La Esencia del Dragón
Por Dracofonte
Capítulo 8: "Shoryuki, Dragona de la Tierra"
Una vez más los operadores observaban sorprendidos las lecturas arrojadas por los escáneres de poder de sus consolas. Según estos, el poder irradiado por la nueva defensora llamada Shoryuki era el mismo que el desplegado por el Dragón del Mar. Tanto el Doctor Kaiba como Alexia estaban pasmados ante la nueva guerrera sin saber que pensar o decir. La pelirroja voltea hacia su jefe tratando de encontrar respuestas pero se topa con un semblante serio. Sheppard contemplaba fijamente la figura femenina proyectada en los monitores, Finalmente el segundo elemento ha aparecido pensó.
"¿Señor, acaso usted sabe quién es esa chica?" preguntó la asistente.
"Ella es... un Dragón Legendario" replica simplemente el aludido.
Con algo de dificultad Shiryu trató de sentarse sobre un montículo formado por escombros de los edificios. Le costaba algo de trabajo por sus numerosas heridas, externas e internas, pero no cesaba en su intento, no quería perder detalle de las habilidades de su nueva compañera. Aún no dejaba de sorprenderse por el poder de Shoryuki, a pesar de ser la primera vez que utilizaba sus poderes estos igualaban los suyos. En verdad los restantes dragones eran más poderosos. Unos brazos lo sujetaron del hombro y brazo izquierdo.
"No deberías moverte" reprendió una cálida voz "Eso sólo agravará tu condición"
"Bah, pero si sólo se tratan de unos rasguños, Mercury" replicó tranquilamente Shiryu tratando de hacerse el fuerte.
Miró sobre su hombro y entonces pudo contemplar el cincelado mármol de su rostro, iluminado por una pareja de lunas de zafiro. No importaba cuantas veces la mirase, aquella cara siempre conseguía fascinarlo. Pero ahora notó que dicha belleza estaba opacada por rastros de lagrimas.
"¿Acaso has estado... llorando?" preguntó el dragón desconcertado.
"¡Y no sólo llorando, sino que además estaba dispuesta a quitar del paso a quién se le atravesase con tal de venir a ayudarte!" intervino Mina "Si eso no es amor entonces no sé que pueda ser"
"¡VENUS!" exclamó Mercury completamente ruborizada.
"¿Ahora lo vas negar?"
"Bueno... no, pero..." balbuceó Amy.
"No sabía que significaba tanto para ti" dijo León con sinceridad "Gracias por la preocupación"
"Shiryu, yo..." murmuró la joven genio.
"Oye, no es para que te pongas así, me comportó dócil porque estoy herido e indefenso" confesó el héroe de azul volviendo a su habitual cinismo "Pero en cuanto me reponga volveré a ser el mismo patán que conoces"
"Entonces deberías pasar más tiempo herido, eres más agradable así" dijo Mars interviniendo en la conversación.
"Pues con una heroína tan 'competente' como tú seguro me costará trabajo terminar como ahora" contraatacó el guerrero del mar con ironía.
Rei descargó una cascada de improperios sobre el dragón, quién sólo la miró con una sonrisa irónica sin replicar. La escena era contemplada por Sailor Pluto. Una vez segura que las scouts no participarían en la batalla dio media vuelta lista para irse pero Lita la detuvo.
"Respóndeme una cosa, Setsuna" pidió la sailor del trueno "¿Sabías qué esto iba ocurrir? ¿Qué esa chica Shoryuki aparecería?"
"Cómo dije, nadie puede cambiar el cause de los ríos del destino" contestó sin volverse.
Y sin decir nada más comenzó a alejarse. Lita simplemente la observó en silencio por algunos segundos. La batalla dio inicio atrayendo entonces la atención de todos los ahí reunidos.
La Dragona de la Tierra atacó una velocidad vertiginosa conectando un fuerte golpe en el pecho del mutante. Sin embargo, el golpe sólo lo empujó cinco metros sin derribarlo.
"Qué decepción, creí que serías más fuerte" dijo el escarabajo.
Pero la guerrera no contestó, estiró la mano lista para realizar un ataque.
"¡¡¡BOMBA DE FUEGO!!!" gritó descargando una poderosa bola de fuego directo a su adversario.
Contrario a lo que podía esperarse el monstruo se arrojó contra la esfera incandescente. Sorprendentemente no le causó daño alguno al chocar con ella y tampoco consiguió frenar su avance. Una vez a distancia apropiada descargó un fuerte golpe contra la dragona quien lo evitó con facilidad y contraatacó con una patada en un costado de la cabeza desquilibrándolo un poco para luego golpearlo repetidas veces en abdomen y terminar con otra patada que lo alejó a varios metros de ahí, pero nuevamente no había conseguido derribarlo.
"¿Qué sucede?" dijo perpleja Sailor Moon "Tu amiga le está dando un paliza a ese monstruo y pese a eso no ha conseguido tumbarlo ni una sola vez, no lo entiendo"
"Es cierto, a pesar de que posee un poder igual o mayor al tuyo" agregó Mars.
