La Esencia del Dragón

Por Dracofonte

Capítulo 7: "El segundo elemento" (Segunda parte)

El automóvil rotulado con insignias oficiales avanzaba a gran velocidad entre las calles del centro de Tokio. Esquivando autos y transeúntes trataba de llegar al lugar donde ocurría la conmoción. Un gran número de criaturas había hecho acto de presencia en una de las principales avenidas de la ciudad, provocando destrozos y un gran alboroto. La policía había enviado a su unidad táctica (una especie de grupo SWAT) para tratar de detenerlas pero hasta ahora no había noticias sobre los resultados. El inspector Fujima revisaba su pistola CZ-75, calibre 9 mm, en el asiento trasero de la patrulla. Hacía tiempo que no usaba aquella arma en contra de algo diferente a un blanco de papel y debía estar seguro que no le fallaría de verse obligado a utilizarla. En ese momento el auto se detuvo.

"Hasta aquí llegamos, señor" dijo el uniformado que conducía el vehículo.

Un gran congestionamiento se alzaba frente al auto donde viajaban los policías, por lo que Toshiro optó por continuar el camino a pie, al fin y al cabo no faltaba mucho para llegar al lugar de los hechos. El subalterno quiso acompañarlo pero el superior le ordenó permanecer en el vehículo. Corrió cerca de diez calles antes de arribar a su destino, un panorama desastroso fue lo que halló en él; autos volcados e incendiados algunos, postes de electricidad derribados al igual que árboles, sin mencionar varios edificios dañados ya sea por las criaturas o por ráfagas de metralla. No obstante de ese aspecto de zona de guerra, la batalla aún no concluía. Varios de los oficiales del grupo especial aún se enfrentaban con los monstruos a tiros, según pudo notar Fujima. Como pudo se acercó al jefe de la unidad quién se resguardaba tras una improvisada barricada de automóviles.

"¿Cuál es la situación, capitán?" preguntó el inspector.

"Nada buena, Fujima, seis de nuestros hombres han caído y esos malditos engendros no nos permiten acercarnos para auxiliarlos, además de que tienen la piel más dura que un elefante, apenas y sienten las balas"

"¿Y no han pedido apoyo?"

"Sí, el ejército ya viene en camino pero le tomará varios minutos y no sé si podamos resistir tanto"

La situación era bastante precaria y lo único que se preguntaba el inspector era dónde podrían estas las Sailor Scouts o el nuevo defensor. Sus pensamientos fueron interrumpidos abruptamente cuando notó como una de las criaturas había logrado atravesar la línea de defensa de la policía saltando sobre los coches y arremetía contra él y el capitán, pero justo antes de alcanzarlos una figura azulada la interceptó en el aire, salvando a ambos oficiales. Ante los ojos del inspector se hallaba un sujeto de un metro ochenta vestido con una armadura azul con adornos plateados y cuyo yelmo tenía la forma de cabeza de dragón.

"Por favor no aplaudan que me sonrojo con facilidad" declaró Shiryu al notar como lo miraban.

"¿Quién rayos eres?" preguntó el capitán con brusquedad.

"Soy Shiryu, Dragón del Mar" se presentó.

"¿Shiryu?" repitió Fujima.

"Sé que por aquí normalmente antes de presentarse un superhéroe debe hacer poses y decir algunas frases heroicas pero ese no es mi estilo, por lo tanto me limitaré únicamente a patear el trasero de esas cosas" indicó.

"Entiendo" dijo Toshiro "Pero ¿podrías hacernos un favor?"

"¿Favor?" preguntó el dragón.

"Trata de alejar, si se puede, a esas cosas para que podamos ayudar a mis compañeros" pidió el policía.

El guerrero del mar sonrió y alzó el pulgar.

"No hay problema"

Acto seguido se dirigió hacia los mutantes saltando sobre los toldos de los vehículos. De inmediato el capitán lo miró con reproche, al parecer no le había gustado la actitud de su compañero.

"¿Qué crees que estás haciendo, Fujima? ¿Cómo puedes dejar que se involucre en este asunto?"

Pero el aludido permaneció con gesto imperturbable.

"Observa eso" dijo señalando al cuerpo inmóvil de la criatura que los había atacado, no había ninguna señal de vida. "Uno solo de sus golpes fue más efectivo que todas las armas de tu equipo"

El capitán no daba crédito a sus ojos.

Por otra parte, Shiryu había conseguido abrirse paso hasta llegar a donde los policías combatían con los monstruos. En cuanto el dragón apareció los mutantes se olvidaron por completo de los agentes oficiales. Entonces el héroe pudo contemplarlos con mayor detenimiento. Parecían un poco humanos, pero con rasgos demasiado toscos, músculos anchos, y piel azulada, además su andar era algo simiesco, muy similar al de los gorilas; su única prenda era una especie de traje ceñido que cubría solamente el torso, brazos, piernas y cabeza estaban completamente descubiertas.

"Muy bien, pitufos, ya llegó su Gárgamel" declaró Shiryu a sus adversarios.

En otro lugar la pelea era observada desde una enorme pantalla por Sheppard, Alexia, y el Dr. Kaiba, además en monitores más pequeños varios técnicos monitoreaban al grupo de mutantes denominados "merodeadores" así como a su enemigo. El individuo de cabello blanco miró con interés al recién llegado, el guerrero del que tanto había oído por boca de su asistente, Así que ese es un dragón legendario, veamos lo que puede hacer pensó. En ese momento el hombrecillo del gran mostacho pidió un informe del estado de sus criaturas.

