Disclaimer: Re-edición. (Arreglada) Los personajes que aparecerán en este Fan Fic de Harry Potter y el hijo Perdido son parte de la Saga de Harry Potter y pertenecen a J.K. Rowling y Warner Bros. Algunos personajes que no son parte de la Saga de Harry Potter me pertenecen al igual que la idea lo demás es de J.K. Rowling (la jefa). Escribo solo por diversión para que mis pensamientos fluyan. Así que sin más ni más a LEER! *PS. Recuerden dejar sus reviews y les invito a que pasen por mi profile para que lean las otras historias y dejen sus reviews así sabré que están ahí para mí, como yo lo estoy para ustedes. ¡SALUDOS!

Summary: Regreso al andén 9y¾.

Personajes: Harry Potter/Ginny Weasley

Escritora: Lucy Potter 25 *(recuerden el Disclaimer :-D)

"Para quienes no ansían sino ver, hay luz bastante; más para quienes tienen opuestas disposición, siempre hay bastante oscuridad…"

Blaise Pascal.

Capítulo 3

Ya estamos viejos…

-Vamos chicos vamos a llegar tarde y no tomaremos el tren!- Gritaba una Ginny totalmente desesperada con 3 maletas en las manos. -Harry…HARRY ¡Oh Dios! ¡Ayúdame por favor! Donde está Potter cuando se te necesita…-refunfuñaba mientras luchaba con que las maletas que tenía en mano no fuera a parar al final de la escalera. Pues sí, ese día era el regreso a clases. El uno de septiembre ya se había convertido en un día fijo para la familia Potter ya que, básicamente más de la mitad de la familia regresaría a Hogwarts. Se escuchaba a lo lejos los gritos de James mientras Albus sacaba su lechuza al pasillo.

-¡Yuafbuayf!-gritó un Harry atragantado con una tostada de mermelada desde la cocina. Ginny miró al techo en busca de una ayuda Celestial mientras sus hijos iban y venían entre los cuartos a toda prisa.

-Yo se los advertí a todos… yo no sé porque dejan todo para lo último…-dijo Ginny mientras se sentaba en el primer peldaño de la escalera con sus manos libres ya que había dejado a un lado las maletas. Como un rayo veloz James casi tumba a Ginny por la escalera ganándose una mirada furiosa de su madre.

-¿Papá donde pusiste mi escoba?-gritaba un James muy asustado desde el segundo piso con la túnica a medio poner y el pelo totalmente despeinado. Harry subía a toda prisa las escaleras para encontrarse con su esposa e hijo.

-¿James no la abras dejado en el patio?-respondió Harry ahora lleno de las tres maletas que Ginny le dio al subir la escalera.

-¡Gracias papá!-respondió James con una sonrisa y salió como un torbellino hacia su cuarto.

-El mal de los Potter… -dijo Ginny en voz baja solo para que Harry le oyera. Se miraron mientras el patriarca le dedicara una enorme sonrisa.

A todas estas después de media hora los Potter se embarcaron en su auto rumbo a la estación de King Cross para dejar a sus tres pimpollos y regresar a su casa. Era el segundo semestre en Hogwarts ya que las vacaciones de navidad la familia siempre la pasaba junta y se la disfrutaban en grande. Sin contar que James a pesar de su "Mal Potter" según Ginny tenía unas calificaciones excelentes. Por otro lado estaba Albus que a pesar de que estaba en Slythering tenía la mejor nota de los tres y no porque sea ultima ni menos importante estaba Lily. Lily era una chica llena de encantos y poseía la belleza de su madre. Era dulce, dedicada y gentil pero según Harry no debían sacarle lo de Weasley para afuera.

-James… no me des…-se quejó Lily mientras le fulminaba con la mirada.

-Descuida pecosita no lo hice de maldad.-contestó James mientras le miraba totalmente serio.

-Ya vasta.-concluyó Ginny.-Es un día muy lindo para que ustedes dos comiencen a pelear.

-Sí ya lo creo.- admitió Harry- Pero que esperas Ginny… hacen honor a sus nombres.-respondió Harry mirando por el espejo retrovisor a sus dos hijos mientras estos se daban la espalda con las manos en jaras totalmente molestos.

