Disclaimer: Re-edición. (Arreglada) Los personajes que aparecerán en este Fan Fic de Harry Potter y el hijo Perdido son parte de la Saga de Harry Potter y pertenecen a J.K. Rowling y Warner Bros. Algunos personajes que no son parte de la Saga de Harry Potter me pertenecen al igual que la idea lo demás es de J.K. Rowling (la jefa). Escribo solo por diversión para que mis pensamientos fluyan. Así que sin más ni más a LEER! *PS. Recuerden dejar sus reviews y les invito a que pasen por mi profile para que lean las otras historias y dejen sus reviews así sabré que están ahí para mí, como yo lo estoy para ustedes. ¡SALUDOS!

Summary: Misión de Harry y Desayuno en familia.

Personajes: Harry Potter/Ginny Weasley

Escritora: Lucy Potter 25 *(recuerden el Disclaimer :-D)

"Para quienes no ansían sino ver, hay luz bastante; más para quienes tienen opuestas disposición, siempre hay bastante oscuridad…"

Blaise Pascal.

Capítulo 2

Entrando a las tinieblas

-Aquí estoy Señor ministro…-dijo Harry en cuanto apareció en el Ministerio esa madrugada. Para ser sinceros Harry no había visto tanto movimiento en el Ministerio desde que Voldemort cayó. Iban y venían a toda prisa. Papeles corrían y hasta lechuzas habían entrando y saliendo de las oficinas. Tuvo que bajar la cabeza ya que una de ellas voló tan bajo que casi le roza la misma.

-Harry cuantas veces tengo que decirte que solo me llames Kingsley…-dijo Kingsley mientras le sonreía amistosamente.

-Lo siento es que no me acostumbro… bueno y ¿en qué consiste esta misión?.. Hay demasiado movimiento a estas horas ¿no crees?-pregunto Harry en tono muy bajo acercándose al trigueño.

-Harry interceptamos a los Mortífagos que estuvieron a cargo de amedrentar a los estudiantes de Hogwarts durante el año en que Voldemort estaba en el poder…-le dijo Kingsley en tono muy bajo mientras Harry abría los ojos como platos y miraba a todas direcciones.

-¿A los Carrow?- dijoel moreno en un tono de asombro y preocupación –Todavía esos dos andaban sueltos ¡esto es increíble!-dijo Harry alzando sus manos al cielo en señal de desesperación.- ¿Y que no habían acabado con todos los Mortífagos?

-Me temo… que no del todo…-dijo Kingsley mientras le pedía a Harry que se sentara en los banquitos que estaban frente a la fuente del ministerio. -Bueno Harry te llamé para que me acompañes en esta misión que consiste en matarlos, exterminarlos o como quieras que lo llames. Ya sabes no confió mucho en Azkaban con lo de la última vez. Una vez culminemos puedes regresar a tu casa, esa es la misión. Y como Jefe de los Aurores creí necesario llamarte. Bueno el traslador está a punto de salir. Apresúrate Harry. –dijo el trigueño mientras se levantaba del banquito rápidamente dejando a un Harry totalmente descolocado.

"A estas alturas ¿Mortífagos? No lo puedo creer… y eso que Peterson nos había jurado que habían terminado con ellos antes de jubilarse…" pensó Harry mientras negaba efusivamente con la cabeza.

OoOoOoOoOoOoOoOoO

(En ese mismo instante pero a unas horas de distancia…)

En un obscuro bosque no muy lejos de Inglaterra se encontraban un grupo de personas reunidas en una mansión antigua a altas horas de la noche. Era un lugar apartado de toda aldea o casa visible y estaba rodeada por un inmenso bosque, sumamente espeso el cual le proporcionaba una estrategia para disimular su localización. Entre murmullos, risas, aplausos y satisfacciones se produjo un silencio súbito en la habitación en la cual se encontraban alrededor de unas 30 personas. Entre el silencio entro una joven esbelta, de elegante postura, de tez blanca, ojos negros, pelo rizado negro y de voz fuerte pero seductora. Era una hermosa mujer de estas que aparentan todo lo bello por fuera pero cuando les conoces realmente no es nada comparado con lo que se deja ver. Pasó una mirada furibunda por la estancia y todos le prestaron una gran atención. Comenzó a hablar en un tono bajo pero firme.