"Los signos vitales del merodeador número cuatro han cesado" informó un técnico "Al parecer ha muerto"

"¡Inaudito!" exclamó Kaiba "De un solo golpe mató a uno de ellos, es increíblemente fuerte pues un merodeador pude resistir incluso impactos de una basooka"

"Y esa no es toda su fuerza" señaló la pelirroja "Estoy segura que los merodeadores no tienen ninguna oportunidad contra él"

El científico pareció molestarse por el comentario.

"Veamos si es cierto" dijo con sequedad.

Tres mutantes arremetieron contra el dragón del mar el cual de un gran salto los esquivó, para luego dar algunos giros en el aire y aterrizar sobre un poste de luz que se había negado a caer. Desde ahí comenzó a hacerles señas un tanto obscenas con las manos (para ser precisos les levantó el dedo "cordial"), y de inmediato comenzó a alejarse de ahí atrayendo a todas las criaturas, lo que de inmediato fue aprovechado por los policías para ayudar a sus compañeros heridos. Una vez que estuvo lo suficientemente lejos de los guardianes de la ley y el orden se dispuso a enfrentarlos. Uno de los merodeadores alzó su mano izquierda y de las puntas de sus dedos emergieron unas delgadas pero agudas garras de color negro.

"¿Por qué esas cosas siempre debe de tener garras?" murmuró Shiryu.

Al instante se arrojó contra el Dragón del Mar con una veloz lluvia de zarpazos que eran esquivados con agilidad por éste. Tras varios segundos de ofensiva por parte del mutante, el defensor atrapó sus muñecas y con un ligero movimiento de sus manos las fracturó para luego doblarlas y encajarlas en pecho de la criatura, la cual lanzó un alarido antes de perecer. Luego simplemente arrojó su cuerpo cual si fuese basura.

"Cero y van dos" musitó Shiryu "¿Quién sigue?"

Rodeándolo fue la siguiente estrategia adoptada por parte de los monstruos quienes se habían dado cuenta que el guerrero era alguien de cuidado. Con un poco de problemas el dragón lograba mantener la pelea contra los ocho mutantes que lo acosaban, sin embargo, ya habían conseguido acertar uno que otro zarpazo, pero gracias a su armadura casi ni los había sentido. Aún así, estaba comenzando a perder terreno. Con un fuerte golpe se quitó a uno de encima y evadió a los de más con un mortal hacia atrás. Una aura color azul índigo abrazó su cuerpo en ese momento, preludiando a una de sus técnicas.

"¡Tempestad Marina!" anunció.

El potente chorro de agua arrastró a cuatro de los merodeadores que no fueron los suficientemente rápidos para esquivar el ataque. Con su control sobre el agua los llevó hasta donde se encontraban unos cables sueltos de uno de los postes derribados, al hacer contacto con los mismos una fuerte descarga eléctrica se abatió sobre los monstruos, terminando con su vida en pocos segundos.

Los mutantes restantes miraban con furia como cuatro más de sus "hermanos" habían sido vencidos por el guerrero de armadura. Con gran enfado se arrojaron de nuevo al ataque; dos acometieron por los flancos pero fueron fácilmente rechazados, sin embargo las criaturas se rehicieron y lanzaron de su boca sus lenguas, la cuales se alargaron de forma sorprendente y sin muchos problemas el cuerpo de Shiryu fue envuelto por ellas. De inmediato los otros dos mutantes atacaron con sus garras tratando de cortar su cuello, no obstante el dragón nuevamente saltó sólo que esta vez a gran altura, llevándose consigo a sus captores, los merodeadores que lo ofendían se neutralizaron al clavarse sus zarpas uno al otro. En el aire el héroe de azul se liberó rompiendo las lenguas de sus adversarios y contraatacó con su Torrente Acuático del Dragón, el cual los arrastró hasta el suelo matándolos con el impacto.

Shiryu descendió al suelo y observó satisfecho como había terminado con todos sus adversarios.

"Como dice Porky, eso es to... eso es todo amigos" dijo el dragón marino.

Con gran furia Kaiba apretaba su bastón. Era imposible que un sólo hombre pudiera derrotar de esa forma a dos unidades de merodeadores cuando estaba seguro que estos eran capaces de acabar con un pelotón entero. Por otra parte Maxuell contemplaba con una sonrisa lo acontecido, al parecer no habían sido exageraciones las de Alexia al decir que el nivel combativo del guerrero del mar era muy alto, mayor que el de muchos mutantes.

"Como te dije los merodeadores no tuvieron ninguna oportunidad contra él" le indicó Alexia.

"Puede ser, pero se nota que le costó trabajo, debió esforzarse al máximo" trató de defenderse el calvo.

La pelirroja simplemente sonrió para luego voltear a un técnico.

"Compara los datos de esta batalla con los de la anterior" solicitó la chica.

Tras la orden el individuo tecleó con habilidad hasta conseguir los resultados esperados.

"Según la comparación el sujeto denominado como Shiryu utilizó un 10 de su potencial en contraste con la lucha anterior" informó el técnico.

"¿¿¿QUÉ???" exclamó el científico.

"Tranquilo, Dr. Kaiba, la derrota de los merodeadores estaba prevista" intervino Sheppard "La verdadera prueba está por iniciar"

El anciano del mostacho sonrió con malicia.

"Es cierto, aunque ese tal Shiryu use el 100 de su poder le será imposible derrotar a nuestro mutante"

"Vaya desilusión" se dijo León "Y yo que esperaba poder lucirme contra un monstruo poderoso y en vez de eso me encuentro con un grupo de pitufos lengua larga de bajo nivel"

La tierra comenzó a temblar entonces y a unos diez metros frente a él una especie de bordo comenzó a formarse y a dirigirse contra él a gran velocidad. Shiryu no quiso quedarse a averiguar qué era eso, simplemente se hizo a un lado.