-Si ya lo creo…-sonrió-a veces me pregunto si de casualidad no serán la re-encarnación de tus padres.- dijo Ginny mientras Albus, Harry y ella estallaban en risas.

-No es gracioso.-dijo James mientras intentaba arreglar su descontrolada cabellera.

-Sí no lo es…- certificó la menor.

Así como en lo menos que se dice "Quidditch" los Potters habían llegado a King Cross. Harry ayudó a Albus y a James a bajar las maletas mientras Lily y Ginny llevaban las cosas menos pesadas. Caminaron por la estación bajo la mirada curiosa de los transeúntes hasta llegar a la plataforma 9 y ¾. –

-Mamá ¿crees que ya tío Ron y tía Herms estén aquí?-preguntó Albus mientras soltaba las maletas al lado de una columna.

-No lo sé. Ron me había llamado esta mañana para asegurarse de que estuviéramos levantados. El me dijo que pensaba venir hoy pero…

-¡Allí están!-gritó con entusiasmo Lily mientras salía a toda prisa a saludar a sus primos.

-Vaya… pensábamos que se les había perdido el camino.-comentó Ron mientras saludaba a su pequeña sobrina.

-No, bueno… eso no fue exactamente lo que ocurrió… Todo fue culpa de James.-dijo Lily mientras terminaba de saludar a su tía.

-¿¡OYE? No es cierto…-sentenció el moreno mientras terminaba de besar en la mejilla a su prima Rose.

-Ya vasta ustedes dos.- Les reprendió Harry seriamente mientras ponía sus manos en los bolsillos.

-Mira quien está allí Lily pooh… Es Wood.-concluyó James con una sonrisa socarrona haciendo que Lily enrojeciera.

-Cállate… o te quedarás calvo… El juramente aún está vigente.-le espetó la pelirroja pero se calló rápidamente ante la miraba furiosa de sus padres. –Ya, regáñenlo a él también. El es culpable igualmente.-les dijo Lily antes de salir al encuentro con Wood.

-Eso está en los genes.-dijo Harry por lo bajo mientras Ginny le fulminaba con la mirada y todos los presentes reían a carcajadas. En ese instante comenzó a sonar la primera advertencia para subirse al tren.

-Vamos Ron… ayúdame con las maletas.-le dijo Harry mientras tomaba dos de las de sus hijos y Albus muy tranquilamente les ayudaba. Pusieron las maletas rápidamente mientras sonaba la segunda alerta.

-Nos vemos James y no se te ocurra andareguear por los pasillos en el horario de clase. Albus mándale saludos a Longbottom de nuestra parte y Lily no olvides lo que le prometiste al profesor Sulunghorn. ¡Nos vemos chicos!-le gritó contenta Ginny desde el andén del tren tirándoles besitos a sus tres retoños, después de que estos subieran a toda prisa sin haberse despedido del todo. Los tres Potter se despidieron con una sonrisa genuina y un adiós de manos y se perdieron entre los estudiantes del tren.

-(suspiro) Bueno ¿Y qué piensan hacer ustedes dos hoy?-se dirigió un Harry risueño hacia sus dos interlocutores. El señor y la señora Weasley (Ron y Hermione) le miraron un tanto tristones y soñadores.

-¿Y que les pasa a ustedes dos se pudiera saber?-preguntó Ginny poniendo sus manos en las caderas dejando ver una pose autoritaria y con una sonrisa cómplice mientras miraba interesante a Ron y a Hermione.

-No te has dado cuenta Ginny… estamos viejos…-dijo Ron medio cabizbajo. A pesar del tiempo que había transcurrido ninguno había cambiado mucho solo que a Ron comenzaban a salirle unas entradas y Hermione tenía sus primeras canas a diferencia de Harry claro está que según Ginny solo había captado verle 3 y se las había arrancado cuando Harry estaba dormido.

-¡QUE VIEJOS Y QUE VIEJOS RONALD WEASLEY! Yo seré vieja cuando Lily me de 3 nietos.-Dijo Ginny en un tono fuerte pero soñador.

-Válgame Dios esto no puede ser… pobre de mí si Lily tiene 3 nietos no quiero saber cuánto tendrá James…- dijo Harry en un tono de preocupación. -¡AAAAAauuuchhhh!

