La Esencia del Dragón

Por Dracofonte

Capítulo 4: "Batalla en Juuban"

La tarde comenzaba a morir otorgando una coloración rojiza al cielo nipón a la vez que el ligero soplo de la brisa mecía suavemente las hojas de los árboles. No obstante, las Sailor Scouts no tenían ningún interés en ese cuadro casi poético obsequiado por la naturaleza, su atención se hallaba puesta en la lucha que se presentaba a sus ojos. Por casi media hora Shiryu había estado combatiendo con el mutante que había atacado el parque de diversiones; la pelea había sido pareja ya que al parecer ambos contendientes tenían la misma fuerza por lo que el resultado no parecía claro.

Shiryu lanza una patada que el mutante logra esquivar moviéndose a un lado y contraataca con su zarpa, no obstante el dragón la bloquea con su antebrazo para después darle un golpe en la mandíbula haciéndolo retroceder un par de pasos, sin embargo el monstruo se rehace y le conecta una patada en el pecho derribándolo. El gato súper desarrollado se arroja inmediatamente sobre el guerrero caído tratando de clavar sus garras en su pecho pero sólo consigue rasgar el suelo pues éste alcanza a moverse a tiempo. Después de alejarse algunos metros Shiryu concentra su aura listo para realizar su ataque.

"¿Te quieres refrescar, Micifuz?" le grita "Pues toma esto... ¡¡Tempestad Marina!!!"

El poderoso chorro de agua se abalanza contra el felino pero éste comienza a batir sus alas rápidamente generando una potente corriente de aire que contiene y deshace el ataque enemigo convirtiéndolo en un ligero rocío.

"Hmm... no sé porque pero tengo la impresión de que eso no funcionará" dijo el dragón marino, en ese momento nota que en su antebrazo había tres arañazos "¡Demonios! Ese engendro tiene las uñas más afiladas que mi ex novia será mejor tener cuidado"

Ya no pudo seguir con sus cavilaciones pues en ese momento el mutante se arrojó de nuevo contra él a gran velocidad atacándolo con sus afiladas garras. El minino tuvo que conformarse con cortar el aire pues Shiryu había usado su velocidad para evitar la acometida colocándose detrás de él y atacándolo con una patada que lo manda a besar el suelo. Ni dos segundos tardó para ponerse de pie, miró al guerrero legendario con unos flameantes ojos y concentrando su aura en las manos las agitó formando una cruz de energía que arrojó contra el dragón quién únicamente pudo cubrirse con los brazos. Un estruendo resonó por todo el lugar preludiando el descontrolado vuelo del héroe que culminó en un muro de concreto. Las Sailor Scouts miraron la escena consternadas.

"¡No puede ser!" exclamó Sailor Moon alarmada "Ni siquiera ese tipo puede con ese monstruo"

"Es hora de que nosotras luchemos" declaró Mars colocándose en guardia "Si luchamos juntas estoy segura de que podremos con él"

Las otras scouts y el tipo de tuxedo asintieron y se dispusieron a reiniciar la batalla, pero para su sorpresa el mutante no les prestó atención, miraba absorto hacia los escombros del muro cómo esperando algo. Un ligero temblor se dejó sentir entonces y bajo los pies del monstruo surgió un geiser que lo golpeó violentamente; el chorro de agua se elevó a gran altura y mientras lo hacía adquirió la forma de un dragón. Una vez que alcanzó los treinta metros se disipó dando paso a la figura de Shiryu quién descendió al piso listo para continuar con la batalla.

"No creerán que el simple arañazo de ese cachorro acabaría conmigo ¿o sí?" dijo el Dragón del Mar al ver los sorprendidos rostros de las guerreras de la luna.

Después de recibir semejante ataque aún continua con vida, ¿acaso será inmortal pensó Mars.

Una vez más ambos contendientes se arrojaron uno contra el otro. Los golpes y contragolpes, patadas, bloqueos, sucedían a un velocidad exorbitante, tanto así que para las las Sailor Scouts resultaba imposible seguir la pelea con la vista y únicamente se tenían que conformar con los estruendos producidos por los golpes. Fue tras uno de esos estruendos que vieron el cuerpo de Shiryu azotar contra el piso.

"¡Tenemos que hacer algo y pronto!" propuso la scout del fuego "¡A este paso ese tipo Shiryu será derrotado, debemos intervenir cuanto antes!"

"¿Y qué quieres que hagamos, Mars? ¿Qué no te das cuenta que ni siquiera podemos verlos cuando se mueven?" preguntó Sailor Moon.

"Tampoco podemos estar aquí de espectadoras, cuando ese monstruo acabe con él seguiremos nosotras, es mejor intervenir ahora y así tendremos una oportunidad"

"No haremos nada" dijo Sailor Jupiter en forma tajante ante la sorpresa de todas.

"Pero, Lita, ¿qué no escuchaste lo que Rei dijo?" le cuestionó Venus.

"La escuché, pero está equivocada si cree que Shiryu perderá esta pelea"

El asombro se acentuó aún más en los juveniles rostros de las superheroínas.

"¿Por qué estás tan segura, Jupiter?" quiso saber Mercury.

"Observen bien a Shiryu y a esa cosa" las chicas hicieron lo que su compañera les sugirió "Cómo pueden darse cuenta Shiryu está en perfecto estado, no se ve agotado a pesar de que ya tiene combatiendo un buen rato y en cambio la criatura si muestra señas de cansancio. Ese desgraciado ha estado jugando todo este tiempo" observó la guerrera del trueno con cierta molestia.

Y en efecto el Dragón del Mar lucía fresco como una lechuga mientras que el mutante respiraba con dificultad además de que el poder de su aura comenzaba a disminuir. Pero no sólo las scouts se habían dado cuenta de ese detalle, Okko también se había percatado y estaba sumamente molesto por la actitud tan confiada de su protegido.

"¡Estúpido! ¿Se puede saber qué rayos haces? ¿Por qué no acabas con ese maldito engendro de una buena vez?" le reclamó el tigre al dragón legendario en forma telepática.

"Eres un aguafiestas, Okko, ¿no te das cuenta que ese Silvestre súper alimentado pelea muy bien? No había tenido una pelea tan divertida desde que me diste mis poderes" replicó el aludido por la misma vía.

"¡No me interesa, acaba esta pelea de inmediato!" ordenó el félido.

"Bien, si es eso lo qué quieres lo haré" aceptó de mala gana el héroe.

Tras aquellas palabras Shiryu hizo estallar su aura, elevándola a un nivel impresionante dejando boquiabierta a la única scout que era capaz de sentir la energía vital de otros seres. Y sin que nadie pudiera verlo (ni siquiera el mutante) acometió a su enemigo a una velocidad mucho mayor a la usada anteriormente, conectándole un fortísimo puñetazo en la zona abdominal, incluso Jupiter podría jurar que vio formarse una joroba por unos segundos en el monstruo felino tras el tremendo golpe. Luego de ese primer ataque vino un gancho justo en la mandíbula seguido de una patada que arrojaron a la criatura contra el suelo dejando un largo surco antes de frenar por completo. Nadie daba crédito a lo que habían preciando. Si antes no quedaba muy claro quién de los dos rivales era el más fuerte, tras semejante exhibición ya no había lugar para dudas.

