amy.
"Si lo que dicen es cierto, quiere decir que se prepara para usar un ataque más poderoso que el anterior" supuso Venus.
No pudieron continuar hablando ya que en ese momento el guerrero lanzó su ataque.
"¡¡¡Torrente acuático del Dragón!!!"
De sus manos se liberó una poderosísima corriente de agua en forma de remolino que atrapó al ogro; pero no acabó ahí, girando en medio del flujo fue a estrellarse violentamente contra uno de los muros principales del edificio, el cual, mal que bien resistió el impacto. Ya en el suelo se pudo apreciar que, a diferencia de las veces anteriores, el engendro había quedado herido de gravedad. Abundante sangre manaba de su boca, oídos y nariz, además, su armadura estaba hecha trizas.
Shiryu se acercó mirándolo compasivamente. Al poco rato las scouts se acercaron junto a él.
"¿Aún vive?" preguntó la sailor del amor.
"Sí, pero no por mucho" contestó el dragón marino "todos sus huesos quedaron hechos polvo por el impacto y también debe tener numerosas hemorragias internas"
"Pobre, siento algo de lástima por él" confesó Sailor Mars.
Olvidándose del monstruo Shiryu se acercó al lugar donde Sailor Mercury trataba de reanimar a su amiga Sailor Jupiter. No tomó mucho tiempo para que Lita volviera en si. Al abrir los ojos lo primero que vio fue el bello rostro de la chica de cabello azul.
"Mer... cury, ¿qué... pasó?"
"Tranquilízate, todo está bien"
Su mente era un desorden, pero poco a poco los recuerdos fueron regresando a su memoria. Fue en eso que recordó la pelea y a su adversario.
"¡Mercury! ¿Qué pasó con el monstruo?" preguntó exaltada.
"No te preocupes, el enemigo fue vencido gracias a él" replicó la scout del agua.
La guerrera del trueno al ver a la persona señalada por su amiga abrió los ojos como platos.
"Hola" saludó Shiryu "¿Te acuerdas de mi?"
Como respuesta recibió un derechazo en el rostro que lo derribó.
"Veo que sí" dijo el dragón frotándose la mejilla.
"¡Sabía que nos volveríamos a encontrar y ahora si no te me escaparás!" bramó Sailor Jupiter lista para lanzarse contra el guerrero de azul.
"Espera, Jupiter" intervino Mercury sujetando a su amiga del brazo "De no ser por él quizá ahora estaríamos muertas"
La scout del trueno pareció calmarse con las palabras de su compañera, cosa que no dejó de sorprender al dragón marino. Vaya, que tendrán las palabras de esa chica que puede calmar a esa fiera que tiene por amiga.
"Agradezco el cumplido... errr... Sailor Mercury ¿cierto?" Amy asintió "Pero no debes subestimarte ni a ti ni a tus compañeras, ese monstruo era fuerte pero ustedes pudieron derrotarlo aún sin mi intervención"
"¿De verdad lo crees?" preguntó la scout del agua algo dudosa.
"Sí, pero bueno ya tengo que irme" declaró Shiryu "Tengo cosas que hacer, personas que ver, monstruos que matar"
Dio media vuelta para marcharse pero Sailor Mars le cerró el paso, ahora que lo tenía frente a ella no pensaba dejarlo ir sin antes preguntarle unas cuantas cosas.
"No tan rápido, amigo, hay algo que quiero preguntarte"
"Si es mi número de teléfono desde ahora te digo que jamás lo doy antes de la quinta cita"
Rei frunció el ceño, ahora entendía porque le caía tan mal a su amiga Lita. Este tipo tiende a ser bastante irritante pensó. Sin embargo no iba irse sin responder a sus preguntas.
"Quiero saber quién eres tu" exigió Mars.
"Pues verás, amiguita, sólo digamos que soy un tipo común que posee poderes que la mayoría de los tipos comunes no tienen, e intento usar esos poderes para ayudar a las personas"
Aunque esa respuesta no le dijo mucho a la guerrera de Marte sí la llevó a preguntar otra cosa: "¿Cómo obtuviste tus poderes?"
"Los gané en un programa de concursos" replicó tranquilamente el aludido "Ahora si me disculpas tengo que irme"
Gentilmente apartó a la sailor y se alejó caminando.
"¡Oye!, todavía no acabo contigo" le reclamó la scout del fuego.
Pero ya no hubo respuesta por parte del Dragón del Mar quien comenzó a alejarse corriendo a toda velocidad. Sailor Mars estuvo tentada a seguirle pero una mano en el hombro la disuadió.
"Olvídalo, Rei, ya tendrás otra oportunidad para interrogarlo" pronosticó Sailor Mercury.
Con una expresión de desconcierto, la chica de cabello negro miró a Amy.
"¿Cómo puedes saberlo?" preguntó.
Una sombra cubrió las facciones de la guerrera de Mercurio.
"Porque sospecho que este es sólo el inicio de otra larga y terrible batalla" contestó con lúgubre tono de voz.
Fin del Capítulo 2