-Lo lamento Potter pero yo quiero muchos nietos…-dijo Ginny después de haberle pegado con la cartera a Harry por la cabeza -Ya que solo tuvimos 3 hijos me gustaría tener por lo menos 7 nietos…-concluyó con una sonrisa mientras juntabas sus dos manos y las posaba debajo de su mentón dándole un aire soñador de chica colegial enamorada.

-No te digo yo ahora sí, no podemos con Lily, James y Albus y está Ginny pensando en otro bebe…-dijo Harry mirándole sorprendido ante la indirecta de su esposa.

-Cállate Potter o te prometo que esta vez no te doy doble postre…-dijo Ginny en un tono pícaro guiñándole un ojo. Harry rápidamente se ruborizo y bajo la cabeza.

-Vaya Harry a la verdad que esos postres te encantan tanto como para haberte cayado de sopetón.-Le espetó Hermione en un tono picaron.

-Lo que pasa es que ya Harry perdió la práctica.-dijo Ron dándole un codazo en el brazo haciendo que el chico se pusiera Fucha, Harry haciendo el intento de ignorar lo que Ron había dicho dijo:

-Bueno no nos han dicho que van a hacer… yo tenía planeado ir a dar una vuelta y si ustedes querían pues nos pueden acompañar…-dijo esta vez observando como Ginny se quedaba observando a un pequeño que le sonreía a cada mueca que ella le hacía.

-Bueno no se Harry tu sabes que yo no salgo a menos que Mione no de su aprobación…-dijo Ron sonriéndole a una Hermione abochornada mientras Harry contenía la risa.

-No seas modesto Ron… Sí, Harry saldremos a dar una vuelta ¿A dónde quieren ir…?

-No se… yo pensaba ir a las tres escobas…- dijo Ginny volviendo a entrar a la conversación ya que el niño continuo su camino con su madre.

-Bueno con nosotros no hay problema…- dijo Ron y Hermione le confirmó con un cabezazo de aprobación.

-¿Quieres que los llevemos?-preguntó Ron tomando las llaves de su auto cosa a la cual Hermione abrió los ojos como platos y tras la espalda de su esposo hacía señas y ponía caras de que ni se les ocurra que Ron guiase cosa que Harry y Ginny tomaron como advertencia y le dijeron al unísono:

-Está bien Ron mejor caminamos no es tan lejos…-concluyó Harry posando su brazo en los hombros de su amigo pelirrojo y ahora cuñado mientras Hermione y Ginny intentaban esconder sus risas. Y así cada pareja con su acompañante salieron agarrados de manos fuera del andén 9 y ¾. En un momentáneo momento de paz y relajación para todos.

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Las tres escobas y algo más

Los Weasley y los Potter habían llegado a las tres escobas después de haber caminado unos cuantos kilómetros. Sonrieron al tabernero y fueron a sentarse en una mesa alejada para poder tener espacio para ellos. El tabernero fue hacia la mesa y todos pidieron cerveza de mantequilla. Y rápidamente les dieron sus cervezas. Simplemente se limitaron a tomarlas ya que estaban sedientos y al final Harry dijo:

-Bueno en verdad que no entiendo cómo es que mi Lily está con el hijo de Wood…-dijo Harry echándose el último trago de su cerveza de mantequilla y con cara un poco triste.

-Harry sabíamos que este día llegaría… además ya Lily no es una bebé Harry tiene 16 años y además Christian es un chico muy dulce lo conoces desde que nació Harry…-dijo Ginny terminando de poner su vaso en la mesa y poniendo una mano sobre la de Harry, el hombre se limitó a sonreír de lado.

-Tranquilo Harry, es mejor con Wood a que tengas que soportar el hijo de Draco Malfoy en tu familia…- espetó Ron un poco airado. Ginny y Harry les miraron asombrados.

-¿Eso que tiene que ver aquí Ronald Weasley?- dijo una Hermione enojada -Además Scorpius es un chico totalmente opuesto a sus padres aunque no me gusta la forma en que Pansy nos mira de vez en cuando… Pero por lo menos el abuelo Weasley se ha tomado la molestia de aceptarlo…-al terminar de decir eso Hermione sonrió.

-¡Qué horror!...-dijo Ron en un leve murmullo para que ninguno en la mesa oyera lo que decía mientras observaba entretenido su vaso ya vacío.