"¿Y ahora qué? ¿Bugs Bunny me va atacar empuñando la escopeta de Elmer?" dijo el dragón en forma sarcástica.

Como respondiendo a su pregunta una enorme figura emergió de las profundidades terrestres. Medía dos metros y medio de alto, su apariencia era la de un escarabajo bípedo de color negro de cuatro brazos, de en medio de su cabeza sobresalía un enorme cuerno curvo de cuarenta centímetros de longitud, sus ojos eran rojos, afilados dientes resaltaban de su boca y carecía de nariz y oídos.

"¡Ave María purísima!" exclamó el guerrero legendario "Esa cosa está más fea que la foto de la licencia de conducir" observó.

"Soy un guerrero, no debo ser bonito sino letal" replicó sorprendentemente el mutante.

"¿¿¿Pues hablar???" gritó Shiryu atónito.

"Soy un mutante de un nivel superior al de los que enfrentaste con anterioridad" señaló el monstruo "En consecuencia, soy más rápido, fuerte e inteligente que ellos"

"Mutante ¿eh?" murmuró el chico de azul "Siempre he querido conocer a Psylock de los X-Men ¿crees que me la podrías presentar"

"No soy esa clase de mutante" contestó molesto el escarabajo gigante.

"Hmmm... en definitiva no tienes sentido del humor" comentó León "Supongo que si te preguntó quién te envió no me lo dirás ¿verdad?"

"No"

"Eso pensé, bueno imagino que tu propósito es el de liquidarme"

"En efecto" dijo el aludido confirmando las sospechas del dragón "Para mi alguien como tu es como un gusano que debe ser aplastado"

"Pero qué mala frase, hasta los villanos de la Leyenda tienen más estilo e ingenio para sus diálogos que tu"

"¿Y qué quieres? Yo no tengo la culpa de que el guión sea tan malo" se defendió el mutante.

"Sí bueno, ¿vas a seguir ahí aburriendo a los lectores con tus frases de cajón o vas a venir a pelear?"

Ambos adoptaron su guardia pero fue el mutante quién se decidió por atacar primero y pese a su enorme tamaño se movía igual o más rápido que Shiryu. Una lluvia de golpes calló sobre el dragón y pese a sus esfuerzos le fue difícil contener la mayoría de los golpes pues él tenía dos brazos y su adversario cuatro. Tras sentir una combinación rápida de puñetazos terminó en el suelo.

Maldición, es muy fuerte, tanto como yo pensó el guerrero marino.

Una sombra lo cubrió. León levantó la vista y observó como el insecto caía sobre él, más sin embargo, logró apartarse justo antes de ser aplastado y aprovechando el desconcierto de su oponente le conectó un fuerte golpe en la mandíbula haciéndolo retroceder algunos pasos, pero de inmediato se recuperó.

"Necesitas mejores golpes que ese si quieres vencerme" advirtió.

"¿Algo como esto? ¡Tempestad Marina!"

El flujo de agua chocó con violencia contra el escarabajo, aún así no lo movió ni un milímetro.

"¿Agua? ¿Me atacas con un simple chorro de agua? Eres más patético de lo que imaginé" declaró el mutante con desprecio.

"Bueno, tal vez mis técnicas no son muy poderosas y mi forma de luchar muy espectacular pero ya quisiera un Caballero del Zodiaco o un Saiyajin tener la mitad de mi carisma"

"Te mostraré un ataque de verdad ¡Thunder Shockwave!" anunció.

Inclinado ligeramente su cabeza, una gran cantidad de energía se concentró en la punta de su cuerno para luego liberarla en una potente ráfaga de electricidad que golpeó con gran fuerza al dragón legendario, arrojándolo de nueva cuenta contra el suelo.

"Jamás podrás vencerme mientras sigas luchando con ese nivel tan bajo, es mejor que uses todas tus fuerzas"

Con algo de dificultad Shiryu se puso de pie, todo el cuerpo le temblaba por la sacudida eléctrica.

"Tiene razón, debo dejarme de juegos y pelear al máximo" murmuró a si mismo "Muy bien, ahora vamos a luchar a lo grande ¡Así que prepárate!"

De azotea en azotea, Sailor Mercury corría rumbo al centro de la ciudad luego de recibir una llamada de Mina diciéndole que varios monstruos habían aparecido causando problemas. A pesar de la orden de Setsuna, Amy no estaba dispuesta a abandonar la lucha dejando solo a Shiryu, en su opinión no era algo correcto.

Se detuvo al notar como cuatro figuras la esperaban a unos metros al frente. Se trataban de Serena, Rei, Mina y Lita (todas en su forma de Sailor), al verlas simplemente sonrió y apresuró el paso hasta llegar al lado de ellas.

"Es bueno verte, Mercury" dijo Serena "Creo que ya podemos ir a ayudar a Shiryu"

"¡Es cierto, vamos!" alentó Mina.

El grupo entonces se dirigió rumbo al lugar de la batalla. Mientras corrían Sailor Mars se acercó discretamente a la chica de cabello azul para tratar de disculparse con ella.

"Amy, sobre lo de ayer yo quisiera... " empezó a decir Rei.

"No es el momento de hablar de eso" interrumpió Mizuno con cierta frialdad.

La sacerdotisa se mordió el labio inferior. No podía creer que su amiga aún estuviera enfadada con ella por la discusión del día anterior, definitivamente tenía que aprender a moderar su lengua. En eso, sintió un escalofrío recorrer su espina y de inmediato se detuvo, llamando la atención de sus compañeras.

"¿Qué ocurre, Rei?" quiso saber Lita.

Pero la joven Hino no respondió, estaba temblando a la vez que un sudor frío corría por su frente.