"Finalmente se decidió a pelear a toda su capacidad" observó Lita "Aunque no me imaginé que la diferencia fuera tan grande"

"Es un monstruo..." declaró asustada Rei "Ningún ser humano podría tener ese poder"

"No, no es un monstruo... es un Dragón"

Con gran dificultad el mutante consiguió ponerse de pie, los tres golpes que había recibido unido al desgaste de la pelea lo habían dejado en una situación crítica. Shiryu por otro lado se disponía a usar una de sus técnicas para dar por concluido el combate, elevó una vez más su aura y se preparó a disparar.

"¡¡¡Torrente Acuático del Dragón!!!" gritó descargando su poderoso ataque.

Parecía que la muerte abrazaría con sus gélidos brazos a la criatura felina, sin embargo, en el último momento hizo acopio de fuerzas, extendió sus alas y dio un gran salto esquivando el remolino de agua, permaneciendo en el aire, fuera del alcance del dragón marino.

"Muy hábil, minino, pero no te servirá de mucho huir, ya no te queda mucha energía y pronto te cansarás de volar" le advirtió el guerrero.

El monstruo sólo sonrió al oír las palabras de su enemigo para después extender los brazos. Shiryu se mantuvo a la expectativa pues aunque el mutante estuviera débil aún así era peligroso, por lo que se sorprendió bastante cuando de varias partes de su cuerpo comenzaron a surgir pequeños hilos que revoloteaban a su alrededor y más aún cuando estos se abalanzaron contra él y lo envolvieron dejándolo completamente inmóvil.

"¡¿Qué demonios es esto?!" exclamó desperado el dragón "¡Oye, idiota! ¿Qué no sabes que el pelo de gato es muy difícil de quitar de esta armadura!"

Sin esperar a nada el mutante usó lo que le restaba de energía para lanzar una potente descarga eléctrica que sacudió de pies a cabeza al héroe. Éste sólo pudo lanzar un estridente alarido de dolor tras el brutal ataque, sin embargo, se necesitaba más que eso para doblegar al poderoso dragón marino.

"¡Sorprendente! Esa criatura utilizó la energía estática de su pelaje para lanzar esa descarga de electricidad" indicó Sailor Mercury viendo su computadora.

"¡Este no es momento para admirar al enemigo!" le reclamó Sailor Moon "¿Qué no ves que está lastimando a Shiryu?"

"Ese ataque fue fuerte pero no basta para acabar con él" intervino Jupiter.

Y estaba en lo cierto pues la sacudida únicamente había logrado dejar algo entumecido a Shiryu, aunque eso le hacía más difícil la tarea de liberarse de su prisión "peluda". Con lo que no contaba era que el monstruo felino... ¡comenzara a absorber su energía a través de sus cabellos! Sin posibilidades de escapar de su opresor Shiryu perdía rápidamente su energía. Las scouts entonces comenzaron a preocuparse y decidieron que era momento de entrar en acción.

"¡Shiryu ahora sí está en problemas, chicas, debemos ayudarlo!" dijo Sailor Mercury preocupada.

Las otras asintieron y se dispusieron a usar sus técnicas al mismo tiempo contra el mutante.

"¡Rapsodia Acuática de Mercurio!"

"¡Saeta Llameante de Marte!"

"¡Ataque de Hojas de Roble de Júpiter!"

"¡Beso de Amor y Belleza de Venus!"

"¡Por el Poder del Cristal de la Luna Plateada!"

Los cinco poderes se dirigieron directo a la criatura felina pero no lograron causar ningún daño ya que este último formó una poderosa barrera de energía que lo protegió. Desde su posición Shiryu observó como la intentona de las guerreras lunares fracasaba, dándose cuenta de que si quería salir de ahí debía hacerlo por sus propios medios. Su fuerza estaba menguando a causa de la pérdida de energía por lo que debería elevar su aura al límite y así tener el suficiente poder para romper los cabellos que lo ataban, aunque eso significaría que absorberían más rápido su energía pero no le quedaba opción. Decidido hizo estallar su poder aúrico al máximo de manera violenta, logrando romper los cabellos que lo aprisionaban.

"¡Yack! ¡Qué asco, odio el pelo de gato!" se quejó el guerrero de azul mientras se quitaba los restos de cabellos que lo habían aprisionado "Muy bien, Micifuz, te llegó la hora"

En ese momento se dio cuenta que las cinco scouts y el tipo en smoking se habían colocado a su lado con claras intenciones de intervenir en el combate.

"¿Saben? Pueden apreciar mejor la pelea de lejecitos" les dijo sin quitar los ojos del mutante que aún permanecía en el aire.

"No te hagas el gracioso" le espetó Jupiter "Has perdido mucha energía, ya no tienes el suficiente poder para acabar con él"

"Así es" le apoyó Mars "En cambio el «Ki» de esa cosa ha aumentado mucho"

"Es verdad" admitió el dragón "Pero no necesito de mi poder para acabar con ese engendro, sólo tengo que retorcerle el cuello y todo estará listo" Serena hizo un gesto de desagrado al oír dichas palabras "Además aunque su aura se haya incrementado su cuerpo sigue igual de lastimado, su velocidad y su fuerza ya no son las mismas ¿por qué creen que no ha bajado a seguir peleando conmigo?"

En ese momento el mutante comenzó a elevarse hasta perderse en el cielo, para enfado de Shiryu quien sólo pudo apretar los puños en señal de frustración.

"¡Rayos!" maldijo "Pude haber sido un personaje normal de fanfics de esos que pueden volar y lazar bolas de energía, ¡pero no! A mi creador le tuvo que entrar el espíritu de la originalidad y me convirtió en una pistola de agua humana con súper fuerza"

Levanta la vista nuevamente y su expresión de enojo cambia por una de sorpresa, entonces voltea a las scouts y les grita:

"¡Rápido, aléjense de aquí!"

Pero las chicas sólo se quedan ahí paradas y sin intenciones de moverse, cosa que desespera al dragón marino de sobremanera pero ya no había tiempo más que para una cosa.

"¡Maldición! Discúlpenme por esto, chicas" dice el guerrero mientras concentra la poca energía que aún conserva "¡Tempestad Marina!"

El chorro de agua golpea a las cincos guerreras de la Luna llena y al tipo del tuxedo y los manda a volar varios metros lejos de Shiryu. Menos de un segundo después un intenso resplandor cae del cielo sobre el héroe provocando una gran explosión que hace temblar a todo Juuban. Una gran nube de polvo y humo nubla el sitio a la vez que una lluvia de esquirlas de piedra y concreto azota el lugar. Algo adoloridas y bastante mojadas, las heroínas favoritas de Juuban se reincorporan y observan con horror el panorama de destrucción. Una vez que el humo se disipa por completo, el grupo aprecia un enorme cráter de alrededor de 30 metros de diámetro dejado por la explosión.