-Bueno Harry cambiando un poco de tema, ¿Ya James decidió que era lo que quería hacer cuando saliera del colegio?- preguntó Hermione tomando un sorbo a su bebida.

-Bueno en realidad no se James es muy brillante pero con la actitud que posee ese chico no creo que llegue a ser Ministro…-dijo Harry con una leve mueca mientras Ginny le miraba seriamente.

-¡¿Qué QUE!-gritaron Ron y Hermione al unísono provocando que más de la mitad de los que estaban en las tres escobas le miraran con asombro y miradas de admiración.

-Si eso mismo pensamos Harry y yo cuando James dijo eso…jajaja te podrás imaginar un Potter de ministro… en realidad eso es lo único que faltara jajajaja… Un Potter desafió a la muerte, otro salvó a su hijo de muerte, otro más mató a un mago tenebroso y para completar terminó siendo Auror. Y sin más lo que faltaba era uno que fuera ministro.-concluyó Ginny mientras enumeraba con los dedos todas las posiciones.

-Gracias Ginny…-dijo Harry con una sonrisa torpe. -Bueno pero el está pensando ahora en acompañarme por un tiempo en el Departamento de Aurores tal vez le vaya mejor ahí…

-¿Es verdad? pero no lo soportaría si sale con esas loqueras dignas de un Potter…- dijo Ron en tono juguetón -Ya con Harry nos basta. Como cuando se queda dormido en la oficina en plena reunión y salió gritando en la mitad de esta: ¡Cúbranse regresó Voldemort!-en esa todos los de la mesa se echaron a reír a carcajadas.

-Por lo menos grité eso y no grité: "¡Por favor Hermione no me dejes por Krum!" En eso Ron pasó inmediatamente a color rojo y Hermione le dio una mirada de compasión y dulzura.

-¡Oh Ronny mi amor ¿es cierto eso?- dijo Hermione tomándole el rostro a este mientras le miraba amorosamente.

-sip…-dijo Ron en un tono bajo para que solo Hermione pudiera captarlo mientras le echaba una mirada de odio a Harry el cual intentaba aguantar la risa junto a su esposa. En ese momento Hermione se abalanzo sobre Ron y le propicio un beso apasionado captando la atención de básicamente todo el establecimiento.

-ujum-se aclaró la garganta-… no quiero interrumpirles el teatrito pero creo que este no es el lugar apropiado.- dijo Harry mirando para todos lados viendo como todo el mundo se quedaban perplejos al ver la escena.

-Lo siento-dijo Hermione un poco abochornada.

-Na no es nada… Harry tu siempre arruinas la mejor parte… pero esta se la debías a Ron.-le dijo Ginny en un tono pícaro.

-Ah y que ¿querías que terminaran comiéndose en la mesa?-dijo Harry omitiendo el último comentario de la pelirroja y todos comenzaron a reír a carcajadas.

-Wow, mira la hora que es Hermione vas a llegar tarde…-dijo Ron mirando su reloj de pulsera.

-Si wow, bueno gracias Harry, Ginny por invitarnos a platicar un rato. Nos vemos tengo que ir a trabajar. Vámonos Ron.-Diciendo esto Ron y Hermione se despidieron de sus cuñados y salieron por la puerta principal del establecimiento rápidamente.

-¿Tú crees que irán para el trabajo?-dijo Harry picarón mientras pagaba al tabernero las bebidas.

-Déjalos… eso no es nuestro asunto.-dijo Ginny divertida mientras agarraba a Harry por el brazo.-Bueno Harry ¿ahora qué vamos a hacer?-preguntó Ginny en un tono despreocupado mientras salían a las afuera de las tres escobas a una muy poco concurrida calle.

-No se tenía pensado dar una vuelta por el callejón Diagon si tú querías…-le dijo Harry sonriente mientras le miraba directamente a los ojos.

-Bueno, si tú me invitas no me niego.-Y con un simple movimiento de varita desaparecieron de la vista de todos.

-No puedo creer que desde niño yo viniera aquí… mira como a cambiado todo…-dijo Harry agarrado de la mano de su esposa mientras miraba totalmente entretenido todas las tiendas del Callejón.

-Harry tu vienes desde niño y yo vengo desde antes de nacer…-ambos se rieron ante el comentario de Ginny y continuaron su camino por el concurrido lugar.