"Es... es una... presencia" alcanzó a decir entrecortadamente "¡Una presencia increíblemente poderosa! ¡Es Shiryu!"

Los presentes no podían creer las lecturas arrojada por sus escáneres de poder. Aún Maxuell Sheppard se mostró sorprendido por el repentino incremento de la energía del Dragón Legendario. Sobra decir que tanto Kaiba como Alexia no daban crédito a sus ojos.

"¡Esto no puede ser verdad!" vociferó la pelirroja "Sí las lecturas son correctas, significa que ahora ese tipo tiene casi el doble de poder que antes"

"Tiene que haber algún error, no pudo volverse tan fuerte en tan sólo una semana y media" apoyó el científico.

Sheppard por su parte, sólo permanecía en silencio. Le habían dicho que los Dragones Legendarios poseían poderes extraordinarios y que no debía subestimarlos. Sí realmente eran los guardianes del planeta entonces tal vez esto sólo era una muestra de su poder real. Debía tener cuidado de ahora en adelante.

Una poderosa aura celeste cubría el cuerpo del guerrero del mar produciendo una fuerte corriente de viento, la cual levantaba trozos de concreto, polvo y cualquier objeto que no fuera lo suficientemente pesado para sostenerse. El mutante sin quererlo tuvo que retroceder algunos paso por la fuerza desplegada por su oponente. Según la información proporcionada por el Dr. Kaiba el sujeto conocido como Shiryu no debería tener aquellas fuerzas.

"Ahora si vas a ver, inche cucaracha súper desarrollada, te voy a dar tu insecticida " declaró el dragón.

A gran velocidad arremetió el chico de azul a su oponente conectándole un golpe en el rostro de tal potencia que lo arrojó varios metros hacia atrás dejando un profundo surco en el piso. El mutante tardó unos segundos en asimilar lo sucedido pues al ataque lo había dejado bastante aturdido, algo mal trecho se puso de pie y miró a su enemigo quien lo contemplaba con los brazos cruzados y una sonrisa burlona en su rostro. Bastante irritado el escarabajo nuevamente se dispuso a usar su técnica del Thunder Shockwave. La poderosa descarga se abalanzó contra el dragón pero éste haciendo uso de sus grandes reflejos la esquivó para luego dirigirse contra su adversario quien no cesó en su intento de acertarle con su ataque, pero todos sus disparos eran evitados por Shiryu mientras se acercaba poco a poco. Un disparo más fue evitado por el héroe saltando y en el aire contraatacó con una Tempestad Marina pero al igual que antes no causo daño alguno al insecto. Shiryu aterrizó a poco menos de dos metros del mutante quien no dudó ni un instante y le disparó a quemarropa su poder, más sin embargo el defensor ya lo tenía previsto, dio un nuevo salto y la descarga eléctrica golpeó el suelo mojado por su técnica y la condujo de vuelta a su disparador quien la resintió fuertemente.

"Por eso, niños, no es bueno jugar con electricidad sin la supervisión de un adulto" comentó León "Ahora ya no pueden decir que este fanfic no es educativo"

Nuevamente el monstruo se puso de pie afectado todavía por su propia técnica, las cosas ahora habían cambiado, se suponía que con su nivel de poder igualaría e incluso superaría a Shiryu, pero por alguna razón éste había aumentado su poder a casi el doble y por ende los cálculos hechos por el Dr. Kaiba y sus científicos ahora resultaban inútiles. Tenía que pensar en algo y rápido. El dragón estaba por iniciar de nuevo la ofensiva cuando notó como su enemigo daba un pequeño salto y se introducía bajo la tierra. Un poco preocupado por esto, el guerrero de azul trató de buscarlo por medio de su aura pero ésta había desaparecido luego de enterrarse, la única alternativa era esperar a que hiciera su siguiente movimiento. Repentinamente un faro del alumbrado público estalló y del mismo surgió un rayo eléctrico el cual se dirigió a nuestro héroe, que pudo esquivarlo gracias a sus excelsos reflejos, aún así, otra descarga surgió del interior de uno de los edificios y apenas pudo evitarlo y no eran de los únicos lugares de donde lo atacaban pues en pocos segundos salían relámpagos eléctricos de tomas de corriente, postes, electrodomésticos, aparatos electrónicos, en fin, de cualquier cosa que requiriera electricidad. Shiryu estaba desconcertado pues debido a la inusual ofensiva le era difícil prever los ataques por lo que defenderse de ellos se volvía cada vez más complicado.

Ese bicho mal nacido esta usando la red eléctrica para atacarme, de esta forma no corre riesgo de ser contraatacado por mis técnicas se decía mentalmente el dragón marino Odio admitirlo pero es una maniobra muy astuta

Las descargas se volvían más continuas y poderosas a cada momento, pues la ventaja de usar la red de electricidad era el que podía aprovecharse de tal recurso para aumentar la fuerza de sus ataques. Pese a sus esfuerzos Shiryu no había podido evadir todos los rayos y algunos le habían acertado lastimándolo y mermando su capacidad para escapar. Pero en eso se percató de algo; si el mutante estaba bajo tierra ¿cómo podía saber hacia donde dirigir las descargas eléctricas?, la única respuesta era que debía guiarse por el aura de su oponente tal como él lo hacía. Para tratar de comprobar su conjetura, el guerrero desapareció por completo su presencia y permaneció quieto. Los rayos aún volaban por doquier pero carecían de la precisión de antes, más bien parecían lanzados al azar. Después de un rato estos cesaron y desde las profundidades del subsuelo surgió la silueta del mutante.