"¿Creen que Shiryu este bien?" preguntó Sailor Moon.

El grupo mira Sailor Mars como esperando una respuesta, pero ésta sólo hace un sombrío movimiento con la cabeza.

"Ya no siento su presencia, desapareció luego de la explosión"

Todas bajaron la cabeza en señal de respeto por el guerrero caído en batalla e incluso algunas de ellas derramaron una que otra lagrima. Aún Sailor Jupiter quién parecía detestarlo más que nadie sintió un profunda tristeza por la muerte del Dragón del Mar.

Tal vez era un cretino, arrogante y bravucón, pero también era muy valiente y un buen peleador, no se merecía morir así se dijo mentalmente la guerrera del trueno.

El solemne momento fue roto cuando las defensoras escucharon un leve aleteo, todas levantaron la vista hallando al monstruo felino quién miraba la escena con bastante satisfacción. Al notar a las chicas bajó al suelo listo para continuar con el "trabajo". Las Sailor Scouts se pusieron en guardia, en el rostro de cada una de ellas había un gesto duro. Todas tenían un sólo pensamiento fijo en la mente: "acabar a la criatura y vengar la muerte del valiente guerrero que las había salvado".

El mutante sabía que el tenía las de ganar en aquella pelea. Aunque estaba bastante lastimado tenían la suficiente fortaleza física para pelear con aquellas chicas y, además, aún conservaba parte de la energía robada a Shiryu. Al igual que sus adversarias adoptó una pose de lucha. Tan concentrado estaba en la nueva pelea que no se percató cuando una figura emergió de entre una pila de escombros y se lanzó contra él sujetándolo férreamente. Pese a sus intentos le fue imposible soltarse pues al parecer su atacante era más fuerte que él, miró sobre su hombro y no pudo evitar el poner una expresión de asombro al ver de quién se trataba.

"¡Sorpresa, Micifuz!" dijo Shiryu con una sonrisa irónica.

Pero no sólo el mutante estaba asombrado por la repentina aparición del dragón legendario, las scouts no podían ni articular palabra alguna. Fue la voz del propio Shiryu la que las hizo retornar a la realidad.

"¡Hey, chicas, no sé porque están tan sorprendidas ¿qué acaso nunca vieron Dragon Ball Z? Nadie moría después de esas explosiones" declaró con naturalidad el héroe "Pero eso no importa ahora, lo importante es que necesito que me den una mano"

"¿Una mano?" preguntó Jupiter con extrañeza.

"Sí, en mi actual estado no puedo liquidar a este engendro del demonio" confesó Shiryu "Por eso necesito que ustedes lo ataquen con sus poderes, en su condición no los soportará"

"Pero si lo hacemos tu también resultarás herido" observó Sailor Mercury.

"No se crean tanto, mi armadura me protegerá como lo ha estado haciendo hasta ahora" replicó el guerrero de azul "¡Así que dejen de perder el tiempo y muevan el trasero que se me están empezando a entumecer los brazos!"

Con muchas dudas las scouts se prepararon para disparar sus técnicas una vez más. Por otro lado el mutante intentaba por todos los medios zafarse de su prisión, pero no tenía caso, pues su adversario estaba haciendo uso de todas sus fuerzas para evitar la huida. En su desesperación extendió sus alas percatándose de que éstas estaban libres; ni tardo ni perezoso rápidamente emprendió el vuelo con todo y Shiryu, quién no contaba con tal movimiento.

"¡Me lleva la chin...!" fue todo lo alcanzaron a escuchar las sailors antes de que el dragón se perdiera en el firmamento.

"Estamos en problemas" dijo simplemente Sailor Venus.

El resto del grupo no pudo mostrarse en desacuerdo.

Con una serie de piruetas y acrobacias de lo más extravagante el monstruo felino intentaba quitarse de encima a Shiryu quién estaba agarrado de él con las veinte uñas de igual manera que un "político a su hueso", más por el temor a caer que por no querer dejarlo ir. Además los violentos giros habían traído una consecuencia no esperada...

"¡Glup! Tengo ganas de vomitar..." dijo el héroe con el rostro verde por las nauseas, en eso notó algo interesante desde ahí "¡Oye, desde aquí puedo ver mi casa!"

La criatura felina ya no sabía que era peor, si tenerlo achicharrado a su lomo como garrapata o escuchar su chistes malos. Dio un nuevo giro pero era en vano, si tan sólo hubiera una manera de sacudírselo de encima la altura se encargaría del resto... ¡Pero sí había una forma de hacerlo y la recordó en ese preciso instante! Concentrado su energía, una vez más descargó unos cuantos miles de volts sobre el cuerpo de Shiryu quién no pudo evitar soltarse por puro reflejo. El mutante sonrió con satisfacción pero poco le duro el gusto pues el dragón respondió con un puñetazo que le rompió el ala derecha por lo que se precipitó hacia abajo junto con su enemigo.

Todo parecía ir en cámara lenta, Shiryu tenía la sensación de que su cuerpo no pesaba y ya ni siquiera le dolía ¿Sería acaso por la descarga eléctrica que comenzaba a perder la conciencia? Quién sabe, pero la verdad no era una sensación tan desagradable como imaginaba. En ese instante vio pasar toda su vida ante sus ojos ¡Cielos! En definitiva tengo que cambiar de vida pensó con una sonrisa. Su vista comenzó a nublarse... de repente sintió un fuerte golpe que lo hizo retornar a la realidad. Había chocado con la azotea de un edificio y al parecer un anuncio espectacular consiguió frenar su caída, quedando enredado en medio de la estructura, pero con facilidad logró zafarse gracias a su extraordinaria fuerza física. La conciencia volvió por completo y la sensación de cansancio y dolor habían vuelto con ella.

"Bueno, cómo dicen por ahí 'todo aterrizaje del que salgas caminando por tu propio pie es un buen aterrizaje', jajaja" rió pero en eso comenzó a dolerle más el cuerpo "¡Ay, ay, ay! Creo que ahora si sólo me duele cuando me río"

Reparó entonces en el anunció que le había salvado la vida y no pudo menos que sonreír ante la ironía del mensaje. El espectacular era publicidad de un restaurante llamado "Yoko's Bell".

"Vaya, creo que... me salvó la campa, ¡jajajajaja!"

Olvidándose de eso se acercó a la orilla del edificio para averiguar dónde había caído el mutante. Cuando estaba por mirar al fondo alguien saltó de improviso y lo golpeó en el rostro con tal fuerza que salió despedido hasta el extremo opuesto de la azotea, se trataba del monstruo felino. Al parecer no había caído hasta el fondo y ahora estaba ahí para terminar con la pelea, Shiryu únicamente lo miró riendo nerviosamente.

"Me había olvidado que los gatos tenían nueve vidas, aunque con el susto de la caída de seguro que ya debiste haber perdido unas cuantas, ¿no?" bromeaba mientras trataba de ponerse de pie.