-Bienvenidos sean todos a esta reunión, les agradezco su molestia en venir a verme. Como todos saben ya el plan está casi culminado pero solo necesitamos una buena oportunidad para lanzarnos al poder. Simplemente tomara un tiempo…pero quiero recordarles que esta vez no fallaremos y que lograremos realizar el objetivo que mi padre tuvo en un pasado no muy lejano…

-Pero mi lady ya hemos esperado mucho tiempo…- dijo un señor mayor con ojeras grandes sentado a una esquina de la mesa. La joven le miro inexpresiva mientras continuaba en el mismo tono:

-No importa cuánto tiempo nos tome en regresar al poder, lo que importa es que podamos entrar de una forma súbita, sin que se den cuenta utilizando artimañas nunca vistas. Recuerda lo que le pasó a mi padre, Dolovoh… Por su impaciencia y falta de planificación ese Potter lo mató… así que tomaré las medidas necesarias para poder llegar a Potter de la manera más cercana, ruin y detestable que exista. Para los que aún no tienen el conocimiento ya tenemos influencia en el ministerio, en cada uno de los departamentos… Ya tenemos personas custodiando en Azkaban, tenemos personas de nuestro bando en toda Europa y por si no lo recuerdan tenemos espías en básicamente todo el mundo. Esta vez la muerte de Potter será segura… Y esta noche habrá un pequeño movimiento de Mortífagos…- la joven se vio interrumpida por un mago que entró a toda prisa agotado y fatigado con una sonrisa maléfica en su rostro.

-¡Mi lady! le traigo noticias del ministerio. Potter salió de emergencia tras el Ministro. La información recibida es que lograron infiltrarse en una de nuestras pequeñas casas de punto y mataron a dos de los Mortífagos…-dijo el mago mientras componía una mueca de disgusto ante lo último mencionado.

-¿Cuál de todas las casas de punto interceptaron?-preguntó la bruja mientras continuaba el silencio sepulcral en la estancia.

-La de los Carrow mi lady…-contestó el mago mientras intentaba mirar a la bruja de ojos negros. Sus ojos centellaron por un momento y el terrible silencio que era el que se hacía presente en cada reunión del señor tenebroso era el que se manifestaba exactamente en esos momentos. Algunos de ellos pudieron notarlo y no más de cinco se estremecieron al recordarlo. La bruja compuso una sonrisa sínica mientras se acercó con gracia hacia el hombre.

-Bueno no es una baja muy importante que digamos ¿no Peterson?-dijo esto y culminó con una sonrisa sínica en sus delgados labios carmesís y sus ojos centellantes. -Recuerden esto siempre… Voldemort llegó a ser el mago más temido y malévolo de la historia, pero no tenía en cuenta muchas cosas… Pero yo Verotra Voldemort hija del mago más temido y brillante de la historia dará muerte a Harry Potter el niño que sobre vivió… por fortuna. Y su miserable y afanosa vida llegará pronto a su fin. Le daremos muerte lentamente mientras le hacemos honor a aquel que nos antecedió. El mundo será como él lo quiso y cuando todo esté en su punto. Voldemort regresará…

OoOoOoOoOoOoOoOoO

Al día siguiente…

Ya era de mañana y comenzaban a salir los primeros rayos del sol. Ginny aún se encontraba en la cama descansando. Rodó un poco en la misma y logró despertarse gracias a que el sol le estaba dando en la cara. Cuando miró al lado de Harry se encontró con que él no estaba en su cama. Un poco sorprendida ante el recién descubrimiento miró el reloj que yacía sobre la mesa de noche. Era alrededor de las 9:15 de la mañana. Pero cuando se percato en la mesita había un pedazo de pergamino. Le miró un poco vacilante mientras alargaba el brazo para tomarlo. Lo desdobló y comenzó a leer:

Querida Ginny:

Cuando hayas leído esta carta yo estaré en una misión o tal vez de regreso. Todo depende de cuan estricta o difícil sea la misión, solo te pido que estés tranquila estoy con Kingsley y todo saldrá bien. Dale besitos a James, Albus y a Lily. Y sobre todo te dejo un besote y te prometo que cuando regrese te recompensare con lo más que te guste. (PS. Prepárame una torta de chocolate… tengo bajón de tus tortas…)

Te amo con todo mi corazón,

Harry

Ginny dobló el pergamino lo metió dentro de su coqueta y se decidió por fin a pararse de la cama. Se estiró con parsimonia mientras miraba por la ventana. Hacía un lindo día y sonrió distraídamente mientras recordaba la noche anterior. Suspiró y de un brinco cayó en el cuarto de baño.

Todavía no había signos de que los chicos se hubieran levantado así que aprovechando se metió a duchar con toda tranquilidad para así bajar a leer el profeta. Hacía ya un par de años que James, Albus y Lily estaban en Hogwarts y la familia Potter era sumamente alegre. Aunque siempre tenían sus peleítas ya que James tenía 17 años, Albus 16 y Lily 15 todo era de maravilla. Se podía decir que eran una familia amorosa pero normal. James era capitán del equipo de Gryffindor y era todo un Potter empedernido según Ginny. James había heredado y hecho honor a su nombre el cual había obtenido de su abuelo y el cual llevaba a mucha honra. Era todo un hombre, era alto (a diferencia de Harry) moreno de ojos color marrón, pelo lacio desordenado del mismo color y no usaba lentes. Se le podía ver una que otra peca en su cobrizo color de piel. Pero era el suspiro de muchas jovencitas en Hogwarts.