"Tengo que admitir que usar el sistema eléctrico fue una movida muy inteligente pues de esa manera podías atacar de muchos puntos distintos a la vez sin revelar tu posición" aceptó Shiryu "Pero el punto débil en tu táctica fue el tener que depender de tu detección del aura, una vez que la desaparecí ya no tuviste forma de saber donde estaba y tus ataques perdieron su efectividad"

"No pensé que fueras lo bastante listo para darte cuenta" confesó el escarabajo.

"Pues ya ves que sí, es mejor que no me subestimes" advirtió León "Y ahora pienso terminar con esta pelea"

El aura del dragón marino comenzó a elevarse al máximo, sin embargo, en esta ocasión la energía se reunió en sus dos puños para luego arrojarse a toda velocidad contra el insecto gigante.

"¡¡¡Colmillos del Dragón!!!" anunció mientras sus puños emitían una energía llameante.

Una rapidísima y mortal lluvia de golpes caía contra el mutante quién pese a sus numerosos miembros era incapaz de defenderse recibiendo golpe tras golpe. La fuerza del ataque era tal que la onda expansiva de cada impacto cuarteaba el suelo. Así continuó durante varios segundos más hasta que de un último puñetazo lo mandó a estrellarse contra un muro, el cual dejó hecho añicos.

"Parece que Shiryu se las está arreglando bastante bien sin nosotras, chicas" comentó Venus luego de ver la golpiza recibida por el monstruo.

"¿Pero cómo rayos le hizo ese tipo para volverse tan fuerte en poco más de una semana?" se preguntaba Rei.

"Pues no me preguntes a mi, no sé nada de esas cosas" agregó Sailor Moon.

"En realidad tu no sabes nada de nada, Serena" replicó Mars en forma irónica.

"¡Grrrrr!" gruño la rubia de coletas "¡Rei, déjame en paz!"

"Ese par nunca va a cambiar" dijo Mina con una sonrisa "¿No es verdad, chicas?" agregó dirigiéndose a Amy y Lita.

Notó entonces que a diferencia de sus otras amigas Mercury y Jupiter seguían con la mirada atenta al lugar de la pelea. Intrigada, puso sus ojos en el mismo sitio y descubrió entre sorprendida y alarmada el resurgir del mutante entre los escombros donde había terminado sepultado.

"Pe... pe... pero ¿cómo le hizo para sobrevivir a esa paliza?" murmuró entrecortadamente la diosa del amor.

"Esa cosa es fuerte, mucho más que los monstruos anteriores" dijo Lita.

"Sí" convino Amy "De acuerdo a los cálculos de mi computadora un sólo golpe de los lanzados por Shiryu hubiese bastado para liquidar al monstruo del parque de diversiones"

"¿Entonces significa que esa cosa es más fuerte que Shiryu?" preguntó Sailor Venus.

"No, puedo sentir el Ki de ambos y el de Shiryu es mucho mayor" informó Mars "Aún así, no puedo entender como no acabó con él con ese ataque tan brutal"

"Tal vez Shiryu sea más fuerte, pero recuerden que no sólo atacando se gana una batalla" indicó Sailor Jupiter.

"Es verdad, esa criatura es una especie de escarabajo gigante" observó Mercury "Algunas especies de escarabajos se protegen de sus depredadores ocultándose bajo su coraza, en el caso de este parece ser que su peligrosidad reside no en su fuerza ofensiva sino en su resistencia a las agresiones"

"Si Shiryu no logra minar su resistencia terminará por perder la pelea" concluyó Lita.

"En verdad eres como las cucarachas" comentó el dragón "Hay que aplastarte porque el DDT no te hace nada"

"Yo no soy una cucaracha, inepto, soy un escarabajo" aclaró molesto el mutante.

"Como sea, de cualquier manera no dejas de ser un bicho rastrero"

Nuevamente ambos se lanzaron al ataque en un intenso intercambio de golpes; el guerrero marino era más veloz pero la criatura lograba mantener el mismo ritmo gracias a sus cuatro brazos haciendo más pareja la pelea. El mutante logra capturar las manos de su enemigo con sus brazos superiores y con los inferiores comienza a golpear la zona abdominal del héroe de azul en repetidas ocasiones, no obstante, Shiryu se libera pateando a su enemigo y contraataca con un puñetazo en el pecho lanzándolo al suelo para inmediatamente saltar e intentar caer sobre él con su pierna derecha, pero el escarabajo se hace a un lado a tiempo para evitar la acometida y contraatacar embistiendo al dragón, quién sale despedido hasta chocar contra una pared de uno de los edificios cercanos, quedando sepultado bajo los escombros.

"Veamos quién es el que será aplastado, gusano" dijo el monstruo.

Caminó hacia donde había terminado su enemigo listo para seguir con la batalla, pero en eso, una columna de agua surgió detrás de él y adquirió la forma de una mano gigante la cual lo aprisionó entre sus dedos. Intento zafarse pero pese a ser sólo agua era tan dura como roca. Su atención se desvió cuando otra silueta emergió de entre los trozos de concreto y cristal esparcidos frente a él, se trataba del Dragón del Mar.

"Dices que soy patético porque usó técnicas de agua, haber si esto te parece patético" declaró Shiryu mientras su aura se elevaba nuevamente a su máximo nivel "¡¡¡Torrente Acuático del Dragón!!!"

Inmóvil el mutante únicamente pudo observar como el poderoso flujo de agua en forma de torbellino se acercaba poco a poco, haciéndolo sentir como un pequeño insecto a punto de ser atropellado por un automóvil. El chorro lo arrastró fuertemente arrojándolo al otro extremo de la calle donde fue a dar contra otro edificio cuya fachada se vino abajo al hacer contacto con él. Sin duda ese ataque bastaría para eliminar a cualquiera.