Pero el mutante ya no estaba para bromas, la pelea se había prolongado demasiado y había estado a punto de morir en varias ocasiones por lo que ahora lo único que deseaba era terminar de una buena vez con el guerrero de azul. Comenzó a elevar el poder de su aura listo para lanzar su ataque en forma de cruz, pero antes de poder siquiera cargar energía en sus garras una gran bola luminosa surcó los aires y lo golpeó justo el rostro derribándolo al instante. El Dragón del Mar miró al sitio de donde vino el providencial ataque... un par de chicas, que no tardó en identificar como Sailor Scouts dado su "discreto" atuendo, miraban la escena desde el techo de un edificio vecino, no obstante no recordaba haberlas visto antes y ciertamente se lamentaba de ello.

"Formo parte de una nueva era... ¡Soy Sailor Uranus y entraré en acción!" declaró una de ellas, de cabello corto rubio.

"¡Lo mismo digo yo... Soy Sailor Neptune y entraré en acción!" repitió la segunda, esta era de cabello largo hasta los hombros de color turquesa.

Ciertamente a estas chicas les encanta hacer entradas triunfales pensó el héroe Y tampoco están nada mal, debo agregar

La furia exudaba del cuerpo del felino quién ya estaba harto de que siempre lo interrumpieran cuando estaba por matar a alguien, se reincorporó listo para encarar a sus nuevas adversarias las cuales de un salto llegaron a la azotea correspondiendo al velado desafío de la criatura. A gran velocidad fueron acometidas las guerreras del sistema solar exterior por parte del monstruo quién las atacó con un rápido zarpazo que éstas evitaron haciéndose a un lado para luego pasar al contraataque; Uranus le conectó una fuerte patada en el rostro mientras que Neptune hizo lo propio pateando sus costillas para luego hacer distancia con un pequeño salto.

No está mal, no está mal decía Shiryu No sólo son de mejor ver que las otras scouts sino que también pelean mejor

Turbado por la ineficacia de su ofensiva el mutante decidió cambiar de táctica y empezó a disparar rayos de energía a través de sus ojos, pero éstos carecían de velocidad por lo que eran esquivados fácilmente por las scouts quiénes tras evitar una andanada de ataques corresponden al favor y lanzan sus propias técnicas.

"¡Maremoto de Neptuno!"

"Tierra.... ¡Tiembla!"

Con algo de esfuerzo el félido rechaza las técnicas de sus adversarias.

"Parece que no va a ser tan sencillo liquidar a ese engendro como pensábamos, ¿no crees, Uranus?"

"Cómo siempre, Neptune, eres una maestra para resaltar lo obvio" replicó la aludida con ironía.

Por otro lado la criatura mantiene una posición defensiva cediéndoles la ofensiva a sus enemigas ya que se había dado cuenta que eran mejores rivales de lo que pensó en un principio. Ante la inactividad de su adversario las dos sailors decidieron tomar la iniciativa y atacar. Ya que sus técnicas no habían resultado optaron por la confrontación directa; el mutante sonrió pues era precisamente eso lo que esperaba. Cuando estuvieron a unos cuatro metros de él estiró los brazos y de estos surgieron unos finos hilos que rápidamente atraparon a Uranus y Neptune.

"¿¿¿Qué demonios es esto???" exclamó Haruka.

"¡¡¡Maldita sea!!!" exclamó a su vez Michiru "¿Alguna sugerencia, Uranus?"

"Espera un minuto estoy llamando a mi espada... ¡Espada Espacial!"

La pequeña arma se materializó en las manos de la guerrera pero una potente sacudida eléctrica la obligó a soltarla. Viendo que sus presas estaban por escapar el monstruo felino les lanzó una descarga para ablandarlas un poco para luego absorber su energía. Estaba por iniciar cuando sintió un repentino dolor en el pecho, al observar dicha zona notó con horror que una especie de tubo sobresalía de éste escurriendo sangre.

"Regla número uno, gatito, jamás descuides a ningún oponente" le dijo Shiryu a su espalda.

Tras una corta agonía el mutante se desplomó aparentemente sin vida, pero ya que el dragón marino no quería más sorpresas se acercó al cuerpo caído del monstruo y con su pie le aplastó el cuello para asegurarse que estuviese muerto, luego caminó hacia las sailors (quienes aún seguían atrapadas), recogió la espada de Uranus y la observó detenidamente.

"Lindo juguete, ¿no son de esos cuchillos de acero inoxidable que cortan de todo y que te cuestan $ 9.99 en telemercadeo?"

"¡Suelta eso!" le exigió Uranus.

"En un minuto, primero..."

Blandiendo la pequeña espada corta las ataduras peludas liberando a la pareja de sailors.

"Bueno, aquí tienes" dijo Shiryu luego entregando la daga a su dueña. Acto seguido se dio la vuelta para irse pero entonces...

"¡Oye! Espera un minuto" lo detuvo Uranus.

El héroe de azul simplemente lanzó un suspiro Aquí vamos de nuevo pensó.

"¿Quién eres tu?" preguntó Neptune.

Esta es la como la quinta vez que me preguntan eso en lo que va del fic, ¿noto acaso cierta tendencia a poner diálogos de relleno? pensó el dragón "Pues tu sabes... Shiryu, superhéroe, protagonista de este fanfic, aclamado por miles de lectores"

"¿Estás tratando de burlarte de nosotras?" inquirió Uranus con enfado.

"Saben, para ser chicas tan lindas ustedes las scouts tienen una actitud horrible ¿qué acaso no han oído hablar de algo llamado cortesía?"

Y sin esperar a que la Outer scout le respondiera se dio la vuelta topándose con el resto del "club". Las Inner scouts acaban de llegar.

¡Genial! Justo lo que me faltaba se dijo Shiryu mentalmente "Lo siento chicas pero llegaron tarde, acabo de liquidar a ese monstruo"

Ignorando dichas palabras Sailor Mars avanzó hasta el dragón con una clara intención de interrogarlo. El superhéroe sólo la miró con aburrimiento.

"Déjame adivinar estás por preguntar: (imitando la voz de Rei) ¿Quién eres tu realmente, Shiryu?" dijo irónicamente el guerrero.

"Sólo quiero saber si eres de los buenos o de los malos" replicó la scout del fuego.

"Y yo quisiera saber de qué rayos trataron las películas de Matrix, pero nadie es feliz" contestó a su vez el aludido empezando a perder la paciencia "Mira, el día de hoy me han golpeado, pateado, arañado, electrocutado y arrojado desde cientos de metros de altura por lo que no estoy de humor para interrogatorios así que qué te parece si dejamos esta rutina de 'desconfíen del chico nuevo' para después, a lo mejor así esta historia llega a tener un poco de originalidad"

"Pero..." dijo Rei tratando de replicar pero una mano en su hombro la hizo detenerse. Se trataba de Sailor Mercury.

"Escucha, creo que tienes razón" intervino la chica genio "Has tenido una dura batalla y de seguro has de estar exhausto por lo que no se me hace justo que te interroguemos en este momento, pero ¿qué te parece si propones una fecha y un lugar donde podamos reunirnos contigo y así discutir este asunto con más calma?"