-Mira Ginny.-dijo Harry señalando la vitrina de unos de los establecimientos. -¿Ese no es el collar de que me habías hablado…?

-Sí, ese mismo es…-dijo Ginny dando pequeños brinquitos- ¿No es hermoso? Es pequeño y delicado…-dijo Ginny mientras pegaba su rostro a la vitrina.

-Sí, ya me di cuenta…-dijo Harry arreglándose los lentes para poder enfocar mejor el collar de la vitrina pegándose completamente al mismo. -¿Qué tal si entramos?-preguntó el moreno con una sonrisita a su interlocutora.

-¡Sí!-dijo Ginny con una enorme sonrisa. En esto entran ambos al establecimiento, era un lugar muy reluciente tenía muchas estanterías y vitrinas alrededor de la estancia. Solo se veía un par de brujas y magos en la tienda. Ginny tomada de la mano de Harry se acercaron al collar que anterior mente habían visto por la vitrina. –Buenos días ¿en qué le podemos ayudar?-se dirigió a ellos un señor mayor pero con cara sonriente.

-Sí, buenos días es que a mi esposa le encanto el collar que tienen mirando hacia afuera por la vitrina y estamos interesados en comprarlo…-dijo Harry al señor que lo veía con admiración.

-Si como no señor Potter.

Para este momento Ginny volvió a distraerse con un chiquillo que estaba al lado de su mamá y esta le sonreía ampliamente. Harry la miró con una sonrisita en los labios y estaba seguro de que Ginny deseaba tener otro hijo. Aunque Harry nunca quiso aceptarlo pero le conmovía la idea de tener otro Potter en la familia. Le miraba amorosamente mientras la pelirroja se inclinaba para saludar al pequeño. Siempre había pensado en que sería muy lindo expandir su apellido pero no se le hacía fácil imaginarse otro como James en la familia. Para todo esto Harry volvió a captar la atención del vendedor y le dijo: -Disculpe desearía que al collar le ponga un corazón que lleve las iniciales de H&G en el centro… ¿sería mucho pedir?-dijo Harry en tono muy bajo solo para que el vendedor le oyera.

-Claro que no señor Potter lo que usted desee…-diciendo esto el mago se volteo para ir a realizarle el deseo a Harry y volvió en menos de un minuto con la cadena de oro delicada y con el corazón a juego que llevaba las iniciales de H&G.

-Son 75 Galeones.-dijo el mago mientras le daba una cajita en donde estaba la cadena. Harry pagó el monto y se dirigió a Ginny.

-Aquí tienes… Ginny amor…-dijo Harry tratando de captar la atencion de Ginny que seguía distraída con el pequeño y Harry se acerco a ella viendo como el niñito le sonreía y le lanzaba besitos a Ginny.

-Cuidadito pequeño que esta princesita es mía.-Le dijo Harry acariciándole al niño la cabeza.-Bueno Ginny aquí tienes amor…-Harry le puso el collar a Ginny y esta le devolvió una sonrisa de oreja a oreja.

-¿Qué es esto?-dijo Ginny apreciando el corazón y volteándolo a ver la inscripción que esta tenia. -¡Oh Harry esto es precioso!-le dijo con tanta emoción que se abalanzo sobre él y lo abrazo fuertemente. Harry se puso rojo inmediatamente por la reacción de esta y le besó delicadamente en la coronilla. Se separaron y salieron a las afueras de la tienda Harry volvió a hablar:

-Bueno creo que tu y yo tenemos una tarea pendiente…-le dijo Harry susurrándole al oído. Ginny se ruborizó completamente dejando escapar una leve risotada.

-No sé a qué te refieres Potter.-dijo esta asiéndose la inocente y guiñándole un ojo pícaramente.

-No te hagas la lista… me debes mi postre. -y Harry le sonrió como el solo sabe hacerlo. Una sonrisa de esas tan dulces que temes derretirte en el instante.

-Bueno si tú dices que te debo el postre será mejor llegar a casa ¿no crees?

-Así con que poniendo condiciones…-en esta Harry la tomo en brazos haciendo caso omiso a los puñitos que le propiciaba Ginny para que lo bajara de sus brazos y a su risa. Y así tomada en brazos desaparecieron con una sonrisa en sus labios.

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