Aún así, Shiryu no deseaba confiarse e intentó sentir el aura del monstruo pero sin resultado, pero de todas formas decidió ir a buscar el cadáver pues sabía que ese monstruo también tenía la habilidad de ocultar su presencia. Caminado con cautela empezó a remover escombros con chorros de agua pero la criatura no aparecía por ninguna parte. Antes de que pudiera reaccionar el insecto gigante surgió de debajo de la tierra y de su boca escupió una sustancia viscosa la cual envolvió al dragón legendario, impidiéndole moverse.

"¿Qué es esta $&/ cosa?" exclamó León.

"Es mi goma súper pegajosa" informó el escarabajo "Ahora te será imposible escapar"

"¿Escapar? ¡JA! Si no mal recuerdo soy yo quién te está dando un paliza" le recordó Shiryu "¿Por qué habría de escapar?"

"Pues después de esto desearás haberlo hecho"

El mutante comenzó a concentrar su aura hasta elevarla a su máximo nivel, siendo contemplado por el héroe con preocupación. Se notaba que iba a usar todo su poder en un ataque definitivo y dada su situación actual, le sería imposible esquivarlo o siquiera poner una defensa adecuada.

"¡Tenemos que ayudarlo!" exclamó Amy.

"Es cierto, esa cosa lo ha inmovilizado y no puede defenderse" convino Lita.

"Pues ¿qué esperamos entonces?" dijo Rei.

Las Sailor Scouts estaban por lanzarse al rescate cuando una voz las detuvo...

"¡Alto!"

Todas las chicas se volvieron encontrándose con quien menos imaginaban. Una angulosa silueta se erguía frente al grupo de guerreras de la Luna llena, de largo y oscuro cabello verde y ataviada con uniforme de marinero, se trataba de la protectora de la puerta del tiempo, Sailor Pluto. La Outer Scout avanzó hasta estar a unos cuantos pasos del grupo de Inners, las cuales la contemplaban con expresión confusa.

"Creí haberles dicho que no se inmiscuyeran en esta batalla" les recordó Setsuna "Es asunto de los Dragones Legendarios ahora"

Sailor Jupiter apretó fuertemente los puños y los dientes al oír las palabras de su compañera.

"Pluto, somos sailor guerreras y nunca vamos a dejar de serlo y nuestra principal misión es la de proteger a este mundo y sus habitantes ¿crees que podemos quedarnos sin hacer nada mientras un ser maligno amenaza la vida de las personas?"

"Como dije, ese ya no es nuestro problema" replicó la scout del tiempo con indiferencia.

"¡QUÉ!" exclamó Lita.

"Setsuna, Shiryu está a punto de recibir un ataque por parte de esa criatura y si no lo ayudamos tal vez muera ¿acaso no te importa?" la cuestionó Mercury.

"Sí es ese su destino..." fue la respuesta de la Outer.

"¿Cómo puedes decir eso, Pluto, estamos hablando de la vida de una persona?" le reclamó Sailor Moon.

"Sí insisten en intervenir tendrán que hacerlo pasando sobre mí" advirtió.

Las chicas no podían creer que su compañera pudiese actuar de esa forma tan fría e indiferente ante la precaria situación del dragón legendario. Pero ya no pudieron seguir con la discusión pues un sonido llamó su atención. El mutante había concentrado todo su poder en su cuerno y se había arrojado contra Shiryu como si fuese un torpedo. Enredado en aquella masa viscosa el héroe fue incapaz de defenderse de aquel poderoso ataque. Tras el impacto fue arrastrado por el escarabajo hasta chocar con un edificio el cual se vino abajo completamente luego del terrible golpe, arropando a ambos contendientes.

"¡¡¡SHIIIIIIRYUUUUUUUU!!!!" exclamó desesperada Amy.

Un estremecimiento sacudió el cuerpo entero de Minerva luego de escuchar aquel sonido atronador. Tenía un mal presentimiento de los recientes sucesos. Aún así no dejaba de preguntarse la razón por la cual había ido a aquel sitio tan peligroso donde se estaba llevando a cabo una dura batalla. Estando en su casa, desde que todo inició una sensación de inquietud se apoderó de ella y sin pensar acudió al sitio del encuentro. ¿Pero qué podía hacer ella en ese lugar? Sólo era una débil chica, una chica común y corriente... común y corriente... ¡No! Eso no era verdad, nunca había sido alguien común, no con aquellas habilidades tan extrañas que poseía desde niña, las misma que le permitieron saber lo que ocurría o al menos presentirlo...

"Me pregunto qué estará pasando en ese lugar" murmuró viendo hacia el sitio donde se levantaba una gran columna de humo.

"Está ocurriendo una batalla" repuso una voz a su espalda.

Sobresaltada se volvió dándose cuenta de la presencia de Okko.

"León está peleando con uno de los seres que ponen en peligro a nuestro mundo, pero temo que en estos momentos ha sido derrotado" agregó el felino con voz solemne.

"Es decir que ha..."

"No, pero su aura está muy débil y si no recibe ayuda pronto, morirá" sentenció "Pero no creo que hiciera falta que te lo dijera ¿verdad?"

La inglesa simplemente bajo la mirada.

"León desarrolló sus cualidades físicas desde niño, eso le permitió aprender artes marciales más fácilmente que cualquier otro humano" informó Okko "En tu caso no fue tu cuerpo el que desarrolló grandes habilidades sino tu mente, es por ello que te diste cuenta de lo que sucedía"

"Es verdad, cuando conocí a León supe que no era una persona ordinaria gracias a mis habilidades por eso desconfié de él, no esperaba lo que me contaron después" confesó Minerva con cierta tristeza.

"¿Qué harás ahora?" quiso saber el tigre.

"¿Sí me niego a ayudarlos encontrarán a alguien más que lo haga?" preguntó a su vez la rubia.