Shiryu sonrió para sus adentros. Definitivamente resultaba mucho más placentero hablar con la chica que llamaban Sailor Mercury que con la 'gruñona de rojo' (apelativo que había dado a Rei). Meditó sobre la propuesta unos segundos antes de responder.

"Muy bien, aceptó tu ofrecimiento pero con una condición" contestó.

"¿Una condición?" repitió Amy extrañada.

"Sí, qué sólo tu y yo nos reunamos"

"¿¿¿QUÉ FUE LO QUE DIJISTE???" estalló Jupiter a punto de arrojarse sobre Shiryu "¡DE NINGUNA MANERA DEJAREMOS SOLA A MERCURY CON ALGUIEN COMO TU!"

"No tengo intenciones de hacerle daño sí es eso lo que te preocupa, sólo que me parece que es la única de ustedes a la que le caigo bien y que no intentará hostigarme como si fuera policía"

"¡Hey! A mi también me caes bien" confesó Venus pero una mirada fulminante por parte de Rei, Lita y las Outers Scouts la hicieron guardar silencio.

"Gracias" agradeció el dragón contento de tener al menos una admiradora "Además, si quisiera hacerle daño no necesitaría que estuviese sola ya que puedo con todas ustedes juntas"

Ese último comentario hizo enfadar aún más a algunas sailors, específicamente a Jupiter y Uranus, quienes estuvieron a punto de lanzarse sobre el dragón pero fueron contenidas por sus compañeras.

"Esta bien, acepto tu condición" dijo Mercury ante el estupor de sus amigas.

"Mercury..." murmuró Lita.

"Bien, entonces que te parece si nos reunimos en el parque número 10 el sábado por la mañana ¿a las siete te parece bien?" quiso saber Shiryu.

"No hay problema" replicó Amy.

"¡Perfecto! Hasta el sábado entonces"

El dragón marino dio algunos pasos para alejarse pero entonces trastabilló y hubiese caído de no ser por la joven Mizuno quién alcanzó a sujetarlo.

"¿Oye te encuentras bien?" preguntó Amy preocupada, entonces sintió como todo el cuerpo del guerrero dragón temblaba como si fuera presa de un agudo dolor "No te ves muy bien, tal vez deberías ir con un médico"

"Descuida, fui entrenado para ignorar al dolor"

"¿Y eso funciona?" cuestionó la sailor algo dudosa.

"No, pero me escuchó muy varonil cada vez que lo digo ¿no crees?"

Una leve sonrisa hizo acto de presencia en el bello rostro de Mercury después de aquella broma. No lograba entender del todo al chico que tenía enfrente. Aún encontrándose en la peor de las situaciones siempre parecía tener el humor suficiente para hacer algún chiste o salir con alguna ocurrencia, era como si no tomara nada en serio, nunca había conocido a nadie así y quizá por eso le inspiraba confianza.

"Bueno, gracias por la preocupación pero ya tengo que irme" indicó Shiryu "Nos vemos"

Tras pronunciar dichas palabras saltó a la azotea contigua y se alejó corriendo mientras era seguido con la mirada por Amy.

"Nos vemos" murmuró la scout.

La noche había caído ya sobre Tokio, las estrellas resplandecían al igual que la Luna pese a que una leve bruma cubría el cielo. En otro tiempo la desaparición del sol significaba el final de la jornada laboral, pero en la era moderna ni siquiera esto impedía que algunos hombres hiciesen su trabajo; tal es el caso del inspector Toshiro Fujima de la Policía Metropolitana de Tokio, quién se hallaba inspeccionando una nueva "escena del crimen", ¿el lugar? Un parque de diversiones localizado en el distrito de Juuban, el cual había sido el escenario de un nuevo enfrentamiento entre Sailor Scouts (y probablemente el nuevo defensor que había aparecido) contra una extraña criatura felina. No obstante de la oscuridad nocturna, el oficial podía apreciar el panorama de destrucción dejado por la batalla gracias a unos potentes reflectores que iluminaban toda el área.

"¡Qué tiradero!" exclamó el sargento Tadao Akagi al contemplar el desolador paisaje.

Su superior no tuvo ninguna reacción ante dichas palabras, llevaba trabajando bastante tiempo con aquel indisciplinado agente por lo que ya estaba habituado a sus inapropiados comentarios. Sacó un cigarrillo de su cajetilla y lo encendió a la vez que reflexionaba sobre los recientes acontecimientos. Había ocurrido un segundo ataque en menos de veinticuatro horas y eso era algo preocupante ya que anteriormente pasaban a veces hasta varias semanas entre ataque y ataque, además la destrucción ocurrida en los últimos dos era considerable y por suerte no había victimas, pero el policía se preguntaba que sucedería cuando las peleas se llevaran a cabo con inocentes cerca... lo cierto es que no quería imaginarlo.

"¿Ocurre algo malo, jefe?" quiso saber el subalterno.

"Dígame, sargento, ¿hay restos de la criatura que atacó aquí?" preguntó a su vez el inspector ignorando la pregunta de Akagi.

"Cerca de aquí no" replicó el aludido. Y ante la mirada perpleja de su superior agregó: "Encontraron el cuerpo de una criatura con apariencia de gato en la azotea de un edificio a tres kilómetros al suroeste de aquí, le habían atravesado el pecho con un tubo de acero"

Aquello dejó pensativo a Fujima.

"¿Cree que haya sido nuestro misterioso "amigo" de ayer, inspector?"

"Es posible ya que no creo que las scouts tengan la capacidad de hacer este desastre" replicó Fujima "Lo qué me pregunto es cómo llego esa criatura hasta donde la encontraron"

"Pues muy sencillo: volando, el gatito tenía un par de alas en su espalda" le informó Akagi "Yo creo que es un ángel de los gatos que viene a exterminar a la raza felina por sus pecados" agregó fingiendo tono serio aunque fácilmente se notaba que estaba bromeando.

"Ha visto demasiados Animes, sargento"

"¡Jajajaja!, creo que tiene razón" aceptó el subordinado "Lo qué me parece increíble es que ese sujeto haya pasado inadvertido por todo mundo haciendo semejante desma... digo, desorden"

"Imagino que ha de ser un tipo que le gusta la discreción" conjeturó el inspector Fujima "De seguro debe odiar la publicidad pareciéndole algo frívolo y sin importancia"

"Es lo más probable" convino el sargento Akagi.

"¡Auch!" se quejaba León mientras entraba a la tina de baño "Me duele hasta la conciencia, ese maldito monstruo si que sabía golpear, pero yo fui mucha pieza para él ¡Jajajajaja!"

"Claro, ¿y por eso estás ahora entrando en una tina llena de cubos de hielo?" dijo en tono irónico una voz familiar.

El joven mexicano se sobresaltó con la repentina irrupción.

"¡Okko! Cielos, qué susto me diste" dijo Almeida "Sabes, estoy seguro que en tu 'manual de las buenas costumbres para tigres y otros felinos' hay una regla que dice que debes llamar a la puerta antes de entrar en algún lugar ¿o no?"