"Un poder igual sí, pero no posee mis mismas habilidades" replicó Shiryu.
"¿A qué te refieres?" inquirió Mercury.
"Pues que a diferencia de mi, Shoryuki no ha tenido ningún tipo de entrenamiento en combate cuerpo a cuerpo"
"Es cierto, sus movimientos son improvisados" observó Jupiter para luego agregar: "Aunque por momentos da la sensación de saber lo que hace, es extraño"
"Eso es porque los Dragones Legendarios somos reencarnaciones y poseemos habilidades inatas pero estás sólo las vamos descubriendo conforme usamos más y más nuestros poderes, al principio no las dominamos y surgen por mero instinto" aclaró León "Y esta es la primera vez que Shoryuki usa sus poderes"
"¿¿¿QUÉ???" exclamaron a unísono las scouts.
"Sin embargo..." empezó a decir Mars "...eso no explica porque los golpes de tu amiga no surten el mismo efecto y eso que esa cosa ha perdido gran parte de su poder"
"Como dije no poseemos las mismas habilidades" recalcó Shiryu "Mi fuerte es, precisamente, la fuerza física..."
"¿Y el de Shoryuki?" quiso saber Venus.
Una sonrisa sombría se trazó en los labios del dragón.
"Tanto ustedes como yo estamos por averiguarlo"
El mutante atacaba con gran ferocidad pero sin mucho resultado. Shoryuki lograba evitar todas las acometidas gracias a su extraordinaria velocidad pero a la hora del contraataque se veía inofensiva. Sus golpes no hacían mella en la dura piel del escarabajo, dando estos factores como resultado un estancamiento en el combate, pues ninguno parecía ser capaz de dañar al otro. El mutante trataba de idear algún plan para vencer a su nueva enemiga pero no veía ninguna forma. La Dragona de la Tierra era mucho más rápida que Shiryu pero en contraste también era más débil físicamente, además parecía ser bastante inexperta en combate. Era de eso de lo que debía aprovecharse.
Rápidamente se lanzó contra Shoryuki tratando de conectarle un golpe con uno de sus cuatro puños pero nuevamente fue evitado por ésta y de nueva cuenta contraatacó con una patada. Sorprendentemente el mutante salió despedido por el golpe y se estrelló duramente contra el suelo. Esto desconcertó a los espectadores de la batalla. Sin perder tiempo la guerrera terrestre se arrojó confiadamente contra el derribado enemigo lista para rematarlo. Shiryu, alarmado, se dio cuenta de inmediato de lo que el escarabajo pretendía y le gritó a su compañera que se detuviera.
"¡¡¡Espera, Shoryuki, es una trampa!!!"
Pero fue demasiado tarde. El monstruo se irguió y lanzó la misma sustancia pegajosa con la que había inmovilizado a Shiryu. Pero la dragona no pareció sorprenderse, con la velocidad del rayo estiró una mano y disparó un Bomba de Fuego que deshizo por completo aquella masa viscosa.
"No creíste que esa treta funcionaría conmigo ¿o sí?" preguntó con frialdad Minerva "El hecho de que sea una inexperta peleando no me vuelve una estúpida"
"¿Cómo rayos lo...?"
"...supe" dijo la chica completando la frase del monstruo "Tal vez el poder leer tu mente ayudó un poco"
"¿¿¿Acaso puedes leer mi mente???"
"Y no sólo eso" declaró Shoryuki
De inmediato dos enormes trozos de concreto golpearon al mutante por ambos costados ante la sorpresa de todos. Los pedruscos no habían tenido gran efecto en él pero habían conseguido sorprenderlo.
"¿¿¿Cómo rayos hiciste eso???" exclamó desconcertado el insecto.
"Se llama psicokinesis y estás a punto de probar más"
Dicho esto comenzó a arder su aura al mismo tiempo que cientos de fragmentos de piedra, concreto, acero y cristal comenzasen a levitar en torno a ella y a una orden suya se abalanzaron contra el monstruo velozmente. En vano trato el agredido de evitar la lluvia de proyectiles, era demasiado lento para ellos. Por sí solos no constituían un peligro pero en conjunto producían un serio daño. Uno tras otro cayeron implacablemente hasta derribarlo y aún en el suelo la lluvia de escombros siguió inmisericorde hasta dejarlo enterrado bajos estos. Shoryuki se aproximó con cuidado al montículo en espera de su enemigo, sabía muy bien que ese ataque no bastaba para matarlo.
"Vamos, sal a pelear" le exigió la Dragona de la Tierra.
Y como respondiendo a sus palabras el escarabajo emergió de la tierra tras su espalda listo para descargarle un golpe pero la heroína de rojo dio media vuelta y lanzó una bola de fuego a quemarropa mandándolo a volar. Shiryu y las Sailor Scouts estaban sorprendidas por el giro que había tomado la pelea así como por las habilidades mostradas por la dragona terrestre.
"Wow, tu amiga es realmente buena" dijo S. Moon en forma halagadora.