Por otro lado Albus era el más que se parecía a Harry según Ginny era todo pero todito Harry en miniatura. Albus era no tan alto ni tan bajo, de color mucho más blanco (podría decirse jincho o pálido) que James tenía los ojos verdes de Harry, usaba lentes (pero cuadrados porque según él no quería que lo confundieran con Harry) y tenía el pelo color azabache desordenado. Era un chico pacífico y muy inteligente pero no podía negar que le encantaba el Quidditch. Albus formaba parte del equipo de Quidditch de Slythering pero el puesto de Albus era cazador. Albus era el único de su familia que había pisado esa casa y por eso confrontaba discusiones con James. No era todo un sex simbol en Hogwarts pero sí lograba sonsacar uno que otro suspiro de las chicas. Detestaba cada vez que alguno de sus profesores le confundía con Harry. "-¡NO SOY HARRY! SOY ALBUS SEVERUS…" solía decirle a Minerva McGonagall en la mayoría de las clases. Aunque los profesores le pidieran disculpas siempre se confundían.

Por otro lado estaba la linda Lily que según Harry era la copia idéntica de Ginny lo único que Lily era un poco más bajita y su pelo en vez de ser lacio era ondulado, y solo usaba lentes para leer. Se podía observar toditas las pequitas en su cara y sus ojos eran de color marrón eso sí, nunca procuraban hacerla enojar por que según James y Albus era como tener a la abuela Molly, la abuela Lily y a Ginny las tres en una. Ósea dando el resultado a Lily Luna Potter. Lily por otro lado era la más aplicada de los tres, era la mejor de la clase y al igual que sus hermanos formaba parte del equipo de Quidditch y su puesto era el de buscador. Era la consentida de Harry mientras que los chicos eran los consentidos de Ginny.

Ginny salió de la ducha, se vistió y recogió su cuarto con un movimiento de varita bajando a la cocina a desayunar. Mientras se encaminaba le llegaron los ricos olores del desayuno.

-¡Buenos días Kretcher, buenos días Winky!-dijo la mujer sonriente al ver a sus dos pequeños elfos con sus desayunos preparados.

-¡Buenos días ama!-dijeron al unísono Kretcher y Winky.

-¿Qué hay hoy para desayunar chicos?-preguntó Ginny con el pelo aún revuelto por la reñida batalla que había tenido en la noche con Harry y que no se había molestado en peinar y lo llevaba en un mongo moño.

-Tenemos unos panqueques con syrup para los chicos, y para usted el emparedado de jalea de fresa con crema de maní.-concluyó Kretcher con una leve sonrisa no muy practica de él. Pero había que admitir algo. Kretcher había cambiado con el tiempo.

-Gracias Kretcher y Winky… si quieren pueden desayunar ya yo me encargo de llamar a los chicos… ¡JAMES, ALBUS, LILY BAJEN A DESAYUNAR!-gritó la pelirroja mientras alzaba el Profeta para leerlo. En eso se escuchó un estruendo en el piso de arriba y después entre forcejeos y peleas entraron los tres Potter en la estancia.

-¡Buenos días mamá!-Gritaron los tres chicos al unísono.

-Bueno chicos como pasaron la noche… ¿durmieron bien?-preguntó Ginny mientras distraídamente pasaba una página del periódico.

-Si mamá, lo único que no me gustó fue la entrada y la salida de la lechuza de Lily de su cuarto…-anunció James en un tono pícaro y medio serio para hacerse el importante. Ginny miró sobre el periódico a sus dos hijos.

-Eres un soplón James…-dijo la pequeña Lily fulminando con la mirada a su interlocutor.

Ginny se percató de la situación y simplemente se dedicó a continuar desayunando, ignorando la pequeña discusión que ya era típico entre los hermanos. Sonrió con ironía recordando que le hacían honor a sus nombres.

-Dile a mamá ¿por que tanto correo en la madrugada Lily?-dijo James ancándole un codo a Lily por las costillas. La chica soltó su tenedor mientras puso sus manos en la cintura y un poco roja se dirigió al moreno.

-James Harry Potter Weasley si sigues espiándome y hostigándome te juro por Merlín que tu linda cabellera pasará a ser calvicie en menos de lo que grita un micropuff.-concluyó la chica con ojos desorbitados. Ginny dio un sonoro suspiro antes de hablar:

-Bueno chicos ya vasta… James no molestes a Lily y eso que pensaba que eras el mayor y tenias más capacidad. Y Lily que hacía Spencer entrando y saliendo de madrugada de la casa, sabes que a esa hora no es bueno estar enviando correspondencia a menos que sea importante o de urgencia.-le dijo la mujer en tono tranquilo mientras tomaba un sorbo de su café.