"No" replicó el felino "Pero eso ya lo sabías ¿verdad?"

"Sí, pero no entiendo porque ese chico León me mintió"

"Bueno, es difícil saber lo que pasa por la cabeza hueca de ese muchacho, pero creo que lo hizo porque no quería obligarte a hacer algo en lo que no estuvieras de acuerdo"

Un silencio asesinó la voz de la adolescente mientras meditaba la situación. León no le había agradado mucho cuando lo conoció, le pareció muy antipático, sin embargo, les había salvado la vida a ella y su hermana y se había preocupado en saber si ella estaba de acuerdo o no con su destino, cuando sabía que ese tigre blanco probablemente la habría obligado a aceptarlo. ¿Podría abandonarlo entonces cuando está a punto de morir sólo por su inseguridad?

"¿Cómo puedo ayudarlo?" preguntó Minerva.

"Déjame decírtelo" contestó Okko con una sonrisa.

Tras el impacto del mutante con el dragón legendario el Dr. Kaiba esbozó una sonrisa de oreja a oreja, mostrando claramente cuán orgulloso estaba luego de que su criatura se había impuesto al héroe en la batalla pese a estar en desventaja. Alexia se sintió un poco molesta pues le desagradaba de sobremanera el científico y esperaba poder restregarle en la cara el fracaso de sus "mascotas", pero también se sintió algo aliviada pues ya no tendrían que preocuparse por aquel enemigo tan poderoso. Discretamente miró a su jefe Maxuell y notó, no sin cierto desconcierto, como este permanecía serio pese a la victoria del mutante.

El hombre de largo cabello blanco contemplaba el monitor en el más absoluto silencio. No entendía bien porque pero repentinamente lo había asaltado un sentimiento de inquietud muy profundo, era como si presintiera que algo estuviera por suceder, algo que no lo beneficiaba.

"¿Ocurre algo malo, señor Sheppard?" quiso saber la pelirroja.

"No me pasa nada" replicó el aludido con rudeza.

"¡Jajaja!,o al parecer Shiryu no fue rival para mi pequeño bebé" intervino el calvo en forma presuntuosa "Esa es una muestra más de mi genio"

"Eso suponiendo que haya sido derrotado" dijo Maxuell con seriedad.

"¿Realmente piensa que ese sujeto pudo sobrevivir a ese ataque?" le preguntó Kaiba.

"Nunca subestimes a un dragón legendario" replicó simplemente el hombre de albina cabellera.

"¿Dragón legendario?" murmuró Alexia con perplejidad.

Casi todas las scouts se veían consternadas por el espantoso suceso. Sailor Mercury lloraba desconsolada intentando ser calmada por Serena y Mina mientras Rei y Lita contemplaban el desolador panorama. Sailor Pluto, por otro lado, lucía tan imperturbable como siempre.

"Shiryu, Dragón del Mar ha sido derrotado" murmuró Sailor Jupiter.

"No puedo sentir su presencia" indicó la sacerdotisa.

"¡¡NO, NO ES CIERTO!!" gritaba Amy entre sollozos.

Completamente furiosa la sailor del trueno se volvió para encarar a su compañera quien se limitó a mirarle con indiferencia, lo cual sólo logró irritar aún más a Lita.

"Espero y ya estés contenta, Setsuna" le espetó "Ahora por tu culpa Shiryu está muerto"

"El único culpable de la muerte del dragón marino es él mismo, pues no supo vencer a su rival" replicó Pluto con frialdad.

Jupiter estuvo a punto de lanzarse contra la guerrera de cabello verde cuando se percató de algo que sucedía en la pila de escombros. Algunos trozos de concreto comenzaron a moverse y segundos más tarde salieron despedidos al cielo empujados por una fuerza misteriosa. Todos esperaban que se tratara de Shiryu, pero no fue así. La siniestra figura del mutante emergió de entre la nube de humo acabando con las esperanzas de la guerreras.

"Ese bastardo aún está con vida" dijo la scout del trueno con frialdad para luego golpearse la palma con su puño "Pero no será por mucho tiempo"

Nuevamente la joven Kino estuvo a punto de lanzarse a la batalla cuando una bola de luz la golpeó, arrojándola contra el suelo. Había sido el Grito Mortal, la técnica especial de Sailor Pluto.

"¿Por qué lo hiciste, Setsuna?" quiso saber sailor Mars.

"Les dije que si querían intervenir sería pasando sobre mi" les recordó la guerrera del tiempo.

Los dientes de Hino tronaron por la furia que sentía hacia Setsuna por su actitud. ¿Cómo era posible que ella siendo una Sailor Scout no les permitiera luchar si ya no había nadie más para hacerlo? Esa idea cruzaba su mente cuando algo más llamó su atención, una aura estaba ardiendo fuertemente. Al darse vuelta descubrió como el cuerpo de Sailor Mercury era rodeado por una energía celeste.

"Sí tengo que derrotarte para ir a luchar entonces lo haré" dijo Amy fríamente mientras algunas lagrimas aún corrían por sus mejillas.

"Inténtalo" desafió Pluto.

La pelea estaba por iniciar cuando Sailor Moon se interpuso entre ambas para tratar de detenerlas.

"¡Alto!" le exigió Serena "Ambas son Sailors, no deben luchar entre ustedes"

"Apártate, Serena, sabes bien que Pluto no cambiará de opinión" le ordenó la joven genio con una expresión seria "Ni yo tampoco"

"Pero, Amy..." murmuró la chica de coletas sin poderlo creer.