"Jamás me imaginé que tuviera esa clase de habilidades" comentó el dragón marino admirado.
"Y ahora está ganando ventaja" observó Jupiter "Es como dijiste, conforme más pelea parece hacerlo mejor"
El mutante se reincorporó con algo de dificultad y al hacerlo sintió un profundo dolor en el pecho, justo donde había recibido el ataque de su adversaria. Esa bola de fuego había sido más fuerte que las anteriores y no atinaba a explicar porque. ¿Significaba que su enemiga se había vuelto más fuerte de repente o sólo se había estado reservando para medir sus habilidades? Lo último sonaba más lógico. Sea como fuere estaba empezando a perder terreno y eso no le agradaba.
"¿Qué piensas hacer? No puedes usar tu Thunder Shokwave por tu debilidad y tampoco pelear conmigo cuerpo a cuerpo pues soy mucho más rápida" indicó Shoryuki.
No hubo respuesta, el mutante no pensaba gastar su saliva en contestar pues sabía perfectamente que la dragona leía su mente como un libro abierto. Una gran desesperación se apoderó de él, no podía hacer nada sin que su oponente lo anticipara. Viendo la indecisión del monstruo decidió seguir con el ataque y recurriendo nuevamente a su psicokinesis lo atacó con una nueva lluvia de escombros. Esta vez consiguió evadir un poco más de proyectiles movido por su desesperación. En ese momento cayó en la cuenta del punto débil de Shoryuki. Estaba muy disminuido por la batalla anterior pero no importaba aún tenía el suficiente poder para ganar aquella pelea. De golpe estalló su aura produciendo una onda de choque que devolvió los trozos de concreto a la guerrera de rojo lanzándola a su vez contra el suelo. Tan rápido como centella el escarabajo se arrojó contra ella antes de que pudiera reponerse y la sujetó fuertemente del cuello con sus brazos superiores mientras con los inferiores golpeaba despiadadamente su abdomen. Shiryu y las Sailors al reincorporarse (pues al igual que Shoryuki habían salidos despedidos por el estallido del aura) y observaron el cuadro.
"¡Shoryuki está en problemas!" señaló alarmada Mina.
"Parece que llegó la hora de actuar, chicas" dijo Lita lista para arrojarse a la batalla.
Todas las scouts estaban lista para ir en auxilio de la dragona pero son detenidas por León.
"¡Ey! Párenle a su caballo!" le ordenó Shiryu.
"¿Qué? ¿Acaso quieres que maten a tu amiga o es que crees que no podemos ayudarla por ser más débiles que tú?" le recriminó Mars.
"Sé perfectamente que son capaces de ayudarla pero si lo hacen Shoryuki no se hará fuerte" señaló el héroe de azul "Les guste o no, esta pelea es de ella"
Por otra parte el monstruo seguía estrangulando y golpeando a la guerrera terrestre sin que esta pudiera hacer algo para liberarse pues era superada en vigor por su enemigo.
"¡Eres una completa estúpida!" la insultó "Tu habilidad de leer la mente es muy útil al igual que la psicokinesis pero cometiste un error fatal, para ambas se necesita mucha concentración, en consecuencia no puedes usar las dos al mismo tiempo por ello no pudiste anticipar mi movimiento"
Poco a poco el mutante empezó a sentir como la resistencia del cuello de Shoryuki iba disminuyendo, muy pronto se rompería. Pero en eso comenzó a experimentar una fuerte sensación de calor en sus manos que rápidamente aumentó hasta volverse achicharrante y sin poderlo evitar la soltó. Fue en verdad reconfortante para los pulmones de la dragona recibir de nuevo el necesario oxigeno pero tuvo escaso tiempo para disfrutarlo. El escarabajo volvía a la carga pero al descargar un golpe su puño se detuvo a centímetros de Shoryuki quién lo había inmovilizado con su poder psíquico e inmediatamente después lo arrojó contra un edificio cercano que aún se mantenía intacto. Era tiempo de acabar con aquello. Elevó su aura de manera sorprendente superando por mucho el nivel del Dragón del Mar, juntó sus manos frente a su pecho y comenzó a formar una gran bola de fuego entre ellas.
"¡¡¡ALIENTO DEL DRAGÓN!!!"
Extendió sus manos al frente y una columna de fuego surgió de ellas directo al mutante quién aún no se reponía del ataque anterior. Sólo se escuchó un desgarrador alarido tras el impacto de la técnica de Shoryuki. Ni siquiera la dura piel del monstruo pudo resistir aquel fuego infausto preludio de su destino final: el infierno.