"Déjate de sutilezas que no estoy de humor" le regañó el felino "Fuiste muy descuidado en la pelea de hoy"

"Tal vez, pero aún así sigo aquí, en cambio el minino debe estar camino a una fábrica de violines"

El tigre le dirigió una fría mirada. Le molestaba que siendo un guerrero con una misión tan importante León se tomará todo tan a la ligera.

"Estás aquí pero con todo el cuerpo magullado y con un par de costillas rotas"

"¿Crees qué mi tía lo note?"

"No"

En ese momento los ojos del rayado félido comenzaron a resplandecer intensamente. Al instante León sintió como el dolor desaparecía por completo pero no sólo fue eso, los moretones y raspones también se habían ido cosa que dejó muy sorprendido al chico latino.

"Vaya, Okko, eres justo lo que me recetó el doctor" dijo León admirado.

"Mi misión no sólo es guiarte, también lo es protegerte hasta que logres convertirte definitivamente en el Dragón del Mar" indicó el tigre "Es por ello que me fueron otorgados estos poderes para sanarte a ti y al resto de los dragones"

"¡Un momento!" interrumpió Almeida "¿Cómo está eso de que 'hasta que logres convertirte definitivamente en el Dragón del Mar'? ¿No se supone que soy el Dragón de Mar desde que me diste mis poderes?"

"No, tu sólo has despertado superficialmente el poder legendario, sin embargo aún te falta mucho para obtener el 100 de tus poderes"

"¿Entonces eso quiere decir que puedo volverme más fuerte de lo que soy?" preguntó sorprendido el adolescente.

Okko simplemente asintió. Esto era algo que no se esperaba ya que desde que obtuvo sus fuerzas sintió que era la persona más fuerte del mundo y pensó que con ese nivel le bastaría para cumplir su supuesta misión pero ahora resulta que todavía le faltaba volverse más fuerte y eso lo asustó un poco. Después de todo si él debía aumentar su fuerza quería decir que los próximos enemigos serían mucho más fuertes y en consecuencia las futuras batallas serían más difíciles y tal vez más sangrientas. El tigre notó que su protegido se había puesto serio de pronto.

"¿Te pasa algo?" quiso saber el felino.

"No, sólo pensaba que de ahora en adelante las cosas serán mucho más complicadas" replicó León con una seriedad que dejó impresionado a Okko "Pero bueno al menos tendré la ayuda del resto de los dragones y de esos bomboncitos de las scouts, jeje"

Una gota de sudor corrió por la nuca del felino Ya decía yo que no podía comportarse serio más de cinco segundos pensó "Ya te dije que las Sailor Scouts no deben intervenir en esta batalla"

"Pues yo no creo que ellas tenga la intención de permanecer al margen" observó Almeida.

"No te preocupes, lo harán" contestó Okko con absoluta seguridad cosa que dejó desconcertado al chico.

"Sí tu lo dices" dijo simplemente León.

Preparatoria Juuban, al día siguiente...

Con gran tristeza en su rostro miraba León el sándwich de atún que su tía le había preparado para la hora del almuerzo, preguntándose si ésta sabría cocinar otra cosa, y era en momentos cómo esos cuando pensaba en su madre, en los deliciosos burritos que solía prepararle, sus tortas de jamón; se preguntaba que estaría haciendo en aquellos momentos Dormir seguramente, dado el cambio de horario pensó. Ya tenía más de un mes en aquel país y la verdad comenzaba a cansarse de estar ahí, la comida era extraña y la gente aún más, además de que ahora tenía la responsabilidad de proteger aquella ciudad de esos extraños monstruos que habían aparecido... en ese momento sin poderlo evitar pensó en las scouts, particularmente en Sailor Mercury, tenía una apariencia dulce y delicada Algo así cómo princesa de cuento de hadas se decía, pero en realidad se trataba de una guerrera que luchaba por proteger al mundo y que al parecer lo había salvado en varias ocasiones, lo cual lo desconcertaba mucho ya que nunca había conocido a ninguna chica así. Sentía admiración por ella pues estaba seguro que se necesitaba una gran fuerza y valor para soportar una vida como esa. ¿Es qué acaso te gusta, León? se preguntaba a si mismo y por más vueltas que le daba al asunto sólo podía responderse que sí, que le atraía mucho más que cualquier otra chica que hubiera conocido aunque no sabía exactamente porque. Pero no se hacía ilusiones pues se daba cuenta que una relación como esa no tenía mucho futuro, sin embargo...

"¡Hola, León!" dijo una voz de repente sacándolo de su ensimismamiento.

"Ah, eres tu Serena" replicó el mexicano.

"¡Uy! Qué animado te encuentras el día de hoy" observó en forma irónica la chica de coletas.

"¿Dime ya qué se te ofrece?" preguntó Almeida impaciente.

"Pues sólo vine a informarte que la reunión con Amy será a las cinco en sábado en mi casa"

¡Cielos! Se había olvidado por completo de la 'chica genio', pero no era raro dada la suerte que tuvo con ella en su primer acercamiento donde fue tratado con fría cortesía, cosa que lo había desanimado por completo para seguir insistiendo, y la única esperanza que le quedaba recaía en el plan fraguado por Serena que no ofrecía ninguna garantía de éxito por muy cupido que fuera la rubia. ¿Valía la pena entonces continuar con aquella empresa que daba tan pocas posibilidades? No, la verdad ya no le veía mucho caso puesto que ya no sólo dudaba de Serena, sino también de si mismo, pues desde la tarde anterior no dejaba de pensar en la guerrera de la Luna y ante dicha figura Amy se veía bastante pequeña.

Era definitivo, tenía que acabar con aquello de una vez.

"Lo siento, Serena, pero ya no quiero seguir adelante con esto" confesó León.

"¿¿¿QUÉ???" exclamó la chica sorprendida "¿Pero por qué?"

"Pues veras, podría darte alguna excusa pero francamente me da flojera así que te diré la verdad, conocí a otra chica que me atrae mucho más que Amy"

"¿Otra chica?" volvió a exclamar sin tratar ocultar su decepción "Pero no puedes hacerle esto a Amy"

"Momentito, en primera estamos haciendo esto a espaldas de Amy, la cual no parece tener mucho interés en mi; y en segunda nunca me ha gustado valerme de artimañas para ligarme a una chica"

"Pero..."

"Lo siento pero mi respuesta es no" sentenció León al mismo tiempo que se levantaba y se iba caminando "Nos vemos después, señorita cupido, espero que para la próxima no falles tus flechas"

Minutos después, mientras caminaba por el patio de la escuela reparó en sus recientes amigos, Sho, Hinako y Ryo, quienes se hallaban comiendo a la sombra de un árbol muy quitados de la pena. Extrañado de que estuviesen almorzando sin él decidió acercarse a saludarlos.

"¡Qué onda, chicos!" los saludó.

Pero no hubo ninguna respuesta a su saludo.

"¿Acaso ocurre algo malo?" preguntó pero sólo hubo un silencio glacial "Ya sé, están enojados porque ayer me fui sin avisar del cine ¿verdad?"