Justo cuando se iban a lanzar una contra otra la voz de Sailor Venus las detuvo. La cortina de polvo se había disipado completamente dejando ver algo que sostenía el mutante en su mano inferior derecha. Se trataba del brazo de Shiryu. El monstruo sacó el resto de su cuerpo de bajo los escombros y lo arrojó al frente.

Sin pensarlo dos veces Sailor Mercury corrió hacia el lugar donde se hallaba el dragón marino pero Setsuna se interpuso en su camino. La chica de cabello azul le lanzó una mirada tan gélida como un iceberg.

"Hazte a un lado" le ordenó Amy "No pienso dejar morir a Shiryu"

"El cause de los ríos del destino no puede ser cambiado por nadie" dijo la Outer scout.

"¡Rapsodia Acuática de Mercurio!" anunció.

Por otro lado el monstruo se acercó lentamente al cuerpo inconsciente de Shiryu. Había agotado por completo sus energías, pero había valido la pena pues su enemigo estaba a sus pies medio muerto, esperando simplemente el golpe final. Tomó un enorme trozo de concreto dispuesto a aplastarle la cabeza.

"Sobreviviste gracias a esa armadura que traes puesta, de no haber sido por ella mi ataque te hubiera partido a la mitad" comentó el escarabajo "Pero aún así tienes las costillas hechas polvo y numerosas hemorragias internas, lo más piadoso es que te mande al infierno lo más pronto posible, gusano"

"Pues... hazlo de una vez" dijo Shiryu ante la sorpresa del monstruo "Será preferible a seguir oyendo tus diálogos tan trillados"

"Ah, con que estabas consciente, pero eso sólo será temporal"

"Cállate ya y deja de fastidiarme a mi y a los lectores"

"Cómo prefieras, adiós Dragón Shiryu"

Ambos poderes pugnaban por ser el vencedor, tanto la Rapsodia de Mercurio como el Grito Mortal, pero ninguno parecía imponerse. El resto de las scouts miraban la escena sin poder creerlo. Jamás se hubieran imaginado ver luchar a dos Sailor Scouts y menos que esas dos fueran Sailor Mercury y Sailor Pluto, pero como decían por ahí, "en esta vida todo es posible". Sin embargo, algo inesperado sucedió. Una gran bola de fuego cruzó los aires sobre las cabezas de Setsuna y Amy e impacto en el temible monstruo, salvando al Dragón del Mar. Ambas guerreras interrumpieron su pelea tras dicho suceso.

Nadie pudo evitar el mirar el sitio donde provino el providencial ataque. Sobre la cornisa de un segundo piso una figura tenía extendida la palma de la mano hacia el mutante. Sin duda alguna se trataba de una mujer, una mujer con armadura. Sobre su cabeza lleva una especie de corona similar a la de Camus de Acuario, la cual le permitía lucir su largo y dorado cabello, además su rostro se hallaba cubierto por una máscara similar a la de Shiryu. Su armadura era un poco más ligera que la del Dragón del Mar. Sus rasgos más sobresalientes son la cabeza de dragón colocada sobre su hombro izquierdo a manera de hombrera y los decorados en forma de llamas de color dorado que contrastan con el color uniformemente rojo del resto de la armadura.

De varios saltos la chica llegó hasta donde yacía el Dragón Legendario, quién al mirar a la misteriosa chica frunció una pequeña sonrisa.

"¡Qué bueno que viniste, a mis costillas y a mi nos da gusto verte!" comentó Shiryu "¿Pero por qué tardaste tanto?"

"Perdóname, no estaba segura si quería hacer esto" se disculpó la chica algo apenada.

"¡No, no, y no!" replicó León para desconcierto de Minerva "Cuando te pregunten eso debes decir algo gracioso como 'fue por el tráfico' o 'no encontraba la calle', en definitiva habrá que trabajar en tu sentido del humor"

"¿Siempre tienes que actuar como un completo idiota?" preguntó la inglesa.

"Claro, es por eso que los lectores me adoran"

"No importa, quédate aquí mientras yo me encargo de esa cosa"

"Oh, no lo sé de pronto me han dado unas ganas tremendas de ir por una hamburguesa"

La guerrera de armadura roja ignoró el comentario y avanzó hacia donde estaba el mutante quien ya se había recuperado del ataque de Minerva. El monstruo observó por unos momentos a la chica e hizo la pregunta obligada.

"¿Quién eres tú?"

"Mi nombre es... Shoryuki, Dragona de la Tierra" contestó "Y he venido a derrotarte"

"¡Ey, Shoryuki, deja de fusilarte diálogos de Dragon Ball y liquídalo pronto!" le gritó Shiryu a lo lejos.

La chica volteó y le lanzó una mirada de enfado para luego regresar la vista al mutante quién la contemplaba con curiosidad, era obvio que no se esperaba a alguien como ella.

"Vaya, vaya, así que hay más personas como Shiryu, no me lo imaginaba" comentó el monstruo un poco divertido "Ven, niña, muéstrame lo que tienes"

"Como gustes" contestó la dragona terrestre.

Una aura rojiza comenzó a envolver el cuerpo de la joven heroína causando que su cabello se elevara ligeramente. Una nueva batalla estaba por dar inicio.

-Fin del Capítulo 7-

Notas del autor: Bueno, como lo había prometido aquí hubo un capítulo casi por completo de acción, bueno en realidad no hubo tanta como esperaba pero fue porque tuve poca inspiración, lo siento, el regreso a clases me estropeó la imaginación. También por otras cuestiones el capítulo se alargo nuevamente mucho y por eso no cupo la pelea de Shoryuki, pero bueno, tendrá todo un episodio para ella solita donde podrá lucirse, además así la hago más de emoción, jejeje.

Bueno, me despido pero sólo temporalmente, así que ya lo saben...

...SEE YOU SPACE COWBOYS.