Dio un suspiro de alivio al ver como su enemigo se volvía cenizas y de inmediato se dirigió donde Shiryu y compañía, éste al verla le sonrió y dijo:
"Buena pelea"
"Gracias" replicó Minerva con indiferencia "No te ves bien, creo que hay que llevarte a un hospital"
"Descuida, sólo tienes que llevarme con Okko, nuestro médico de cabecera y él lo arreglará todo"
La inglesa levantó la ceja derecha con perplejidad. ¿Cómo diablos iba a poder ese tigre ayudarlo? Pero bueno, ella era una novata en todo eso así que era mejor no cuestionar nada por el momento. Se acercó a él y con ayuda de sus poderes mentales logró levantarlo con cuidado para no agravar su condición. En ese momento Sailor Moon se acercó a la guerrera terrestre y le extendió la mano.
"Es un placer conocer a otra guerrera como Shiryu" dijo la chica de coletas "Me llamó Sailor Moon y soy..."
"Sí, sé quien eres" la interrumpió Shoryuki con impaciencia evitando que Serena dijera su discurso "Si no te molesta debo irme, Shiryu está mal herido y debe ser atendido con la mayor celeridad posible"
"Es cierto que tonta soy" dijo apenada la princesa lunar.
En ese momento Shiryu miró a Sailor Mercury.
"Me gustaría quedarme a charlar, Mercury, pero como ves no me voy me llevan, jejeje" rió con su habitual tono burlón "No vemos luego"
Acto seguido Shoryuki se fue alejando a gran velocidad llevando consigo a Shiryu mientras eran contemplados por las Sailor Scouts.
"Pues parece que tenemos otra heroína en la ciudad" dijo Sailor Venus una vez que se perdieron de vista "Una lástima pues esperaba a otro chico guapo para mi, porque lo que es Shiryu ya tiene dueña" agregó mirando a Amy en forma significativa.
"¡Ya deja de molestar, Mina!" exigió la joven genio completamente ruborizada.
"Pues al parecer los malos modales son parte de las características de los Dragones Legendarios" indicó Rei "Vieron la forma tan poco cortés en que se comportó con nosotras"
"Pues a mi no me gustaría tener a Shoryuki como enemiga" dijo Serena con un estremecimiento "Me dan calosfríos sólo de recordar la frialdad con la que liquidó a esa criatura"
"Por suerte estamos del mismo lado" señaló Lita "Sailor Pluto no mentía al decir que los poderes de los Dragones Legendarios son muy grandes; Shiryu es un excelente peleador y ella con sus poderes mentales también es una oponente de cuidado, si nos tocara enfrentarlos nos vencerían fácilmente"
"Esta es la primera vez que te escuchó alabar a Shiryu" observó Mina.
"Sí, es verdad pero eso no evita que Shiryu sea un cretino"
La diosa del amor sonrió. El gran orgullo de Sailor Jupiter le impedía admitir su admiración por el Dragón del Mar y de eso se daba perfecta cuenta. Sailor Mercury sugirió la retirada pues ya nada había que hacer ahí y al parecer la policía así como algunos curiosos empezaban a acercarse. Todas estuvieron de acuerdo y al instante se marcharon del lugar.
El científico aún no daba crédito a lo sucedido. Al principio pensó que la chica tendría el mismo problema que Shiryu de no poder superar la gran resistencia del mutante, sin embargo esto no fue así. Shoryuki contuvo a su adversario usando alguna clase de fuerza psíquica y sus poderes de fuego hicieron el resto. Sin duda la Dragona de la Tierra era una enemiga tanto o más terrible que el mismo Shiryu. Alexia por otro lado sentía gran placer al ver la expresión de frustración en el rostro del doctor Kaiba pero a la vez se sentía intrigada por las palabras de su jefe. Él dijo que ellos eran Dragones Legendarios, ¿qué habrá querido decir?. Sheppard permaneció en silencio largo rato luego de la derrota del mutante, para después levantarse y dirigirse a la salida sin siquiera molestarse en mirar a sus subalternos.
"Espere un momento, señor" dijo la pelirroja "¿Acaso usted sabe quienes son ellos? ¿Sabe quienes son Shiryu y Shoryuki?"
Maxuell se detuvo y sin mirar a su empleada respondió: "Desde luego que lo sé" declaró ante la sorpresa de todos "Ellos son el enemigo"
Y sin más se marchó de la habitación dejando a la joven con más dudas al respecto de sus adversarios.
No sin algo de sorpresa Minerva observaba el despliegue de los poderes del tigre blanco. Poco a poco la energía que manaba de sus ojos cubrió por completo el cuerpo de León curando sus heridas mágicamente. En sólo unos segundos ya estaba del todo reestablecido. El dragón marino se reincorporó y comenzó a lanzar golpes y patadas para asegurarse de que estaba completamente sano.
"Mejor que nuevo" dijo una vez concluidos sus ejercicios "¿Tu qué opinas, amiga?"
"Es sorprendente, si te hubiera llevado a un hospital hubieras tardado meses en recuperarte" indicó la aludida.
"Sí, así es" respondió León "Okko a parte de ser un feo y gruñón gatote también es un excelente curandero, sí hasta limpias sabe hacer"
"Déjate de payasadas que no estoy de humor" lo reprendió el felino "¿Y tu como te sientes después de tu primer batalla, Shoryuki?"
La joven inglesa permaneció en silencio unos segundos antes de contestar.