-Yo bueno mamá…-dijo Lily un poco avergonzada.

-Dile que estabas intercambiando cartas con Wood…-dijo maliciosamente James alzando sus cejas y bajándolas rápidamente en señal de gusto. Lily se puso completamente roja mientras se paraba de su asiento y fulminaba a James con la mirada.

-¡Cállate James o te prometo que hago lo que te dije horita!-le gritó la pelirroja con las manos sobre sus caderas. Ambos Potter estaban uno frente al otro y se miraban con rencor y reto.

-¿Se podría saber quién es ese tal Wood?-dijo un Harry cansado con ojeras, despeinado y mojado del sudor mientras estaba en el lumbral de la puerta de la cocina.

-¡Papá!-gritaron los tres Potter que estaban en una lucha con su desayuno olvidando la pasada pelea.

-Harry llegaste amor…-dijo Ginny totalmente sonriente mientras le sacaba una silla a su lado para que se sentara.-Bueno toma un café calientito para que te reanimes…-dijo Ginny mientras le plantaba un casto beso en los labios y los tres menores pusieron cara de asco ante la efusiva expresión de amor entre sus padres.

-Wacala papá… hay niños pequeños en esta habitación.-dijo James señalando a Albus y a Lily. Los dos chicos le miraron con odio.

-Si bueno… a todas estas Lily… ¿Quién es ese Wood?-dijo Harry ignorando por lo alto el comentario de su primogénito.

-¡Es el hijo de Oliver Wood, papá!-gritó James a todo pulmón.

-¡Ya está te lo previne James!- En esta se para Lily con las manos en alto sacando su varita y apuntando a James con ella.

-Tranquila Lily solo es una pregunta…-dijo Harry tomando la mano en la cual Lily tenía su varita y bajándole súbita mente la mano para que esta no fuera a dejar calvo a James como lo había jurado.

-¡Papá dile a James que no me espíe!-dijo Lily en un tono molesto y corajiente, mientras fulminaba al mayor de los Potter con una mirada.

-¡Yo no soy quien escoge la madrugada para estar intercambiando cartas de amor con alguien mientras los otros intentamos dormir!- gritó James al fin con un tono triunfante.

-Wow, espera que pasó aquí… ¿Lily tienes algo que contarme?-dijo Harry un tanto sorprendido ante la repentina confesión.

-¡Yo no soy tu que se pasa pavoneándose por todo Hogwarts y besando a cuanta chica se te pegue al lado!-gritó Lily fuera de sus cabales ignorando por completo a su padre.

-Oye… golpe bajo hermanita…-dijo James un poco dolido. Harry abrió los ojos como platos ante las repentinas confesiones. Ahora podía certificar que James Harry Potter Weasley era la re-encarnación de James Charleus Potter Dorea.

-Bueno ya basta de discusiones. -dijo Ginny un poco molesta.-O desayunan o les juro por los calzones…

-Ginny tranquila amor…-dijo Harry tomando a Ginny por la cintura y atrayéndola a él con suma delicadeza. Momentáneamente la mujer bajó los sumos. Lily continuaba mirando fieramente a James y este le fulminaba con la mirada. Había un tenso silencio en la estancia.

-Bueno papá… ¿Dónde estabas?-rompió el silencio Albus que solo tenía ojos para su padre en esos momentos. Obviando la anterior discusión.

-Bueno les tengo que decir que me llamaron para realizar una misión de emergencia en el ministerio de magia pero todo está en orden.-dijo Harry mientras se echaba un buen trozo de panqueques en la boca.

-¿Y de que era la misión?-dijo James tranquilamente mientras se comía un pedazo de pan con mantequilla.

-Teníamos que interceptar unos Mortífagos…

-¿¡Mortífagos?-dijeron los restantes Potter casi en coro. Harry desvió la mirada hacia su plato para no encontrarse con unos ojos verdes iguales a los suyos y un trío de color marrón que le miraban totalmente sorprendidos.

-Sí, lamentablemente ha habido un renacer entre ese grupo…-dijo Harry con una mueca de disgusto. Ginny se removió un poco incómoda en su silla mientras miraba a Harry y le dijo:

-¿Cuándo se acabará la casería de Mortífagos amor?-dijo la mujer aún agarrada por la cintura de Harry.

-No lo sé mi amor… no lo sé…

*UFFF las cosas comienzan a ponerse feas… pero bueno como todo. Así que… si te gustó, lo odiaste o tienes sugerencias o que se yo… NO SOY ADIVINA… quisiera pero no he tomado clases aún la lechuza con mi carta de Hogwarts se extravió… pero bueno dejen sus reviews y yo como buena escritora responderé a la brevedad posible y respondiendo en lo más sus preguntas… SALUDOS.