Pero el trío seguía ignorándolo, lo cual molestó un poco a León. Tenía que haber alguna forma de captar su atención, algo simple como golpear un árbol. Atentando contra la Naturaleza sacudió el cerezo con un leve golpecito que hizo salir volando trozos de corteza junto con algunas hojas y lo dejó bailando como taibolera. Ante ese aviso de existencia los chicos no pudieron permanecer indiferentes.

"Creo que ya tengo su atención ¿ahora me pueden decir porque están enojados?"

"Tu lo dijiste, nos dejaste plantados en el cine" replicó Hinako.

"Es qué tuve algo importante que hacer y no me dio tiempo de despedirme" explicó el chico latino.

"¿Y qué fue ese 'algo importante' que te hizo salir de esa manera?" quiso saber la chica.

"Lo siento pero no puedo decírselos"

"¡Lo vez, ni siquiera confías en nosotros!" le reclamó Sakamoto.

"Los conozco desde hace tres días, no pueden esperar que en tan poco tiempo ya los trate como si fuéramos amigos de toda la vida ¿o sí?"

"Pues si tienes esa actitud creo que nunca llegaremos a ser amigos" y acto seguido la chica volteó el rostro hacia otra dirección, lo otros chicos se mantuvieron en silencio.

"Bueno, esta bien, tienes razón no estuvo bien que me haya ido de esa manera pero te aseguro que fue algo muy importante" dijo Almeida tratando de dar algo parecido a una disculpa "Miren hagamos esto, díganme el nombre de alguna persona que no les agrade y yo la golpearé por ustedes ¿qué dicen?"

"¿Lo dices enserio?" dijo Sho al parecer interesado en la propuesta, pero un coscorrón por parte de Hinako lo hizo pensarlo mejor.

"¡Tonto! No caigas en la trampa" lo regañó la chica de pelo verde "Estoy seguro que ese asunto tan importante llevaba faldas y por eso nos abandonaste ¿no es cierto?"

"En realidad eran minifaldas" corrigió León con cinismo "Bueno ya que tanto insisten les diré lo que pasó"

"Estaba en el cine formado en la fila de las palomitas cuando de repente escuché un gran barullo afuera, salí a ver de que se trataba y entonces un tipo pasó con su novia, dijo que venían huyendo del parque de diversiones porque un monstruo había aparecido ahí y estaba destruyéndolo todo. En ese momento supuse que si andaba rondando uno de esos monstruos lo más seguro era que las Sailor Scouts aparecieran también por lo que fui derechito al mentado parque y cómo imaginé las scouts ya se había aparecido y estaban luchando. ¡Debieron haberlas visto, las películas de Jackie Chan no son nada comparado con lo que vi! Si quieren puedo contarles pero sólo a cambio de que me perdone ¿qué dicen?"

Tanto Sho como Ryo estaban más que dispuestos a perdonar a su "amigo" con tal de escuchar el relato, Hinako aún se mostraba reacia pero la curiosidad terminó por doblegar su orgullo. Y así es cómo el mexicano inició su crónica de la batalla y consiguió el perdón de sus amigos.

El sonido de la campana señaló le final de las clases de ese día por lo que todos los estudiantes abandonaban la escuela cómo ya era común en ellos (o sea igual que una manada de búfalos huyendo de un grupo de leones). Entre esa nutrida masa se encontraban cuatro chicas que discutían sobre un asunto de gran trascendencia.

"¿Y cómo le vas a hacer para que Shiryu caiga rendido a tus pies, querida Amy?" le preguntaba Mina.

"Basta, Mina, sólo voy a reunirme con él para obtener información" contestó la joven Mizuno "No es una cita ni nada parecido"

"Seguro, y yo soy caperucita roja" dijo la diosa del amor en forma irónica.

"Yo sigo pensando que no es buena idea, estoy segura que ese sujeto no tiene buenas intenciones contigo, Amy" intervino Lita.

"Sólo tienes envidia porque Amy tiene una cita y tu no" dijo S. Venus.

La scout del Trueno le dedicó una mirada asesina a su amiga por el anterior comentario. ¿Ella celosa? ¿Y por ese imbécil en armadura? ¡Eso era absurdo!

"Chicas, ya dejen de discutir tonterías" les exigió Amy.

Por otra parte Serena se mantenía ajena a tan trivial discusión su mente se hallaba ocupada pensando (Sí, aunque parezca increíble) en lo qué salió mal en su plan para conseguirle novio a su amiga No lo entiendo, ya lo tenía todo fríamente calculado y en el último momento León se me echa para atrás, no cabe duda de que todos los hombres son unos cobardes, creo que nunca voy a entenderlos pensaba.

"¡Hey, chicas!" gritó una voz atrayendo la atención de las cuatro jóvenes.

"¡Rei!" exclamaron las cuatro a unísono.

"Hola" dijo ésta simplemente a manera de saludo.

"¿Y tu que haces aquí?" preguntó Serena.

"Pues viene a avisarles que Setsuna quiere vernos y nos espera en su apartamento dentro de media hora" contestó la scout del fuego.

"¿Setsuna quiere vernos? Vaya, ha de ser algo grave ya que normalmente ella actúa por su cuenta y nunca nos dice nada" comentó Mina.

"Pues no sé, pero tengo la sospecha que tiene que ver con Shiryu" dijo Rei "Creo que es algo importante ¿no opinan de la misma manera?"

Las chicas estuvieron de acuerdo con la sacerdotisa shinto sintiendo una gran curiosidad por lo que la enigmática Sailor Pluto tenía que decirles.

"Y eso es todo, señor" dijo Alexia concluyendo con su largo informe.

Una sutil sonrisa se trazó en los labios de su jefe tras escuchar el informe, al parecer el tal Shiryu (Ahora ya sabían cómo se llamaba) había resultado un guerrero extremadamente fuerte ya que pudo derrotar a un mutante de clase 'Omega' que se supone tiene capacidad combativa de cien hombres, todo estaba saliendo mejor de lo que pensaba. Con un oponente así tendría una excelente oportunidad de probar el resto de sus "armas" en combate real, tomando en cuenta los valiosos datos que había arrojado la última batalla en Juuban.

"Veo que la capacidad de los mutantes del tipo 'Omega' de absorber ADN es realmente asombrosa" comentó Sheppard.

"Sí, ya que puede duplicar o incluso triplicar el poder original con el que fue programado el mutante además de otorgarle algunas de las habilidades del ADN obtenido" indicó la pelirroja "El único inconveniente es que los resultados son impredecibles y eso en muchas ocasiones deriva en sujetos demasiado inestables"

"Entiendo, por ello quiero que asigne dos nuevas unidades científicas para que corrijan esa falla" ordenó.

"Sí, señor" replicó Alexia.

"También quiero qué preparen dos unidades de Merodeadores y que los comande un mutante de clase 'Ypsilon' para un nuevo asalto a Tokio"

"Bien, sólo que preparar una operación de esa naturaleza tomará algunos días" observó la chica.