"Pues... fue terrible enfrentar a ese monstruo, tuve mucho miedo sin embargo también me ha dejado una extraña sensación de..." se interrumpió.
"¿Poder?" preguntó Almeida.
"Sí" confirmó Minerva "Siempre tuve la habilidad de levantar cosas con mi mente y de leer las mentes de los demás, sin embargo desde que Okko despertó mis poderes he sentido que esas habilidades han aumentado exponencialmente, es algo increíble pero a la vez aterrador pues no estoy segura de poder controlar estos nuevos poderes"
"No te preocupes tanto por eso" dijo el mexicano tratando de animarla "Con el tiempo lograrás dominar a la perfección tus habilidades; a mi me tomó algo de tiempo controlar mi súper fuerza pero ahora la domino a al perfección"
"Supongo que tendré que creerte" dijo Minerva aunque sin mucha convicción.
"De cualquier manera tienes a tu 'manual de poderes ambulante' también conocido como Okko, el pude decirte muchas cosas sobre tus poderes, eso claro si logras permanecer despierta el tiempo suficiente para escucharlo" señaló Shiryu.
"Estás comenzado a colmar mi paciencia, muchacho" advirtió en tono amenazador el tigre.
"Oye no es para que te enojes, Okko, sólo le doy las pautas para que sea una mejor superheroína"
La joven europea contemplaba la discusión entre el felino y el chico con un poco de desconcierto. En los círculos donde se había desplazado jamás le tocó conocer a nadie como León. Todo mundo era muy propio y discreto pero este chico parecía ser la total antítesis de todo lo que había conocido lo que hacía difícil el trato con él. Cómo vio que el tigre y el dragón seguían discutiendo optó por dejarlos solos y marcharse a casa. El latino se dio cuenta y de inmediato la detuvo.
"¡Ey!, espera un segundo"
"Creo que necesitan estar a solas"
"No te fijes, él y yo siempre discutimos así, ya te habituaras, la verdad quería invitarte un café para platicar" confesó León "Si vamos a ser compañeros de armas es mejor que nos empecemos a conocer ¿no te parece?"
"Bueno..."
"Nada de 'bueno' vamos conozco un buen sitio para charlar"
Y sin darle tiempo a la joven de negarse la tomó de la mano y se la llevó de ahí.
Ya habían transcurrido cerca de una hora desde que finalizó la pelea. Los únicos que continuaban en el lugar de los hechos eran los policías, peritos y algunos paramédicos. La escena de destrucción no envidiaba para nada a las de una guerra; edificios derrumbados total o parcialmente, al igual que postes de luz, autos deshechos, etcétera. Todo ello contemplado por los oscuros ojos del inspector Fujima.
"Aquí tiene, inspector, café negro sin azúcar" dijo el sargento Akagi cediéndole un bazo.
"¿Cuál es el saldo hasta ahora, sargento?" preguntó el superior.
"Hmmm.... nueve heridos, dos graves, todos ellos policías, ningún civil, diez criaturas muertas y un montón de ceniza que asumimos era una undécima criatura" replicó el aludido "En cuanto a lo material pues son diez edificios dañados, tres de ellos completamente destruidos y lo demás aún no se calcula"
Toshiro escuchó el informe en silencio y permaneció así varios minutos luego de ser concluido.
"¿Inspector...?"
"Debemos darnos prisa, sargento" dijo de pronto Fujima "Las cosas se van poniendo cada vez peor y temo que muy pronto se salgan completamente de control"
Un incómodo silencio se hizo presente tras las sombrías palabras del policía. Akagi conocía muy bien a su jefe y sabía que éste no se preocupaba fácilmente, y ahora ciertamente se hallaba preocupado.
"¿Y qué hay sobre los laboratorios?" quiso saber el sargento para romper el hielo.
"Aún nada, son muchos los 'sospechosos', ya he descartado algunos pero todavía quedan muchos por investigar"
"Entiendo, pero bueno, es mejor irnos de una vez" sugirió el subalterno "Nuestra presencia ya no es necesaria"
"Sí, es verdad" convino Fujima.
Ambos comenzaron a alejarse rumbo a sus respectivos vehículos. Repentinamente el inspector recordó algo y llamó al sargento.
"Sargento, necesito que consiga el registro de todos los extranjeros que hayan llegado a residir al país en los últimos dos meses"
El otro policía le miró perplejo.
"¿Otra pista, inspector?"
"Tal vez"
Ciertamente Minerva Ravencroft era el opuesto total a su hermana Rebeca. Ni aún los mejores ardides que Almeida había aprendido para ligarse chicas funcionaron con ella. Ni una sonrisa había logrado arrancarle de aquel inexpresivo rostro de mármol desde que llegaron al restaurante Crown's. No obstante, su orgullo era demasiado grande como para dejarse doblegar por el bloque de hielo que tenía por compañera.
"¡Cielos! Vaya mal rato que me hizo pasar ese maldito bicho" comentó León "Pero ese monstruo no contaba con el poder femenino de los dragones"
"No entiendo como puedes tomarlo con tanta tranquilidad cuando ese monstruo estuvo a punto de matarte"
"Bah, soy el chico bueno del cuento y no puedo morir tan fácilmente antes del último capítulo" contestó burlonamente "Además, si tomas demasiado enserio eso de estar cerca de la muerte sólo te amargarás la vida"
"¿Quién te dijo semejante cosa?"
"Mi abuelo"
"¿Y él que puede saber?"
"Pues se murió de cáncer hace tres años así que creo que tenía cierta autoridad en la materia ¿no crees?" replicó tranquilamente León.
La joven inglesa enmudeció tras la confesión de su compañero. Un repentino malestar la invadió al darse cuenta de lo inapropiado del comentario que había hecho. Miró a Almeida con una mezcla de compasión y embarazo, éste en cambio le devolvió una sonrisa.
"No me mires así que el que murió de cáncer fue mi abuelo y no yo" pidió el mexicano.
De sentir pena, Minerva pasó al enfado al escuchar como León hablaba con tanta indeferencia de la muerte de uno de sus parientes.
"¡¿Cómo puedes hablar así tan quitado de la pena de la muerte de una persona y más cuando era de tu familia?!"
"Eres una chica demasiado seria y anticuada, además, si me pusiera a llorar como una Magdalena ensuciaría su recuerdo" le contestó el latino con cierta aspereza "Cuando le detectaron la enfermedad a mi abuelo me puse muy triste porque moriría, pero ¿sabes lo que me dijo? Que dejará de llorar porque eso en nada ayudaba; que no importa si nos queda mucho o poco tiempo siempre hay que continuar con la vida tratando de vivir lo más feliz posible porque de otra forma sería como ya estar muertos. Por eso no me preocupo por nada pues es una forma de honrar su memoria"
Minerva permaneció en silencio luego de las palabras del mexicano.
"Por eso no puedo tolerar que tengas esa maldita expresión de funeral" continuó León "La vida podrá ser una porquería pero es una porquería que puede ser bastante divertida, sólo hay que aprender a tomarla con buen humor e ignorar lo malo pues sólo es un maldito estorbo que nos impide ser felices"
"Es fácil decirlo pero hacerlo es otra cosa"
"¿Por qué?"
La chica desvía la mirada al sentir el peso de los ojos de Almeida. Se produce una pausa en la que el latino puede observar como el rostro de la inglesa se contorsiona, como debatiendo entre hablar o no.
"¿Qué sucede?" insistió León.
"Es..." Minerva titubeó en ese momento "Es algo complicado"
"Pues te escuchó, soy más listo de lo que crees"
Hubo un nuevo momento de titubeo.
"Lo lamento pero... no puedo, no insistas por favor" suplicó la joven Ravencroft.
El chico dejó escapar un suspiro de resignación. Era claro que Minerva no tenía intenciones de hablar con él de lo que sea que le sucediera. Al parecer la británica no le tenía la suficiente confianza y era comprensible dado el tiempo transcurrido desde que se conocieron.
"De acuerdo, mejor dejemos eso de momento ¿te parece?" propuso Almeida.
"Sí, es lo mejor"
Mientras continuaban conversando una persona llega al Crown's y se sorprende de encontrar ahí a León acompañado de Minerva. Se trataba de la rubia peinada de coletas de nombre Serena Tsukino. Con algo de curiosidad decide acercarse a saludar a su reciente "amigo" y de paso averiguar más sobre la joven que le acompañaba.
"¡Hola, León, tiempo sin vernos!" saludó el alter ego de Sailor Moon.
"Hola, Serena" replicó el aludido sin mucho entusiasmo "¿Ya has afinado la puntería de tu arco o sigues igual de errática?"
"Tan gracioso como siempre" devuelve la chica con el mismo sarcasmo "¿Y quién es tu amiga?"
"Serena Tsukino ella es Minerva Ravencroft" presentó.
"Un placer" dice la inglesa.
Serena le dedica una mirada escrutadora a Minerva. Ciertamente era una chica atractiva, de porte fino, buen cuerpo, cutis perfecto, etc. Esta debe ser la chica por la que dejó de interesarle Amy, es mucho más atractiva que mi amiga pero aún así no entiendo qué le ve pensó la chica de coletas. En vista de que ninguno de los dos le ofreció quedarse la defensora del amor y la justicia optó por marcharse.
León la vio alejarse.
"¿Quién es Amy?" preguntó de pronto la inglesa una vez que Serena estuvo lejos.
"Es una chica de mi escuela y amiga de Serena" replicó Almeida "¿Pero cómo supiste de ella?"
"Tu amiga pensó que 'tu dejaste de interesarte en esa chica por mí'"
"Hmmm... ya veo leíste su mente ¿cierto?" observó León "Pues te diré que sí dejó de interesarme Amy pero fue por alguien más"
"Sailor Mercury ¿no?"
El mexicano la miró con cierto enfado.