"No importa, no tengo prisa" contestó Maxuell "Además, debemos darle tiempo a nuestro 'amigo' Shiryu para que se recupere de su último encuentro ya que queremos que esté al 100 de sus capacidades al enfrentar a nuestras mascotas"

"Bien"

Acto seguido la joven abandonó la habitación mientras dejaba solo a su jefe, en entre tanto éste pensaba en los posibles resultados de su siguiente ataque.

"Gane o pierda la batalla será muy útil para mis planes, así que no me decepciones, Shiryu"

Con gran expectación se dieron cita en casa de Setsuna las Sailor Scouts, tanto Inners como Outers. Ninguna estaba segura cual era el asunto del que quería discutir la 'Guardiana de la Puerta del Tiempo', pero conociéndola estaban convencidas de que no era para tomar el té y discutir sobre modas precisamente, por lo que todas asistieron puntualmente a la hora marcada (sí, incluso Serena).

"Imagino que todas se preguntan por qué razón las convoqué aquí ¿no es cierto?" preguntó Setsuna al grupo en general aunque era más una afirmación.

La expresión que había en el rostro de las scouts resultaba mucho más elocuente que cualquier palabra por lo que Sailor Pluto continuó.

"Hace aproximadamente tres días apareció un nuevo guerrero en la ciudad que se hace llamar Shiryu, el Dragón del Mar y al que ustedes ya conocieron..."

"¡Ya deja de darle vueltas al asunto y dinos si sabes quién es ese sujeto!" la interrumpió Haruka demostrando gran impaciencia.

Pese a la actitud de su compañera la joven de cabello verde se mantuvo imperturbable.

"Sí" replicó Setsuna ante la sorpresa de todas las presentes "Sé quién es Shiryu"

"¡¡¡LO SABES!!!" exclamaron varias de las chicas a unísono.

"Shiryu es uno de los tres Dragones Legendarios" les informó cosa que provocó un profundo silencio ya que varias estaban preguntándose qué era un 'Dragón Legendario', por lo que Setsuna decidió continuar: "Desde tiempos inmemorables cada vez que un gran peligro asecha a este mundo aparecen los tres dragones legendarios, lo cuales son la personificación de las tres grandes fuerzas de este planeta: el Cielo, el Mar yla Tierra. Con dichos poderes de su parte ellos son los encargados de defender a la Tierra de esas fuerzas malignas que la ponen en peligro"

"En otras palabras ellos defienden a este planeta igual que lo hacemos nosotras" sintetizó Mina "Y además son tres, me pregunto que tan fuertes serán los otros dos"

"Son más poderosos que Shiryu ya que el Dragón del Mar siempre es el más débil" indicó Pluto.

Una vez más la sorpresa se hizo presente en la faz de las sailors. Ya habían quedado impresionadas con el gran poder demostrado por el guerrero de azul y ahora resulta que había otros dos sujetos como él y para colmo eran más fuertes.

"Espera un segundo" intervino Michiru "Sí estos 'dragones legendarios' defienden a este planeta contra las fuerzas malignas ¿por qué no se aparecieron cuando atacaron Sailor Galaxia y tantos otros enemigos a los que nosotras nos enfrentamos"

Todas miraron a la scout del tiempo en espera de una respuesta.

"Es porque todos esos fueron peligros menores" replicó tranquilamente Setsuna.

"¿¿¿PELIGROS MENORES???" exclamó Haruka al borde la histeria "¡Sailor Galaxia destruyó la mitad de Tokio y nos venció a todas con excepción de Sailor Moon! ¡¿Y me dices que fue un peligro menor?!"

"Esos enemigos se encontraban dentro de las posibilidades de nosotras las Sailor Scouts, sin embargo comparado con los Dragones Legendarios nuestro poder es insignificante"

De nuevo el silencio se apoderó de la habitación luego de aquellas palabras, las cuales fueron un duro golpe para las más orgullosas de las scouts, Lita y Haruka.

"Dices que nuestro poder es insignificante" repitió Rei con un dejo en enfado en la voz "Yo soy capaz de percibir Ki de las personas y aunque admito que Shiryu posee un poder extraordinario no me parece que sea tan fuerte como Sailor Galaxia"

"Es porque aún no ha desarrollado todo su poder" contestó la aludida "Cuando lo haga ni siquiera la sailor más fuerte podrá con él"

"¡Tienes que estar bromeando!" exclamó Lita molesta.

Pero la expresión seria de Pluto mostraba claramente que hablaba en serio.

"¡Hey, chicas!" intervino Serena "No sé porque se ponen así, lo que nos acaba de decir Setsuna son buenas noticias, Shiryu está de nuestro lado no hay nada de que preocuparse, si hacemos equipo con él y sus otros dos amigos entonces no habrá enemigo que pueda con nosotras"

El optimista comentario no fue tan bien acogido ya que conociendo a cierto par de scouts algo xenófobas una alianza con los dragones no parecía muy probable. Amy por su parte se preguntaba porque Setsuna las había reunido realmente, no sabía porque pero tenía la sensación de que había algo más.

"Esa noticia no es la única razón por la que estamos aquí, hay algo más ¿no es así, Setsuna?" inquirió la chica genio.

La scout de cabello verde fue nuevamente el centro de todas las miradas. Manteniendo su aire de imperturbabilidad respondió:

"Sí, hay algo más" admitió "Es para darles una orden que todas deberán respetar, incluso la princesa"

"¿Orden? ¿Qué orden?" quiso saber Rei intrigada.

"Qué bajo ninguna circunstancia deben intervenir en ninguna batalla de ahora en adelante, es responsabilidad de los dragones legendarios" sentenció Sailor Pluto entre miradas de incredulidad "Esta ya no es nuestra pelea"

Ninguna de las presentes podía dar crédito a las palabras de Setsuna.

Fin del Capítulo 4

Nota de autor: ¡Por fin terminé! ¡Sí, ahora ya puedo decir qué hice algo productivo con mis vacaciones de semana santa! ¡Ejem!, después de este pequeño desvarío puedo decir que este capítulo estuvo un poco mejor que el tercero pero aún así me dejó insatisfecho, por lo que tendré que esforzarme al doble para las siguientes entregas. Espero y les haya gustado la batalla la cual traté de que fuera una mezcla entre Dragon Ball y Sailor Moon, aunque me salió más larga de lo que tenía previsto. De seguro los espíritus románticos se han de estar preguntando para cuando los episodios amorosos entre Amy y León (¿o debería decir Mercury y Shiryu?), pues si no ha habido nada es porque... errr... el fic no se ha dejado, no cabe duda de que Eduardo Castro no mentía al decir que los fanfics se escriben solos sin que sus autores podamos hacer nada; eso mismo me ha pasado a mi, ¡el primer encuentro amoroso debería haber aparecido desde el capítulo 3! Y ya ven, se acabó el cuarto y esto aún se parece a Fiding Nemo, porque nomás nada de nada, jejejeje, (sí, lo sé fue mal chiste).

Bien, me despido...

...SEE YOU SPACE COWBOYS