"Sabes si queremos llevarnos bien una de las primeras reglas a seguir es no leer la mente de tus compañeros ¿está bien?"
"No leí tu mente"
"¿Cómo?"
"Por alguna razón no puedo leer tu mente, es por eso que desconfié de ti cuando te conocí" informó Minerva.
Esa si que era una sorpresa para el héroe de azul.
"Si no leíste mi mente entonces cómo..."
"No necesito leerla para saber eso" indicó la rubia "Vi como la mirabas cuando te despediste de ella, a ninguna otra chica miras de la misma forma, ni a Serena, ni a Rebeca ni a mi"
"Muy bien, señorita Holmes, ha acertado" admitió el mexicano "¿Eso te hace feliz?"
"Mucho, ahora sé que no tengo que preocuparme por mi hermana"
"¿Quieres decir que te preocupaba que pudiera estar interesado en ella?"
"Sí"
"Pues gracias por el voto de confianza" dijo León con ironía.
"Es mejor que nos vayamos ¿no crees?" opinó Minerva desviando la conversación "Ya es tarde y Rebeca seguro está preocupada"
"Me parece bien" convino Almeida "Es más, te acompaño a tu casa y de paso saludo a tu linda hermanita" dijo con una sonrisa pícara.
La joven Ravencroft lo miró con frialdad pero no dijo nada más.
Sin poderlo evitar León se detuvo frente a un puesto de revistas y contempló los periódicos que ahí se vendían. No había ninguno que no mencionara el incidente del día anterior y no tuviera una fotografía del nuevo héroe de Tokio en su primera plana. El mexicano sólo sonrió ante tal suceso, Vaya, hasta que me dan el crédito por lo que hago pensó, aunque irónicamente no mencionaban a Shoryuki Seguro sólo observaron hasta que liquidé al grupo de pitufos y el resto de la pelea no. Decidió olvidarse de eso y continuar su camino a la escuela pues iba un poco retrasado. Luego de caminar un par de calles escuchó un fuerte estruendo, se volvió y pudo observar como un automóvil se precipitaba contra él. Luciendo sus reflejos dio un gran salto evitando la embestida; el vehículo que casi lo arrolló terminó su loca carrera contra un muro. Mientras Almeida descendía al suelo pudo observar de reojo que el causante del accidente había sido un autobús, el cual había golpeado "ligeramente" al otro auto y se alejaba impunemente a toda velocidad. Antes de preocuparse por eso se dirigió al coche accidentado para saber el estado de su ocupante.
"¿Estás bien, amigo?" preguntó el chico al conductor una vez que casi arrancó la puerta.
Por suerte el cinturón de seguridad y la bolsa de aire había amortiguado el golpe por lo que el hombre tenía unos ligeros golpes, nada de que preocuparse. Viendo que no había nada más que hacer León decidió ir tras el autobús fugitivo y detener al chofer del mismo. Asegurándose de que nadie lo viera hizo estallar su aura. Un repentino fulgor envolvió todo su cuerpo y una vez disipado el mismo emergió la figura de Shiryu, Dragón del Mar. Ni tardo ni perezoso corrió a súper velocidad hasta dar alcance al enorme transporte, el cual seguía conduciendo rápidamente no obstante de ser una zona de baja velocidad. El autobús con dificultad lograba esquivar a los pocos automóviles que tenían la desgracia de circular a esa hora, aunque algunos si consiguió golpearlos levemente.
"Cielos, este sujeto debe de estar sufriendo del síndrome de microbusero a juzgar por su forma de manejar" opinó el héroe.
Lo más preocupante del asunto era que abordo del vehículo iban varios pasajeros. El dragón rebasó el trasporte y al estar algunos metros adelante dio un gran salto cayendo sobre el techo del mismo. Abrió la salida de emergía e ingresó al interior donde halló a unos aterrados pasajeros y a un desesperado conductor.
"Muy bien, amigo, quiero que pares este cacharro en este instante" exigió el guerrero de azul.
"¡Me encantaría hacerlo, imbécil, pero esta cosa se quedó sin frenos y por eso no puedo detenerlo!" informó el chofer.
Y para demostrarlo piso hasta el fondo el pedal sin resultado alguno. La cosa era grave y más aún porque a unas cuantas calles estaba la preparatoria Juuban y seguramente habría muchos estudiantes cruzando las calles al ser hora de entrada; unido eso a la alta velocidad a la que viajaban seguramente se llevarían a algunos antes de que dieran cuenta de lo que sucedía.
"¿No puedes dar vuelta en una calle? Hay una escuela allá adelante y con lo rápido que vas seguramente atropellarás a muchos" quiso saber Shiryu.
"¡Estás loco! ¡Con la velocidad que tenemos si intentara algo como eso nos volcaríamos!"
"Bien, entonces no me queda opción" dijo el dragón marino con determinación "Abre la puerta"
"¿Para qué? ¿Acaso piensas saltar?"
"¡Sólo hazlo!" ordenó León con impaciencia.
Intimidado por el tono de voz del héroe hizo lo que se le pidió. Shiryu se dirigió a la salida cuando un pasajero nuevamente lo interrogó.
"¿Qué vas ha hacer?"
"Intentaré detener esto al estilo picapiedra así que sujétense de donde puedan y encomiéndense a Dios, Buda, Alá o a cualquier deidad en la que crean"
El dragón se deslizó por el estribo de la salida y luego de asegurarse al marco de la puerta bajó su pie hasta rozar el pavimento. Los pedazos de asfalto volaban desplazados por el miembro de Shiryu quién apretaba fuertemente los dientes haciendo uso de toda su fuerza para frenar poco a poco el enorme vehículo. Sintió algo de preocupación al notar como el marco comenzaba a doblarse ante la presión de su espalda pero por fortuna la velocidad iba amainando hasta que finalmente el autobús concluyó su desenfrenado viaje justo frente a la preparatoria Juuban. Los estudiantes que en ese momento llegaban a la institución educativa contemplaron impresionados el suceso y con curiosidad se acercaron para observar más de cerca al misterioso personaje.
"¡Miren! Es el tipo que salió en las noticias" dijo uno de los espectadores.
Rápidamente los estudiantes y demás transeúntes que andaban por ahí se acercaron para mirar más de cerca al nuevo héroe. Shiryu los miró con una sonrisa mientras golpeaba ligeramente el piso con su pierna para que ésta saliera de su entumecimiento.
"Lo qué uno tiene que hacer para tomar un autobús" bromeó el dragón.
"¿Quién eres?" quiso saber una joven que había presenciado todo.
Sin responder León dio un salto y aterrizó sobre el toldo del autobús. Inmediatamente comenzó a realizar una serie de movimientos y ademanes al estilo Sailor Moon.
"Lo más normal es que haga estos ridículos movimientos y diga que soy un héroe que lucha por la justicia o alguna cursilería semejante" observó el guerrero marino para después adoptar una postura normal "Pero ese no es mi estilo, sólo diré que soy Shiryu, Dragón del Mar y que estoy aquí para patear el trasero de los malos"
Y tras pronunciar aquellas palabras saltó a la azotea de una casa cercana y se alejó brincando sobre los diferentes techos ante el asombro y/o desconcierto general.
Amy miraba desde una de las ventanas del pasillo el gran bullicio que había frente a la escuela. Aunque no había presenciado el hecho sabía que Shiryu había salvado a los pasajeros de un autobús que se había salido de control. Y por consecuencia la mitad de la escuela estaba afuera de entrometidos, incluso varios maestros, por lo que las clases se hallaban detenidas.
"Cómo les gusta hacer alboroto a tus paisanos, amiga" dijo una voz al lado de la chica "Yo pensaba que los 'japos' no se prestaban a estos circos"
La joven Mizuno miró a su costado. León Almeida se había colocado ahí sin que ella lo notará y observaba la escena por la ventana.
"Bueno, no todos lo días una persona detiene un vehículo como ese y salva la vida de varias personas" comentó Amy.
"Sí, supongo que tienes razón" dijo León con indiferencia "Pero igual no veo que tiene de interesante un tipo con esteroides y armadura que le gusta lucirse"
La guerrera de Mercurio se molestó por ese último comentario.
"Shiryu no es ningún tipo con esteroides" señaló la chica con sequedad "El es un Dragón Legendario y tiene una misión muy importante"
"Sí, lo que digas" volvió a decir Almeida con indiferencia.
Esto hizo que Amy se impacientara aún más y se marchara. León se sorprendió un poco de la reacción de la chica Creo que debo estarme volviendo popular, esa chica me defendió con gran convicción pensó el mexicano. Sin darle más importancia al asunto decidió ir a su salón de clases. Iba pensando en una buena excusa por haber llegado tarde cuando entonces reparó en un pequeño detalle.
"¡Espera un segundo!" exclamó de pronto "Se supone que los únicos que saben que soy un Dragón Legendario son Okko, Minerva y..." se detuvo como dudando de sus propios pensamientos "¡No puede ser!"
Si esa chica sabía que él era un dragón significaba que...
"Ella es... es... ¡Una Sailor Scout!"
-Fin del Capítulo 8-
Nota de Autor: Creí que nunca iba a acabar este capítulo. Sí, es cierto que salió más corto que los anteriores pero con toda la carga de la escuela casi no había tenido tiempo para avanzarle. En fin, eso se nota por lo mediocre que salió pero bueno, necesitaba terminar con lo de Shoryuki para seguir con otras cosas. Y como se dieron cuenta ya León descubrió que Amy es en realidad una Sailor Scout (bueno, lo sospecha al menos), esto traerá varias consecuencias en la historia. Más que nada más participación de las Sailor Scouts que las he descuidado un poco, pero eso se debe a que quiero que aparezcan todos los Dragones primero y eso llevará al menos otros dos episodios. Después de eso viene lo bueno... ¡Estén pendientes!
Sin más que decir me despido.
...SEE YOU SPACE COWBOYS.
